Nuestros cursos:

Nuestros cursos:

Introducción

La localidad de Valentín Alsina (Lanús, Buenos Aires) reúne algunas características particulares que la convierten en un espacio privilegiado para el análisis de las profundas transformaciones acontecidas en la provincia de Buenos Aires desde fines del siglo xix y a lo largo de la primera mitad del xx. Nos referimos especialmente a las zonas aledañas a la Capital Federal, integrantes del denominado “Gran Buenos Aires”,[1] las cuales se vieron inmersas en fenómenos económicos y sociales hasta entonces privativos de la ciudad porteña (Ferrer, 2010; Míguez, 2013; Rapoport, 2006).

Por aquellas décadas, los procesos de urbanización e industrialización comenzaron a ganar relevancia en las zonas de la provincia adyacentes a la Ciudad de Buenos Aires, provocándose la integración de la periferia urbana a la ciudad a través del ferrocarril y el tranvía. Por otra parte, en la medida que el núcleo dinámico de la economía se desplazó definitivamente hacia la industria alrededor de 1930, la radicación de nuevas empresas en esta zona estuvo vinculada con factores tales como la disponibilidad de servicios básicos y una importante infraestructura, la accesibilidad, la existencia de un mercado concentrado y la abundancia de mano de obra. El censo industrial de 1954 evidenció los alcances de este proceso, al indicar que desde 1947 la provincia de Buenos Aires había asistido a la duplicación de la cantidad de establecimientos industriales emplazados en su territorio, a la vez que estos últimos representaban más del 30 % del total nacional, un porcentaje mayor al de la Capital Federal (Rougier, 2014, p. 125).

En el mismo periodo, la provincia de Buenos Aires se vio afectada también por un marcado incremento de la población de origen extranjero, principalmente proveniente de ultramar, en un contexto caracterizado por la gran crisis agraria europea de fines del siglo xix y la expansión de la economía agroexportadora en la Argentina (Devoto, 2003, pp. 247-250; Fernández, 2013). De este modo, los inmigrantes[2] lograron un amplio impacto en el espacio bonaerense, en aspectos tan variados como las estructuras demográficas, las manifestaciones culturales y asociativas, y los procesos económico-sociales. Los extranjeros participaron tanto de la agricultura como de la industria y los servicios (De Cristóforis, 2016b, p. 73). Hacia 1914 representaban cerca de un 50 % de la población bonaerense potencialmente activa y casi un 70 % de los trabajadores industriales (Fernández, 2013, p. 338; Losada, 2013, p. 128). Durante el periodo de entreguerras, el proceso de movilidad espacial que protagonizaron numerosos inmigrantes, al trasladarse desde el centro porteño hacia los barrios de la periferia urbana, incluyó de modo privilegiado el área del Gran Buenos Aires (Devoto, 2003, pp. 364-371). Hacia 1936 y 1947, el 35 % y 23 % de la población total respectivamente era aún de origen extranjero (Losada, 2013, p. 135). Por todo lo anterior, cuando en la segunda posguerra se produjo el último impulso de la inmigración europea en la Argentina, los núcleos de inmigrantes ya asentados estimularon la llegada y radicación de otros italianos, españoles, alemanes y oriundos del este de Europa en el territorio bonaerense (Míguez y Spinelli, 2014, p. 57).

Valentín Alsina, por su parte, no fue la excepción. Esta localidad se encuentra ubicada dentro de lo que Jorge Schvarzer (2000) señaló como el epicentro de la expansión fabril, en el cruce entre el Riachuelo y la vía del Ferrocarril Roca (p. 112). El desarrollo industrial de la zona se vinculó al emplazamiento de los saladeros, en este caso el de Anderson y Ochoa, y al posterior impulso de la industria frigorífica, que condujo a la instalación, a comienzos del siglo xx, del Frigorífico Argentino. A partir de ese momento, y con el transcurrir de las décadas, la zona se fue convirtiendo en un importante enclave industrial. Dentro de sus límites se radicaron fundamentalmente empresas de la rama textil: Campomar, Flandria –que se trasladó rápidamente a las cercanías de Luján– y Giardino, por ejemplo.

A dicho rasgo se sumó otra singularidad: el importante componente inmigratorio de su población. Según el censo nacional de 1947, la población total de “Cuatro de Junio” –primera denominación del actual partido de Lanús– estaba compuesta por más del 25 % de extranjeros de origen europeo, porcentaje superior a los pertenecientes al conjunto de la provincia y el país, del 16,7 % y 12,7 % respectivamente (Dirección Nacional del Servicio Estadístico, s. f., pp. 12-13, 92-93). Su relevancia en la zona de nuestro interés es también comprobable por la importante cantidad de asociaciones de base étnica, referenciadas en orígenes nacionales diversos, que mantienen sus actividades hasta la actualidad.

