En las obras críticas de Kant la gramática, como objeto de consideración explícita, apenas si aparece mencionada. En el resto de la obra kantiana las referencias a la gramática, si bien algo más numerosas, tampoco ofrecen más que algunas consideraciones tangenciales. Ello contrasta con la importancia que se le ha asignado a la filosofía crítica en relación con la reflexión sobre el lenguaje en el siglo XX y con la renovada actualidad que se le da a la discusión respecto de la relación de Kant con la filosofía del lenguaje. Acorde a ello la gramática en la filosofía crítica de Kant puede ser considerada desde una doble perspectiva: como una cuestión circunscripta, interna a la obra de Kant, o en relación con la influencia y recepción de la filosofía crítica. En el primer caso aparece, en comparación con los temas centrales de la filosofía crítica, como algo secundario, en el segundo concierne a problemas que corren a lo largo de la filosofía en los siglos XIX y XX, como p. e. el de la gramática a priori. La relación entre ambas cuestiones es múltiple y para un examen actual de la gramática en Kant ambas deben ser tenidas presentes. A continuación nos centraremos en el examen de las indicaciones explicitas sobre la gramática en Kant, para sostener que ello, en el contexto de la discusión sobre la cuestión del lenguaje en Kant y de la relación de la filosofía crítica de Kant con la filosofía posterior, vale como parte de una argumentación, cuya idea central puede ser presentada por medio de las siguientes afirmaciones: 1. En la obra de Kant hay indicaciones explícitas respecto de la gramática; 2. Con la finalidad de desarrollar una interpretación de tales indicaciones y ubicarlas en el contexto de la relación de la filosofía crítica con la posterior reflexión sobre el lenguaje es necesario, como primer paso al menos, comprenderlas en su propio horizonte terminológico y conceptual; 3. Para ello es central su identificación en el marco de la obra crítica. En este sentido se sostiene aquí la posibilidad de identificar la noción de gramática en su propia articulación interna en la filosofía crítica de Kant; 4. Esta identificación constituye la base para proponer una interpretación acerca de la gramática en la perspectiva de Kant en conexión con la reflexión filosófica posterior. Acorde a todo ello en lo que sigue: a) analizaremos las indicaciones respecto de la gramática en Kant y b) propondremos una interpretación de la cuestión de la gramática en la filosofía de Kant. Esto último incluye a su vez sugerir un punto de vista respecto de la discusión de la gramática en la perspectiva de Kant en conexión con la reflexión filosófica posterior.
Las indicaciones de Kant respecto de la gramática
Una primera consideración de la época precrítica muestra como punto de partida la asunción por parte de Kant de la concepción recibida de gramática, donde ésta es identificada como normativa según el juicio de gusto. En este sentido dice en 1770 que la gramática apareció “después de un rico uso del lenguaje y el estilo”[1], el cual dio lugar a las reglas y a la disciplina, pero sólo luego de los ejemplos elegantes de los poemas y discursos. Esta perspectiva normativa de la gramática en conexión con el juicio de gusto es confirmada también en el contexto crítico:
“Los modelos del gusto, en lo que se refiere a las artes de la palabra, deben estar concebidos en una lengua muerta y docta; lo primero para no tener que sufrir de los cambios que se dan inevitablemente en las lenguas vivientes, donde las expresiones nobles se vuelven adocenadas, las usuales envejecen y las nuevas circulan sólo poco tiempo; lo segundo, para tener una gramática que no esté sometida al caprichoso cambio de la moda sino que mantenga su regla invariable.” (CFJ B 54).
Esta crítica del gusto no proporciona un canon o ley, sino sólo una norma, basada solamente en principios empíricos; norma que sirve como modelo o criterio para una posible aceptación general (Cf. Lógica, EA IX, 15).
La gramática normativa contiene ya el enlace con la gramática universal en tanto la universalidad de ésta se deriva del paralelismo con el carácter formal, propio de la lógica pero diferente de la estética: “La lógica es más que mera crítica, es un canon que posteriormente sirve como crítica, es decir como principio de enjuiciamiento [Beurtheilung] de todo uso del entendimiento en general, aun cuando sólo con relación a la corrección respecto de la mera forma” (Lógica, EA IX, 15). La lógica es un canon en tanto “ciencia de las leyes necesarias del pensar, sin las cuales no puede tener lugar ningún uso [Gebrauch] del entendimiento ni de la razón.” (Lógica, EA IX, 13). Al ser considerada en paralelo con la lógica formal se pone de relieve, entonces, la posibilidad de una normatividad de la gramática que no se basa exclusivamente en principios empíricos, ya que estas reglas gramaticales comparten con las reglas lógicas el carácter formal y son, como estas últimas, universales. Ambos tipos de reglas son casos de la universalidad que sirve de principio a la lógica: “Todo en la naturaleza, tanto en el mundo animado como en el inanimado, sucede conforme a reglas, aunque no siempre las conozcamos.” (Lógica, EA IX, 11). La totalidad de la naturaleza es interconexión de fenómenos conforme a reglas y cuando se cree que no las hay, “sólo podemos decir que en este caso las reglas nos son desconocidas.” (Lógica, EA IX, 11). A partir de ello observa Kant:
“También el ejercicio de nuestras capacidades tiene lugar según ciertas reglas que seguimos inconscientesde las mismas al comienzo, hasta que progresivamente por medio de ensayos y un prolongado uso de nuestras capacidades llegamos a su conocimiento; tal es así que finalmente nos resultan tan corrientes que nos cuesta mucho esfuerzo pensarlas en abstracto. Así p. e. la gramática universal [allgemeine Grammatik] es la forma [Form] de una lengua [Sprache] en general. Pero también uno habla sin conocer la gramática; y aquél que habla sin conocerla tiene realmente una gramática y habla según reglas, de las cuales sin embargo no es consciente.”(Lógica, EA IX, 11).
