Lorena García Mourelle[1]
Esta obra de Michael Löwy, publicada en español en 1999, presenta algunos puntos de contacto con sus trabajos anteriores como “Redención y Utopía”, subtitulada “El judaísmo libertario en Europa Central. Un estudio de afinidad electiva”, que analiza detalladamente una generación y una corriente particular del universo cultural del judío que se nutrió tanto de fuentes alemanas (romanticismo) como judías (mesianismo).[2] En el caso de Guerra de Dioses su foco estuvo puesto en América Latina en la segunda mitad del siglo XX y en un movimiento y una vertiente dentro del cristianismo.
El autor reconocía que al publicarse su libro en 1999 existía una acumulación de trabajos sobre las relaciones entre religión y política en América Latina que sirvieron de base a su investigación. No obstante, la mayoría de esos estudios estaban centrados en casos nacionales o en una subregión y se dedicaban a algunos aspectos específicos de este complejo problema. Su obra en cambio buscaba brindar “una introducción analítica general” a los procesos del campo político religioso en América Latina en las décadas de 1960 y 1990.[3]
Además de pretender ofrecer un panorama más amplio de esos fenómenos, proponía nuevas hipótesis que fueron muy fructíferas para investigaciones posteriores. Inspirado en la tradición marxista y recogiendo aportes del pensamiento weberiano, se valió de algunas herramientas metodológicas de la sociología de la cultura y de la religión. Escogía algunos casos específicos a partir de los cuales trazar un panorama general: Brasil, Nicaragua y El Salvador en la región centroamericana, aunque fue al primero de ellos al que le dedicó mayor atención. Sobre todo, centró su análisis en un movimiento socio-religioso al que definía como “cristianismo liberacionista”. Consideraba que era mucho más vasto que la corriente conocida como teología de la liberación, ya que comprendía a un conjunto complejo de reflexiones y prácticas socioreligiosas que cuestionaban la injusticia social y se traducía en el compromiso de los cristianos con la lucha de emancipación de los pobres.
Ubicaba los orígenes de este movimiento en dos procesos históricos independientes pero que tuvieron efectos convergentes en América Latina. Por un lado, la convocatoria de un concilio ecuménico por el Papa Juan XXIII en enero de 1959, que provocó la apertura del catolicismo a un proceso profundo de aggiornamento. Y por otro, el triunfo de la revolución cubana y la entrada de Fidel Castro en la Habana, que inauguró un período de casi cuarenta años de luchas sociales y revolucionarias en Latinoamérica.
De acuerdo con Löwy, estas prácticas socioreligiosas que conformaron al cristianismo de la liberación se vieron influenciadas por lo que denomina “la afinidad negativa” entre la ética católica y el capitalismo.[4] Se trataba de una inversión de la “afinidad electiva” entre algunas formas de la ética protestante y el capitalismo. Tomaba este concepto de la clásica obra “La ética protestante y el espíritu del capitalismo” de Max Weber y utilizaba estos aportes teórico-metodológicos para explicar algunos rasgos del “cristianismo liberacionista”. En especial, ponía el acento en la influencia creciente que había tenido el pensamiento marxista entre estudiantes e intelectuales.
Explicaba cómo se había producido “una relación de afinidad electiva entre el cristianismo y el marxismo en el seno de ciertos sectores de Iglesia”, que en algunos casos había llevado a la generación de una corriente de pensamiento marxista-cristiana.[5] Esta nueva cultura política religiosa, al decir del autor, auténticamente “latinoamericana”, consistió en una selección de las posiciones más avanzadas de los escritos franceses, una creciente incorporación de elementos marxistas y un cambio radical de perspectiva reemplazando el ángulo europeo por el punto de vista de la periferia oprimida del sistema capitalista mundial. Esta emergente cultura católica anticapitalista incidió en los crecientes intercambios entre estudiantes y académicos católicos y marxistas, así como de otras corrientes de izquierda, propiciando una serie de opciones político-religiosas.
