María José Salinas y Catalina Arango
Introducción
El objetivo de este capítulo es, en un primer momento, dar a conocer el rol de los dispositivos de sensibilización en materia de diversidad sexual y de género que propiciamos en 2023 y 2024 desde la Dirección de Género y Diversidad Sexual (DGyDS) para el claustro estudiantil. Nos preguntamos: ¿los dispositivos de sensibilización pueden ser herramientas para fortalecer las políticas de igualdad de oportunidades? ¿Cómo se vinculan los dispositivos con la permanencia de las personas LGBTIQ+ en la universidad? En un segundo momento, nos proponemos realizar una descripción de lo que se trabajó en los dispositivos y, finalmente, plantear los desafíos que tenemos por delante. Esta descripción revela el compromiso universitario con la creación de políticas tendientes a acompañar e incentivar las trayectorias educativas de la población LGBTIQ+.
¿Por qué crear iniciativas de inclusión y acompañamiento a la población LGBTIQ+?
Con el objetivo de promover mayores condiciones de igualdad, la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) incorporó políticas para el abordaje de la violencia y la discriminación que afectan a este grupo poblacional en la comunidad universitaria a través de la reflexión teórica y en la gestión. Se trata de un ejercicio de la praxis que buscó que los compromisos académicos y políticos con la diversidad sexual estuvieran acompañados de iniciativas universitarias para instalar el tema y sostenerlo en la agenda.
Estas políticas universitarias, a su vez, buscan desincentivar la deserción académica que puede caracterizar a la población LGBTIQ+ en tanto ha sido objeto de múltiples vulneraciones al no responder a la normatividad hegemónica de género. Las instituciones se caracterizan por reproducir patrones tradicionales que son poco permeables a las diferencias, y la universidad no es ajena a estos mecanismos de reproducción social. Las orientaciones sexuales e identidades de género que no se encuadran en la cis heteronorma desafían a las instituciones científicas, que a pesar de promover el pluralismo y los valores democráticos, también reflejan aquellos sesgos tradicionales patriarcales propios de los imaginarios colectivos androcéntricos.
En este sentido, las instituciones científicas que asumen el compromiso de promover la inclusión transformando los paradigmas tradicionales que la sociedad reproduce tienen el deber de crear políticas que promuevan el ingreso de la población LGBTIQ+ así como el sostenimiento y acompañamiento respecto de sus trayectorias educativas. Estas iniciativas a su vez contribuyen a que aquellos sectores que han percibido a la universidad como un ente lejano, ya sea por condicionamientos socioeconómicos o por la dificultad de que determinadas clases o sectores sociales como el LGBTIQ+ la identifiquen como una alternativa para sus vidas, puedan esta vez percibir a la universidad como una institución accesible y cercana a sus expectativas.
Este contexto en el que la universidad se caracteriza por un discurso democrático e incluyente –recordemos las dificultades que tenían las primeras mujeres que ingresaban al mundo universitario– invita a que los diversos sectores y clases sociales la habiten. Se rememora también una promoción impulsada desde el activismo y las pasadas gestiones gubernamentales por hacer accesibles las instituciones a quienes tradicionalmente fueron excluidos de estas. El derecho a la educación libre y gratuita cobra sentido cuando estos colectivos que se han caracterizado por estar excluidos de las instituciones en el presente pueden habitarlas y proponer debates necesarios a la sociedad para ser vistos y tenidos en cuenta.
En este sentido, la UNSAM ha dispuesto en su política educativa un marco de formación y sensibilización para acompañar las trayectorias educativas de la población LGBTIQ+. Muestra de ello son las materias de grado y posgrado que se ofrecen y las iniciativas que se llevan adelante desde espacios como la DGyDS para incluir y acompañar a este colectivo.
