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12 Cooperación internacional
y regional en materia de recursos genéticos forestales

Leonardo Collado, Natalia Acosta y Leonardo Gallo

Proyectos de investigación y desarrollo

Existe en la Argentina una larga tradición de cooperación internacional a través de proyectos internacionales de investigación y de desarrollo tecnológico en el ámbito de la conservación y uso de los RGF y el mejoramiento genético forestal. La participación de científicos argentinos en iniciativas multilaterales de esta índole en congresos, jornadas y encuentros internacionales es continua y reconocida desde hace más de 60 años. Muchos investigadores e investigadoras que trabajan en la actualidad en los programas de mejora y conservación de los recursos genéticos de especies forestales han realizado estudios de posgrado en el exterior y han mantenido el vínculo con los institutos de investigación que los recibieron y donde trabajaron.

Varios investigadores y profesores argentinos han dictado y dictan cursos de posgrado en el exterior en temas relacionados con el mejoramiento genético forestal y con la conservación, manejo y uso de los recursos genéticos forestales (España, Francia, Alemania, Canadá, Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú, Chile, Uruguay, etcétera).

Por otra parte, muchas tesis de formación de posgrado (maestrías, doctorados y posdoctorados) son dirigidas por investigadores argentines en el país y en el extranjero. Es común el cotutelado de estos estudios de posgrado, así como de pasantías de intercambio.

Todo este cúmulo de actividades genera un fuerte vínculo con diferentes institutos y centros de investigación del exterior a partir del cual se generan constantemente proyectos de investigación y desarrollo tecnológico en estos temas. La relación cultivada durante décadas les otorga un reconocimiento internacional a los profesionales argentines en estas temáticas que redunda en un beneficional nacional, regional e internacional.

Entre los proyectos internacionales relacionados con estudios de diversidad genética forestal de mayor impacto en el país en los últimos años, se destaca, a modo de ejemplo, el Proyecto GEMA (Genética de la Madera) elaborado por el INTA de Bariloche (Argentina) y el INRA de Orleans (Francia). A través de este proyecto, se inició en forma orgánica la formación de recursos humanos en diferentes institutos y universidades francesas y, a través de ellas de otros países europeos, en temas relacionados con la diversidad genética de la madera y el impacto del cambio climático sobre la diversidad genética y metodologías de análisis molecular y nuevos modelos estadísticos. Las pasantías y tesis doctorales y posdoctorales involucraron a 23 profesionales argentinos del INTA y universidades nacionales.

Grupos de investigación del INTA de Córdoba y del INTA Famillá generaron con colegas bolivianos –y en el marco de la Red LAFORGEN– proyectos de investigación en diversidad genética de especies del género Cedrela y del género Prosopis. El INTA Bariloche hizo lo propio en el mismo marco, con colegas chilenos del INIA de Quilamapu (Chile), para el estudio de la diversidad genética de especies del género Nothofagus. Este último grupo realizó y sigue realizando proyecttos de investigación en común con grupos europeos del INIA de Madrid (España) (Austrocedrus chilensis y capacitación de posgrado), de la Universidad de Marburg (Alemania) (Araucaria araucana y Salix humboldtiana), INRA Francia (Nothofagus, Pseudotsuga mensiezii, Austrocedrus chilensis), del IBBR-CNR de Florencia (Italia) (Nothofagus), entre otros.

El INTA Montecarlo ha interactuado por su parte en convenios internacionales con el INRA Francia (Larix, Pinus) y con Brasil (Pinus), mientras que el INTA Concordia interactúa con grupos de investigación de Brasil y Uruguay (Eucalyptus). Dentro del INTA Castelar se mantienen fluidos acuerdos con Canadá, con diferentes países europeos y con países de la región como Brasil, Chile y Uruguay ejecutando proyectos relacionados con el mejoramiento genético forestal tradicional y la genética molecular en el monitoreo de la diversidad genética forestal y en su aplicación en programas de mejoramiento genético (selección asistida por marcadores y selección genómica).