En los últimos años han ido surgiendo nuevas interpretaciones sobre algunos aspectos del análisis iniciado en Guerra de Dioses. En torno a las teologías de liberación han aparecido nuevas perspectivas de indagación a partir de la apertura de nuevos archivos internacionales y la distancia con el objeto de estudio. Estos abordajes recientes centran la mirada en la importancia de un espacio de coproducción teológica trasatlántica, construido entre América Latina, América del Norte y Europa, “en donde el Concilio Vaticano II, así como la descentralización de la institución romana, jugarían un papel fundamental para el nacimiento y desarrollo de dicha teología”[6]. De acuerdo con el historiador colombiano Guillermo Múnera, resulta conveniente relativizar algunas afirmaciones de Löwy respecto al carácter “periférico” de los teólogos de la liberación dentro de la institución religiosa. Muchos de ellos ocuparon lugares representativos dentro de las instituciones, tanto católicas como protestantes, como pudo constatar revisando diversos archivos internacionales.[7]
Asimismo, nuevos investigadores han decidido profundizar en una parte del fenómeno más amplio del “cristianismo liberacionista” y estudiar en particular el “catolicismo liberacionista”, que acota este concepto dentro del mundo católico.[8] Similar opción realicé en mi tesis de maestría, donde estudié el movimiento estudiantil católico uruguayo y los procesos de radicalización religiosa y política de algunos de sus miembros hacia finales de la década de 1960[9]. Este marco teórico explicativo me permitió indagar sobre la participación de católicos en opciones políticas de distintas corrientes de izquierda como fue el caso de algunos jóvenes de las agrupaciones estudiantiles provenientes de la Acción Católica especializada uruguaya (Juventud Estudiantil Católica, Juventud Universitaria Católica, Parroquia Universitaria y Movimiento de Cristianos Universitarios).
Como es posible constatar, la categoría de “cristianismo liberacionista” continúa siendo fértil para nuevas investigaciones en el campo de estudios sobre religión y política en Uruguay. Por ejemplo, se puede mencionar la línea de trabajo llevada adelante por la antropóloga Dahiana Barrales en el marco de su maestría, donde se proponía identificar las conexiones entre este “cristianismo de proyecto emancipatorio con la guerrilla tupamara (MLN-T)”.[10]
Vale destacar que este tipo de abordajes resultan especialmente novedosos y recientes en Uruguay, un país con rasgos distintivos en la región. El territorio uruguayo actual fue tardíamente ocupado y la debilidad institucional que caracterizó a la implantación colonial también afectó al catolicismo, siendo considerado el país más laico de América Latina. Por tanto, las transformaciones ocurridas durante la década de 1960 en el campo religioso cristiano, resultaron ser más rupturistas para el caso uruguayo debido a su tradición laica y republicana. Tradicionalmente se había caracterizado por un modelo radical de laicidad, donde lo religioso estaba relegado al ámbito privado, en esos años se reconfiguraron los vínculos entre catolicismo y política, asumiendo características similares a los demás países latinoamericanos.[11] En ese marco, se dieron experiencias de militancia religiosa que integraron la fe y la política. En mi tesis de maestría indagué cómo estos cambios estuvieron vinculados con los movimientos de protesta que hicieron eclosión hacia 1968.[12]
Además, Löwy en Guerra de Dioses se proponía no sólo considerar los movimientos sociales liberacionistas sino también la “contraofensiva conservadora (tanto católica como protestante)” y sus enfrentamientos contra la teología de la liberación.[13] Fueron tiempos de intensa polarización política e ideológica que repercutió en las instituciones eclesiásticas y movimientos laicos. Mientras por un lado se desarrollaban las juventudes de la Acción Católica especializada con el apoyo de un grupo de obispos, sacerdotes y religiosos, por otra parte, se organizaba en sentido opuesto un sector de resistencia a las nuevas propuestas de renovación católica como era el caso de la Sociedad Brasileña de Defensa de Tradición, Familia y Propiedad. Como explicaba el sociólogo católico Luiz Alberto Gómez de Souza, era posible encontrar católicos en ambos lados del espectro político-ideológico.[14]
Otro de los aspectos destacables de Guerra de Dioses fue su intento por explicar los conflictos producidos tanto dentro del campo religioso (entre visiones contrapuestas de concebir el cristianismo), como fuera del mismo, (divergencias entre las concepciones del “cristianismo liberacionista” y otras visiones externas al campo religioso provenientes del mundo económico-político, etcétera.
