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8 La utilización del bien común
genético forestal

María Julia Moretti y Leonardo Gallo

Organización de la producción de material forestal reproductivo

En nuestro país, el material forestal reproductivo está conformado por semillas, plantines producidos a partir de semillas, plantines producidos a partir de propágulos vegetativos provenientes de plantas madre (Pinus y Eucalyptus), plantines producidos a partir de cultivo in vitro, estacas de cepas de salicáceas y barbados producidos a partir de estacas de salicáceas. Estos materiales son mejorados genéticamente y producidos como material de propagación, tanto por organismos estatales como por empresas privadas.

Estos organismos de investigación y mejoramiento de material genético pertenecientes al Estado y a las empresas de mayor envergadura en el sector foresto industrial inscriben sus materiales mejorados y sus variedades o cultivares creados, declaran sus cosechas, sus recolecciones de estacas, sus siembras y sus plantas logradas en el Instituto Nacional de Semillas (INASE), tanto para producción propia como para comercialización. También certifican la trazabilidad del material obtenido de manera optativa para cada campaña en el mismo organismo.

Las funciones de las masas semilleras (áreas productoras de semillas [Aps], rodales semilleros [RS], huertos semilleros y otras fuentes registradas) son: suministro de material de propagación forestal para diferentes objetivos como la forestación para la producción de pasta celulósica, obtención de rollizos para el uso de la madera maciza o triturada, productos forestales no madereros, enriquecimiento, restauración de bosque nativo, protección de cuencas, producción silvopastoril, cortinas forestales, montes de reparo y redes de ensayos para investigación.

Existieron estrategias, directrices o recomendaciones nacionales y provinciales para la utilización de los RGF, como por ejemplo la Ley Nacional 25080 de Inversiones para Bosques Cultivados, que a través de su resolución 102/2010 establece un incremento del diez por ciento (10 %) en el pago del apoyo económico no reintegrable para las plantaciones que se realicen con especies nativas o exóticas de alto valor comercial que presenten la Constancia de Procedencia de Material Reproductivo Forestal Certificado otorgado por el Instituto Nacional de Semillas. Dicho instrumento deberá acreditar la utilización de material reproductivo forestal correspondiente a especies pertenecientes a la categoría seleccionada o superior, de conformidad con los requerimientos mínimos admisibles aprobados por la resolución N.° 207/09 del Instituto Nacional de Semillas.

Del mismo modo, se beneficia con ese incremento adicional el material reproductivo de las mismas características que se ha utilizado en las actividades enmarcadas en la aplicación de la ley 26331. La Ley 26331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, o Ley de Bosque Nativo, es una norma nacional de la Argentina que regula el uso de los bosques nativos. La ley tiene como objetivos reducir la deforestación en la Argentina, la conservación de los bosques nativos, la regulación y gestión responsable del uso forestal y la promoción del manejo sostenible de los bosques. Para ello, la ley determina categorías de conservación de los bosques, crea un fondo fiduciario destinado a la conservación y promoción de manejo responsable de los bosques bajo un modelo de pago por servicios ambientales y establece autoridades de aplicación cuyo mandato es elaborar datos para monitorear el estado de conservación de los bosques nativos, en coordinación con las provincias.

Existen provincias como la de Entre Ríos que han realizado manuales de buenas prácticas para el manejo sustentable de plantaciones forestales con énfasis en la conservación de la biodiversidad, de varios autores y coordinado por la Asociación Forestal Argentina, la Universidad Maimónides y la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Misiones (AFOA 2021).

La Provincia de Buenos Aires, con la publicación de Estrategias de Conservación de la Biodiversidad en Bosques Plantados de Salicáceas del Bajo Delta del Paraná, también ha incursionado en el vínculo entre plantaciones y conservación de la diversidad genética (INTA 2021).