La universalidad de estas reglas gramaticales depende del entendimiento (Verstand), el cual no sólo sigue reglas sino que es “la fuente y la capacidad de pensar reglas” (Lógica, EA IX, 11) en cuanto tal. No podemos “pensar o usar nuestro entendimiento de otra manera que no sea según ciertas reglas.” (Lógica, EA IX, 12), las cuales pueden ser necesarias o contingentes. Las primeras posibilitan todo uso del entendimiento, mientras que las segundas sólo ciertos usos determinados, en cuyo caso dependen del conocimiento de los objetos y de la multiplicidad que les es propia a éstos La determinación de las reglas necesarias del entendimiento permite, a su vez, establecer un resultado aplicable a la gramática. Al dejar de lado todo conocimiento que pueda proceder de los objetos y reflexionar directa y únicamente acerca del uso del entendimiento universalmente se puede descubrir aquellas reglas de éste como tal que son necesarias para cualquier propósito y con independencia de todo objeto particular del pensar. Estas reglas pueden ser comprendidas a priori ya que sólo contienen las condiciones del uso del entendimiento en cuanto tal, sea puro o empírico. Tales reglas, universales y necesarias del pensar en cuanto tal, se refieren entonces única y directamente a la forma del pensamiento:
“En virtud de lo cual la ciencia que contiene estas reglas universales y necesarias es pura y simplemente una ciencia de la forma [Form] de nuestro conocimiento en el entendimiento [unsers Verstandeserkenntnisses] o del pensamiento. Y podemos hacernos por consiguiente la idea de la posibilidad de una gramática universal [allgemeine Grammatik], que no contiene más que la pura y simple forma del lenguaje [Sprache] en cuanto tal, sin palabras que pertenecen únicamente a la materia del lenguaje.” (Lógica, EA IX, 12-13)[2].
Así como la lógica al referirse a las reglas universales y necesarias es una ciencia de la forma en la cual el conocimiento radica en el entendimiento, la gramática en tanto considera los primeros principios de las lenguas también reside en el entendimiento:
“La gramática consiste en infinitas reglas. Por ello algunos tuvieron al lenguaje por una inspiración divina. Entretanto se ha llegado a saber tanto que todas las lenguas pueden, según sus primeros principios, ser reunidas en una gramática. En general la gramática es ciertamente una doctrina del entendimiento. Pues así como nuestra alma une conceptos, así deben ser unidas también las palabras.”[3].
Con ello queda señalada la posibilidad de la gramática universal a partir de su paralelismo con la lógica formal[4]. En la obra crítica el paralelismo entre gramática y lógica es retomado desde la perspectiva transcendental. Aquí es precisado en tanto se ilustra la tarea de establecer un sistema de las categorías mediante una comparación de esa tarea con la de establecer, por abstracción, las reglas que ordenan el uso de una lengua. Pero mientras en los pasajes vistos se señalaban dos posibles niveles de consideración, el material y el formal, ahora se abre la posibilidad de un tercer nivel desde, como dijimos, el enfoque transcendental: “Extraer del conocimiento común los conceptos en cuyo fundamento no yace ninguna experiencia particular, pero que a pesar de ello se presentan en todo conocimiento empírico, del cual constituyen, por decirlo así, la mera forma [Form] de la conexión [Verknüpfung], no requería mayor reflexión ni más inteligencia que las que requeriría el extraer de un lenguaje [Sprache] reglas del uso real de las palabras [Wörter] en general y reunir así elementos para una gramática [Grammatik] (y en verdad ambas investigaciones están muy estrechamente emparentadas), pero sin poder indicar la razón por la cual cada lenguaje [Sprache] tiene precisamente esa constitución formal y no otra, y pudiendo menos aún dar razón de que en general pueda encontrarse precisamente ese número de tales determinaciones formales del lenguaje, y no más ni menos.”[5].
Aquí reencontramos la idea de la gramática como conexión formal entre elementos materiales, palabras, vista con motivo de la gramática universal, pero considerada desde el punto de vista de la investigación transcendental de las categorías. Al proponerse la gramática para ilustrar la investigación de las categorías, es posible identificar en esta comparación una indicación acerca de la concepción de la tarea gramatical. Lo investigado aquí es el sistema de las categorías y el principio que constituye su arquitectura. Análogamente, la construcción de una gramática consistiría, en primer lugar, en determinar en una lengua dada las reglas del uso efectivo de las palabras. En la medida en que se trata sólo de describir un uso efectivo y de recopilar una variedad del mismo, ésta puede ser identificada como un análisis empírico. En contraste con ello el pasaje sugiere, en paralelo con la investigación transcendental de las categorías, la posible tarea de dar razón de la condición formal determinada de una lengua particular y del número preciso de sus determinaciones formales. Ello queda indicado como posibilidad si se intentara investigar las condiciones que subyacen a las reglas del uso de las lenguas como se procede con el empleo de los conceptos en el conocimiento común. Para ello la investigación gramatical debería ir más allá de la recopilación de usos efectivos de las palabras. De este modo queda planteada la sugerencia de una posible aplicación del enfoque transcendental a la investigación gramatical, que, en paralelo con la investigación de las categorías tendría por objeto la determinación de la constitución formal específica de las lenguas y la justificación del número de sus determinaciones formales.
