Nuestros cursos:

Nuestros cursos:

7 La Educación Sexual Integral como horizonte investigativo en la formación en Ciencias de la Educación

Sabrina Valeria Miño[1]

Resumen

El presente capítulo tiene como principal objetivo emprender un análisis descriptivo de las investigaciones alusivas a la ESI realizadas por estudiantes de la Cátedra Trabajo de Campo en la carrera de Ciencias de la Educación entre 2018 y 2023. No obstante, entendemos que estas producciones se dan en un contexto más amplio. Por ello se efectúa un recorrido por las tensiones entre la ESI y la universidad y, una breve historización respecto a las vinculaciones de la Facultad de Humanidades y Artes con los estudios de género y sexualidades.

  

Palabras clave: ESI, investigación, Ciencias de la Educación.

Introducción

Trabajo de Campo constituye uno de los espacios curriculares que componen el Plan de Estudios (1985) de la carrera de Ciencias de la Educación en la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Dicha interárea (llamada así por su rol articulador entre las áreas) se encuentra dividida en dos trayectos anuales, ubicados en tercer y cuarto año de la carrera. En tercer año, el espacio se propone como objetivos iniciar a los/las estudiantes en la práctica investigativa, en los distintos ámbitos en que se desarrolla el quehacer educativo y proporcionar oportunidades para realizar trabajos de campo sobre diferentes aspectos de la realidad socio-educacional (UNR, 2021a). Por su parte, Trabajo de Campo II, pretende proporcionar las herramientas teórico-metodológicas para el desarrollo de una práctica investigativa completa con trabajo de campo referente a una problemática socioeducativa (UNR, 2021b). De esta forma, las investigaciones empiezan a gestarse con los aprendizajes construidos en Trabajo de Campo I y culminan en Trabajo de Campo II.

Una de las riquezas del espacio radica en que es propuesto como una instancia de articulación del plan de estudios que permite establecer relaciones bidireccionales entre las dimensiones teóricas y fácticas del conocimiento así lo indica la fundamentación de su Programa. Dicho conocimiento es construido al interior de la cátedra y en el resto de las áreas que componen el plan de estudios (Área del Sujeto, Área de las Instituciones y Área del Curriculum) y todo ello es volcado en un complejo proceso de investigación. A raíz de la experiencia en la cátedra fue posible advertir el interés del estudiantado por emprender investigaciones relativas a la Educación Sexual Integral (ESI) en el marco de Trabajo de Campo.

La Ley N° 26.150 de Educación Sexual Integral sancionada en 2006 constituye un escrito breve, pero que aporta grandes definiciones y postulados, especialmente en el artículo N° 1. Este alude a la concepción integral de sexualidad que detenta el proyecto, estableciendo que la misma abarca dimensiones físicas, psicológicas, históricas, culturales y éticas. Al posicionarse desde este paradigma, se pretendió poner en cuestión la perspectiva biologicista que reduce la sexualidad a genitalidad y reproducción, al mismo tiempo que corrompe el mandato de las ciencias médicas como aquella (única) entidad con la autoridad para el abordaje de la sexualidad. De esta forma se posiciona a la escuela y los/las docentes como sujetos que portan la responsabilidad de impartir saberes al respecto.

Frente a la carencia de un dispositivo específico en el que se aborden estas cuestiones en la carrera, Trabajo de Campo se ha convertido en el espacio propicio para que estudiantes interesados/as logren investigar y adentrarse en las problemáticas de género, sexualidades y Educación Sexual Integral. De allí que nuestro análisis apeló a la revisión del abordaje de la Educación Sexual Integral en las investigaciones producidas por estudiantes en el marco de Trabajo de Campo durante el período 2018-2023. Con la mira colocada en dicha problemática se estipularon los siguientes objetivos: indagar la tradición de la Facultad de Humanidades y Artes respecto a problemáticas de género y sexualidades y describir las principales orientaciones de las investigaciones referidas a la ESI realizadas por estudiantes de Trabajo de Campo en el período indicado.

A partir de lo propuesto, resultó necesario rastrear, revisar y organizar los trabajos alusivos a la ESI realizados en la cátedra, en pos de identificar orientaciones, enfoques y recurrencias en los mismos. El recorte temporal elegido es puramente intencional, pues a pesar de que la Ley N° 26.150 fue sancionada en el 2006 en medio de fuertes tensiones, en el año 2018 a la luz del debate parlamentario por la Interrupción Voluntaria del Embarazo la ESI vuelve a estar en escena. Esto se da no sólo como parte del lema de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, sino que también se cuela en los discursos de los grupos opositores como estrategia de prevención.

La tradición militante de la Facultad de Humanidades y Artes en problemáticas de género y diversidades y las actividades propuestas por la Escuela de Ciencias de la Educación, otorgaron un marco de referencia para emprender un pertinente estudio respecto a las investigaciones que implican a la Educación Sexual Integral llevadas a cabo por los/las estudiantes de Trabajo de Campo. En efecto, dichas investigaciones sólo pudieron ser comprendidas en profundidad al ser abordadas en su contexto de realización. Respecto al método, además del análisis documental fue preciso realizar entrevistas a docentes con trayectoria en temáticas de género y diversidad dentro de la Facultad.

La ESI en el ámbito Universitario: una historia de tensiones

Retrotrayéndose a lo estipulado por la Ley N° 26.150, los niveles educativos alcanzados por la obligatoriedad de la norma incluyen desde el nivel inicial hasta el nivel superior de formación docente. En términos formales no consideraría a la universidad; no obstante, es menester tener en cuenta que en las universidades se dictan carreras de formación docente por lo que podría advertirse una contemplación parcial de las carreras de profesorados en las diversas universidades de nuestro país. Sin embargo, el debate es más complejo.

Báez (2021) considera a esta problemática como una zona gris de la ley y afirma que esto impulsó una inclusión más o menos voluntaria de temáticas de educación sexual integral y género en el ámbito universitario. Es así que la autora identifica cuatro hitos que impulsaron la ampliación de estos debates. El primero remite al pedido de estudiantes trans de ser reconocidos/as según su autopercepción, este pedido de las bases implicó poner de relieve la importancia de la educación sexual en el aula universitaria.

El segundo hito llega de la mano del aumento de denuncias de acoso y violencia de género en las facultades. Estas denuncias traccionaron la creación de protocolos y formas de intervenir en estos casos. La tercera escena fue la sanción de la Ley N°27.499 “Ley Micaela” y su incorporación en las universidades. Finalmente, el cuarto hito se vincula con el uso del lenguaje inclusivo y no binario en las aulas de este nivel, tanto así que diversas instituciones -entre ellas la (UNR)[2]– regularon su uso mediante normativas que visibilizaron la temática.

Estas escenas brevemente mencionadas dan cuenta de que las formas en que se habitan las universidades constituyen un currículum oculto de educación sexual y que la sexualidad, las identidades de género y las diversidades son inherentes a estas instituciones. Sin embargo, este camino no está libre de tensiones y resistencias, las principales se encuentran vinculadas estrechamente con la autonomía universitaria y la libertad de cátedra. Aunque estos son dos bastiones históricos en las luchas del nivel universitario, en la mayoría de los discursos sobre la inclusión de la ESI como contenido y como perspectiva política, la autonomía y la libertad de cátedra parecerían ir en detrimento de estos nuevos derechos.

Baez (2021) afirma que estos conceptos parecieran cerrar el debate, la revisión o inclusión de temas vinculados a la ESI, “La apelación a los principios de autonomía y libertad desde estas posiciones se acerca en mayor medida a la idea de un muro que delimita un adentro universitario y un afuera, leído como imposición” (p.77). Desde esta perspectiva, la ESI representa una provocación que pone en jaque estos muros, ya que tensiona no solamente los contenidos que integran (o no) un programa de cátedra, sino también las perspectivas con las que estos son abordados, le legitimación del saber, las desigualdades y violencias presentes en las instituciones universitarias y también a la amplia y sostenida vulneración de derechos de las diversidades en la esfera académica.

