Introducción
El título de este capítulo parafrasea el título de la obra de George Lakoff y Mark Johnson (Metaphors we live by) y sus everyday metaphors, cuya traducción española es Metáforas de la vida cotidiana (Lakoff et al., 2009). El título remite a la forma de explicar la cotidianeidad en las organizaciones reconocida y representada por las metáforas generadas por el HEMG. Ese día a día es explicado de diferentes modos por los empleados de la empresa, según sea el lugar que se ocupe dentro de la organización, por ejemplo si se es operario de fábrica o un mando medio de la empresa.
Como tuvimos oportunidad de ver, según la lingüística cognitiva, las metáforas logran explicar una realidad más compleja o abstracta en términos de realidades más sensibles y concretas. La metáfora conjuga dos dominios semánticos diferentes para facilitar la comprensión del más complejo. Debajo de los dominios semánticos conjugados se encuentra el imago-esquema. Los imago-esquemas que subyacen a las metáforas son como “la estructura del edificio” de la metáfora. Alrededor de esa estructura se organizan todos los materiales que conforman al edificio. La información de los dominios semánticos es como los materiales de construcción que se mezclan y se ajustan a la estructura de hormigón que une y ordena el edificio. El imago-esquema siempre está ligado al movimiento, a la física, a lo biológico, a la manipulación de objetos. Lo que hacen los imago-esquemas es ordenar la mezcla de modo tal que haya comprensión. El imago-esquema no está en las palabras sino en la mente, por eso hay que abstraerlo o inferirlo.[1]
En el HEMG es posible identificar imago-esquemas subyacentes tras varios dibujos similares; es posible encontrar elementos comunes –un mínimo común denominador– en los dibujos metaforizantes interpretados según las expresiones lingüísticas de los participantes. Este mínimo común denominador es inferido por el investigador.
Mediante la inferencia de los imago-esquemas más repetidos y significativos de los dibujos grupales metaforizantes accederemos a la idea de orden que tienen, en común, cierto grupo de empleados sobre cómo se articulan las relaciones en la empresa y su lugar dentro de ella. Para ilustrar esta inferencia, presentaremos en este capítulo un ejercicio práctico de abstracción de imago-esquemas de un conjunto de setenta pósters grupales. De todo el conjunto se han inferido tres imago-esquemas, a saber: CÍRCULO, PIRÁMIDE y MURO. Estos imago-esquemas no figuran en los listados de imago-esquemas más comunes (Lakoff y Hampe). Sin embargo, se pueden englobar en un imago-esquema más general que los abarca y que es PARTE/TODO.[2]
A su vez, con dichos imago-esquemas se conforma un mapa de metáforas grupales (MMG) que permite unir de modo sintético imágenes mentales de la experiencia vital laboral cotidiana en la empresa. Este MMG, conformado sobre la base de CÍRCULO, PIRÁMIDE y MURO, representa rasgos comunes en el modo de explicar la trama organizativa por parte de empleados de diferentes empresas y el lugar que se autoasignan en ella. Este mapa de metáforas grupales (MMG) aún no es el resultado de aplicación de todas las fases del HEMG a una empresa. En cambio, en el siguiente capítulo presentaremos la aplicación completa del HEMG a la empresa Green, con la información de todas sus fases.
Los tres imago-esquemas inferidos permiten diferenciar la mentalidad de obreros de fábrica de la mentalidad de mandos medios en carrera gerencial. Son imago-esquemas que moldean la mentalidad “funcional” o “jerárquica” y no la mentalidad de una organización específica. Más que una comprensión compartida, se podría decir que es una comprensión “común”, debido a que cumplen funciones similares en lugares similares de la escala organizacional, aunque en diferentes empresas.
Para abstraer los tres imago-esquemas se han revisado setenta pósters[3] que corresponden algunos a la empresa Green, otros a la empresa Blue y otros a alumnos del MBA.[4] De los setenta pósters se seleccionaron veinticinco pósters con dibujos significativos. Los veinticinco pósters –cuyas fotografías se verán en este capítulo– se eligieron con dos criterios: formas visuales similares y comparables (por ejemplo una pirámide y una escalera son comparables; una ronda y un abrazo son similares) y mismo nivel jerárquico o funcional que ocupan en la empresa. Es decir que los resultados presentados en este capítulo representan a unos 125 empleados de un total de 350 aproximadamente.[5]
El mapa de metáforas grupales (MMG) combina los principios de observación e interpretación de la etnografía organizacional con la valoración cognitiva de la metáfora. Como se señaló al explicar la metodología de la etnografía organizacional, el investigador ha de respetar las voces nativas y también elegir una clave de interpretación libre, que le permita reflejarlas y construir un mapa que las represente. Para realizar la abstracción transversal a las distintas empresas a las que pertenecen los empleados, se hizo foco en la observación de las imágenes buscando similitudes y riqueza simbólica. Para inferir las metáforas conceptuales a partir de la identificación de los imago-esquemas, no solo se tiene en cuenta el registro de lo dicho por los participantes (voces nativas singulares), sino que se ha elegido tener en cuenta también la interpretación del diccionario de símbolos del mitólogo Juan Eduardo Cirlot para darle raigambre histórico-cultural a la interpretación.
Asimismo, se integra en este capítulo, la dimensión de aprendizaje de la etnografía activa. Es decir, se hacen algunas referencias a las reflexiones realizadas con los empleados o los alumnos, una vez que tuvo lugar la interpretación de los pósters, en relación con las implicancias éticas.
1. CÍRCULO
Recorriendo los pósters observados, hemos encontrado que en los dibujos grupales de operarios y empleados ligados al proceso productivo de la fábrica, se utilizan figuras cuyo “mínimo denominador comun” es el CÍRCULO. En la imagen n° 1 se pueden observar aquellos pósters. Se observa, también, que los dibujos más repetidos son el reloj y la rueda. Asimismo, se visualizan otros como el compás, el sol y sus rayos, la calesita (el tiovivo) y la montaña rusa, la distribución radial de las instancias del proceso productivo, la ruta de circunvalación, las manos estrechadas, la ronda (el corro) y el abrazo.
Imagen n° 1. Imago-esquema círculo