Como se mencionó antes, estos diferentes aportes y abordajes del autor fueron novedosos para el campo de los estudios religiosos al momento de aparecer su publicación a finales de los años noventa. Su valiosa contribución constituía “un primer intento de sondeo, bastante parcial y fragmentario” dentro de un problema de mayor amplitud al que debían “trabajos más detallados y sistemáticos”.[15] En los últimos años se han desarrollado algunas investigaciones que pretenden continuar esta línea de estudios específicos, como es el caso del trabajo de Iraneidson Santos Costa sobre las conexiones francesas de los Centros de Investigación y Acción Social (CIAS) fundados por la Compañía de Jesús en América Latina a partir de la década de 1950.[16] En especial estas exploraciones ahondan en otra de las hipótesis relevantes que han generado influencia en recientes investigaciones. Se trata del análisis de las conexiones francesas de la radicalización católica latinoamericana. En particular, desarrolló estas reflexiones en su epílogo “El rojo y el negro: La contribución de la cultura católica francesa a la génesis del cristianismo liberacionista en Brasil”.[17] En este apartado el sociólogo francobrasileño se proponía explicar las relaciones entre corrientes católicas renovadoras francesas y los procesos de radicalización de sectores de la Acción Católica brasileña en los tempranos sesenta.
Estos abordajes resultan de particular relevancia para varias líneas de investigación en curso en Uruguay. Me refiero, sobre todo, a recientes estudios sobre los aportes del sacerdote dominico francés Louis-Joseph Lebret y el movimiento Economía y Humanismo en América Latina. Especialmente, a las redes construidas en Uruguay a través de los Equipos del Bien Común y más tarde el Centro Latinoamericano de Economía Humana (CLAEH). Se cuenta con nuevas contribuciones de Susana Monreal sobre los dominicos franceses de la provincia de Toulouse en Montevideo y su rol en el desarrollo de Economía y Humanismo en Uruguay y la región.[18]
Además, se puede sumar a estas nuevas perspectivas abiertas por Löwy y que han sido fructíferas recientemente, algunos de los avances de mi tesis doctoral en curso sobre las redes latinoamericanas de este movimiento francés a través de la trayectoria del arquitecto y sociólogo católico uruguayo Juan Pablo Terra Gallinal[19]. También se enriquecen de los aportes de “Guerra de Dioses”, los nuevos estudios de la arquitecta y especialista en historia de la arquitectura, Mary Méndez, que viene desarrollando su tesis de doctorado sobre el pensamiento católico en la formación de las ideas y las experiencias de vivienda social en Uruguay. Entre otras redes católicas relevantes estudia los aportes de Lebret y Economía y Humanismo en este campo de investigación apenas explorado para el caso uruguayo. En una de sus últimas publicaciones, Méndez se basaba en algunas de las ideas centrales del sociólogo y filósofo francobrasileño para explicar las complejidades en el mundo católico en la década de 1960. Si bien advertía la amplia diversidad interna de posiciones ideológicas que abarcaba, desde actitudes fuertemente conservadoras a acercamientos a corrientes socialistas y comunistas, subrayaba, siguiendo a Löwy, que persistía “una matriz antimetropolitana caracterizada por una positiva valoración de la vida en el medio rural”.[20] Esta “confrontación campo-ciudad y el interés depositado en los problemas del medio rural consisten elementos claves para comprender el pensamiento católico del período” concluía Méndez.[21] Resulta por tanto valioso que estas indagaciones novedosas y recientes encuentren en el autor material para seguir indagando y profundizando en nuevos campos de análisis y desde diversos campos disciplinares.