Ahora bien, incorporar la perspectiva de diversidad sexual y de género es un proceso complejo que requiere de un ejercicio reflexivo constante, dado que nuestra sociedad ha sido organizada, desde su origen, de manera jerárquica, binaria, mediante la asignación de roles que se ha considerado que corresponden “naturalmente” a hombres y mujeres, primando la heterosexualidad por sobre cualquier otra orientación sexual. Por tanto, para lograr la materialización de la igualdad en la diversidad es necesario diseñar políticas que posibiliten de manera corresponsable abordar las diversidades y los géneros para transitar el camino hacia una sociedad más justa.
Los discursos de odio hacia la población LGBTIQ+
Actualmente, Argentina se encuentra en una etapa de restricción de esta agenda. La continuación de políticas que garanticen el cumplimiento de los derechos de las mujeres y diversidades corre peligro, al no reconocerse las desigualdades estructurales que afectan a estas poblaciones. En este contexto, los discursos de odio contra poblaciones vulneradas pueden encontrar mayor legitimidad y, en consecuencia, aumentar.
En el plano universitario, entendemos que los hechos sociales observables en el cotidiano –tales como los mecanismos de control social que implican que unos grupos ejerzan poder sobre otros actores mediante estrategias de violencia y discriminación– pueden reproducirse también en el tránsito por la educación superior. De esta forma, advertimos los riesgos que esto supone para la convivencia de la comunidad universitaria y, en consecuencia, pretendemos generar encuentros con el estudiantado para reflexionar principalmente sobre estereotipos de género, la homolesbobitransfobia y su relación con los discursos y crímenes de odio contra poblaciones LGBTIQ+.
Transversalizar la perspectiva de diversidad sexual y de género en ámbitos de la universidad implica una política de fortalecimiento y gestión institucional adicional a las capacitaciones de la Ley Micaela y aquellas que promueve el Protocolo para la Actuación de Situaciones de Discriminación y/o Violencia de Género de la Universidad Nacional de San Martín. En esa línea, a partir de la articulación con otras áreas de la universidad, se desarrollaron encuentros de reflexión para generar conciencia tanto en ámbitos académicos como recreativos.
Formación en género y diversidad sexual
Escenarios deportivos
La UNSAM cuenta con una Dirección de Deportes perteneciente a la Secretaría de Extensión y Vinculación, la cual ofrece diferentes disciplinas para toda la comunidad universitaria. Dicha dirección y la Dirección de Género y Diversidad Sexual establecieron, principalmente a partir de 2023, líneas de trabajo conjuntas con la finalidad de promocionar un deporte libre de violencias y discriminación. Tal es así que desarrollamos conjuntamente dos encuentros destinados a practicantes de diferentes disciplinas. El primero tuvo el objetivo de abordar “el impacto de la masculinidad hegemónica y la heterosexualidad obligatoria en ámbitos deportivos”. El segundo, se abocó a trabajar “homolesbotransfobia y discursos de odio en el deporte”.
Estos encuentros se idearon como un dispositivo de sensibilización para promover prácticas de respeto a la diversidad sexual y para reflexionar acerca de cómo operan los guiones de género (Kennedy, 2016) en quienes llevan adelante prácticas deportivas, a través de pensar categorías como la identidad de género y la orientación sexual. Estos buscaron abordar las preguntas susceptibles de surgir en los espacios deportivos en torno a la exposición o no de la identidad sexual, cuando esta no se corresponde con la normativa.
Responder colectivamente a los interrogantes acerca de la convivencia en relación con la diversidad sexual, con la orientación sexual e identidad de género y con posibles hechos de violencia o discriminación fueron objetivos propuestos en los encuentros.
Para trabajar estas cuestiones y las implicancias de la masculinidad normativa en las relaciones sociales, se invitó al investigador de la casa Juan Branz, quien ha estudiado a aquellos varones que practican rugby y mostrado que en la relación entre masculinidad y deporte impera una construcción de la masculinidad ligada a la fuerza, el vigor, el coraje y la valentía (Branz, 2015). En su análisis de la reproducción de los símbolos, las representaciones y las imágenes en torno a ser varón, el autor encuentra:
Esa confiscación de las emociones y los sentimientos que se retraen hacia el mundo de lo privado; son los sentimientos de culpa o de vergüenza en caso de no cumplir con los estándares civilizatorios, ligados a las buenas costumbres y a la buena conducta social, a lo esperable y deseable colectivamente (Branz, 2015, p. 303).