En definitiva, la elección de la localidad de Valentín Alsina como objeto de nuestra indagación obedece, por un lado, al elevado componente inmigratorio de su población –integrado por grupos de orígenes disímiles, tales como italianos, españoles, polacos, armenios, ucranianos y húngaros, entre otros– y al desarrollo de un importante tejido industrial, además de la limitada atención historiográfica que ha recibido hasta el momento su evolución histórica. Limitación que, como veremos en las páginas siguientes, no solo afecta a la localidad en cuestión, sino al conjunto del espacio Gran Buenos Aires hasta la fecha.

Asimismo, estableceremos los límites cronológicos de nuestro estudio entre los años 1900 y 1960, etapa durante la cual el arribo de inmigrantes ultramarinos a la provincia de Buenos Aires coincidió con el inicio y la expansión de un proceso de sustitución de importaciones. En tal sentido, la consideración de este lapso temporal nos permitirá observar el impacto de los flujos migratorios y sus altibajos sobre la localidad de Valentín Alsina, desde la fase de auge de la etapa de inmigración “masiva” y hasta la culminación del ciclo inmigratorio europeo de posguerra hacia fines de la década de 1950. Pero también favorecerá el estudio de este proceso en relación con otro de capital importancia: el del desarrollo industrial bonaerense. En definitiva, a lo largo del libro, será nuestro objetivo principal evidenciar el influjo de los migrantes europeos radicados en Valentín Alsina en una etapa durante la cual su llegada estuvo estrechamente relacionada con la constitución de un Gran Buenos Aires plural en materia social y cultural, y con un desarrollo industrial que capitalizó las migraciones transatlánticas de diversas maneras.

En este punto, es importante profundizar lo ya señalado acerca de la aún escasa atención historiográfica al respecto de nuestra temática. En primer lugar, porque la denominada etapa “masiva” de las migraciones transatlánticas ha recibido un mayor interés con respecto a los flujos producidos en otros periodos históricos, como las migraciones tempranas o los movimientos poblacionales de la segunda posguerra. Aunque, afortunadamente, contamos con algunos aportes, tanto pioneros como recientes. Cabe mencionar, especialmente, el análisis de María Inés Barbero y Cristina Cacopardo (1991), que evidenció la relevancia de la reactivación del movimiento migratorio a partir de 1945, las reflexiones de Fernando Devoto (2001, 2003) acerca de la importancia del lapso temporal comprendido entre las dos grandes contiendas mundiales o las contribuciones de Carolina Biernat (2007), Nadia De Cristóforis (2000, 2008, 2010), Bettina Favero (2005, 2013) y Leonardo Senkman (1992) sobre la inmigración tras el final de la Segunda Guerra Mundial, con énfasis en el peronismo.

En segundo lugar, también existe un menor volumen de estudios sobre la provincia de Buenos, en comparación con aquellos centrados en la Capital Federal. Al respecto, Juan Manuel Palacio (2012) señaló que la íntima vinculación entre la historia provincial y la historia nacional condujo a un soslayamiento del análisis diferenciado y contundente de aquella, a la vez que a la escasa existencia de intentos de reconstruir su pasado de forma completa (pp. 9, 23). Sin embargo, también en este caso contamos con algunas contribuciones relevantes, entre las que destacaremos el temprano aporte que supuso la obra Historia de la Provincia de Buenos Aires y formación de sus pueblos, dirigida por Ricardo Levene (1941), y la más reciente aparición de Historia de la Provincia de Buenos Aires en seis tomos, editada por Edhasa y UNIPE: Editorial Universitaria (Barreneche, 2014; Palacio, 2013). Con la honrosa excepción del último tomo de esta colección (Kessler, 2015), cabe agregar que resulta aún menor el volumen de los estudios históricos dedicados exclusivamente al área del Gran Buenos Aires.