Luego, diferentes grupos de investigadores pertenecientes al Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA) llevan a cabo el desarrollo de líneas de mejoramiento de especies nativas y exóticas, las cuales han presentado una mayor adaptación a los cambios climáticos, buen desarrollo en suelos empobrecidos, buena sanidad, reducción de los turnos de corta y mayor productividad. Muchos productores, a pesar de tener sus propias masas de donde proveerse de material reproductivo, han comenzado a utilizar los materiales mejorados por INTA (MAGyP 2021).

Desde la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, se lleva adelante el Proyecto de Uso Sustentable de la Biodiversidad (USuBi), con el que promueven la producción sustentable como una forma determinante para la conservación de la biodiversidad.

Autoridad nacional certificadora de material forestal reproductivo. Normas utilizadas para este fin

El Sistema de Certificación Forestal de Material Reproductivo Forestal depende del Instituto Nacional de Semillas (INASE), organismo gubernamental dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.

El INASE fue creado por el decreto 2817/91 como el órgano de aplicación de la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas 20247/73 y de su decreto reglamentario N.º 2183/91, en los procesos de producción y comercialización de materiales de propagación vegetal.

Desde su creación, el INASE desarrolló sus actividades, con algunas interrupciones, como organismo descentralizado dentro de la órbita de la entonces Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación.

La Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas N.º 20.247/73 tiene por objeto “promover una eficiente actividad de producción y comercialización de semillas, asegurar al productor agrario la identidad y calidad de la simiente que adquieren y proteger la propiedad de las creaciones fitogenéticas”.

A raíz de las características de árboles como longevos y sésiles, la actividad forestal requiere contar con el material de propagación de calidad acompañado con la mayor certeza, en cuanto a su identidad. Así surge el Sistema de Certificación de Especies Forestales, basado en las normas de certificación de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) y reglamentado por la resolución INASE N.° 256/99, que establece clases y categorías para los materiales según su grado de selección. Es un proceso optativo, basado en la trazabilidad del material, desde el momento de la cosecha de la semilla o recolección en el caso de material clonal, hasta la producción del plantín. Se puede optar por certificar la procedencia, identidad y categoría otorgada por INASE a los materiales.

El Instituto brinda al sector forestal información sobre semillas, material de propagación agámico y plantines forestales y datos de los viveros y materiales inscriptos, así como las condiciones que se deben cumplir para su correcta comercialización. Fundamentalmente, trabaja junto a los productores de materiales fiscalizando su producción y realizando, en los casos requeridos, la certificación de esta. La información que recibe le permite al organismo realizar estadísticas del sector y las tendencias del mercado. Genera también, para poner a disposición de manera actualizada, el Listado de Viveros Forestales y la Guía de Consulta de Materiales Básicos Forestales. De manera general, los productores o viveristas deben realizar la inscripción de su Razón Social en el RNCyFS, inscribir los Materiales Básicos Forestales y cumplir con la declaración anual de movimientos de materiales en vivero.

A través de la resolución INASE 207/09, se genera un listado de especies factibles de ser certificadas, con categorías seleccionado o superior, que actualmente está compuesta por las especies exóticas y nativas más difundidas en el país. La característica fundamental de este listado es que cuentan con parámetros técnicos como poder germinativo, pureza físico-botánica y n.º de semillas por kilogramo. En el caso de las variedades inscriptas en el INASE, no requieren de estos parámetros.

Listado de especies. Certificación forestal (material seleccionado y calificado)

Araucaria angustifolia, Cedrela balansae, Cedrela fissilis, Cedrela lilloi, Eucayptus camaldulensis, Eucayptus dunnii, Eucayptus globulus ssp globulus, Eucayptus globulus ssp maidenii, Eucayptus grandis, Eucayptus tereticornis, Eucayptus viminalis, Grevillea robusta, Melia azedarach, Nothofagus nervosa (= N. alpina), Nothofagus obliqua, Pinus taeda, Pinus caribaea var caribaea, Pinus contorta, Pinus elliottii var elliottii, Pinus elliottii var elliottii x pinus caribaea var hondurensis, Pinus jeffreyi, Pinus ponderosa, Prosopis alba, Prosopis chilensis, Prosopis flexuosa, Prosopis hassleri, Prosopis nigra, Pseudotsuga menziesii y Toona ciliata.