En este sentido, se indaga sobre algunas demostraciones afectivas que se conservarían para ámbitos íntimos, mientras que la exposición de la violencia que ha sido señalada en múltiples espacios sociales tendría una suerte de habilitación en el campo del deporte. Pese a ello, el autor insiste en la imposibilidad de homogeneizar la masculinidad o la femineidad, y habla en cambio de las masculinidades múltiples. Branz señala que la identidad masculina está vinculada con el hecho de “poseer, tomar, penetrar, dominar y afirmarse (si es necesario, por la fuerza)” (2015, p. 306). De allí que afirme que la heterosexualidad es la característica predominante de la masculinidad contemporánea, de modo que quien no cumpla con esa condición quedaría excluido de la grupalidad masculina al discutir el poder colectivo de los hombres. Insistir en el carácter heterosexual de la masculinidad normativa nos permite comprender la importancia de que la agenda LGBTIQ+ tenga centralidad e interpele a las instituciones educativas.
El deporte tradicionalmente fue observado como una disciplina para varones, ya que los guiones de género consideraban el cuerpo masculino vinculado con la fuerza física, el riesgo, el arrojo, la competencia, la valentía y la resistencia, además del lugar de provisión económica (Branz, 2015). Mientras que los cuerpos femeninos estaban asociados con la fragilidad, la delicadeza y el cuidado. En este sentido, los cuerpos feminizados o que escapan a la norma de género no eran concebidos en el imaginario colectivo como cuerpos aptos para el deporte y la competencia.
Ante estas representaciones, el movimiento feminista y de la diversidad sexual han planteado debates importantes para ampliar la participación de las mujeres y de la población LGBTIQ+ en los escenarios deportivos. Las mujeres históricamente se han ido incorporando en el campo deportivo y en las competencias pese a que todavía hoy existe una gran disparidad salarial en ámbitos como el futbolístico, por mencionar solo uno de los ejemplos.
En lo que se refiere a la diversidad sexual, todavía hoy su presencia en los escenarios deportivos implica grandes desafíos, ya que constantemente se suscitan debates que aluden a la búsqueda de la identificación de sus cuerpos con la norma binaria más allá de que existe la Ley de Identidad de Género N.º 26.743 y la Ley de la Provincia de Buenos Aires N.º 15.100. Esta última establece que toda persona tiene derecho al desarrollo de actividades deportivas conforme con su identidad de género autopercibida, y que será considerada discriminatoria toda acción u omisión que impida el libre desarrollo de las actividades. La pregunta por si se trata de una mujer o un varón ha sido característica de escenarios como los de los juegos olímpicos[1], que ejemplifican el malestar social que todavía hoy despiertan aquellos cuerpos que se fugan del carácter hegemónico. Estos debates que insisten en los cuerpos binarios soslayan la identidad y las discusiones que proponen los estudios de género, ya sean sociales o biomédicos, que propenden por una interpretación en la que los géneros no solo están producidos sobre cuestiones biológicas, sino también sobre aquellas construcciones sociales, como las identidades, que son tan variables como la sociedad.
En este sentido, se nos presenta como desafío la pluralidad y la inclusión, ya que quienes insisten en la adaptabilidad de los cuerpos a la norma de género soslayan la discusión de las identidades y la de crear una sociedad que se caracterice por albergar a quienes la constituyen. Estos debates que escalan a la agenda internacional del deporte no son ajenos a los desafíos que se les presentan a las instituciones universitarias para que su comunidad pueda ser partícipe de su agenda, que para este caso es la deportiva.
