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“Hola a todos, yo soy el León”

Colectivos en busca de sus paradestinatarios, de la sátira a la representación cómica

Nicolás Canedo

Hola a todos, yo soy el león
rugió la bestia en medio de la avenida.[1]
   
La Renga, Panic Show

Las formas de hacer política son moldeadas por las formas de mediatización de su época. Donald Trump, posiblemente el presidente más emblemático de la última década, fue previamente la estrella de un reality show, género televisivo que se caracteriza por sus personajes estridentes, llamativos y con una propensión al agravio personal y el conflicto para hacerse notar (Da Empoli, 2024 [2019]). Su actitud, que dio muchísimo rating al programa The Apprentice (“El Aprendiz”), marcó un estilo de campaña, primero, y de ejercer el poder, después. Pero Trump no estaba solo. Llegó a la presidencia confrontando con el supuesto elitismo de la política, la cultura y el periodismo mainstream (Nagle, 2017), representados en varios agentes corporativos y mediáticos poderosos. Para ello contó con el apoyo de los llamados “nuevos medios”: blogueros, usuarios anónimos de Reddit y 4chan, youtubers y todo tipo de generadores de contenido digital, agitadores online que veían en el excéntrico multimillonario un promotor de sus mismos valores, entre ellos la defensa del anonimato en las redes sociales y de la “libertad de expresión” como licencia social para agraviar, insultar y ejercer formas de comedia degradante contra otros (Ruocco, 2023; Da Empoli, 2024). Tal y como señala Fraticelli (2023), “[c]on las redes, lo cómico, siempre vivo en la vida social por ser uno de sus componentes constitutivos, se mediatiza en las redes de una forma desalmada” (p. 45). Esto implica, no solo la proliferación de lo reidero hacia campos discursivos antes reservados para enfoques más bien serios, sino formas de hacer reír previamente censuradas o excluidas de los medios históricos por su carácter ofensivo y cruel, que ahora son estilos “aceptables” de debate público (Fraticelli, 2023; Canedo, 2023a). El objetivo es provocar, llamar la atención y ser visibles. Así, referentes como Donald Trump, secundados por hordas anónimas de comentadores digitales, logran influir en el debate público y generar consensos de opinión favorables a su agenda política. El uso de memes de internet es parte de esta estrategia.

Nos interesa aquí problematizar algunos casos de utilización de memes y discursos reideros por parte del colectivo libertario, es decir, el que se conforma alrededor de Javier Milei, actual presidente de la Argentina, como enunciador y dirigente político. Muy al estilo de Trump (en quien el mandatario se ve gustosamente reflejado), Milei implementó un plan similar para llegar a la Casa Rosada en 2023. Desde entonces, ejerce el poder recurriendo a descalificaciones estratégicas de sus rivales y críticos con publicaciones online, a veces propias, a veces de sus seguidores. La presente reflexión busca proponer hipótesis con relación a tres aspectos de la comunicación política contemporánea en su recurso a lo reidero: 1) los colectivos propiamente dichos, 2) lo que en otros trabajos hemos llamado consigna de participación y 3) la propuesta reidera.

1. Los colectivos

Un colectivo de identificación política, siguiendo a Verón (1987), es el que se conforma a partir del discurso o los discursos políticos de un líder (en este caso Javier Milei) en relación con sus prodestinatarios,[2] aquellos con quienes comparte una “creencia presupuesta” (Verón, 1987, p. 17), como puede ser la necesidad de retirar al Estado y sus regulaciones de todas las áreas posibles de la vida social y económica, o la culpabilización de la “clase política” por los problemas que aquejan al país. La hipermediatización implicó la expansión de la mediatización hacia el conjunto de la vida social, incluyendo las instituciones, individuos y colectivos (Fraticelli, 2019, p. 52). Esto conlleva la confluencia, y en cierta medida, hibridación con los colectivos de identificación política, especialmente aquellos ‒como el mileísmo y el trumpismo‒ conformados a través de los nuevos sistemas de intercambio mediáticos. En este entorno, los colectivos políticos adoptan características de los colectivos mediáticos: convergencia de un público mediatizado, individuación de sus integrantes (como se ve en la proliferación de enunciadores no necesariamente orgánicos al partido, y sin embargo influyentes) y “una interacción con baja mediación institucional habilitada a promover saltos de escala” (Fraticelli, 2019, p. 54). Todo ello explica la permeabilidad de estos colectivos y sus líderes para con formas heterodoxas y disruptivas de enunciación política como las que se indagarán a continuación, así como también su búsqueda de incidir, a través de aquellas, en los medios históricos (prensa, radio, TV), promoviendo fake news, fijando sus encuadres y caracterizaciones en las opiniones y discursos que circulan a través de ellos. Esto nos lleva a las consignas participativas.

2. Consignas de participación

Tanto los memes de internet como otro tipo de publicaciones en redes sociales tienden a seguir patrones y fórmulas preestablecidas que se replican en un juego de permanencia con variaciones estratégicas (Milner, 2016), primero por imitación, luego por la inferencia y comprensión de una serie de reglas tácitas de composición. Llamamos “consigna participativa” a este conjunto de reglas tácitas que favorecen la rápida proliferación de discursos y enunciados de propiedades similares, tanto retóricas, temáticas como enunciativas (Canedo y Urbanitsch, 2024). De algún modo siguen la mecánica de los géneros discursivos, alguna vez teorizada por Bajtín, aunque su carácter más bien efímero y rápidamente cambiante nos hace dudar de que se trate estrictamente de géneros, siendo más bien efímeros y descartables.

Este concepto sugiere ‒como su nombre indica‒ que la participación memética puede estructurarse en torno a ciertas reglas implícitas y, por lo tanto, orientarse. Sin embargo, es importante aclarar que esta orientación no responde exclusivamente a decisiones premeditadas de individuos o grupos específicos, sino que surge de la dinámica colectiva dentro de los sistemas de intercambio discursivos digitales.[3] Son las interacciones, la repetición y la amplificación de ciertos formatos exitosos los que terminan definiendo las tendencias predominantes.

Si bien figuras como Javier Milei o ciertos influencers juegan un rol clave en la legitimación y difusión de algunos de estos memes, sus decisiones no pueden entenderse como una manipulación unilateral sobre una audiencia pasiva. Por el contrario, la circulación y transformación de estas consignas participativas obedecen a un proceso de co-construcción en el que múltiples usuarios aportan variaciones, resignifican mensajes y contribuyen a su viralización.