Clones de álamos

Populus deltoides: cv. Stoneville 67, cv. Australiano 106/60, cv. Australiano 129/60, cv. Carabelas INTA, cv. Catfish 2, cv. Catfish 5, cv. Guayraca INTA, cv. Harvard, cv. Hovyu INTA, cv. Nandi INTA, cv. Ñacurutu INTA, cv. Paycarabi INTA, cv. Pyta INTA y cv. Spiado.

Populus xcanadensis: cv. Guardi, cv. I-214, cv. Conti 12, cv. Veronese y cv. Ragonese 22 INTA.

Clones de sauces

Salix babylonica x Salix alba: cv. Ragonese 131-25 INTA y cv. Ragonese 131-27 INTA.

Salix matsudana x Salix nigra: cv. Lezama INTA-CIEF.

Salix matsudana x Salix alba: cv. Barret 13-44 INTA, cv. Agronales INTA-CIEF, cv. Los Arroyos INTA-CIEF y cv. Carapachay INTA CIEF.

Salix nigra: cv. Alonzo Nigra 4 INTA y cv. Ibicuy INTA-CIEF.

Salix babylonica var. Sacramenta: cv. Soveny Americano.

Salix alba: cv. Yaguarete INTA-CIEF.

Salix matsudana: cv. Geminis INTA-CIEF.

Variedades de eucaliptos

Cuarenta y nueve variedades o clones.

Categorías y pasos para la certificación del material reproductivo

Material básico

Los árboles o partes de plantas de los cuales se obtiene material reproductivo. Diferentes tipos de material básico son: áreas productoras de semillas, rodales semilleros, huertos semilleros (clonales y/o de progenies), clones o cualquier otro tipo.

Huerto Semillero (HS)

La plantación de clones o progenies que han sido seleccionados intensivamente, aislada para reducir la contaminación de polen foráneo y manejada para aumentar la producción de semilla y facilitar su recolección.

Huerto semillero genéticamente comprobado

Aquel que tiene respaldo de pruebas de progenies establecidas y evaluadas en los sitios potenciales de plantación, y que ha sido sometido a los aclareos genéticos necesarios para dejar únicamente los clones o individuos que han demostrado su superioridad.

Huerto semillero no comprobado

Aquel que no ha sido sometido a aclareos genéticos, ya sea por la ausencia de ensayos genéticos o por la corta edad de los ensayos.

Huerto semillero clonal (HSC)

La plantación derivada de material vegetativo (injertos, estacas o plantas derivadas de cultivo de tejidos) de fenotipos seleccionados (árboles plus), establecidos en áreas con buen aislamiento (evitando la contaminación con polen foráneo), bajo condiciones favorables para la floración y fecundación de las flores y manejado para la máxima producción de semilla.

Huerto semillero de plántulas o progenies (HSP)

Las plantaciones establecidas usando progenies de polinización controlada o abierta de fenotipos seleccionados. El aislamiento y las otras condiciones son como en los huertos clonales. La identidad de la familia se mantiene para poder realizar raleos (aclareos genéticos) entre ellas basados en la estimación de su valor genético y entre individuos dentro de familias con base en su fenotipo.

Huerto semillero de primera generación

El huerto establecido a partir de selecciones fenotípicas cuyo valor genético no ha sido probado.

Huerto semillero de una generación y media

Aquel obtenido mediante la utilización de material agámico seleccionado de los mejores clones del huerto de primera generación para establecer otros huertos mejorados (si bien son superiores a los originales, siguen siendo de primera generación).

Huerto semillero de segunda generación

El huerto que se constituye a partir de material generado por semilla de huerto de primera generación.