Löwy dedicaba un apartado de su epílogo “El rojo y el negro” al movimiento Economía y el padre Lebret, donde enfatizaba en la circulación de las ideas y las redes intelectuales de este dominico francés en América Latina, sobre todo a sus esfuerzos en la temática del desarrollo. Resaltaba el papel de Lebret como difusor del “tercermundismo católico”. Este término lo tomaba de la influyente tesis doctoral de Denis Pelletier publicada en 1996.[22] Especialmente, se enfocaba en la relevancia de los impactos de las diferentes y “a veces contradictorias” fuentes francesas que incidieron en el catolicismo brasileño.[23] Por su parte, la historiadora argentina Claudia Touris en su tesis doctoral resaltaba los sugerentes planteos de Löwy sobre el papel decisivo en estos procesos del catolicismo intransigente francés, a través de autores como Charles Peguy (impulsor de una postura anticapitalista en clave de izquierda, “socialismo cristiano”), en donde “abrevaron Emmanuel Mounier y el grupo de Esprit, los curas obreros, la Nouvelle Théologie y las ramas especializadas de la Acción Católica”.[24] Aunque Touris indicaba que esta vertiente aún no había sido suficientemente subrayada hasta ese momento en el caso del catolicismo tercermundista en Argentina. En cambio, la historiadora reconocía que había sido detectada esta influencia de fuentes francesas en los estudios sobre Humanismo cristiano en la década de 1950.[25] Las nuevas aportaciones provenientes de Uruguay mencionadas antes significan una ampliación a estas líneas de investigación desarrolladas por Löwy a finales de la década de 1990.
En síntesis, en este breve recorrido sobre la recepción creativa de “Guerra de Dioses” en la producción bibliográfica latinoamericana, con especial foco en Uruguay, se intentó mostrar la continuidad y revisión que han transitado algunas ideas-fuerza de Löwy sobre las complejas articulaciones entre religión y política en el cristianismo latinoamericano. Esta obra ya clásica publicada en 1999 aún mantiene su vitalidad y vigencia en las nuevas generaciones de investigadores que han recogido, discutido y ampliado sus categorías e hipótesis interpretativas en novedosos estudios y enfoques. Así como se demostró la perdurabilidad a lo largo del tiempo de los inspiradores aportes de Löwy para los estudios sobre religión y política en América Latina, también se señalaron algunos desafíos que presenta para nuevos abordajes, como ampliar las reflexiones a otros espacios nacionales o profundizar en perspectivas transnacionales, entre otros asuntos y problemas abiertos.
- Profesora de la Universidad de la República. ↵
- Löwy, M. (1997). Redención y Utopía. El judaísmo libertario en Europa Central. Un estudio de afinidad electiva. Buenos Aires: El Cielo por Asalto, p. 7. Este libro fue publicado antes en inglés: Löwy, M. (1992). Redemption and utopia: Jewish libertarian thought in Central Europe: a study in elective affinity. London: The Athlone Press.↵
- Löwy, M. (1999), Guerra de Dioses: religión y política en América Latina. México: Siglo XXI, p. 9.↵
- Löwy, Guerra de Dioses, p. 35.↵
- Löwy, Guerra de Dioses, p. 94.↵
- Múnera, G. (2020). La teología y las ciencias sociales, ‘nuevos límites’ de posibilidad en las recomposiciones transnacionales y misioneras del catolicismo. En Itinerantes, n. 12, p. 100.↵