Nuestra postura se sitúa, entonces, en un punto intermedio entre dos visiones extremas: la “conspiracionista” de una estrategia orquestada desde arriba, en la que unos pocos manipulan a muchos (lo que resulta poco plausible dada la naturaleza descentralizada de las redes sociales), y la “caótica”, de una aleatoriedad absoluta, sin patrones discernibles (lo que contradice la observación empírica de la recurrencia de ciertos encuadres, motivos y lógicas en la comunicación digital). En este sentido, el análisis de las consignas participativas permite comprender cómo ciertos discursos logran estabilidad y alcance dentro del ecosistema mediático, sin reducir su éxito a los factores del cálculo y la estrategia, también existentes.

3. Propuesta reidera

La propuesta reidera (Fraticelli, 2023) ocurre en el juego enunciativo entre quien cuenta un chiste, quien lo recibe y una tercera figura que es objeto de risa. A partir de esta dinámica, pueden distinguirse tres grandes regímenes: el humor, que implica reírse de uno mismo; lo cómico degradante, que busca ridiculizar a un oponente; y lo cómico laudatorio, que sirve para exaltar una figura, en este caso política. En el caso del mileísmo, los memes analizados combinan principalmente los dos últimos registros: la burla hacia sus adversarios ‒especialmente el kirchnerismo‒ y la construcción de Milei como un líder heroico mediante representaciones simbólicas como el león (aspecto que se desarrollará en este artículo).

Sin embargo, la propuesta reidera de un meme o publicación risible no es estática, sino que puede variar de un régimen a otro según el posicionamiento de los distintos enunciadores hipermediáticos que lo difunden. La participación de diversos usuarios ‒especialmente aquellos políticamente alineados‒ puede modificar el sentido original de un chiste, ya sea reforzándolo o desplazándolo hacia otro registro. De este modo, bromas colectivas que comienzan como sátiras o burlas pueden transformarse en situaciones cómicas, y viceversa, lo que genera efectos estratégicos en la conversación pública: enaltecer y proteger a las figuras de un colectivo al tiempo que se denosta a las contrarias. Sobre esta hipótesis discurre el análisis a continuación.

Si bien el uso político de memes y discursos reideros no es exclusivo de La Libertad Avanza, este espacio ha sido particularmente prolífico en su producción y ha demostrado contar con una comunidad digital altamente activa, capaz de influir en la conversación pública a través de su participación y estrategias de intervención. Colectivos políticos con fuerte presencia en entornos digitales han empleado tácticas similares: la alt-right estadounidense durante la campaña de Donald Trump en 2016 (Nagle, 2017; Ruocco, 2023); los colectivos a favor y en contra de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) durante su tratamiento legislativo en el Congreso (Fraticelli, 2023); el peronismo en Argentina, con sátiras dirigidas contra el expresidente Mauricio Macri (Canedo, Urbanitsch y Sierra, 2019) y, más recientemente, en la campaña de 2023, en la que produjo memes participativos que promovían una visión crítica de las ideas de Javier Milei (Canedo, 2023b). Estos casos sugieren que la instrumentalización política del humor hipermediático no es un fenómeno aislado, sino parte de una transformación más amplia del debate público en entornos hipermediatizados. El presente análisis del mileísmo permite, por lo tanto, establecer hipótesis que podrían extrapolarse al estudio de la comunicación política digital en general.

4. Un leoncito tierno

El 22 de octubre de 2023, Argentina celebró elecciones presidenciales en un contexto político marcado por un cambio de protagonismo. Juntos por el Cambio,[4] el principal espacio opositor al peronismo desde 2015, quedó fuera del balotaje. Fue desplazado por La Libertad Avanza, un partido emergente liderado por Javier Milei, un economista de extrema derecha que apenas contaba con dos años como diputado nacional. Su campaña se centró en antagonizar con la clase política en su conjunto, lo que le permitió captar apoyos en sectores populares históricamente esquivos para Juntos por el Cambio.

Con la segunda vuelta electoral por delante, Milei necesitaba atraer el voto antiperonista, luego de un tenso debate en el que acusó a la candidata de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, de haber puesto “bombas en jardines de infantes” durante su militancia en los años setenta. Unos días después de la elección (el 25 de octubre), Milei publicó en sus redes sociales una imagen generada por inteligencia artificial: un león abrazando a un patito (en alusión al apodo de la candidata, “Pato”), rodeados de argentinos sonrientes con banderas y el amanecer de fondo (imagen 1). La imagen connotaba la unión de ambos dirigentes como signo del nacimiento de una nueva esperanza para los argentinos. En los estudios del canal de televisión por cable Todo Noticias (TN), donde se cruzó y se abrazó con Bullrich ‒con una gigantografía de la ilustración de fondo (imagen 2)‒, Milei se refirió a la publicación con entusiasmo: “Hice un posteo, un meme, que la rompí”. Con esa acción, consolidaba su alianza con el sector antiperonista del espectro político y de la sociedad civil.

Imagen 1. Publicación de Javier Milei del 25 de octubre de 2023. Imagen generada por inteligencia artificial que muestra a un león y un patito abrazados. 16,8 millones de reproducciones. Fuente: Twitter/X.

Imagen 2. Patricia Bullrich y Javier Milei se encuentran después de las elecciones generales, en los estudios del canal Todo Noticias, junto a los periodistas Edgardo Alfano y Marcelo Bonelli. De fondo se ve la ilustración de la imagen 1. Fuente: YouTube.

5. “Esos malditos roedores”

No era la primera vez que el candidato publicaba una imagen de ese estilo. Algunos días antes (el 12 de octubre), cuando Bullrich todavía estaba en carrera por la presidencia, Milei compartió en su cuenta de Instagram una imagen publicada el mes anterior por una cuenta libertaria de Twitter/X (imagen 3). En la pieza se muestra a un león feroz ahuyentando unas ratas. Como señala Sol Montero, ambas imágenes se sirven de la metáfora del león, aunque variando el estilo y la representación pictórica. En palabras de la investigadora, en la imagen del 12 de octubre (imagen 3) “[l]a estética de las figuras es realista, más allá del tamaño desproporcionado de las ratas, y la escena se sitúa en un paisaje yermo y desolado” (Montero, 2025, p. 102). En cambio, continúa Montero sobre la publicación del 25 de octubre (imagen 1), “esta segunda imagen es, a diferencia de la anterior, ingenua, infantil y no pretende ser realista”. La primera publicación de la imagen en Twitter/X, por parte de esta cuenta de apoyo a Milei registra ‒al momento de escribir este artículo‒ menos de 10.000 visualizaciones (Twitter/X), mientras que la compartida de Milei del 12 de octubre en Instagram tiene un poco menos de 170.000 likes[5] (Montero, 2025), lo que da cuenta de la circulación ascendente (Carlón, 2020) y la amplificación en el alcance de esta pieza.