Huerto semillero de tercera generación

El huerto que se constituye a partir de material generado por semilla de huerto de segunda generación.

Rodal semillero (RS)

El grupo de árboles de base genética amplia, lo suficientemente aislado para reducir los efectos contaminantes de polen foráneo, y que por presentar características deseables en cuanto a forma, crecimiento y sanidad de los árboles es manejado para producir semilla. Aquí, los individuos de baja calidad se eliminan y solamente se conservan los mejores progenitores para cruzarlos. Estos son seleccionados solamente por sus cualidades fenotípicas y rara vez son sometidos a pruebas de progenies. Se conoce el origen o procedencia de los árboles progenitores.

Área productora de semilla (APS)

El espacio físico de producción de semilla que no cumple con uno o más requisitos de las definiciones anteriores.

Clon

El grupo de individuos (ramets) multiplicados originalmente de un solo individuo (ortet) por propagación vegetativa, por ejemplo, estacas, micropropagaciones e injertos.

Cepa

La parte inferior del tronco o tallo unida directamente a la raíz de una planta vivaz. Puede tomarse como punto de arranque de una serie filogenética. En el ámbito forestal, se maneja el término “cepas” para denominar una o más hileras de plantas que son todas ramets de un mismo clon.

Origen

El área geográfica de distribución natural de la especie.

Procedencia

El área geográfica de cultivo donde crecieron (hubo interacción genotipo ambiente) los árboles progenitores.

Categoría para los viveros

1. Viveros certificadores

Aquellos que se dedican a la producción de semillas botánicas, plantas o sus partes dentro del sistema de certificación establecido en esta norma.

2. Viveros identificadores

Aquellos viveros no comprendidos en la categoría anterior, que rotulan semillas, botánicas, plantas o sus partes, derivadas de su propia producción o bien adquiridas a terceros.

3. Viveros expendedores

Aquellos que se dedican a la comercialización o transferencia a cualquier título de semillas botánicas, plantas o sus partes, rotuladas por otros viveros certificadores identificadores.

4. Viveros de uso propio

Aquellos pertenecientes a personas que producen semillas botánicas, plantas o sus partes exclusivamente para su utilización en su propia explotación y para su propio uso.

Categorías de materiales básicos certificados

Los materiales básicos de los cuales se obtiene semilla certificada deben responder a los requerimientos técnicos que se dicten a tal fin, y se categorizan de la siguiente manera:

Ensayado

Aquel en que sus progenies se han manifestado superiores en comparación con estándares en ensayos comparativos.

Calificado

Aquel cuyos componentes han sido seleccionados a nivel individual sin haberse realizados ensayos sobre este material.

Seleccionado

Aquel que es elegido fenotípicamente a nivel de poblaciones.

De fuente identificada

Categoría mínima admitida con respecto a la cual únicamente se tiene información sobre la situación geográfica del área o región donde la semilla es recolectada.

La categoría del material reproductivo debe ser la misma que la categoría del material básico de donde fue recolectado. La categoría asignada a una semilla se refiere siempre al área o región del país de procedencia de esa semilla. La categoría otorgada a todo material básico expira automáticamente al cabo de 10 (diez) años a partir de la fecha de su categorización. Al cabo de dicho período, puede recategorizarse.

Tendencias en la producción y en la demanda de material forestal reproductivo

Se observa, de acuerdo con los datos registrados en el Instituto Nacional de Semillas, que la producción de material forestal reproductivo satisface la demanda de material. Incluso se registra un stock remanente en la cosecha anual de semillas y se declara un descarte anual de plantines que queda sin uso. Se aclara que una parte de la producción forestal del país no está siendo declarada ante el INASE, por el hecho de que la certificación es optativa.

