De UNES a Tacuara, y del Instituto Juan Manuel de Rosas al Movimiento Nacional Justicialista
Pablo Adrián Vazquez[1]
Introducción
En 1935 se formó la Unión Nacional de Estudiantes Secundarios (UNES), comandada por Juan Queraltó y Alberto Bernaudo, al poco tiempo conformaron la Alianza de la Juventud Nacionalista (AJN). Esta última organización se pasó a llamar Alianza Libertadora Nacionalista (ALN), y absorbió a la UNES como brazo juvenil. Tras la Revolución del 4 de junio de 1943, de apoyo inicial a Perón, los aliancistas sufrieron una separación importante de un sector crítico al justicialismo por su política con la Iglesia en los años 50.
Oscar Denovi, joven integrante de UNES, adoptó una cerrada oposición a Perón en el 55 y pasará a ser uno de los fundadores de Tacuara, destacado grupo del nacionalismo local.
Se despertó en estos años el interés por estudiar a dicha organización, como el derrotero de sus integrantes, en las publicaciones de Roberto Bardini (2002), Daniel Gutman (2003), Luis Fernando Beraza (2005), Alejandra Dandan y Silvia Heguy (2006), Juan Esteban Orlandini (2008), y Esteban Campos (2016), entre otras.
Surgido de una familia de clase media, con vinculaciones con la policía, alejada del “patriciado” de los otros apellidos del nacionalismo, su caso se distingue del resto de los miembros de UNES y Tacuara. De sus palabras se destaca una fuerte identidad personal para con la UNES, siendo Tacuara su resultante natural, y un apego al recuerdo a los primeros años de dicha organización. También su alejamiento por temas laborales y fricciones con los nuevos militantes tacuaristas, junto a su vinculación más estrecha con el Instituto Juan Manuel de Rosas y su reconsideración del fenómeno peronista.
Entre su militancia nacionalista y su participación en el Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas, fue evolucionando hasta adoptar posiciones cercanas al peronismo que inicialmente combatió.
Fallecido en octubre del 2018, adentrarse en su testimonio oral puede dar la clave para revisar la evolución del accionar nacionalista y el derrotero del peronismo en la Argentina de mitad de siglo XX.
Pregunta: En primer lugar, me interesaría saber de tu familia y estudios.
Oscar Denovi: Nací el 6 de noviembre de 1938, mis padres eran María Esther Pizzuti y Oscar Marcelo Denovi, mi madre era ama de casa y mi padre era oficial de la policía federal. Tuve una hermana María Marcela, y era menor que yo… Con los años me casé y tuve tres hijas y un hijo. Vivimos en Capital Federal en Palermo, en Ugarteche 3050, “el palacio de los patos”. Mi mamá falleció en el camino, de cáncer. Empecé el primario en el colegio Guadalupe en Palermo, pero el secundario fue accidentado (…).
Pregunta: ¿En esa época adherís al revisionismo y a la figura de Rosas?
Oscar Denovi: Yo me convierto al rosismo como consecuencia de una foto que veo de Juan Manuel de Rosas en una enciclopedia del colegio Belgrano. Aunque hablase mal de Rosas su estampa me sedujo. También tenía una simpatía muy grande por lo militar, y tenía la inquietud de acercarme a lo militar y al nacionalismo.
Pregunta: ¿En tu casa te inculcaron el revisionismo o hablaban sobre Rosas?
Oscar Denovi: No, eran refractarios a Rosas. Yo me había definido por Rosas sin saber nada de historia… El primer libro que leí sobre él fue la biografía de Manuel Gálvez.
Pregunta: ¿Y con respecto al peronismo, te dijeron algo favorable en tu familia?
Oscar Denovi: No me lo inculcó mi padre, pero no me hablaba mal de Perón. Alguna simpatía tenía a su política de nacionalizaciones y a la obra de Evita.
Pregunta: ¿Me queda claro tus adhesiones en lo local, pero en el plano internacional?
Oscar Denovi: Era pro-germánico, sin dudar. Me gustaban las películas de guerra, los noticieros de guerra y la disciplina del ejército alemán. Las veía con mi padre.
Pregunta: ¿Cual fue tu primer contacto con UNES?
