La estrategia geopolítica de India y EE. UU. para contener la Ruta de la Seda
Juan José Ceschan
Resumen
Para contrarrestar el impacto económico y geoestratégico de la Ruta de la Seda, la India, junto con los Estados Unidos de América, la Unión Europea, el reino de Arabia Saudita, Alemania, Francia, Italia y los Emiratos Árabes Unidos, han suscripto el Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa (IMEC), conocido como la “Nueva Ruta de las Especias”. Este proyecto se ofrece como una novedosa alternativa a la Belt and Road Initiative (BRI) china, que viene sufriendo críticas por su falta de transparencia y sus manifiestas pretensiones hegemónicas a costa de la soberanía de otros Estados. Así, IMEC se presenta como la oportunidad estratégica para que la India asegure su rol de líder regional y para que los Estados Unidos de América logren mantener el statu quo del escenario global.
Palabras clave
IMEC, India, EE. UU., estrategia, geopolítica, Ruta de la Seda, