Las denominaciones de las escuelas rurales, entre el homenaje y la memoria histórica
(cuenca del Salado, Buenos Aires)
Talía Violeta Gutiérrez
La imposición de nombre a una escuela refleja no solo la voluntad de las autoridades, sino de la comunidad educativa y también se vincula a los valores imperantes en cada época con relación a las figuras o acontecimientos reflejados en la denominación.
En buena medida se trata de homenajes a diversas personalidades de la historia nacional, regional o local, cuya elección se modifica a lo largo del tiempo, por los mismos cambios en la sociedad. En ese sentido,
la producción o (re)creación de los ‘grandes hombres’ –tanto del pasado como de la contemporaneidad- y las obras que se propusieron llevar a cabo se trata de una empresa siempre inconclusa, elástica y cambiante; susceptible, en fin, de múltiples reformulaciones en la medida que se encuentra estrechamente ligada a las transformaciones que cada sociedad experimenta en el tiempo[1].
En otros casos los nombres elegidos están relacionados con cuestiones políticas de cada momento histórico, con distinciones profesionales y/o de género, haciendo énfasis en determinadas virtudes cívicas a los personajes. También existe una vinculación mucho más directa y local con personas de las comunidades involucradas, desde el nombre de quienes donaron la tierra para la construcción de la edificación escolar o sus familiares, hasta docentes u otros personajes –varones y mujeres- apreciados y que han brindado servicios a su comunidad.
Nuestra propuesta en esta comunicación es reflexionar sobre los nombres de escuelas rurales de un grupo de partidos de la cuenca del Salado, en la provincia de Buenos Aires, con los cuales a su vez nos hemos vinculado a través de proyectos de extensión y de investigación. Se trata de los partidos de General Belgrano, Saladillo, General Paz, Las Flores, Pila, Lezama y Castelli, creados en distintos momentos, desde mediados del siglo XIX hasta el siglo XXI, siendo el más reciente, Lezama, creado en 2009 por separación del partido de Chascomús.
En todos los casos su economía ha sido históricamente ganadera, sobre todo zona de cría de ganado y en menor medida agrícola predominando el cultivo de maíz. Su población a lo largo del tiempo ha ido concentrándose en las ciudades cabeceras del partido. Aparte de las mismas existen pueblos rurales de menos de 2000 habitantes y población dispersa. La migración rural urbana, iniciada en ocasiones en la década de 1930, no se ha detenido a lo largo del resto del siglo XX y hasta la actualidad. Por tanto en el medio rural si bien subsisten familias, estas han disminuido su presencia permanente, incorporándose también en determinadas épocas trabajadores temporarios que migran en grupo familiar y pueblan las escuelas aunque con una matrícula escasa e inestable en la mayoría de los casos, replicando así lo que sucede en otras partes de la provincia, sin embargo subsisten y es primordial su preservación.
En ese contexto las escuelas rurales cumplen un importante papel, no solo en su función estrictamente educativa:
La escuela no solo se piensa como centro orientador de la familia, sino también de la comunidad, con incidencia directa en el ‘progreso rural’, sobre todo en espacios de población dispersa o pueblos no necesariamente alejados de las ciudades, pero sí despojados de otras instituciones cercanas[2].
En los partidos mencionados las escuelas rurales predominan en número sobre las urbanas, existen 113 en total. En cuanto a escuelas urbanas cada cabecera de partido, únicas aglomeraciones con característica de ciudad, tiene de dos a 5 establecimientos, aunque concentran el grueso de la matrícula escolar. Diversas motivaciones y personas involucradas llevaron a la instalación de las escuelas. En su origen se pueden consignar iniciativas y movilización de la comunidad, donación de tierras por parte de terratenientes y decisiones políticas de gobiernos de favorecer determinadas zonas[3].
