Nuestros cursos:

Nuestros cursos:

La perspectiva epistemológica de William Thomas y Robert Park

El trabajo de campo como catalizador de experiencias vitales

Emanuel Ynoub y Manuel Melamud

Introducción

Difícilmente pueda atribuirse a la Escuela Sociológica de Chicago (EDC) una característica homogénea entre sus representantes. Es que, a pesar del contexto histórico y la ubicación geográfica de la escuela (las décadas del 20 y del 30 en la creciente e industrializada Chicago), las temáticas abordadas en los estudios que forman parte del corpus teórico de este grupo de académicos norteamericanos no logran unicidad en lo que a objetos de estudio y metodologías de investigación se refiere. Su concepción como “capilla única” no es más que un mito de origen (Becker, 1999). Problemáticas urbanas, delincuencia, migraciones, encuestas, observación participante, análisis documental: diferentes problemáticas de interés sociológico y métodos varios de análisis atraviesan los trabajos de los autores que integraron a la escuela en cuestión.

Ahora bien, cabe preguntarse si es posible encontrar algún elemento en común que justifique la agrupación de heterogéneos y diversos trabajos bajo una misma escuela. ¿Hay algún corpus teórico o aproximación metodológica que vislumbre cierta unicidad en los trabajos de autores como Robert Park, William Thomas, Ernest Burgess, Florian Znaniecki y Everett Hughes? A lo largo de este artículo, y deteniéndonos en dos de los autores centrales de esta escuela, trataremos de dilucidar qué aportes trajo consigo el posicionamiento epistemológico de Chicago en forma conjunta, para tener un marco introductorio de referencia a la hora de presentar los trabajos en los capítulos subsiguientes: los propios estudios de Park y Thomas. Luego de retratar aspectos biográficos y los principales estudios de estos cientistas norteamericanos, daremos cuenta de que no es ni un armazón conceptual ni una herramienta metodológica[1] la que integra a los autores en cuestión: se trata, por el contrario, de la centralidad del trabajo de campo y el desinterés por circunscribirse a grandes planteos conceptuales. Es que, como resumimos hacia el final del capítulo, el campo y la experiencia dejan de tener un rol secundario o instrumental en la investigación social para pasar a ser la columna vertebral de todo estudio acerca de problemáticas sociales.

Tal aporte no es menor, sabiendo que, durante el desarrollo posterior al auge de esta escuela, el mainstream sociológico se apoyó en las grandes sistematizaciones conceptuales provistas por corrientes estructural-funcionalistas –aquellas enarboladas por Talcott Parsons– (Alexander, 1989). Tales perspectivas suelen poner al campo en un lugar subordinado y acomodaticio que termina formulando categorías teóricas con poca investigación de campo. Con influencias de autores como John Dewey y William James, la EDC logra poner de relieve –además de darles un nuevo sentido que no se limita a un empirismo desintegrado– a la experiencia, la articulación de las investigaciones con prácticas situadas y en reciprocidad con los problemas públicos de la ciudad. De esta manera, si el campo es el fin en sí mismo, ¿sería correcto hablar de una metodología propia de esta escuela o en realidad hacemos referencia a un posicionamiento epistemológico, basado en una orientación al campo como premisa y finalidad, y como el denominador común de las variantes específicas de cada trabajo empírico?

Para responder a esta pregunta, y tal como se adelantó en la presente introducción, recorreremos las vidas y obras de Thomas y Park para lograr andamiar aquel posicionamiento epistemológico orientado al campo con las diferentes temáticas y herramientas metodológicas que desplegaron estos autores. Evitando unificar criterios o tratar a la EDC como una corriente monolítica, este mecanismo de escritura nos permitirá hacer un paralelismo con aquella orientación empírica propia de estos autores: nos sustentamos en eventos concretos de sus trayectos académicos, contextos particulares y evidencias sociobiográficas para comprender el amplio arsenal sociológico que hace a estos pensadores.