Ahora bien, ¿podemos decir que CÍRCULO es un imago-esquema que ordena la comprensión de la vida cotidiana laboral productiva? Para responder esta pregunta, exploremos (i) si es un imago-esquema ya identificado por la lingüística cognitiva como recurrente en el lenguaje; (ii) cuáles son las connotaciones semánticas[6] de la idea de CÍRCULO asociadas a la vida fabril; (iii) cuáles son las connotaciones simbólicas del CÍRCULO desde el punto de vista histórico-cultural o empresario. Luego, ofrecemos nuestra interpretación –que incluye lo dicho por los participantes de los talleres donde se presentaron los pósters– y su relación con la capacitación en ética y compliance.
En primer lugar, si buscamos en el listado de los imago-esquemas identificados como los más usuales por la lingüística cognitiva, se puede observar que CÍRCULO no se encuentra en esos listados. Sin embargo, tiene elementos en común con tres imago-esquemas de la lista de Lakoff (1993): CENTRO/PERIFERIA, ENLACE/CONEXIÓN y RECINTO/RECIPIENTE, y con tres imago-esquemas de los identificados por Hampe: PROCESO, CICLO Y REPETICIÓN (Hampe, 2005).
En segundo lugar, exploremos algunas asociaciones posibles entre el campo semántico de la producción fabril y el campo semántico de los imago-esquemas mencionados. CÍRCULO es cercano a la experiencia corporal de CENTRO/PERIFERIA en las imágenes donde algo gira alrededor de un eje, como en el reloj, la calesita, la rueda, el compás. CÍRCULO también subyace como figura en la idea de CICLO repetitivo del proceso productivo. Como en Los trabajos y los días de Hesíodo, la vida laboral es REPETICIÓN y rutina. Se intuye la idea de tiempo cíclico y eterno retorno. CÍRCULO también enlaza y conecta (ENLACE) todos los elementos del PROCESO, que están radialmente relacionados con el CENTRO donde todos los elementos productivos confluyen. CÍRCULO subsume y abarca otras figuras geométricas presentes (polígonos, triángulos y cuadrados) integrando, del modo más simple, lo similar y lo diferente. La circunferencia y la ronda reciben y contienen en un RECINTO, protegiendo en un abrazo a lo que queda dentro.
En tercer lugar, rescatemos elementos del campo semántico CÍRCULO presentes en el análisis de símbolos histórico-cultural de Juan Cirlot (1992: 130-131). De acuerdo con este mitólogo, el círculo engloba, en sentido general, a la circunferencia y al movimiento circular. El círculo simboliza “el retorno a la unidad tras la multiplicidad”, así como la perfección o también la eternidad. La circunferencia simboliza “la limitación adecuada” y también, “lo preciso y regular”.
Lo que está dentro del círculo se protege de la ilimitación y de la disgregación que se relacionan con el caos. A su vez, la ronda simboliza “una ligazón física de afinidades” (Cirlot, 1992: 388). La rotación representa, entonces, una fuerza defensiva. Dentro del círculo se establece un espacio sagrado, un recinto donde se protege el yo y se defiende de lo que está afuera y es peligroso. Por ello afirma: “el acto de incluir seres, objetos o figuras en el interior tiene un doble sentido: desde dentro, implica una limitación y determinación; desde fuera, constituye la defensa de tales contenidos físicos o psíquicos, que de tal modo se protegen contra los perils of the soul [sic][7] que amenazan desde lo exterior” (Cirlot, 1992: 132).
Por otra parte, el “movimiento circunferencial” es una representación del tiempo en el gnosticismo; y en la Edad Media simbolizaba el año. Este significado concierne “a todo sistema cíclico (unidad, multiplicidad, retorno a la unidad; evolución, involución; nacimiento, crecimiento; decrecimiento, muerte; etc.) […] pero la circunferencia, en que no hay marcado ningún punto, es la imagen de aquello en lo cual el principio coincide con el fin, es decir, del eterno retorno” (Cirlot, 1992: 131).
El centro de la circunferencia también tiene significado: simboliza lo interior, la unidad, lo inespacial o lo intemporal. En cambio, lo periférico está más cerca de la expansión y de lo exterior. Por ejemplo, para el psicólogo suizo Carl Gustav Jung el círculo tiene una implicación psicológica profunda como símbolo de la perfección, ya que corresponde a la etapa final de la unidad interior del sujeto (Cirlot, 1992: 130). El centro tiene también una simbología mística donde puede darse la identificacion con lo supremo o el creador. Cirlot afirma que en Oriente, los círculos concéntricos simbolizan el infinito y la esfera es símbolo de la totalidad. En Oriente, la idea de centro siempre remite a la coincidencia de los opuestos, donde se neutralizan. Afirma Cirlot que “en virtud de su movimiento, tanto como de su forma, el giro circular tiene además la significación de algo que pone en juego, activa y vivifica todas las fuerzas establecidas a lo largo del proceso en cuestión, para incorporarlas a su marcha y en consecuencia, de los contrarios de la clase que fueran” (Cirlot, 1992: 131).
Por último, la rueda (Cirlot, 1992: 391) simboliza el ciclo cuyo eje es un núcleo inmóvil, un centro invariable. El movimiento circular simboliza el destino y lo irreversible del giro. Asimismo, simboliza la evolución que integra tanto el dinamismo de lo regular como el dinamismo de las fuerzas contrarias.
En último lugar, destacamos otras manifestaciones culturales que integran CÍRCULO y producción fabril. Por ejemplo, en el ámbito del management es bien conocido el concepto de “círculos de calidad” propio de la cultura empresarial japonesa. Esta es una técnica de gestión participativa que fomenta que los operarios, voluntariamente, definan y resuelvan un problema relativo a la calidad o a su control.[8] Se trata de que la solución provenga de abajo hacia arriba y no del top management hacia abajo. Asimismo, CÍRCULO está presente en el concepto “círculo de obreros”. Creados en la Argentina por el sacerdote alemán Federico Grote en 1892, consistían en una sociedad de ayuda mutua, o mutual con una agenda social que imitaba y competía con la de los grupos de izquierda y que tuvieron su auge en los años 40 (Blanco, 2013: 4-5).
1.1. Interpretación del imago-esquema CÍRCULO
A continuación, presentamos nuestra libre interpretación que integra las alusiones semánticas citadas y las expresiones lingüísticas de los participantes (en el caso de haberlas conservado, se consignan). Esta interpretación de la vida cotidiana de la empresa describe la experiencia productiva fabril, sus valores e interrelaciones sociales, sus aspiraciones y temores, así como el lugar que se le asigna al sujeto bajo la clave interpretativa del mundo semántico de lo circular.
Un proceso productivo es claramente un proceso repetitivo: tiene sus tiempos y recursos determinados en forma precisa, tanto por el reloj como por las restricciones de la materia prima. La producción tiene un ciclo predeterminado y de carácter necesario, de modo que permita la obtención de un resultado predecible; es un dinamismo regular. El proceso productivo también es integrador de elementos diferentes; en forma dinámica, los activa y vivifica, los pone en marcha y genera el producto final. En él, la materia prima evoluciona hacia el producto final. El proceso productivo genera unidad de la multiplicidad, unidad del producto final y unidad entre los que trabajan mancomunadamente.
La producción en una fábrica integra el trabajo en equipo, enlaza afinidades y relaciones de colaboración. Visto como eterno retorno, este proceso productivo relaciona a las personas que lo integran de una forma en la que el destino los mantendrá allí, en la base de la pirámide organizacional, sin perspectivas de ascender a otra escala jerárquica. Remite a un destino invariable, no se sale del círculo.
Un breve excursus, nos permitirá mostrar que la libre interpretación de los imago-esquemas incorpora y se basa en las voces nativas registradas en distintos momentos en la empresa. Por ejemplo, para interpretar qué nos dice el imago-esquema CÍRCULO de las relaciones interpersonales en el ámbito de la fábrica detallemos algunas expresiones lingüísticas textuales de los operarios sobre los que no pertenecen al círculo. Observemos la imagen n° 2, donde los operarios caracterizan a los que no están en la fábrica como los que están en la cima de la pirámide haciendo un trabajo “de escritorio” y tienen el portafolio lleno de dinero. Esta caracterización se complementa con el verbatim de la imagen n° 3, que representa su relación YO-EMPRESA.
Imagen n° 2. Relación YO-OTROS

Imagen n° 3. Relación YO-EMPRESA (operarios de Blue)

Las que siguen son las expresiones lingüísticas textuales del póster n° 3. Se presentan en el orden que se realizan las lecturas según se explicó en el capítulo 5. En primer lugar, la lectura de los que no dibujaron el póster:
- Lo que es, y lo que le gustaría que sea
- Los cuatro de abajo comentan mucho, pero no llega arriba
- Los “tipitos” dados vuelta son dominados por la pirámide
- Marcan a una sola persona arriba, todopoderoso
- Las partes de arriba funcionando bien y las de abajo, les falta organizar varias cosas
- En el medio no hay nada
- Los operarios están muy unidos
- Hay diferencia en las pirámides. El medio vacío, y lo que piensa el operario es que va a ir ascendiendo y no es así la realidad
- Faltan personas en el medio
- La realidad no es lo que le gustaría
En un momento, se les pregunta a los participantes que observan el dibujo “¿qué sentimientos les provoca el dibujo?” y responden:
- Vacío
- Una idea, el pensamiento, que debería ser así. Un ideal
- El yo está abajo, representado en los operarios. Es el que piensa. Es el pensamiento de todos unificado
- La torre, la empresa, la escala jerárquica
Las que siguen son las expresiones lingüísticas de los que hicieron el póster:
- Abajo, en rojo, estamos jefes y operarios.
- Arriba están los jefes, estos dos, dándonos la espalda.
- Y pensamos que tendría que ser así. Que jerárquicamente estemos todos ordenados y todo más repartido, en la parte monetaria también.
- Hay diferencia enorme entre las funciones gerenciales y los demás.
- Nosotros tenemos ideas y las pensamos, y trabajamos. Y, a veces, se hacen. Pero no hay intermedios que las puedan trasmitir. Estamos todos en una línea. Pero quisiéramos estar como los de arriba.
- La hoz y el martillo no cabía, y le hicimos un ramo de flores.
- Primero y segundo nivel siempre fue un círculo cerrado. En el medio está vacío porque los mandos medios están dentro del grupo de los de abajo. Falta la integración de los de arriba con los de abajo. Falta reconocimiento de todo tipo. Monetaria y de otro tipo.
Dada esta descripción de lo que está fuera del círculo de la fábrica, interpretemos las interrelaciones de operarios bajo el imago-esquema CÍRCULO. Un grupo de operarios de Blue construyó el póster (imagen n° 4) que ya hemos citado antes, para representar la relación YO-OTROS con una ronda (corro) de operarios en un gran abrazo y una pequeña ronda de “los otros”. Esta ronda simboliza la protección. El brazo de la izquierda de la imagen n° 4 tiene un borde cortante, un ala dentada que ‒agresivamente‒ defiende de los otros. Los otros, a su vez, también se protegen a sí mismos en su propia ronda (imagen n° 5).
Imagen n° 4. Relación YO-OTROS; imagen n° 5. Detalle de la imagen n° 4
(operarios de Blue)