En la provincia de Córdoba, entró en vigor la ley provincial agroforestal N.° 10467 para propietarios de establecimientos agrícolas que deben cumplir con la obligación de forestar entre el 2 y el 5 % de la superficie del establecimiento. Los viveros de la provincia no alcanzan a satisfacer de momento la demanda de material para que los propietarios cumplan con la ley, por lo cual viveros privados y municipales de otras provincias están produciendo exclusivamente para satisfacer esta demanda reciente de material.

Para estudiar la producción de material forestal reproductivo, se analiza un periodo comprendido entre los años 2016 y 2019 de la base de datos del Instituto Nacional de Semillas.

Los responsables de las masas semilleras manifiestan que la cantidad de semilla por cosechar se determina con base en los pedidos que los viveristas realizan con antelación al periodo anual de cosecha; de esta manera, se realiza una reserva del material previo a la cosecha de este.

Se observa por lo tanto que, en el transcurso de los cuatro años, la semilla más demandada en el género Eucalyptus es el Eucalyptus grandis, con un máximo de 130 kg, semilla cosechada en el año 2018. Paralelamente, se va incrementando la de Eucalyptus dunnii con 39 kg de semilla cosechada en el año 2017, quedando en relación con lo cosechado una menor cantidad de stock remanente en grandis y mayor en E. dunnii. En cuanto a la certificación, en E. dunnii se certifica cerca del 20 % de la semilla cosechada y en grandis, cerca del 100 %.

En el género Pinus, el material más solicitado es el Pinus taeda, con 876 kg declarados en el año 2019 y luego Pinus ponderosa y P. elliottii con aproximadamente 300 kg declarados cosechados para cada especie. La certificación de semillas de Pinus fue cerca del 100 % en el año 2017 para P. taeda y P. elliottii, pero esta fue disminuyendo hacia el año 2019 a un rango entre el 40 al 60 % de lo cosechado. Se observa un stock remanente de poco más de la mitad cosechada. Se concluye que no tuvo la demanda esperada hacia el final del periodo analizado.

La siguiente especie en importancia es Prosopis alba, especie nativa que se inscribe por primera vez en el año 2015 como material base seleccionado a través de la resolución 374/2014 del Instituto Nacional de Semillas, que establece las condiciones mínimas admisibles de homogeneidad genética, aislamiento y los parámetros de calidad mínimos admisibles para la comercialización de las siguientes especies nativas: Prosopis alba, Prosopis chilensis, Prosopis hassleri, Prosopis nigra y Prosopis flexuosa.

En la actualidad, existen tres materiales de la especie algarrobo blanco (Prosopis alba) inscriptos con categoría superior, de los cuales se obtuvo semilla y se comenzó a certificar en el año 2018 y va en aumento la cantidad certificada, aunque la cantidad de semilla cosechada ya no depende en esta especie tanto de la demanda de semilla, sino de las condiciones climáticas extremas de las zonas donde crece, las cuales permiten o no una buena floración. Hay otros rodales pendientes de inscribir con la categoría superior. En el año 2019 ya se comenzó a certificar plantines.

Recientemente, se han registrado por parte de INASE tres áreas productoras de semillas de especies nativas (APSEN) en la Selva paranaense (Pcia. de Misiones) y bajo el concepto de conservación y producción de material de propagación multiespecies. El objetivo es “conservar el germoplasma nativo vegetal en su sitio de evolución natural original” y la articulación para este logro fue con la Pcia. de Misiones, con una cooperativa agroforestal y con la Universidad Nacional de Misiones (INASE 2020) (Figura 1 y Tabla 1).

Figura 1. Tendencias en la producción y certificación de semillas forestales. Fuente: INASE.