Las resistencias a la ESI en el ámbito universitario son históricas y Baez (2021) afirma que estas se vinculan con la constitución de las universidades como espacio privilegiado de producción de conocimientos científicos y objetivos, características que a simple vista estarían ausentes en los estudios de género y diversidades. Otra tensión imperante radica en la persistencia de restos androcéntricos y heterosexistas en las prácticas y el conocimiento universitario, consideramos apropiadas las reflexiones de Morgade, Fainsod, Baez y Grotz (2018) al respecto:

La inclusión de la ESI en la formación de profesores/as en la universidad se emplaza sobre un terreno donde, por un lado, persisten la formación academicista, libresca y enciclopédica con fuertes sesgos sexistas y heteronormativos en su construcción disciplinar, y donde, además, se privilegian las licenciaturas por sobre la titulación de profesores/as. (p.92)

En este sentido la ESI desafía tradiciones universitarias de larga data, ya que implica un proyecto político y pedagógico de carácter integral y transversal, sin dudas ello requiere una nueva forma de entender las relaciones entre la universidad y la sociedad. En este sentido, resultan pertinentes las aportaciones de De Sousa Santos (2005), quien afirma que durante el siglo XX el conocimiento universitario se caracterizó por ser fuertemente disciplinar y que al estar signado por la autonomía se mantuvo esencialmente descontextualizado de las necesidades reales de la sociedad. Desde esta perspectiva la distinción entre conocimiento científico y otros tipos de conocimientos sería total, no obstante, el autor considera que en los últimos años tuvieron lugar transformaciones que alteraron este modelo y condujeron a un nuevo formato. Dicha transición es denominada por como el paso del conocimiento universitario al conocimiento pluriuniversitario, este refiere a un “Conocimiento contextual en la medida en que el principio organizador de su producción es la aplicación que se le puede dar” (De Sousa Santos, 2005, p. 44).

Se trata de un conocimiento que interactúa con otros conocimientos; de esta forma, es más heterogéneo y menos jerárquico por lo que, se adapta mucho mejor a las particularidades del contexto actual. El autor afirma que el conocimiento pluriuniversitario requiere de responsabilidad social y cuestiona los preceptos y la relación entre ciencia y universidad sobre los que se sostiene el conocimiento universitario.

Si pensamos la ESI desde este nuevo panorama social y universitario podemos aventurarnos a pensar que esta confronta con las formas de construir conocimiento, la relación de la universidad con la sociedad, la docencia y la extensión universitaria. Sin dudas, en los últimos años la sociedad ha reclamado por la construcción de nuevos saberes y experiencias desde los feminismos, por lo que la universidad debe abrirse a nuevos horizontes. Tesoriero (2019) estudia sobre esta temática y afirma que los feminismos han tenido una inédita presencia en la escena pública de la mano de fuertes movilizaciones masivas. Según la autora existieron dos puntos de inflexión, primero la manifestación bajo la consigna de #NiUnaMenos en el año 2015 y, en segundo lugar, el debate parlamentario por la legalización del aborto que dio origen a lo que se conoce como “Marea Verde” en 2018.

Es una realidad que la sanción de la Ley de Educación Sexual Integral precede a estos debates sociales, sin embargo, la ebullición de estos hitos puso nuevamente en la escena pública a la ESI como una herramienta de acción transformadora fundamental en el ámbito educativo. En efecto, Tesoriero (2019) considera a estos movimientos como actores políticos que impulsan cuestionamientos y cambios sociales. Indudablemente, la universidad se hizo eco de estos requerimientos de las bases y ello ha decantado en políticas universitarias internas y en trabajo investigativo.

Relato de una tradición: la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario, pionera en estudios de género

La Facultad de Humanidades y Artes (FHyA) de la UNR es pionera en lo que respecta a problemáticas de género. No solo se constituye como espacio histórico de encuentro e intercambio para las diversidades, sino que además se erige como un ámbito de formación en torno al género, las sexualidades y los estudios LGTBQ+. La Facultad acogió a los/las primeros/as activistas y militantes feministas pero también docentes que se abocaron a estudiar las problemáticas de género desde sus disciplinas. Asimismo, la Facultad de Humanidades y Artes representó un espacio seguro para sujetos que no tenían lugar en otros ámbitos sociales y esta militancia política motivó encuentros entre la diversidad y la creación de instancias de formación, investigación e intervención. Podríamos definir esta tradición como un activismo político y académico.

