A partir de la revisión bibliográfica de las teorías y modelos, se identificaron las categorías de análisis e indicadores que debe contener cada estrategia de promoción de la salud y se sintetizaron en pequeños marcos presentados como tablas, que servirán como guía para la sistematización de la información. A continuación, se presentan dichos indicadores, de acuerdo con la macrocategoría que evaluar:
5.1. Indicadores de promoción de la salud
En un primer acercamiento, es importante identificar si las acciones están planeadas con los objetivos de la promoción de la salud, identificando los enfoques, determinantes epidemiológicos y las estrategias que vinculen a la población con su entorno. Para este fin, se propone la evaluación respecto a los siguientes indicadores (tabla 11, 12):
Tabla 11. Orientación de la definición “promoción de la salud”
Objetivos |
Metas |
Procesos |
Momentos históricos |
Nota. Elaboración propia.
Tabla 12. Enfoque de Promoción de la Salud
| Variables | Indicadores | |
Nociones individualistas | Responsabilidad individual Estilos de vida Forma de vivir Información masiva sobre factores de riesgo educación para la salud (autocuidado) | |
| Determinantes de la salud | ||
| Productos | Metas terminales (largo plazo) | |
| Objetivos instrumentales (corto plazo) | Entorno ecológico Comportamiento del individuo | |
| Procesos | Actividades de desarrollo personal Actividades de desarrollo organizacional Actividades de desarrollo político | |
Nota. Elaboración propia.
Es de suma relevancia que los programas estén estrechamente vinculados a los objetivos y líneas del Plan Nacional de Desarrollo, por estolo que la planeación debe incluir (tabla 13):
Tabla 13. Planeación Estratégica de la Promoción de la Salud
Plan Nacional de Desarrollo (2013-2018) | Consolidar la Promoción | Implementar totalmente políticas en salud con un enfoque multidisciplinario, interinstitucionales y perfectamente articuladas en todos los órdenes de gobierno |
| Protección de la Salud | Promover actitudes y conductas saludables Fortalecer acciones de prevención y control para adoptar conductas saludables en la población adolescente Incrementar el acceso a la salud sexual y reproductiva con especial énfasis en adolescentes y poblaciones vulnerables Promover el envejecimiento activo | |
| Prevención de las enfermedades | Reducir la morbilidad y mortalidad por enfermedades transmisibles Instrumentar la Estrategia Nacional para la Prevención y Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes Impulsar acciones integrales para la prevención y control de las adicciones |
Nota. Elaboración propia.
5.2. Indicadores de los modelos teóricos en promoción de la salud
La promoción de la salud cuenta con un marco teórico que permite justificar y orientar las acciones en la materia. A continuación se presentan los indicadores y categorías de análisis de las cinco teorías principales (tabla 14):
Tabla 14. Modelos teóricos de Promoción de la Salud
Modelo teórico | Categoría de análisis | Variables | Indicadores |
Modelo de Creencias de la Salud | Factores individuales | Susceptibilidad percibida | |
Factores modificables | Variables demográficas | ||
Probabilidad de acción | Beneficios recibidos | ||
Conducta | Autoeficacia | (Motivación de salud) | |
Teoría Social Cognitiva | Factores personales | Eventos cognitivos, afectivos y biológicos |
|
Factores medio ambientales | |||
Teoria de la Acción Razonada | Actitud hacia la conducta | Creencias conductuales | |
Norma subjetiva | Creencias normativas | ||
Modelo del Comportamiento Planificado | Actitud hacia la conducta | Creencias conductuales | Modo favorable/desfavorable |
Norma subjetiva | Creencias normativas | Perfil (edad, nivel educativo) | |
Control conductual percibido | Creencias de control |
| |
Transteórico de etapas de cambio de comportamiento en salud | Precontemplación | El individuo no tiene intención para cambiar en el corto plazo | |
Contemplación | El sujeto no está preparado para tomar acciones en el presente | ||
Preparación | El individuo está considerando activamente cambiar su conducta en el futuro inmediato | ||
Acción | El sujeto ha hecho un cambio en el pasado reciente | ||
Mantenimiento | Se ha cambiado la conducta | ||
Teoría de locus de control en salud | Locus de control interno | Personas que crean que su salud depende de ellas mismas | Valorar la salud como un bien |
Locus de control externo | Las causas de las enfermedades son ajenas a la persona que las sufre | Los hábitos de uno pueden influir positivamente en la salud |
Nota. Elaboración propia.