Imagen 3. Publicación de @saxan32 del 27 de septiembre de 2023 (9.559 visualizaciones). Imagen creada con inteligencia artificial que el propio Javier Milei compartiría en su cuenta de Instagram el 12 de octubre. Fuente: Twitter/X.

6. 2021: “Entonces el gato llamó al león”

Un antecedente temprano de este encuadre se remonta a la elección legislativa de 2021 y fue registrado por Juan Ruocco en su artículo de abril de 2022 “La anomalía Milei”. Allí él discute una lectura del fenómeno Milei ‒muy difundida entre cierta intelectualidad progresista de ese momento‒ que caracterizaba al clamor por el economista como meramente “antipolítico” y algo instalado por los medios de comunicación, sin representatividad real o considerable. Por el contrario, Ruocco veía en Milei a un dirigente “bendecido por la Internet”: que despertaba el entusiasmo de una gran cantidad de usuarios, mayormente jóvenes, muchos de ellos provenientes de sectores sociales medios/bajos.

[D]urante la elección de diputados,[6] los militantes de Milei lanzaron en internet algo que bautizaron “operación cocker”. El término cocker surge a partir del tuit del usuario @heraldobosio donde describe al fenotipo “vieja macrista” como sujetos con “pelo de cocker y la mirada perdida de Kurt Cobain”.
El objetivo de la Operación Cocker era justamente hacerle creer a través de memes de bajísima calidad a las viejas macristas que [Mauricio] Macri apoyaba a Milei y no a María Eugenia Vidal (candidata de [Horacio Rodríguez] Larreta). Así, empezaron a copar diferentes grupos de WhatsApp y Facebook de viejas y/o viejos macristas (a los que distinguían como Raúles y Mabeles) donde compartían los memes en cuestión (Ruocco, 2022).

Esta acción coordinada consistió en la creación de memes e imágenes virales en los que se realizaba una caracterización verosímil del Milei como un continuador natural del proyecto político de Mauricio Macri. Una de las piezas más conocidas, producidas por esta campaña informal, consiste en tres viñetas dispuestas verticalmente, en las que se muestran respectivamente a Cristina Kirchner, Axel Kicillof y Alberto Fernández (1); Mauricio Macri (2); y Javier Milei (3). En cada una de ellas, una inscripción va desarrollando el texto: “(1) Las ratas eran muchas…; (2) … entonces el gato…; (3) … llamó al león” (imagen 4).

Imagen 4. Publicación de 2021 como parte de una serie de memes del colectivo libertario, destinada a convencer a simpatizantes de Macri de un apoyo de este a Javier Milei. Fuente: Google.

La pieza es efectiva en tanto que logra retomar la oposición política macrismo/kirchnerismo y posiciona a Javier Milei ‒partidariamente ajeno a esta‒ como un “estadio superior” del macrismo mediante un desvío metonímico ingenioso, basado en los apodos de los protagonistas: “Macri Gato”[7] y “Milei León”. A través de esta relación, la pieza construye una metáfora zoológica escalonada: del gato (pequeño, doméstico, afable) al león (grande, salvaje, agresivo), lo que refuerza así la idea de una radicalización de la oposición al peronismo.

La sátira política, cuyo blanco de burla es el kirchnerismo presentado como “ratas”,[8] no solo ridiculiza al adversario, sino que brinda un marco de verosimilitud para la identificación de Milei como el nuevo líder antikirchnerista. Es decir, la denostación del contradestinatario mediante una comparación peyorativa no solo refuerza el antagonismo, sino que opera como un “colchón risible” sobre el cual replegarse, lo cual facilita la aceptación del nuevo encuadre simbólico. En este sentido, la operación discursiva no solo actúa como una burla hacia el oponente, sino que también funciona como un mecanismo de legitimación indirecta para Milei, así consolida la transferencia de verosimilitud desde la sátira al peronismo hacia la caracterización de Milei como el único capaz de enfrentarlo.

La Operación Cocker, relevada por Ruocco, no solo muestra una versión germinal del juego metafórico que se desarrollaría en la campaña presidencial de 2023, mediante la generación de imágenes de inteligencia artificial, sino que da cuenta del uso estratégico de los memes como forma de persuadir a los paradestinatarios, por parte del colectivo libertario, apelando a una analogía ingeniosa, por un lado, y a lo cómico degradante como forma de referir al contradestinatario en común, por otro. Encontramos que esta estructura se repite en las publicaciones de Javier Milei y sus seguidores, de octubre de 2023.

Así se estableció un esquema discursivo recurrente que sería retomado y ampliado en la campaña presidencial. Si en 2021 la metáfora del león surgía como una continuación y potenciación del liderazgo macrista dentro del campo antikirchnerista, en 2023 esta misma figura sería resignificada dentro de una nueva estrategia: ya no solo como una opción dentro de la oposición, sino como el eje articulador de una coalición más amplia. Esto se observa en la evolución del repertorio visual de los memes, donde el león ‒heredero del “gato” en la contienda contra las “ratas”‒ aparece junto a nuevos aliados simbólicos, como el pato (Bullrich) y el propio gato (Macri), con el fin de proyectar un frente unificado de cara al balotaje.

7. 2023: el León y sus amigos

La variación estilística señalada en las imágenes 3 y 1 (en orden cronológico de aparición) coincide con el viraje en la estrategia de La Libertad Avanza, de la confrontación total con el sistema político de cara a las elecciones generales a la de conciliación con otros opositores al gobierno, de cara al balotaje. Sin embargo, esto comienza un poco antes de la publicación de Milei, en la participación digital de los usuarios. La primera publicación de este estilo la encontramos el mismo día de la elección (imagen 5). En ella se ven un pato y un león muy tiernos y amigables, sobre el fondo de una bandera argentina. El texto adjunto en el tweet reza: “Y un día el Pato se alió al León (sic)”. Esta publicación ‒de un usuario sin muchos seguidores‒ tuvo un alcance moderado, con un poco más de 7.000 visualizaciones y 248 likes. En las respuestas, otro usuario comparte una imagen similar, como sumándose a la consigna (imagen 6).

