Luis Diego Salas Ocampo y Willy Soto Acosta
Introducción
Algunas veces las ponencias de los congresos y eventos académicos similares quedan “pérdidas”, es decir, a lo sumo se publican como una memoria o acta de la actividad, pero no hay una reflexión acerca de las tendencias que señalan esos trabajos.
Es valiosa información que no se trabaja, y en el mejor de los casos, se compila en forma escrita o digital.
En algunas ocasiones los congresos no son lo que son: se presentan trabajos que no siempre corresponden estrictamente a la temática del evento o a los tópicos específicos de cada mesa de trabajo. En el caso de los ELMeCS (Encuentro Latinoamericano de Metodologías de las Ciencias Sociales), sobre todo los cuatro primeros, buena parte de las ponencias no versan sobre lo metodológico sino más bien, presentan resultados de diferentes investigaciones, muy valiosas por cierto, pero se dice poco acerca de los procedimientos metodológicos utilizados en esos estudios.
En el caso del IV ELMeCS, hay un esfuerzo notable de superar eso pero como se expondrá más adelante de manera más detallada en no pocas ocasiones lo metodológico quedó subordinado e incluso invisibilizado dentro otras dimensiones de la investigación social.
Entonces pareciera suceder dos cosas: a) los investigadores realizan buenos trabajos empíricos pero pareciera que no siempre pueden reconstruir el proceso metodológico que ellos mismos siguieron casi de manera inconsciente, b) cuando tratan de hacerlo, lo que hacen es teorizar acerca de lo metodológico pero no explicar su propio camino o medio para llegar a cumplir el objetivo de su indagación.
Por todo lo anterior, decidimos llevar a cabo el presente estudio, casi a nivel de meta-cognición, sobre lo que se presentó –y no se presentó– en el IV ELMeCS. Es decir, tratamos de identificar algunas tendencias de lo que se investiga y no se investiga en el campo de la metodología de la investigación en ciencias sociales.
En el marco de la sociedad del conocimiento, la producción de discurso teórico y técnico encierra un tema relevante para cualquier disciplina científica. El fenómeno lingüístico como tal refleja acuerdos, desacuerdos, contradicciones y temas sin resolver que tienen incidencia directa tanto en lo que se prioriza como en lo que se deja de lado en la práctica cotidiana de una profesión.
En la ciencia social latinoamericana existen un conjunto de elementos que indican que el desarrollo de esta área de conocimientos en nuestra región tiene diferencias medulares con otras latitudes. Pero también ha tenido un elemento en común con otras áreas del orbe que es la imposición/asimilación de ciertas categorías, teorías y enfoques, produciendo lo que algunos han llamado colonialidad del saber (Quijano, 2000).
A nivel de la producción empírica es donde se evidencia algunos de los nortes discursivos de los científicos sociales en materia de metodología y de investigación en nuestra región, lo cual hace especialmente retador este tipo de análisis. Es claro entonces que profundizar en la línea discursiva de los científicos sociales de Latinoamérica en términos de metodología, significa entre otras cosas, el ingreso a una apasionante área como lo es la sociología del conocimiento. Se entiende este concepto en el sentido de Karl Mannheim que presenta la determinación social del conocimiento en el marco de la interacción de individuo y contexto (Gómez, 1993, p. 47).
Para este artículo, se trabajó con un corpus de contenidos escritos conformado por los resúmenes de 19 mesas de trabajo, con un total de 285 ponencias de toda la región, presentadas durante el IV ELMeCS, para tratar de establecer desde dónde se produce conocimiento en este campo metodológico en términos del discurso, cuáles son las principales asociaciones y eventualmente también los ausentes de esta construcción colectiva. Este evento se realizó del 27 al 29 de agosto 2014, en la Escuela de Relaciones Internacionales, Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional, Costa Rica.
Se espera que este aporte contribuya en la discusión de cómo desde América Latina nos pensamos desde el ejercicio intelectual, sobre todo, en un campo tan apasionante y retador como el metodológico, no solamente para el ejercicio académico de la disciplina sino también para la acción en el campo aplicado.
1. Algunas precisiones teóricas
En América Latina, uno de los elementos que ha marcado de manera importante el ejercicio de las ciencias sociales, se encuentra vinculado con la relación que tuvieron los partidos políticos en la consolidación de la academia en este campo de conocimientos.
Como se ha indicado en otros trabajos (Soto y Salas, 2016), en las disciplinas de las ciencias sociales en la región, su esencia o razón de ser se articuló al calor del Estado, del partido político o bien, múltiples combinaciones posibles entre ambos; esto en términos de su estructura funcional, de las personas que componían los espacios o de sus acciones políticas. Esto tuvo implicaciones éticas y metodológicas.
Además, las ciencias sociales como edificio de conocimiento en la región, tienen gérmenes del proceso histórico de conquista y de colonización europea. Es por ello, que en su composición, estas sean tratadas con un corte euro-centrista.
Es entonces donde un escenario de acción significativo queda para el científico social latinoamericano. Algunos lo han expresado de la siguiente forma:
Tomar distancia no significa descartar o echar a la basura de la historia toda esta tradición tan rica, y mucho menos ignorar las posibilidades históricas de emancipación social de la modernidad occidental. Significa asumir nuestro tiempo, en el continente latinoamericano, como un tiempo que revela una característica transicional inédita que podemos formular de la siguiente manera: tenemos problemas modernos para los cuales no hay soluciones modernas. Los problemas modernos de la igualdad, de la libertad y de la fraternidad persisten con nosotros. (De Santos Souza, 2010, p. 35)
Se entiende entonces que un primer reto que debe asumir el científico social en estas latitudes, tiene que ver con el cómo piensa y verbaliza su acción en los mecanismos de transformación social y de producción de conocimiento con los que cuenta, ya que esto es lo que le permitirá hacer consciente o su toma de distancia o sus apuestas medulares en términos de la continuidad de la tradición intelectual con la que ha venido trabajando.
Es acá donde el discurso tiene un conjunto de posibilidades importantes para el hacer emergente y evidente las categorías mentales con las cuales se apropia tanto la ciencia social como el científico de su realidad.
En este trabajo el discurso es entendido como una unidad de lenguaje que se construye a partir de una estructura de pensamiento que se genera a partir de la interacción de sujetos, estructuras y procesos en la vida social (Abarca, 2012, p. 50).
Dentro de este análisis resulta clara la importancia del discurso en términos de su papel como elemento cohesionador y constructor de realidades que tienen incidencia en el comportamiento colectivo del poder y sobre todo en las particularidades que genera este en términos de contextos y procesos de construcción identitarios, tanto a nivel social como de colectivos profesionales.
En particular reviste importancia para propósitos analíticos el concepto de estudio crítico del discurso (ECD). La sociología del conocimiento tiene un punto de inflexión en este campo, ya que tal y como señalan algunas posiciones, esta en su análisis, por definición, se ocupa del conocimiento, pero no investiga el discurso y, además, hasta hace muy poco tampoco había mostrado interés por la dimensión cognitiva del conocimiento (Van Dijk, 2010, p. 169).
Dentro de los planteamientos sobre este tipo de estudios, queda claro entonces que todo discurso produce y reproduce poder, a su vez, el lenguaje transmite y produce conocimiento. Lo innovador de esto radica en la exploración de las facetas empírico sociales de la relación entre estos dos campos (poder y conocimiento).
En este trabajo se realiza un análisis del contenido del documento de resúmenes de ponencias presentadas en el IV ELMeCS, utilizando el software Tlab, procediendo a la identificación de los contextos, comprendidos como porciones de texto en las que puede dividirse el corpus. Estos pueden ser de varios tipos, entre ellos destacan las unidades primarias, en el caso de que el corpus tenga más de un documento, unidades de contextos elementales tal y como ocurre en este trabajo que fundamentalmente remiten a unidades sintagmáticas definidas automáticamente a partir de la interacción corpus y algoritmos de trabajo, y subconjuntos de corpus que en esta indagación no se tomaron en cuenta.
El análisis que se presenta en este documento parte de la evidenciación de procesos de co-ocurrencia entre las palabras, según los contextos. Quedará para un ejercicio posterior los análisis de los procesos de estructuración del discurso y los clústeres.
Otro de los elementos que fueron trabajados técnicamente en este análisis de contenido fue la evidenciación de las ocurrencias de los conceptos dentro del corpus. Estos son entendidos como las cantidades que resultan del cómputo de cuántas veces aparece una determinada unidad lexical dentro del corpus o unidades de contexto. Adicionalmente las coocurrencias se interpretan como la cantidad de veces que dos o más palabras aparecen vinculadas dentro de una unidad de contexto.
El otro concepto clave para visualizar los alcances de la indagación generada es el de umbral. Este se comprende como la necesidad que se tiene para el cálculo de los conceptos claves de un corpus, de establecer las palabras claves mediante un mínimo de apariciones dentro del universo de documentos o corpus. En el caso del análisis automático que el software por definición genera es de cuatro.
Además de las palabras, Tlab estructura sus cálculos también a partir del análisis de lemas o frases con sentido dentro de un contexto. Desde ahí, los resultados que se generan tienen la lectura no solamente de las coocurrencias de contextos sino también de los lemas en los que se genera este.
2. Consideraciones metodológicas
La Red Latinoamericana de Metodología de las Ciencias Sociales (coordinadora general de los ELMeCS) es una instancia que aglutina a docentes de cátedras de metodología de la investigación social, investigadores dedicados a cuestiones metodológicas y/o representantes de centros o institutos de investigaciones metodológicas.
Para el IV Encuentro realizado en la Universidad Nacional de Costa Rica, participaron 12 países, entre los que destacan Colombia, Argentina, Nicaragua, Brasil, Chile, Ecuador, España, Francia, Uruguay, Venezuela, México y el país sede, Costa Rica.
Es posible visualizar tres elementos comunes en la elaboración de las ponencias de los participantes. El primero de ellos, un gran eclecticismo a nivel teórico, que se traduce fundamentalmente en el análisis de pequeños grupos o de temáticas de contextos socio-espaciales reducidos. Aunado a esto, se evidencia la priorización de enfoque por lo cualitativo. De hecho resultó en extremo curioso dentro de la actividad como, pese a que había una mesa cuantitativa, en no pocas ocasiones lo presentado no correspondía a esta perspectiva. Finalmente, otra de las tendencias que ha quedado clara en el proceso del ELMeCS es que en no pocas ocasiones lo metodológico quedó subordinado e incluso invisibilizado dentro de la gran sombrilla de lo epistemológico. Dicho en otras palabras, el hacer fue relegado en el teorizar sobre lo metodológico.
Es a partir de este marco donde se comienza a desarrollar el análisis de la información recopilada.
Como se adelantó, el análisis que se presenta, se estructura a nivel metodológico a partir de un universo de contenidos o corpus titulado “Resúmenes de ponencias del IV ELMeCS” producido por la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Costa Rica. Dicho documento se trabajó con el software TLab a partir de su uso más sencillo, que es el análisis automático del corpus, generando las siguientes características a nivel del manejo de la información.
Figura 1: Composición del universo de información generado automáticamente con el software Tlab para el análisis de contenido
del IV ELMeCS según contextos, palabras, lemas, ocurrencias y umbrales