Las escuelas tienen diversas fechas de creación, algunas ya más que centenarias, creadas en las décadas de 1870 o 1880. Podemos dar algunos ejemplos: la escuela Nº 5 de Saladilllo, “José M. Estrada” (paraje La blanqueada), de 1876; la escuela Nº 3 (luego 1) de General Belgrano de 1877 que inicia como rural y luego es urbana; la escuela rural de El trigo, partido de Las Flores, que data de 1883 aunque se ubicaba al principio en la ciudad cabecera del partido y ya en el siglo XX pasa a su locación actual, rural agrupada[4]. La escuela Nº 2 de General Belgrano (originalmente Nº 10 del partido de Las Flores) de 1887, para niñas; la escuela Nº 10 de Saladilllo, Herminia Brumana, de 1905. La escuela Nº 13 de Polvaredas (Saladillo) creada en 1918[5] (Secchi y López, 2015, p. 11). Otras eran más recientes, tal la escuela Nº 18 del partido de Pila, de 1959. O la escuela Nº 39, “Constancio C. Vigil” de Saladillo (paraje San Blas) en 1960. En todo caso todas las relevadas en los partidos analizados son anteriores al año 1977 según consta en la declaración de desfavorabilidad de ese momento, por resolución del entonces Ministerio de Educación.[6] Sin embargo debemos destacar que las denominaciones no siempre datan de la creación de las escuelas, sino que es un proceso posterior, por tanto las inferencias solo son aproximadas y no se puede hacer una relación directa entre el nombre y la fecha de origen de la escuela. Sí podemos realizar un relevamiento de los nombres, ver cuáles se repiten con mayor frecuencia, distinguir entre personajes históricos y otros, la presencia o no de homenajes a mujeres en los nombres de escuelas, y denominaciones que evocan acontecimientos o lugares determinados.
Tenemos en cuenta aquí que hemos utilizado la información del Mapa escolar actual para seleccionar las escuelas consideradas rurales, dejamos fuera las ubicadas en las ciudades cabeceras de partidos que son urbanas actualmente y la mayoría tenían esa clasificación desde su creación, aunque su vinculación con lo rural también existe y es evidente dado que las poblaciones dependen de directa o indirectamente en buena medida de la economía agropecuaria y existen familias que oscilan entre el medio urbano y el rural por cuestiones laborales.
Cabe mencionar que las escuelas que llevan el Nº 1 y que son urbanas se llaman en general Domingo Faustino Sarmiento. Pero para el resto de las escuelas hay gran variedad de denominaciones, tanto en las urbanas como en las rurales. Haremos en principio un agrupamiento con los nombres más elegidos enfocándonos solo en las escuelas rurales.
Las escuelas que se denominan Mariano Moreno son seis, en casi todos los partidos seleccionados (seis sobre siete) hay un establecimiento que lleva el nombre del prócer de la Revolución de Mayo, secretario de la Primera Junta y creador de la Gaceta de Buenos Aires en 1810. Se trata de las escuelas: 20 de Las Flores, 8 de General Belgrano, 6 de Castelli, 13 de Pila, 8 de General Paz (Ranchos) y 37 de Saladillo.
El educador, profesor, rector del Colegio Nacional de Buenos Aires, José Manuel Estrada, es el elegido en segundo lugar para rendir homenaje con el nombre de las escuelas, en cinco de ellas. Se trata de las escuelas: 12 de General Paz, 5 de Saladillo, 16 de Las Flores, 7 de General Belgrano y 4 de Castelli.
Manuel Belgrano es el nombre que eligieron las escuelas: 5 de Las Flores, 7 de Saladillo, 3 de Ranchos, 11 de Pila y 10 de Castelli. Mientras tanto José de San Martín es la denominación de las escuelas: 3 de General Belgrano, 9 de General Paz, 3 de Castelli y 8 de Pila (Gral. Audiencia). Cabe mencionar que en otros partidos hay escuelas que llevan su nombre pero son urbanas, ubicadas en la ciudad cabecera.
José Hernández, escritor y político, el autor del Martín Fierro es homenajeado en Gral. Belgrano (Escuela 2) General Paz (n° 22), Pila (n°10) y Las Flores (n° 31).
También el presidente Hipólito Yrigoyen de la Unión Cívica Radical (1916-1922 y 1928-1930) fue elegido para honrarlo con los nombres de las escuelas 11 de Las Flores (paraje Villanueva), la Escuela 11 de Ranchos, la Escuela 5 de Casalins en Pila y la Escuela 5 en Castelli. Cabe mencionar que la Escuela 2, urbana, de Saladillo, también lleva su nombre.
El médico Ricardo Gutiérrez fue tomado en cuenta para nombrar escuelas rurales, la Nº 16 de Saladillo, la Escuela 6 de Gral. Belgrano (ubicada en Gorchs) y la Escuela 13 de General Paz.
Se denominan Guillermo Brown la Escuela 12 de Saladillo, la 5 de General Paz y la 19 de Las Flores.