Imagen 5. Imagen del león y el pato, en su versión amigable, publicada el 22 de octubre, es decir, el mismo día de la elección. 7.764 visualizaciones. Fuente: Twitter/X.

Imagen 6. Imagen publicada en respuesta a la publicación de la pieza en la imagen 5, también el 22 de octubre, con solo 269 visualizaciones. Fuente: Twitter/X.

Al día siguiente (el 23 de octubre), la imagen 5 fue retomada por una cuenta popular de humor antikirchnerista, Coherencia Por Favor, con el añadido de una inscripción textual: “Juntos por la Libertad” (fusión de las dos marcas partidarias llamadas a confluir en el voto) y su firma, en un cuerpo de letra más pequeño. En el tweet, el enunciador hipermediático interpela a los votantes de ambas fuerzas políticas: “Ahora vamos a ver cuán anti k[irchneristas] son los de juntos x el cambio y la libertad avanza” (imagen 8). La publicación registra casi 39.000 visualizaciones, muy por encima de la primera aparición de la pieza. Algunas horas antes ese día, otra cuenta antikirchnerista, Kuka[9] News, compartió una imagen de características similares (imagen 7) con el texto: “Se terminó la ‘guerra’ y comienza una nueva etapa, es juntos o sigue el régimen k[irchnersta], fanatismos a un lado. Sólo queda una oportunidad” (alrededor de 7.000 visualizaciones, una repercusión más modesta). Llama la atención el carácter serio e inminente en estos tweets, que desentona con la estética visual elegida, como una operación para fijar el sentido de estas piezas, en apariencia lúdicas y livianas, en un contexto político de seriedad. Esto hace pensar que están más marcadamente dirigidas a los paradestinatarios macristas, posiblemente indecisos de si dar o no su apoyo a Javier Milei en la segunda vuelta electoral. En el caso de Coherencia Por Favor, aunque esta cuenta empezó a mostrar simpatías por La Libertad Avanza durante el año electoral, su historia es de mucha cercanía y afinidad a Juntos por el Cambio.[10]

Imagen 7. Publicación del 23 de octubre de Kuka News. 7.085 visualizaciones. Fuente: Twitter/X.

Imagen 8. Publicación del 23 de octubre de Coherencia Por Favor que reutiliza la imagen de la Imagen 5. 38.800 visualizaciones. Fuente: Twitter/X.

La participación de estas cuentas marca un cambio de etapa en la circulación de esta consigna participativa de tipo ascendente, en tanto que es retomada por enunciadores hipermediáticos de mayor alcance e influencia en el antikirchnerismo en general, pero especialmente en el macrismo. La inclusión del registro serio trae el componente prescriptivo (el del deber, en este caso, de unirse) (Verón, 1987), común en el discurso político. Veremos, a continuación, una tercera etapa con la participación de enunciadores hipermediáticos influyentes del colectivo libertario. Las imágenes 9, 10 y 11 (abajo) fueron publicadas por las cuentas Usuarios siendo domados, TraductorTeAma y GordoAntiProgre ‒muy activos e influyentes del mileísmo‒, el 24 y el 25 de octubre, antes de la publicación de Milei. En estas imágenes se abre el juego de representaciones visuales a otros actores de la política, operación que será retomada por otras piezas más adelante: de Mauricio Macri, representado como un gato (imagen 11), de Myriam Bregman (reconocible en la imagen 9 por marcas como su cabellera rubia y blazer verde) y del gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti (imágenes 9 y 13) mediante la inclusión del Fernet, bebida popular característica de su provincia. El enfoque serio, introducido en el nivel de los textos adjuntos de la etapa anterior, desaparece, y se da lugar nuevamente a las enunciaciones reideras y ficticias, aunque con la inclusión de hashtags que llaman a la unidad (imagen 11). De estas publicaciones, las de Usuarios siendo domados (9) y TraductorTeAma (10) tienen 174,8 mil y 124,6 mil visualizaciones, respectivamente, es decir, más que la de Coherencia Por Favor.

Imagen 9. Publicada el 24 de octubre de 2023. 174.800 visualizaciones. Fuente: Twitter/X.

Imagen 10. Publicada el 25 de octubre, algunas horas antes del tweet de Milei. 124.600 visualizaciones. Fuente: Twitter/X.

Imagen 11. Publicada el 25 de octubre de 2023, menos de una hora antes de la publicación de Milei. 929 visualizaciones. Fuente: Twitter/X.

Se puede ver en este lapso de tres días, desde la elección general al tweet de Milei del 25 de octubre, el ascenso y propagación de la consigna participativa:

  • primero con la publicación de usuarios poco conocidos (imágenes 5 y 6. 7.764 y 269 visualizaciones, respectivamente) del 22 de octubre;
  • seguida por la participación de Kuka News (imagen 7. 7.085 visualizaciones, un poco menos que la imagen 5), del 23 de octubre, que añade el encuadre serio en el texto del tweet, línea que repite Coherencia Por Favor (imagen 8) unas horas más tarde, reutilizando a su vez la imagen 5. Aquí se ve un salto cuantitativo notable: 38,8 mil visualizaciones.
  • Finalmente, con la participación de cuentas influyentes del colectivo libertario: Usuarios siendo domados y TraductorTeAma (imágenes 9 y 10), y en menor medida GordoAntiProgre (imagen 11), cuyas publicaciones desarrollan y expanden la consigna a un variopinto club de amigos de la oposición, se ve un nuevo salto en la cantidad de visualizaciones, que en los dos primeros casos superan cada una las 100.000.[11]

Así, la consigna de los animales políticos tiernos fue ganando impulso. Con el posteo de Milei esta consigna dará un “salto de fase” (Carlón, 2020) en su circulación ascendente, hacia el líder político que la retoma y recircula hacia su base de seguidores, la prensa y la opinión pública en general (recordemos la aparición de los dos dirigentes, esa misma noche, en el estudio de Todo Noticias, con una gigantografía de la imagen, de fondo. Imagen 2), como la consumación de ese acuerdo, que consolida además la instrucción memética para captar más participación y adhesiones políticas.

