Volviendo a lo explicado anteriormente sobre las smart cities y la evolución de los pagos digitales como factor de evolución dentro de estas, podemos extrapolar esa investigación al mundo de los festivales de música en España y realizar una comparación. Observamos cómo poco a poco, en los últimos años, se han ido digitalizando pensando en el desarrollo tecnológico y en la mejora de la experiencia del usuario, además de en una fluidez y mejora del conocimiento y del funcionamiento del festival por parte de la empresa promotora.
Al igual que en las ciudades, observamos como los festivales dedicados a la música se están masificando, por lo que necesitan encontrar la forma de reinventarse y diferenciarse de los demás. En este punto es donde entra el uso de las pulseras cashless. Estamos ante una sociedad que va hacia los pagos sin efectivo, por lo tanto, el paso más lógico de los festivales es adaptar este fenómeno a su evento. Cada festival, al igual que cada ciudad, lleva a cabo un plan específico que se adapta a sus necesidades y tiene en cuenta los fallos que se puedan ocasionar a través de un plan de contingencia. Por esto, a pesar de usar las pulseras cashless, cada festival puede pensar acciones que les diferencien de los otros festivales competidores.
Para mostrar de forma clara las similitudes entre smart cities y festivales de música que utilizan pulseras cashless, se confeccionó la tabla 3 a partir de la correspondiente al apartado 3.1 que compara ventajas y obstáculos de ambas y las pone en relación. De esta forma, se comprueba si de verdad podemos basarnos en el concepto de las smart cites para estudiar el funcionamiento de un festival cashless actual.
Tabla 3. Pagos digitales vs. smart cities
SMART CITIES |
FESTIVALES |
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BENEFICIOS |
CONSUMIDORES |
Ahorro de tiempo invertido en dinero (ingreso y retirada) |
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Reducción de la delincuencia relacionada con el efectivo |
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Experiencia de usuario personalizada |
Eliminación del fraude |
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Incremento de la producción laboral |
Reducción de colas |
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EMPRESAS |
Reducción de la delincuencia relacionada con el efectivo |
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Mejora la experiencia del cliente |
Activaciones con Social Media y Patrocinadores |
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Mayores ventas y menos costes |
Mayores ventas |
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Optimización de los datos del negocio |
Optimización de los datos del negocio y mejora del festival a través de |
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OBSTÁCULOS |
CONSUMIDORES Y EMPRESAS |
Infraestructura digital inadecuada |
Necesidad de una infraestructura digital |
Idea errónea de que los costes de aceptar pago digital son superiores al efectivo |
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Acceso limitado a productos de pago digital |
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Inquietud sobre privacidad y seguridad |
Inquietud sobre privacidad y seguridad (datos personales) |
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Apego habitual y cultural al efectivo |
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Elevados costes de implantación |
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En la mayoría de los casos los beneficios y obstáculos de las smart cities coinciden con los de los festivales cashless, hecho que nos permite equipararlos, aunque haya algunas diferencias. Podemos afirmar que el uso del cashless ahorra tiempo de espera y hace que se produzcan menos fraudes y robos, cosa que beneficia a los consumidores ya que hay más seguridad y menos esperas. Por otro lado, los consumidores, acostumbrados a usar el dinero físico en su día a día, tienen menos control de sus gastos. En el caso de las empresas, se observa la necesidad de contar con una infraestructura digital que en el caso de los festivales eleva los costes de este, ya que instaurar esta tecnología no es barato. Los mayores beneficios que aporta el cashless a los festivales vienen dados de la mano de los datos, ya que estos les permiten optimizar el funcionamiento del festival y prever ediciones posteriores.
Al igual que existe una clasificación sobre la maduración digital de las smart cities (centrada en el uso de dinero en efectivo, en transición a lo digital, en maduración digital, digitalmente avanzada y líder digital), es posible realizar una clasificación para los diferentes tipos de festivales musicales según el método de pago que utilicen:
- Centrados en el pago en efectivo: son aquellos festivales que renuncian a pagos digitales o a través de cualquier moneda alternativa. Aquellos a los cuales no les compensa invertir en los sistemas cashless y su público objetivo no está acostumbrado a estos. Ejemplos de este tipo son las Noches del Botánico (Madrid) o Músicos en la Naturaleza (Ávila).