5.3. Indicadores de los modelos metodológicos en promoción de la salud
Planear una estrategia a partir de los modelos estandarizados y avalados por instituciones y organismos internacionales, permite una eficiente promoción de la salud, lo que genera resultado de buenas prácticas. A partir de los modelos universales metodológicos que se trabajan en salud, se proponen los siguientes indicadores (tablas 15 y 16):
Tabla 15. Modelo Operativo de Promoción de la Salud
| Rectoría fortalecida en el área de promoción de la salud | Eje impulsor e integrador de los programas de salud pública Soporte del sistema de protección social en salud | |
| Plataforma organizacional y de infraestructura | Entregar el servicio de promoción de la salud a la población | ||
| Ejecución de elementos de promoción de la salud | Forma cercana simple rigurosa atractiva eficaz | ||
| Orientar e integrar el quehacer institucional | Modelo operativo versátil | Planear Organizar Sistematizar Operacionalizar | |
| Reposicionar a la promoción de la salud a nivel nacional | Sustentabilidad | Sistema de salud en general Sistema de protección social en salud | |
| Básicas de la promoción de la salud | Desarrollar aptitudes personales para la salud | |
| Sustantivos | Manejo de riesgos | |
Transversales | Abogacía | intrasectorial | |
Mercadotecnia social en salud | |||
| Determinantes de la salud | ||
| Mercadotecnia de la información para la salud | Minería de información y documentación |
Nota. Elaboración propia.
Tabla 16. Evaluación del Modelo Operativo de Promoción de la Salud
| Temporal | El resultado de las intervenciones en promoción de la salud no es inmediato |
|
Cuali-cuantitativa | Resuelve la tensión que se origina entre los abordajes epidemiológicos y sociológico-psicológicos | ||
Indicadores
| Valores |
| |
| Multidimensionales | Costo-consecuencia | Resultado combinado o multidimensional | |
Costo de la acción |
Nota. Elaboración propia.
A partir del modelo de buenas prácticas de la OPS/OMS, se genera el siguiente modelo de indicadores (tabla 17):
Tabla 17. Evaluación del modelo Buenas Prácticas OPS/OMS
Atributos | Objetivo | Indicadores | Categoría de análisis |
Eficacia | Abordar el problema inicial observado | Datos probatorios de cumplimiento de objetivos | Resultados |
Costo-efectividad | Uso inteligente de los recursos limitados | Rentable | Enfoque económico realista |
Eficiencia | Adopta un método responsable y económico de ejecución de los recursos | Método | Ejecución de recursos |
Sostenibilidad de los resultados | Mantener los resultados logrados con el transcurso del tiempo | Viabilidad a largo plazo | |
Generación de herramientas | Ambiental | ||
Desarrollo de capacidades | Económica | ||
Adaptabilidad y replicabilidad | Se debe poder repetir o adaptar a otros contextos y situaciones variables | Flexibilidad | Adaptación al contexto local |
Innovación | Innovación al adoptar, promover o crear una tecnología | Innovación | Soluciones tecnológicas |
Participación | Implicación de los interesados en las decisiones importantes y las acciones relacionadas | Sentido de pertenencia local | Empoderamiento |
Aceptabilidad social y cultural | Proactiva en la promoción de la inclusión social y el empoderamiento de las poblaciones vulnerables | Inclusión social | Normas culturales |
Empoderamiento de las poblaciones vulnerables | Prácticas sociales |
Nota. Elaboración propia.
Asimismo, se presenta el modelo de acuerdo a la Unesco (tabla 18):
Tabla 18. Evaluación del modelo Buenas Prácticas Unesco
Atributos | Objetivo | Indicadores |
Fiabilidad | Probabilidad del buen funcionamiento de algo que ofrece seguridad | Buenos resultados |
Innovación | Cambio y modificación de la situación existente | Novedad |
Efectividad | Producir el resultado que se desea o espera | Impacto en la mejora |
Sostenibilidad | Mantenerse en el tiempo y producir efectos duraderos | Mejora |
Contractibilidad y transferibilidad | Ejecutar un proceso de manera óptima en otro contexto | Documentación |
Nota. Elaboración propia.
Para el modelo PRECEDE-PROCEDE, que evalúa los programas de promoción de la salud ligados a las instituciones de educación, se presenta la tabla 19:
Tabla 19. Evaluación del modelo PRECEDE-PROCEDE
Atributos | Objetivo | Indicadores |
Aplicación apropiada de marcos teóricos | Mejoramiento | Bienestar |
Compromiso de la institución de educación superior | Promoción de salud presente en los planes de desarrollo de cada institución | Políticas específicas de promoción de salud |
Gestión de procesos en la promoción de salud | Implementación de gestión de procesos | Gestión de procesos |
Disponibilidad de recursos | Implementación de políticas, planes y programas de promoción de salud | Humanos |
Equipo multidisciplinario | Implementación de un equipo multidisciplinario que aborde los planes de trabajo | Planes de trabajo |
Empoderamiento | Involucramiento de todos los miembros de la comunidad de educación superior | Directivos |
Planes de estudios | Incorporación de la promoción de salud en los planes de estudios | Planes curriculares |
Determinantes de la salud | No centrarse solo en los estilos de vida saludables | Determinantes de la salud |
Trabajo intersectorial | Alianzas estratégicas con organismos públicos | Ministerios de salud |
Nota. Elaboración propia.
Un modelo también utilizado es el modelo Ecuador de “buenas prácticas para la promoción de la salud a nivel local”. La tabla 20 presenta los indicadores a evaluar para este:
Tabla 20. Evaluación del modelo Ecuador de “Buenas Prácticas para la Promoción de la Salud a Nivel Local”
Atributos | Indicadores |
Responsabilidad y participación ciudadana | Fortalecimiento |
Nuevas ideas | Originalidad |
Acción | Situación problemática |
Transferencia | Documentación |
Planificación estratégica local | Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial |
Resultados exitosos | Efectividad |
Práctica | Mercados saludables |
Nota. Elaboración propia.
5.4. Indicadores de los mecanismos de evaluación
Para hacer eficiente la evaluación de los programas de salud, es necesario realizar una sistematización de la información a partir de la utilización de los diferentes mecanismos de evaluación avalados para la promoción de la salud. A continuación, se presenta el modelo de categorías de análisis de las evidencias de efectividad en promoción de la salud (tabla 21):
Tabla 21. Evidencias de efectividad en promoción de la salud
Categoría de análisis | Variables/indicadores |
Concepción teórica y práctica de promoción de la salud | Relaciones y diferencias entre atención primaria, promoción de la salud y la definición, ya revaluada, de salud pública |
Proyecto de Promoción de la Salud | Cambios estructurales en el marco de los determinantes de la salud |
Resultados sociales | Medidas de morbilidad, mortalidad, discapacidad, calidad de vida, equidad |
Resultados intermedios de salud | Medidas de hábitos y estilos de vida, presentación de servicios preventivos, accesibilidad, medidas de creación de entornos saludables |
Resultados de promoción de la salud | Medidas de mejora del conocimiento, habilidades, actitudes, participación comunitaria, opinión pública, políticas saludables, asignación de recursos, organización comunitaria y política |
Nota. Elaboración propia.
La evidencia de las actividades de promoción de la salud se tiene que evaluar a través de diferentes dimensiones, y es imprescindible identificar los indicadores medibles de los resultados que se generan. Se presenta un compendio de estos:
Tabla 22. Dimensiones de la evidencia en actividades de promoción de la salud
Evidencia | Dimensión | Indicador |
Patrón de referencia utilizado en evidencia (ensayo) | Fuerza de la evidencia | Nivel de evidencia: tipo de estudio empleado |
Información sobre el proceso, el contexto, interacciones entre la intervención y el contexto | Tamaño del efecto | Efecto de la intervención en relación con no haber intervenido, haber usado un placebo o haber usado otra intervención |
Identificación de los intereses de la comunidad | Relevancia de la evidencia | Interés de la intervención para la población |
Nota. Elaboración propia.
Tabla 23. Dimensiones y estilos de vida en actividades de promoción de la salud
Evidencia | Dimensión | Indicador |
|
| Diagnóstico de estilos de vida determinantes del perfil local de salud (existencia y características del diagnóstico) |
| Número de sujetos informados sobre la conducta saludable seleccionada | |
| Número de sujetos informados sobre la conducta de riesgo seleccionada y su alternativa |
Nota. Elaboración propia.
