Diana Campos y Soledad Ferrería
Intención. La previa del fuego
Prácticas iniciáticas Como clave mística de nuestras prácticas. Revelando lo intangible en una realidad deshonesta. Ceremonia inicial para la transformación de lo posible. Navegar. Caminar Derivas. Aperturas de nuevas miradas.
Prácticas de Territorios del agua, cultura fluvial. Observar y escuchar al territorio desde el cuerpo hacen a la dimensión comunitaria. Plataformas para la fuerza del desarrollo local. Construyendo un plan de compromiso social, comunal. Definiendo áreas/actores económicos, geográficas, redes, vínculos, etc. “¿Cómo entrenar otra percepción que nazca de un estar entre las cosas y no por encima o a grandes distancias de ellas? Una percepción cuyo valor no radique en predicar lo deseable o diagnosticar lo indeseable, sin en extraer consecuencias múltiples de una situación. Pedagogía mutante, o pedagogía del problema, una experiencia amasada en la intuición, lo involuntario y el azar”.[1]
Atravesadxs “por la convivencia el reconocimiento de la diferencia, la negociación cotidiana de espacios de representación e identidad, la disputa del espacio púbico, la ocupación de los espacios simbólicos y formales”[2], por supuesto, estas negociaciones comprenden relaciones de poder y construcción de justicia espacial. Las formas de vivirlo no son fijas, son dinámicas y cambiantes. Son las territorialidades, las formas de relacionarse y “ser” territorio, poner el cuerpo, estar. Estar implica ese encuentro entre personas, entres entes humanos y n humanos, ese tiempo en su pequeña escala.
Para dar forma al compromiso conceptual/emocional de cada proyecto, dotando de vocaciones al territorio. Creando nuevas pasiones. Poniendo sus saberes como ejes transversales. Adentrándonos en lugares vedados. Decidiendo colectivamente lo que queremos ser y que sea. La acción desde esta perspectiva implica salir a buscar y despertar historias que recorren los caminos y canales. La historia de los territorios también son las puertas de acceso a los barrios, parajes, plazas y calles. Los proyectos que impulsen una idea clara de construcción de justicia espacial deben surgir de una construcción colectiva.
Hojas de ruta que se diseñan desde los bordes.
Fuente: elaboración propia.
Todos los fuegos, el fuego. Nuestros fogones
Fogones Flotantes, trozos caído del sol.
Fogatas para acuerdos, asamblearias, de ronda, de amores, de magia y delirio.Acuerdos para la reformulación de preguntas, imaginarios y representaciones que nos corran del programa colonial inscripto en nuestras subjetividades.
Con fuegos que no se apagan permanecen encendidos, convirtiendo en piedra a la arcilla.
Traduciendo. Declarando. Señalando. Activando
Fuegos que no se apagan con la verdad.
En cuanto a la cuestión de-colonial es interesante aportar lo que Grosfoguel, plantea sobre la escucha: el arma para vencer al capitalismo. Poniendo en juego lo crítico de la comunicación. Reconociendo el occidente dentro nuestro, para desmontarlo. Construcción sujeto-sujeto (entre humanos y no humanos) que privilegia la escucha. Rehacer el imaginario colonialista, es un tema de comunicación y de la estética para poder comunicar mensajes distintos. En palabras de Enrique Dussel, “habrá que ir de a poco”. Aportar imaginación e imaginarios, para el porvenir, aquello que no se sabe exactamente que va a pasar (distinto al concepto de futuro, como idea ya determinada).
Entendimiento de espacialidades y temporalidades globales (por ejemplo, la división global del trabajo, los conceptos de centro y periferia). De-construirnos, palpando el territorio. Circulando la palabra, los silencios, brotando de los ojos utopías, definiendo lo que podemos y sabemos hacer. Pensando la cultura por fuera de los espacios dominantes. Interpelándonos sobre el sentido que ocupan nuestras prácticas. Sensibilidad e información puestas en valor. Abriendo el juego a poner la voz en primera persona. Polifonía de los anhelos.
Cada proyecto desenlaza datos, relatos , informes, imágenes, objetos, formas, que des-ocultan la escala intima del territorio y lo exponen empoderado, en escala regional y global que lo atraviesa (hidrobia Paraná-Paraguay, corredor bioceánico). Dese allí se construye lo colectivo y se construye “lo publico”. Fomentando la contaminación de saberes, la creación de híbridos técnico/artístico/ancestrales que habilita nuevos mundos posibles.