- En transición: en las ciudades cashless serían las categorías “en transición digital” y “en maduración digital”. Englobaría a aquellos festivales que no utilizan pagos en efectivo sino una moneda alternativa y aquellos que conocen la tecnología cashless y que se plantean implantarla (aunque aún no la utilicen). Ejemplos de este tipo son el Festival Sonidos Líquidos (Lanzarote) o Arenal Sound (Burriana).
- Digitalmente avanzados: en esta categoría se incluyen los festivales que utilizan la tecnología RFID para temas como el control de aforo y accesos, aunque aún la mezclan con los otros modelos de pago (en efectivo y moneda alternativa). Un ejemplo es el Primavera Sound (Barcelona).
- Líder digital: son aquellos festivales que únicamente utilizan pulseras con tecnología RFID y realizan muchas activaciones con marcas. Su público está acostumbrado a ellas. Ejemplo de este tipo son el BBK Live (Bilbao) o el Sónar (Barcelona).
Instauración y funcionamiento de un sistema cashless
Para integrar la tecnología RFID en un evento de grandes dimensiones es necesario crear una infraestructura de red que soporte el flujo de datos que tiene lugar durante varios días. La implantación del sistema se puede dar de diferentes maneras, ya que esta depende del tipo de evento a realizar y de las características del lugar en el que se celebra. Según IDASFEST, empresa especializada en tecnología RFID, se pueden usar redes de comunicación propias que den cobertura a todo el evento (suele ser lo más habitual) o trabajar directamente “en la nube” por las propias características implícitas en el chip.
Es importante destacar que todo comienza mucho antes del festival, cuando los técnicos adaptan el sistema cashless al evento. Una vez en marcha, hay una zona central de datos desde la cual se gestiona todo el sistema con diferentes puntos que amplifican las señales y dan cobertura a todo el evento. Dentro del recinto puede haber diferentes puntos de carga en los que se incorpora dinero en las pulseras, aunque también en muchos festivales se realiza a través de una app o de su página web. Con la pulsera cargada se puede acceder a los diferentes puntos de venta en los cuales, a través de un lector, se realizan las transacciones (basta con acercar la pulsera).
Una de las grandes apuestas de los festivales son las activaciones con marcas a través de este tipo de pulseras. Se realizan patrocinios o alianzas, y las marcas aprovechan para utilizar está tecnología. De esta forma obtienen datos del usuario de una forma más sencilla e interactiva para estos. La marca propone una acción al consumidor (un juego, una foto, un regalo…) y este, tras realizarla, acerca su pulsera a un dispositivo de lectura y automáticamente se sube a sus RRSS. Es importante destacar que el consumidor debe vincular previamente sus RRSS a la pulsera y dar consentimiento para realizar estas activaciones. De esta forma la marca obtiene reconocimiento y datos del usuario.
Un ejemplo del uso que le dan las marcas a las pulseras con tecnología RFID en los festivales es la activación On Stage DJ Experience que realizó Ticketea en los festivales Sónar y Utopía. En esta, el usuario “podía disfrutar, dentro de una caja gigante, de un sistema de vídeo croma donde experimentar qué siente un DJ famoso cuando se encuentra pinchando música en el escenario de un gran festival y ante miles de personas” (YUMIWI, 2016). Después de hacer el vídeo el consumidor se registraba y vinculaba su pulsera con sus RRSS para poder subir inmediatamente sus fotos y vídeos, y compartirlos.
Cuando finaliza el festival las pulseras se desconectan y dejan de funcionar, lo único que se mantiene son los datos obtenidos a través de estas.