Uso de especies en semillas

Año

EspecieDeclarado (kg)Certificado (kg)

2016

Eucalyptus dunnii199
Eucalyptus grandis9163
Eucalyptus tereticornis100
Grevillea robusta33
Pinus elliotti var elliottii x Pinus caribaea var. Hondurensis2585
Pinus elliottii110
Pinus elliottii var. elliottii5555
Pinus taeda159273

2017

Eucalyptus cloeziana102
Eucalyptus dunnii39,178,75
Eucalyptus grandis114114
Eucalyptus tereticornis40
Pinus elliottii var. elliottii380
Pinus ponderosa13076
Pinus taeda523380
Prosopis alba750
Pseudotsuga menziesii70

2018

Eucalyptus dunnii44,75
Eucalyptus grandis13079,85
Eucalyptus tereticornis50
Pinus elliotti var elliottii x Pinus caribaea var. Hondurensis1050
Pinus elliottii var. elliottii107107
Pinus monticola0.310
Pinus ponderosa46944
Pinus taeda860650
Prosopis alba18920
Pseudotsuga menziesii70

2019

Eucalyptus dunnii352
Eucalyptus globulus ssp globulus130
Eucalyptus grandis7534
Eucalyptus tereticornis70
Eucalyptus viminalis0,250
Grevillea robusta0,40,4
Pinus elliottii270
Pinus elliottii var. elliottii254172,3
Pinus elliottii x pinus caribaea110
Pinus ponderosa3660
Pinus taeda876385,1
Prosopis alba210
Prosopis chilensis340
Prosopis flexuosa330

Tabla 1. Producción declarada y certificada de semillas en las diferentes especies forestales registradas en el INASE.

En el caso de plantines producidos a partir de semilla, se observa en el género Eucalyptus la mayor declaración de plantines logrados, en la especie grandis con la máxima de 11.516.699 plantines producidos en el año 2017, aunque desde ese año hay una clara disminución de la producción con un aumento en el porcentaje de la certificación de esos plantines producidos; según declaran los viveristas, fue por la crisis económica atravesada por el país.

En cuanto al género Pinus, P. taeda es la especie con mayor producción de plantas con un máximo de 6.121.077 de plantas producidas en el año 2018, seguido por P. elliottii y P. ponderosa, todos con menor producción hacia el final del periodo. Se observa en Pinus taeda –al igual que en Eucalyptus– un aumento en el porcentaje de certificación hacia el final del periodo observado.

En la especie Prosopis alba se declararon 33.351 de plantas logradas en el año 2017, que fue el de mayor producción de semillas; en el año 2019 ya comienza a certificarse casi en un 100 % de las plantas producidas. Parte de los plantines producidos y certificados de Prosopis alba es a partir de cultivo in vitro realizado con semillas certificadas de material básico de categoría seleccionado (Figura 2 y Tabla 2).

Figura 2. Tendencias en la producción y certificación de plantas a partir de semillas forestales. Fuente: INASE.

Uso de especies en plantines de semilla

Año

EspecieDeclaradosCertificados

2016

Eucalyptus grandis5.568.5001.040.730
Pinus elliottii300.0000
Pinus elliottii var. elliottii400.0000
Pinus taeda2.109.800176.000

2017

Eucalyptus dunnii334.400334.400
Eucalyptus grandis11.516.6993.379.907
Pinus elliottii170.0000
Pinus elliottii var. elliottii524.70043.000
Pinus ponderosa788.0000
Pinus taeda5.226.368773.196
Prosopis alba33.3510

2018

Eucalyptus dunnii256.212113.712
Eucalyptus grandis9.698.5272.211.448
Lophozonia obliqua40000
Pinus elliotti var elliottii x Pinus caribaea var. Hondurensis1.888.7000
Pinus elliottii var. elliottii423.0000
Pinus monticola50000
Pinus ponderosa640.3000
Pinus taeda6.121.077420.206
Prosopis alba129.3080

2019

Eucalyptus dunnii40.31311.800
Eucalyptus grandis2.361.0001.973.080
Pinus elliotti var elliottii x Pinus caribaea var. Hondurensis105.00041.000
Pinus elliottii var. elliottii1.825.600305.000
Pinus taeda2.129.100518.889
Prosopis alba157.880155.646

Tabla 2. Producción declarada y certificada de plantines para diferentes especies forestales registradas en el INASE. (Lophozonia = Nothofagus).