La escritura que proponemos a la hora de recorrer la emergencia de estas sociologías no se enfocará en el plano teórico-conceptual del trabajo de estos sociólogos. Considerando la importancia que los autores le daban a la intervención política de la realidad social, nos resulta más adecuado considerar aquellas dimensiones de sus trabajos empíricos que hacen de la EDC un cuerpo de trabajos novedosos para su época.

Por ello, en las conclusiones invitamos a reflexionar sobre el compromiso sociológico y político. La problematización de situaciones empíricas y cotidianas permite comprender, a nuestro entender, por qué estos autores se veían involucrados en la transformación del entorno sociopolítico que estudiaban.

Un ensamblado de experiencias. Metas, recorridos y producciones de la primera generación de la Escuela de Chicago

Cada sentimiento tiene una historia, ya sea en la experiencia del individuo o en la experiencia de la raza, pero la persona que actúa según ese sentimiento puede no ser consciente de la historia.

   

Robert E. Park

William I. Thomas (n. 13 de agosto de 1863, Russell County, Virginia – m. 5 de diciembre de 1947, Berkeley, California). ¿Cómo definir una situación?

William Thomas ha producido un vasto trabajo de investigación, se destaca en ellos la importancia que tiene el enfoque situacional en los estudios de campo. En el artículo “La definición de la situación y sus efectos” (1923), centralmente, se propone dar cuenta de las principales problemáticas que existen a la hora de definir una situación como tal. Expresa que esta se origina a través de un estado de examen previo a un acto de conducta autodeterminado (decisión). Es decir, se formula un código moral del entrecruzamiento entre las definiciones emitidas por los deseos hedonistas y espontáneos que tienen las personas y las definiciones proporcionadas utilitariamente por la sociedad organizada. La familia y la comunidad se configurarían entonces como agentes definidores de la vida social al condicionar la realidad a partir de sus definiciones compartidas.

La definición no solo se manifiesta con “palabras” o expresiones verbales, que implican calificaciones o “límites morales”. El discurso de las personas se encuentra entrelazado, también, con el lenguaje corporal: un universo simbólico expresado en gestos, señales y códigos compartidos. Esta definición de la situación enriquece, desde el punto de vista de la investigación sociológica, la descripción del encuentro entre el/los investigador/es con los entrevistados, en ámbitos de participación con distintos grupos sociales. Y permite reflexionar sobre aspectos sociales que solo pueden ser captados in situ, en contraposición a categorías sociológicas preestablecidas.

Pero ¿cómo logra elaborar estas conclusiones? ¿Qué preocupaciones atravesaron su vida académica? ¿Cuáles fueron sus influencias en su recorrido profesional? Responder a estas preguntas en un sentido amplio excede al aporte de este capítulo introductorio. No obstante, resulta ilustrativo identificar distintos hitos biográficos en el trayecto académico de Thomas, y cómo se conectan con corrientes teóricas, dinámicas de trabajo o preocupaciones sobre la vida pública local, que aportaron a sus principales postulados.

Nacido en Virginia, Estados Unidos, en el año 1863, William Isaac Thomas comenzó sus estudios académicos en la Universidad de Tennessee durante la década de 1880. En sus primeros años, su interés se centró en el estudio literario, el cual consolidó al obtener un BA grado como profesor adjunto de inglés y lenguas modernas. También dictó cursos de griego, latín, francés, alemán e historia natural. En esta etapa surgió su incipiente interés por las ciencias sociales después de leer a Herbert Spencer.

Luego de casarse en 1888 con la primera de sus dos esposas, Harriet Park, se embarcó hacia Alemania para estudiar en las Universidades de Berlín y Gotinga. Cursó estudios de lenguas clásicas y modernas, pero también se interesó por la etnología y la sociología, referenciándose en académicos alemanes como el psicólogo Wilhelm Wundt. Luego de su regreso, en el año 1889, siguió dictando clases de inglés, hasta que en 1894 fue designado como profesor de Sociología en la Universidad de Oberlin, Ohio, año en que también fue invitado a impartir una clase en la Universidad de Chicago.

En 1895 se mudó a Chicago para realizar estudios de posgrado en Sociología y Antropología en el nuevo departamento de la universidad local, para luego terminar su tesis de doctorado “On a Difference in the Metabolism of the Sexes” (1896)[2]. En 1907 Thomas publicó un artículo inédito para la época, “Sex and Society”, producto de una revisión de la tesis. Tomando a las mujeres como objeto de estudio, trabajó las diferencias entre los sexos, la exogamia, el matriarcado, el pudor, la moral, entre otros temas. Desde su visión, y un biologismo que había incorporado, analizaba creencias sobre las mujeres, como así también estereotipos y lugares comunes (Llovet, 1996).

Thomas comenzó a utilizar la observación directa como eje de sus trabajos de campo a partir del creciente interés que desarrolló por las pequeñas comunidades de la vida urbana. No es casual que Albion Small haya considerado a la ciudad de Chicago como “laboratorio” ya en el año 1896: la “cuestión urbana” abordada desde cuestiones empíricas dan fundamento a la visión de la sociedad como grupos sociales en interacción, uno de los ejes más destacados de la Escuela de Chicago (Trovero, 2019). En el rol de profesor, Thomas durante 25 años dictó clases como instructor en 1895, profesor asistente en 1896 y profesor asociado en el año 1900. En el transcurso de estos años, también fue coeditor de la revista American Journal of Sociology[3].

En esa época comenzó a crecer en estudio y relevancia, y, con mayor profundidad, la mencionada sociología urbana en la universidad. Como consecuencia de los cambios sociales producto de la inmigración, los estudios abordaron las nuevas formas de vida, las tradiciones de los migrantes y las pequeñas comunidades creadas como temas principales.

En sus años de investigación, influenciado por esta corriente de pensamiento, Thomas realizó un trabajo sobre la comunidad polaca junto a Florian Znaniecki, por el cual se lo identifica por sus ricos aportes y como texto de referencia sociológica: El campesino polaco en Europa y América. En los años previos, había conseguido el patrocinio de una fundación para viajar a los países de origen de los inmigrantes de la ciudad. En un viaje a Polonia, conoció en 1913 a Znaniecki, quien era filósofo y dirigía una asociación de emigrantes. Cuando se desencadenó la Primera Guerra Mundial, este dejó su país y se radicó en Estados Unidos. Como corolario, Thomas le propuso trabajar en conjunto sobre la colonia de inmigrantes más importante de la ciudad, la polaca.

La vasta investigación social se publicó en tres tomos entre los años 1918 y 1921. El trabajo presentaba un abordaje desde distintas disciplinas como la sociología, la psicología social o la etnografía. Resulta relevante destacar cómo, con el aporte de Znaniecki (en el rol de lo que actualmente se denominaría como “informante clave”), accedieron a cartas familiares y documentos autobiográficos, además de trabajar con otras documentaciones secundarias de carácter público. Otra impronta que tuvo este estudio es el estatuto de cientificidad que pretendían alcanzar: el propósito consistía en estudiar racionalmente la realidad social, pero fundamentalmente para rechazar generalizaciones morales y religiosas estereotipadas.

Este tipo de valoraciones y el cariz conservador de la sociedad local fueron lo que motivó, en 1918, que Thomas fuera acusado por el FBI de practicar conductas inmorales con la esposa de un oficial del ejército y por llevar una vida bohemia: “Vestía bien, disfrutaba de la compañía de mujeres atractivas, frecuentaba los barrios bohemios, y se sentaba a la mesa tanto de restaurantes lujosos como de los garitos locales” (Coser, 1977: 534, citado por Llovet, 1996). A pesar de que otros intelectuales sostuvieron que era una represalia política por impartir ideas progresistas, pacifistas y liberales. También los estudios sobre la delincuencia y la conducta habían originado un debate alrededor de la prohibición de la prostitución en la ciudad por parte de los políticos locales. A lo que Thomas respondía que el cierre del distrito rojo empeoraría la situación.

