Nuestros cursos:

Nuestros cursos:

Participación y promoción de derechos con estudiantes del Colegio Universitario Patagónico “Prof. Adriana Librandi”, Comodoro Rivadavia (2021-2023)

Gisela Godoy[1] y Héctor Márquez[2]

Resumen

El trabajo describe un proyecto de intervención comunitaria llevado a cabo por estudiantes de 4to año del Colegio Universitario Patagónico “Prof. Adriana Librandi”, cuyo objetivo es promover los derechos de niños, niñas y adolescentes. Este proyecto se enmarca en el Taller Integrador Orientado y se inicia con un diagnóstico de las instituciones que trabajan con la niñez y la adolescencia en Comodoro Rivadavia. Luego, se establece un contacto inicial con la institución Patio Abierto, lo que facilita la comprensión de las necesidades e intereses de los niños y niñas. Los y las estudiantes diseñan actividades para conocer los intereses de este grupo y, basados en el paradigma de protección integral de derechos, buscan promover estos a través de diversas estrategias, como jornadas recreativas, talleres y murales. El aporte fundamental de este trabajo al campo educativo radica en la integración efectiva de la teoría y la práctica, fomentando la formación de estudiantes comprometidos con la transformación social, la equidad y la promoción de derechos, quienes desarrollan habilidades esenciales y se convierten en agentes de cambio activos en sus comunidades

  

Palabras clave: talleres integradores, educación transformadora, participación comunitaria, derechos de las infancias.

Introducción: objetivo y posicionamiento

Práctica reflexiva como la posibilidad de generar una capacidad de los docentes de reflexionar sobre su propia práctica, y ese proceso de reflexión empieza justamente desde la práctica. No es un proceso teórico en que primero voy a ver, abordar, por ejemplo, una teoría, y después voy a ver qué pasa con esa teoría en la práctica. La práctica reflexiva parte justamente de esa situación de enseñanza que generó alguna incomodidad en la clase. Esa situación de práctica es un motor que va a despertar procesos de reflexión.

   

Rebeca Anijovich, Práctica Reflexiva, 2018

Desde el punto de vista de una sociología explicativa, que da cuenta de lo que hace la gente, es vital examinar cómo se hacen, y el sistema escolar en las sociedades modernas es uno de los lugares donde se fabrican las personas, donde se crean las formas de pensar, las formas de actuar, en relación directa con la familia.

   

Pierre Bourdieu, entrevista de D. Bollinger, 1991

En el marco de este trabajo, se retoma la idea, desarrollada por Rebeca Anijovich, respecto de la relevancia de sistematizar prácticas reflexivas en torno a experiencias educativas exitosas y, de igual manera, a aquellas que podrían considerarse “fallidas” desde una perspectiva convencional. Esto con la pretensión de que los/as educadoras/as se conviertan en investigadores/as de su propio trabajo, explorando y comprendiendo la complejidad de las situaciones de enseñanza y aprendizaje con el fin de adaptar y mejorar sus enfoques pedagógicos, ajustar sus objetivos y acciones; y, finalmente, transformar su práctica para lograr mejores resultados educativos (Anijovich, 2018). El presente escrito se sustenta, además, en la convicción, inspirada en las reflexiones de Paulo Freire, de que la experiencia educativa va más allá de la simple transmisión de conocimientos, revelándose como un acto inherentemente político y posicionado. De acuerdo con Freire, educar conlleva la asunción de posturas y enfoques, descartando cualquier noción de educación imparcial o neutral. Su enfoque en la educación problematizadora y crítica, en contraposición a la educación bancaria, busca fomentar el empoderamiento de los y las estudiantes mediante el análisis crítico de las cuestiones sociales y la comprensión profunda de la realidad. (Freire, 2008).