Luego de aquella publicación, otras cuentas en redes sociales, afines a los libertarios y al PRO compartieron imágenes generadas por inteligencia artificial donde distintos animales y personajes se mostraron unidos, ya sea en un clima festivo de camaradería (siempre con el león y el pato en roles prominentes y protagónicos), ya sea en pose de avanzar contra algún enemigo en común. Estos animales y personajes aludían a diversos actores y emblemas de la oposición: el gato que representa a Mauricio Macri (por el lema “Macri gato”, originalmente opositor al expresidente); el bulldog, posiblemente referido a Ricardo López Murphy[12] ‒quien ha hecho campaña apelando a su parecido con esa raza de perros‒, y la serpiente, reminiscente a la bandera de Gadsden[13] que los libertarios acuñaron como símbolo partidario (imagen 12. Esta pieza tiene 5,7 millones de visualizaciones, una de las más vistas de nuestro corpus). La ocurrencia en la elección de estos animales y motivos era insumo de risa, como muestra un tweet de la diputada libertaria electa Lilia Lemoine (imagen 13. 144.000 visualizaciones) que festeja la inclusión de una botella de Fernet (“me mató el Fernet, excelente”).

Imagen 12. Publicación del 25 de octubre, unos minutos después de la de Milei, con el león (Milei), patos (Bullrich), un gato (Macri), un bulldog (posiblemente Ricardo López Murphy) y una serpiente que podría representar a la de la bandera de Gadsden, adoptada por el colectivo libertario como uno de sus emblemas. 5,7 millones de visualizaciones. Fuente: Twitter/X.

Imagen 13. El león y el pato comiendo panqueques (alusivos a Sergio Massa, el candidato del oficialismo) y tomando un Fernet (en referencia a Juan Schiaretti, otro de los candidatos a presidente). Imagen compartida el 25 de octubre (por la noche) por la diputada electa por La Libertad Avanza, Lilia Lemoine, una figura importante del colectivo libertario. 144 mil visualizaciones. Fuente: Twitter/X.

8. Representación cómica

La traducción visual de los actores políticos en un sistema amigable de animales y objetos, inherente a la consigna de participación, pueden relacionarse ‒dentro de la tipología reidera‒con la situación cómica, donde “se eluden las censuras ligadas a la identidad partidaria que inhibirían el placer de la risa” (Fraticelli, 2023, p. 161), apelando así a las variadas simpatías de los votantes.

En este contexto, los memes del león y el pato operan bajo una lógica distinta a la de la sátira política tradicional. Mientras que esta tiende a consolidar a los convencidos mediante la ridiculización del oponente, la situación cómica genera una complicidad más amplia, en la que incluso votantes indecisos o simpatizantes moderados pueden verse interpelados sin sentirse atacados. Ya en un trabajo previo sobre la intervención de libertarios en consignas de participación exitosas pudimos ver cómo estos se aprovecharon de la visibilidad de un meme más volcado a la propuesta de la situación cómica, introduciendo elementos de sátira y comedia degradante contra la candidata Myriam Bregman (Canedo, 2024b). Aquí, en cambio, se da un movimiento de tipo inverso donde lo situacional cómico desplaza a lo satírico. La clave de esta estrategia radica en la ambigüedad interpretativa: al representar a la alteridad partidaria con figuras caricaturescas, pero no necesariamente ridiculizantes, los memes pueden circular en múltiples esferas digitales sin producir un rechazo inmediato.

Lo risible de estas imágenes es la superposición de alusiones y metáforas sobre distintos políticos, que invita a los lectores a identificarlos y a divertirse con la selección de motivos visuales para cada uno. Por supuesto, estas situaciones no reflejan una realidad objetiva, sino que construyen una nueva a partir del juego discursivo. Aunque lo risible de la situación cómica, como señala Fraticelli, no depende tanto de las situaciones efectivas en las que se encuentran los políticos de hecho sino de los discursos que las comentan, en este caso la remisión indicial con el “mundo de los hechos” es indirecta y lábil. La gracia parece estar casi totalmente depositada en las piezas, en tanto metadiscursos de la coyuntura política, especialmente en el juego de alusiones ocurrentes para con los distintos actores; en cómo cada enunciador/participante resuelve la consigna visual, selecciona qué políticos incluir y cómo representarlos. Por eso es que decidimos denominar a esta operación risible como representación cómica: un modo risible de representar a los actores, quizás más cercano a lo cómico laudatorio[14] que a lo degradante.

Sin embargo, esta lógica de lo amigable encuentra su límite en la referencia al candidato del oficialismo y contradestinatario de estos discursos, que aparece en la imagen 13 aludido mediante una torre de “panqueques” (alusivo a un mote crítico común para Sergio Massa)[15] a punto de ser devorada por el león. También, como ya se vio en casos anteriores, en el motivo de las ratas (imagen 10), alusivo al colectivo peronista/kirchnerista. En este punto específico, el tono de los memes se desplaza desde esa representación cómica ‒que podía apelar a simpatizantes externos‒ hacia la sátira política, que refuerza el antagonismo y la identidad grupal. Como señala Fraticelli (2023, p. 156), la sátira política no solo es una crítica “a la moral y la conducta de un político”, sino que también opera como un mecanismo de validación interna dentro de los colectivos de pertenencia. La burla al adversario no solo lo degrada frente al público, sino que actúa como un ritual discursivo que refuerza la cohesión del grupo (la “parroquia”, en términos de Bergson) y legitima su identidad en oposición al otro. Encontramos aquí un funcionamiento similar al de la Operación Cocker relevada por Ruocco: la sátira al contradestinatario no solo unifica a enunciador, pro y paradestinatario en un frente común, sino que también fortalece su sentido de pertenencia, en este caso al colectivo libertario, o al menos refuerza una afinidad con él.