Luego de su expulsión en dicho año, fue profesor invitado en la New School for Social Research de Nueva York entre 1923 y 1928. También dictó seminarios en la Universidad de Harvard en la década del 30. Siguió investigando gracias al apoyo de fundaciones filantrópicas, y en 1926 fue nombrado presidente de la American Sociological Society, con el respaldo de colegas y discípulos. En 1928 publicó una investigación, junto con su segunda esposa, Dorohy Swaine: The Child in América: behavior problems and programs (1928). En ella llevaría aún más al extremo los postulados de juventud. Sostenía que las percepciones de los individuos y los significados que le atribuyen a una situación se erigen como factores que participan en la construcción de la realidad social. De allí, se desprende su teorema más difundido: “Si los hombres definen las situaciones como reales, serán reales en sus consecuencias”.

Robert Ezra Park (Harveyville, Kansas, 1864 – Nashville, Tennessee, 1944). La comunicación y el conocimiento urbano en la sociología

Para continuar considerando la centralidad que la orientación al campo tiene en la constitución de la EDC, resulta imperante repasar la vida y obra de Robert Ezra Park. A pesar de su múltiple y heterogéneo recorrido académico, Park siempre se mostró dispuesto a intervenir sociopolíticamente en el ámbito que más le interesó para estudiar: la ciudad. Con el crecimiento de la urbe de Chicago durante los inicios del siglo xx, el autor logró concebir como horizonte praxeológico la integración comunitaria de distintas minorías en la gran ciudad del norte de Illinois.

Robert Ezra Park nació en Harveyville, Kansas, en el año 1864, y creció en Minnesota. En los años previos a dedicarse a la investigación sociológica, fue periodista –de allí su continuo interés por la noticia periodística como forma de conocimiento (1940)– y cronista en Chicago, interesado especialmente en los problemas raciales. Además de los estudios sobre la población negra, se interesó en sus trabajos empíricos por los movimientos migratorios, los procesos de asimilación e integración cultural y la sociología urbana (1999), entre otros campos. Uniendo todos estos intereses, orientó sus estudios al rol de los medios de comunicación y las noticias como razones integradoras de las sociedades modernas (Park, 1940).

En el artículo “Las noticias como forma de conocimiento” (1940), Park abre la posibilidad de concebir distintas formas de conocimiento, como es el caso de la “noticia”. La sociología puede abordar estas formas en el sentido de buscar explicaciones sobre el orden moral construido, no solo al nivel de la opinión pública, sino a cómo se construye en distintos grupos, y el lugar que ocupa la noticia en tal desafío. Para Park, divorciar la descripción lógico-verbal (“conocimiento-sobre”) de su realidad empírica no hace más que volver a la ciencia un juguete mental dogmático. Lejos de aceptar una lógica absolutista que encierre a la teoría en el “reino del dogma” (Dewey, 2004), el comportamiento científico de Park recorre un derrotero muy similar a aquel propuesto por algunos pensadores pragmatistas (Dewey, James), buscando acercar los principios y conceptos teóricos a los pensamientos experimentales de los que se nutren los estudios de asuntos sociales.

Ese interés por los medios de comunicación y las noticias, y luego de las subsiguientes publicaciones, convirtió a Park en uno de los fundadores de la sociología de la comunicación masiva, ya que en su obra aparecen los conceptos que, años después, servirán para el desarrollo teórico de esta disciplina: medios y opinión pública, medios y control social, construcción de la realidad periodística y agenda social, opinión pública y acción social. Entre los años 1914 y 1933, formó parte del Departamento de Sociología de la Universidad de Chicago, investigando el crecimiento urbano (de los alrededores) a través de abordajes etnográficos. Nutriéndose de distintas herencias teóricas, Park logró desplegar un vasto arsenal metodológico para poder acercarse al objeto de estudio empírico, brindándole un espacio privilegiado al trabajo de campo.