La posibilidad de una prosecución de esta investigación transcendental como aplicación a la gramática es expresamente indicada en una lección. Allí Kant señala que la filosofía transcendental “es la filosofía de los principios, de los elementos del conocimiento humano a priori”[6], los cuales se dividen en los principios de la sensibilidad a priori (estética transcendental) y los principios del conocimiento humano intelectual (lógica transcendental). En el segundo caso se trata de las categorías, a partir de las cuales pueden derivarse otros conceptos. A partir de ello agrega:
“Si analizáramos de este modo los conceptos transcendentales, ello constituiría una gramática transcendental [transzendentale Grammatik], que contendría el fundamento [Grund] del lenguaje humano; p. e. cómo se hallan en nuestro entendimiento el praesens, el perfectum, el plusquamperfectum, qué son los adverbia etc. Si se reflexionara sobre esto, se tendría una gramática transcendental. La lógica contendría el uso formal del entendimiento. Luego podría seguir la filosofía transcendental, la ciencia de los conceptos universales a priori.”[7].
Lo visto hasta aquí es suficiente para, al menos, poner en duda la tesis del silencio de Kant respecto del lenguaje; en el caso que analizamos, respecto de la gramática. La tesis, también referida al lenguaje en general, de que “en el sistema de Kant queda abierto un lugar para su posterior desarrollo, que, como tantos otros lugares en él, Kant deja vacío” [8] refleja con mayor justeza la situación de la noción de gramática en la filosofía crítica acorde a las indicaciones de Kant presentadas hasta aquí. Con ello se plantea la cuestión de la interpretación de las indicaciones kantianas sobre la gramática.
Posiciones respecto de la gramática en la filosofía crítica
Como parte de la discusión sobre el problema del lenguaje en Kant la interpretación de las indicaciones kantianas respecto de la gramática, particularmente, la referida a la posibilidad de una gramática transcendental se ha desarrollado a partir de la década de 1960. La dimensión que adquirió la gramática en la reflexión filosófica del siglo xx[9] hizo que las posibilidades de interpretación de la concepción de la gramática en la filosofía crítica de Kant se expandieran a tal punto que llegó a sugerirse que el giro lingüístico era una ampliación del giro copernicano y que el “centro gnoseológico” de la filosofía crítica podía ser desarrollado, precisamente, como una “única gramática transcendental”[10]. De este modo, ya no se trataba sólo, ni fundamentalmente, de la discusión de la interpretación del lenguaje y la gramática como cuestiones circunscriptas en la filosofía crítica, sino de las implicaciones de la filosofía crítica del conocimiento para la reflexión sobre el lenguaje.
La idea de una gramática transcendental, como el texto de Prolegómenos, han sido objeto de interpretaciones que coinciden básicamente en señalar el carácter programático de la sugerencia kantiana así como la dificultad de una determinación precisa de los límites y del cometido de la empresa. W. Bröcker [11] sugiere entender el texto de Prolegómenos de manera literal, de modo tal que la tabla de los juicios debería ser estrictamente interpretada como la “estructura a priori de todo lenguaje posible en cuanto tal”. J. Simon confirma la validez de la analogía entre ambos tipos de investigación. De manera análoga a las reglas del lenguaje, las categorías o reglas del entendimiento se encuentran en el entendimiento de una manera prelingüística. En el entendimiento debería suponerse entonces un sistema de reglas universales, el entendimiento no sería precisamente sino la facultad de reglas universales que subyacen al conocimiento común y constituyen el objeto propio de la investigación transcendental. La gramática transcendental debería entonces entenderse como un conjunto de reglas “pre o supra” lingüísticas que determinarían el uso de las palabras en cualquier lenguaje. F. Kaulbach por su parte visualiza la indicación de Kant como un programa donde la gramática transcendental serviría para interpretar las distinciones gramaticales de acuerdo con el hilo conductor de las estructuras de la actividad del “yo pienso” y para ordenar las mismas según la arquitectura del lenguaje. G. Schönrich distingue la gramática transcendental de la gramática universal en tanto esta última tendría su origen en la “generalización de reglas fácticas del lenguaje”. Para él la gramática transcendental funda la gramática universal en la medida en que la primera, tal como lo señala Kant, estudia también el “fundamento del lenguaje humano”. Entiende, además, que en el marco de esta idea kantiana puede ubicarse su propio programa de una “sintaxis transcendental” cuyas reglas serían precisamente las funciones del juicio. Si bien estas interpretaciones ponen de manifiesto un núcleo común, debe observarse también que difieren respecto de la ubicación y significado que se pueda adjudicar a la posibilidad de la gramática transcendental. Desde el punto de vista de este trabajo importa subrayar que la gramática transcendental implica un análisis de los conceptos puros en el cual se muestra que en ellos se encuentra contenida una serie de notas o rasgos distintivos a partir de los cuales sería posible obtener los conceptos elementales (formales) del lenguaje humano como tal. La gramática transcendental muestra la derivación de las “formas puras” del lenguaje a partir del entendimiento puro, o también, muestra el origen de las formas universales del lenguaje en el entendimiento puro. Si se prosigue la analogía establecida en el señalado texto de Prolegómenos, la tarea de la gramática transcendental consiste en mostrar cómo las categorías gramaticales básicas, formales y universales, se originan en ciertas acciones elementales del entendimiento (p. ej. CRP B 151).
