Los tipos de objetivos
En esta clase vamos a detenernos en la señalización de tres aspectos centrales para el asunto de los objetivos de investigación: el establecimiento de los objetivos de la investigación, tratando de diferenciar los objetivos generales de los particulares. El registro de la estrecha relación del objetivo de investigación con el problema y la relación de los objetivos particulares con los métodos.
Una vez esbozado el problema de investigación, podemos comenzar a diseñar los objetivos de nuestra investigación. Ellos deberán estar en sintonía con dicho problema, ya que ambos serán el eje de la investigación y deben estar hilvanados con todos los ítems del proyecto de investigación.
Los objetivos se expresan por medio de proposiciones que anuncian lo que se espera llegar a conocer, es decir, guiarán los resultados que se desean obtener al finalizar la investigación, y fundamentalmente impulsarán la producción de nuevos conocimientos, la sistematización de conocimientos o la actualización de conocimientos. La mayoría de los autores sostienen que los objetivos de investigación deberán encargarse de mostrar la originalidad de la propuesta, es decir; podríamos abordar un tema muy abordado como por ejemplo las prácticas pedagógicas de la Educación Física pero la redacción de nuestros objetivos puede imprimir un sesgo particular, un nuevo enfoque a dicha temática, y de este modo profundizar su estudio.
La redacción de los objetivos puede contribuir a clarificar el problema de investigación, hay que tener presente que se interrelacionan. Aconsejamos ver si los objetivos y el problema de investigación, guardan coherencia y correspondencia entre sus enunciados. Para facilitar la elección de los objetivos de investigación, podemos seguir algunas pautas que nos ayuden a pisar con mayor seguridad en el terreno de nuestro plan de investigación.
En primer lugar, señalamos que los objetivos de investigación se redactan anteponiendo un verbo en infinitivo, con el cual se enuncia la intención a realizar y la posibilidad de evaluar su resultado en el futuro. Por ejemplo, al inicio del enunciado puede redactarse de esta manera: “describir las características de una escuela…”; “analizar las teorías del entrenamiento…”; “observar las clases de educación física escolar…”; “comparar técnicas deportivas…”. En esta variedad de casos, como se puede apreciar, el verbo aparece al inicio de la oración y marca el tipo de operaciones prácticas que van a desarrollarse en el curso de la investigación.
Al momento de organizar los objetivos, aparece una condición fundamental que es la factibilidad, es decir: tenemos que pensar al redactar los objetivos que puedan llevarse a cabo, que tenga los medios para arribar a un resultado (que pueda llegar a ejecutarlos) y también pueda evaluar su cumplimentación. En torno a este señalamiento, los objetivos tienen un contexto de realización que debemos considerar. En nuestro caso, el contexto es la situación de aislamiento obligatorio de la pandemia a causa del covid-19 produjo un atravesamiento de las condiciones materiales de realización de las prácticas de la investigación. La situación de DISPO y ASPO afecta en forma directa el armado de las propuestas de investigación y sus posibles ejecuciones de tareas y actividades. Sugerimos plantear objetivos posibles de realizar a través de entornos virtuales o situaciones de supresión de los encuentros cara a cara para no depender del levantamiento de esta cuarentena y seguir avanzando en formas de trabajo no presenciales.
Objetivos generales y particulares
Podemos diferenciar aquí según el grado de abstracción entre objetivos generales y objetivos particulares. Generalmente se redacta un objetivo general que tiene mayor nivel de abstracción y está en relación directa con el problema de investigación, podríamos decir que a partir de este objetivo comienza a achicarse la brecha entre el tema-problema planteado y lo que esperamos cumplir en la investigación. Algunos autores los llaman objetivos ampliados ya que puede llegar a cumplimentarse en forma parcial, es decir, al ser tan amplio, puede haber algún aspecto que no sea resuelto. No estaría de más reiterar que lo fundamental es que este objetivo ponga en evidencia el nivel del problema de investigación y la posibilidad de abordarlo. Puede realizarse el ejercicio de realizar un grupo de preguntas y a partir del interés, optar por alguna que nos interese desarrollar, luego elegir el verbo más conveniente y ejercitar la redacción clara, concisa y de fácil comprensión, en consonancia con los requisitos que la tesis debe reunir.