Estos proyectos se mencionan solo a modo de ejemplo, ya que existen otros proyectos internacionales de otros organismos como Institutos de Investigación del CONICET, universidades nacionales, MAyDS y MAGyP.

La institucionalidad a nivel de relaciones y acuerdos internacionales

La Argentina es parte de diversos tratados internacionales relacionados con los bosques, entre ellos, la Convención CITES y el convenio marco sobre cambio climático, y ha firmado el correspondiente para la lucha contra la desertificación y el Convenio sobre Diversidad Biológica. A la vez, ha adherido al Proceso de Montreal, participa como observador del Panel Internacional de Bosques (IFP) de la Comisión sobre Desarrollo Sostenible (CDS), y estableció un Convenio con el Secretariado Internacional de Bosques Modelo con un cronograma de etapas conducentes a la integración de la Argentina a la Red Internacional de Bosques Modelo, impulsada por el Canadá. Se mencionan a continuación los aspectos más relevantes referidos a la implementación de estos acuerdos (Burkart et al. 1996).

Convenio sobre diversidad biológica

El Convenio sobre la Diversidad Biológica quedó listo para la firma el 5 de junio de 1992 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Cumbre de la Tierra) y entró en vigor el 29 de diciembre de 1993. Este Convenio es el único instrumento internacional que aborda de manera exhaustiva la diversidad biológica. Los tres objetivos del Convenio son la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de recursos genéticos.

La Argentina firmó el convenio en Río de Janeiro, y lo ratificó en 1994. No se ha dictado legislación complementaria para su implementación. En 1996 se inició el proceso de elaboración de la Estrategia Nacional de Biodiversidad y su plan de acción, con financiamiento del GEF, bajo la coordinación de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano y el Comité Argentino de la UICN.

Tras seis años de negociaciones, el 29 de octubre de 2010, en la décima reunión de la Conferencia de las Partes, celebrada en Nagoya (Japón), se adoptó el Protocolo de Nagoya sobre Acceso a los Recursos Genéticos y Participación Justa y Equitativa en los Beneficios que se Deriven de su Utilización al Convenio sobre la Diversidad Biológica.

Al promover el uso de recursos genéticos y de los conocimientos tradicionales correspondientes, y al fortalecer las oportunidades para compartir de manera justa y equitativa los beneficios que se deriven de su uso, el Protocolo generará incentivos para conservar la diversidad biológica y para utilizar de manera sostenible sus componentes, y mejorará aún más la contribución de la diversidad biológica al desarrollo sostenible y al bienestar del ser humano (Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica 2011).

En este sentido, vale la pena destacar la reciente resolución 549 de la Dirección de Recursos Naturales Renovables del Gobierno de la Provincia de Mendoza para hacer cumplir el Protocolo de Nagoya en toda la provincia (Boletín Oficial – Gobierno de Mendoza Ministerio de Gobierno, Trabajo y Justicia Subsecretaría Legal y Técnica, 22 de abril 2022).

Proceso de Montreal

Originado en 1994, el Proceso de Montreal (PM) es uno de los nueve procesos regionales e internacionales que busca implementar criterios e indicadores (C&I) para el manejo sostenible de los bosques, que sirvan para guiar el monitoreo, evaluación y preparación de informes, como también para mejorar las políticas y prácticas forestales de los países miembros. Conforman esta iniciativa 12 países (Argentina, Australia, Canadá, Chile, China, Japón, Corea del Sur, México, Nueva Zelanda, Rusia, Estados Unidos y Uruguay), los cuales se encuentran distribuidos en cinco de los seis continentes. La Argentina adhirió al Proceso de Montreal en junio de 1996, y participa activamente en las reuniones del Grupo de Trabajo y del Comité Asesor Técnico.[1]