A su vez, la reciente interpretación de W. Lütterfelds de la conexión de la filosofía crítica de Kant con la filosofía del lenguaje en el siglo xx, enfoca esta conexión centrándose, precisamente, en la concepción de una “gramática transcendental”. Esta interpretación comienza por reiterar que en Kant sólo se hallan observaciones respecto del lenguaje y si bien considera que “es inevitable exponerlas”, estima que, sin embargo, es “más significativo desarrollar aquellos elementos teóricos de la filosofía de Kant que fueron recibidos críticamente en las concepciones postkantianas del lenguaje.”[12]. Tal desarrollo consiste en una interpretación de las posibilidades latentes en la filosofía crítica orientada por la idea de establecer una conexión estructural en la propia filosofía del lenguaje de Kant con su teoría transcendental del conocimiento. Sostiene que “las pocas observaciones de Kant sobre el lenguaje que pueden ser conceptualizadas como su ‘filosofía del lenguaje’, no siempre son coherentes”[13], ya que en ellas el modelo tradicional del lenguaje como signo se hallaría junto a una concepción de la gramática, donde precisamente se niega el dualismo entre signo y objeto. El paralelismo entre pensar y hablar reinante hasta Kant sería “corregido por él a favor de una unidad originaria de ambos.”[14]. La reflexión de Kant sobre el lenguaje se ve, pues, caracterizada por el siguiente doble aspecto. Por una parte, en tanto los signos lingüísticos solamente serían un medio subjetivo para la reproducción del pensamiento, se hallaría en él un modelo mentalista del lenguaje como forma de designación. Por otro, la mención de una gramática transcendental sería precisamente el título que representa la crítica inmanente llevada a cabo de hecho en la reflexión transcendental kantiana. Esta crítica inmanente a la concepción del lenguaje como mera facultad de designación se sostiene desde “una unidad a priori de pensamiento y lenguaje”[15]. La estructura de esta unidad ya no podría ser aclarada por el modelo del lenguaje como designación. En ella, “en contra de la propia concepción de Kant, los signos lingüísticos de ningún modo establecen sólo un enlace mediato de representación y objeto, sino que pertenecen, estructuralmente, al enlace inmediato entre ambos.”[16]. Pero la filosofía crítica no podría dar cuenta explícitamente de ello, ya que “claramente Kant no tiene a disposición un modelo adecuado de la unidad a priori entre el pensamiento y el lenguaje que lo representa.”[17]. De modo tal que “Con todo esto Kant se movería de hecho, no reflexivamente, ya en el ‘linguistic turn’.”[18]. En su investigación transcendental de la razón pura ya se encontraría implícita la perspectiva de que todo, en última instancia, se remite al lenguaje. Esto es lo que estaría implicado en la mención kantiana de la gramática transcendental. Ella, se halla a priori en nuestro entendimiento y contiene el fundamento del lenguaje humano en las categorías, “es decir, en las correspondientes reglas para las síntesis del uso de expresiones que pueden ser verdaderas.”[19]. Si bien este enfoque puede contribuir a la comprensión de la relación entre la filosofía crítica y la filosofía del lenguaje, con relación a la cuestión particular de la interpretación de la gramática en la obra de Kant es posible objetarle lo siguiente. En primer lugar, indica la posible falta de coherencia entre las observaciones de Kant respecto del lenguaje y de la gramática, lo cual para ser justificado, requeriría precisamente un análisis más detallado de la posición de Kant como tal, lo cual para W. Lütterfelds, queda en segundo plano. En segundo término, sostiene el punto de vista de que es imprescindible una interpretación de la gramática transcendental como una dimensión implícita en la filosofía crítica de Kant la cual, como enfoque transcendental de la gramática, debería ser desarrollada en el marco de otra conceptuación, diferente de la kantiana y, hasta cierto punto, en contra de algunas de las observaciones o posiciones explícitas de Kant respecto del lenguaje. Esta interpretación se mueve, pues, entre la afirmación de lo que le falta a la filosofía crítica como filosofía del lenguaje y la postulación de lo que de hecho ya estaría en ella, a saber, el giro lingüístico.