Es valioso destacar, finalmente, que la experiencia compartida en las páginas siguientes está íntimamente vinculada a una perspectiva institucional que considera los derechos como pilares fundamentales de prácticas inclusivas. Esta visión reconoce la imperativa necesidad de abordar uno de los desafíos contemporáneos más significativos para nuestra labor docente: la transición en un tiempo de inflexión – un momento crucial, de bisagra- entre el paradigma tutelar tradicional y el paradigma de integración de derechos (Ministerio de Educación de la Nación, 2015). En este momento de pasaje, la convergencia en los hechos de estos paradigmas exige una metamorfosis cultural profunda, traducida en acciones concretas y transformadoras en nuestras rutinas pedagógicas diarias. En esta línea de trabajo, motiva este texto, además, la posibilidad de dar testimonio de prácticas educativas transformadoras que tienen la potencialidad de poder mejorarse, adaptarse y replicarse en contextos diversos.

Considerando este objetivo y estos posicionamientos, el presente texto, a partir de un ejemplo concreto que relata la experiencia con estudiantes de 4° año de secundaria (de entre 15 y 16 años), resaltará el trabajo en las aulas talleres como propuestas innovadoras (aunque no necesariamente novedosas) para abordar problemas sociales reales junto a la comunidad, promoviendo activamente la comprensión, apropiación y promoción de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

El compromiso del Colegio Universitario Patagónico hacia una educación inclusiva y equitativa

El Colegio Universitario Patagónico “Prof. Adriana Librandi” es una institución educativa nacional, preuniversitaria, ubicada en Comodoro Rivadavia que ha sido reconocida no solo por su excelencia académica, sino también por su compromiso con la comunidad y la promoción de una educación inclusiva y equitativa. Desde su fundación en la década de 1980, ha buscado fomentar el pensamiento crítico y la participación ciudadana en sus estudiantes, con la convicción de que la educación es una herramienta poderosa para transformar positivamente la sociedad[3].

La ciudad de Comodoro Rivadavia ha sido el escenario de una serie de desafíos sociales a lo largo de su historia. La presencia de la industria petrolera y otras actividades extractivas ha generado y continúa generando una riqueza significativa en la región, pero también ha dado lugar a profundas desigualdades y a diversos problemas ambientales (Baeza y Chanampa, 2016). Frente a este contexto, el Colegio Universitario Patagónico ha asumido un rol activo en la búsqueda de soluciones a través de la formación de estudiantes que se comprometan con la justicia social y el desarrollo sostenible. La visión pedagógica del Colegio se basa en la idea de que la educación no puede ser un proceso aislado de la realidad social y política en la que se inserta. Por el contrario, debe ser una herramienta para la comprensión crítica de dicha realidad y para la construcción de una sociedad más justa y equitativa[4]. Es en este contexto que surgen los talleres integradores como una propuesta educativa innovadora que busca integrar la teoría y la práctica en la formación de los/las futuros/as profesionales.

Las experiencias de solidaridad sistematizadas por el Ministerio de Educación durante la última década han demostrado que todas las áreas o disciplinas de conocimiento pueden vincularse a alguna o algunas cuestiones sociales relevantes de modo que facilite la creación de un marco para la participación social y ciudadana de los y las estudiantes. (Ministerio de Educación, 2014). El caso de los Talleres Integradores Orientados (TIO) son una asignatura clave en la currícula del Colegio Universitario Patagónico[5]. A través de ellos, los y las estudiantes tienen la oportunidad de abordar problemáticas sociales reales y complejas, trabajando de manera colaborativa con diferentes actores de la comunidad[6]. Estos talleres se enfocan en el análisis y abordaje de problemáticas concretas, como la falta de acceso a servicios básicos, la exclusión y marginación social, las violencias de género, entre otros desafíos significativos. El reconocimiento otorgado por el Ministerio de Educación Nacional a los TIO es un testimonio de su valor y eficacia en la promoción de prácticas solidarias y de participación de los y las estudiantes en la solución de problemas sociales. No están solos o solas en esta misión, ya que otras instituciones educativas también han adoptado espacios curriculares asociados a prácticas solidarias obligatorias[7]. El proceso de planificación y ejecución de los talleres implica una estrecha vinculación con la comunidad. Lxs estudiantes y docentes realizan diagnósticos participativos, que implican la puesta en práctica de técnicas específicas de investigación social (como la observación participante, las entrevistas semiestructuradas y el análisis de diversos documentos), para identificar las necesidades y demandas concretas de la población; y diseñan estrategias de intervención que buscan lograr un impacto real y positivo en la vida de las personas. Esto también conlleva una necesaria ruptura con el enfoque tradicional de enseñanza, donde el conocimiento se transmite de forma unilateral por parte del/la docente. En cambio, desde el espacio se fomenta un proceso de aprendizaje mutuo y horizontal entre todas las partes involucradas, donde las y los estudiantes tienen un rol protagónico y lxs docentes actúan como guías y coordinadores/as[8].

