Francisco Santillán[1]
Introducción
El bombardeo de la ciudad de Mar del Plata, en el contexto del golpe de Estado de 1955, ha sido poco explorado por la historiografía de alcance nacional y local. Los sucesos políticos, sociales y militares del acontecimiento son conocidos a partir de tres trabajos de carácter científico (Bergallo, 1998; Taroncher, 2008 y Nieto 2009), también por la publicación proveniente de la historiografía amateur (Segura, 1999) y en las memorias del periodista Trucco[2] (2016). Si bien Taroncher (2008) ha recuperado de forma incipiente, a partir de la historia oral, las experiencias de la gente corriente todavía no contamos con trabajos sistemáticos centrados en los testimonios.
En la presente ponencia reflexionaremos sobre la construcción de diversas memorias sobre el bombardeo de la ciudad de Mar del Plata en 1955 a partir de los testimonios escritos que aparecen en Facebook. Estos relatos digitales serán contrastados con diferentes testimonios orales. Sin embargo, nuestro principal recurso serán las publicaciones de diversos individuos en ocasión del golpe de Estado de la autodenominada “Revolución Libertadora” y publicaciones específicas en los grupos de Historia de la ciudad de Mar del Plata de esta red social. En ellas participan muchos aficionados por la historia de la ciudad y personas de la tercera edad las cuales fueron consultadas por sus recuerdos sobre la fecha. En ese sentido, para el análisis de nuestras fuentes partimos de lo sostenido por Favero y Robertini (2021):
Los grupos de Facebook, que unen a personas con un pasado compartido, ya sean ex trabajadores de una fábrica, vecinos del barrio o miembros de una organización, no son más que “lugares” virtuales en los que se alternan recuerdos e interacciones sociales y en los que se pueden apreciar las reverberaciones del pasado reciente. La reflexión sobre un pasado común se da en esos lugares sin la mediación de historiadores que, a lo sumo, pueden observar la dinámica de significados que los sujetos atribuyen al pasado de forma recóndita. Se convierte así en un lugar donde las personas, fuera de patrones predeterminados, conversan sobre su pasado común. En este sentido, el historiador y la historiadora no juegan un papel mediador relevante tal como puede suceder durante una entrevista de historia oral sino que se limitan a observar el desdoblamiento de las interacciones en un espacio que no es privado sino que es público.
En la ponencia no solo analizaremos el relato de lo vivido el 19 de septiembre de 1955, sino que haremos hincapié en el análisis que ellos hacen del acontecimiento. Las redes sociales tienen la particularidad de que muchos de los que escriben lo hacen debatiendo con otros, utilizando el pasado para darle sentido al presente. Si bien, siempre se recuerda desde el presente y la memoria es siempre colectiva, en estos casos eso se hace más tangible, donde la discusión sobre la “grieta política” aparece en las publicaciones.
Nos enfocaremos principalmente en el análisis de las publicaciones en el grupo de Facebook “Fotos viejas Mar del Plata”, relacionadas al bombardeo de la ciudad de Mar del Plata, en el año 1955.[3] En la página participan 37,7 mil miembros y se encuentra en constante expansión, la magnitud de la página expresa la heterogeneidad de sus participantes, en ellos se encuentran aficionados por la Historia, gente interesada por las imágenes antiguas de la ciudad, personas mayores que vuelcan sus recuerdos y especialistas de la disciplina histórica.
La página es abierta, cualquiera puede acceder y publicar, siempre y cuando, tenga un usuario de Facebook. En el espacio “conversación”, los miembros suelen subir imágenes de diferentes etapas de la historia marplatense con un comentario en referencia a la foto compartida y a partir de ellas se genera un espacio de conversación donde suelen aparecer personas que vuelcan allí sus recuerdos, comentarios nostálgicos sobre la “Belle époque” de la ciudad, entre otros.
Las tres publicaciones con las que trabajaremos, cuentan con más de cien comentarios y doscientas reacciones (“me gusta”, “me entristece”, “me enoja” y “me asombra”). La primera cuenta con 290 comentarios, 227 reacciones y fue compartida 77 veces;[4] la segunda tiene doscientos cuarenta y seis reacciones y ciento setenta y cinco comentarios[5] mientras que la última cuenta con doscientos dieciséis reacciones y ciento veintinueve comentarios hasta la actualidad[6].