Luego podemos realizar el ejercicio de redactar varios objetivos específicos o secundarios y elegir los más pertinentes a nuestra línea de investigación. Para una tesis de grado sugerimos elegir dos o tres objetivos específicos. Algunos autores los llaman objetivos operativos ya que están en sintonía con la operacionalización del estudio y las técnicas metodológicas. Estos objetivos también deben expresarse claramente y deben ser cumplidos en su totalidad, es decir; su nivel de verificabilidad debe ser absoluta.
La otra taxonomía posible tiene relación con la índole de nuestro estudio: por ejemplo, si nos encontramos frente a un tema nuevo del cual no hay material producido nuestros objetivos serán de índole exploratoria o descriptiva. Es decir, la entrada a un tema ajeno a mi conocimiento de sujeto investigador activa mis atributos de sensibilidad y apertura a lo desconocido. Al uso de teorías sensibles percibiendo el objeto lo caracterizo atendiendo a lo general y poco a poco voy descubriendo sus particularidades. Sería el caso de un antropólogo que llega a un lugar remoto y no domina el idioma, se aproxima a lo desconocido ensayando el método etnográfico, es decir escribiendo la cultura que logra observar, apuntando en su diario de campo las palabras de los nativos que muchas veces no llega a comprender, a partir de lo cual irá tejiendo transcripciones de las redes de sentido.
Las situaciones de entrada a una escuela nueva, un club, gimnasio o cualquier organización social con sus encuadres de participación, tramas grupales específicas nos pone en situación de investigador para deducir las lógicas de funcionamiento del sitio que vamos a comenzar a habitar por un espacio de tiempo. A este proceso de descubrimiento de una parcela de realidad nos referimos.
Podemos encontrar, además, objetivos de índole explicativos (explicar los argumentos de un método de trabajo de las capacidades físicas de las personas); predictivos (anticipar procesos fisiológicos de rehabilitación, de lesiones deportivas); comparativos (comparar formas de enseñanza de la Educación Física de ámbitos de intervención social diferentes), evaluativos (medir resultados con recursos cuantitativos performances corporales rendimientos deportivos o evaluar procesos de aprendizaje en el contexto del covid19). Es clave identificar la índole de nuestra investigación y redactar los objetivos en dicho marco. En función de esto, nuestro proyecto responderá a un tipo de diseño que irá desde el tipo ideal “rígido” al tipo ideal “emergente” con todo el abanico de modelos reales intermedios que podrán caracterizarse por su flexibilidad (reformulación del diseño a partir de hallazgos) e interactividad (relación con nuestro objeto y cómo se produce el dato).
Los objetivos y los métodos
Otra cuestión a prestar atención es no confundir los objetivos con actividades propias de la investigación como trabajos de campo, y tampoco enredarse con procesos de gestión, ya que el interés por mejorar nuestras prácticas de la Educación Física, nos llevan a intervenciones en el campo. Es muy importante saber distinguir un objetivo de investigación de dichas actividades, para ello debemos focalizar en lo cognitivo, es decir: que quiero conocer. Siguiendo nuestra ejemplificación no tendríamos que formular objetivos de carácter didáctico, pedagógico o docente que apuntan a mejorar las prácticas pedagógicas en la enseñanza del basquetbol. En vez de eso, en primera instancia el objetivo es estudiar una práctica pedagógica del básquetbol, quizás conocer sus dispositivos de funcionamiento en una liga deportiva, describir sus sistemas estratégicos, tácticos, motrices. En cada uno de estos objetivos los verbos dirigen las operaciones del investigador hacia el descubrimiento de aspectos del básquetbol que se desconocen o que se conoce, pero se pretende hacer una profundización del conocimiento.
La investigación podrá mejorar dichas prácticas en una etapa posterior, a partir de encontrar respuestas a nuestro objetivo cognitivo. Supongamos que pensamos en el aprendizaje y la memoria motriz. Por ejemplo: ¿qué incidencia tiene el descanso o dormir luego de la adquisición de una habilidad motora? Nuestro objetivo podrá focalizar en cómo se relaciona el sueño o descanso con el aprendizaje motor. Luego los pedagogos establecerán, en una etapa posterior, en qué momentos del día conviene enseñar nuevas habilidades y cómo integrarlas a la memoria motriz.