Desplegando su trayectoria, cabe mencionar que Park fue a la Universidad de Michigan –se recibió en 1887–, donde estudió con John Dewey, cuyas influencias se despliegan en su obra a través de los conceptos de “comunicación” y “público” (Dewey, 2004). Se recibió de máster en Psicología y Filosofía en Harvard (entre 1888 y 1889), institución en la que conoció a William James. Posteriormente se marchó a Alemania para estudiar Filosofía y Sociología, más precisamente en Berlín (1889-1900). En su estancia germana, se vinculó con las temáticas trabajadas por Simmel –de quien tomó la idea de que la ciudad funciona como el punto más tangible para la sociología moderna (Simmel, 1990)–. Tras leer acerca del filósofo Wilhelm Windelband, decidió pasar un semestre en la Universidad de Estrasburgo para luego obtener un Doctorado en Filosofía en Heidelberg (1903). Fue el propio Wildelband quien dirigió su tesis Masse und Publikum. Eine methodologische und soziologische Untersuchung (Multitud y público: un estudio metodológico y sociológico), en 1904, obra que condensó todas las temáticas y aprendizajes que el autor fue haciendo a lo largo de sus estudios anteriormente mencionados.

Podemos agregar que Park fue el principal estudioso de la ecología humana, campo donde realizó sus aportaciones más notables y del que es su mejor exponente. Reconocido como sociólogo urbano, en su obra La ciudad y otros ensayos de ecología urbana, publicada después de su muerte (1999), Park expuso cómo el medio urbano se había convertido en el “hábitat natural del hombre civilizado” por representar su propio ser y dar satisfacción a sus deseos, es decir, la ciudad como la mejor expresión de la naturaleza humana.

Debido a su interés, también, en ayudar a los africanos a través de la Asociación de Reforma del Congo, conoció a Booker T. Washington, vicepresidente de la organización, y se transformó en el secretario de tal institución. En 1910, Park viajó a Europa para comparar la pobreza estadounidense con la pobreza europea. Poco después del viaje, Washington, con la ayuda de Park, publicó The Man Farthest Down (2007) [1912]. Park comenzó a plantear que una respuesta a los problemas al subdesarrollo de las poblaciones colonizadas era la instrucción de los jóvenes. Esta misma es la que ofreció para la población negra en el estado de Alabama y que abrió una línea de trabajo posterior en la EDC.

En 1921 –y ya cristalizando todos los conocimientos sociológicos que había desarrollado en sus consecuentes implicaciones empíricas–, escribió, junto a Ernest W. Burgess, Introduction to the Science of Sociology, un manual que tuvo una enorme influencia en la época por tratarse del primer intento de sistematización de los conocimientos sobre sociología. Sin embargo, casi todos los capítulos hablan de temáticas empíricas específicas: familias, educación, crimen, estratificación y desigualdad, medios, salud y enfermedad.

Conclusiones

El hecho de haber presentado aspectos biográficos de la primera generación de la EDC nos ha advertido que el camino recorrido tanto por Thomas como por Park se ramifica hacia distintas orientaciones. Se comprenden intereses particulares que decantan en búsquedas e investigaciones sobre las diferentes realidades de la vida social de la ciudad de Chicago. También las decisiones se emparentan con la elaboración de categorías, que se van entrelazando con los trabajos de campo y la realidad empírica que se investiga.

En primer lugar, William Thomas realizó investigaciones que contribuyeron a la comprensión del convulsionado entramado social de la ciudad de Chicago. Debió adentrarse en la sociabilidad de las comunidades y en la moral subyacente a distintos grupos sociales. Profundizar y desentrañar comportamientos sociales significó también entrar en conflicto con los valores sociales de la época. Precisamente, con las autoridades universitarias y gubernamentales de Chicago. Lo cual reivindica los objetivos de investigación con o sin el apoyo institucional. En perspectiva, su trabajo de investigación enriqueció el trabajo de investigación a través de la descripción situacional, con una clara raigambre en la filosofía pragmatista.

El prolífico recorrido empírico que Robert Park propone para adentrarse en los estudios urbanos a partir de diferentes variables –medios de comunicación, comunidades étnicas, niveles educativos poblacionales, y más– da cuenta de cómo el involucramiento con el propio campo que se estudia resulta primordial para su comprensión integral.

Su interés por estudiar pragmáticamente el entorno urbano de una ciudad como Chicago demuestra su preocupación por no caer en sistematizaciones teóricas que luego no permitan intervenir en la práctica, con lo cual se genera un conocimiento sumamente estéril, independientemente de las posturas teórico-epistemológicas que se asuman.