La consigna participativa de los “animales políticos” (tal y como la hemos denominado aquí) parece ser una continuación y desarrollo de aquellos primeros memes con los que el colectivo libertario buscó ganar la adhesión del macrismo en la campaña de 2021. Por supuesto que estos no fueron los únicos producidos por este público políticamente orientado, ni el macrismo su único target de persuasión. El mileísmo ha empleado memes y discursos reideros para convencer a sectores socioeconómicos bajos (que no suelen ser la base electoral de Juntos por el Cambio) con promesas de condiciones de vida más dignas y mayor capacidad de consumo. Sin ir más lejos, una de las publicaciones más comentadas del candidato libertario, en los días previos al balotaje, fue una versión del meme Morpheus’ Choice (“La decisión de Morfeo”) en el que el conocido mentor de la saga fílmica The Matrix da a elegir al público entre ‒en la versión compartida por Milei‒ “tener dignidad” (la opción que representa votarlo a él) o “cagar en un balde”[16] (la opción de votarlo a Sergio Massa) (Canedo, 2023d). A su vez, muchos de sus seguidores más influyentes en las redes difundieron fake news sobre supuestas recomendaciones alimentarias del Gobierno de la Nación que incluían comer insectos y memes que comparaban a un Milei asador (promesa de un incremento en el consumo de carne) con un Sergio Massa que mandaba a sus votantes a “comer bichos”. Si bien estas representaciones de miseria y escasez resuenan con el imaginario antiperonista del macrismo, son discursos dirigidos a colectivos socioeconómicos y no tanto partidarios, lo que demuestra que la cibermilitancia libertaria apuntó a la persuasión de distintos actores, variando sus consignas participativas y propuestas reideras.[17]

Todos esos casos son interesantes y reveladores sobre las formas que adquiere el discurso político en los medios digitales. Si aquí decidimos centrarnos en los “animales políticos” no fue porque estas piezas nos parezcan necesariamente las más importantes (aunque la publicación de Milei del 25 de octubre haya marcado un hito de su carrera política, que es su alianza con Patricia Bullrich, y es todavía hoy muy recordada y analizada) sino porque en estas variaciones se puede señalar lo siguiente:

  • En el nivel de la consigna participativa, la participación aquí indagada, en sus varias etapas, muestra un desarrollo de su estadio inicial en el que retoma la polaridad león/ratas para pasar, en las etapas siguientes, a la inclusión de otros actores y a su traducción risible en otros animales y objetos.
  • En el nivel de la propuesta reidera, como hemos visto, se dio un reacomodamiento en el que la sátira política del contradestinatario pasa a un segundo lugar (el punto de apoyo) con respecto a la inclusión de la ocurrencia cómica, operación similar a la de la imagen 4 de la llamada Operación Cocker.
  • Por último, en el nivel de los colectivos, este desarrollo de la consigna y reacomodamiento en la propuesta tiende justamente a la ampliación del colectivo de identificación, captando nuevos prodestinatarios.

Así, desarrollo de la consigna participativa, reacomodamiento de la propuesta reidera y ampliación del colectivo parecen tres labores estratégicas de la participación políticamente orientada en la discusión digital.

9. 2024: el reinado del León

Hay que resaltar que solamente en la campaña de cara al balotaje, que se jugó en la capacidad de ambos competidores para persuadir a otros colectivos partidarios, se dio este giro descrito en el apartado anterior. Una vez terminada la elección, la consigna de los animales políticos abandonó la lógica amistosa del balotaje para retomar el esquema binario original de amigos/enemigos, y así reafirmar la identidad del mileísmo en el poder. Otros colectivos partidarios volvieron a ser invisibilizados. Si en la campaña la consigna de los animales políticos sirvió como un dispositivo de acercamiento a otros sectores de la oposición al peronismo, tras la victoria su función se transformó: en lugar de integrar, debía reafirmar la confrontación contra la nueva oposición (el kirchnerismo, sí, pero también gobernadores, legisladores de otros espacios políticos, periodistas y críticos de las medidas del nuevo gobierno), posicionar a Milei como el líder de una cruzada contra el statu quo, ahora desde la cabeza del Estado.

En esta etapa, la representación visual del mileísmo en los memes adopta un esquema de tres actantes bien definidos: el héroe, encarnado por Milei como león, a veces con la banda y el bastón de presidente, otras veces en una escala gigantesca que lo separa de la ciudadanía común; el adversario, que ya no es solo el kirchnerismo, sino también organismos estatales como el INADI (imagen 15), figuras mediáticas opositoras y símbolos de la izquierda tradicional, como la bandera de la extinta URSS (imagen 16, con motivo de su primer discurso ante el Foro Económico de Davos, que para Milei representa al “socialismo”); y el pueblo, representado por masas de ciudadanos con banderas argentinas (imagen 14).

Aquí lo reidero se desdibuja y las piezas adquieren un carácter más bien serio, que incluso linda con lo solemne. Como veremos más adelante, esto no le impide a la consigna volver a la comedia degradante después (imágenes 17 y 18). En todo caso, la metáfora del león, ya establecida como parte del verosímil de la comunicación presidencial, permite suspensiones momentáneas del registro reidero, aunque no necesariamente del carácter adversativo. El desplazamiento indicado en el párrafo anterior muestra un cambio estructural en la puesta en relato a través de estas imágenes: ya no se trata de una lucha entre facciones partidarias, sino de un relato de confrontación entre el gobierno libertario y el aparato estatal, presentado como una estructura burocrática e ideologizada que obstaculiza la transformación del país. La continuidad de la consigna durante el primer año de gobierno, con Milei compartiendo muchas de estas imágenes, muestra que esta sigue operando como herramienta clave para movilizar a su base y reforzar su narrativa de liderazgo, más allá de lo reidero, que supo ocupar lugares centrales en tramos anteriores. Así como se observó un desplazamiento de la burla degradante a la representación cómica, aquí se verifica otro, de lo reidero a lo serio. Ambos son parte de una estrategia discursiva que responde a momentos específicos del ciclo político. Durante la campaña, el uso de imágenes amigables, como la del león y el pato, buscaba ampliar la coalición opositora y sumar votantes indecisos o provenientes de Juntos por el Cambio. Sin embargo, una vez en el poder, esta estrategia cede espacio a la enunciación más solemne que busca reforzar la identidad del colectivo libertario y conservar, mediante la insistente adversatividad, la polarización contra nuevos enemigos. El cambio de tono no responde a una mera evolución espontánea del discurso digital, sino a una táctica deliberada: primero atraer, luego consolidar. Este patrón también puede observarse en otras estrategias comunicacionales de líderes populistas que alternan entre gestos conciliadores y ataques virulentos según la etapa del proceso político en la que se encuentren.

Imagen 14. Publicación de la cuenta de Instagram de Javier Milei del 1.° de febrero de 2024 con motivo del envío al Congreso de su llamado Proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos. 560.275 likes. Fuente: Instagram.

Imagen 15. Publicación de la cuenta de Instagram de Javier Milei del 22 de febrero de 2024 con motivo de la disolución del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI). 297.870 likes. Fuente: Instagram.