El héroe salteño Martín Miguel de Güemes figura en el nombre de la Escuela 17 de General Belgrano, la Escuela 7 de General Paz y la n° 4 de Saladillo.
Las escuelas 8 de Castelli, 19 de General Paz y 21 de Pila llevan el nombre de Bartolomé Mitre, militar, periodista, historiador; y presidente entre 1862 y 1868.
Justo José de Urquiza, el político y general entrerriano, presidente entre 1854 y 1860, presta su nombre a la Escuela 28 de Saladillo y a la Escuela 21 de General Paz[7].
Llevan el nombre de Juan Martín de Pueyrredón la Escuela 17 de Saladillo y la Escuela 18 de Pila.
El nombre de Bernardino Rivadavia, político, ministro de gobierno bonaerense (1821-1824) presidente anterior a la sanción de la constitución (1826-1827) lo llevan la Escuela 7 de Castelli y Escuela 6 de General Paz.
Asimismo encontramos a José María Paz que da nombre a la escuela 14 de Gral. Paz (Ranchos); también en ese distrito José Rondeau para la escuela 16; Leandro Alem para la Escuela 18. Vicente López y Planes autor de la letra de nuestro Himno nacional y político bonaerense es homenajeado en Saladillo (Escuela 9); Juan José Castelli en Castelli, en la escuela 9. En Pila se encuentran la Escuela 16, “Dardo Rocha”; “Julio A. Roca” es la Escuela 14, “Rafael Obligado” la Escuela 9, “Roque Sáenz Peña”, la Escuela 17 y “José Félix Bogado”, la Escuela 15. Este último fue un militar que luchó en las guerras de independencia junto a José de San Martín. En Lezama se encuentra la Escuela 2 “Víctor Mercante”, la Escuela 3 “Baldomero Fernández Moreno”, la Escuela 4 “Juan B. Alberdi”, la Escuela 7 “Luis Pasteur” y la Escuela 9 “Fray Luis Beltrán”. El General Juan Lavalle da nombre en Castelli a la escuela 17 y en General Paz, Julio S. Dantas se lo da a la escuela 15. En este caso refiere a quien desempeñó la primera jefatura de policía de la provincia, militar en su origen. Pero también era dueño de tierras en Ranchos, por lo que la vinculación con la localidad era cercana[8].
Nombres diversos llevan las escuelas Nº17 “Julián Alegre” (Harosteguy, Las Flores); Nº 24 “Manuel Venancio Paz” de Las Flores, y la 29 tiene el de educador Pablo Pizzurno, siendo la Escuela 34, la “Juan J. Gentilini”, que fue un productor rural. En Saladillo, la Escuela 23 es “Esteban Echeverría”; la N° 27 es “Almafuerte”; la Nº30, “Manuel Montes De Oca” y la 34 “Máximo Ledesma”.
En Las Flores la Escuela 26 lleva el nombre del empresario Alfredo Fortabat, la Escuela 30 el de Antonio Devoto, inmigrante Italiano, que hace fortuna en la localidad y se consideraba también un filántropo, la Escuela 40 se denomina Rodolfo De Álzaga Unzué –posiblemente en honor al piloto de automovilismo- y la 42, Juan Basilio Amenábar. En Saladillo, la Escuela 41 lleva el nombre de Carlos C. Cabral, vecino de la localidad, integrante de una familia vinculada con la fundación del pueblo.
Varias de las escuelas de las relevadas llevan el nombre de estancieros, poseedores de tierras en las zonas de influencia y en ocasiones donantes de los terrenos donde se construyeron los edificios escolares o personajes reconocidos de sus comunidades.
Podemos citar a José Gregorio Lezama para la “Escuela 8 Lezama”, quien fue estanciero y comerciante, poseedor de tierras en la zona y donó para la creación de la estación de Viedma o Biedma en el primer intento de crear allí un partido en 1876, lo que se concretó recién en el año 2009.
Guillermo Lawrie da el nombre a la Escuela 20 de Ranchos. En este caso el nombre homenajea a la familia de propietarios de tierra Lawrie a la que pertenecía Guillermo, quien habría donado posiblemente el terreno para la escuela, creada en 1932[9].
Pedro Ochoa da en Castelli su nombre a la escuela 15. Era estanciero de la zona, su hijo Federico Ochoa donó el terreno para construir la escuela en 1988, y también financió el edificio. La escuela se encuentra cerca del viejo camino a Pila, conocido como “lo de Ochoa”, pues estaba la estancia San Narciso de Ochoa[10].