En ellas podemos rastrear 4 patrones en los comentarios, los cuales abordaremos a lo largo de esta presentación. Por un lado, las más numerosas son de aquellos que vivieron el acontecimiento y vuelcan en las publicaciones algunos recuerdos de lo vivido aquel 19 de septiembre de 1955. Sobre todo el miedo que sintieron, aun siendo pequeños, y el éxodo desesperado no solo de la zona portuaria sino también de distintos puntos de la ciudad de los cuales corría el rumor que serían bombardeados. Un recuerdo que aparece casi de forma constante es la imagen de las columnas de humo que salían de los tanques de petróleo.
El segundo tipo de intervención es de aquellos que señalan que, si bien ellos no lo vivieron, sus padres y abuelos les han transmitido la experiencia sufrida, a los cuales agregan algunas descripciones y comentarios que les fueron heredados de sus memorias familiares.
El tercer tipo de comentario es de aquellos que intervienen haciendo una vinculación política entre el pasado y el presente, suscitando algunos debates entre los participantes. El cuarto y último patrón de comentarios son los que presentan una demanda a la disciplina histórica por no abordar dicho acontecimiento.
Memoria del acontecimiento
El gran porcentaje de los comentarios son de quienes han vivido el acontecimiento. Las edades al momento del bombardeo son heterogéneas, contamos con diecinueve personas que tenían entre 1 y 5 años, veintitrés que tenían entre 6 y 10 años, dieciséis que tenían entre 11 y 19 años, 3 mayores de 20 años y nueve personas que no dicen su edad específica, pero aseguran que eran muy chicas cuando el bombardeo se produjo y el resto de los que comentan no han aclarado ni han hecho referencia a la edad que tenían durante el bombardeo. También contamos con relatos de personas que no han vivido ese momento o que cuando se produjo tenían solo pocos meses de vida. En las publicaciones hay veintitrés personas que aseguran que lo vivido aquellos días se lo contó su padre o madre, mientras que hay cinco personas que refieren a la anécdota contada por su abuelo y/o abuela.
Es significativo, que si sumamos a aquellos que tenían cinco años o menos y aquellos que afirman que eran muy pequeños (29 personas) cuando la Armada Argentina bombardeó los tanques de combustible del puerto y otros puntos de la ciudad, todos señalan que lo vívido en ese momento les dejó una huella que no borrarán jamás de su memoria.
Los testimonios de aquellos que vivieron el bombardeo suelen coincidir en la reconstrucción de las imágenes que ese recuerdo les genera. El humo y las llamaradas que se desprendían de los tanques de combustible bombardeados aparece casi de forma sistemática. A pesar de que las personas vivían en diferentes espacios de la ciudad, algunos muy alejados del puerto, pudieron observar los tanques en llamas debido a que Mar del Plata todavía era una ciudad de casas bajas, a pesar de que durante el gobierno peronista se había producido una expansión de los edificios producto de la ley de propiedad horizontal (Pegoraro, 2023: 74)
Por otro lado, aparece presente el éxodo de los habitantes del puerto. Respecto a ésto, se pueden identificar dos tipos de testimonios, aquellos que recuerdan cómo huyeron de sus hogares con sus padres hacia zonas rurales “También yo era muy chica, pero recuerdo nuestra ida al campo de unos tíos de papa, por aquel entonces era el fondo del barrio el martillo, no existía el barrio que hoy conocemos.”[7] y por otro lado, aquellos que residían en zonas más cercanas al centro de la ciudad y veían cómo la gente pasaba por las calles escapando “Recuerdo que los caminos estaban atestados de gente huyendo para el campo y los pueblos cercanos.”[8],
!!! Yo recuerdo cuando las familias italianas ,salian despavoridas del puerto y desde la loma de paso bajaban (mi casa estaba en passo y 20de septiembre,con bolsos y lo que podian traer,( mi edad era de 14. años y si bien no conociamos las guerras esta gente si habia pasado en italia ,)mucho temor ….decian que explotarian los tanques ,imaginence el miedo …….[9].