Construyendo comunidad estudiantil
En el marco del Proyecto “Trayectorias estudiantiles LGBTIQ+”, la DGyDS diseñó un ciclo de encuentros titulado “Una comunidad estudiantil ante la discriminación hacia las personas LGBTIQ+”. Este buscó abordar diferentes problemáticas que se presentan a lo largo de las trayectorias universitarias y pueden afectar la permanencia y egreso del estudiantado. En función de ello, se dictaron dos encuentros sobre los desafíos de la avanzada anti LGBTIQ+ y su repercusión en el ámbito universitario. Se trabajó sobre dos ejes temáticos:
- ¿Cómo nos atraviesa la homolesbotransbifobia en las trayectorias estudiantiles?
- ¿Cómo operan los discursos de odio contra las personas LGBTIQ+?
Estos encuentros se desarrollaron en un contexto en el que sucedieron delitos dirigidos a la comunidad LGBTIQ+ con un importante impacto en la sociedad. Ejemplo de ello fue el lesbicidio que terminó con la vida de tres mujeres en el barrio de Barracas.
En este contexto también se identifica la proliferación de discursos de odio que suele desplegarse en las redes sociales y a la cual la universidad no es ajena, ya que sus publicaciones institucionales a favor de la inclusión de la población LGBTIQ+ suelen ser respondidas e interpeladas con discursos de odio.
En este sentido, el ciclo formativo fue un espacio que permitió reflexionar en torno a estas cuestiones. Para ello, los encuentros se propusieron, en primer lugar, identificar este tipo de violencias, la homolesbotransfobia y los discursos de odio. Reconociendo que el estudiantado puede ser objeto de este tipo de agresiones, los encuentros iniciaron con la pregunta de cómo atraviesan estos discursos de odio las trayectorias educativas de la población LGBTIQ+ y las políticas institucionales para abordar estas violencias.
Se reflexionó en torno a las demostraciones públicas de afecto, las cuales pueden ser sancionadas socialmente a través de la agresión. Se abordó la desvalorización personal como una de las consecuencias de estas agresiones, y en el contexto universitario la discriminación proveniente del entorno, la cual podría afectar y entorpecer las trayectorias educativas. En este sentido se trabajó sobre las implicancias de la violencia de género y de los discursos de odio, a la vez que se expusieron aquellas iniciativas llevadas adelante por la DGyDS para fortalecer las políticas de igualdad y prevención de las violencias teniendo en cuenta las necesidades y demandas de la población LGBTIQ+.
Conclusión
Sin duda, los dispositivos de sensibilización son herramientas que permiten fortalecer la identificación de las diferentes violencias y discriminaciones que operan sobre las poblaciones LGBTIQ+. La toma de conciencia sobre esta problemática no solo colabora con la identificación sino también con la transformación de los patrones culturales para la prevención y erradicación de aquellas. Hablar sobre estos temas y posicionarlos en la agenda universitaria es importante para acompañar las trayectorias estudiantiles de la población LGBTIQ+ y garantizar su permanencia en la institución. La DGyDS lleva adelante una línea de trabajo que busca abordar esta temática desde la sensibilización, lo formativo y a través del intercambio con el estudiantado.
Bibliografía
Branz, J. (2015). Ser macho y jugar al rugby. Estudio sobre masculinidades y sociabilidad entre hombres de sectores dominantes de la ciudad de La Plata. Hipatia Press.
Kennedy, D. (2016). Abuso sexual y vestimenta sexy. Cómo disfrutar del erotismo sin reproducir la lógica de la dominación masculina. Siglo XXI Editores. Argentina.
- TyC Sports (2024). Polémica por la participación de Imane Khelif en el boxeo femenino. Disponible en https://www.tycsports.com/polideportivo/boxeo-femenino-juegos-olimpicos-paris-2024-javier-milei-imane-khelif-angela-carini-id599473.html.↵