Elaboración propia.
En el análisis de coocurrencias se realiza un cálculo de las palabras dentro de los contextos elementales. Este concepto apela a frases, documentos y párrafos dentro del corpus (Lancia, 2014, p. 40).
Se trabajaron los datos a partir de índices de asociaciones entre los conceptos, particularmente dentro de lo referido al cálculo de índices de coseno. Este se realiza a partir del establecimiento de un índice de normalidad de valores de coocurrencia vinculados a dos palabras y oscila entre valores que van de 0 a 1. Entre más débil sea el índice de coseno tenderá a un valor mucho más cercano a 0 y entre más fuerte tenderá a uno.
También se realizó un abordaje a partir de la identificación de los conceptos de mayor frecuencia, de aquellos predecesores y sucesores dentro de determinados contextos.
El proceso de levantamiento de la información y establecimiento de tendencias fue generado por el equipo del proyecto: “Fortalecimiento de las Capacidades de Investigación mediante el uso de software cuantitativo, cualitativo y simuladores de negocios”, de la Escuela de Relaciones Internacionales, de la Universidad Nacional[2].
3. Presentación de resultados
Dentro de los hallazgos encontrados, se tiene que los conceptos de mayor utilización en los científicos sociales que participaron, pueden ser agrupados a partir de cuatro cuadrantes de contexto de significación, como muestra la siguiente figura.
Figura 2: Ubicación de relaciones lexicales y núcleos temáticos del documento de “Resumen de Ponencias presentadas en el IV Encuentro Latinoamericano de Metodología de las Ciencias Sociales”,
basado en el método de Sammon