Oscar Denovi: En la época de la salida del colegio Martínez y el inicio en el Nacional Belgrano ya me encuadran en UNES. Y me adhiero inicialmente por mi rosismo. En 1953 fundo la Juventud Patriótica, pero si no estaba sólo por ahí le pegaba en el poste (je). Y en eso conozco a un tipo de la UNES por fuera del colegio. Un tipo bastante religioso que me “enganchó” para apoyar la obra de Perón y sumarme a UNES; aunque ya Perón estaba alejado del tema católico y su pelea con la Iglesia.
Pregunta: ¿Cómo definiría a UNES?
Oscar Denovi: Es difícil, pero lo ubico como un grupo de jóvenes patriotas nacionalistas y católicos. En nuestro carnet afirmábamos que “queremos que en los colegios se enseñe a servir a Dios y a la Patria”. Nuestro trato era de “Usted”, muy marcial, de “camaradas”, debíamos evitar los insultos y que nos insultasen, haciéndonos respetar en todo momento y lugar. Luchábamos contra el marxismo, el liberalismo y el capitalismo a favor de la soberanía nacional y los valores cristianos de nuestra Patria. Hacíamos una fuerte difusión en los colegios secundarios de Buenos Aires, repartiendo volantes, dando charlas en los recreos y en las salidas con los estudiantes. Competíamos con los bolches, que eran nuestros enemigos. También teníamos charlas internas, estudiábamos un libro por vez y lo discutíamos. Vestíamos camisa gris al final, corbata a veces y pantalón de traje. La cruz de Malta como distintivo siempre. Usábamos el saludo “romano” y teníamos al inicio un periódico que se llamaba Tacuara, pero en mi época más difundíamos un boletín mimeografiado… Rendíamos honor y culto a Darwin Passaponti, al que le juramos fidelidad a su entrega y lucha por la Patria, nuestro primer mártir de UNES y del peronismo. Hicimos los homenajes los 17 de octubre, primero en la Iglesia de Santo Domingo y luego en el cementerio de Chacarita. Todo eso luego pasó a Tacuara. Nuestro lema era: Volveremos vencedores o muertos. (…) Nos reuníamos en Matheu 185, luego sede de Tacuara. Era un local que lo teníamos, y nos sirvió cuando UNES se segrega de la “Alianza”. Mi incorporación la decidió Villarubias, con aprobación del jefe nacional que era Errecalte…
Pregunta: ¿Por qué se separan de la Alianza Libertadora Nacionalista?
Oscar Denovi: Fue el tema de (Guillermo Patricio) Kelly, que se decía era mala persona. Tampoco tuve contacto ni vinculación con la gente de la Alianza, ya que eran más grandes. Si conocí a los de UNES separados de ellos. Allí conocí a Horacio Bonfanti, Raúl Villarrubias, Patricio Errecalte, Luis Demharter, Gerardo Telemeyer (sic)… Ellos eran más grandes, separados de Alianza, enojados con el tema de Kelly y el conflicto con la Iglesia.
Pregunta: ¿UNES cómo se manejaba con el tema del fascismo y del antisemitismo?
Oscar Denovi: Éramos más cercanos al falangismo. Teníamos imágenes de José Antonio (Primo de Rivera), junto a retratos de San Martín, Rosas y el crucifijo, por supuesto en el local. Y de hecho en las lecturas que teníamos usábamos sus libros… Teníamos una identificación con lo católico y lo español muy fuerte. Leíamos sus Obras Completas que nos maravillaban por su claridad. Me impactaba mucho el patriotismo de José Antonio.
Con los judíos fue otra cosa… Los relacionábamos a las finanzas internacionales y a los bolches, siempre atrás de todo… No recuerdo que nos hayan dado material de lectura específico sobre ellos… Teníamos la influencia del Padre (Julio) Meinvielle que era muy antijudío y del catolicismo de la época. Lo veíamos en su convento de Independencia y Salta… El antisemitismo estaba dentro de la corriente nacionalista…
Pregunta: ¿Había mujeres en UNES?
Oscar Denovi: No, para nada.
Pregunta: ¿Cómo eran sus reuniones?
Oscar Denovi: Teníamos grupos de estudio, donde se asignaba a uno de nosotros leer un libro. Estábamos obligados a leerlo, analizarlo y comentarlo en la reunión. Allí debíamos debatir y sostener nuestra posición.
Pregunta: ¿Te acordás de alguno en particular?