Imagen 16. Publicación de la cuenta de Instagram de Javier Milei del 18 de enero de 2024 donde el león destroza el emblema de la Unión Soviética en reminiscencia a la caída del Muro de Berlín. Fue publicada luego de su discurso ante el Foro Económico de Davos. El encuadre libertario de este evento fue el de un enfrentamiento de Milei con el socialismo mundial y tuvo la celebración y apoyo de referentes de la derecha norteamericana, como Elon Musk (Canedo, 2024a). 504.983 likes. Fuente: Instagram.

Con Milei presidente, sus opositores pasarían a ser representados no solo como ratas, sino también como mandriles, una denominación peyorativa que empezó a emplear para referirse a quienes pronosticaban el fracaso de sus políticas económicas ante indicadores positivos, como la baja de la inflación o de la brecha cambiaria. Esta imagen tiene una connotación sexual, ya que propone al mandril (conocido por su trasero rojizo) como metáfora risible de una persona sodomizada, en resonancia con una figura común en las expresiones populares y las canciones de cancha: la de “romperle el culo” (ganar, someter, doblegar) a un rival. Una storie de su cuenta de Instagram, de noviembre de 2024 (imagen 17), hacia el final de su primer año de mandato, muestra a un león con campera de cuero (como la que el propio Milei usa) que le ofrece un tarro de vaselina (lubricante) a un grupo de mandriles, lo cual explicita aún más la referencia a la penetración anal del chiste. Allí la cuenta de Milei etiquetó a la agrupación Juventud Libertaria, presumiblemente la que realizó la publicación original.[18] Se trata, como ha hecho tantas veces, de una publicación de sus seguidores, que él comparte como exhibición de apoyo y celebración de su figura, como parece ocurrir también con la pieza alusiva al cierre del INADI, que lleva la marca “No la ven”,[19] posiblemente una cuenta de apoyo.

Imagen 17. Captura de TUGO News (una cuenta crítica) de una storie de Instagram de Javier Milei en la que comparte la imagen del león dándole vaselina a los mandriles. 18 de noviembre de 2024. Fuente: Twitter/X.

Imagen 18. Publicación del 1.° de noviembre de 2024 de la cuenta de Instagram de Javier Milei en la que el león “saca a pasear” (expresión que se usa para sugerir que alguien vence argumentativamente a su interlocutor) a unos mandriles. 155.603 likes. Fuente: Instagram.

Debe notarse, a pesar de la popularidad de estas piezas, que el número de interacciones positivas tiende a ser menor cuando adquieren una tonalidad marcadamente descalificante o agresiva, ya sea con organismos como el INADI como con los críticos locales. Las imágenes 15 y 18, por ejemplo, muestran una menor cantidad de likes que la 14 (donde no hay un contradestinatario explícito) o la 16, en la que confronta con el “socialismo” (aunque es posible que esta publicación, como muchas otras durante la celebración del Foro Económico de Davos, haya traccionado una participación excepcional y momentánea de usuarios internacionales). Estos datos −aunque incompletos− acompañan las consideraciones anteriores sobre los niveles mayores de alcance en publicaciones que no son tan marcadamente adversativas, más bien celebratorias.

Conclusión apta para mandriles

En este trabajo exploramos, a partir de un caso específico, la interacción entre los colectivos de identificación política, las consignas de participación memética y las propuestas reideras. Nos centramos en la consigna de los animales políticos, una de las más prolíficas dentro del mileísmo, en la que participaron tanto usuarios con pocos seguidores como figuras influyentes del ecosistema digital, incluyendo al propio Javier Milei, primero como candidato y luego como presidente. A lo largo del análisis, observamos cómo esta consigna evolucionó y se reconfiguró en función de las distintas etapas del proceso electoral, adoptando variaciones estratégicas en su carga risible. Aunque no puede atribuirse a una intencionalidad única ni centralizada, su desarrollo demuestra un enfoque a todas luces estratégico.

Si bien la publicación de Milei del 25 de octubre de 2023 fue el punto de inflexión que llevó esta consigna al centro del debate público, rastreamos sus antecedentes en la denominada Operación Cocker durante la elección legislativa de 2021 (Ruocco, 2022) y en una serie de publicaciones previas que ya perfilaban su estructura discursiva. En el periodo inmediatamente anterior al tweet de Milei, identificamos varias etapas en las que la consigna ganó visibilidad, amplió su alcance y reconfiguró su propuesta reidera. En este proceso, la sátira al contradestinatario, centrada en la degradación del oponente (el kirchnerismo), dio paso a una estrategia basada en la representación cómica de otros actores políticos, por fuera de ese antagonismo nodal, que eran representados mediante figuras animales y objetos asociados de manera risible a su identidad pública. Esta transformación permitió una mayor inclusión de colectivos partidarios alternativos, e incorporó algunos de sus emblemas y símbolos al repertorio visual de la consigna.

Denominamos representación cómica a esta modalidad de lo risible que, sin ser necesariamente degradante ni aduladora, apela a la ocurrencia en la forma de representar a una figura pública. En este caso, la clave estuvo en la asociación de líderes políticos con animales o símbolos que mantenían cierta plausibilidad dentro del imaginario colectivo. Esta incorporación no solo aportó novedad a la consigna participativa, sino que también facilitó el reacomodamiento de la propuesta reidera y permitió la ampliación del colectivo de identificación, de modo que logró un impacto estratégico en la construcción de una comunidad de apoyo, es decir, nuevos prodestinatarios.

Finalizada la elección, la consigna experimentó un nuevo giro: regresó a su esquema original de confrontación binaria, con el héroe-león enfrentando a distintos adversarios. En esta nueva etapa, los oponentes no solo eran figuras políticas específicas, sino también instituciones gubernamentales, emblemas de la izquierda y voces críticas de su gestión. A este esquema se sumó un tercer actante: el pueblo, que, aunque ya aparecía en etapas previas, en esta última adquirió mayor protagonismo. Esto quizás se deba a que, como sugieren las métricas de interacción, el público general muestra una mayor receptividad hacia las piezas menos centradas en la descalificación agresiva, lo que refuerza la hipótesis de que las propuestas reideras cercanas a la situación cómica o a la representación cómica tienen una capacidad más inclusiva. El clima de festividad y camaradería de estas nuevas versiones del meme deja de lado las alteridades partidarias: es el de una relación bilateral entre el león y el pueblo. No obstante, como hemos observado, estas estrategias se entrelazan con la sátira y la burla degradante de manera colaborativa y estratégica, en función de las necesidades coyunturales que el colectivo político sabe interpretar y capitalizar; entre ellas, la de mantener visible y bien caracterizado al adversario: ya sean ratas o mandriles.