Elaboración propia.
Es posible detectar cuatro dimensiones de pensamiento desde donde se agrupa el conocimiento producido dentro de esta actividad. El primero de ellos, que se enmarca en el cuadrante superior izquierdo representado de color verde, da cuenta de los procesos académicos institucionales que sustentan la investigación. De ellos, el concepto que tiene mayor importancia en términos de ajuste stress = 0,000 es el de estudio y en términos de frecuencia es el propio concepto de investigación.
En el cuadrante superior derecho representado con el color rojo, el concepto de mayor importancia es el de análisis (stress = 0,000), el cual genera una dimensión del carácter epistemológico del ejercicio profesional de estos científicos sociales.
El tercer cuadrante representado con conceptos de color azul llama mucho la atención en el sentido de que ubica la dimensión de proyección colectiva del quehacer de este sector. Lo notorio en esta dimensión es que no exista ningún concepto que tenga una alta calidad del ajuste (que se logra cuando el concepto se ubica en los ejes X e Y en un punto de p < 0,10).
El último cuadrante representado en naranja tiene que ver con la dimensión interna del gremio profesional en términos de las prácticas culturales de la investigación. Como puede apreciarse, el concepto más fuerte es el de proceso, lo cual habla de que dentro de la perspectiva de los investigadores, el trabajar en temas durante un largo tiempo y en una perspectiva más de corte longitudinal, puede dar una mayor legitimidad tanto a su labor como al universo fáctico de producción de hallazgos.
Es posible entonces determinar que estos cuatro factores constituyen el marco a partir de donde se construye la significación conceptual de los procesos de metodología e investigación, esto desde la perspectiva de aquellos que presentaron ponencias dentro de la actividad.
La construcción de significado de conceptos estratégicos
Dentro de este panorama generado y a partir de las temáticas identificadas, se recurrió a visualizar el comportamiento de los siguientes conceptos en términos de asociaciones, coocurrencias y conceptos antecedentes y precedentes. La justificación de este análisis es que fundamentalmente permiten identificar cómo estas dimensiones identificadas moldean el discurso y por ello, la visión de poder de este gremio profesional a lo largo de la región.
Concepto de conocimiento
A partir de la identificación de la investigación como un concepto articulador del ELMeCS, se procedió a establecer los conceptos con los que este genera asociaciones. La figura 3 da cuenta del panorama.
Figura 3: Asociaciones existentes del concepto de conocimiento con otros en el corpus analizado a partir del resumen de ponencias del IV ELMeCS utilizando el coeficiente de coseno