Oscar Denovi: Ahora no. Puede ser algo de José Antonio o temas políticos… No recuerdo. Quizás el libro de las obras completas, el de tapas azul o parecido… Unidad de destino en lo universal, una consigna de José Antonio para la Falange… No sé.
Pregunta: ¿Por qué manifestaban?
Oscar Denovi: En mis años nos manifestábamos por (Darwin) Passaponti y por el tema de Perón contra la Iglesia. Yo me había alejado de una simpatía inicial para estar en contra de su política. Recuerdo las manifestaciones que hacíamos en contra de Perón, una por la calle Florida, la de Corpus Christi. Ahí tuvimos contactos con comandos civiles y gente para derrocarlo. Yo mismo tuve un contacto para derrocarlo, pero fue repudiado ya que era de un dirigente comunista. Me vinieron a ver, no recuerdo por qué, seguro que, por quilombero, je. Sabían que era anticomunista, pero igual querían sumarnos a su lucha porque con mis camaradas éramos antiperonistas en ese tiempo. Tuve dos encuentros en la calle y vía telefónica con los bolches. Al principio nadie se identificaba como marxista pero después sí. Eran estudiantes de la Federación Comunista… Los de UNES me sacaron corriendo…
Pregunta: ¿Pero siguieron los contactos para apoyar un golpe contra Perón?
Oscar Denovi: Sí, vino de la mano de Raúl Puigbó, militante del nacionalismo de la antigua Alianza, y de otros que coincidimos en hacer acciones de resistencia contra Perón… marchas, debates, volanteadas… Fuimos comandos civiles, se podría decir, e hicimos actos de sabotaje en el mismo momento del golpe de septiembre de 1955. Volamos dos antenas de estaciones de radio, la de Radio Belgrano y Radio Mitre. La de Radio Belgrano estaba en Bella Vista y la de Mitre estaba a 20 cuadras de donde estábamos… Usamos explosivo de gelinita… No recuerdo quien nos lo dio. Armas teníamos, y las recolectamos de diversas fuentes. Yo tenía un revolver extranjero, de los rusos, de la caballería o algo así… Eran balas blindadas…
Pregunta: Las armas las tenían de antes o justo las obtuvieron en los sucesos del 55. ¿Vos las tenías de tu papá?
Oscar Denovi: No, antes no. Fue para el 55. Y de mi padre no, ninguna.
Pregunta: ¿Y qué pasó con la voladura de las antenas?
Oscar Denovi: Yo comandé la (voladura) de la antena de Belgrano y otro grupo con más gente la otra antena… Las volamos y huimos, je. A mí no me pasó nada, pero al otro grupo los metieron presos… No sé si los entregaron… tenían que ir al Hospital Naval, y los detuvieron los de Prefectura. Estuvieron presos un par de días.
Pregunta: ¿Ustedes eran menores en esos tiempos?
Oscar Denovi: Sí, yo era menor. Estaba otro muchacho, Estrada, que teníamos menos de 18 años. Otros eran más grandes como Gerardo Peretmeyer (sic), no recuerdo si estaba Ballesteros… Terminé la voladura y nos fuimos con mi grupo a Buenos Aires, dormimos “guardados” en un lugar, y tanto dormí que hasta tiraron unos cuantos balazos para despertarme, así me lo contaron, je. Luego nos reunimos en un departamento en Córdoba y Florida, y estuvimos “guardados” hasta que bombardearon la sede de la Alianza.
Pregunta: O sea, hasta la propia caída de Perón. ¿Y qué sintieron al saber que bombardearon la sede aliancista?
Oscar Denovi: Nada en ese momento, ya estábamos del otro lado, pero no nos alegramos. De hecho, con Ballesteros al enterarnos de las manifestaciones que luego se dieron en contra del peronismo no nos sumamos. Yo no entendía mucho, apoyábamos a Lonardi y luego, al venir Aramburu, tuvimos nuestras diferencias. Yo caí preso en ese momento a fines del 55 por una pelea con Héctor Varela, el director de orquesta de tango.
Pregunta: ¿Cómo fue eso?
Oscar Denovi: Sí, con los de UNES repartimos volantes en Corrientes y Paraná donde rescatábamos algunas cosas de Perón, bah, no éramos tan antiperonista, y vino Héctor Varela y otros más gorilas para pegarnos. Justo se sumó un grupo peronista que nos ayudaron contra el gorila de Varela, que me denunció a la policía…
Pregunta: ¿Cuándo empezaron a reconsiderar a Perón?