Tabla 24. Dimensiones de ambiente y entornos sociales saludables en actividades de promoción de la salud
Evidencia | Dimensión | Indicador |
|
| Diagnóstico local de determinantes ambientales de la salud (existencia y características) |
Creación de entornos saludables | Metas logradas según lo previsto en el plan local de control de determinantes ambientales | |
Supresión de riesgos ambientales | Metas logradas según lo previsto en el plan local de control de determinantes ambientales | |
|
| Diagnóstico del perfil local de empoderamiento con enfoques de equidad (existencia y características del diagnóstico) |
| Existencia de grupos de interés organizados formalmente | |
| Porcentaje de participantes informados sobre los determinantes que afectan su salud | |
Participación amplia en el control | Existencia de instancias ciudadanas y control social efectivo |
Nota. Elaboración propia.
Tabla 25. Dimensiones de los servicios de salud en actividades de promoción de la salud
Evidencia | Dimensión | Indicador |
|
| Programas de tamizaje de la población asintomática según el perfil local (existencia, porcentaje de cobertura, accesibilidad y características) |
| Diagnóstico del perfil sanitario local (factores de éxito) | |
| Definición de paquetes de servicios esenciales y prioritarios | |
| Estudios que identifican las inequidades en el acceso a los servicios esenciales de salud (existencia y características del diagnóstico) |
Nota. Elaboración propia.
Tabla 26. Dimensiones de políticas públicas en actividades de promoción de la salud
Evidencia | Dimensión | Indicador |
|
| Fundamento técnico de la política (diagnóstico o investigaciones que respaldan la política) |
| Grado de participación de los grupos de interés en la elaboración de la política (extensión de las instancias de participación, intensidad de las instancias de participación) | |
| Porcentaje del presupuesto local destinado a atender los grupos postergados |
Nota. Elaboración propia.
Tabla 27. Dimensiones de los productos en actividades de promoción de la salud
Evidencia | Dimensión | Indicador |
| Incremento de indicadores positivos | Esperanza de vida |
| Años de vida libres de enfermedad |
Nota. Elaboración propia.
Finalmente, se presentan los indicadores del modelo de evaluación-sistematización en la tabla 28:
Tabla 28. Modelo de evaluación-sistematización. Categorías y variables
| Descripción | Indicadores | Estrategias | Evaluación | Indicadores |
| Procesos | Objetivos | Nuevas adhesiones | ||
Resultados | Actividades | Cambios políticos | |||
Poblacionales | Políticas públicas. | ||||
Ambientales | Ambientes Promotores de salud | ||||
Sociales | Participación social | ||||
Potenciales efectos en la equidad y salud | Sostenibilidad para el desarrollo local | ||||
| Valoración de las intervenciones | Desempeño de las intervenciones |
| ||
Resultados intermedios | |||||
| Promotores | Identificación y relación de actores | |||
Usuarios
| Interpretación de las realidades | Conciencia y compromiso del público con la promoción de la salud | |||
Significados | Capacidad de los actores para impulsar e implementar acciones | ||||
Valores | |||||
| Política |
| Abogacía | Factores que posibilitaron o dificultaron el proceso | |
Social | Comunicación | Empoderamiento de los participantes | |||
Económica | Difusión | Infraestructura local para dar sostenibilidad a la estrategia | |||
Equidad |
| Construcción de capacidad comunitaria | |||
Calidad de vida | Resultados en relación con los cambios esperados en los componentes de promoción de la salud | ||||
| Lógicas | Aprendizajes logrados | |||
Reorientación de la intervención | Capacidad de reconstrucción en forma creativa y crítica | ||||
Suministrar información de efectividad | Asimilación de la experiencia |
Nota. Elaboración propia.
5.5. Evaluación de estilos de vida
Desde una perspectiva integral, es necesario considerar los estilos de vida como parte de una dimensión colectiva y social, que comprende tres aspectos interrelacionados: el material, el social y el ideológico (Bibeau, 1985).
Maya (2006) describe que en lo material el estilo de vida se caracteriza por manifestaciones de la cultura material: vivienda, alimentación, vestido. En lo social, según las formas y estructuras organizativas: tipo de familia, grupos de parentesco, redes sociales de apoyo y sistemas de soporte, como las instituciones y asociaciones. Y en el plano ideológico, los estilos de vida se expresan a través de las ideas, los valores y las creencias que determinan las respuestas o los comportamientos con relación a los distintos sucesos de la vida.