La consigna de los animales políticos, sus variaciones y desarrollo muestran que estas nuevas formas de discursividad política hipermediática son más efectivas en tanto que pueden modularse estratégicamente para distintos contextos y escenarios. Esto, desde luego, es imposible sin la participación activa y constante del colectivo. En definitiva, son los usuarios los aliados fundamentales y duraderos de estos nuevos líderes leoninos. Los patos y los gatos, en cambio, van y vienen.

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  1. Canción de La Renga con la que Javier Milei musicaliza sus presentaciones y actos (a veces incluso la cantaa capella).
  2. Como es sabido, Eliseo Verón definió entre las particularidades del discurso político su multidestinación, que comprende prodestinatarios (quienes comparten la creencia y valores del enunciador), contradestinatarios (quienes poseen la creencia y valores opuestos) y paradestinatarios o “indecisos” a quienes se busca convencer (Verón, 1987). Estos conceptos serán retomados a lo largo de este artículo.
  3. Adoptamos la noción de sistemas de intercambios discursivos mediáticos de José Luis Fernández (2021).
  4. Coalición política conformada por Propuesta Republicana (PRO), la Unión Cívica Radical (UCR) y la Coalición Cívica (CC), entre otros. Se conformó en 2015 para competir con el entonces Frente para la Victoria (peronista/kirchnerista) con el nombre de “Cambiemos”. Viró a Juntos por el Cambio en 2019, cuando incorporó al peronista de centroderecha Miguel Ángel Pichetto como candidato a vicepresidente en las elecciones de 2019. A menudo se refiere al colectivo de identificación de este espacio como “macrismo”, en referencia a Mauricio Macri, líder del PRO que fue, hasta el día de hoy, el único presidente de Juntos por el Cambio (2015-2019).
  5. Vale la aclaración: los likes son una métrica de aprobación, mientras que las visualizaciones indican simplemente que una publicación fue vista una cierta cantidad de veces.
  6. Se refiere a la elección legislativa de 2021, donde Milei compitió como candidato a diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y consiguió su primer cargo público. La candidata de Juntos por el Cambio para aquel distrito fue la exgobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.
  7. Se trata de un lema opositor al gobierno de Mauricio Macri que terminó fijando la asociación del expresidente con el animal, incluso por fuera de sus detractores. El propio Macri publicó un video en sus redes sociales, en 2018, donde respondió preguntas del público, en el que dijo que el apodo le parecía “ocurrente”.
  8. En las guías de pautas para focus groups, un ejercicio común consiste en preguntarles a los entrevistados a qué animales les recuerdan ciertos dirigentes políticos. Es usual que se designen como “ratas”, “hienas” y otros seres carroñeros a aquellos por los cuales se tiene la menor estima, y, al contrario, como “leones”, “halcones” o “águilas” (depredadores de cierta majestuosidad y belleza) a los mejor valorados. Durante muchos años María Eugenia Vidal, la exgobernadora de la provincia de Buenos Aires y una de las figuras más salientes del PRO, recibió por parte de sus votantes y partidarios el apodo de “la leona”. Estos ejemplos dan cuenta de la longevidad y el arraigo de estas figuras imaginarias y arquetípicas en la percepción pública de la política.
  9. “Kuka” es una denominación peyorativa común para los kirchneristas, que los compara con cucarachas.
  10. Los usuarios del colectivo peronista intentaron apelar también a los votantes de Macri creando cuentas y publicaciones parodia de Coherencia Por Favor que imitaron sus características placas de texto con mensajes tales como “Si no me quisiste antes del domingo no me vengas a buscar ahora”, seguido de la firma “Coherencia por favor” (Canedo, 2023c). Se buscaba, por medio de ellas, disuadir a los exvotantes de Bullrich de acompañar a Milei.
  11. Todas las métricas analizadas aquí son al momento de recolección del corpus, que en algunas piezas fue varios meses después de publicadas, por ende, la periodización de su alcance es una mera estimación. No puede descartarse que algunas de ellas hayan seguido creciendo en visualizaciones en los días posteriores.
  12. Ricardo López Murphy es un economista liberal que fue ministro del gobierno de Fernando de la Rúa (1999-2001), cofundador junto con Mauricio Macri de Propuesta Republicana (PRO), espacio que dejaría en sus inicios para volver en 2021 como candidato a diputado por la Ciudad de Buenos Aires para competir con Javier Milei, que amenazaba con sacarle votos al partido. Es conocido como “el bulldog” por sus rasgos faciales, similares a los de un perro de esta raza, apodo que el propio López Murphy acuñó para su campaña presidencial del año 2003.
  13. Bandera amarilla y negra, con un dibujo de una serpiente cascabel y el lema “Don’t tread on me” (traducido como “No me pisotees”) es un símbolo del liberalismo en Estados Unidos del cual se apropiaron los libertarios en otras partes del mundo, incluida la Argentina.
  14. Aunque en ciertos casos tampoco llega a ser una exaltación.
  15. En la cultura popular argentina un “panqueque” es alguien que “se da vuelta”, es decir que cambia fácil y frecuentemente de convicciones y posturas. Sergio Massa recibió este apodo por haber sido funcionario de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, luego opositor, luego aliado legislativo de Mauricio Macri, luego también su opositor y, finalmente, funcionario (presidente de la Cámara de Diputados y ministro de Economía) y eventual candidato del gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
  16. Expresión retomada de un ciudadano de Gran Buenos Aires que expresó malestar ante cortes de luz en Avellaneda, en un móvil televisivo del canal de noticias A24, en marzo de 2023 (Canedo, 2023d).
  17. Estas publicaciones suscitaron debates en las redes sociales sobre cuál era el target de su burla, con puntos de vista críticos sugiriendo que estos memes se reían de la gente pobre. El análisis de estas piezas excede los objetivos de este trabajo, pero supone un caso de interés para seguir observando.
  18. No se encuentra, en el momento de escribir el artículo, el usuario etiquetado en la pieza. Existen muchas cuentas en Instagram atribuidas a esa agrupación.
  19. Latiguillo con el que el presidente, sus funcionarios y aprobadores ridiculizan a las voces críticas.


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