En el caso de la cosecha de estacas y guías de sauces y álamos, la demanda es principalmente de Populus deltoides y de Salix nigra e híbridos entre S. matsudana x S. nigra y S. matsudana x. S. alba, con máximos de 535.465 y 580.342 metros recolectados respectivamente para el año 2018. La certificación de estas va del 60 al 100 % de lo cosechado (Figura 3 y Tabla 3).

Figura 3. Tendencias en la producción de salicáceas (la leyenda indica por tamaño lo declarado y por color el porcentaje certificado). Fuente: INASE.

Uso de especies en Salicáceas

Año

EspecieDeclarado (m)Certificado (m)

2016

Populus deltoides132.942132.639,3
Populus xcanadensis17.42117.419,96
Salix alba21.71018.681,6
Salix babylonica x Salix alba12.00012.000
Salix matsudana150149,7
Salix matsudana x Salix alba24.99223.416
Salix matsudana x Salix nigra81.84081571,6
Salix nigra400399,6

2017

Populus deltoides297.812,9296.178,65
Populus xcanadensis27.34327.138,5
Salix alba24.73024.729,8
Salix babylonica x Salix alba79007900
Salix matsudana61156114,8
Salix matsudana x Salix alba40.41240.319,2
Salix matsudana x Salix nigra176.845176.619,8
Salix nigra360339,6

2018

Populus deltoides535.465453.822,54
Populus xcanadensis44.15027.160,86
Salix alba15.17015.001,5
Salix babylonica var. Sacramenta40050
Salix babylonica x Salix alba93809380
Salix matsudana22.55814.515,5
Salix matsudana x Salix alba170.888125.626,55
Salix matsudana x Salix nigra342.637247.395,95
Salix nigra580.342289.819,533

2019

Populus deltoides176.848139.546
Populus xcanadensis27.12016.260
Salix alba12.31012.260
Salix babylonica var. Sacramenta250250
Salix matsudana13.3139003
Salix matsudana x Salix alba160.765157.673,2
Salix matsudana x Salix nigra210.600178.858
Salix nigra85007052,5

Tabla 3. Producción de estacas de salicáceas en metros lineales para diferentes especies y clones de álamos y sauces registrados en el INASE.

En cuanto a las plantas producidas agámicamente, tenemos todas las variedades creadas del género Eucalyptus con una producción máxima de 3.816.131 de plantas producidas en el año 2018 con Eucalyptus grandis y 2.064.210 de plantas de clones de Eucalyptus grandis x Eucalyptus camaldulensis en el año 2019. Estas especies más demandadas son certificadas casi en su totalidad (Figura 4 y Tabla 4).

Figura 4. Tendencias en la producción de plantines clonales (la leyenda indica por tamaño lo declarado y por color el porcentaje certificado). Fuente: INASE.

Uso de especies en plantines clonales

Año

EspecieDeclaradoCertificado

2016

Eucalyptus grandis651.15110.000
Eucalyptus grandis x Eucalyptus camaldulensis363.0000
Eucalyptus grandis x Eucalyptus urophylla698.90022.500

2017

Eucalyptus grandis3.115.6901.159.923
Eucalyptus grandis x Eucalyptus camaldulensis865.341325.100
Eucalyptus grandis x eucalyptus urophylla747.498186.000
Eucalyptus grandis x Eucalyptus urophylla1.201.128347.550

2018

Eucalyptus grandis3.816.1311.371.000
Eucalyptus grandis x Eucalyptus camaldulensis1.647.447226.000
Eucalyptus grandis x eucalyptus urophylla951.001297.000
Eucalyptus grandis x Eucalyptus urophylla890.505433.000

2019

Eucalyptus grandis2.576.9451.554.875
Eucalyptus grandis x Eucalyptus camaldulensis2.064.210520.795
Eucalyptus grandis x eucalyptus urophylla244.414131.500
Eucalyptus grandis x Eucalyptus urophylla298.418101.500

Tabla 4. Producción de plantines originados agámicamente en diferentes especies del género Eucalyptus registradas en el INASE.