Desde esta perspectiva integral, los estilos de vida no pueden aislarse del contexto social, económico, político y cultural al cual pertenecen, y también deben ser acordes con el objetivo del proceso de desarrollo, que, como fue expuesto, es dignificar a la persona humana en la sociedad a través de mejores condiciones de vida y de bienestar. Los estilos de vida se han identificado principalmente con la salud en un plano biológico, pero no la salud como bienestar biopsicosocial espiritual y como componente de la calidad de vida. En este sentido, se definen como “estilos de vida saludables” (Maya, 2006).
Por tanto, la dimensión que habrá de evaluarse es el control social de los estilos de vida y el desarrollo de habilidades personales, con un enfoque en los determinantes de la salud relacionados con los estilos de vida (tabla 2).
Tabla 29. Evaluación de estilos de vida
Énfasis | Dimensión que ha de evaluarse | Factor crítico | Áreas para posibles indicadores |
|
|
| Diagnóstico de estilos de vida determinantes del perfil local de salud (existencia y características del diagnóstico) |
| Número de sujetos informados sobre la conducta saludable seleccionada | ||
| Número de sujetos informados sobre la conducta de riesgo seleccionada y su alternativa |
Fuente: Gómez y González (2009).
5.6. Evaluación de ambiente físico saludable
Zamberlan et al. (2010) establecen que desde las redes metabólicas de las células hasta las redes tróficas de los ecosistemas –es decir, los procesos y componentes de los sistemas vivos– están interconectados en forma de red, amplios sistemas que abordan el contexto ecosistémico, los bióticos (vivos) y abióticos (no vivos) que integran el espacio/ lugar/medio ambiente.
En este contexto, el ecosistema es visto como un espacio/ambiente/territorio formado por una comunidad de organismos, compuesta por los elementos biológicos, socioculturales/bióticos y los físicos/abióticos, que están interrelacionados, son interdependientes e interactuantes entre sí (Santos, 2009), siendo el ser humano uno de los miembros de esta comunidad.
Vista desde esta perspectiva, la calidad de vida depende del equilibrio de todos los componentes del ecosistema, ya que, sobre la base de la teoría de sistemas, todos los elementos que conforman el determinado espacio/medio ambiente están interrelacionados y tienen interacciones, se influyen mutuamente y son capaces de transformarlo. Por lo tanto, la calidad de vida de este espacio/ambiente/territorio depende del equilibrio de todos los elementos, en definitiva, de la sostenibilidad de cada uno de sus componentes (Zamberlan, 2010).
El enfoque de ecosistema de la salud humana, según Gaudet et al. (1997) y Yassi et al. (1999), surge esencialmente con la finalidad de proporcionar un paradigma integral que permita el manejo de los aspectos medioambientales asociados a la salud humana, situando a los individuos en el marco de un finito ecosistema físico, biológico y socioeconómico con el propósito de examinar los efectos que generan los factores medioambientales de tipo físico y social en la salud de las personas como parte activa de la dinámica de su ecosistema físico y social (Álvarez et al., 2007).
En estas evaluaciones, es necesario analizar el control social de los ecosistemas y la creación de entornos y espacios saludables, de acuerdo con los determinantes de la salud relacionados con el ambiente físico, la creación de entornos saludables y la supresión de riesgos ambientales (tabla 30).
Tabla 30. Evaluación de ambiente físico saludable
Énfasis | Dimensión que ha de evaluarse | Factor crítico | Áreas para posibles indicadores |
|
| Definición de determinantes de la salud relacionados con el ambiente físico | Diagnóstico local de determinantes ambientales de la salud (existencia y características) |
Creación de entornos saludables | Metas logradas según lo previsto en el plan local de control de determinantes ambientales | ||
Supresión de riesgos ambientales | Metas logradas según lo previsto en el plan local de control de determinantes ambientales |
Fuente: Gómez y González (2009).
5.7. Evaluación de entornos sociales saludables
Según la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), un municipio, ciudad o comunidad
empieza el proceso de ser saludable cuando sus lideres políticos, organizaciones locales y ciudadanos se comprometen y dan inicio al proceso de mejorar continua y progresivamente las condiciones de salud y calidad de vida de sus habitantes, fortaleciendo un pacto social entre las autoridades locales, las organizaciones comunitarias, y las instituciones de los sectores público y privado. El municipio usa la planificación participativa local como instrumento básico e incluye la participación social en el manejo, la evaluación y el proceso de toma de decisiones.
Hay tres rasgos esenciales que caracterizan a un municipio o comunidad saludable:
- Posiciona a la promoción de salud en un lugar destacado dentro de la agenda de desarrollo local.