La gramática en la filosofía crítica: una interpretación inmanente
A diferencia de lo visto, en lo que sigue proponemos una interpretación de las indicaciones presentadas desde un punto de vista interno a la formulación de Kant, tal como ésta puede ser identificada en el propio contexto de su obra. Esta interpretación sostiene que cuando se considera lo que Kant explícitamente indicó en el marco de su propia terminología y conceptuación se puede, a pesar de no está desarrollada, identificar una posición respecto de la gramática fundada en la concepción misma de la filosofía crítica. Desde este punto de vista parece posible identificar razones inherentes a la filosofía crítica por las cuales en ella si bien no se desarrolla explícitamente un enfoque transcendental de la gramática como tal, sin embargo se abre un lugar para una aplicación del enfoque transcendental a la gramática. Respecto de lo primero se pueden presentar dos líneas de razones: la concepción misma de la filosofía crítica como método y una consecuencia para la comprensión de la gramática del papel que en ella se le asigna a la lógica en general.
Kant concibió la filosofía crítica como un método y caracterizó a éste como transcendental. La formulación de la filosofía crítica en tanto obra publicada, comienza con la primera edición de la Crítica de la razón pura en 1781 y culmina con la Crítica de la facultad de juzgar en 1790, en cuyo prólogo se lee: “Con esto concluyo mi tarea crítica” (CFJ B X). La Crítica de la razón pura es comprendida como “un tratado del método” (CRP B CRP XXII) y la tarea crítica es vista en su conjunto por contraposición a la “tarea doctrinal” (CFJ X) que Kant proyecta a continuación de la Crítica de la facultad de juzgar. El que la Crítica de la razón pura sea comprendida por Kant como un tratado del método conlleva la determinación tanto del contenido como del procedimiento de la tarea crítica. Kant caracterizó esta tarea del siguiente modo: “la capacidad de conocimiento a partir de principios a priori puede ser denominada la razón pura y la investigación de la posibilidad y límites de la misma como tal, crítica de la razón pura” (CFJ B III). El enfoque o método transcendental que sigue el desarrollo de esta tarea impuso respecto del posible análisis del lenguaje y de la gramática, en primer lugar, una limitación de hecho: cuando el desarrollo de la argumentación conduce a una posible reflexión sobre el lenguaje ésta no se prosigue y, en ocasiones explícitamente, queda sólo señalada; p. ej. al referirse a la analogía y a su funcionamiento en el lenguaje, señala Kant precisamente que “Esta cuestión ha sido muy poco analizada hasta ahora, de modo tal que merecería una investigación más profunda, pero éste no es lugar para detenerse en ella.” (CFJ B 257). Pero, además, la concepción misma del método transcendental implica un límite respecto de la posible consideración del lenguaje. “Transcendental” designa: “todo conocimiento que se ocupa en general no tanto con objetos sino con nuestro modo de conocimiento de ellos en tanto éste debe ser posible a priori” (CRP B 25). En este sentido kantiano del término, “transcendental” debería ser aplicado sólo a las formas puras de la intuición y a aquellos conceptos bajo cuyos supuestos puede pensarse que las cosas, universalmente y en cuanto tal, pueden llegar a ser objeto de conocimiento[20]. La perspectiva transcendental determina un conjunto de enunciados respecto de la posibilidad del conocimiento, basado en las formas y los conceptos puros en tanto tal, y deja indeterminadas las distintas formas de conocimientos referidas a objetos particulares[21]. De acuerdo a ello, tanto por el método (transcendental) como por su dominio de aplicación específico (intuiciones y conceptos puros) en la formulación explícita de la investigación transcendental no quedaría lugar para un examen transcendental del lenguaje en la gramática.
El punto de vista sostenido por la interpretación que presentamos puede ser confirmado al considerar el lugar que, en general, la investigación transcendental le asigna a la lógica y, a partir de ello, a la gramática. La ubicación de Kant en relación con el desarrollo de la lógica que indica en las lecciones de lógica ilustra cómo puede ubicarse la lógica formal respecto de la investigación transcendental. Según Kant la lógica, tal como la encuentra, había sido escrita a partir de la analítica aristotélica (Lógica, EA IX, 20) y quienes la desarrollaron en la época moderna fueron Leibniz y Wolff. De ello resultó que “La mejor lógica que se tiene es la lógica general de Wolff”, luego “Baumgarten sintetizó la lógica de Wolff y Meier la comentó, a su vez, a través de Baumgarten” (Lógica, EA IX, 20). De modo convergente se expresa el editor de dichas lecciones. Éste señala que Kant habría podido elaborar la lógica formal, ya que los lineamientos esenciales están en la Crítica de la razón pura; pero que no llevó cabo tal tarea porque su propósito específico consistía en “una fundamentación científica del sistema completo de la verdadera filosofía; la filosofía de lo realmente verdadero y cierto” (Lógica, EA IX, 5)[22]. Acorde a ello, la lógica formal tiene un papel de guía para la investigación transcendental, pero la lógica transcendental, en tanto se refiere a un posible contenido a priori en cuanto tal, va más allá del análisis formal. En este sentido la consideración de la lógica formal también queda excluida como tal del ámbito específico de investigación transcendental. Como, además, la consideración gramatical no entra en el dominio de la lógica, la gramática formal queda para la investigación transcendental aún más alejada que la lógica formal. Entonces, con igual razón al menos, queda fuera de consideración la gramática formal como tal en tanto disciplina paralela a la lógica formal. Este punto de vista puede verse confirmado en la separación explícita de Kant de la tarea de la lógica respecto de la tarea de la gramática:
“Juicios en los cuales están contenidas simultáneamente una afirmación y una negación pero de manera implícita, de modo que la afirmación tiene lugar claramente, pero la negación de modo encubierto, son proposiciones [Sätze] exponibles. Observación. En el juicio exponible, por ejemplo, pocos hombres son eruditos, se encuentra: 1) el juicio negativo: muchos hombres no son eruditos, pero de manera encubierta, y 2) el afirmativo: algunos hombres son eruditos. Puesto que la naturaleza de las proposiciones [Sätze] exponibles depende únicamente de condiciones del lenguaje [Sprache] según las cuales, precisamente, se puede expresar dos juicios de una sola vez, la observación de que en nuestro lenguaje podría haber juicios que tienen que ser expuestos no forma parte de la lógica, sino de la gramática.” (Lógica, EA IX, 109).