En tercer lugar, los abordajes acerca de la evolución histórica de los municipios de Avellaneda y Lanús –a los que perteneció la localidad de Valentín Alsina antes y después de 1944 respectivamente– son también escasos. En este contexto, existieron tempranos esfuerzos emprendidos por el Archivo Histórico provincial, en el marco de cuya colección “Contribución a la historia de los pueblos de la Provincia de Buenos Aires” se produjeron los trabajos de Antonio Torassa (1940) sobre Avellaneda y Alberto de Paula, Ramón Gutiérrez y Graciela Viñuales (1974) acerca de los antecedentes históricos del actual partido de Lanús, obras que se destacan por la sólida base documental en la que sustentan sus afirmaciones, además de los valiosos datos ofrecidos sobre los acontecimientos políticos, sociales y económicos ocurridos. No obstante, los otros estudios hallados constituyen un conjunto heterogéneo, tanto por la procedencia disciplinaria de sus autores como por su carácter de publicaciones oficiales, particulares e inclusive su condición de inéditos, así como por la fecha en que fueron realizados. Sin embargo, la principal coincidencia entre ellos radica, por un lado, en su intención de divulgación de la historia local, al mismo tiempo que en su casi exclusiva atención sobre la cronología de los hechos y la vida de ciertas personalidades destacadas de la comunidad, perdiendo de vista procesos de mayor envergadura como los que aquí nos interesan.[3]

Por último, los aportes específicos acerca de la localidad de nuestro interés se encuentran prácticamente limitados a la destacable labor de la Junta de Estudios Históricos de Valentín Alsina, que desde 1994 organiza periódicamente el “Congreso Histórico-Geográfico del Pago del Riachuelo”, y a los trabajos publicados por Mabel Álvarez (2018), en especial un libro de reciente aparición.

En otro orden, es importante señalar que, al mismo tiempo que los abordajes de carácter general, también la preocupación por los movimientos migratorios en el marco de la provincia de Buenos Aires es todavía escasa y relativamente reciente. Los trabajos referentes a aquella última temática tendieron a ocuparse predominantemente del siglo xix y la etapa “masiva”, así como de la inserción de los inmigrantes en ámbitos rurales. En este sentido, cabe señalar el carácter fundante de la obra de Juan Carlos Korol e Hilda Sábato (1981) sobre el arribo de inmigrantes irlandeses al ámbito bonaerense en la segunda mitad del siglo xix. Por otra parte, la investigación de María Liliana Da Orden (2005) acerca de los españoles en Mar del Plata supuso una primera aproximación al estudio de la inmigración en ámbitos urbanos de la provincia de Buenos Aires. En los últimos tiempos, otros investigadores se ocuparon de las etapas más recientes de la inmigración en el ámbito provincial (Castiglione, 2019; Da Orden, Ortuño Martínez y Derbiz, 2014; Farías, 2010b; Favero, 2013; Recalde, 2016) y el libro Inmigrantes y colonos en la provincia de Buenos Aires. Una mirada de largo plazo (siglos xixxxi) de Nadia De Cristóforis (2016) se constituyó en una síntesis necesaria acerca de los movimientos migratorios en el ámbito bonaerense.

Con respecto a la escasez de abordajes sobre el impacto de la inmigración ultramarina en ámbitos urbanos de la provincia de Buenos Aires, podemos agregar que predominaron los análisis provenientes de otros ámbitos disciplinares, principalmente la sociología, que también adolecieron de una atención casi exclusivamente centrada en la etapa “masiva” de los arribos, hasta la Primera Guerra Mundial. Al respecto, cabe destacar las contribuciones clásicas de Gino Germani (1962), quien afirmó que el fenómeno de la transición desde una estructura tradicional hacia formas más avanzadas y próximas a las sociedades industriales en la Argentina, entre 1870 y 1910, fue inseparable del proceso inmigratorio ultramarino. Además, destacó la concentración de la población inmigrante en determinadas zonas del país como uno de sus principales impactos demográficos. Señaló que la aglomeración metropolitana del Gran Buenos Aires concentró, a lo largo de todo el periodo 1857-1958, entre el 40 % y el 50 % de la población extranjera total. Allí, proporcionó una abundante mano de obra, principalmente urbana, y favoreció el crecimiento de las ciudades y el surgimiento de la industria, donde, al igual que en el comercio, los extranjeros fueron mayoría tanto en las tareas de gestión como entre el personal asalariado (Germani, 1962, pp. 186-194). Por su parte, Alfredo Lattes y Ruth Sautu (1978) señalaron la importancia de las migraciones internacionales en la formación del sector manufacturero, ya fuera en las posiciones empresariales o en las asalariadas. No obstante, no abordaron el rol de los inmigrantes transatlánticos más allá de 1930 y subrayaron, en cambio, la contribución de los importantes contingentes de migrantes que se movilizaron desde el interior del país hacia las áreas urbanas, particularmente hacia el Gran Buenos Aires (Lattes y Sautu, 1978, pp. 25-26). Por su parte, Adriana Marshall (1977) se concentró tempranamente en la vinculación entre las migraciones y el mercado ocupacional, procurando analizar el rol de los inmigrantes, ahora también provenientes de los países limítrofes, en el contexto de la transformación de la estructura industrial a partir de la segunda mitad de la década de 1950.

