¿Qué tipo de acontecimientos delictivos son noticia en televisión? ¿Cómo se los tipifica? ¿Qué actores protagonizan las noticias? ¿Qué lugar se les otorga a sus puntos de vista? ¿Qué tipo de imágenes se emplean? ¿Qué recursos y estilos de presentación se utilizan? ¿De qué manera se editorializan? Estas preguntas recorren los análisis de contenidos de la noticia policial en las ciudades de Córdoba y Buenos Aires.
Analizamos el tratamiento informativo de noticias policiales con el fin de examinar el proceso social, cultural y político vinculado al crecimiento de la violencia y el delito urbano en nuestras sociedades contemporáneas. Buscamos, por un lado, poner de relieve el papel de los medios de comunicación en la definición de lo inseguro (sus agentes y sus víctimas) y, por otro, la escenificación mediática del riesgo y su vínculo con los modos de experimentar la vida urbana.
Partimos de la concepción de la cuestión securitaria como un campo de disputa que alude a diferentes matrices de significado en cada contexto sociocultural. Nos interesa revisar la construcción de las narraciones informativas sobre hechos de inseguridad urbana desde una doble comparación: entre medios públicos y privados y entre la producción mediática de la Ciudad de Buenos Aires y de la ciudad de Córdoba. Nos preguntamos por las variaciones en el lenguaje audiovisual producto de la emergencia de nuevas fuentes de información, el uso de imágenes sobre lo real, los recursos y estilos de presentación de los acontecimientos, las modalidades temáticas, retóricas y enunciativas empleadas y las estrategias de jerarquización de temas, de voces y del género policial televisivo. Buscamos datos cualitativos y esquemas explicativos sobre cómo la emergencia de estos nuevos formatos periodísticos sobre la “inseguridad” pone en debate su construcción como problema público en el escenario audiovisual argentino.
Para ello, visualizamos los noticieros de los canales de aire de ambas localidades durante la primera semana de octubre de 2015, con material audiovisual facilitado por la Defensoría del Público de la Nación. Trabajamos a partir de las grabaciones completas de los noticieros de la franja vespertina y nocturna emitidos por los cinco canales de aire, públicos y privados, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (América, Televisión Pública, Canal 9, Telefe y Canal 13) y los tres de Córdoba (Teleocho, Canal 10 y El Doce). En total, analizamos 25 informativos de la Ciudad de Buenos Aires y 14 de la ciudad de Córdoba. Decidimos trabajar con los programas nocturnos a causa de nuestras experiencias anteriores de monitoreo informativo, indicadoras de que en esa franja horaria se concentran los contenidos producidos durante todo el día.
Para el análisis inicial, conformamos un corpus con las noticias tematizadas como “policiales e inseguridad” por la Defensoría del Público (2019). Entendemos por tópico la tematización que realiza el noticiero y es reconstruida a partir de una serie de indicadores, como las intervenciones de los columnistas que presentan la noticia, los titulares, el texto y el criterio de noticiabilidad, entre otros[1]. El corpus incluyó en la Ciudad de Buenos Aires 288 noticias, de las cuales 196 fueron tematizadas como policiales e inseguridad en el tópico preponderante y 92 en el tópico secundario. En la ciudad de Córdoba, ese corpus incluyó 62 noticias.
El diseño metodológico combinó el uso y producción de datos cualitativos y cuantitativos. Entre los equipos de ambas universidades construimos un instrumento base para esta y futuras investigaciones. La planilla de registro de la visualización de los noticieros incluyó herramientas para el análisis del enunciado y de la enunciación, y atendió a algunas de las particularidades del discurso audiovisual y de la especificidad de las noticias policiales.
En el nivel del enunciado identificamos las noticias clasificadas en el trabajo previo de monitoreo de la Defensoría del Público como policiales e inseguridad, así como los subtópicos con los que fueron clasificadas. Luego, la visualización de los noticieros apuntó a reconocer los actores sociales aludidos (su caracterización, atributos, acciones), los objetos de valor en juego y la construcción del espacio y el tiempo en la noticia. En el nivel de la enunciación, caracterizamos el marco de la noticia, los recursos audiovisuales empleados, la musicalización, el bloque donde se ubica la noticia y su duración, el tópico de la noticia anterior y posterior, videographs y placas, modos de presentación, puntos de vista desde los cuales se cuentan los hechos, fuentes, politización y la construcción del enunciatario.