Oscar Denovi: Éramos lonardistas. Pero luego vino Aramburu, Busso, que eran muy gorilas, y lo habían sacado a Lonardi. A Rojas lo odiábamos. Yo viví a una cuadra de Rojas, vivía en Bustamante y Santa Fe, y yo en la esquina opuesta… Nos sentimos traicionados, y empezamos a revisar cosas de Perón.
Pregunta: ¿Vuelvo un poco atrás en el tiempo, en paralelo a tu acercamiento a UNES también fue tu acercamiento al Instituto Rosas o fue después?
Oscar Denovi: Fue en paralelo a UNES. Yo vendía por Florida y Diagonal, en el monumento a (Roque) Sáenz Peña, el periódico Repatriación, que era de la gente del Rosas por 1954. Hice un escándalo bárbaro voceando: “Por la repatriación de los restos de Rosas”.
Pregunta: ¿Cuáles fueron las personas que contactaste en el Instituto Rosas?
Oscar Denovi: Sí, con los de UNES que participaban de las actividades del Instituto. Con los académicos, como Crespo, no, porque era muy antiperonista. Con (José María) Rosa y demás no, ya que el Pepe vivía en Bella Vista y no venía muy seguido. Si a su hijo Eduardo que era de UNES. Caímos presos juntos por Palermo también en el 55, por repartir volantes contra Perón antes del golpe. Nos sacó mi tío que era fiscal. Era macanudísimo, pero me retaba por hacer tanto lío, je.
Pregunta: ¿Cómo se inicia Tacuara?
Oscar Denovi: Con los UNES se empiezan a sumar muchachos que venían de antes o se incorporan otros. Por ejemplo, yo encuadré a Joe Báxter… que creo andaba por Témperley o por ahí cerca…
Pregunta: ¿Cómo se dio el acercamiento de Baxter a Tacuara?
Oscar Denovi: Baxter iba al colegio Martínez y estaba en la misma que yo, pero no nos encontramos hasta tiempo después. Los soviéticos invaden Hungría para reprimir una revuelta anticomunista, la cual apoyamos, y entre otros actos se logra hacer una misa, creo en la Catedral metropolitana. Allí me lo encuentro a Baxter y me pregunta por mi insignia…
Pregunta: ¿La Cruz de Malta?
Oscar Denovi: Sí, por supuesto. Le explico la reivindicación de los valores cristianos sobre la antipatria de los poderes mundiales. Éramos mitad monjes mitad soldados, o eso pretendíamos ser, como nos marcaba José Antonio, y eso a él le gustó. Allí lo encuadré y fue uno de los principales dirigentes de Tacuara. Muy formado y serio, fue un cuadro de conducción que se tentó por la lucha armada. Tomó otro rumbo, del lado de la guerrilla de izquierda, que nunca compartí.
Pregunta: ¿Y en el caso de Alberto Ezcurra, el primer jefe de Tacuara?
Oscar Denovi: Con Alberto nos conocimos en un taller mecánico. Él trabajaba con Horacio Bonfanti, y luego atiende un taller para arreglar motos, donde yo también trabajo. Siempre me gustaron las motos… Bueno, él se suma a las reuniones que teníamos en Matheu como UNES, aún sin ser Tacuara, y debatíamos mucho sobre lo que pasaba en el país. Era muy serio y formal, aunque jovial y entretenido. También nos vemos en el Instituto Rosas, donde su padre había sido un miembro destacado como historiador, y en la librería Huemul, que aún trabaja. También nos juntábamos en casas de nuestras familias o en el bar la Perla del Once, y allí se funda Tacuara a fines de 1957.
Pregunta: ¿Por qué allí, y porque el nombre Tacuara?
Oscar Denovi: Era un bar de moda para reuniones políticas, aparte nos quedaba a la vuelta de Matheu, bah, a unas cuadras… Allí Baxter, Ezcurra, Bonfati, Demharter y yo, creo Eduardo Rosas y alguno más que no recuerdo fundamos. Y Tacuara respondía a nuestro crecimiento por edad, ya éramos más grandes y teníamos que llamarnos de otra forma. No sé si Eduardo (Rosa) sugirió el nombre de un boletín de UNES. El jefe debía ser Demharter, pero tuvo problemas con la Justicia, no recuerdo por qué. Así que el elegido fue Ezcurra. Y el nombre completo era Movimiento Nacionalista Tacuara, pero quedó para el común Tacuara simplemente.