- Entre otros, los archivos institucionales de la Comisión Pontifical Justicia y Paz, los archivos del Consejo Mundial de las Iglesias, los archivos personales de teólogos y obispos cercanos a la teología de la liberación, entre ellos, Juan Luis Segundo, Ronaldo Muñoz, Julio de Santa Ana, José Miguez Bonino, Georges Casalis, Vincent Cosmao, etcétera. Por ejemplo, véase Múnera, G. (2020). Una mirada global y ecuménica de las teologías de la liberación (1966-1974). En Eckholt M. y Durán Casas, V. (eds.) Religión como fuente para un desarrollo liberador: 50 años de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Medellín: continuidades y rupturas, Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, p. 145.↵
- Por ejemplo, Donatello, L. (2005). El Catolicismo Liberacionista en la Argentina y sus opciones políticoreligiosas. De la efervescencia social de los 60′ a las impugnaciones al neoliberalismo en los 90′, Tesis doctoral, Universidad de Buenos Aires/École Des Hautes Etudes en Sciences Sociales.↵
- García Mourelle, L. (2019). Movimiento estudiantil, catolicismo e izquierdas en Uruguay: 1966-1973. Montevideo: Observatorio del Sur.↵
- Barrales, D. (2021). La opción por los pobres y la guerrilla tupamara. En Actas de las III Jornadas Internacionales de historia de los/as trabajadores/as y las izquierdas.↵
- Recientemente en la historiografía nacional han aparecido algunas visiones críticas a la caracterización del Uruguay como un modelo de laicidad radical en la región. Desde renovados marcos teóricos y nuevas investigaciones empíricas se plantean que estos relatos son insuficientes para explicar de forma convincente los comportamientos asumidos por la Iglesia y los católicos desde la separación institucional del Estado de la Iglesia Católica con la nueva Constitución de 1917, que entró en vigencia en 1919. Sobre esta discusión historiográfica, véase, por ejemplo: Greising, C. (2020). Católicos en la República Laica. Uruguay, 1916-1934, Tesis doctoral, Pontificia Universidad Católica Argentina.↵
- García Mourelle, Movimiento estudiantil, p. 191.↵
- Löwy, Guerra de Dioses, p. 10.↵
- Gómez de Souza, L. A., (2004). As várias faces da Igreja Católica. En Estudos avançados, v. 18, n. 52, p. 79.↵
- Löwy, Guerra de Dioses, p. 179.↵
- Santos Costa, I. (2023). De olhos postos na Europa, de olhos abertos para a América: as conexões francesas dos Centros Sociais da Companhia de Jesus na América Latina (1930-1980). En História, v. 42. ↵
- Löwy, Guerra de Dioses, pp. 178-99.↵
- Entre otros, Monreal, S. (2019). Dominicos de Toulouse en Montevideo: una comunidad controvertida en un período bisagra (1953-1970). En Cuadernos Del Claeh, v. 38, n. 109, pp. 63-84; (2020) La apuesta desarrollista de los dominicos franceses en el Cono Sur: Paul Ramlot, OP y el IEPAL. En Itinerantes, n. 12, pp. 59-82 y (2022) América Latina, el Cono Sur y Uruguay: visiones e interpretaciones de los frailes dominicos franceses en los años sesenta, Itinerantes, n. 16, pp. 108-128.↵
- García Mourelle, L. (2023). The networks of the Economy and Humanism movement through the trajectory of Juan Pablo Terra, 1947-1957. En Busani, M. y Valvo, P. (2023) (eds.), A Christian Revolution: Dialogues on Social Justice and Democracy Between Europe and the Americas (1945-1965), Roma: Studium, pp. 133-52. ↵
- Méndez, M. (2022). El llamado del campo. Catolicismo, ruralidad y vivienda social en el Uruguay de los 60. En Registros, v. 18, n. 1, p. 65. ↵
- Méndez, El llamado del campo, p. 81. ↵
- Pelletier, D. (1996). Économie et Humanisme. De l’utopie communautaire au combat pour le tiers-monde. 1941-1966. París: Cerf. ↵
- Löwy, Guerra de Dioses, 190.↵
- Touris, C. (2012). Catolicismo y cultura política en la Argentina. La “constelación tercermundista” (1955-1976), Tesis doctoral, Universidad de Buenos Aires, p. 198.↵
- Por ejemplo: José Zanca, J. (2013). Cristianos antifascistas: conflictos en la cultura católica argentina, 1936-1959. Buenos Aires: Siglo XXI. ↵