- Establece alianzas y pactos que promueven un cambio viable y sostenible hacia condiciones de vida saludables.
- Incorpora lógicas de acción particulares.
Es por esto por lo que la evaluación ha de hacerse desde la creación y el fortalecimiento de entornos de soporte social, con la priorización del empoderamiento, midiendo la organización de las comunidades y la participación amplia en las decisiones, así como en el control social efectivo desde las acciones implementadas (tabla 31).
Tabla 31. Evaluación de entornos sociales saludables
Énfasis | Dimensión que ha de evaluarse | Factor crítico | Áreas para posibles indicadores |
|
|
| Diagnóstico del perfil local de empoderamiento con enfoques de equidad (existencia y características del diagnóstico) |
| Existencia de grupos de interés organizados formalmente | ||
| Porcentaje de participantes informados sobre los determinantes que afectan su salud | ||
| Existencia de instancias ciudadanas y control social efectivo |
Fuente: Gómez y González (2009).
5.8. Evaluación de servicios de salud
En las instituciones del sector sanitario (tanto públicas como privadas), existe un creciente interés por evaluar el conocimiento en aspectos relacionados con la calidad de la atención; para mejorarla, en los sistemas de salud se han desarrollado diversas acciones, como la organización de comités de mortalidad, grupos de consenso encargados de evaluar la optimización de las técnicas, comités y círculos de calidad, sistemas de monitoría, y la aplicación de encuestas de opinión a proveedores y usuarios, entre otras (Ramírez-Sánchez et al., 1998).
Para evaluar un sistema sanitario, es necesario tener en cuenta la definición de Kleczkowski et al. (1984), quienes indican que un sistema de salud ha de considerarse como un todo coherente que está compuesto de muchas partes relacionadas entre sí, tanto sectoriales como intersectoriales, además de la propia comunidad, y que produce un efecto combinado en la salud de la población. Para crear un sistema que tenga un propósito determinado, todas las partes han de funcionar juntas y ajustarse unas a otras. Esto puede conseguirse por medio de una comunicación constante y una división de trabajo entre las partes.
Es por esto por lo que, para diagnosticar la reorientación de los servicios de salud, se deben generar los indicadores desde el diseño de servicios preventivos, de servicios de salud integrales, y la promoción de la utilización de los servicios sanitarios según el perfil local, como también se debe tener en consideración la financiación de los servicios de salud para reducir la inequidad (tabla 32).
Tabla 32. Evaluación de servicios de salud
Énfasis | Dimensión que ha de evaluarse | Factor crítico | Áreas para posibles indicadores |
|
|
| Programas de tamizaje de la población asintomática según el perfil local (existencia, porcentaje de cobertura, accesibilidad y características) |
| Diagnóstico del perfil sanitario local (factores de éxito) | ||
| Definición de paquetes de servicios esenciales y prioritarios | ||
| Estudios que identifican las inequidades en el acceso a los servicios esenciales de salud (existencia y características del diagnóstico) |
Fuente: Gómez y González (2009).
5.9. Evaluación de políticas públicas
Osorio et al. (2010) determinan que la promoción de la salud ha sido motivo de análisis y discusión a lo largo del tiempo y que se ha utilizado como estrategia para realizar diversos planteamientos relacionados con la formulación de políticas públicas saludables e intervenciones dirigidas a personas y comunidades, y para la propuesta y realización de investigaciones en salud.
Pero, para generar estas políticas, se hace necesaria la voluntad política en salud, que se define como la disposición plena y real de los Estados y gobiernos de cualquier nivel, para actuar consecuentemente con su discurso y convertir en realidad lo que tanto se preconiza en materia de políticas públicas saludables, salud, bienestar, calidad de vida de la población y desarrollo humano. La voluntad política en salud se materializa a través del papel del Estado y del gobierno a cualquier nivel, por lo cual deberá estar enmarcada legalmente de manera tal que los factores políticos, económicos y sociales se proyecten orgánicamente con este enfoque tecnológico (Álvarez et al., 2007).
Así es posible generar una política pública saludable, que es una intención continuada de acciones que modifican positivamente las estructuras que afectan la salud y sus determinantes de orden biológico, ambiental, psicosocial, de estilos de vida y los relacionados con los servicios de atención sanitaria, planteados y definidos en el informe de Lalonde (Osorio, 2010).
Una vez entendidos los elementos de estas políticas, es entonces posible establecer los indicadores para su evaluación, que deben incluir la integralidad de la política, la participación popular en la gestión de la política y en general la estructura de la política.