Del mismo modo, otro equipo de operarios dibujó la relación yo-otros (imagen n° 6) con muchos dibujos de los que se puede abstraer CÍRCULO: el reloj, el sol, el carrusel y la montaña rusa. Allí identificamos los imago-esquemas CENTRO/PERIFERIA, CICLO, REPETICIÓN, ENLACE/CONEXIÓN. Asimismo otro equipo (imagen n° 7) representa la relación yo-otros con las manos estrechadas, que en contexto, se puede interpretar como cercanas al CÍRCULO por ser CONEXIÓN/ENLACE[9].
Imágenes n° 6 y 7. Relación YO-OTROS en operarios de Blue


La relación entre los operarios es como un lazo, como un abrazo fortalecedor entre pares que se pacta en la mano estrechada. Estando dentro, hay protección. Como dice Cirlot, el caos viene de la ilimitación. Pertenecer es importante; extralimitarse y querer superar a los pares no es lo esperado. Recordemos el experimento Hawthorne: el operario que respondía al incremento de incentivos por más piezas producidas era castigado por sus pares por buscar diferenciarse, salirse de la limitación adecuada. De este modo, se preserva lo inexorable del destino, lo irreversible del giro cotidiano en la base de la pirámide, donde el principio coincide con el fin y se está siempre en el mismo lugar.
La ronda, el abrazo y la mano estrechada nos llevan a indagar en la simbología de la mano y del brazo. Para Cirlot, la mano es lo específicamente humano; es símbolo de soporte, de fuerza, de protección, así como de autoridad y poder. Los médicos directivos de instituciones de salud se representaban con manos. La mano también simboliza la donación, la labor y el trabajo. Las manos son también “una manifestación corporal del espíritu cuando no se manifiesta por la voz” (Cirlot, 1992: 296). El brazo también simboliza trabajo, ofrenda, protección, donación así como autoprotección (los brazos cruzados) e invocación (los brazos en alto). Las manos entrelazadas de la ronda y del abrazo simbolizan la fraternidad viril y la unión ante el peligro (Cirlot, 1992: 103).
El caos viene también por la disgregación. La ronda de obreros se protege a sí misma de ese peligro.[10] Las imágenes n° 4, 6 y 7 muestran el abrazo del yo a los otros que son como yo (operarios) y la separación de los otros que son diferentes (los no-operarios). En este sentido, no hay integración de la multiplicidad con los otros, no hay coincidencia mística de opuestos como en el Oriente descripto por Cirlot o en la síntesis marxista de la sociedad sin clases.
En este ordenamiento de la comprensión de la empresa bajo el imago-esquema círculo, ¿cuál es el lugar asignado al yo? No parece que hubiese partes en un círculo. El yo tiene peso o existencia en la medida en que se funde en el abrazo, en la ligazón colaborativa, en la ronda. No hay dibujos de cuerpo completo que distingan al yo del “nosotros”. El yo pertenece al grupo de iguales. El yo se mueve como el carro de la montaña rusa sobre sus rieles o como los animales estáticos de la calesita (imagen n° 7). Se mueven con necesidad y sin libertad sobre el círculo predeterminado por el que se enlazan y comparten el destino irreversible del eterno retorno. Para el yo hay movimiento aunque un movimiento extrínseco al sujeto. Sin embargo, no hay movilidad social y eso es compartido. Por tanto, así como el principio coincide con el fin, la parte coincide con el todo y el yo coincide con el nosotros. Esto significa que el imago-esquema CÍRCULO en ámbitos de operarios ordena la relación yo-empresa-yo de modo que el lugar del yo está separado del nosotros (la voz individual y personal se sustituye por la ligazón de manos).
Concebir la empresa con una determinada imagen de orden es explicar la lógica esencial que moldea las interacciones cotidianas. Esa imagen representa la “ley natural”, que para los sujetos da sentido a lo que ocurre y les brinda determinadas posibilidades de acción. Es decir, teorizar la empresa de un determinado modo tiene implicaciones éticas, porque abre o cierra posibilidades de decision al sujeto que piensa que las cosas funcionan así, invariablemente, como las leyes de la naturaleza. Por ejemplo, desde el punto de vista de la unidad del proceso productivo de la empresa, parece positivo concebir al yo como un nosotros, y a la producción como una rueda que gira sin dificultades. En cambio, en la perspectiva de ética y compliance, esta unidad llevada a un extremo puede favorecer el fenómeno de groupthink, descrito en el capítulo 3. Por ejemplo, si en esa fábrica los operarios se organizasen para realizar un robo sistemático de mercadería, al privilegiarse la unidad del grupo, le sería muy difícil oponerse al operario que no quisiese participar en esa organización delictiva. Si hubiese una conducta corrupta organizada en esa empresa, un operario requeriría de mucho coraje para denunciar la mala práctica en los canales de denuncia que ofrecen los programas de compliance. Estas implicaciones éticas de las imágenes dibujadas son conversadas con los empleados en los talleres en el momento que se explican las normas (en la fase III del HEMG), luego de realizados los talleres de la fase II Metáforas.
En otra perspectiva diferente, más propia de profesionales y mandos medios, uno de los dibujos, realizados por los alumnos de MBA para representar la relación yo-empresa (imagen n° 8), destaca CÍRCULO en la figura que dibuja el compás.
Imagen n° 8. Relación YO-EMPRESA (alumnos MBA)