En el taller, el grupo de estudiantes planifica y ejecuta estrategias de intervención centradas en abordar problemáticas y necesidades de la comunidad. Para llevar a cabo este proceso, y con los docentes como mediadores, establecen una alianza colaborativa con la organización social Patio Abierto, que comparte la misión de brindar contención y oportunidades a niños, niñas y jóvenes.

Patio Abierto desarrolla proyectos con infancias y jóvenes en diferentes barrios de la zona sur de Comodoro Rivadavia. Con una amplia gama de actividades que incluyen juegos, aprendizaje, deportes y talleres variados, trabaja en colaboración con varias instituciones, incluyendo la Asociación Civil “Institución Salesiana San Francisco Javier”, el Ente Comodoro Deportes (dependiente de la municipalidad), el Centro de Salud Pietrobelli y la Murga “Sol y Luna”. La organización tiene como objetivo principal contener y en cierta forma “alejarlos” de la calle, ofreciendo un espacio seguro y enriquecedor donde pueden desarrollar sus habilidades, fortalecer valores y construir un sentido de comunidad. Este trabajo colaborativo con Patio Abierto ha sido fundamental para enriquecer la propuesta educativa del Colegio.

Conociendo Patio Abierto

Patio Abierto es una organización social que trabaja con infancias vulnerables, promoviendo el respeto de sus derechos y la construcción de una sociedad más inclusiva. Este proyecto surge en el año 2010 como propuesta educativa e integral ante las demandas sociales que se observaban en el mundo infanto-juvenil del barrio Pietrobelli y sus alrededores[9]. Desde sus inicios, la finalidad está dirigida a brindar un espacio de contención a jóvenes y niños/as que por diversas razones se encuentran en situaciones de riesgo social, educativo o cultural. Por tal motivo, las actividades desarrolladas desde este espacio no solo pretenden ocupar el tiempo libre de sus concurrentes, sino que el compromiso del equipo de trabajo está fuertemente orientado a consolidar una propuesta pedagógica.

A partir de nuestro trabajo de campo con esta organización, pudimos conocer que entre los años 2015 y 2018 la actividad desarrollada se centró en el fortalecimiento del área educativa, considerando que la mayoría de los grupos de niños y niñas que participan de esta propuesta asisten a escuelas públicas en una provincia que ha estado experimentando crisis de toda índole en esta área. A partir del año 2018 y hasta la actualidad, el proyecto se vio en la necesidad de transformar la propuesta por las circunstancias de emergencia que fueron aconteciendo, tal como la discontinuidad del sistema educativo provincial[10], el temporal del año 2017 y la pandemia generada por el COVID-19 y el escenario de la pospandemia. A partir de estos acontecimientos, no sólo se fortalece el área educativa, sino que se brinda un acompañamiento integral, cubriendo diferentes necesidades materiales y simbólicas.

La alianza, desde el año 2021, entre ambas instituciones -Patio Abierto y Colegio Universitario Patagónico- ha permitido fortalecer las acciones sociales llevadas a cabo en los Talleres Integradores y ampliar, con el tiempo, el alcance de las intervenciones.