Por último, la parte más importante que hay tras todo esto es la del análisis de los datos recogidos durante y después del festival. Según Damián Rodríguez, del departamento de comunicación de IDASFEST:
Controlamos todo el flujo de información relacionado con accesos, aforos, consumos… Desde todo el dinero que se mueve hasta cuántas personas hay en un momento concreto del evento. Estos datos sirven para optimizar en tiempo real los recursos del festival y posteriormente para realizar un análisis de lo sucedido y adaptar el recinto y las decisiones que se tomen en próximas ediciones (entrevista por correo electrónico, 23/05/2019).
Para realizar estos análisis utilizan recursos como mapas de calor, gráficos, barras, áreas… dependiendo del tipo de información hay una forma de representación adecuada que se recoge en un panel de control.
Ventajas e inconvenientes para festivales y consumidores
Con motivo de este trabajo se han realizado dos encuestas para obtener una muestra informativa de los conocimientos y opiniones tanto de los usuarios, como de los organizadores de los festivales.
Encuesta a consumidores
A través de una encuesta realizada a 200 personas diferentes (sin realizar ninguna selección) de edades comprendidas entre 15 y 66 años hemos obtenido estos datos:
-De las 200 personas encuestadas, el 39,6 por ciento es asistente habitual solo a conciertos, el 7,1 por ciento es solo de festivales, y el 45,2 por ciento acude a ambos, mientras que solo el 8,1 por ciento de los encuestados confiesa no ser asistente habitual a actuaciones de música en directo.
-Del total de personas encuestadas, sólo el 27,5 por ciento conocía y había utilizado una pulsera cashless (Gráfico 3). Prácticamente todas las personas que contestaron la encuesta eran consumidores de conciertos o festivales de música, lo que indica que aún es una tecnología incipiente en el mundo de la música pero que cada vez va teniendo más reconocimiento.
Gráfico 3. España: usuarios cashless, 2019
Fuente: elaboración propia.
-Dentro del grupo personas que utilizó pulseras cashless, se observa que el número de mujeres es mucho más alto que el de hombres (Gráfico 4).
Gráfico 4. España: género de los usuarios, 2019
Fuente: elaboracion propia.
Gráfico 5. España: edad de los usuarios, 2019
Fuente: elaboracion propia.
Gráfico 6. España: cantidad media de festivales a los que asisten, 2019
Fuente: elaboracion propia.
-La edad media de los asistentes es de 33 años, aunque la mayoría del público se concentra entre los 25 y los 30 años de edad (Gráfico 5).
-La cantidad media de festivales a los que asiste la mayoría está entre dos y cinco al año (Gráfico 6). Los consumidores que asisten a un festival al año se concentran en edades comprendidas entre los 20 y los 25 años, debido a que son estos los que poseen el menor poder adquisitivo.
-Entre los estilos de música que más consumen los encuestados predomina el rock, seguido del indie y la electrónica (Gráfico 7). Siendo así los festivales más citados el BBK Live y el Sonorama. Es importante destacar al BIME ya que utiliza pulseras con tecnología RFID tanto en el evento profesional BIME PRO como en el festival de música BIME LIVE.
Gráfico 7. Estilos de música más escuchados

Fuente: elaboración propia.
-La mayoría de los consumidores que asistieron a festivales que utilizaron varios modelos de pago han preferido la pulsera cashless principalmente debido a dos razones: comodidad-despreocupación y rapidez-agilidad. Los que prefieren la pulsera afirman que los pagos son más rápidos, tienen que esperar menos tiempo en las colas que se crean en las transacciones y llevan todo lo que necesitan en la muñeca, por lo que no tienen que llevar cartera ni preocuparse por el dinero. Al contrario, los que prefieren el pago en efectivo (en lugar utilizar una pulsera o una moneda de pago alternativa) argumentan que de esta forma tienen un control mayor del dinero que gastan y de lo que cuestan las cosas.
Gráfico 8. Preferencia en la forma de pago
Fuente: elaboración propia.
-Aunque muchos usuarios prefieren el uso de la pulsera, la mayoría opina que son más conscientes de lo que gastan con el efectivo que a través de la pulsera (Gráfico 9).
Gráfico 9. Consciencia a la hora de pagar
Fuente: elaboración propia.
-La media general de gasto está en los 33 euros diarios (dinero ingresado en la pulsera). Aunque hay que destacar que un 31,5 por ciento de los encuestados recargó su pulsera más veces. Además, la mayoría opina que se consume más a través de las pulseras, pero que es una buena forma de evitar robos (Figuras 4 y 5).
Gráfico 10. Gasto por día
Fuente: elaboración propia.
Gráfico 11. Cantidad de recargas
Fuente: elaboración propia.
Figura 4. ¿Se consume más con la pulsera?

Fuente: elaboración propia.
Figura 5. ¿Son una forma de evitar robos?

Fuente: elaboración propia.
-La puntuación media que los usuarios le dan a las pulseras cashless es de 7,2 sobre 10.
-En cuanto a la información ofrecida por el festival sobre el sistema cashless (Gráfico 12), la mayoría de los consumidores afirma que, si bien había alguna explicación en la página web sobre el sistema cashless, esta era insuficiente. Es importante destacar que en la mayoría de los casos no hubo problemas a causa de esta desinformación, aunque se mencionan los fallos en los accesos y devoluciones del dinero no gastado.
Gráfico 12. Explicaciones ofrecidas por el festival sobre el sistema cashless
Fuente: elaboración propia.
-Dentro del problema que se genera en las devoluciones del dinero no gastado en consumiciones dentro del recinto donde tiene lugar el festival musical, los datos recogidos en la encuesta afirman que en el 56,25 por ciento de los casos está bien informada y en un 35,42 por ciento hay desinformación (Gráfico 13). Hay que mencionar que aun estando bien informado el proceso de la devolución de dinero, hay un pequeño porcentaje que registra problemas en la devolución.
Gráfico 13. Devoluciones
Fuente: elaboración propia.
-Entrando en el terreno del uso de los datos personales, la mayoría de los consumidores no es consciente de qué datos personales maneja la organización a cargo del festival ni el uso que se les da a estos. Además, también la mayoría indica que no se fijan en si les piden una autorización para usar sus datos, lo cual indica la despreocupación a la hora de cederlos (Gráfico 14).
Gráfico 14. Conocimiento sobre los datos que se piden
Fuente: elaboración propia.
Gráfico 15. Conocimiento sobre el uso de los datos
Fuente: elaboración propia.
Gráfico 16. ¿Piden una autorización para el uso de los datos?
Fuente: elaboración propia.
Para finalizar el análisis, se presenta un resumen sobre el conocimiento y proyección de futuro que los consumidores plantean para la tecnología RFID en las pulseras cashless:
-La gran mayoría de los encuestados ha conocido la existencia de las pulseras cashless como sistema de pago a través de este cuestionario (gente que nunca lo ha usado), seguido de la información del propio festival (gente que ha utilizado el sistema dentro del festival) y de explicaciones proporcionadas por amigos/familiares (gente que no lo ha utilizado) (Gráfico 17).
-Por último, hay que destacar que los propios consumidores creen que esta tecnología se irá implantando poco a poco y que es el futuro de este tipo de acontecimientos (Gráfico 18).
Gráfico 17. ¿Cómo han sabido de la existencia de este tipo de pulseras?
Fuente: elaboración propia.
Gráfico 18. Futuro de las pulseras cashless
Fuente: elaboración propia.
Encuesta a promotores de festivales de música
A través de una encuesta realizada a seis promotores de festivales españoles –FIB, Festival Paraíso, Bilbao BBK Live, Dcode, Músicos en la Naturaleza y Noches del Botánico–, es posible establecer aquellos factores que definen que algunos festivales utilicen pulseras cashless y otros no.