Elaboración propia.
El coeficiente de coseno mide las coocurrencias de las palabras contenidas en los segmentos de texto definidos como contextos elementales. Puede apreciarse en la figura que este concepto está asociado directamente a procesos de construcción y producción dentro de un gremio claramente profesional. Resulta interesante al observar los seis primeros conceptos, la tendencia a la especialización investigativa, lo cual llama la atención en vista de que a diferencia de otros períodos históricos donde el conocimiento podía tener para el caso latinoamericano marcados tintes ideológicos partidarios, en este momento, o al menos en esta actividad, más bien se apunta a un abordaje que privilegia la diferenciación de investigador–metodólogo con respecto a otros profesionales. También resulta relevante el hecho de que se puede observar cómo conceptos de naturaleza político-estratégica, se encuentran ausentes de estas asociaciones.
Concepto de desarrollo
Este es uno de los conceptos más importantes de la tradición de las ciencias sociales latinoamericanas, sobre todo por el aporte que la teoría de la dependencia y la CEPAL (Comisión Económica para América Latina) dieron para la acción organizada de los gremios profesionales en toda la región. En la figura 4 es posible establecer las asociaciones de este concepto.
Figura 4: Asociaciones existentes del concepto de desarrollo con otros, en el corpus analizado a partir de los resúmenes de ponencias del IV ELMeCS, utilizando el coeficiente de coseno