La experiencia práctica que los estudiantes adquieren en los TIO es una de las características distintivas de la formación en el Colegio. Al salir de las aulas y trabajar directamente con la comunidad, se busca que los y las estudiantes desarrollen habilidades de trabajo en grupo[11], empatía, liderazgo y resolución de problemas, lo cual es esencial para su futuro desempeño personal y profesional. Al mismo tiempo que promueve una mayor conexión y compromiso con la sociedad. Esta experiencia también busca sensibilizar a los grupos de estudiantes frente a las desigualdades sociales y los desafíos que enfrentan distintos grupos de nuestra población. Esto se logra al permitirles conocer de cerca las realidades sociales, fomentar la reflexión crítica sobre las causas de estas desigualdades, promover el diálogo y la discusión con sus pares. Además, a partir de la consideración de valores como la justicia y la solidaridad, se les brinda la oportunidad de participar activamente en proyectos comunitarios, lo que les hace sentirse parte de la solución y desarrollar una mayor conciencia comunitaria y compromiso con la equidad social.

Proyecto de intervención comunitario llevado a cabo por estudiantes de 4° año

El proyecto de intervención tiene como objetivo la promoción de derechos de niños, niñas y adolescentes y se enmarca en el TIO de estudiantes de 4° año (adolescentes de 15 y 16 años). Como primera instancia, se realiza un relevamiento de las diferentes instituciones dirigidas a trabajar con las niñeces y adolescencias de Comodoro Rivadavia, permitiendo esto conocer de qué manera funciona el sistema de protección en la comunidad.

Luego de este diagnóstico social inicial, sumado al marco teórico centrado en comprender las necesidades sociales, analizar problemas sociales como construcciones históricas y reconocer el papel del Estado como garante de los derechos, especialmente de niños, niñas y adolescentes a través de la Ley 26.061[12], se procede al primer acercamiento a la institución Patio abierto. Esto permite conocer el espacio físico y a los diferentes actores sociales que forman parte de este proyecto. Es interesante este primer encuentro, el cual se realiza en grupos pequeños, dado que en el mismo se desafían y rompen diversos prejuicios y preconceptos previos sobre la institución. La herramienta metodológica utilizada en esta instancia, abordada y discutida previamente en el espacio del aula, es la observación participante, mediante la cual se busca generar un vínculo más cercano y significativo con los niños y las niñas del espacio.

Una vez que se logra conocer al grupo, se comienzan a pensar y diseñar actividades para conocer los intereses de las infancias. Enmarcados en el paradigma de protección integral que considera a las infancias como sujetos de derechos, consideramos que no se puede pensar una propuesta de intervención comunitaria sin que se tenga en cuenta cuáles son los intereses y necesidades reales de ese conjunto. En esta fase o momento, los grupos de estudiantes diseñan, a través de lo lúdico, actividades que permitan indagar y recuperar estos intereses. En un ejemplo concreto de aplicación de este proceso, las y los adolescentes organizaron una jornada al aire libre (en el patio de la institución) que ofrecía una variedad de opciones, como fútbol, juegos de mesa, pintura, música y danza. Durante esta actividad, observaron detenidamente las preferencias espontáneas de los niños y niñas participantes y sus dinámicas de interacción, es decir, la forma en que el grupo funciona, se relaciona y toma decisiones. Fue evidente que algunos niños y niñas tenían una inclinación hacia el fútbol, mientras que otros/as se mostraban interesados en la pintura, y también hubo quienes disfrutaron de la música y la danza. Esta interacción lúdica y participativa proporcionó valiosa información sobre los intereses individuales y colectivos de las infancias, lo que posteriormente guio la planificación de actividades y proyectos de intervención con un mayor impacto y centrados en sus necesidades reales.