Basado en influencias de Dewey (2004), entre otros, Park contradice la posibilidad de pensar en una ciencia desprendida del material empírico y por ello es que no propone ninguna herramienta metodológica per se a la hora de acercarse a un objeto de estudio: a la radicalidad política, entonces, se le suma la radicalidad sociológica (Barthe et al., 2017).

Como ha señalado un sociólogo que ha sido “bisagra” entre distintas generaciones de la EDC, Everett Hugues, el trabajo de campo es el método principal de investigación sociológica que caracteriza a la EDC (2010). La importancia de las observaciones in situ también estriba en formar parte de una red de interacción social, que observa, analiza e informa. Por ende, es un aspecto central y dinámico de la ciencia social y no, por ejemplo, un paso preparatorio para encuestas estadísticas.

Sin embargo, no solo desde esta perspectiva han construido conocimiento. Aunque gran parte del reconocimiento actual de la primera generación de investigadores de la EDC transita por sus avances teóricos y metodológicos. En el primer caso, se destaca su interés por la microsociología o la sociología de la vida cotidiana en donde abreva, por ejemplo, la etnometodología y el interaccionismo simbólico. De manera complementaria, en el segundo caso, los estudios comprenden antecedentes de observaciones participantes, de entrevistas cualitativas e incluso de la triangulación metodológica (los investigadores de la escuela utilizaban tanto abordajes cualitativos como métodos cuantitativos para procesar información).

No obstante, pensamos que los investigadores primero asumieron un fuerte compromiso con la realidad local de la ciudad y con los problemas públicos que se manifestaban en la arena tanto política como académica. Es decir, que sus convicciones e ideas trascendían el ámbito académico y sus investigaciones también tenían un correlato con las formas de gobierno y la política pública de la ciudad.

Por esto mismo, es la “actividad vigorosa y enérgica” (Becker, 1999) de este grupo de sociólogos la que caracteriza en primera instancia a la EDC como un centro de estudios de problemáticas empíricas urbanas modernas, independientemente de las formas metodológicas que se adoptaran para lograr tal aproximación. Es desde este motor de la acción desde el que se desencadenan distintas líneas de investigación como las señaladas y que forjan los primeros aportes a la denominada “sociología urbana” y las técnicas de investigación novedosas para la época.

Bibliografía

Alexander, J. (1989). Las teorías sociológicas desde la Segunda Guerra Mundial. Análisis multidimensional. Madrid: Gedisa.

Barthe, Y.; Blic, D.; Heurtin, J. P.; Lagneau, E.; Lemieux, C.; Linhardt, D.; Moreau de Bellaing, C.; Rémy C. y Trom, D. (2017). “Sociología pragmática: manual de uso”, Papeles de Trabajo, 11(19), pp. 261-302.

Becker, H. (1999). “The Chicago School, So-called”. Qualitative Sociology, 22, pp. 3-12.

Burgess, E. W. (1925). The urban community selected papers from the Proceedings of the American sociological society. Chicago: University of Chicago Press.

Burgess, E. W. (1928). “Factores que determinan el éxito o el fracaso de la libertad condicional”. En A. A. Bruce (Ed.), El funcionamiento de la ley de sentencias indeterminadas y la libertad condicional en Illinois (pp. 205-249). Springfield, Illinois: Junta de Libertad Condicional del Estado de Illinois.

Burgess, E. (1960). Aging in western societies. Chicago: University of Chicago Press.

Burgess, E. (2016) [1923]. “El estudio del delincuente como persona”. Delito y Sociedad, 1(27), pp. 117-136.

Burgess, E. y Wallin, P. (1944). “Predicting adjustment in marriage from adjustment in engagement”, The American Journal of Sociology, 49(4), pp. 324-330.

Coser, L. A. (1977). Masters of Sociological Thought. Ideas in Historical and Social Context. Nueva York: Harcourt Brace Jovanovich.