La zona portuaria no fue el único lugar donde se produjo el escape, la zona del ferrocarril también fue desalojada, las personas que abandonaron los barrios aledaños lo hicieron hacia Batán, “Yo tenía 4 años y vivía en San Martín casi San Juan. Recuerdo que por estar cerca de la Estación de Trenes nos fuimos al campo.”[10] Este éxodo fue producto de los rumores que circularon en la ciudad “Se decia que iban a bombardear la esyacion de trenes”.[11] Para comprender estos testimonios es necesario tener en cuenta que comprendían ellos como “campo” en esa época. El campo no necesariamente estaba vinculada a la actividad económica agrícola. Si bien estos tenían huertas y algunos animales, cuando se habla de campo se hace referencia a sectores aún no urbanizados, alejados del centro de la ciudad.
Volviendo sobre los testimonios en redes sociales, estos presentan similitudes con las entrevistas realizadas. En efecto, algunos de los testimonios obtenidos fueron posibles gracias a establecer contacto con ellos a través de la comunicación por privado (mensajería de Facebook). Por lo tanto, podemos observar la doble funcionalidad que tienen las redes sociales: nos permiten tomar los relatos escritos, para su análisis al mismo tiempo que funciona como un espacio donde podemos entablar un vínculo con las personas para lograr entrevistarlas.
Retomando el análisis de las publicaciones, si pensamos en los 27 comentarios que afirman que han conocido la historia por el relato de un familiar directo, podemos comprender el impacto que tuvo el acontecimiento en aquellas personas que vivieron aquel 19 de septiembre de 1955 y la importancia que le dieron a la transmisión oral, en la construcción de una memoria a sus descendientes:
Yo escuché historias de mis padres y mis suegros. Yo nací en el 63. El abuelo de mí marido trabajaba para el ministerio de obras publicas, en la draga, cuentan que se metieron adentro de una caldera sin uso para salvarse. Mí madre que vivía en Talcahuano y San Salvador dice que salieron para el lado del barrio El Martillo, antes todo campo, y que viendo hoy día la distancia que en aquel momento parecía mucho, hoy se dan cuenta que era nada. La familia de mí padre vivían por la zona de 12 de octubre y Galicia, por ahí cerca, cargaron las cuatro cosas que tenían en un carrito que tiraban con la bicicleta y también salieron para el lado de El Martillo.[12]
Que nietos e hijos puedan realizar comentarios y descripciones de lo sucedido, nos señala que quienes vivieron ese período, lo han entendido como un momento donde la vida cotidiana se vio interrumpida, a partir de que sucedió algo catastrófico que fue experimentado como un trauma.
Para algunos de ellos, el acontecimiento fue experimentado con profunda tristeza por las consecuencias políticas que trajo aparejado “Recuerdo la tristeza de mis viejos. A mi papa lo sacaron de la radio dónde era el director a punta de ametralladora. Épocas de tristezas”[13] o el relato del sobrino del director, por ese entonces, del diario La Capital, que había sido un diario afín al peronismo, “En esa epoca mi tío Don Tomas Steganini era director del diario luego de la revolución tubo que dejar la direccion”[14]. Luego del bombardeo en la ciudad, el diario modificó su línea editorial adhiriendo a la autodenominada “Revolución Libertadora”.
Otros señalan el miedo que vivenciaron sus familiares
La esposa de mí papá recuerda que vivían en la calle XX De Setiembre y Avellaneda con su hermana ,hijitos y el esposo y recuerda el momento del bombardeo y desesperados pensando lo peor,salieron a buscar refugio en las Sierras de los Padres,cómo muchos lo hicieron también… actualmente tiene 88 años y cuenta que el pánico de apoderó de la familia qué no sabía que estaba pasando[15].