Tabla 33. Evaluación de políticas públicas
Énfasis | Dimensión que ha de evaluarse | Factor crítico | Áreas para posibles indicadores |
|
|
| Fundamento técnico de la política (diagnóstico o investigaciones que respaldan la política) |
Participación popular en la gestión de la política | Grado de participación de los grupos de interés en la elaboración de la política (extensión de las instancias de participación, intensidad de las instancias de participación) | ||
| Porcentaje del presupuesto local destinado a atender los grupos postergados |
Fuente: Gómez y González (2009).
5.10. Evaluación de productos obtenidos
Los ejes de interés de la evaluación pueden tener perspectivas diferentes según la posición que se ocupa en el sistema. Así, los profesionales de la atención primaria tienen mayor interés en monitorizar sus progresos y su evolución, los que compran servicios se preocupan más por evaluar el logro de los objetivos establecidos y comparar centros y proveedores, y los proveedores tendrían que mostrar interés por estas dos dimensiones de la evaluación (Villalbí et al., 2003).
Estos ejes de evaluación tienen que ver con los indicadores de la calidad de vida, concepto que en su concepción más amplia recibe la influencia de factores como empleo, vivienda, acceso a servicios públicos, comunicaciones, urbanización, criminalidad, contaminación del ambiente y otros que conforman el entorno social e influyen sobre el desarrollo humano de una comunidad (Velarde-Jurado et al., 2002).
La evaluación del producto y de los resultados ha de valorar la prevalencia de factores de riesgo modificables y de enfermedades y mortalidad evitables, y el bienestar percibido por la población. Las características de la atención primaria le otorgan una elevada capacidad intrínseca para mejorar la equidad en la salud. Esta dimensión de la atención primaria ha de ser potenciada, y hay que monitorizarla al evaluar diferentes proveedores y centros (Villalbí et al., 2003).
Entre los indicadores para cuantificar la calidad de vida, están las medidas de desenlace que varían desde aquellas que son objetivas y fáciles de medir, como la muerte, otras que se basan en parámetros clínicos o de laboratorio (insuficiencia de un órgano), hasta aquellas que se basan en juicios subjetivos. Al igual que otros instrumentos que se desee utilizar en la investigación y en la práctica clínica, deben reunir requisitos metodológicos prestablecidos (Velarde-Jurado et al., 2002). Por esto, la evaluación de los productos obtenidos debe medirse en índices de incremento de indicadores positivos o en la reducción de indicadores negativos (tabla 34).
Tabla 34. Evaluación de productos obtenidos
Énfasis | Dimensión que ha de evaluarse | Factor crítico | Áreas para posibles indicadores |
|
| Incremento de indicadores positivos | Esperanza de vida |
| Años de vida libres de enfermedad |
Fuente: Gómez y González (2009).
5.11. Evaluación de la promoción de la salud como una política pública
Los indicadores para la evaluación de sus características como política pública deben incluir la integralidad, la participación popular en la gestión y en general su estructura. Para dicha evaluación, los elementos se presentan en la tabla 33.
5.12. Evaluación de las funciones de la promoción de la salud
Si bien con la anterior propuesta se logra aterrizar el MOPS como una política pública teórica y metodológica fundamentada, se propone, además, que se evalúe en el MOPS las cinco funciones básicas de la promoción de la salud establecidas en la Carta de Ottawa (OMS, 1986), que son las siguientes:
- Desarrollar aptitudes personales para la salud
- Desarrollar entornos favorables
- Reforzar la acción comunitaria
- Reorientar los servicios de salud
- Impulsar políticas públicas saludables.
Para esto, a continuación, se presentan los modelos internacionales de evidencia para acreditar que el MOPS se puede convertir en un caso exitoso de promoción de la salud, que pueda aplicarse satisfactoriamente a nivel internacional.
Evaluación de desarrollo de aptitudes personales para la salud. La promoción de la salud proporciona la información y las herramientas necesarias para mejorar los conocimientos, las habilidades y las competencias necesarias para la vida. Al hacerlo, genera opciones para que la población ejerza un mayor control sobre su propia salud y sobre el ambiente, y para que utilice adecuadamente los servicios de salud. Además, ayuda a que las personas se preparen para las diferentes etapas de la vida y afronten con más recursos las enfermedades y lesiones y sus secuelas. Teniendo en cuenta este planteamiento, se recomienda que la metodología de evaluación se base en el análisis de cambio de comportamientos de la población.