Elaboración propia.
Resulta interesante para propósitos del análisis, ver cómo la historia del concepto en América Latina aún persiste dentro del imaginario de los profesionales en metodología y en particular, cómo se fortalece con una de las aristas que la teoría tuvo a partir de la CEPAL, como lo fue los estudios de Medina Echeverría sobre industrialización y el papel de las orbes, en lo que remitía a las tendencias desarrollistas del Estado. Es curioso que a pesar de una creciente especialización del profesional, aún se percibe la necesidad de vinculación con estos elementos identitarios de la ciencia social latinoamericana.
Concepto de estudiante
Este es uno de los conceptos que más han llamado la atención dentro del análisis de los datos, por muchas razones. La primera de ellas es que el mismo es importante dentro de la estructuración del discurso, pero se encuentra fundamentalmente asociado a un rol de espectador de los procesos de investigación o bien como aprendiz de la teoría o de las técnicas y no necesariamente, del ejercicio de la labor profesional.
Figura 5: Asociaciones existentes del concepto estudiante con otros, en el corpus analizado a partir de resúmenes de ponencias del IV ELMeCS, utilizando el coeficiente de coseno

Elaboración propia.
Al analizar la relación discursiva existente entre el concepto de estudiante e investigación, queda claro que el rol que se les asigna en estos procesos, es pasivo y simplemente de receptor de contenidos. Esto se comprueba cuando se observa que el segundo concepto que emerge como asociación es el de dificultad. En otras palabras, podría visualizarse que el estudiante debe hacer investigación, pero se le genera dificultad por el tiempo, los procesos de enseñanza y los vacíos en metodología. Esto da soporte a ideas construidas previamente sobre la tendencia de los profesores de investigación en las universidades a pensar que el problema está en otro lugar y no en la forma en la que se enseña y en dónde se hace (Salas D., 2013, p. 50).
Por otro lado, también se podría identificar algunas tendencias encontradas previamente de cómo el rol de poder del académico que enseña investigación se perpetúa, esto a partir de la concepción de estos procesos de indagación como altamente difíciles y restringidos al experto (Soto, 2013, p. 14).
Concepto de investigación
Es claro que la investigación desde la evidencia aportada, se concibe fundamentalmente como un asunto de formación y en el marco de la universidad en un primer nivel de relacionamiento. Un poco más distante dentro de las relaciones, se presenta un vínculo con temas como el desarrollo, lo metodológico y el alcance nacional como conceptos de mayor fuerza a partir de las asociaciones. La figura 6 da cuenta de la situación.
Figura 6: Asociaciones existentes del concepto estudiante con otros, en el corpus analizado a partir de resúmenes de ponencias del IV ELMeCS, utilizando el coeficiente de coseno

Elaboración propia.
Entre más cerca se encuentre el concepto asociado al centro, más importante es la naturaleza de la asociación. Como puede evidenciarse, entonces, la investigación es concebida desde su rol más universitario y en particular, desde el cómo se realiza, más allá de otros elementos que pueden ser sugerentes a nivel de proyección, utilidad y alcance. A nivel de análisis de coocurrencias, se procedió a establecer en el marco de cuáles conceptos la relación investigación-trabajo se generaba discursivamente y se compartían en unidades de contexto, es decir, cuáles son aquellos que cuando aparece investigación simultáneamente también ocurren. Resulta clara la ausencia que tiene esta en términos de imaginar el mercado profesional y se vincula la investigación únicamente al ejercicio académico.
Figura 7: Coocurrencias existentes entre los conceptos de investigación y trabajo analizado a partir de resúmenes de ponencias del IV ELMeCS