En un momento crucial dentro del taller, que generalmente se ubica antes y durante las intervenciones, se reservan momentos específicos para llevar a cabo estudios de casos, mediante análisis reflexivos de problemas sociales, centrándose especialmente, aunque no únicamente, en la pobreza y las marginaciones que esta conlleva. El proceso se inicia con la recopilación y tratamiento de testimonios genuinos de sujetos, familias o instituciones que hayan enfrentado o que enfrentan las adversidades de la pobreza y la exclusión. Estos testimonios, obtenidos a través de entrevistas, materiales audiovisuales y documentación escrita, arrojan luz sobre las experiencias de quienes han lidiado efectivamente con la pobreza y la marginación en diversos contextos. A medida que estos testimonios son sometidos a un análisis, emergen patrones y tendencias que desnudan las raíces o causas profundas de la pobreza, desde la falta de acceso a oportunidades económicas hasta los obstáculos sistémicos que perpetúan la desigualdad. De este modo, se fomenta la reflexión sobre el impacto devastador que la pobreza ejerce en la vida de los actores sociales y de los sectores más vulnerables de la comunidad, y se abordan, a partir del estudio de casos concretos, aspectos que incluyen su salud, educación, vivienda y perspectivas de futuro. En esta instancia, se alienta a los grupos de estudiantes a cuestionar los factores estructurales que perpetúan la pobreza, así como a reflexionar sobre cómo esta problemática tiene profundas raíces históricas. Este enfoque busca, por tanto, no solo comprender, desde una mirada desnaturalizada, los orígenes reales de la pobreza, sino también generar conciencia crítica y desencadenar posibles soluciones transformadoras.

Bajo esta perspectiva y durante el transcurso del ciclo lectivo, los y las estudiantes, además, emplean la entrevista semiestructurada con referentes del espacio. Esta técnica, trabajada previamente en clase, les brinda una perspectiva más completa del entorno, enriqueciendo la planificación de actividades y ayudándolos/as a adaptarse a las necesidades cambiantes del mismo.

A partir de lo abordado hasta ese momento, se delinea, como cierre de la intervención, un encuentro que puede tener diferentes matices ya sea el armado de una jornada recreativa, un taller que tenga como eje el abordaje de un derecho, el diseño de algún elemento lúdico que luego sea un insumo de trabajo para la institución, la elaboración de murales que promuevan los derechos de los niños/as, entre otros. El foco de la práctica es generar diferentes estrategias que permitan promocionar los derechos, permaneciendo esto con el correr del tiempo y fomentando un impacto real en la vida cotidiana de los niños y niñas que forman parte de Patio Abierto.

Trascendiendo la teoría hacia la transformación social y el compromiso ciudadano

En un contexto en el que la educación desempeña un papel crucial para construir una sociedad más inclusiva y equitativa, el taller busca convertirse en una valiosa experiencia educativa que vaya más allá de la teoría. Los y las estudiantes tienen la oportunidad de poner en práctica conceptos teóricos fundamentales relacionados con las necesidades sociales, los problemas sociales, las nociones de asistencia social/promoción social, las infancias, el sistema de protección integral, así como la función esencial del Estado en la promoción y protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. La comprensión de las necesidades sociales se convierte en una herramienta esencial para ahondar y abordar las problemáticas que afectan a una comunidad o grupo de personas. Al identificar y priorizar tanto las necesidades materiales (acceso a alimentos, vivienda, salud, educación, etc.) como las no materiales (el sentido de pertenencia, seguridad, reconocimiento, etc.), los grupos de estudiantes adquieren una visión más integral y completa de las realidades sociales que enfrentan las comunidades en las que intervienen.