Mención aparte merece la presencia de nombres de mujeres que son minoría, aunque algunos partidos destacan como Saladillo con 6 escuelas rurales denominadas en honor a mujeres (sobre 25 rurales, dos de las urbanas también llevan nombre de mujeres, los de la poetisa y maestra Gabriela Mistral y de Antonia Cabral Caillait, primera maestra de la localidad). Se trata de la Escuela 6 “Patricias Argentinas”; la 24 “Carolina Sosa de Atucha”, en Paraje Atucha, el nombre corresponde a la madre de la donadora del terreno, inaugurada en 1939; la Escuela 25 “Mariquita Sánchez de Thompson”; la Escuela 13 “Remedios E. de S. Martín”, la Escuela 10 “Herminia Brumana”, maestra, poetisa, activista socialista y anarquista y la Escuela 43 llamada “Rosa García Costa”, poetisa nacida en Saladillo en 1892.
En Las Flores existen cuatro escuelas con nombres femeninos, la Escuela 9 “Sara Guillon De Estrugamou” (creada en 1892), la Escuela 11 “Adelina Nicostrato De Parristeguy”, familia De La Zona, Paraje Parristeguy, la Escuela 14 “Agustina Gil De Alzúa” de Paraje “El Tropezón”, (nombre puesto en 2010) y la Escuela 39 “María Luisa Molinari”. En Lezama encontramos la Escuela 6 con el nombre de la escritora, maestra y periodista Juana Manso (creada en 1944) y la Escuela 25, que lleva el nombre de la poetisa y maestra chilena Gabriela Mistral.
En el caso de los nombres femeninos, en estos predominan netamente los referidos a maestras y escritoras, salvo el caso de Remedios E. de San Martín, M. Sánchez de Thompson y los de esposas o familiares de propietarios de tierras donde se ubica la escuela. En un caso una escuela estatal lleva el nombre de una virgen, Nuestra Sra. de Luján, que es el nombre de la escuela Nº 5 de Lezama (creada en 1939).
Lezama, partido de reciente creación como se mencionó, es tal vez el que contiene nombres de escuelas que menos se repiten con relación a los otros partidos.
Por otra parte sólo tres escuelas tienen una denominación que no refieren a un nombre propio de persona ni país, se trata de la escuela “Tambor de Tacuarí”, número 19 de Castelli –que hace referencia a un niño legendario de las guerras de Independencia–; la escuela 25 “O. E. A.”, de Coronel Boerr, Las Flores, en homenaje a la Organización de los Estados Americanos, y la escuela 27 “El despunte” de Las Flores, relacionada con la referencia del paraje donde está ubicada (imposición del nombre en 2010).
Como balance debemos mencionar que once nombres de escuelas están relacionados con la “Revolución de Mayo” y las “Guerras de Independencia”, no siendo en todos los casos militares, pues se incluye a Mariano Moreno y Fray Luis Beltrán que no lo eran. Además de dos mujeres, Mariquita Sánchez y Remedios de Escalada, y el genérico “Patricias Argentinas”. En total 35 escuelas están incluidas en este grupo. Tres pedagogos son elegidos (José Manuel Estrada, Pablo Pizzurno y Víctor Mercante, dos de ellos activos durante el período de entreguerras) pero con siete escuelas, a ellos se suman las maestras, a veces también escritoras, que dan nombre a varias escuelas. Mientras que también dos médicos figuran en las denominaciones (Louis Pasteur y Ricardo Gutiérrez) pero con solo dos escuelas, una cada uno. Los representantes de las letras son cinco (Miguel Hernández, Baldomero Fernández Moreno, Esteban Echeverría, Almafuerte y Pastor Obligado), y si también sumamos los de escritoras y poetisas mujeres -Gabriela Mistral, Rosa García Costa y Herminia Brumana– son 10 escuelas rurales en total. El resto refiere a personajes diversos, algunos de ellos militares, pero predominan los civiles, tanto de actuación relevante a nivel nacional o provincial como destacados en su comunidad, a los que se unen los empresarios agropecuarios propietarios de tierras. Destacan en todo caso los personajes vinculados con la vida política, los presidentes Hipólito Yrigoyen y Bartolomé Mitre (que reúne en sí varias profesiones) y el político radical Leandro Alem.