Convención CITES

La implementación de la CITES en la Argentina ha adquirido efectividad a partir de 1989. Sin embargo, como ocurre a nivel internacional, la incidencia de esta convención para el manejo de los bosques es escasa, limitándose a regular o impedir el comercio internacional de muy pocas especies forestales nativas listadas (Podocarpus parlatorei, Pilgerodendron uviferum, Araucaria araucana y Fitzroya cupressoides), cuyo peso real en el volumen de aprovechamiento comercial del bosque nativo es despreciable. Además, entre las especies no maderables, están listadas las orquideáceas, los helechos arborescentes (Dicksoniaceae y Cyatheaceae) y las cactáceas (Burkart et al. 1996).

Comisión Forestal para América Latina y el Caribe (COFLAC)

Creada en 1948, la Comisión Forestal para América Latina y el Caribe (COFLAC) es un órgano estatutario de la FAO que proporciona un foro técnico y político a sus países miembros para debatir y analizar cuestiones relacionadas con los bosques, para resaltar su contribución a la seguridad alimentaria, la producción sostenible de los alimentos en la región y la conservación de los recursos naturales forestales.[2]

Comisión Internacional del Álamo (IPC)

La Comisión Internacional del Álamo (IPC) fue fundada en 1947, actualmente comprende 38 países miembros que han aceptado la Convención y establecido una Comisión Nacional del Álamo (NPC). El IPC tiene como objetivo promover el cultivo, la conservación y la utilización de álamos y sauces de la familia de las Salicáceas.[3]

Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura (FAO)

La Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura es el único foro internacional que se ocupa específicamente de todos los componentes de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura (es decir, las plantas, los animales, los recursos acuáticos, los bosques, los microorganismos y los invertebrados). Esta plataforma internacional única promueve un mundo sin hambre al fomentar el uso y el desarrollo de toda la variedad de recursos de la biodiversidad importantes para la seguridad alimentaria y la mitigación de la pobreza rural.[4]

Comité Forestal de la FAO (COFO)

El Comité Forestal (COFO) es el principal órgano estatutario de la FAO para el sector forestal. Las reuniones bienales del COFO (celebradas en la Sede de la FAO en Roma [Italia]), reúnen a los responsables de los servicios forestales y a otros altos funcionarios gubernamentales con el fin de identificar problemas emergentes de política y técnicos, buscar soluciones y asesorar a la FAO y a otras partes interesadas sobre las acciones apropiadas. Otras organizaciones internacionales, y cada vez más, los grupos no gubernamentales participan en el COFO. La participación en el COFO está abierta a todos los Estados Miembros de la FAO.[5]

Foro de Bosques de las Naciones Unidas (FNUB)

En octubre de 2000, el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC), en su resolución 2000/35, estableció el Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques (FNUB), un órgano subsidiario con el objetivo principal de promover “la gestión, conservación y desarrollo sostenible de todos los tipos de bosques y fortalecer el compromiso político a largo plazo con este fin”. El Foro tiene membresía universal y está compuesto por todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas y organismos especializados.[6]

Mercado Común del Sur (MERCOSUR)

Es un proceso de integración regional instituido inicialmente por la Argentina, el Brasil, Paraguay y Uruguay al cual en fases posteriores se han incorporado Venezuela y Bolivia, esta última en proceso de adhesión.
Desde su creación tuvo como objetivo principal propiciar un espacio común que generara oportunidades comerciales y de inversiones a través de la integración competitiva de las economías nacionales al mercado internacional. Como resultado, ha establecido múltiples acuerdos con países o grupos de países, otorgándoles, en algunos casos, carácter de Estados Asociados. Estos participan en actividades y reuniones del bloque y cuentan con preferencias comerciales con los Estados Partes. El MERCOSUR también ha firmado acuerdos de tipo comercial, político o de cooperación con una diversa cantidad de naciones y organismos en los cinco continentes.[7]

Argentina-China

Memorando de Cooperación Forestal entre la Administración Forestal del Estado de China (AFE) y la SAGPyA (4 de noviembre de 2008).