De igual forma, los problemas sociales, considerados construcciones históricas, son objeto de un análisis profundo durante el desarrollo del Taller. Los y las estudiantes son motivados/as a cuestionar los factores estructurales que subyacen a estas problemáticas y a reflexionar sobre su impacto en los sujetos y colectivos más vulnerables de la sociedad. Así, el enfoque del taller no se limita únicamente a abordar los síntomas de los problemas, sino que también busca identificar y comprender las raíces y causas subyacentes que los generan. En este contexto, el papel del Estado como garante de los derechos de los ciudadanos, especialmente de los niños, niñas y adolescentes, adquiere un lugar protagónico en el Taller. Los estudiantes, a través de la Ley 26.061 que establece el Sistema de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes en Argentina, trabajan en comprender la importancia de la protección integral y el reconocimiento de los derechos de esta población vulnerable. Esto, necesariamente, exige una labor continua de comprensión y apropiación de sus derechos.

El trabajo en el TIO para 4° C, correspondiente a la orientación de Humanidades y Ciencias Sociales, toma forma concreta o se lleva a la práctica, desde el año 2021, en la institución Patio Abierto; donde los y las estudiantes tienen la oportunidad de realizar actividades de promoción de derechos dirigidas al grupo de niños y niñas que asisten al espacio. Esta experiencia práctica adquiere gran relevancia, ya que permite a los y las estudiantes aplicar los conocimientos teóricos elaborados en clase. Al trabajar con este marco de promoción de derechos y de forma directa con la comunidad, los y las estudiantes desarrollan empatía y sensibilidad hacia las realidades y necesidades de los demás, fortaleciendo su compromiso social y su capacidad para generar un impacto positivo en la comunidad.

El objetivo primordial del trabajo en el aula taller, por tanto, va más allá de la simple transmisión de conceptos. Se busca que los y las estudiantes desarrollen habilidades y capacidades para la elaboración e implementación de proyectos comunitarios de un modo autónomo y crítico. Para lograr ese objetivo, las/los docentes desempeñan una función fundamental como guías y orientadores, fomentando la reflexividad y el compromiso social con lxs estudiantes.

Cierre y recapitulación

En este recorrido a través de la propuesta educativa del Colegio Universitario Patagónico, hemos explorado la poderosa convergencia que se busca lograr y consolidar entre la teoría y la práctica en la formación de futuros profesionales comprometidos/as con la transformación social, la equidad y la justicia social. Inspirado en la idea de Rebeca Anijovich (2018) sobre la sistematización de prácticas reflexivas y en las reflexiones pedagógico-políticas de Paulo Freire, este trabajo da cuenta de cómo la educación trasciende la simple transmisión de conocimientos para convertirse en un acto político y posicionado.

Desde la visión institucional que reconoce los derechos como fundamentales para la inclusión y la justicia, el Colegio Universitario Patagónico “Prof. Adriana Librandi” ha asumido el desafío de formar parte del pasaje o tránsito de un paradigma tutelar tradicional a uno de integración de derechos en la educación. A través de los talleres integradores, esta institución ha demostrado su compromiso con la formación de ciudadanos/as críticos/as, empáticos y capaces de abordar problemáticas sociales reales. Teniendo en cuenta lo que mencionamos en la introducción como objetivo de este texto, debemos mencionar que la propuesta de participación y promoción de derechos desde el trabajo en talleres está sujeta a permanente actualización y desarrollo y conlleva dificultades lógicas o comunes en su realización, como, por ejemplo, el hecho de tener que poner en cuestión y desnaturalizar conjuntamente diversos prejuicios, preconceptos y estereotipos que proceden del propio entorno social. Dichas dificultades, además, incluyen la necesidad de abordar problemáticas sociales complejas y sensibles de un modo adecuado, garantizar una colaboración efectiva con la comunidad, y lograr la integración efectiva de teoría y práctica en la formación de los y las estudiantes. Además, se requiere un compromiso constante por parte de los y las educadores/as y estudiantes para superar obstáculos en la implementación de proyectos comunitarios y para mantener un enfoque crítico y reflexivo sobre la propia práctica. A pesar de estos escollos u obstáculos (propios de la puesta en práctica de un proyecto conjunto) la propuesta se realiza debido a su capacidad para incentivar a docentes y estudiantes a reflexionar de manera activa y a coordinar y realizar acciones transformadoras.