Pregunta: ¿Vos no?
Oscar Denovi: No, con los UNES nos pareció mejor que sea uno nuevo y Alberto iba bien. Aún a Baxter no lo teníamos como un líder y yo no tuve ganas, era mucho lío. Sí comandé la parte de Doctrina, estaba en la secretaría del Interior, profundicé la cuestión de Rosas y el revisionismo, dando charlas a los aspirantes. UNES quedó como grupo en el Secundario, donde éramos de origen, y nos siguió acompañando hasta el fin de Tacuara.
Pregunta: ¿Hubo algún cambio estético o de contenido en Tacuara con respecto a UNES?
Oscar Denovi: No. Mantuvimos todo el legado de UNES, sólo le agregamos la camisa gris de forma oficial, con corbata negra, y la bandera con los colores rojo y negro del nacionalsindicalismo de (Ramiro) Ledesma Ramos, el otro ideólogo español que tomábamos en cuenta. Nos acercamos a la causa árabe contra los sionistas… y a las luchas contra las intervenciones norteamericanas en Hispanoamérica. Tuvimos una visión de lo económico y social más profunda por lecturas de la época y por el diálogo con otros sectores. ¡También la presencia de Juan Manuel de Rosas fue primordial… ¡Recuerdo un titular de nuestro diario criticando a Frondizi, donde le decíamos que La Patria de Rosas no se vende!
Pregunta: ¿Qué hechos destacas de la trayectoria de Tacuara?
Oscar Denovi: Tuvimos una gran presencia en la lucha Laica vs. Libre, sosteniendo la idea de religión en los colegios, como también contra los contratos petroleros de Frondizi. Fuimos una contención al desarrollo del comunismo en los colegios y universidades. También de difusión del nacionalsindicalismo, siguiendo a la Falange y las JONS, y del Estado comunitario, planteado por Jaime María de Mahieu, para superar al demoliberalismo. También acercamos al peronismo con el nacionalismo más comprometido y, a su vez, muchos dirigentes surgieron de Tacuara que nutrieron el peronismo. Lo malo fueron las luchas internas…
Pregunta: ¿Cómo fue tu trato con De Mahieu?
Oscar Denovi: Muy bueno, ya que tuvimos lazos de amistad. Pensá que él venía de Francia, creo que estuvo con la Legión Carlomagno de las SS francesas, o al menos cerca de ellos. Seguro con los del gobierno de Pétain en Vichy, así que su palabra era muy importante para nosotros. Tenía un porte que impresionaba, siempre con impermeable azul y boina…
Pregunta: ¿Cómo se dio el acercamiento de Tacuara al peronismo?
Oscar Denovi: Perón en el exilio se intenta contactar con Ezcurra. De hecho, casi le ofrece conducir la Juventud Peronista, o algo por el estilo. No se dio porque era un lío juntarnos con los de más de izquierda. Lo que pasó que muchos peronistas se unieron a Tacuara, como Dardo Cabo, muy militante y formado en el trabajo como metalúrgico con su padre que estaba en la UOM. Aparte ya muchos habíamos “perdonando” a Perón por su pelea contra la Iglesia y lo veíamos como un líder como De Gaulle o Nasser, con su Tercera Posición. Yo mismo me acerco al justicialismo y me termino afiliando con los años al partido Justicialista… Pero las peleas llevaron a unos a irse con Guardia Restauradora Nacionalista, que eran, aunque amigos y camaradas, más gorilas, ¡más de derecha que nosotros… Imaginate! Con el caso Eichmann y la vulneración de nuestra soberanía por parte de los israelitas se indignaron muchos, y se sumaron a nosotros y a Guardia.
Pregunta: Entonces, retomando el tema, ¿generó conflictos el acercamiento con el peronismo?