Entre estas actividades tiene un lugar destacado el Centro Interdisciplinario sobre las Mujeres (CEIM) creado en 1982 por Hilda Habichayn con el nombre de Centro de Estudios Históricos sobre las Mujeres (CEHM). Durante los primeros años su objetivo se remitió a reunir a docentes investigadoras interesadas “en visibilizar y en rescatar el rol de las mujeres en los diferentes momentos históricos, siguiendo las tendencias teóricas reflejadas en las obras de historia de las mujeres de George Duby y Michell Perrot” (Arce y Moreno, 2015, p. 24).

Asimismo, también recibían a aquellas mujeres que, aunque no pertenecieran al ámbito académico, habían enarbolado la bandera de la militancia feminista en los años 70. Con el correr del tiempo, los intereses fueron variando y se abrieron a nuevas disciplinas, ya no se limitarían a la “historia de las mujeres” sino que buscaron ampliar los marcos conceptuales y metodológicos desde el aporte de disciplinas como la antropología, sociología, política, educación, derecho, arte, salud, etc. De allí deviene el cambio en la denominación del Centro (Arce y Moreno, 2015).

En íntima relación con el CEIM se funda en 1993 la primera Maestría Interdisciplinaria sobre la problemática de género en Latinoamérica “Teniendo como punto de partida el reconocimiento que recibió el CEIM en 1991 por parte de CLACSO (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales), habilitándolo a dictar un curso sobre la “Condición social de las Mujeres: presente y pasado” (Arce y Moreno, 2015, p. 30). Dicho curso constó de una convocatoria masiva por lo que se impulsó la idea de avanzar con más propuestas de formación en el nivel superior. Surge entonces la maestría que más tarde y hasta la actualidad se titularía “Poder y Sociedad desde la Problemática de Género”. La maestría representa una opción de formación que oferta la Facultad de Humanidades y Artes, al mismo tiempo que se erige como un espacio de lucha y militancia feminista dentro de la facultad y de la universidad.

No obstante, la tradición de la Facultad de Humanidades no acaba en la Maestría, pues constantemente se han desarrollado propuestas y espacios que se interesan en la temática y que nacen producto de las necesidades de los diversos claustros de la Facultad. Nos referimos a la “Comisión de géneros y disidencias sexuales” creada en 2014 por el Consejo Directivo a raíz de notorios e importantes casos de acoso dentro de la facultad. Su función es el seguimiento de las intervenciones en pos de que se cumplan los procedimientos acordados y la promoción de actividades para prevenir la violencia por razones de género. Durante este periodo empiezan a gestarse de manera interdisciplinaria protocolos de acción frente a estas situaciones en las distintas unidades académicas de la universidad. Es así que nuestra facultad mediante la Resolución N° 1579/2014 C.D. funda el “Espacio de atención de violencia, acoso sexual y discriminación de género” cuya tarea es atender a la prevención, denuncia y atención de los integrantes de la facultad y garantizar la correcta aplicación del protocolo de acción.

Otro hecho de importancia que orienta el rumbo de la facultad es la creación de la “Secretaría de Políticas Sexogenéricas” en el año 2019. Esta tiene como objetivo la implementación de nuevos marcos epistémicos, culturales y sociales tendientes a la reivindicación, reconocimiento y valoración de las identidades sexo-disidentes. Desde la secretaría se impulsan diferentes actividades tales como talleres de formación y sensibilización sobre la temática.

Paralelamente, dentro de la Secretaría radica el Programa de Educación Sexual Integral, este se ocupa de tareas vinculadas a la reflexión desde el campo educativo. El Programa se encuentra integrado por docentes, graduados/as y estudiantes de las distintas carreras de la Facultad, pero mayormente por Cientistas de la Educación. Desde la entidad se organizan eventos relativos a la ESI con alcance federal e internacional.