No conocemos aun a ciencia cierta la razón específica que se aduce en cada caso para la elección de los nombres, pues obedece a las más diversas circunstancias y con participación de docentes y comunidad en general, además de las autoridades educativas y es complejo rastrear todas las resoluciones correspondientes. Como ejemplo podemos mencionar el de la Escuela República de Costa Rica, respecto a la que se afirma que: “La Escuela n° 11 de Saladillo, es la única Escuela del Distrito que tiene el nombre de un país hermano de América y esto se debe a que cuando se estaba en proceso de elección del nombre la Directora del establecimiento, Eva Labarta de Lalanne, recuerda una frase del Presidente de Costa Rica José Figueres Ferrer quién había suprimido el ejército el 1 de diciembre de 1948 y expreso al tomar la decisión: ‘No quiero un ejército de soldados, sino de educadores’. Fue un reconocimiento a un país que en la expresión de su primer mandatario valoraba la educación”.[11] El nombre fue impuesto en la década de 1950.
Sin dudas la intencionalidad pedagógica prima en la elección de la mayoría de los nombres –salvo los debidos a homenajes a donadores de tierras y sus familias- que resaltan una visión nacionalista y aun moral, sin dudas los más antiguos sobre todo, que podemos tal vez incluir en la noción “pedagogía de las estatuas” de Ricardo Rojas, aun cuando el escritor no refiriera exactamente a estas situaciones[12].
Anexo. Nómina de escuelas de Saladillo y General Belgrano, partidos para los que hemos podido obtener la fecha de creación de las escuelas
Cuadro Nº 1: Escuelas del partido de Saladillo,
fecha de creación y denominación
| Nº Escuela | Año | Nombre | Escuela | año | Nombre |
| 24 | 1939 | Carolina Sosa de Atucha | |||
| 4 | M. Miguel de Guemes | – | |||
| 5 | 1876 | J. M. Estrada | – | ||
| 6 | 1906 | Patricias Argentinas | 27 | 1945 | Almafuerte |
| 7 | 1876 | Gral. Belgrano | 25 | 1947 | Mariquita Sánchez de Thompson |
| 8 | 1883 | Juan B. Alberdi | 28 | 1945 | Justo J. de Urquiza |
| 10 | 1907 | Herminia Burana | 29 | – | Gervasio Posadas |
| 11 | 1915 | Rep. de Costa Rica | 30 | 1948 | Manuel Montes de Oca |
| 13 | 1918 | Remedios E. de S. Martín | 34 | 1954 | M. Ledesma |
| 14 | 1919 | Fray Mamerto Esquiú | 37 | 1961 (nombre en 1969) | Mariano Moreno |
| 15 | 1921 | Roque Saenz Peña | 39 | 1960 | Constancio C. Vigil |
| 16 | 1912 | Ricardo Gutiérrez | 40 | 1964 | Rafael Zamorano |
| 19 | 1924 | Nicolás Avellaneda | 43 | 1936 | Rosa García Costa |
| 21 | Joaquín V. González | ||||
| 22 | 1931 | Juan José Blaquier | |||
| 23 | 1932 | Esteban Echeverría |
Fuentes: https://bit.ly/49llIqs.
Para los datos que no se hallaron en ese trabajo: Escuela 39, comunicación personal a la autora de una ex directora. Para escuela 11: https://bit.ly/4f56sPV.
Cuadro Nº 2: Escuelas del partido de General Belgrano,
fecha de creación y denominación
| Escuela Nº | Año creación | Nombre | EscuelaNº | Año creación | Nombre |
| 1 (antes 3)* | 1877 | D. F. Sarmiento | 10 | 1912 suburbana | |
| 2 (antes 10) | 1887 | 11 | 1925 | ||
| 3 (antes 10) | 1885 | 12 | 1928 | ||
| 4 | 1879 | 13 | 1942 | ||
| 5 | 1893 clausura 1904, reabre 1909 | 14 | 1944 | ||
| 6 | 1893 | 15 | 1946 | ||
| 7 | 1899 | 17 | 1954 * | ||
| 8 | 1899 | ||||
| 9 | 1905 |
* En la Colonia “Justicialista E. Perón” recientemente creada, luego Colonia “El Salado”
* Existía asimismo entre 1906 y 1939 una escuela complementaria que brindaba 5º y 6º grados, esta luego se funde con la Escuela Nº 1 que tiene desde 1º a 6º grados
Cabe observar en este caso que la mitad de las escuelas creadas hasta 1954 lo fueron en el siglo XIX.