De modo tal que no sólo hemos identificado el núcleo de una concepción de la gramática en conexión con la lógica, sino que también Kant indica que la tarea de la lógica no debe, como tal, incluir aspectos que pertenezcan a una consideración gramatical. Con ello vemos el límite explicito que el enfoque transcendental se impone respecto de la gramática. Simultáneamente, sin embargo, tal como hemos visto, la mención de una gramática transcendental dejaría abierta una posibilidad más allá de este límite. Esta posibilidad, indicada en el texto de las lecciones señalado es consistente con el pasaje de Prolegómenos y, de acuerdo a la interpretación aquí propuesta, puede ser confirmada indirectamente, también en el contexto crítico, al identificar en éste la posibilidad de una aplicación de la investigación transcendental de las categorías al lenguaje.
Considerando en conjunto las referencias a la gramática vistas puede sostenerse, entonces, lo siguiente. Las lecciones de lógica indican que una gramática es un conjunto de reglas y la posibilidad de la gramática universal, basada en su carácter formal, es identificada a partir de su paralelismo con la lógica formal. El pasaje de Prolegómenos también identifica la gramática siguiendo el paralelismo con la investigación lógica, pero ahora específicamente en el contexto del enfoque transcendental de las categorías. Finalmente, la mención de la posibilidad de una gramática transcendental propone que ésta consistiría en el análisis de los conceptos transcendentales y contendría el fundamento del lenguaje humano. Todo ello sugiere que la investigación gramatical podría desarrollarse en una triple consideración del lenguaje: material o empírica, formal o universal y transcendental[23]. La consideración material se refiere a las reglas del uso efectivo de las palabras y reúne a partir de ello elementos en una generalización empírica. La segunda posible investigación concierne al aspecto formal de las lenguas, el cual, por contraposición a éste y en paralelo con la lógica formal, es universal. En tercer término, la consideración transcendental abriría una nueva óptica respecto del lenguaje en tanto investigaría cómo el fundamento del lenguaje se halla en los conceptos puros. A cada una estas formas de investigación correspondería respectivamente la gramática como disciplina empírica, formal y transcendental.
La filosofía crítica de Kant, basada en su concepción metódica, no desarrolló una reflexión sobre el lenguaje, incluyendo la gramática, como objeto temático. Sin embargo, esta constatación traducida en tesis como la del “silencio de Kant” parece insuficiente como interpretación de la cuestión del lenguaje y la gramática. Resulta insuficiente, particularmente a luz de la necesidad de un nuevo examen de la cuestión desde las preguntas planteadas en la reflexión posterior, p. e. desde el contexto de la filosofía orientada por el giro lingüístico, lo cual llevó, a su vez, a proyectar la teoría crítica del conocimiento como semántica, semiótica o pragmática transcendentales. Entre ambos tipos de respuesta a la cuestión del lenguaje y la gramática en Kant, el “silencio” y la proyección o transformación, puede verse una complementariedad o acuerdo tácito en lo siguiente: la filosofía crítica del conocimiento de Kant podría o debería ser completada “lingüísticamente”. Frente a ambas aproximaciones sostenemos un camino intermedio. Frente a la primera, la identificación de indicaciones expresas de Kant respecto de la gramática permite ir más allá de la tesis del silencio; pero frente a la segunda, sugerimos la interpretación de tales indicaciones en el contexto de la propia filosofía crítica de Kant antes de considerar la posibilidad de una reinterpretación global de ésta desde una posición, exterior, al menos en principio, a ella. Ello puede sostenerse al examinar el lugar que le asigna a la gramática la filosofía crítica: el de una posible derivación de la investigación transcendental de las categorías. La doctrina kantiana de las categorías se basa en un análisis de los conceptos y de la facultad que los produce; el resultado es la indicación del diseño de todos los conceptos puros de las síntesis contenidas a priori en el entendimiento (Cf. CRP B 106). Los conceptos puros son los “verdaderos conceptos troncales (Stammbegriffe) del entendimiento puro” (CRP B 107) que también tienen conceptos derivados puros, los cuales deberían ser expuestos en el “sistema de la filosofía transcendental” (CRP B 107). Sin embargo, ya que el análisis que consideramos es meramente un “ensayo crítico” (CRP B 107) tal exposición queda solamente indicada, tal como ocurre con la posible aplicación de las definiciones de las categorías al ordenamiento del léxico. De este modo Kant señala expresamente la posible proyección de la tabla de las categorías:
“Intencionalmente me dispenso, en este tratado, de [dar] las definiciones [Definitionen] de estas categorías, aunque pudiera estar en posesión de ellas. En lo que sigue descompondré estos conceptos hasta el grado que sea suficiente por lo que respecta a la doctrina del método que estoy elaborando. En un sistema de la razón pura ellas se me podrían exigir con justicia; pero aquí sólo distraerían la mirada del punto principal de la investigación, al suscitar dudas y ataques que, sin menoscabo de la intención esencial, muy bien se pueden posponer para otro trabajo. Sin embargo, ya a partir de lo poco que he expuesto sobre este asunto, que un diccionario completo [vollständiges Wörterbuch], con todas las definiciones [Erklärungen] exigibles para ello, no sólo sería posible, sino también fácil de hacer. Los compartimentos [Fächer] están ya, sólo es necesario llenarlos, y una tópica sistemática [systematische Topik] como la presente, no permite que se yerre fácilmente el lugar [Stelle] en el que pertenece, propiamente, cada concepto, y hace notar a la vez que con facilidad [cuál] lugar está aún vacío.” (CRP B 108-109).