Dewey, J. (1993) [1920]. La reconstrucción de la filosofía. Buenos Aires: Ed Planeta.

Dewey, J. (2004). La opinión pública y sus problemas. Madrid: Morata.

Haidar, V. (2012). “Una ‘Comunidad de comunidades’: tras las huellas de una tradición liberal y democrática de pensamiento acerca de la comunidad en las obras de John Dewey y los sociólogos de la Escuela de Chicago”. En P. de Marinis (coordinador), Comunidad: estudios de teoría sociológica. Buenos Aires: Prometeo.

Hugues, E. (2010). “El lugar del trabajo de campo en la ciencia social”. Revista Sociología del Trabajo, Siglo XXI. Nueva Época, n.º 70, pp. 113-124, Madrid.

Llovet, J. J. (1996). “Las mujeres vistas por la sociología clásica: las diferencias intersexuales según William I. Thomas”. Desarrollo Económico, 36(141), pp. 403-421, Buenos Aires.

Park, R. E. (1940). “News as a Form of Knowledge: A Chapter in the Sociology of Knowledge”. American Journal of Sociology, 45(5), pp. 669-686.

Park, R. E. (1999). La ciudad y otros ensayos de ecología urbana. Barcelona: Ediciones del Serbal.

Park, R. E. y Burgess, E. W. (1921). Introduction to the Science of Sociology. Chicago, University of Chicago Press.

Park, R. E. y Burgess, E. W. (eds.) (1925). The City (1.º ed.). Chicago, IL: University of Chicago Press.

Piovani, J. I. (2011). “La escuela de Chicago y los enfoques cualitativos: términos y conceptos metodológicos”. Papers. Revista de Sociología, 96(1), pp. 245-258, Barcelona.

Santos, J. (2008). “Desarrollos metodológicos de la Escuela de Chicago”. Perspectivas metodológicas, 8(8), pp. 53-66, Lanús.

Simmel, G. (1990). “The metropolis and mental life”. En K. W. Glencoe, The Sociology of Georg Simmel. The Free Press.

Thomas, W. (1913). El sexo y la sociedad. Estudios sobre la psicología social del sexo. Madrid: Daniel Jorro.

Thomas, W. (1923). “El problema de la definición de la situación y sus efectos” (traducción y selección de textos propia). En The Unadjusted Girl: With Cases and Standpoint for Behavior Analysis. Forgotten Books.

Thomas, W. y Thomas, D. S. (1928). The child in America: Behavior problems and programs. Nueva York: Knopf.

Thomas, W. y Znaniecki, F. (2006 [1918]). El campesino polaco en Europa y en América. Madrid: Centro de Investigaciones Sociológicas.

Trovero, J. I. (2019a). “Ciudad, urbanismo y cambio social. Itinerario teórico-conceptual de un viaje socio-antropológico: la Escuela de Chicago y Gino Germani”. Trabajo y Sociedad, 32 (verano), pp. 203-229.

Trovero, J. I. (2019b). “De la teoría a la teorización. Algunos aportes para el trabajo en/con teoría en sociología”. En P. de Marinis (Ed.), Exploraciones en teoría social. Ensayos de imaginación metodológica. Buenos Aires: CLACSO-IIGG.

Washington, T. B. y Park, R. E. (2007) [1912]. The Man Farthest Down: A Record of Observation and Study in Europe. Kessinger Publishing.


  1. Otros autores (Santos, 2008; Piovani, 2011) han analizado la perspectiva metodológica de la EDC. Señalaron que esta se ha concentrado en estudiar problemas sociales concretos como la inmigración, es decir, como estudios de caso. Y que, si bien se desarrollaron en aquella época técnicas cualitativas, no había una reflexión suficiente sobre la metodología.
  2. Para leer una reseña de dicha tesis, publicada en la revista American Journal of Sociology, se puede visitar el siguiente enlace: brocku.ca/MeadProject/Thomas/Thomas_1897.html.
  3. Es la revista de sociología más antigua de Estados Unidos y fue creada por Albion Small, quien creó también el Departamento de Sociología en la Universidad de Chicago.


Deja un comentario