La experiencia práctica en las aulas talleres se erige como un pilar fundamental de la formación en el colegio, alentando a los y las estudiantes a desarrollar habilidades esenciales como el trabajo en equipo, la empatía, el liderazgo y la resolución de problemas. Esta experiencia, además, busca sensibilizarlos/as frente a las desigualdades sociales y los desafíos que enfrenta la sociedad actual. Junto al sustento institucional, el enfoque autónomo y crítico impulsado por lxs docentes juega un papel crucial en la formación horizontal de estudiantes capaces de implementar, de un modo autónomo, proyectos comunitarios transformadores.

Referencias bibliográficas

Anijovich, R. (2021). Formar en práctica reflexiva. Aique. Grupo Editor.

Anijovich, R. (2018). Práctica Reflexiva [Video]. Recuperado el 15/03/2023 de https://bit.ly/3tNR6gy.

Baeza, B. y Chanampa, M. (2016). La naturalización de las problemáticas medioambientales en torno a la explotación petrolera en Comodoro Rivadavia. Revista Identidades, Dossier 3, Año 6, pp. 07-31.

Bollinger, D. (Entrevistador). (1991). Entrevista a Pierre Bourdieu [Grabación de audio]. CNDP.

Casacín, C. (2008). ¿Qué es un sistema de protección integral de niños, niñas y adolescentes? Buenos Aires.

De Luca, P., et al. (2019). Política y Ciudadanía. Colección Saber es clave. Santillana.

Ficha de Cátedra: Problema Social. (2018). Cátedra Trabajo Social I, Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, UNPSJB.

Freire, P., & Slior, I. (2014). Miedo y osadía: La cotidianidad del docente que se arriesga a practicar una pedagogía transformadora. Siglo Veintiuno Editores.

Ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, Ley 26.061, septiembre 28 de 2005, promulgada de hecho el 21 de octubre de 2005.

Ministerio de Educación de la Nación. (2015). La escuela en el sistema integral de derechos.

Ministerio de Educación. (2014). Orientaciones para el desarrollo institucional de propuestas de enseñanza socio comunitarias solidarias. (2da ed.). Buenos Aires.

Ministerio de Educación. (2011). Programa Nacional Educación Solidaria. Orientaciones para el desarrollo institucional de propuestas de enseñanza socio comunitarias solidarias. Serie de documentos de apoyo para la escuela secundaria.

Ministerio de Educación. (2010). Orientaciones para el desarrollo institucional de propuestas de enseñanza socio comunitarias solidarias.

Ministerio de Educación. (2010). Programa Nacional Educación Solidaria. Itinerario y herramientas para desarrollar un proyecto de aprendizaje-servicio. República Argentina.

Ministerio de Educación. (2009). Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Colegio Universitario Patagónico. Diseño Curricular Institucional para la Educación Secundaria.

Ministerio de Cultura y Educación de la Nación. (1998). El servicio a la comunidad como aprendizaje escolar: Actas del 1° Seminario Internacional Educación y servicio comunitario (pp. 135-138). República Argentina.

Minzi, V. (2004). Vamos que Venimos. Guía para la organización de grupos juveniles de trabajo comunitario. Buenos Aires, Editorial Stella. Ediciones La Crujía.

Nieves Tapia, M. (2004). Aprendizaje y servicio solidario. Ciudad Nueva.

Nieves Tapia, M. (2006). Aprendizaje y servicio solidario en el sistema educativo y las organizaciones juveniles. Buenos Aires, Ciudad Nueva.