Fuente: elaboración propia.
Casas tomadas por el fuego
Caldero, cuerpos y grimorios nos envuelven en sus llamas, para ver, creer y recuperar otras formas de vivir originarias y en libertad.
Damos la piel recuperando lo domestico. Son nuestras prácticas de base en nuestro quehacer, las prácticas del cuidado nos unen. Nos hacemos bloque para continuar en lo incierto, en lo incómodo, juntxs lo que nos hace evidentes. Abrimos juego a lo que nos inquieta mirar, señalar. Ocupamos espacios tensionando la orgánica cultural. El mundo del arte. ¿Cuál es su poder?, ¿desde dónde contribuye al capitalismo?, ¿dónde ocurre la cultura, Sr Museo?.
Nos preguntamos. Indagamos. Hurgamos. Nos expandimos.
Sobreponemos la práctica investigativa-afectiva del encuentro por sobre el éxito que el mercado le asigna a la práctica artística. Somos la voz, los objetos, los registros de esas nuevas palabras que creamos en la periferia, y les llevamos al centro. Desde procesos abiertos. Plurales. Desde nuestros, patios, cocinas, desde las orillas, las escuelas, desde lo público, incubando esperanzas.
Proponiendo circuitos pensados para cuestionar. Desde afuera, estamos dentro. Empoderando. Habitando.
Enunciando el deseo, en el aquí y ahora.
Fuente: elaboración propia.
La acción. Producción en lo candente
Producimos hoy, desde un fuego que no queremos. El que se enciende con lo siniestro. Decidiendo qué es lo que arda y qué lo que se apague. El que no acepta lo que no le es propio, el fuego de los individualistas, narcisistas, violentos genocidas. Ellos son la ruina del Arte y del interior de la Alquimia.
Al fuego que sacrifica a las plantas y a todxs lxs seres humanxs y no humanxs indefensos, ellxs absorben y transmutan el daño de los perversos.
Repensar la clave de la cultura desde el marco de los derechos culturales, allí se basa nuestros cruces de saberes. Amasamos prácticas que parten de realidades, toman forman para dar respuestas. Experimentar la cultura interrogando al territorio, armamos redes. Promovemos el arraigo. La Memoria. Para transformar. Construimos teoría en la acción, a la cual volvemos permanentemente de distintas maneras.
Tejiendo la cultura como motor de lucha de la precariedad. Modelando modelos de participación ciudadana democrática Sembrando proyectos que permitan desarrollar amorosidad a la tierra.
En palabras de Karina Ochoa “No es que tengamos que construir algo absolutamente diferente, sino que hay otros procesos que desbordan los limites del status quo que ha establecido el sistema moderno colonial. Esto significa hacer una acto introspección , de reconocimiento de los que somos”.
Nos enojamos. Resistimos. Hackeamos. ¿Por qué? Porque adoramos vivir.
El fuego que caminamos: hoy lo atravesamos, pisamos sobre sus brasas, lo desafiamos. Enfrentamos al fuego que quemo a nuestras abuelas.
Imprimimos la diversidad epistémica en las paredes. Gritamos los sentimientos con que se experimenta la cultura. Pateamos viejas genealogías. Transmitimos en el espacio público las experiencias vividas , hechas poéticas.
Retamos a la contaminación, al agro-negocio, a la depredación, a la desaparición forzada seguida de muerte, al aborto ilegal. Construyendo la escena artística para visualizar el repudio a toda violencia territorial.
Arte-educamos con el paisaje, para abrir camino a otras comprensiones. Activamos lo que nos entrelaza y hace común, navegamos a contra corriente. Chamanismos que invocan las capacidades performativas de la materia en el paisaje a través de médiums (arte factos, eco factos, atravesados pro la tecnología y la comunicación).
Proclamamos, levantamos banderas defendiendo nuestra Pacha, de ecocidas. Celebramos, que la tierra-el rio-el humedal y nosotres seamos una misma materia.
- Pedagogía Mutante: de la intervención a la inter-vención. Programa de Políticas, Lenguajes y Subjetividades en Educación: http://flacso.org.ar/.↵
- Benjamín González Pérez (2016) “Cultura, territorio y desarrollo” Ponencia presentada en el Tercer Encuentro Nacional de Puntos de Cultura, el 1 de diciembre de 2016, Buenos Aires, Argentina.↵