Oscar Denovi: Generó fricciones, molestias y cuestionamientos. Otros, aunque veían bien lo de acercarse al peronismo, quisieron seguir su camino. Hubo unos con Baxter y (José Luis) Neill que se bandearon para la izquierda, que fueron los del robo al Policlínico Bancario. También Carlos Arbelos y Jorge Caffatti, que luego fueron encarcelados y, en la época de Cámpora, pasaron a Montoneros. Estaban los que congeniaban con Alfredo Ossorio, que intentó meterse en el Instituto Rosas. Y otros también peronistas con los años formaron el Movimiento Nueva Argentina con Dardo Cabo. Fueron a Malvinas y la tomaron al inicio de Onganía. Todos eran camaradas, pero todos peleados… y todos querían ser jefes. Igual en 1962, con José María Guido nos presentamos a elecciones con la Unión Cívica Nacionalista, donde fui candidato, que fue nuestra primera experiencia, a ver si juntábamos votos de camaradas… pero nos fue mal.
Pregunta: ¿Cómo fue tu relación con todos esos grupos?
Oscar Denovi: Fue buena en general. Yo en esos años me voy a trabajar a Aerolíneas Argentinas y me alejo de Tacuara. Sigo en contacto en lo personal pero no como militante activo ni como conducción ya que con el tiempo me fui alejando. Me replegué a colaborar en el Instituto Rosas, donde hoy soy su secretario general.
Pregunta: Vuelvo con el tema del antisemitismo y el caso Sirota. ¿Cuál es tu opinión?
Oscar Denovi: Eso fue un invento de los bolches, de los comunistas, para desprestigiarnos. En 1962 se dijo que unos camaradas habían secuestrado a una estudiante judía y la habían atacado, marcándole una cruz esvástica en el pecho. Tacuara hizo una conferencia de prensa, sacó un comunicado y publicó un folleto “El caso Sirota y el problema judío en la Argentina”, donde yo participé en su redacción, desmintiendo a la DAIA y al resto de los medios, acusándonos de nazis. Ese y otros hechos nos persiguieron sin causa…
Pregunta: ¿La muerte del Raúl Alterman, entonces?
Oscar Denovi: Ahí fueron camaradas descarriados, creo, o tipos utilizados por los servicios de inteligencia, para vengar a los tres camaradas muertos en Rosario en manos de los comunistas. Jamás Ezcurra ni ninguno de la vieja conducción ni los nuevos dieron la orden para asesinar o atentar contra nadie de la colectividad judía.
Pregunta: ¿La identificación de Tacuara con la violencia es injusta?
Oscar Denovi: Tuvimos que defendernos de la izquierda y sus aliados, pero muchos hechos como el de Sirota fueron exagerados. Otros tuvieron que ver con la violencia generalizada de los años ’60. Hoy pueden ser injustificables, pero hay que estar en la época para entenderlo…
Pregunta: ¿Fuiste de armas tomar?
Oscar Denovi: No, no hizo falta. Tenía gran porte y a los bolches los amedrentaba… Armas de fuego no, y eso que era mi papá policía. Demharter venía a mi casa y practicaba con un rifle modificado por él, pero luego mi padre me protestaba por los tiros… Alguna cachiporra… pero no, a puño limpio. No era muy de la pelea.
Pregunta: ¿Había mujeres en Tacuara?
Oscar Denovi: No, para que… Tuvimos dos, una le decíamos Cascote, con eso te digo todo, y otra no me acuerdo. No recuerdo quién las trajo o si vinieron solas…
Pregunta: ¿Con qué sectores del peronismo te relacionaste en esos años?
Oscar Denovi: Entre las reuniones en Tacuara y en el Instituto Rosas venían muchos peronistas. Con Héctor Flores, encargado de la Escuela Superior Peronista sigo siendo amigo, lo veo en UNES en los 60 cuando yo me estoy yendo. De Mahieu daba clases allí también y me permitió relacionarme con algunos. No con altos dirigentes, pero sí con muchos militantes.
Pregunta: ¿Y desde el Instituto Rosas como fue la relación con Tacuara?
Oscar Denovi: Buena porque estaba yo y otros camaradas más, pero luego hubo conflictos. En su momento Alfredo Ossorio y otros intentan “cubrirse” en el Instituto y participar del Boletín del Rosas a fines de los 60 con el periodista, camarada y amigo Alejandro Sáez Germain. Termina en una discusión entre los viejos miembros del Instituto y estos venidos de Tacuara, donde yo me sumo a los primeros para sacarlos… porque querían hacer lío. Se queda con nosotros Sáez Germain, que luego se iría a España a ser legionario en África.
