Giuliana Baccino[1]
Pocos temas en el ámbito de la medicina reproductiva son tan controvertidos como la donación de gametos. Tanto es así que resulta casi imposible unificar criterios generales a nivel mundial sobre los donantes, el registro único de donantes por país, el proceso de donación, el número máximo de donaciones por donante, el número de niños nacidos por donante, donantes con identidad abierta, donantes de los que jamás se conocerá su identidad, donaciones anónimas o provenientes de personas conocidas.
Tampoco hay criterios generales unificados para los receptores de gametos, como son la edad máxima para la recepción, el estado civil, el tipo de recepción a la que se someterán, el posible vínculo con los donantes, la obligatoriedad o recomendación sobre el asesoramiento psicológico previo a un ciclo de recepción de gametos.
Y, aunque resulte llamativo para una disciplina como la reproducción humana asistida, sabemos también que no existen criterios generales a nivel mundial sobre los hijos. Algunos de ellos tienen derecho a conocer la identidad de sus donantes, otros jamás lo tendrán; algunos conocen a sus donantes desde pequeños, otros ni siquiera saben que fueron concebidos a partir de una donación de gametos; algunos tienen escrito en sus certificados de nacimiento que son hijos fruto de una donación de gametos y otros solo conocerán su historia si sus padres o madres deciden, algún día, contársela.
En el siglo xxi, y más aún tratándose de seres humanos, esta disparidad de derechos, de obligaciones y tan diferentes criterios de elección de unos tipos de donación u otros resulta difícil de comprender.
Mientras algunos países como España, Francia o Italia continúan centrados únicamente en los derechos de los receptores que prefieren una donación anónima, otros como Argentina o Estados Unidos han contemplado ya el derecho de los hijos a conocer la identidad de sus donantes y el derecho de los donantes a elegir el tipo de donación (anónima o no anónima).
En un contexto nacional y regional desafiante no solo en términos científicos, sino también sociales e ideológicos, Argentina se convirtió en el primer país de América Latina y uno de los pocos países del mundo en regular el acceso a la identidad de los donantes por parte de los hijos nacidos con donación de gametos.
En el año 2014, surgió en Argentina el primer y único modelo de identidad abierta de Latinoamérica. Inmediatamente después, en el año 2015, se reguló a través del Código Civil la posibilidad de que el nacido pueda acceder a distinto tipo de información acerca del donante, previa autorización del juez, aunque sus progenitores no hayan elegido el programa de identidad abierta al realizar el tratamiento.
A su vez, junto con Estados Unidos y Bélgica, Argentina es uno de los pocos países del mundo en resaltar también el derecho de los pacientes y de los donantes a elegir el tipo de donación al que someterse (anónima o no anónima).
En este contexto de vanguardia, surge la idea de las compiladoras de esta obra de analizar, desde diferentes disciplinas, los nuevos desafíos que nos plantea la donación de gametos. Entre ellos, nuevos modelos de intervención con receptores de gametos, la importancia de la epigenética, el fin del anonimato, las implicaciones sociales de la diversidad familiar y los test genéticos directos al consumidor.
Este último resulta ser el desafío que amenaza con dejar obsoletas las normativas que aún rigen los procesos de donación de gametos en algunos países del mundo, como España o Italia. Normativas que la Comisión Europea sugirió cambiar en julio de 2019, haciendo énfasis en los derechos del niño, independientemente del país donde nazca, entre los que se incluye conocer la identidad del donante.
Esta situación está acelerando cambios a nivel global y generará nuevas realidades que necesitan ser abordadas. Realidades que ponen de manifiesto que la prioridad de la medicina reproductiva debería ser el bienestar físico y psíquico no solo de sus usuarios, sino también de su descendencia.
Ante estos cambios y estas nuevas realidades, la obra La producción del parentesco: una mirada interdisciplinaria de la donación de óvulos y espermatozoides, fruto de un esfuerzo original y productivo de sus compiladoras y sus autores, aporta una visión actual e inspiradora de los provocadores retos que nos plantea esta disciplina.
Este libro se convierte en un referente en el contexto argentino porque aborda la realidad del país en relación con los temas más desafiantes de la medicina reproductiva actual, destaca los avances que ha realizado Argentina en comparación con el resto del mundo, y pone de manifiesto lo que aún queda por mejorar, como el registro único de donantes. La obra reviste también de un gran interés fuera de Argentina, porque comparte conocimientos y modelos de intervención pioneros que han dado muy buenos resultados y que serán, sin duda, de gran utilidad para la intervención e investigación científica internacional.
- Psicóloga, coordinadora del capítulo de psicología de la ESHRE, Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología.↵