También es importante no confundir los objetivos de investigación con la aplicación de técnicas para relevar datos en el campo. Pensando en el mismo ejemplo anterior buscaremos una técnica de observación, entrevista, análisis de video, que sea más conveniente para cumplimentar nuestro objetivo, pero dicha técnica no es de ningún modo nuestro objetivo de investigación. Los objetivos que se propone conseguir una investigación pueden estar nombrados con distintas designaciones: fines, metas o propósitos. Más allá de sus denominaciones para concretar el objetivo de investigación, necesitamos medios, es decir, tener a la mano recursos metodológicos, herramientas de trabajo para llegar al logro.
En el armado se articulan los fines de la investigación y los medios de la investigación. Esta relación medios y fines debe estar muy bien articulada, prestando atención a las compatibilidades entre los tipos de objetivos y los tipos de herramientas combinadas.
Supongamos que los objetivos de investigación apuntan a asuntos de la biomecánica deportiva, en estos casos las herramientas de investigación más adecuadas son los registros visuales y audiovisuales de los cuerpos en movimiento. Si los objetivos se direccionan hacia aspectos de la psicología del deporte, las entrevistas individuales o grupales pueden convertirse en una pertinente puerta de acceso a la subjetividad de los informantes.
Podemos señalar que es común para los profesores redactar objetivos pedagógicos y confundirlos con los objetivos cognitivos. Es muy importante saber diferenciar la tarea pedagógica en la cual se enseña un contenido o se desarrolla una capacidad de la intervención del investigador que busca comprender, por ejemplo: cómo acontece el proceso de enseñanza-aprendizaje en determinado nivel escolar.
Del mismo modo que el problema de investigación, nuestros objetivos deben estar acotados a un espacio y tiempo determinado, es decir, inscriptos en una delimitación geográfica (un país, región, ciudad o determinado grupo de clubes o escuelas) y una estimación temporal (período en que serán realizados involucrando planificaciones, con sus etapas de ejecución, cronogramas de trabajos, plazos de operacionalización de las tareas y actividades en los distintos momentos de la obra). Esta delimitación tiene incidencia en la aplicación posterior de técnicas cuantitativas o cualitativas que permitirán cumplimentar dichos objetivos.

Descripción de grilla de organización de los verbos en infinitivo. Elaboración propia.
En el diseño de proyectos de investigación podemos apreciar la formulación de distintos tipos de objetivos.
En el gráfico identificamos tres objetivos específicos. Son las bases estructurales que sostienen el planteo de la idea. Los objetivos específicos son las bases estructurales que sostienen el planteo de la idea. En el gráfico identificamos tres, que son la planificación de instancias de instrumentación de la propuesta: definir el problema de investigación, elaborar una metodología de investigación y fundamentar el sentido de hacer la obra.
El esclarecimiento del objetivo en torno a qué se quiere investigar corresponde a la ejecución de la etapa 1 del proyecto. En su desarrollo se movilizan objetivos destinados a elegir un tema de investigación, conocer el área de interés, explorar las indagaciones preliminares y organizar el estado de la cuestión.
El proceso de elaboración del objetivo acerca de cómo voy a investigar nos ubica en la etapa 2 del proyecto de obra. En este caso, las decisiones apuntan a: diseñar el marco teórico, comparar métodos y técnicas, armar instrumentos, ensayar el trabajo de campo.
La construcción de una posición con fundamentos que resuelva en forma convincente el objetivo del para qué realizar la investigación es la etapa 3. En esta fase del trabajo los propósitos están fijados en categorizar los datos, justificar los usos académicos y sociales de los resultados obtenidos, organizar un informe final con argumentos.
El proyecto basado en la organización de objetivos a corto, mediano y largo plazo pone en juego la capacidad anticipatoria del tesista para representarse la idea en perspectiva de futuro y ponderar su viabilidad. La formulación de objetivos es un recurso que sirve para cotejar los ciclos de trabajo, efectuar los cálculos de realización de las tareas y actividades sin perder de vista los mesociclos, macrociclos y microciclos que demanda este tipo de emprendimientos.
El panorama visionario de los tiempos de materialización de un proyecto posibilita trazar distintos tipos de objetivos y organizar un plan estratégico de operaciones para tratar un tema de estudio contemplando las situaciones azarosas y contingentes en la puesta acción de la obra.
Actividad
- Redactar un objetivo general de investigación en forma clara y concisa que esté relacionado con el problema de investigación
- Redactar dos o tres objetivos particulares y señalar posibles modos de implementación operativa.