Elaboración propia.
Resulta altamente interesante el hecho de que, cuando estos dos conceptos se vinculan, se restringe particularmente a una situación de presente y sobre todo en el marco de la metodología. Esto es clave ya que pese a que actualmente existen nuevas tendencias de comercialización de los productos de ciencias sociales, particularmente de los de conocimiento, es posible que esos a nivel metodológico no sean concebidos aún desde la dimensión más comercial. En otros trabajos se ha indicado esta preocupación de una descontextualización del profesional de ciencias sociales en términos del mercado:
El primero de ellos tiene que ver con la preparación profesional. En particular se hace necesario que la formación responda al signo de los tiempos. Es decir, una Ciencia Social que se desnuda de su camisa de fuerza de especialización disciplinar y temática y que se encuentra dispuesta a arriesgar y a cuestionar sus eternas verdades. En este sentido, las “epistemologías del sur”, como ya se ha planteado, constituyen un paso, claramente inacabado, pero un primer paso que tendrá como reto el trascender las discusiones epistemológicas bizantinas y aquellas que simplemente buscan evidenciar el gran manejo filosófico. Por el contrario, una nueva formación profesional deberá centrarse en cómo acercar al científico a esta realidad compleja, híbrida e insegura, en la que debe moverse para asegurar su empleo, pero además para aportar nuevas ideas y conocimientos que permitan una evolución cualitativa de las disciplinas. (Soto y Salas, 2016, p. 10)
Sería necesario explorar con mayor evidencia empírica la siguiente idea, pero es fundamental para el ejercicio de interpretación. Es posible que exista a nivel de la investigación en ciencias sociales en las universidades, una confusión en términos de su alcance y sus implicaciones sobre todo en el campo de los desarrollos metodológicos como consecuencia de una sobre exposición a la vida y cotidianidad académica, que se encierra dentro de los campus universitarios y no llega a sectores sociales medulares para dar sentido a su acción como gremio y como estructura de conocimientos en los escenarios nacionales.
Esta idea es reflejada cuando se observa los conceptos que preceden y proceden al de investigación en el corpus analizado.
Figura 8: Identificación de conceptos predecesores al concepto de investigación a partir de resúmenes de ponencias del IV ELMeCS

Elaboración propia.
Figura 9: Identificación de conceptos sucesores al concepto de investigación a partir de resúmenes de ponencias del IV ELMeCS

Elaboración propia.
Aunque debe tenerse más datos para hacer categórica esta afirmación, lo cierto es que el corpus analizado nos da evidencia suficiente para indicar en el caso de análisis, que la investigación se visualiza fundamentalmente como un ejercicio académico que comienza en un grupo profesional especializado, preocupado por elementos de corte técnico y por qué no, en ocasiones burocrático, y termina en la universidad y con la aspiración de hacer ciencia en el marco de lo que socialmente se acepta como científico en la vida del campus.
Concepto de lo metodológico
Este concepto también se encuentra mayormente involucrado con el estudio de la epistemología dentro del contexto de la universidad, lo cual llama la atención por la ausencia del componente de experimentación y sistematización. Es dudoso como construir epistemológicamente la discusión sin ambos.
Figura 10: Identificación de conceptos sucesores al concepto metodológico a partir de resúmenes de ponencias del IV ELMeCS

Elaboración propia.
Esta figura llama la atención en el tanto parece reafirmar desde el campo de este saber, cómo existe esa tendencia al encerramiento dentro de los parámetros de los campus universitarios. Ahora bien, esto hizo que se estableciera el análisis de vinculación a nivel de coocurrencia entre este concepto y el de política.
Figura 11: Coocurrencias existentes entre los conceptos de metodología y política analizado a partir de resúmenes de ponencias del IV ELMeCS