Durante la primera semana de octubre de 2017 y la segunda semana de octubre de 2019 repetimos la visualización de los noticieros de aire nocturnos emitidos desde la Ciudad de Buenos Aires para reconocer las regularidades e identificar las posibles variaciones utilizando una planilla de control en torno a siete ejes: el lugar del policial, los temas prioritarios, los modos de narrar, el mapa de la inseguridad, el uso de las imágenes, las voces protagónicas y las nuevas tecnologías. Estas observaciones resultaron confirmatorias de los resultados de 2015.
Puntualicemos, antes de ingresar a los capítulos, algunos hallazgos comunes y diferenciales de los noticieros de ambas localidades. En primer lugar, predomina el tratamiento sensacionalista en ambas ciudades, aunque con recursos diferentes en cada una: en los telediarios de Buenos Aires se vincula al carácter extraordinario e insólito atribuido a determinados acontecimientos delictivos producidos de cara a las cámaras de seguridad o muy próximos a comisarías, al carácter curioso de la modalidad delictiva y a una estética de la objetividad que habilitan las nuevas tecnologías al captar los hechos desde dispositivos móviles o de videovigilancia. En Córdoba, en cambio, el sensacionalismo se despliega mediante narrativas (graphs valorativos, juicios explícitos sobre los hechos de los periodistas, musicalización, etc.) que enfatizan el modo en que delincuentes “inescrupulosos” (ya se trate de acusados, detenidos o sospechosos) atacan a víctimas inocentes, el permanente riesgo de los vecinos, la actuación policial por momentos exitosa y por momentos insuficiente y el rol –en general– tardío y lento de la Justicia. De este modo, la intervención estatal positiva se construye como resolución del conflicto por medio del ajusticiamiento expeditivo del supuesto culpable en los casos de crímenes y delitos.
Un segundo rasgo común es el protagonismo de vecinos y vecinas víctimas, de quienes los y las periodistas se constituyen en portavoz, ya sea al acentuar el sentimiento de indefensión como el reclamo por mayor “seguridad”. Lo que hace creíble el enunciado es la proximidad moral, afectiva e ideológica del espectador con la fuente por sobre la veracidad del contenido. La autoridad de la fuente radica en ser la voz de un “buen vecino”, de clase media urbana, que vive con miedo a sufrir un delito y es responsable de su seguridad.
En tercer lugar, la noción de seguridad se construye de manera uniforme en los noticieros de televisión como más policías, más botones antipánico, más videovigilancia, menos “puerta giratoria”, más “justicia”. El lenguaje con el cual se piensa, informa y opina sobre esta cuestión se policializa de igual forma en todos los programas, sin dar cuenta de la dimensión social y política del problema. La seguridad urbana se plantea en alusión a un pasado caracterizado por la ley y el orden al cual se anhela volver, aunque sin esperanzas de recuperarlo. En este punto, el discurso de los noticieros adopta un carácter fuertemente emocional sobre la base de un imaginario autoritario y deja fuera del contrato al espectador que no concibe a la seguridad desde lógicas punitivas.
Un cuarto punto común se vincula con los objetos de valor en juego en los informativos de ambas ciudades: la vida, la tranquilidad para circular y para trabajar, y la propiedad privada. También se relaciona con la verdad en términos del esclarecimiento de los hechos, la eficacia policial en la prevención y acción frente al delito y la justicia (entendida no como justicia social o de igualdad de posibilidades, sino como resolución del conflicto por medio del ajusticiamiento expeditivo del culpable).
Por otro lado, identificamos un tratamiento diferencial entre los noticieros de Córdoba y Buenos Aires en la cobertura informativa cuando el victimario es un policía. En las emisiones de Buenos Aires, la responsabilidad por el crimen se diluye en el significante de “tragedia” y se atribuye a otros actores presentes en el lugar de los hechos, en momentos y circunstancias “inesperadas”. En los noticieros de Córdoba, en cambio, la policía fue referenciada, por un lado, como eficaz y confiable, y por otro, como susceptible de ejercer abuso de poder sobre la ciudadanía.
Una mirada general de las noticias en el contexto del noticiero, especialmente en Buenos Aires, nos permite reconocer ciertos efectos de sentido. Esta operación se produce mediante la presentación consecutiva de noticias sucedidas en diferentes contextos y condiciones (encadenado) a través del empleo de modalidades temáticas, retóricas y enunciativas similares, vinculadas al carácter trágico, inexplicable e incluso misterioso de sucesos criminales.
Las prácticas verbalizadas por los y las periodistas en la Parte I se transforman en los próximos dos capítulos en los contenidos televisivos que cuentan cómo son y qué significan nuestras ciudades inseguras.
- La forma de definir la tematización y los indicadores pueden consultarse en el documento metodológico anexo de los informes de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual (2013).↵