Además de estos organismos la Facultad propone instancias de formación. La más antigua es la Maestría de “Poder y sociedad desde la problemática de género”, y luego encontramos propuestas más actuales como la “Especialización Interdisciplinaria en sexualidad y género”, la “Especialización en Educación Sexual Integral”, la Diplomatura de “Estudios Superiores en género y sexualidades en clave Latinoamericana” y por último, seminarios de contenidos transversales que incluyen a la Cátedra “Posporno” e “Introducción a la perspectiva de género”.

Podemos afirmar entonces que la tradición en las temáticas que nos ocupan en nuestra Facultad ha seguido dos vías bien diferenciadas, por un lado la que germinó gracias a la lucha de las bases y por otro lado, las instancias de formación académica. Esta última configura una trama muy potente en términos de reflexión sobre género, sexualidades y diversidad. No obstante, es menester aclarar que este camino no ha estado libre de resistencias institucionales, burla y persecución y, aunque es una temática interesante excede a los fines de este capítulo.

Las investigaciones sobre ESI en la cátedra “Trabajo de Campo” de la UNR

Trabajo de Campo, que representa la cátedra de interés para este estudio, depende de la Escuela de Ciencias de la Educación de la Facultad antes descripta. Tal como se ha mencionado, el Plan de estudios del año 1985 vigente hasta el 2022 operó décadas antes de la sanción de la Ley de Educación Sexual Integral. Por ende, es una obviedad la ausencia de un espacio específico en el que se aborden contenidos y/o posicionamientos referentes a la Ley. Sin embargo, en los últimos años desde la Escuela de Ciencias de la Educación se ha propuesto una variopinta agenda de actividades destinada al abordaje de la ESI, las diversidades y el género. Entre ellas se encuentran las Primeras Jornadas de “Educación, Género y Sexualidades” y la propuesta de talleres y charlas alusivas para estudiantes y docentes.

Otro tópico de crucial interés es el hecho de que la Escuela de Ciencias de la Educación se encarga de la formación docente para profesionales de otras carreras de la UNR. En este sentido, la tarea de la escuela es fundamental, formar docentes desde una perspectiva de la ESI. Sin dudas, Ciencias de la Educación constituye un ámbito nuevo pero prolífico para promover instancias de formación y militancia en lo que respecta a las problemáticas de género y la ESI.

En apartados anteriores hemos manifestado nuestro objetivo de describir y analizar las investigaciones referidas a la ESI que fueron realizadas por estudiantes entre los años 2018 y 2023. Los resultados aquí presentados constituyen una primera aproximación al enfoque que los/las estudiantes de Trabajo de Campo les otorgaron a sus trabajos en los períodos indicados.

Entre 2018 y 2023 se han realizado 12 investigaciones grupales que se reparten equitativamente entre Trabajo de Campo I (TCI) y Trabajo de Campo II (TCII) (Tabla N°n1). Lo primero que debemos señalar es la gran cantidad de trabajos producidos: al menos dos grupos por año se inclinan por esta temática. En el 2018 hallamos dos investigaciones en el marco de TCII; en 2020, 4 trabajos en TCI; en 2021 contamos 1 trabajo en TCI y 3 en TCII y finalmente, en 2023 se produjo 1 investigación en TCI y 1 en TCII. Es menester declarar que en TCI, correspondiente al tercer año de la carrera, los/las estudiantes elaboran un proyecto de investigación; por lo tanto, estas producciones son más breves que las que se desarrollan en cuarto año, además tienen la particularidad de que el trabajo de campo propiamente dicho no es llevado a cabo en esta primera instancia.

Tabla 1. Investigaciones sobre ESI 2018-2023

Ref.