La tabla de las categorías vale entonces como una tópica sistemática. Ésta, entendida como un sistema conceptual último y no derivado, radicado en los “primeros gérmenes [Keime] y disposiciones [Anlage] del entendimiento humano” (CRP B 91), da lugar a otros conceptos. Las categorías, vistas de este modo, pueden ser consideradas como núcleos generadores de ordenamientos conceptuales. Ellas constituyen entonces, un modelo de sistema que puede tener distintas formas de aplicación en diferentes órdenes conceptuales, uno de los cuales sería el léxico. El texto sugiere entonces que partiendo de la estructura conceptual básica, ofrecida por el sistema de las categorías, se podría ordenar la estructura léxica del lenguaje. Este pasaje, entonces, a) abre de una manera explícita una vía de proyección de la teoría pura de las categorías a la estructura del léxico por medio de la tópica, que suministra el entramado conceptual en el cual éste se construye, b) implica el predominio de la estructura conceptual sobre la estructura léxica, en tanto el ordenamiento conceptual de ésta depende, precisamente, del sistema conceptual primero y fundante, los conceptos puros; c) muestra una autolimitación metódica, también expresamente indicada, basada en el propósito propio de la crítica como método; autolimitación metódica referida a una posible continuación de un resultado de un capítulo central de la analítica transcendental aplicada al lenguaje.
Si se prosigue la sugerencia señalada en el texto de Prolegómenos, de modo análogo a esta prosecución de la investigación de las categorías en el dominio del léxico, la gramática transcendental consistiría pues, en paralelo con la investigación de las categorías, en una aplicación de esta investigación al dominio de las formas del lenguaje: consistiría en la derivación de las formas del lenguaje a partir del entendimiento puro, o también, en mostrar el origen de las formas universales del lenguaje en el entendimiento puro. Su tarea sería mostrar cómo a partir de la enumeración completa y sistemática de las “acciones simples” de la “razón misma y de su pensar puro” que constituyen la lógica común (CRP A XIV) las categorías gramaticales básicas, formales y universales, podrían ser derivadas como conocimiento sintético a priori (Cf. CRP B 151). En este sentido el enfoque transcendental de la gramática es un capítulo de la teoría de la subjetividad en perspectiva transcendentaly, en tanto tal, implica su fundación en la relación entendimiento y sensibilidad.
Las indicaciones de Kant respecto de la gramática sin ser una elaboración explícita muestran sin embargo un “lugar” en la filosofía crítica para la determinación su concepto. Este concepto parte del sentido de gramática como normativa, recoge la comprensión moderna de la gramática como disciplina formal en paralelo con la lógica y señala la posibilidad de una forma de investigación de la gramática como aplicación de la investigación transcendental. Identificar la posición de Kant respecto de la gramática como un lugar en su filosofía teórica, tiene las siguientes consecuencias: a) pone de relieve la insuficiencia de la tesis del “silencio de Kant” respecto del lenguaje y, más específicamente, de la gramática; b) constituye un primer paso en la argumentación respecto de las posiciones posteriores; particularmente de aquellas que toman como punto de partida, explícita o implícitamente, la tesis del silencio de Kant y sostienen la necesidad de completar su teoría transcendental del conocimiento con una filosofía del lenguaje, cuando no de reemplazarla por ella; c) muestra cómo la investigación transcendental abre una posibilidad para la investigación sobre el lenguaje, según la cual se derivaría del entendimiento el fundamento contenido en él para la gramática y el léxico, capítulos centrales de la teoría y filosofía del lenguaje en la actualidad; d) sugiere la posibilidad de un desarrollo ulterior de una interpretación “interna” que asuma positivamente las indicaciones kantianas explícitas y su valor como punto de partida tanto para la reconstrucción de la posición de Kant, como para su posible proyección e incidencia en la filosofía del lenguaje.