En cuanto a Valentín Alsina específicamente, las referencias sobre la importancia de la inmigración son numerosas, aunque no han dado lugar a estudios de mayor profundidad. Entre dichas consideraciones, se destaca fundamentalmente el carácter diverso de los grupos nacionales asentados, al que ya nos hemos referido previamente.

Entre los pioneros de la zona, se encontró el médico italiano Bautista Poggeti. Este inmigrante fue fundador en 1881 del Club Democrático de Valentín Alsina, constituido con la finalidad de apoyar al gobernador bonaerense Dardo Rocha, y promovió la creación de la primera escuela pública de la zona en 1883 (Cascante, 2014; Fernández Larrain y Varela, 2011).

En cuanto a la importancia de Valentín Alsina como lugar de asentamiento preferente de distintas colectividades, vale la pena destacar la afirmación de Nélida Boulgourdjian (1997) acerca de la ausencia de estudios que analicen la importancia cuantitativa y la incidencia en la vida local de los armenios residentes en Valentín Alsina (p. 85). Otra referencia importante es la de la denominación de esta localidad como el “barrio de las catorce provincias”, nombre derivado del hecho de que allí residían inmigrantes oriundos de las distintas provincias de Italia (Ceva, 2010, p. 175).[4]

Finalmente, podemos indicar varias menciones acerca de la relevancia de las asociaciones étnicas en Valentín Alsina, tal es el caso de la Sociedad Polonesa Bartosz Clowacki creada en 1934 y el Club Cultural Deportivo Máximo Gorki, fundado en 1951 por inmigrantes provenientes de Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Lituania y otras nacionalidades de la antigua URSS (Sztaba, 2010; Wolos, 2011). Entre las instituciones más antiguas y relevantes también se encuentran las analizadas por Mabel Álvarez (2018): la Sociedad de Socorros Mutuos Unione e Fratellanza (1907), la Sociedad Española de Socorros Mutuos de Valentín Alsina (1919) y el Centro Gallego de Mutualidad y Cultura de Valentín Alsina (1925) (pp. 75-85, 117-122).

Para culminar, y no obstante lo señalado anteriormente, es preciso subrayar la existencia de algunas investigaciones recientes del ámbito historiográfico que no solamente extendieron el periodo de estudio más allá de la etapa masiva, sino que también destacaron el aporte de los inmigrantes europeos en el contexto del desarrollo industrial argentino, atendiendo a la realidad de ámbitos locales. Un ejemplo de ello es el análisis de Mariela Ceva (2010) sobre los casos de las fábricas Flandria, de la localidad de Jáuregui, y Alpargatas de la Ciudad de Buenos Aires entre 1887 y 1955. Como señala la autora, su investigación es tributaria de los avances alcanzados en el campo de la historia de empresas, a partir de los aportes de María Inés Barbero (1990), y las posibilidades ofrecidas por la disponibilidad de los archivos de empresa. Algunos trabajos con similares preocupaciones se han ocupado de ciertas localidades del sur del Gran Buenos Aires, tal es el caso del análisis realizado por Mirta Lobato (2004) acerca de la configuración de una comunidad obrera en torno a los frigoríficos instalados en Berisso o la aproximación ofrecida por Cintia Russo (2008) sobre la cervecería y maltería Quilmes. Aunque no refiere al tema de los inmigrantes, en vistas de esta preocupación por el ámbito local, podríamos agregar el trabajo de Daniel James (1992, 2004) sobre la experiencia de vida de la primera delegada de la planta Swift de Berisso, en el que se conjugan las preocupaciones sobre la memoria, la identidad política y la cuestión de género, entre otras.