Nombre de la Investigación

Autores/as

Año
y Cátedra

1

Inclusión de la ESI en la Facultad de Humanidades y Artes en el 2018

Campestrini, Paul, Scalella y Talavera2018 – TCII

2

Las resistencias que surgen en los/las docentes a la hora de implementar la ESI en el Nivel Inicial en dos jardines de Rosario

Menéndez, Vicentín y Vila2018 – TCII

3

La ESI como derecho social y práctica inclusiva. Un abordaje desde la discapacidad para pensar su inclusión social y educativa

Bianchi Zabala y San2020 – TCI

4

El abordaje de la Educación Sexual Integral en los Institutos de Formación Docente en Rosario

Burgos, Cofone y Torres2020 – TCI

5

La perspectiva de género en las vivencias y experiencias de lxs estudiantes de formación docente de nivel primario del Instituto Superior Particular Incorporado N°9085, de la ciudad de San Lorenzo, Santa Fe

García Gimenez y Rodríguez2020 -TCI

6

La relación entre cultura patriarcal y educación primaria

Segovia y Ochippinti2020 – TCI

7

La implementación de la Educación Sexual Integral en Santa Fe en escuelas de gestión privada y de gestión pública de nivel medio

Bertora, Ferrer y Jurado2021 – TCI

8

Educación Sexual Integral (E.S.I.) e Intersectorialidad

Zabala y Giorgi2021 – TCII

9

Educación con perspectiva de género. Estudio de caso del Profesorado de Educación Primaria del Instituto Superior Particular Incorporado N°9085 (San Lorenzo, Santa Fe)

García Giménez y Rodríguez2021 – TCII

10

El abordaje de la Educación Sexual Integral (ESI) en los Institutos de Formación Docente en Rosario

Burgos, Cofone y Torres2021 – TCII

11

Estudio comparado acerca de la Educación sexual entre Argentina e Italia

Bruno, Gutiérrez y Ruiz Díaz.2023 – TCI

12

La ESI como derecho social y práctica inclusiva. Un abordaje desde la discapacidad para pensar su inclusión social y educativa en la Escuela Especial “Antonio Berni” N.º 2049 de la ciudad de Rosario en el ciclo lectivo 2023

Angeletti, Farías y San2023 – TCII

Fuente: elaboración propia.

Las 12 investigaciones de interés tienen como objeto de estudio la Educación Sexual Integral pero con objetivos diferentes. Cada grupo le ha otorgado su impronta a las investigaciones y ha focalizado en distintos aspectos. Sin embargo notamos un punto en común: el interés por estudiar los distintos grados de implementación de la ESI en el sistema educativo. Los/las estudiantes se preguntan por las resistencias, implementaciones y estrategias emprendidas por los/las diversos/as sujetos de la educación.

Los grupos optan por problemas de investigación cuyo recorte principal está basado en los niveles del sistema. De los 12 trabajos estudiados 9 responden a los niveles: 5 se inclinan por analizar el nivel superior de formación docente, 1 trabajo se ocupa del nivel inicial, 1 para nivel primario, 1 para el nivel secundario y 1 para la educación universitaria. Las 3 producciones restantes focalizan en las modalidades del sistema educativo argentino: 2 eligen la educación especial y 1 la educación intercultural bilingüe. Resulta interesante remarcar que la carrera de Ciencias de la Educación de la FHyA brinda mayores competencias para desempeñarse en el nivel superior y universitario de formación docente, por lo que se corresponde con la abundancia de investigaciones que dirigen su interés en este nivel.

Por otro lado, si nos remitimos a las perspectivas desde las que encaran sus producciones notamos una recurrencia: los/las estudiantes parten del marco normativo que envuelve a la Ley ESI. Nos referimos a la Ley de Educación Nacional N° 26.206, los Lineamientos Curriculares para la ESI (2008), la Resolución N° 340/18, etc. Además, la mayoría de los trabajos abordan la ESI vinculada con otras legislaciones relativas a la diversidad. Asimismo, reparamos en que las investigaciones se nutren de la perspectiva de género y los Derechos Humanos como marco general de los escritos y, en estrecha relación, en todos los casos se reiteran las categorías de género, sexualidad, y diversidad. En menor medida se identifican categorías tales como feminismo, patriarcado e interseccionalidad. Por otra parte, es interesante cómo los grupos no desconocen la dimensión curricular de análisis, ya que 3 de ellos consideran la tensión que existe en la sanción de políticas públicas, documentos curriculares y su aplicación en la realidad, por ello se valen de nociones como traducción, nivel de concreción curricular, etc.