Fuente: Múlgura, op. cit. y https://mapaescolar.abc.gob.ar/mapaescolar/.
- Plan del trabajo del PI+D H/957, “Próceres, héroes, mártires cívicos, “caudillos” y homenajeados. Formas y modelos de veneración laica en la Argentina de entreguerras. https://bit.ly/41hBe4C ↵
- Gutiérrez, Talía, “La función de la escuela rural más allá de las aulas. La promoción social de la familia (región pampeana, 1960-1990)”, en: de Arce, Alejandra y Alejandra Salomón (comp.), Una mirada histórica al bienestar rural argentino: debates y propuestas de análisis, Buenos Aires, Teseo, 2020, p. 53.↵
- Cabe mencionar que las escuelas solían cambiar de jurisdicción cuando se creaban nuevos partidos y por ende su numeración y asimismo las características variaron con el tiempo y la legislación vigente. La mayoría de las más antiguas no eran mixtas, las había para varones y para niñas. Brindaban los primeros grados hasta entrado el siglo XX, generalmente hasta tercer grado, incluso las urbanas, con distintas clasificaciones de acuerdo a la legislación vigente. Tomemos un ejemplo. La Escuela Nº 1 de Estación El Salado (luego General Belgrano) comienza como escuela 3 de Las Flores en 1877, para varones, con 1º, 2º y 3º. En 1891 se crea el partido de General Belgrano y recibe el Nº 1. Recién en 1902 se convierte en mixta, en 1904 posee hasta 4º y en 1917 posee el ciclo completo de 1º a 6º grados. Las niñas por su parte en 1887 habían comenzado a tener cobertura con la Escuela 10 (luego 2 de Belgrano), infantil de niñas (Múlgura, Alfredo, Escuelas y maestros de General Belgrano. Investigación (1875-1952), impresión propia -con apoyo del Concejo Deliberante, General Belgrano, 1991). El autor toma los datos de creación del Archivo Histórico R. Levene, La Plata. Para los nombres: Provincia de Buenos Aires, DGCE. Mapa escolar, relevamiento inicial 2022. https://mapaescolar.abc.gob.ar/mapaescolar/ Historias semejantes se repetían en otras zonas, vinculado con la legislación vigente y a medida que surgía la demanda en las comunidades. A la vez las escuelas más antiguas podían comenzar como rurales y pronto pasaban a urbanas.↵
- Terán, N., Datos históricos de Escuela Nº 3 “Joaquín V. González”. El Trigo, Distrito Las Flores, provincia de Buenos Aires, Las Flores, 1998. Mimeo.↵
- Secchi, G. y López, M del C., “Ayer y hoy en el agro polvaredense”, 31/3/2015. Trabajo realizado para el seminario “Historia y memoria rural”. ↵
- Provincia de Buenos Aires, Ministerio de Educación, Resolución Nº 0006, 1977. La clasificación de este momento era: “urbanas”, “alejadas de radio urbano”, “desfavorables” y “muy desfavorables”. Esto tiene que ver con la bonificación que recibe el/la docente por ruralidad. Que afecta a las últimas tres categorías.↵
- Cabe mencionar que, dada la significación de Justo J. de Urquiza para Entre Ríos, a diferencia de Buenos Aires prácticamente todos los departamentos de esa provincia tienen escuelas con su nombre, ya sea primarias o secundarias de distintas modalidades (inclusive las agro-técnicas o escuelas dependientes de universidades).↵
- Sobre Dantas, ver http://bit.ly/4f1pUwM y https://bit.ly/3D0pEkn ↵
- https://bit.ly/3Zo8mFi Nota 24 Publicada el 14 de junio de 2008. Adolfo Amaranto Giles, en el periódico local “Tiempo de Ranchos”. Consultada 18 de agosto de 2024↵
- https://bit.ly/4glYAu7 ↵
- https://bit.ly/4f56sPV ↵
- Ruffini, Martha, Historia, memoria e identidad local: la pedagogía de las estatuas en Gutiérrez, Talía y Celeste De Marco (editoras), Historia y memoria rural en la cuenca del Salado, Universidad Nacional de Quilmes, 2024 (en prensa).↵