- Ver: 15. 2. Abreviaturas de las obras de Kant empleadas. Immanuel Kant, La “Dissertatio” de 1770 (Trad. R. Ceñal), Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1961, p. 145. Esta idea se encuentra expresada también en otras notas manuscritas: Immanuel Kant, Kants Handschriftlicher Nachlass.B and III Logik, R 1581, EA, XVI, 24; R 1587, EA, XVI, 26 y R 1602, EA, XVI, 31-32. ↵
- Otra versión aborda esta idea de la siguiente forma: “Entre las reglas del pensamiento las hay universales, las cuales se refieren a objetos singulares sin diferencia. Así también hay reglas universales del lenguaje. Una tal gramática no contiene palabras, no copia vocabularum, sino sólo la forma de la lengua.”, Immanuel Kant, Vorlesungen über Logik (Dohna-Wundlacken), EA XXIV, 693.↵
- Immanuel Kant, Vorlesungen über Logik (Dohna-Wundlacken), EA XXIV, 790. ↵
- H. Scholz confirma que la idea de una gramática universal se encuentra en Kant, pero de forma vaga con un doble carácter: ser normativa y universal Heinrich Scholz, “Logik, Grammatik, Metaphysik”, en Heinrich Scholz, Mathesis Universalis, Basilea-Stuttgart, B. Schawe, 1961, p. 428.↵
- Immanuel Kant, Prolegómenos a toda metafísica futura que pueda presentarse como ciencia (Trad. M. Caimi), Buenos Aires, Charcas, 1984, 93-94; EA, IV, 322-23.↵
- Immanuel Kant, Metaphysik (Pölitz), EA XXVIII, 1, 576.↵
- Immanuel Kant, Metaphysik (Pölitz), EA XXVIII, 1, 576-77. ↵
- Gerold Prauss, Die Welt und wir (Band I/1: Sprache – Subjekt – Zeit), Stuttgart, J. B. Metzler, 1990, p. 66.↵
- Un ejemplo de ello puede verse en la obra colectiva editada por R. Gaskin, donde se estudia la significación filosófica de la gramática en la primera mitad del siglo xx en las obras de R. Carnap, G. Frege, M. Heidegger, E. Husserl, B. Russell y L. Wittgenstein; Richard Gaskin, Grammar in early Twentieth Century Philosophy, Londres – Nueva York, Routledge, 2001. ↵
- Lewis White Beck, “Was haben wir von Kant gelernt”, Kant-Studien, 72, 1981, p. 5. ↵
- Rspectivamente: Josef Simon, Sprachphilosophische Aspekte der Kategorienlehre, Francfort del Meno, Heiderhoff, 1971, p. 8; Walter Bröcker, Kant Über Metaphysik und Erfahrung, Francfort del Meno, 1970, V. Klostermann p. 45; Friederich Kaulbach, Das Prinzip Handlung in der Philosophie Kants, Berlín – Nueva York, W. de Gruyter, 1978, p. 12; Gerhard Schönrich, Kategorien und transzendentale Argumentation. Kant und die Idee einer transzendentalen Semiotik, Francfort del Meno, Suhrkamp, 1981, pp. 79-82; Wilhelm Lütterfelds, “Kant in der gegenwärtigen Sprachphilosophie”, en Dieter Heidemann – Kristina Engelhard (Eds.), Warum Kant heute?, Berlín – Nueva York, W. de Gruyter, 2003, pp. 153-57. ↵
- Wilhelm Lütterfelds, “Kant in der gegenwärtigen Sprachphilosophie”, en Dieter Heidemann – Kristina Engelhard (Eds.), Warum Kant heute?, Berlín – Nueva York, W. de Gruyter, 2003, pp. 150-176, aquí: 151.↵
- Ibíd.↵
- Ibíd.↵
- Ibíd., 154.↵
- Ibíd.↵
- Ibíd.↵
- Ibíd., 155↵
- Ibíd.↵
- Cf. Tillmann Pinder, “Kants Begriff der transzendentalen Erkenntnis. Zur Interpretation der Definition des Begriffs ‘transzendental’ in der Einleitung zur Kritik der reinen Vernunft (A 11f. /B 25)”, Kant-Studien, 77, 1986, pp. 1-40.↵
- Respecto de la concepción de de la filosofía transcendental en la Crítica de la razón pura como un conjunto de enunciados: Cf. Heinrich Scholz, “Einführung in die Kantische Philosophie”, en Heinrich Scholz, Mathesis Universalis, Basilea-Stuttgart, B. Schawe, 1961, pp. 171-73.↵
- En este sentido introduce el editor una comparación con la matemática:“Así como el matemático en tanto matemático también puede el lógico en tanto lógico proseguir su marcha tranquila y seguramente dentro del ámbito de su ciencia explicando y demostrando, sin necesidad de preocuparse por la cuestión transcendental, propia del filósofo transcendental, que se halla más allá de su esfera: cómo son posibles como ciencias la matemática o la lógica puras” (Lógica, EA IX, 8).↵
- Kant sugiere explícitamente una distinción semejante pero ubicando como tercer término no la explicación transcendental sino la ontológica: “En ella [ontología] no ha habido mucho progreso desde los tiempos de Aristóteles. Pues así como una gramática [Grammatik] es la resolución de la forma de un lenguaje [Sprache] en sus reglas elementales, o como la lógica es una tal resolución de la forma del pensamiento, la ontología es la resolución del conocimiento en los conceptos que yacen a priori en el entendimiento y que tienen su uso en la experiencia.” Immanuel Kant, Los progresos de la metafísica, (Trad. M. Caimi), Buenos Aires, Eudeba, 1989, p. 16; EA, XX, 26; los términos en alemán son mi agregado. ↵