En definitiva, entonces, con este libro procuramos contribuir a un mayor conocimiento de las múltiples interacciones entre la llegada de inmigrantes de origen europeo y las relevantes transformaciones que se desarrollaron en las zonas cercanas a la Capital Federal, a lo largo de un amplio marco cronológico, propicio para observar los diversos cambios económicos, sociales, demográficos, urbanísticos y culturales acontecidos. En este sentido, la elección de la localidad de Valentín Alsina nos permitirá estudiarlos a partir de las ventajas de una pequeña escala de indagación, a través de la cual no solo será posible sopesar los efectos de los condicionantes macro sino también las acciones y estrategias llevadas a cabo por los sujetos en el contexto de la conformación de una sociedad plural y diversa en sus rasgos socio-demográficos y culturales (Devoto, 1998; Revel, 1995; Sturino, 1988).

Con el mismo fin, combinaremos el examen de la bibliografía disponible sobre los temas que nos ocupan con el de las fuentes primarias disponibles, tanto cuantitativas (estadísticas nacionales y provinciales principalmente) como cualitativas (fuentes oficiales provinciales y municipales, publicaciones periódicas, documentación institucional y testimonios orales).

Asimismo, nos ocuparemos de reflexionar acerca de una serie de hipótesis. En primer lugar, la idea de que la localidad de Valentín Alsina se erigió como un espacio excepcional tanto en lo que refiere a la presencia de población de origen inmigratorio europeo como al impacto de las transformaciones socioeconómicas y culturales que afectaron a la Argentina a lo largo de la primera mitad del siglo xx. En relación con ello, se destaca la participación activa de los inmigrantes internacionales en el proceso de industrialización de Valentín Alsina. Al respecto, tendremos en cuenta que historiográficamente se ha tendido a soslayar su rol durante la industrialización de entreguerras, tradicionalmente asociada a los movimientos migratorios internos que proveyeron de mano de obra a los establecimientos fabriles. Consideraremos su inserción en roles variados, ya sea como “pioneros” de la industria nacional u obreros de las incipientes industrias locales, las cuales se habrían visto beneficiadas por su contribución al crecimiento de la oferta de mano de obra. En tercer lugar, en cuanto a los emprendimientos asociativos, veremos que el destacado movimiento asociativo étnico que caracterizó a Valentín Alsina se extendió temporalmente y se adaptó a las nuevas realidades, a lo largo del periodo en consideración. En este sentido, intentaremos recuperar su visibilidad más allá del periodo de entreguerras, ampliando el margen cronológico del interés historiográfico sobre este tipo de entidades.

En cuanto a la estructura del trabajo, finalmente, el libro se divide en dos partes fundamentales. A lo largo de la primera, integrada por los tres capítulos iniciales, nos ocuparemos de estudiar la relevancia cuantitativa y la evolución de los flujos migratorios a través de una estrategia de variación de la escala analítica, que considera el impacto del arribo de población extranjera en el conjunto de la Argentina, la provincia de Buenos Aires y los ámbitos municipales y local de nuestro interés. También se incluye un análisis de la evolución histórica de la localidad de Valentín Alsina. En la segunda parte, compuesta por los capítulos cuarto a sexto, en cambio, nos concentraremos en las características del proceso de integración de los inmigrantes en la sociedad receptora, a través del análisis de diversos indicadores y trayectorias.


  1. La noción de Gran Buenos Aires, que utilizaremos a lo largo de todo el texto, amerita algunas breves aclaraciones. Principalmente, con respecto a la existencia de múltiples interpretaciones en el uso corriente y al carácter de realidad dinámica que reviste este territorio, cuya definición formal fue tardía respecto de su configuración histórica. Es decir que, mientras ya desde el siglo xix se verificaba una continuidad entre la ciudad y los alrededores, especialmente hacia el sur, la definición administrativa del Gran Buenos Aires se concretó recién a fines de la década de 1940 del siglo xx (Caride, 1999; Dowes, 2010; Gorelik, 2015; INDEC, 2010). De igual modo, en la actualidad, el uso corriente del término es variado y convive con la existencia de otras nociones similares, tales como “Conurbano”, Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), “aglomerado bonaerense” y “región metropolitana”.
  2. Cabe aclarar que hemos optado por pluralizar en masculino para agilizar la lectura.
  3. Debido a la importante cantidad de estudios relevados, evitaremos citarlos aquí en forma completa. Muchos de esos análisis han sido valiosos para la elaboración del segundo capítulo de este libro, correspondiente a la descripción de la evolución histórica de Valentín Alsina, razón por la cual serán citados oportunamente en dichas páginas.
  4. La autora realiza esta afirmación en el contexto de la reconstrucción de las historias de vida de una familia biellesa, algunos de cuyos miembros se desempeñaron como trabajadores de la empresa textil Flandria.


Deja un comentario