Los indicadores que conformarán la plataforma para la evaluación de esta función se presentan en la tabla 21.
En cuanto a las dimensiones que indicarán los resultados de la aplicación, se darán en función de las referencias marcadas en la tabla 23 “Dimensiones y estilos de vida en actividades de promoción de la salud”.
Evaluación de entornos favorables. La promoción de la salud impulsa que las personas se protejan entre sí y cuiden su ambiente. Para ello, estimula la creación de condiciones de trabajo y de vida gratificantes, higiénicas, seguras y estimulantes. Además, procura que la protección y conservación de los recursos naturales sea prioridad de todos. Es por esto por lo que el modelo que más se acerca a un ambiente físico de la promoción de la salud es el modelo PRECEDE-PROCEDE, que, a pesar de estar sucinto a un ambiente escolar, presenta los indicadores organizacionales requeridos para la evaluación de esta función, tal como se muestra en la tabla 19.
Por otra parte, el ecosistema es visto como un espacio/ambiente/territorio formado por una comunidad de organismos, compuesta por los elementos biológicos, socioculturales/bióticos y los físicos/abióticos, que están interrelacionados, son interdependientes e interactuantes entre sí (Santos, 2009), siendo el ser humano uno de los miembros de esta comunidad. Vista desde esta perspectiva, la calidad de vida depende del equilibrio de todos los componentes del ecosistema, ya que, sobre la base de la teoría de sistemas, todos los elementos que conforman el determinado espacio/medio ambiente están interrelacionados y tienen interacciones, se influyen mutuamente y son capaces de transformarlo. Por lo tanto, la calidad de vida de este espacio/ambiente/territorio depende del equilibrio de todos los elementos, en definitiva, de la sostenibilidad de cada uno de sus componentes (Zamberlan et al., 2010).
Esta evaluación estaría en función de analizar el control social de los ecosistemas y creación de entornos y espacios saludables, de acuerdo con los determinantes de la salud relacionados con el ambiente físico, la creación de entornos saludables y la supresión de riesgos ambientales (tabla 30).
Evaluación del reforzamiento de la acción comunitaria. La promoción de la salud impulsa la participación de la comunidad en el establecimiento de prioridades, la toma de decisiones y la elaboración y ejecución de acciones para alcanzar un mejor nivel de salud. Asimismo, fomenta el desarrollo de sistemas versátiles que refuercen la participación pública.
Los elementos proporcionados por el modelo Ecuador de “Buenas Prácticas para la Promoción de la Salud a Nivel Local” generan los indicadores necesarios para indicar si el MOPS cumple con la función del reforzamiento de la acción comunitaria (ver tabla 20).
Por otra parte, las dimensiones que deberán conformar la sistematización de información para evaluar esta función del MOPS serán las dimensiones de ambiente y entornos saludables incluidas en la tabla 24, denominada “Dimensiones de ambiente y entornos sociales en actividades de promoción de la salud”.
Evaluación de reorientación de los servicios de salud. La OPS/OMS (2014) propone las buenas prácticas como un mecanismo para brindar alternativas de soluciones eficaces en el ámbito de la intervención de la salud pública. Como ya se ha señalado en apartados anteriores, los lineamientos fundamentales para poder cumplir con una buena práctica son los siguientes: a) eficacia en el abordaje del problema identificado previamente, b) eficiencia y promoción en la utilización óptima de los recursos limitados, c) sostenibilidad de los resultados, y d) adaptación y capacidad de réplica de prácticas y estrategias de solución en casos con condiciones y recursos semejantes.
Para que el MOPS cumpla con estas características, es necesario evaluarlo en función de los indicadores que se presentan en la tabla 17 “Evaluación del Modelo Buenas Prácticas OPS/OMS)”.
Evaluación al impulsar políticas públicas saludables. La Unesco propone el abordaje teórico y operativo de la buena práctica como una actuación que mejore los procesos y los resultados a través de una política pública que considere el siguiente conjunto de características (las cuales ya fueron desarrolladas en párrafos previos): 1) fiabilidad, 2) innovación, 3) efectividad, 4) sostenibilidad, 5) contractibilidad y transferibilidad (Pérez Serrano, 2011) (revisar tabla 18 “Evaluación del Modelo Buenas Prácticas Unesco”).









Excelente esquema