El compás marca la periferia y el límite. Según manifestaron los alumnos, la empresa brinda pautas de comportamiento y normas que limitan. Pero este círculo que contiene a los empleados tiene un puente tendido hacia los logros personales (el horizonte, el arcoíris con un olla llena de oro). Es un uso del imago-esquema CÍRCULO diferente del que hacen los operarios; este es un círculo de donde se sale, hay movilidad social y la historia es lineal y hay progreso, no hay eterno retorno.
En la imagen n° 9 se presenta la síntesis de las expresiones verbales con la que se reflexionó junto con los alumnos en la clase posterior a la de la realización de los dibujos grupales.
Imagen n° 9. Síntesis (alumnos MBA)[11]
En esta forma de uso del imago-esquema, el sujeto acepta las normas de la empresa y es protegido por ellas. El cumplimiento de las normas es parte del trato que le permite al empleado acceder a los beneficios de trabajar en ella; la empresa contiene, protege y premia al empleado que cumple con las normas. Con los alumnos se reflexionó sobre la identificación del yo con una piedra, su falta de vitalidad y sobre la cuestión ética como un trade-off y no como virtud. Es decir, si la ética es un intercambio, el empleado podría estar dispuesto a aceptar una “olla de la fortuna” (ver imagen n° 8 arriba) más abundante por el cumplimiento de otro tipo de “normas”.
2. PIRÁMIDE
Presentamos en este epígrafe el segundo imago-esquema abstraído. Este imago-esquema representa la mentalidad de los mandos medios, la forma en la que ven articulada la empresa y cómo se ven ellos en ella. Lo exponemos de un modo similar al imago-esquema anterior: analizando las implicaciones de su campo semántico, incorporando la perspectiva histórico-cultural del símbolo y describiendo la vida cotidiana organizacional a la luz de esta imagen de orden y el rol del sujeto en ella.
Así como en las áreas productivas la empresa es simbolizada de forma circular, en las áreas administrativas es simbolizada en forma piramidal o de escala. De hecho, la pirámide organizacional es una imagen muy mencionada en el lenguaje empresarial. Se utiliza para representar las motivaciones de los ejecutivos que van desde la subsistencia a la autorrealización (la famosa pirámide de Abraham Maslow, 1943) y se utiliza para representar la estructura de recursos humanos de la empresa, los niveles jerárquicos y de supervisión en los que se divide, que van desde los empleados hasta el “número uno” de la empresa.
El uso de la pirámide como metáfora organizacional en los dibujos construidos en los talleres puede estar muy influido por la literatura de management. Ahora bien, aunque es una metáfora muy utilizada, y podríamos decir que por ser tan convencional esta “fosilizada” (Nubiola, 2000), se considera que es un imago-esquema significativo porque es posible encontrarlo como mínimo común denominador subyacente a diferentes dibujos análogos. Nos parece válido considerarlo un imago-esquema que conduce a metáforas resonantes y no a dibujos meramente sustitutivos o alegorías fosilizadas. Entre las imágenes similares a las que subyace el imago-esquema PIRÁMIDE encontradas en los pósters están: la escalera, el ascensor, el podio, la torre, la pila y el montón (cúmulo) (ver imagen n° 10).
En cuanto a si este imago-esquema ya está contemplado en los listados de los más usuales, podemos observar que PIRÁMIDE ‒al igual que CÍRCULO‒ no existe en la lista de Lakoff ni en la de Hampe. Sin embargo, son categorizables bajo el imago-esquema más general y usual PARTE/TODO. Asimismo, el propuesto imago-esquema PIRÁMIDE tiene contornos estructurales comunes a otros cinco imago-esquemas básicos que sí figuran en dichos listados. Estos son: EJE/EQUILIBRIO y RECINTO/RECIPIENTE de Lakoff y ARRIBA/ABAJO, ESCALA, STRAIGHT (que traduzco como VERTICAL/DERECHO) del listado de Hampe. Es decir que PIRÁMIDE tiene características de un ente que se eleva de modo equilibrado y podemos en ella descubrir tanto un vértice como un eje que la hace proporcional y la mantiene erguida, de forma vertical firme elevándose en equilibrio. Asimismo, PIRÁMIDE es un RECINTO/RECIPIENTE en el cual se conservan cosas valiosas (tesoros o personajes históricamente importantes) y se suelen construir con una escalera que permite ascender en ella, pasar de la base a la cima.
Estas alusiones semánticas de los imago-esquemas conjugados con PIRÁMIDE nos remiten a la dimensión histórico-cultural de la pirámide como símbolo. De acuerdo con el mitólogo Cirlot, la pirámide es un símbolo muy rico. La pirámide adquiere diversas formas: montaña hueca o monumento de tierra; es símbolo del aspecto materno de la tierra y expresa tanto la idea de la muerte como la de inmortalidad y también aparece como morada de los antepasados. La pirámide es un símbolo totalizante que expresa una obra creadora completa. En este sentido, el vértice simboliza el punto de partida y de llegada de todo, es el centro místico al que todo converge, es el destino de todo lo que sube desde la base de las aguas primordiales (Cirlot, 1992: 363-365). Se ha indagado también en la simbología de lo vertical o la verticalidad. Según Cirlot (1992: 459), siempre simbolizan el impulso de espiritualización; el eje vertical expresa valores morales y sus niveles. Por otra parte, la ascensión, la subida, las escaleras simbolizan la necesidad del ser humano de trascender, de superarse, pero también la “tensión creciente de impulsos, por ejemplo el impulso de dominación” (Cirlot, 1992: 88).
2.1. Interpretación del imago-esquema PIRÁMIDE
Los contornos estructurales de PIRÁMIDE hacen que se pueda decir que ‒como la pirámide‒ la empresa se yergue en forma VERTICAL. La empresa está en permanente búsqueda de superación (sea en crecimiento, sea en ganancias, etc.). La empresa tiene también impulso de dominación y de trascendencia, de ganar mercados y de ser recordada como marca. En esa superación lo hace de modo equilibrado ‒como la pirámide‒, se eleva pero no pierde contacto con la realidad terrena, busca mantenerse en su EJE.
Imagen n° 10. Pósters varios con pirámide, escalera, pila, torre, montón

La empresa también puede ser considerada como EJE de una comunidad, o de la vida de una persona. En las relaciones humanas intra-empresa se da también un movimiento que va desde ABAJO hacia ARRIBA en la cadena de mando. En ella hay una jerarquía de directivos, hay una ESCALA de remuneraciones: se está en la base, en el medio o la cima de la pirámide.
La empresa, como la pirámide, tiene un punto de llegada, un punto de convergencia, una meta. No todo lo que está abajo llega arriba. Algunos quedan en el camino. Los que logran llegar no viven eternamente, también son sepultados, quizás en una pirámide más memorable. La pirámide, como la empresa, es un RECINTO que contiene héroes y tumbas.
La pirámide simboliza, para los empleados de perfil gerencial, la empresa como lugar donde realizar su carrera profesional. La empresa es ‒en esta perspectiva‒ un lugar donde se realiza mucho esfuerzo y donde se tienen muchas expectativas de ascender en camino hacia la cima. Esta ascensión implica superarse, capacitarse; pero también, motivación de poder, como la llamaría David McClelland (2003). Algunos llegan a la cima, algunos quedan en el camino, pero el esfuerzo es de todos. Otros se quedarán voluntariamente a medio camino. Para muchos, el vértice de la empresa, el lugar del CEO, es el destino deseado, anhelado o codiciado como fin de todo. Pero también el vértice es el origen de todo, la causa de todo lo que ocurre en la empresa, de donde emana el poder y la responsabilidad.
Imagen n° 11. Relación YO-EMPRESA (alumnos MBA)
En este sentido la empresa es tanto un lugar de éxito, consagración, transcendencia como un lugar de muerte, ya que no todos llegan a la cima. Allí moran los antepasados, los que llegaron y los que no llegaron. La pirámide tiene connotaciones de grandiosidad y de esfuerzo. También de sinsentido, como la montaña que sube Sísifo.
Toda la alegría silenciosa de Sísifo consiste en eso. Su destino le pertenece. Su roca es su cosa. […] Si hay un destino personal, no hay un destino superior, o, por lo menos no hay más que uno al que juzga fatal y despreciable. Por lo demás, sabe que es dueño de sus días. En ese instante sutil en que el hombre vuelve sobre su vida, como Sísifo vuelve hacia su roca, en ese ligero giro, contempla esa serie de actos desvinculados que se convierten en su destino, creado por él, unido bajo la mirada de su memoria y pronto sellado por su muerte. Así, persuadido del origen enteramente humano de todo lo que es humano, ciego que desea ver y que sabe que la noche no tiene fin, está siempre en marcha. La roca sigue rodando (Albert Camus, 1951: 61).
La pirámide, como la torre de Babel, es algo construido por muchos, que cuesta la vida de muchos, pero llegan a la cima unos pocos. También se puede descender de ella, caerse de ella, sepultarse en ella y ganar la inmortalidad o el anonimato.
En el póster construido por un equipo de MBA (imagen n° 11) la relación por la empresa está marcada por el deseo de lograr beneficios (viajes, dinero, casa, auto, grados académicos) con el esfuerzo ascendente (subiendo la pirámide con una escalera, volando, levantando pesas, levantando el podio, levantando la copa).
Esta interpretación de la empresa bajo el imago-esquema pirámide, ¿qué lugar le asigna al yo? El yo se identifica con el movimiento ascensional. El yo que desea superarse y tiene impulso de dominación. La ambición del yo ascensional necesita de la pirámide para desplazarse. El yo desea ascender en la escala organizacional, pero si pudiese, treparía por la pared, subiría en ascensor y entraría por la ventana si en lugar del esfuerzo necesario, obtiene la ayuda de alguno de más arriba que lo beneficie.
Veamos dos pósters realizados por alumnos MBA. En la imagen n° 12 (representa la relación empresa-yo) uno de los ladrillos asciende diferenciándose de los otros, tratando de llegar a estar en el vértice superior; otros pequeños ladrillos intentan entrar por la ventana del brazo derecho. La imagen n° 13, donde los alumnos debían dibujar “la vida profesional como viaje”, tiene características de un viaje de transformación y superación: llegar a la cima es lograr el equilibrio (balanza), el poder (casco), etc., subiendo por la escalera con esfuerzo o por el ascensor que se encuentra fuera del póster anexado con papel rojo y amarillo. El primer escalón es el birrete académico correspondiente al MBA.
Sin embargo, el yo sube no sin dificultad. Rastreando en los pósters repeticiones de esta tensión de fuerzas (la fuerza que va de abajo hacia arriba y contrarresta la presión de arriba hacia abajo), encontramos imágenes de sudor y esfuerzo (imágenes n° 11 y 14), de sangre y manos grandes que sostienen un edificio (imágenes n° 14), un brazo que mueve una manivela que hace funcionar la fábrica (imagen n° 16) o unas pesas (imagen n° 11 y 16) que pesan sobre el empleado.
Imagen n° 12. Alumnos MBA