Por un lado, entre los factores que hacen que un festival no utilice el sistema cashless se encuentra la duración del mismo. Si es de corta duración (por ejemplo, un solo día), no compensa la inversión que hay que realizar. Otro factor importante es la desconfianza de los propios promotores hacia los fallos que se puedan dar en el sistema, ya que dejan en manos de otra empresa gran parte del beneficio que genera el festival. Por otro lado, los factores determinantes para los festivales que incorporan esta tecnología, son el aumento del control de los accesos y de las barras expendedoras de bebidas dentro del festival, y la mejora de la experiencia de usuario. De hecho, en la mayoría de los casos, una vez que han utilizado el sistema repiten en ediciones posteriores y suele ser el único método de pago. Aunque también los festivales que la utilizan puntualizan que la inversión que se realiza solo se recupera en ocasiones y que, además, es necesario emplear más personal para agilizar los procesos. Es importante destacar que los festivales afirman (al igual que los datos recogidos por empresas del sector) que el consumo por usuario aumenta, lo que es favorable para ellos y un punto a favor de la incorporación de esta tecnología.
Un dato importante que se observa a través de estas encuestas, es que los datos personales que las promotoras solicitan siempre son nombres, apellidos y dirección de correo electrónico; ya que la pulsera puede estar o no, vinculada a la cuenta bancaria. En el caso de que sí esté vinculada, también tendrían que introducir este dato a través de la aplicación o de la página web. En cualquier caso, las redes sociales que utiliza el usuario no son solicitadas en ningún momento por la organización, sino que son las marcas las que las solicitan para realizar sus activaciones y es en ese momento cuando el usuario las incorpora a la pulsera. Las pulseras pueden llevar geolocalización, aunque los festivales no la suelen utilizar. Lo que pueden realizar a través de estas son mapas de calor dentro del recinto para ver cómo se comportan los asistentes, y de esta forma acondicionar la ubicación de las barras expendedoras de productos, la distribución de los músicos en cada escenario, la ubicación de los stands… de cara a las siguientes ediciones. Todo esto es gracias al uso del big data y de su análisis a través de plataformas que les permiten estudiar el comportamiento de sus usuarios.
En cuanto al uso de datos, los festivales aplican el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) por lo que están obligados a añadir una autorización del consumidor para poder utilizar sus datos especificando la duración y el uso que se les va a dar. No obstante, como se observa en la encuesta de consumidores, estos no se fijan y aunque está explicado, desconocen este uso. Además, las empresas que incorporan el sistema cashless al festival también poseen estos datos.
Para finalizar es curioso destacar que la nota media impuesta por los promotores al sistema es un siete sobre 10 puntos, casi igual que la impuesta por los consumidores que era un 7,2; por lo que tanto promotores como consumidores sitúan en el mismo punto el sistema de pulseras cashless con todavía un importante margen de mejora.
Comparación de hábitos de consumo con el Informe IDASFEST 2018
Como resumen final del consumo que se genera a través de las pulseras cashless, vamos a incorporar algunos datos provenientes del Libro Blanco de hábitos de consumo en festivales del año 2018 elaborado por la empresa IDASFEST.
El consumo medio por persona es de 23,44 euros y la media de recarga está en 25,66 euros, datos que corroboran los obtenidos en la encuesta realizada a los consumidores que nos indicaba que la mayoría gastaba entre 20-50 euros. En cuanto a la diferencia con festivales que no utilizan cashless, vemos que el consumo se incrementa en un 17,30 por ciento al utilizar esta tecnología; debido al aspecto psicológico que hace que el consumidor tenga menos consciencia del dinero que ingresa en la pulsera y lo de por gastado.
Figura 6. Consumo y recargas medias por persona
Fuente: IDASFEST, 2018.
Como hemos observado, gran parte de los asistentes tiene que recargar su pulsera varias veces durante el festival, registrándose la hora punta de recargas a las 22:00 horas, mientras que la de consumo es a las 00:00 horas debido a la programación del cabeza de cartel.
Figura 7. Media de recargas por horas
Fuente: IDASFEST, 2018.
Figura 8. Consumo medio por horas
Fuente: IDASFEST, 2018.
