Siempre que participé de jornadas, en especial en la provincia de Buenos Aires, me encontré con camaradas que me referenciaban por Tacuara o por mi labor en el Instituto Rosas, en especial en Monte, Santos Lugares, o Mar del Plata, donde estaba “Cuqui” De La Garma, gran militante tacuarista de armas tomar, je. Integró el comando que tomó el Cabildo el 20 de noviembre (de 1964). En Mar del Plata fue bravo con su pelea con socialistas y radicales… A un socialista le dejo un tramontina en la panza como regalo, je. Eran otras épocas… Él cubrió durante el Proceso a un dirigente peronista en su casa porque lo perseguían. Luego lo tuvo como asesor cuando este hombre fue gobernador… Hicimos varias actividades juntos en Mar del Plata. En las últimas, antes que él muriese, participaste, así que las conoces…
Pregunta: ¿Qué pasó con Tacuara luego que te fuiste?
Oscar Denovi: Alberto (Ezcurra) se ordenó sacerdote y lo sucedió (Juan Mario) Collins en la jefatura, pero ya no era lo mismo… Luego vinieron unos nuevos que eran, discúlpame, unos pendejos insoportables que se creían con más méritos que yo, que fui unos de los fundadores… Igual seguí en buena relación con todos.
Así se fue desgajando hasta que vino el rosarino Manuel García, como tercer y último jefe de Tacuara, pero con él no tuve mucho contacto. Él impulsó la fusión de Tacuara con la JP y con el peronismo cuando Perón retornó a la Argentina. Lo mismo hizo Ezcurra llamando a sumarse al peronismo.
Pregunta: ¿Cuál consideras que fue tu rol en Tacuara y cuál sería su legado?
Oscar Denovi: Aporté mi fe y esperanza para recobrar el sentido perdido del ser nacional. Y lo hice desde mi militancia nacionalista y mi lucha por la verdad histórica. Pienso que UNES y luego Tacuara fueron las organizaciones que mejor representaron al nacionalismo y que dimos un debate por el sentido de la Patria.
Aún la revolución nacional está pendiente… Me siento orgulloso de lo que hice y muchas cosas las volvería a hacer. Otras tuvieron que ver con la violencia de la época y en otros casos, como en lo que participé del 55 quizás, por lo que vino después, no lo habría hecho o lo habría pensado mejor.
En cuanto a mi rol en el Instituto Rosas sigo con las mismas ideas de joven y sé que tenemos mucho por hacer, y que vos y las nuevas generaciones tomaran la posta cuando haga la guardia sobre los luceros, como dice en (el himno de la Falange) Cara al sol.
Pregunta: Finalmente, como te definirías, ¿cómo nacionalista o peronista?
Oscar Denovi: Ambos, pero más nacionalista de UNES y Tacuara.
Bibliografía
Bardini, R. (2002): Tacuara. La pólvora y la sangre. 1° edición, México, Océano.
Beraza, L. (2005): Nacionalistas, La trayectoria política de un grupo polémico (1927 – 1983). 1° edición, Buenos Aires, Cántaro.
Campos, E. (2016): Entrevista a Alfredo Ossorio. De la derecha nacionalista a la izquierda peronista, incluido en Pozzi, P. (coord.) (2016): Rebeldes e inconformistas. Proceso de politización y rebelión en América Latina. 1° edición, Buenos Aires, Imago Mundi
Dandan, A. y Heguy, S. (2006): Joe Baxter. Del nazismo a la extrema izquierda. La historia secreta de un guerrillero. 1° edición, Buenos Aires, Norma.
Gutman, D. (2003): Tacuara. Historia de la primera guerrilla urbana argentina. 1° edición, Buenos Aires, Vergara.
Orlandini, J. (2008): Tacuara… hasta que la muerte nos separe de la lucha. Historia del Movimiento Nacionalista Tacuara 1957 – 1972. 1° edición, Buenos Ares, Centro Editor Argentino.
Vázquez, P. (2012): FORJA, el nacionalismo antiimperialista y el conflicto con la cultura liberal y la cultura católica, en O’ Donnell, P. (editor) (2012): La Otra Historia. El revisionismo nacional, popular y federalista. 1° edición, Buenos Aires, Ariel
Fuente
Denovi, Oscar. Entrevista realizada por Vázquez, Pablo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires los días 4 y 5 de septiembre del 2017.
- Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas / Docente de la UCES. Correo electrónico: pabloadrianvazquez@gmail.com.↵