Es interesante no sólo poder observar las memorias expresadas. Este tipo de publicaciones permite que puedan dialogar entre ellos los diferentes usuarios, lo que aporta diversos debates sobre lo ocurrido, ya que se ponen en tensión los recuerdos de unos con otros, en la formación de una memoria colectiva. Algunos recuerdan que una de las primeras bombas cayó en La Campagnola y que después pasó un avión y tiró una bomba en la esquina de Ortiz de Zarate, mientras que otro le debate que la fábrica de La Campagnola no fue bombardeada y le corrige donde cayó la bomba, sosteniendo que él vivía en esa esquina.[16] Algo similar sucede con el relato sobre la intervención de determinados personajes protagonistas del bombardeo,
Yo recuerdo tenia 7 años vivia en el puerto recuerdo como se veia el fuego .nos fuimos con unos vecinos italianos creo q para el campo para el lado d Batàn 6 con mi mamà y mi hermano ….mi papà estaba embsrcado frente a lss costas de Mar del Plata .el comandante del barco era el almirante Massera. El buque creo q se llamaba Entre Rios . Lo q mâs me quedo grabado fue el fuego q se veía donde estaban los tanques que creo eran d Y P F y según decian los habían vaciado sino hubiera sido peor …[17]
a lo cual otro forista corrige:
Hola…Le haré una corrección de Nombres y Apellidos que Ud. menciona El Almirante Massera (Nunca estuvo ahí como tal )ya que fue puesto en ese cargo en 1974,por Maria Estela Martinez Vda.De Peron, me parece a mi que lo que Ud. quiso decir es Guillermo Manrique, y según la historia se duda que hubiese estado en ese momento en el Barco que bombardeo y también se duda que estuvo en uno de los aviones que el 16 de Junio de 1955,atacaron la Plaza de Mayo.[18]
No nos interesa, en estos casos, la precisión de los relatos, sino más bien como se establecen diálogos que buscan corregir, lo que ellos entienden como un error, poniendo en disputa diversas memorias, con el fin de construir un relato único, sin errores históricos. Estas situaciones nos ayudan a pensar los grupos de facebook como un espacio virtual donde quienes participan reflexionan acerca de un pasado común y ponen en tensión las memorias individuales (Favero y Robertini, 2021:80).
Grieta y bombardeo
Es importante destacar que dos de las publicaciones analizadas fueron realizadas durante el gobierno macrista. El contexto en el cual se generaron nos permite pensar las características de algunos de los comentarios, así como también nos habilitan analizar las concepciones de la historia que tienen quienes los han realizado.
En ellos es posible reconocer dos visiones claras acerca de la Historia, una más cercana a una visión de una historia objetiva, donde no deben mezclarse la política y el relato histórico “la página no es para hablar de eso (política[19])”[20].
Por otro lado, podemos observar una noción de la historia de características revisionista o contrahistoria, ya que como señala Quattrocchi-Woisson (1995:69) “la contrahistoria es la formalización de una contramemoria (…) y el rasgo común a toda empresa de contrahistoria es la voluntad de utilizar un modelo desaparecido, de servirse de una derrota que tuvo lugar en el pasado para legitimar otro orden de cosas en el presente”. Allí se produce un continuum entre el pasado y presente, donde la historia argentina está marcada por una lucha constante entre dos actores antagónicos: los “vende patria” que “son los mismos”[21] y “nunca se fueron”,[22] “los gorilas en acción destruyendo el patrimonio nacional” enfrentados a quienes se han encargado de defender los intereses de la nación, que en este caso es el peronismo. En ese sentido, se permea la noción de la lucha entre la nación y el imperialismo. “Es obligado decir que la culpa es del Imperialismo!!”, en algunos testimonios (digitales y orales) se hace fuerte la noción de que los buques que bombardearon la ciudad fueron provistos de armamento y combustible por fuerzas británicas, “La flota de mar no tenía munición por orden de Perón estos barcos se abastecimiento en Uruguay con munición de los ingleses, Churchill quería matar a Perón”[23]. Este tipo de reflexión nos permite hipotetizar al menos dos explicaciones sobre este tipo de discurso nacionalista. Por un lado, la idea construida sobre el desarrollo industrial argentino llevado a cabo durante el ISI, que según estas personas representaba un serio problema para Gran Bretaña y, por otro lado, la imposibilidad de comprender el proceso. Generalmente para el discurso nacionalista, las Fuerzas Armadas tienen como objetivo defender a la patria, por ende, es inentendible que ellas ataquen a su propio pueblo, esto solo puede producirse si en estas Fuerzas hay componentes anti-nacionales que responden a intereses foráneos.
