En el camino que he transitado para llevar a cabo esta investigación he tenido la oportunidad de conocer diferentes personas que me han ayudado a pensar, reflexionar y aprender diversas formas de mirar la realidad social con la cual día a día nos vinculamos. Llevar a cabo la tesis doctoral que luego fue plasmada en estas páginas ha sido una experiencia por demás constructiva y gratificante.
Por ello quiero agradecer, en primer lugar a mi directora, la Dra. Ana Lourdes Suárez, por haberme acompañado en este recorrido con sus lecturas, comentarios y aportes, así como con sus palabras de aliento y cariño que han sido indispensables para culminar esta instancia de mi formación.
Este trabajo tampoco pudo haber sido posible sin el valeroso aporte de quienes cotidianamente construyen una nueva forma de entender la problemática ambiental en la Ciudad. Por ello, quiero agradecer a los cartoneros y cartoneras que he tenido la oportunidad de conocer en estos años y con los que he compartido espacios y momentos tan significativos. Junto a ellos, a los trabajadores del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que me han demostrado que con el compromiso y la militancia es posible pensar y construir alternativas a los contextos adversos.
A todos mis compañeros y colegas del CEIL y de otras instituciones que me han apoyado y alentado en este camino. Especialmente al Lic. Nicolás Dzembrowski, la Lic. Viviana Gómez, la Dra. María Noel Bulloni, la Dra. Nora Goren, la Dra. Elena Mingo, el Dr. Matías Berger, la Dra. María Ulivarri y la Dra. Andrea del Bono por sus lecturas, comentarios y por la calidez que me han brindado en esta etapa. También a todos aquellos que desde la institución siempre me han facilitado herramientas y espacios para el desarrollo de mi investigación.
Al Lic. Guillermo Neiman y a la Dra. Claudia Figari que calurosamente me han brindado un espacio de trabajo en una institución tan prestigiosa como es el CEIL.
Al Dr. Floreal Forni y al Lic. Héctor Angélico, Director y co-director de mi primera beca CONICET, por abrirme las puertas al mundo de la investigación. Sin ellos este recorrido no hubiera sido posible.
Al CONICET, que ha financiado las dos becas de investigación que hicieron posible que pueda realizar el doctorado y finalizar mi tesis doctoral.
Al programa de la Comisión Europea ERASMUS Mundus ArTESS y a la Universidad de Bologna, por haberme posibilitado realizar una instancia de investigación en Italia, a partir de la cual he conocido nuevas perspectivas y fundamentalmente personas que siempre estarán entre mis recuerdos más valiosos.
A mi familia, especialmente a mis padres por la incondicionalidad con la que siempre me han apoyado en todas mis inquietudes y búsquedas y a mi hermano, por acompañarme tan afectuosamente en este camino y por sus enriquecedores comentarios sobre este trabajo. A mis amigas y amigos que de una manera u otra han estado presentes durante estos años.
A Nicolás, porque lo más preciado de haber comenzado a transitar juntos este camino es habernos enamorado y compartir una vida juntos.