Este yo ascensional tiene una característica que se repite: la desproporción del torso respecto de los pies. Los sujetos dibujados vuelan o tienen los pies despegados del suelo (imágenes n° 11, 14, 15). El torso y parte superior del cuerpo son llamativamente grandes comparados con la base de los pies (imágenes n° 16 y 17). El torso hace fuerza hacia arriba mientras que los pies están desdibujados o no se dibujan (imágenes n° 11, 14, 15, 16). En la imagen n° 14 confeccionada por alumnos MBA se puede ver simbolizado el deseo de ascensión del empleado en dos lugares: en la escalera que está dentro del edificio; y en el vuelo de un sujeto con capa de superhéroe y enormes manos (poca voz y mucho trabajo) que transpira y sangra.
Imagen n° 13. Alumnos MBA

¿Cuál es el simbolismo histórico-cultural del pie y la pierna? La pierna tiene el sentido simbólico de erigir, levantar, asentar. “La pierna es equivalente al pedestal y cabalísticamente le corresponden las cualidades de firmeza y esplendor” (Cirlot, 1992:363). Por otra parte, el pie simboliza lo específicamente humano, porque permite estar erguido a diferencia del animal: es una parte esencial del cuerpo, que soporta a la persona. Por tanto, se puede considerar símbolo del alma, en el sentido de que “es el soporte del cuerpo, lo que aguanta al hombre en su posición erecta”
Imagen n° 14. Alumnos MBA

Por ejemplo, para Aquiles, el talón es la zona de peligro y en algunas leyendas griegas “la cojera simboliza una deformación anímica, una falla esencial del espíritu”. Para Jung, los pies deformes de Hefestos, dios del fuego, y la forja señalan que la deformidad en los pies podría provocar que aparezcan facultades que la compensen. El pie, finalmente, también tiene significado funerario, dice Cirlot, porque el moribundo se marcha. “De su partida no quedan más testimonios que sus últimas huellas” (Cirlot, 1992: 362).
Imagen n ° 15. Alumnos MBA; imagen n° 16. Mandos medios (cascos verdes)
de la fábrica de Green
Por tanto, el ejecutivo realiza denodados esfuerzos por ascender, superarse, tener más poder. Desea en algún momento dejar el desequilibrio que implica este movimiento ascendente y llegar a un lugar estable en la cima. Percibe que desde arriba se lo carga de responsabilidades o tareas, pero también que se le detiene, como si los que ya están arriba no dejasen lugar para nadie más.
Desde el punto de vista de la unidad de la empresa y su alineación al objetivo social, esta actitud puede conducir en el extremo a no reconocer los límites, sea de las normas, o bien los que surgen del reconocimiento del otro. Asimismo, esta actitud puede generar una competitividad interna destructiva o la instrumentalización de muchas personas y de la misma empresa para objetivos personales. Otro aspecto negativo del yo ascensional es el narcisismo.[12] El espejismo de la meta centrada en uno mismo y el ahogo en su falta de verdadera identidad. Todas estas son amenazas para la integridad moral. En cambio este impulso ascensional puede ser positivo si el liderazgo y el deseo de poder personal es constructivo, subsidiario y con vocación institucional (McClelland, 2003).
Puede surgir la pregunta de si los grandes torsos, manos y brazos, que simbolizan poder y autoridad, compensan una falla espiritual representada por los pies pequeños o pies despegados del suelo, o los pies ocultos en el póster. ¿Se compensa con poder y logros el sinsentido espiritual? Pequeños pies, grandes aspiraciones. No dejan huellas.
Para reforzar la interpretación, veamos en otro póster de alumnos de MBA (imagen n° 18[13]) cómo la empresa es caracterizada como una pirámide agresiva (los animales veloces) y una pirámide que acumula ‒abajo a la izquierda del dibujo en color verde claro‒, según se expresó verbalmente (imagen n° 17).
Imagen n° 17. Relación EMPRESA-YO (alumnos MBA)

Imágenes n° 18 y 19. Extracto del PowerPoint con síntesis de los dibujos de la clase anterior


La torta es el dinero “cocinado”, cuyo insumo son las mismas personas (“la sangre que alimenta las arterias de la empresa”). Considerando también lo expresado en otros dibujos del mismo taller, las interrelaciones son de poder (vigilar, incentivar, castigar, proteger y contener) o bien conmutativas: se desea volar como Superman y ser creativo, pero ese esfuerzo hacia arriba implica “pagar un precio” que es soportar el tornado, no disfrutar, quedarse solo, cansarse o descender. Aquí también los pies del yo están volando despegados del suelo en el impulso ascensional del yo dentro de la pirámide (imágenes n° 11, 14, 17).
3. MURO
MURO es el tercer y último imago-esquema propuesto, agrupable bajo el imago-esquema PARTE/TODO que ordena la relación yo-empresa. MURO se encuentra subyacente a diversas imágenes de las cuales lo podemos abstraer. Los dibujos bajo los que subyace este imago-esquema son el edificio, la fachada, la pared de ladrillos en construcción, la torre sin ventanas, las ventanas enrejadas, el muro electrificado, la pila de lingotes, la pila de ladrillos, el rompecabezas, la prisión. Estos se pueden observar en las imágenes n° 11, 12, 14, 15, 17 y 20.
El imago-esquema propuesto tiene contornos estructurales que se superponen con PIRÁMIDE y con algunos de los imago-esquemas más usuales. Un muro –como la pirámide‒ suele estar compuesto por partes más pequeñas: piedras, bloques, ladrillos (imago-esquema PARTE/TODO). Asimismo, MURO se relaciona con el imago-esquema RECINTO/RECIPIENTE porque el muro delimita, cierra, contiene, protege como la muralla; MURO se relaciona entonces con los imago-esquemas RESISTENCIA, RESTRICCIÓN, BLOQUEAR, CONTRARRESTAR porque el muro impide el ingreso, establece límites, resiste las fuerzas que lo quieren traspasar o derribar. El muro –como la pirámide‒ se eleva, se erige de abajo hacia arriba y se puede escalar (imago-esquemas VERTICAL/DERECHO y ARRIBA/ABAJO). Estos últimos imago-esquemas son la lista de Hampe (2005).
Para Cirlot el muro (1992: 316-7) presenta diversos significados. Por un lado puede significar la idea de “elevar sobre el nivel común” debido a su altura. Pero como pared que cierra el espacio, “significa la imposibilidad de transir [sic] al exterior”. Visto desde fuera, el muro “expresa la idea de impotencia, detención, resistencia, situación, límite”. Pero si el muro se considera visto desde adentro, significa protección, incluso con características maternales y femeninas (como la casa o la ciudad). También simboliza la materia como opuesta al espíritu. Por otra parte, la piedra (Cirlot, 1992: 362) simboliza el ser, la cohesión, la conformidad con uno mismo. La piedra simboliza lo contrario a lo biológico, que muere, o lo contrario al polvo, que se disgrega.
Algunas de las imágenes a las que subyace MURO como imago-esquema contienen elementos que representan la presión de la empresa. Por ejemplo, brazos muy fuertes (imagen n° 12 y 20), una maza (imagen n° 12), un tornado, un ojo (imagen n° 17), un brazo armado de un cetro que emite un rayo o un látigo (imagen n° 20), el peso o fuerza de gravedad del edificio-empresa (imagen n° 14), el peso de una pesa sobre la cabeza y una mochila sobre los hombros (imagen n° 16), la prensa de banco que presiona los ladrillos (imagen n° 24).
Imagen n° 20. Alumnos MBA