En estos comentarios es posible reconocer la construcción de una línea histórica donde se plantea que los sectores políticos y económicos partícipes del golpe de 1955 y aquellos sectores que formaron parte del gobierno entre el 2015 y el 2019, son grupos que no responden a los intereses nacionales, sino que son entendidos como “empleados” del imperialismo.
Ambas posiciones aparecen enfrentadas, sin embargo, entienden a la historia como una verdad inobjetable a partir de la cual se justifica el posicionamiento actual. Para algunos en la denuncia a los “vende patria” mientras que para otros en la oposición a la noción de adoctrinamiento y la falsificación de la Historia. Es necesario tener en cuenta que a lo que hacen referencia no es al relato histórico profesional, sino a la memoria colectiva de quienes comentan.
Para poder analizar con más profundidad la discusión en facebook es necesario tener en cuenta no sólo las réplicas sino también que debemos prestar atención a las interacciones que los comentarios han logrado. Si tenemos en cuenta que “la elección del botón “me gusta” delata una predilección ideológica: favorece evaluaciones instantáneas, viscerales, emocionales y positivas” (Van Dijck, 2016: 19), podemos pensar como otras personas, a pesar de no intervenir directamente en el debate, han reaccionado y se han posicionado en torno al mismo, por ejemplo, como podemos observar en el siguiente comentario “La historia continua son los mismos que hoy estan vendiendo la patria!!”[24], cuenta con 7 reacciones, entre ellas 5 “me gusta”, 1 “me divierte” y 1 “me entristece”, es decir que 6 personas de las 7 se han sentido interpelados y acuerdan con el comentario mientras la séptima utiliza “el me divierte” de forma irónica, para desprestigiar el comentario.
Este comentario habilitó, además, entre los usuarios un debate no sobre los acontecimientos que refieren a lo sucedido en Mar del Plata el 19 de septiembre, sino, que debaten en torno al fenómeno presente, allí aparece la noción de “grieta”, muy frecuente en el léxico político del período 2008-2019.
Como hemos señalado anteriormente, aparece una continuidad entre el pasado y el presente. La grieta para quienes participan de esta discusión no es algo gestado durante el período señalado anteriormente, sino que es una continuidad histórica “la grieta no es de ahora”[25], “es lo que siempre lograron la grieta existió siempre!!!!!”[26]
La exigencia de contar la historia
Hay autores que han acuñado el término “Historia pública digital” (Noiret, 2015:92), para analizar el rol de los historiadores profesionales y su mediación con el público en general desde el internet, que finalmente se ha canalizado bajo el término “historia digital”. Este desarrollo ha permitido el relevamiento de las necesidades de historia de la cultura popular e interactuar con ella (Samuel, 1996 como se citó en Noiret, 2015:93). En este apartado analizaremos la exigencia de muchos participantes de los foros para que esta historia sea divulgada.
La demanda está muy vinculada a las nociones de Historia que los protagonistas tienen, que, sin aparecer de forma explícita, plantea que hay fuerzas ocultas que desean ocultar la verdadera historia:
YA “”NO””QUEDAN CASI NADA DE LAS NOTICIAS DE ESA “”EPOCA””,……NI EN EL ARCHIVO,DEL DIARIO “”LA CAPITAL””,……FUERON ARRANCADAS Y DESTRUIDAS SUS HOJAS ,……MI ESPOSO QUE FUE DIRECTOR DE ESE DIARIO ,NO ENCONTRO CASU NADA DE ESA EPOCA ,…LA REVOLUCION DE ESA EPOCA DESTRUYO “”TODO”” !!![27] [28]
Sin embargo, para ellos, “No habra quedado en diarios ,, pero si en la memoria de los que aun estamos y fuimos testigos de esos dias de terror”.[29] En estos fragmentos podemos notar como hay una predisposición a ocultar lo sucedido en la ciudad de Mar del Plata pero que esa verdad será expuesta y revelada por la memoria de quienes vivieron esos hechos traumáticos. Este tipo de ejercicio es propio de lo que denominamos anteriormente “contramemoria” que recupera la memoria de los vencidos (Quattrocchi-Woisson: 69).
Por otra parte, podemos notar como tienden a una reproducción acrítica de las memorias individuales, haciendo imposible la comprensión de los procesos históricos en su globalidad (Noiret, 2015:94).
Continuando lo que sostiene Serge Noiret (2015: 87 y 88) planteando que a partir de las tecnologías 2.0 aparece una cuestión narcisista de la web donde los foristas tienen
más que la voluntad de participación popular en la construcción de la memoria colectiva y de los discursos históricos a través de la tecnología digital. Una historia centrada en la experiencia individual y comunitaria, que buscaba proyectar lo local en lo global.
Podemos analizar como en nuestro caso, los participantes de las publicaciones que exigen divulgación de lo acontecido, sienten la necesidad de que el acontecimiento sea escrito en un libro de Historia, pero no un libro donde se expresen las complejidades del proceso histórico, sino más bien un tipo de narración se recolecten todas estas memorias, con el fin de que sirva para la enseñanza de la historia de la ciudad para todos los habitantes y con un fin pedagógico en la escuela secundaria.
Conclusiones
A lo largo de esta ponencia hemos ido desarrollando los diferentes patrones identificados en las publicaciones. Desde los relatos del acontecimiento y como ha sido esa experiencia vivenciada como un trauma, así como también las nociones de Historia que se desprenden de las publicaciones y la vinculación existente entre el pasado y el presente.
El avance de las tecnologías nos plantea a las redes sociales no ya sólo como un espacio para poder establecer contacto con nuestros entrevistados, sino que también como un repositorio digital. La poca o nula intervención de los historiadores en este tipo de publicaciones y la participación espontánea de los foristas, nos permite acceder a otro tipo de fuentes. En ellas se vinculan las memorias, el entendimiento del presente, las explicaciones sobre lo ocurrido y las relaciones que hacen entre ellas quienes participan de las discusiones.
Por otro lado, también como hemos mencionado anteriormente, aparecen en ellas diferentes exigencias a la comunidad, propias de la búsqueda de transmisión de la memoria, tal como señala Jelin (2021:145) Los actores sociales(…) pueden expresar una voluntad de actuar (preservar, transmitir) sobre las memorias. Puede estar presente la intención de justicia, la de reconocimiento y homenaje a las víctimas, la intención educativa hacia el futuro.
Entonces es a partir de la relación entre sus nociones de Historia vinculadas al ejercicio de contramemoria y la necesidad de transmitir y preservar las memorias es que logramos comprender las demandas, de estos sectores de la sociedad, de la elaboración de un relato histórico que recupere sus memorias y sentimientos sobre el bombardeo de la ciudad de Mar del Plata en septiembre de 1955.
Referencias
Bergallo, J. R. (1998). 1955- La Armada bombardea Mar del Plata. Tesina de Licenciatura: UNMDP
Bresciano J. A. y Gil T. (Eds). (2015), La historiografía ante el giro digital: reflexiones teóricas y prácticas metodológicas. Montevideo: Ediciones Cruz Del Sur.
Favero, B.; Robertini, C. (2021). Historia oral y redes sociales, ¿una alianza posible? Recorridos y experiencias en el ámbito de la historia reciente. Altravista; Sociologie; II; 1; 12-2021; 69-82
Jelin, E (2021). Los trabajos de la memoria. CABA: Fondo de Cultura económica.
Nieto, A. (2009) La “revolución libertadora” en perspectiva local: Los bombardeos en el puerto de Mar del Plata. En torno a los orígenes de la guerra civil en Argentina, 1995. Trabajos y Comunicaciones (35), 19-44.
Quattrocchi- Woisson, D (1995). Los males de la memoria. Historia y política en la Argentina. Buenos Aires: Emecé.
Segura, A. A. (1999). Mar del Plata insólita. Historias y curiosidades de la ciudad conocidas, desconocidas y olvidadas. Mar del Plata: Editorial Martin.