Importaciones y exportaciones de material forestal reproductivo

En nuestro país se importan semillas, plantines y plantines in vitro, principalmente los privados, luego universidades y finalmente el INTA. Las especies importadas son Bambusa, Eucalyptus, Corimbia, Pinus, Acer, Diospyros, Paulownia y Prunus, siendo los países desde donde se importan la India, Uruguay, el Brasil, Chile, Estados Unidos, Australia y el Japón.

Las exportaciones desde la Argentina se componen de semillas y conos. En estos productos, las exportaciones superan en peso a las importaciones. La empresa Arauco, radicada en la Argentina, exporta hacia Chile sus semillas de huertos y rodales de pino localizados en la Argentina. Una vez en Chile, hacen reproducción in vitro con esas semillas e importan dentro de la misma empresa esos plantines in vitro generados en el país vecino (Tabla 5).

Los países destino de las exportaciones de material de propagación forestal son Chile, Brasil, Uruguay, Estados Unidos y los Países Bajos, siendo las especies demandadas los géneros Pinus, Bactris y Eucalyptus.

Los destinos de uso de estos materiales genéticos importados y exportados se refieren a muestras experimentales, mejoramiento y plantación con destino industrial directo.

Necesidades, desafíos, oportunidades y prioridades relacionados con el uso de los RGF

En nuestro país hay una larga tradición en mejoramiento genético forestal de más de 60 años de historia. Destacados investigadores abordaron esta línea de investigación y desarrollo tecnológico principalmente en especies de los géneros Pinus, Eucalyptus, Populus y Salix.

En las últimas décadas, se produjeron grandes cambios al incorporarse la conservación, la domesticación y mejora de especies forestales nativas, la aplicación de herramientas moleculares y la creación del grupo GEMFO (Genética y Mejoramiento Forestal del INTA). Los estudios de diversidad genética en especies de los géneros Araucaria, Cedrela, Prosopis, Nothofagus, entre otros, constituyen las bases del conocimiento para el manejo de los recursos naturales y de los programas de mejora.

En el INASE muy a menudo se reciben consultas de productores privados sobre la posibilidad de inscripción con categorías Superior de nativas como sauce criollo (Salix humboldtiana), quebracho (Schinopsis balansae) y lapacho (Handroanthus impetiginosus). Sin embargo, para inscribir especies con categorías superiores, se necesita la confección de resoluciones que establezcan las condiciones mínimas admisibles por cumplir por el rodal. En la actualidad, esas resoluciones están vigentes para unas pocas nativas como Cedrela, Prosopis, Araucaria y Nothofagus.

Es una necesidad urgente que se confeccionen nuevas resoluciones para las especies que no las tienen, como viraro (Ruprechtia salicifolia), tipa colorada (Pterogyne nitens) o cedro misionero (Cedrela fissilis), de las cuales se tienen ya datos de importantes crecimientos en diámetro a sus 12 años de plantación. Hay trabajos y modelos desarrollados para estas especies en universidades y en el INTA, los cuales arrojan datos muy promisorios para estas especies.

En el caso de la certificación de material de propagación de especies forestales nativas, resulta imprescindible enmarcarla en la línea conceptual que establece el Protocolo de Nagoya con respecto al consentimiento y distribución de beneficios al que tienen derecho los pueblos preexistentes. Este tratado internacional firmado por nuestro país tiene fuerza de ley por encima de cualquier ley nacional, por lo que debería ser implementado a la brevedad en relación con el uso del bien común genético forestal. En el mismo sentido, para cumplir con las exigencias del protocolo, se deberían agilizar los trámites y requisitos exigidos a las comunidades indígenas y campesinas a la hora de certificar sus fuentes de suministro de material forestal de propagación.



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