A diferencia de la pirámide-escalera por la que se puede subir, y que es un objeto de los deseos de ascensión del yo, el muro tiene capacidad para resistir, bloquear, contrarrestar, dificultar el deseo de ascensión. El muro presiona, castiga, restringe, limita (imagen n° 20) o premia y toca con la “varita mágica”. Tiene poder para proteger, custodiar y castigar. Asimismo, a la derecha hacia abajo, se observa una persona en prisión.
Estas interpretaciones de alumnos de MBA se corroboran con la imagen n° 21 de operarios de la empresa Blue, donde a la empresa se le atribuyen esas capacidades, y su carácter de pirámide-cúmulo y en la base, es también una prisión.
Imagen n° 21. Relación EMPRESA-YO (operarios de Blue)
Asimismo, el muro se erige, se levanta, acumula y se convierte en torre. El muro, así como protege y custodia, se convierte en prisión (imagen n° 22).
Imagen n° 22. Detalle de póster de operarios de empresa Blue

Como ya citamos de Cirlot, el brazo simboliza el trabajo, la ofrenda, la protección y la donación. Pero también están el brazo armado y el brazo vengador que muchas veces provienen de estratos superiores (nubes, cielo, Dios). El arma, sin embargo, caracteriza tanto al héroe como al enemigo. Si no hay un enemigo, entonces puede simbolizar, en sentido psicológico, “el enemigo interior del héroe”; el arma representa el estado de conflicto. Las armas también varían según a quien pertenecen. El cetro, el bastón, la maza y el látigo son atributos de los reyes; la lanza, la daga y la espada son atributos de los caballeros; el cuchillo y el puñal son innobles u ocultos; y el rayo y la red son armas de los dioses. Según Cirlot, Jung le asigna a la espada el símbolo del “sí-mismo” (del yo) y simboliza la salvación; la maza, en cambio, es símbolo de destrucción (Cirlot, 1992: 82-3). El cetro[14] real está emparentado con la vara mágica, la maza, el rayo y el falo. Simboliza la fertilidad pero también simboliza “el eje del mundo” (Cirlot, 1992: 127).
3.1. Interpretación del imago-esquema MURO
En esta relación yo-empresa (en ambos sentidos) la empresa es un muro y el yo tiene el lugar de un ladrillo. Este imago-esquema tiene contornos estructurales comunes con el imago-esquema PIRÁMIDE. Sin embargo, así como el “yo ascensional” escala por la pirámide, el “yo ladrillo” está quieto. El yo-ladrillo refleja que la ascensión es resistida por la presión de arriba hacia abajo y por el deseo de seguir formando parte del muro y quedar protegido en él. Así, por ejemplo, en la imagen n° 12, el ladrillo azul se mueve hacia arriba, tratando de diferenciarse para ascender en la pared. El ladrillo desearía poder encontrar un ascensor (imagen n° 13) o ventana (n° 12) con el cual suplir el esfuerzo de ascender; sin embargo, si bien el ladrillo desea crecimiento, más desea la protección. La restricción, el límite también producen contención. La protección significa la conservación del empleo, el pasaporte a una cierta calidad de vida. La empresa, en ese sentido maternal, contiene al empleado como una parte suya. La empresa, en sentido paternal, tiene un cetro, una maza, un rayo que puede cambiar la suerte del empleado discrecionalmente. Pertenecer al muro lo separa de los descastados.
La empresa es también un muro porque apila y acumula ganancias, eso le da más capacidad de protección. La empresa contiene con sus beneficios y con sus políticas y sus normas (que incluyen las órdenes de sus directivos); la empresa contiene como una pared donde los ladrillos van encajando, como una pared con brazos que sostienen los ladrillos, como una morsa o sargento que da forma y sostiene a muchos ladrillos que ‒aleatoriamente‒ intentan encajar (imagen n° 24), como rompecabezas donde las piezas intentan integrarse en la figura final que es la empresa (imagen n° 23). La empresa es un lugar de poder más que un lugar productivo, que decide si te quedás dentro.
¿Cuál es el lugar del yo en esta imagen de empresa ordenada por MURO? Es un yo cuyo movimiento se termina al encajar y trata de resistir allí lo más posible para no desgastarse. Sin embargo, el costo es alto. Los dibujos que simbolizan el yo son el ladrillo, la piedra, la pieza del rompecabezas y el prisionero. El yo debe encontrar su lugar, adaptarse. Sabe que no puede ser muy diferente (imagen n° 20). Trata tanto de adaptarse como de ser fiel a sí mismo, como la piedra, que no se desintegra (imagen n° 8). La necesidad de protección del yo lo lleva a considerarse a sí mismo una parte que debe encajar en ese muro, aunque ese deseo de protección pueda sepultar su individualidad, de un modo diferente al que la puede sepultar el exceso de ambición y competitividad. Al yo del MURO se lo sepulta aprisionando su libertad y creatividad. Al yo de la PIRÁMIDE lo sepulta otro más fuerte que él. En ese caso, el yo como ladrillo está más cerca del yo-nosotros del círculo que del yo-ascensión de la pirámide.
En la imagen n° 8, la piedra acepta que el compás de la empresa le marque el ritmo mientras lo protege, la empresa se convierte en un puente para los logros personales (camino) donde la piedra pasa desde dentro del compás a cruzar el puente y seguir el camino iluminado por el arco iris de la recompensa. La piedra se va achicando en el camino debido al desgaste. El yo muestra allí un dinamismo que es solo extrínseco, no aparece la mano que toma decisiones, sino algo inerte que se deja modificar por el exterior. Quizás solo trata de parecer inerte. De este modo, evitaría que el rayo divino lo castigue (imagen n° 20), debido a su deseo intrínseco orientado a la ascensión, el deseo prometeico de robar el poder a los dioses de la cima.
En el esfuerzo de parecer o ser inerte, el muro de la empresa deviene en prisión (imágenes n° 20, 21 y 22). La necesidad de volar, de ser creativo, de ser uno mismo (imagen n° 23) se contrapone con la necesidad de sostenerse, de sentirse protegido en la organización (no puede sostenerse en los propios pies). La empresa que acumula, apila cada vez más, es más fuerte y sostiene, da forma; es una torre que protege y con firmeza deja inerte al yo; para encajar, se pega a los otros como ladrillo, pieza, piedra. El yo siente que esto le quita creatividad y singularidad,[15] y la empresa se convierte en un lugar donde quizás se puede llegar a ser tan solo “otro ladrillo en la pared”.[16] La alienación se resiste como piedra que no se disgrega, acomodándose o desgastándose.
Imagen n° 23. Relación EMPRESA-YO (alumnos MBA)

La materialidad del muro se opone a la espiritualidad de lo creativo. Lo más propio del yo es su aporte creativo y original. En la imagen n° 24, las manos verdes se superponen a los ladrillos, dando dinamismo intrínseco a los Tetris que encajan extrínseca y aleatoriamente. Una “mano negra” está presente acechando, como los colegas armados con arcos y flechas que transitan el camino. La empresa es la que “da forma” con la presión y la contención.
Imagen n° 24. Relación EMPRESA-YO (alumnos MBA)