Taroncher, Miguel A. y Bressan D. (2008). Relatos de la “Revolución Libertadora” en Mar del Plata: narratividad y recuerdos de los bombardeos del 19 de setiembre de 1955. Jornadas Departamentales de Historia, UNMDP.
Trucco, M. (2016). Mi pueblo se llama Mar del Plata. Mar del Plata: Casa de Madera.
Van Dijck, J. (2016). La cultura de la conectividad: Una historia crítica de las redes sociales.- (1ª ed.). Buenos. Aires: Siglo Veintiuno Editores.
Fuentes digitales
Publicación realizada por Javier Rico en el grupo de Facebook “Fotos viejas de Mar del Plata”: bit.ly/3ZrzGCs
Publicación realizada por Rocío Génova Díaz en el grupo de Facebook “Fotos viejas de Mar del Plata”: bit.ly/3Pm9VyF
Publicación realizada por Angel Somma en el grupo de Facebook “Fotos viejas de Mar del Plata”: bit.ly/3Rt9S70
- Centro de Estudios Históricos (CEHis) – Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP). Correo electrónico: franciscosantillanr@gmail.com.↵
- Mario Trucco fue un periodista, locutor y escritor marplatense, que se ha dedicado no solamente al trabajo periodístico, sino que también ha escrito sus memorias vinculadas a la historia de Mar del Plata.↵
- bit.ly/3ZrzGCs; bit.ly/3Pm9VyF y bit.ly/3Rt9S70 (Publicación realizada por Javier Rico en el grupo de Facebook “Fotos viejas de Mar del Plata”, Publicación realizada por Rocío Génova Díaz y Publicación realizada por Angel Somma Consultados el 19/05/2023).↵
- bit.ly/3ZrzGCs (Consultado el 19/05/2023).↵
- Op. Cit. (Consultado el 19/05/2023).↵
- Op. Cit (Consultado el 19/05/2023).↵
- Op. Cit. (consultado el 27/05/2023).↵
- Comentario de Fina https://bit.ly/3roaOib(consultado el 27/05/2023). ↵
- Comentario de Gladys https://bit.ly/48n6uAh (Consultado el 29/05/2023).↵
- Comentario de Maggie https://bit.ly/3ZmRONu(consultado el 27/05/2023).↵
- Comentario de Susana https://bit.ly/3ZqnktZ (consultado el 27/05/2023).↵
- Comentario de María https://bit.ly/3PsnFYM (consultado el 26/05/2023).↵
- Comentario de María Irene https://bit.ly/3Pphm8b(consultado el 27/05/2023).↵
- Comentario de Carlos https://bit.ly/3sTTVfA(consultado el 27/05/2023).↵
- Comentario de Marcela https://bit.ly/3Zw5oyf(consultado el 27/05/2023).↵
- Comentario de Graciela https://bit.ly/3Phb0ri(consultado el 29/05/2023).↵
- ibídem (consultado el 28/05/2023).↵
- Comentario de Hector https://bit.ly/3PnAWSj(consultado el 28/05/2023).↵
- La aclaración es nuestra.↵
- https://bit.ly/3Rvvj7c(consultado el 27/05/2023) ↵
- Comentario de Sánchez https://bit.ly/3Rt2oAF(consultado el 27/05/2023).↵
- Comentario de Marcelo https://bit.ly/451jvwu(consultado el 27/05/2023).↵
- Comentario de Javier https://bit.ly/3rpnK7m(consultado el 28/05/2023).↵
- Comentario de Paloma https://bitly.ws/36P4b (consultado el: 28/05/2023).↵
- Comentario de Ciro https://bit.ly/46cFItf (consultado el 27/05/2023).↵
- Comentario Ana https://bit.ly/45VnWdz(consultado el 27/05/2023).↵
- Comentario de Elba https://bit.ly/3Rt3RH5(consultado el 24/05/2023).↵
- El diario La Capital para el período junio – octubre de 1955 se encuentra completo. Ha sido consultado y digitalizado por el autor de esta ponencia↵
- Comentario de Olga https://bit.ly/45YW1cH(consultado el 24/05/2023).↵