En términos metodológicos, el trabajo investigativo es bastante uniforme, en tanto se orienta a una descripción y comprensión de los fenómenos. Prima la lógica cualitativa -10 de ellos optan por esta- y se valen de las técnicas de recolección de información propias de este paradigma. 10 investigaciones recurren a la entrevista, 4 al análisis documental y 3 a la observación participante. En casi todos los casos se hace presente la estrategia de triangulación. Por otro lado, los 2 trabajos restantes añaden la encuesta; de esta manera, se sitúan bajo una lógica mixta. Debido al interés del que parten las producciones, la población por excelencia ha sido representada por docentes de cada nivel y modalidad, aunque también se le otorgó voz a directivos, estudiantes y familias. De esta forma, entendemos que los/las estudiantes buscan respuestas principalmente en quienes se encuentran ejerciendo su futuro rol.

Reflexiones finales

En el presente capítulo hemos efectuado un recorrido por las tensiones entre la ESI y la universidad, desarrollamos una breve vinculación entre la Facultad de Humanidades y Artes y temáticas referentes al género y las sexualidades y, finalmente describimos 12 trabajos cuyo objeto de estudio es la ESI. Es interesante que a pesar de la libertad que porta el estudiantado para la selección de la problemática educativa a estudiar, un significativo número de grupos ha optado por el abordaje del tema que nos ocupa.

Creemos que la profusión de investigaciones relativas a la ESI en los últimos años se debe a dos cuestiones. Por un lado, la exuberancia de los movimientos feministas que se vieron acrecentados en 2018 a raíz de los debates parlamentarios por la Ley IVE que posicionaron a la ESI en la escena pública como elemento de tensión. Y por otro lado, la extensa tradición de la Facultad de Humanidades en problemáticas de género y sexualidades. En la carrera de Ciencias de la Educación la cátedra de Trabajo de Campo ofició de entorno propicio para la proliferación de estudios relativos a la Educación Sexual Integral. Creemos que ello se debe a la libertad que ofrece la cátedra y un área de vacancia dentro de la carrera para la formación e investigación de estas temáticas.

En otro orden de ideas, advertimos que todas las producciones se interesan por el grado de implementación de la ESI en el sistema educativo en distintos niveles y modalidades. Atribuimos este interés al hecho de que si bien, la ESI es una ley de 17 años de antigüedad y es acompañada por un paquete legislativo importante, los textos legales no garantizan su real aplicación en las escuelas. De allí, que los grupos identifican resistencias de los/las distintos sujetos educativos y dificultades de base en las instituciones. No obstante, todos parten de la ESI desde una perspectiva de género y los Derechos Humanos, pues a pesar de que reconocen las deficiencias del sistema no le quitan valor al marco normativo.

Entendemos que la ESI representa un espacio de lucha dentro de la universidad, especialmente al interior de la Facultad de Humanidades y Artes en la Carrera de Ciencias de la Educación. Los/las estudiantes muestran un alto interés por la Educación Sexual Integral y la caracterizan como una herramienta de transformación social y como una posibilidad de entablar relaciones educativas más justas, igualitarias y democráticas.

Agradecimientos

Agradezco a los/las estudiantes de Trabajo de Campo que otorgaron su consentimiento para realizar este análisis. Asimismo, a la Directora del Programa de ESI de la Facultad de HyA Verónica Zamudio, la Secretaria de Políticas Sexogenéricas Natalia Cocciarini y a la Prof. Cristina Viano por acceder a ser entrevistadas y permitir una somera reconstrucción de la historia de nuestra facultad.

Referencias bibliográficas

Arce, L. I. y Moreno, M. M. (2015). CEIM. Un espacio con memoria. En: A.E. Koldorf Generando conexiones. Aportes desde el feminismo y el concepto de género al uso y acceso responsable de las TICS. Ediciones delrevés.