¿Qué implicaciones morales se pueden reflexionar sobre esta imagen de orden de la empresa (el muro) y esta autopercepción del yo en ella (ladrillo)? La necesidad de protección que el yo espera de la empresa puede favorecer la dilución del yo en su creatividad, en su identidad y en su responsabilidad. El yo ascensional busca superarse, distinguirse de los otros y elevarse, puede diluir su integridad en la competitividad excesiva y ambiciosa, racionalizando sus decisiones no éticas al priorizar el logro de objetivos. En cambio, el yo estático del muro puede diluir su integridad con el silencio moral (Verhezen, 2010), conservándose a sí mismo sin exponerse, sin moverse, sin distinguirse del resto como una pieza más del rompecabezas diciéndose a sí mismo: “yo solo hago mi trabajo” y obteniendo la recompensa. En esto, el yo-ladrillo tiene elementos en común con el yo-nosotros de la empresa vista bajo la imagen de orden CÍRCULO.
Imagen n° 25. Síntesis verbatim de la imagen n° 23
Imagen n° 26. Síntesis verbatim de la imagen n° 24
4. Mapa de metáforas de la vida organizacional
Desde el punto de vista de la etnografía organizacional, el mapa de metáforas grupales (MMG) es el texto final con el que el etnógrafo, luego de haber observado una cultura empresaria, representa su interpretación de cuál es la trama de significados que explica los comportamientos de los integrantes de la cultura observada. El MMG es un constructo del investigador que representa la vida organizacional vista por sus protagonistas. Como dice Van Maanen (2011), es un mapa y no el territorio; y si bien representa las voces nativas, es una interpretación libre del investigador acerca de la lógica esencial que impera en la cabeza de los nativos a la hora de relacionarse.
Desde el punto de vista de la lingüística cognitiva, el mapa de metáforas grupales (MMG) es una representación gráfica de los dominios conceptuales que se conjugan en las metáforas que representan la mentalidad de un grupo. El MMG abstrae e infiere las estructuras imaginativas subyacentes que dan forma a la perspectiva de la comunidad estudiada. Dichas estructuras o imago-esquemas resultan de la memoria social, se fundan en la base de imágenes que conforman su experiencia vital laboral acumulada y que constituyen la comprensión básica que mide sus acciones cotidianas. La elección de esos esquemas más simples es influida por la memoria social. Por ello, como afirma Cornelissen, los imago-esquemas “ordenan y forman la perspectiva de una cierta comunidad” (2006: 690).
Desde el punto de vista ontológico, el MMG es una representación de la causa ejemplar, del modelo mental que comparten los empleados sobre el orden que la empresa sigue para conseguir su fin.
En este epígrafe, presentamos un MMG construido sobre la base de los imago-esquemas ya explicados: CÍRCULO, PIRÁMIDE y MURO. El mapa representa la vida organizacional e integra gráficamente la cercanía de la visión de los operarios con la visión de los mandos medios; representa de forma sintética lo que es común a todo tipo de empleado de empresa.
Para confeccionar el mapa, en primer lugar se tuvieron en cuenta las metáforas utilizadas en los setenta pósters comparados y sus expresiones lingüísticas (según se explicó más arriba). Estas metáforas, expresadas según la convención cognitivista, son ESCALERA ES EMPRESA, EDIFICIO ES EMPRESA, PRISIÓN ES EMPRESA, TORRE ES EMPRESA, TORTA[17] ES EMPRESA, PODIO ES EMPRESA, CAMINO ES EMPRESA, etc. Asimismo, puede inferirse que se utilizaron las siguientes metáforas conceptuales para referirse al yo: SUPERHEROE ES YO, LADRILLO ES YO, PRESO ES YO, BRAZO ES YO, MANOS ES YO, ESFUERZO ES YO, ATLETA ES YO, etc. Las metáforas se elicitan en las expresiones lingüísticas de los participantes, quienes señalan con qué dibujo identificaron, o bien al yo, o bien a la empresa, en el póster.
En segundo lugar, se tuvo en cuenta que los imago-esquemas (o mínimo común denominador) que subyacen a tal variedad de metáforas son tres: PIRÁMIDE, CÍRCULO y MURO. Conociendo los imago-esquemas, podemos inferir cuáles son las metáforas conceptuales principales, es decir, las que son más amplias y abarcan a otras. Las metáforas conceptuales son inferidas por el investigador y no necesariamente fueron identificadas como tales por los participantes, ya que como se explicó, pertenecen al orden de la comprensión y no del lenguaje cotidiano. Estas metáforas conceptuales principales son PIRÁMIDE ES EMPRESA, CÍRCULO ES EMPRESA y MURO ES EMPRESA.
En tercer lugar, se tuvo en cuenta que en cada una de estas imágenes de orden, está implícita tanto la empresa como el yo. En la empresa comprendida como CÍRCULO, el yo es un “nosotros”, en la empresa visualizada como PIRÁMIDE, el yo es un movimiento de “ascensión”, y en la empresa entendida como MURO, el yo es un “ladrillo”. Por tanto, las metáforas conceptuales principales para el yo son LADRILLO ES YO, ASCENSO ES YO y NOSOTROS ES YO.
En cuarto lugar, se tuvo en cuenta que los contornos estructurales de estos imago-esquemas tienen elementos en común. Como se ve en la imagen n° 27, la adyacencia de los lados de los hexágonos representa la cercanía de los contornos estructurales de los imago-esquemas. Por ejemplo, la PIRÁMIDE y el MURO tienen en común que se pueden escalar (no así el CÍRCULO). Asimismo el MURO protege, detiene y contiene; la PIRÁMIDE hace lo mismo, pero también sepulta. El CÍRCULO tiene en común con el MURO que ambos protegen aquello que queda dentro, sin embargo en el CÍRCULO no hay salida; el MURO, en cambio, se puede escalar o cruzar. En el CÍRCULO no hay diferenciación de los individuos que se entrelazan en él; análogamente entre los ladrillos del MURO no hay diferencias. En cambio, sobre la PIRÁMIDE hay una escalera definida para ascender. Esta tiene un vértice al que se aspira, pero no siempre es posible ‒o no siempre es deseada‒ la elevación, por lo que algunos eligen quedar estáticamente ubicados como el ladrillo en el MURO.
Imagen n° 27. MMG de la vida organizacional