Elaboración propia.
Este dato es sumamente interesante por dos motivos de naturaleza completamente opuesta. Un primer nivel de interpretación podría ser que, como en algunos países latinoamericanos la ciencia social nació al calor del partido y no necesariamente desde la academia, el profesional en el campo piense que su acción tiene implicaciones en términos de poder, es decir, en su función social, o en su forma de aportar directamente a las decisiones del país. La otra más bien podría ser que en un proceso creciente de deshistorización de las ciencias sociales latinoamericanas, sobre todo desde el rol político del científico y su creciente tecnocratización, se justifique la no participación desde conceptos como la objetividad, neutralidad, etc. Queda claro la necesidad de profundizar en esta línea.
Esta duda hizo que se desarrollara otro análisis de coocurrencia entre los conceptos de metodología y realidad. Los resultados son expuestos en la figura 12.
Figura 12: Coocurrencias existentes entre los conceptos de metodología y realidad, analizado a partir de resúmenes de ponencias del IV ELMeCS

Elaboración propia.
Resulta altamente sugerente que la mayor coocurrencia vuelva a ser a partir del concepto de investigación y el de universidad. Llama la atención que aparezca brevemente por primera vez en el análisis el concepto comunidad. En otras palabras, pese a que la realidad desde la perspectiva de los metodólogos en la región se construye a partir del ejercicio de la investigación en el marco de la universidad (lo que apunta a la perspectiva de Bourdieu en el sentido de que los objetos no existen sino que se construyen), es interesante que sea imaginable otra ruta posible. Ahora bien, si se hace importante que desde la metodología se haga un ejercicio no solamente de conceptualización del sujeto social, sino también de su ubicación en los procesos de construcción de conocimiento, ya que los datos indican que desde este gremio profesional, el rol es pasivo y ausente.
Figura 13: Asociaciones existentes del concepto sujeto con otros, en el corpus analizado a partir de resúmenes de ponencias del IV ELMeCS, utilizando el coeficiente de coseno

Elaboración propia.
5. Consideraciones finales
No cabe duda que la ciencia social en América Latina se ve expuesta a un conjunto nuevo y complejo de retos a partir de la desmitificación de las categorías, teorías y tendencias de análisis.
Sin embargo, este proceso implica un costo importante en términos de definición identitaria y de resignificación así como de reconstrucción de prácticas y tendencias profesionales, donde los investigadores y en particular aquellos que se dedican a la metodología, tienen grandes responsabilidades.
La primera de ellas, relacionada fundamentalmente con el cómo vincular nuevos problemas, nuevos sujetos y sobre todo nuevas conceptualizaciones a los abordajes técnicos instrumentales. Para esto se hace necesaria la experimentación, en el sentido de que solamente con la interacción con otros sectores fuera de la universidad se podrá determinar si el arsenal teórico-conceptual está de verdad analizando, explicando, y si tiene posibilidades de predicción de lo que ocurre en los distintos escenarios sociales.
El segundo de estos elementos tiene que ver con el cómo se conciben los procesos de enseñanza de la metodología. Al respecto, desde hace ya algunos años se ha venido insistiendo en que debe pasarse de la concepción de curso de metodología a la de taller.
Esto significa también repensar el rol del intelectual en ciencias sociales, en especial del metodólogo, en las nuevas preocupaciones, emergencias y temáticas que en esta diversa y compleja región latinoamericana experimentamos fuera de las universidades en el día a día.
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- Este trabajo se inscribe en los proyectos de investigación: 074-13, “El fenómeno de la integración regional en Relaciones Internacionales: una contribución teórica a la disciplina a partir de la crítica a la colonialidad del poder y el cosmopolitismo”, y 0037-2014, “Fortalecimiento de las capacidades de investigación mediante el uso de software”, de la Escuela de Relaciones Internacionales y de la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad Nacional, Costa Rica.↵
- Agradecemos el enorme esfuerzo realizado por los estudiantes Adriana Huertas, Milena Núñez y Alonso Matarrita en el trabajo de recolección de información.↵