Báez, J. (2021). El aula de la ESI: universidad, conocimiento y educación sexual. En: Scharagrodsky, P. A. Educación por la desobediencia sexo-genérica (págs. 71-84). Bernal: Universidad Nacional de Quilmes. https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/libros/pm.5080/pm.5080.pdf

Cátedra de Trabajo de Campo. (2021a). Programa de Cátedra de Trabajo de Campo I.

Cátedra de Trabajo de Campo. (2021b). Programa de Cátedra de Trabajo de Campo II.

De Sousa Santos, B. (2005). Descolonizar el saber, reinventar el poder. Trilce.

Ministerio de Educación de la Nación. (2006). Ley N° 26.150 de Educación Sexual Integral.

Ministerio de Educación de la Nación. (2006). Ley N° 26.206 de Educación Nacional.

Morgade, G., Fainsod, P., Baéz, J. y Grotz. (2018). De omisiones, márgenes y demandas. Las universidades y su papel cardinal en la educación sexual con enfoque de género. En Rojo, P., Jardón, V. (comps.), Los enfoques de Género en las Universidades (págs. 67-95). Programa Universitario de Diversidad Sexual (UNR), Asociación de Universidades Grupo MONTEVIDEO y Programa Género y Universidad. http://grupomontevideo.org/sitio/wp-content/uploads/2018/11/Libro-AUGM-2018-5.pdf

Tesoriero, V. (2019). La Marea Verde como nuevo actor político. Cambios en el movimiento feminista argentino. Revista Plaza Pública, 22, Año 12, 101-107.

Trabajos finales correspondientes a la Interárea “Trabajo de campo”, Escuela de Ciencias de la Educación (UNR)

Angeletti, G., Farías, C. y San, L. (2023). La ESI como derecho social y práctica inclusiva. Un abordaje desde la discapacidad para pensar su inclusión social y educativa en la Escuela Especial “Antonio Berni” N.º 2049 de la ciudad de Rosario en el ciclo lectivo 2023.

Bertora, M., Ferrer, L. y Jurado, J. (2021). La implementación de la Educación Sexual Integral en Santa Fe en escuelas de gestión privada y de gestión pública de nivel medio.

Bianchi Zabala, S. y San L. (2020). La ESI como derecho social y práctica inclusiva. Un abordaje desde la discapacidad para pensar su inclusión social y educativa.

Bianchi Zabala, S. y Giorgi, N. (2021). Educación Sexual Integral (E.S.I.) e Intersectorialidad.

Burgos, R., Cofone, P. y Torres, A. (2020). El abordaje de la Educación Sexual Integral en los Institutos de Formación Docente en Rosario.

Burgos, R., Cofone, P. y Torres, A. (2021). El abordaje de la Educación Sexual Integral en los Institutos de Formación Docente en Rosario.

Bruno, G., Gutierrez S. y Ruiz Días, F. (2023). Estudio comparado acerca de la Educación sexual entre Argentina e Italia.

Campestrini, H., Paul, J. G., Scalella, F. A. y Talavera, M. E. (2018). Inclusión de la ESI en la Facultad de Humanidades y Artes en el 2018.

García Giménez, B. y Rodríguez, M. (2020). La perspectiva de género en las vivencias y experiencias de lxs estudiantes de formación docente de nivel primario del Instituto Superior Particular Incorporado N° 9085, de la ciudad de San Lorenzo, Santa Fe.

García Giménez, B. y Rodríguez, M. (2021). Educación con perspectiva de género. Estudio de caso del Profesorado de Educación Primaria del Instituto Superior Particular Incorporado N° 9085 (San Lorenzo, Santa Fe).

Menéndez, P., Vicentín, J. y Vila, N. (2018). Las resistencias que surgen en los/las docentes a la hora de implementar la ESI en el Nivel Inicial en dos jardines de Rosario.

Ochipinti, O. y Segovia, D. (2020). La relación entre cultura patriarcal y educación primaria.


  1. sabrinavaleria.mi@gmail.com.
  2. La UNR acepta y regula el uso del lenguaje inclusivo y no sexista mediante la Resolución C.S. N°662/19: https://unr.edu.ar/wp-content/uploads/2022/06/RCS-662-19-Lenguaje-No-Sexista-e-Inclusivo.pdf


Deja un comentario