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó en septiembre de 2015 la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia. La Argentina asumió el compromiso con la Agenda 2030 en septiembre de 2015 y el 19 de julio de 2016 manifestó durante la reunión del Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas la intención de asumir, en adelante, los ODS como un compromiso propio. Si bien todos los 17 ODS están directa o indirectamente relacionados con la conservación, manejo y uso sostenible del Bien Común Genético Forestal, se destacan los ODS 4 (educación inclusiva, equitativa y de calidad), 5 (igualdad de género y empoderamiento de mujeres y niñas), 15 (biodiversidad de ecosistemas terrestres) y 16 (paz, justicia e instituciones sólidas) como de vínculo más directo.

Argentina-Federación Rusa

Memorando de Entendimiento entre el MAGyP y la Agencia Federal de Forestación (Federación de Rusia).

Argentina-República de Corea

Memorando de Cooperación en Materia Forestal entre el MAGyP y el Servicio Forestal de la República de Corea (12 de agosto del 2013).

FO.AR

Argentina-Chile (Transferencia de Conocimientos y Desarrollo de Capacidades en la Cadena Foresto-Industrial). Surgió durante la V Reunión de Comisión Mixta de Cooperación entre la República Argentina y la República de Chile, celebrada entre los días 4 y 6 de octubre de 2017, en las ciudades de Santiago y Viña del Mar.[8]

TIRFAA (Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogeneticos para la Alimentación y la Agricultura)

Tiene como objetivo la conservación y utilización sostenible de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su utilización en armonía con el Convenio sobre la Diversidad Biológica, para una agricultura sostenible y la seguridad alimentaria. Fue adoptado el 3 de noviembre de 2001 por la 31.ª Conferencia de las Naciones Unidas de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y entró en vigor en junio de 2004. La Argentina firmó su membresía en junio de 2002 y fue aprobado por la República Argentina a través de la ley 27182, sancionada en fecha 23/9/2015 y promulgada el 5/10/2015.

El instrumento de ratificación del TIRFAA fue depositado por ante la Secretaría de las Naciones Unidas en fecha 13/05/2016, entrando en vigor para la Argentina el 15/08/2016.

El tratado establece un sistema multilateral que facilita el acceso con fines de utilización y conservación para la investigación, el mejoramiento y la capacitación, y administra la distribución de beneficios derivados del uso de los recursos fitogenéticos para la Agricultura y la Alimentación se aplica a 64 cultivos que están detallados en su Anexo I.

Como resultado de la adhesión al Tratado, los agricultores, científicos y fitomejoradores de los Estados Parte obtienen acceso gratuito a los recursos genéticos incorporados en el sistema multilateral, con el compromiso de no utilizar el germoplasma con fines comerciales en forma directa. En el caso de que se obtengan productos comerciales, se prevé el pago de una parte equitativa de esos beneficios, la que se destinará a favorecer el intercambio de información, el acceso a tecnología y la creación de capacidades, así como la formación de un fondo financiero para programas de ayuda a pequeños agricultores de los países en desarrollo. Sin embargo, si el producto mejorado es depositado nuevamente en el Sistema Multilateral, no se realizarán pagos al Fondo de Distribución de Beneficios (www.argentina.go.ar).

Red LACFORGEN

Red Latinoamericana y Caribeña para la Conservación, Manejo y Uso Sostenible de los Recursos Genéticos Forestales. Fundada en el año 2002 como LAFORGEN y reactivada en el 2022 como LACFORGEN, cuenta con el apoyo del gobierno de España, la FAO, la Bioversity International y la CYTED.

IUFRO

International Union of Forestry Research Organizations (1997-2021)

La Argentina, además, está como país titular en el Grupo de Trabajo Técnico Intergubernamental sobre los Recursos Genéticos Forestales. FAO-Naciones Unidas.




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