  1. Docente del Colegio Universitario Patagónico “Prof. Adriana Librandi”- Docente de la cátedra Seminario de trabajo social (tesis), de la carrera de Lic. en trabajo social, de la FHCS de la UNPSJB, sede Comodoro Rivadavia. Correo electrónico ggodoy@cup.unp.edu.ar.
  2. Docente del Colegio Universitario Patagónico “Prof. Adriana Librandi” – Docente de la cátedra Lógica y Metodología de las Ciencias, de la FCE de la UNPSJB, sede Comodoro Rivadavia. Correo electrónico hmarquez@cup.unp.edu.ar.
  3. Hay condiciones, materiales y organizativas, concretas, vinculadas a las designaciones de docentes por cargos y al trabajo en parejas pedagógicas en los talleres (y en otros espacios curriculares), que posibilitan la puesta en práctica de la propuesta educativa del colegio. Se sugiere visitar la página oficial de Facebook del Colegio Universitario Patagónico (CUP) para obtener información adicional: http://bit.ly/3SEv8XK. Recuperado el 14/11/2023.
  4. Cf. Ministerio de Educación. (2009). Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Colegio Universitario Patagónico. Diseño Curricular Institucional para la Educación Secundaria. Pp. 13-15.
  5. El taller al que hacemos referencia en este texto se lleva a cabo anualmente y cuenta con una carga horaria de 5 horas cátedra (de 40 minutos) por semana en el aula, además de las horas adicionales dedicadas a actividades extracurriculares.
  6. Cf. Ibid. P. 117.
  7. Es el caso del Programa de Acción Solidaria (PAS) de la Escuela Superior de Comercio “Carlos Pellegrini” de la Universidad de Buenos Aires, el Taller Integrador del “Colegio Universitario Patagónico” de la Universidad Nacional de la Patagonia (Chubut), los espacios de “CAS” (Creatividad, Acción, Servicio) de las escuelas vinculadas con el Bachillerato Internacional y otros. (2014, p. 33)
  8. En términos del Diseño curricular “El rol protagónico estará centrado en el alumno, el aula taller será la estrategia que permitirá la construcción del conocimiento, el equipo docente ejercerá el rol de coordinador de dicho proceso.” Cf. Ministerio de Educación. (2009). Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Colegio Universitario Patagónico. Diseño Curricular Institucional para la Educación Secundaria. P. 117.
  9. El barrio Pietrobelli está situado en la ciudad de Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut, en la zona noroeste de la ciudad, aunque cercano al centro urbano. Sus límites se extienden desde las calles 13 de Diciembre al oeste hasta Alsina al este, y desde Huergo al sur, hasta la ladera del cerro Chenque al norte. Este barrio se caracteriza por estar dividido en dos zonas: una que ha sido parcelada y otra que permanece sin una subdivisión oficial, lo que ha llevado a la formación de un caserío cuyas dimensiones no han sido registradas a nivel municipal. En la actualidad, una parte significativa de la comunidad que reside en la zona de la ladera del cerro enfrenta numerosas dificultades y carencias, debido a la falta de políticas públicas adecuadas. Las calles carecen de pavimentación, las plazas no se encuentran en condiciones óptimas y muchas de las viviendas presentan una calidad constructiva deficiente, ya que han sido edificadas con materiales precarios. Un informe más preciso sobre las condiciones de vida en el barrio es parte de la labor de campo que está llevando a cabo el equipo docente del taller y se encuentra en proceso de elaboración.
  10. El prolongado conflicto docente en la provincia de Chubut, caracterizado por el retraso en el pago de salarios, la falta de actualización de estos, la ausencia de obras de infraestructura, la discontinuidad del plan Conectar Igualdad, la escasez crítica de insumos esenciales y un presupuesto insuficiente para comedores, entre otros tantos problemas, tiene raíces que se remontan al menos a una década atrás.
  11. Un elemento esencial e imprescindible que debe mantenerse siempre presente para alcanzar los objetivos del taller es el continuo esfuerzo en la formación y fortalecimiento de equipos y grupos de trabajo.
  12. El proceso de construcción del marco teórico involucra la conducción de entrevistas semiestructuradas con personas expertas y referentes sociales (no necesariamente vinculados con el espacio concreto de intervención) que ofrecen perspectivas y experiencias dentro de esos marcos.


Deja un comentario