En quinto lugar, para confeccionar el mapa de metáforas ubicamos de un modo central (gráfico) a la empresa y al yo. Los dominios de color amarillo son los dominios meta (lo metaforizado) y los dominios de color blanco son los dominios fuente (lo metaforizante). A la derecha de EMPRESA ubicamos a PIRÁMIDE, MURO y CÍRCULO. Entre el yo, empresa y PIRÁMIDE ubicamos ASCESIÓN, porque es la connotación del yo correlativa a PIRÁMIDE. En cambio, entre EMPRESA y CÍRCULO ubicamos NOSOTROS, que es la connotación del yo correlativa a CÍRCULO. Asimismo, como el yo LADRILLO tiene características similares al NOSOTROS lo ubicamos cerca y a la altura de MURO.
Como se dijo en los primeros capítulos, de la comprensión básica de la organización (CCBO) se derivan presunciones básicas subyacentes (PBS) que componen la mentalidad compartida. Como decía Schein, las presunciones básicas (PBS) que subyacen a una cultura contienen creencias acerca de cómo integrarse internamente en la empresa y acerca de la naturaleza de las relaciones humanas. De la idea de orden que expresa cada imago-esquema hemos derivado o inferido presunciones sobre cómo estos empleados articulan su vida laboral en la empresa y hemos inferido sus posibles implicancias éticas. Por ejemplo, si la empresa es un muro y el yo es un ladrillo, entonces el yo no debe diferenciarse demasiado del resto para poder encajar en el muro y recibir su protección. De la comprensión del orden de las relaciones en la organización, sus integrantes infieren expectativas sobre los comportamientos de los otros y deciden su accionar futuro y sus connotaciones éticas.
Asimismo, de las connotaciones semánticas referidas para cada imago-esquema y de las interpretaciones realizadas por los participantes de sus dibujos, se pueden sintetizar cuatro motivos de la conducta en la empresa: (1) el deseo de pertenecer y ser protegido en la empresa, (2) el deseo de poder, 3) el deseo de crecer dentro de y gracias a la empresa, y (4) el deseo de conservarse, perdurar y trascender.[18] Los dos primeros motivos –pertenecer y poder‒ son creencias sobre cómo integrarse internamente: adaptándose, dominando. Los dos motivos que siguen –crecer y conservarse– tienen que ver con la naturaleza humana y su instinto de conservación. Estos motivos están representados sintéticamente en el mapa de metáforas: pertenecer y ser protegido están representados en MURO y en CÍRCULO, poder y crecer están representados en PIRÁMIDE y conservarse, perdurar y trascender también están representados en PIRÁMIDE.
Asimismo, pertenecer y crecer aparecen tanto en operarios como en mandos medios en carrera gerencial pero se representan de modo diferente. En los operarios prima el deseo de protección que se proyecta sobre los pares. En el caso de los que están en carrera gerencial el deseo de crecimiento conlleva una ambigüedad: se desean los beneficios del ascenso, se está dispuesto a mucho esfuerzo (empujar, resistir) pero se teme quedar fuera por la decisión arbitraria del dios-empresa o por la competencia de los colegas. La presión de la empresa se ejerce mediante la asignación de responsabilidades, exigencias y el ejercicio discrecional del poder (el cetro de reyes o el rayo de los dioses). En los dibujos no hay referencias ni a las leyes o normas en sentido general como una presión (salvo en la imagen n° 8 de un equipo de MBA, donde las normas son un contorno). Por otra parte, el deseo de poder es propio del yo ascensional de mandos medios en carrera gerencial. En cambio el deseo de conservarse, perdurar y transcender está de diferentes formas en ambos y en todo ser humano.
En resumen, el mapa de metáforas grupales (MMG) es una síntesis de la observación de expresiones lingüísticas, de los dibujos metaforizantes, de la comparación de los dibujos, de la abstracción de los mínimo-común-denominadores en las imágenes. Es un constructo etnográfico, una síntesis del investigador, un texto o mapa final que respeta las voces nativas y tiene en cuenta muchas interpretaciones de los dibujantes obtenidas en contexto. El MMG representa una percepción comunitaria del mundo, representa el mundo de la vida organizacional cuyas imágenes conforman el suelo de la praxis de la empresa y sus integrantes. El MMG representa “el mundo de la empresa” que los empleados perciben como algo que ya es de un determinado modo, algo que funciona de una manera sobre la que ellos no tienen control, algo que tiene una lógica y una trama en la que ellos se insertan. Esa percepción se ha formado comunitariamente, ese mundo de la empresa es una comprensión que surge del hallarse en ella, y conforma una base y un condicionamiento para sus acciones. Si pudiésemos inventar un término, en lugar de representar la Lebenswelt husserliana sería una especie de Lebensorganisation.
Síntesis y conclusiones del capítulo 9
Tanto la etnografía organizacional como la lingüística cognitiva indagan en una dimensión implícita de las culturas que estudian. La etnografía busca los significados implícitos que los nativos de una cultura traman en sus cabezas y que ordenan cómo ellos se interrelacionan. La lingüística cognitiva indaga cómo comprendemos la realidad cotidiana, incluso lo complejo o lo abstracto, sobre la base de un conjunto de imágenes muy ligadas a lo sensorio-motriz, al desplazamiento, al manejo de objetos y muy ligadas a la memoria histórica y social de la comunidad a la que pertenecemos.
Esas imágenes y percepciones conforman una base que nos permite comprender, pero que a la vez nos sesga. Cada cultura, cada comunidad desarrolla patrones perceptivos para explicar la realidad y sus recurrencias caracterizan su mentalidad.
En este capítulo hemos hecho un ejercicio de abstracción de las figuras más generales (o imago-esquemas) que subyacen a los dibujos grupales realizados por unos 350 empleados de empresa. Sin prejuicios, buscamos aquellas figuras que más se repetían debajo de los dibujos similares. Encontramos tres imago-esquemas, es decir, tres estructuras imaginativas que permiten explicar la realidad compleja de la empresa en los términos más simples y, como dicen los cognitivistas, encarnados (embodied). Estos tres imago-esquemas subyacen a diferentes formas de metaforizar la empresa (por ejemplo como una escalera o como un podio, como una rueda, como una prisión, como un edificio, como una torre, etc.).
Los tres imago-esquemas identificados son CÍRCULO, PIRÁMIDE y MURO. A su vez hemos identificado para cada una de estas imágenes de orden de la empresa un modo de concebir al sujeto que se inserta en ella. Un modo correlativo a esa figura. Estos modos del yo son el NOSOTROS, la ASCENSIÓN y el LADRILLO.
Explorando las connotaciones semánticas de cada uno, se caracterizó el modo de comprender la realidad organizacional de operarios de empresa por un lado y de mandos medios por el otro. El mundo de la vida de la fábrica se caracterizó bajo el imago-esquema CÍRCULO. El mundo del ascendente mando medio con aspiraciones gerenciales se caracterizó con el imago-esquema PIRÁMIDE y MURO.
Con estos imago-esquemas y las metáforas conceptuales inferidas de los pósters analizados se conformó un mapa, un constructo que representa estas imágenes de orden relacionadas. Con este ejercicio se ilustró la metodología con la que se construye el mapa de metáforas grupales (MMG) de la fase final del HEMG, la fase IV. Es decir, la fase etnográfica, donde se produce un texto representativo de la cultura estudiada. Se explicó cómo se seleccionaron los imago-esquemas, cómo se interpretaron y cómo se identificaron los contornos estructurales comunes entre ellos, para establecer su cercanía y así conformar el mapa.
El mapa permite entender cómo los empleados se hallan en el mundo, es decir, cómo es su percepción comunitaria de su modo de existir. Este mapa permite inferir sus creencias acerca de cuál es el modo en el que “hay que” integrarse internamente en la empresa, de modo que para ellos funciona como una expectativa sobre el comportamiento de los otros. Como se dijo en la primera parte de la tesis, esto es parte de la mentalidad compartida, parte del modo habitual de ver y juzgar la realidad, parte del uso social recurrente y subjetivo al que toda persona “entiende” que debe ajustarse.
El mapa permite ver sintéticamente cuáles son los drivers principales del comportamiento del empleado. Por ejemplo, para los mandos medios lo importante es diferenciarse para ascender, pero no tanto como para que lo dejen afuera. Para el operario no hay oportunidades de diferenciarse ni de movilidad social, por tanto lo más importante será mantener la fraternidad entre pares. Inferencias como estas conducen a identificar presunciones básicas subyacentes (PBS) a una mentalidad en particular.
Una vez que se conoce la mentalidad y las presunciones básicas subyacentes (PBS) derivadas de la comprensión compartida básica de la organización (CCBO), es más probable un diálogo, un entendimiento sobre las normas éticas que han de ser cumplidas entre todos. Algunos principios éticos refuerzan los puntos fuertes de una mentalidad y otros principios subsanan los puntos débiles.
Una vez que se conoce la mentalidad compartida por parte de sus mismos protagonistas, aumenta la posibilidad de actuar de forma más consciente y más responsable, sin diluir su yo detrás de la necesidad de protección por parte de la empresa o por parte de sus pares, o en su propia ambición narcisista.
- La lingüística cognitiva no utiliza la idea de abstracción.↵
- Este es uno de los imago-esquemas más usuales según la lista de Lakoff.↵
- Los setenta pósters grupales han sido confeccionados por unos aproximadamente 350 empleados de empresas (mandos medios y operarios de una fábrica). De los 350 exactamente 118 eran empleados de Green y 160, empleados de Blue. El resto es un número aproximado de alumnos de cinco cohortes de la Maestría en Administración de Empresas (MBA) de la Pontificia Universidad Católica Argentina. Los alumnos del MBA son empleados de empresas, usualmente mandos medios y tienen un promedio de edad de 28-30 años.↵
- Para Blue y Green hubo registros sistemáticos (aunque los registros de dos talleres en Blue se perdieron). Para los alumnos MBA, los registros fueron ocasionales.↵
- Estos imago-esquemas abstraídos no fueron presentados en ningún informe para ninguna empresa. Los dibujos grupales sí se utilizaron para la reflexión (espejo) de los grupos de empresa y en los grupos de MBA.↵
- Un campo semántico es más amplio que el significado literal de un léxico. Por ejemplo, el campo semántico del mar no está compuesto solo por el agua salada, sino que incluye el fondo del mar, las tormentas, las olas, los monstruos marinos, los piratas, los náufragos y también los cruceros, el sol y la playa, etc. (cf. Nubiola, 2000).↵
- Cirlot incluye en su texto esta frase en inglés que traducimos como “peligros para el alma”.↵
- http://goo.gl/6D1MeP. ↵
- Las expresiones verbales leídas en la imagen n° 4 y la imagen n° 6 ya fueron citadas en capítulos anteriores. De la imagen n° 3 y la n° 7 no se conservaron.↵
- Cabe aclarar que estos grupos que participaron en los talleres no estaban sindicalizados. Las imágenes n° 2 y 7 son de la misma empresa pero diferente equipo.↵
- Es el slide de PowerPoint original de la clase siguiente.↵
- Este tema ha sido ya tratado en otro lugar (Preziosa, 2009).↵
- El papel está roto. Sin embargo la figura del director de orquesta fue cortada por los alumnos, separada, y se hizo salir de ella el tornado.↵
- El cetro rematado en flor de lis simboliza luz y purificación; y rematado en águila simboliza el mando.↵
- En la imagen n° 25 los alumnos MBA simbolizaron “la diferencia” con el dibujo de la mujer.↵
- Metáfora de la canción homónima perteneciente a Pink Floyd, álbum The Wall, 1979.↵
- “Torta” se le dice al pastel y también a mucha cantidad de dinero en Argentina.↵
- Las tres primeras podríamos considerarlas análogas a las motivaciones de poder, afiliación y de logro de David McClelland (2003).↵















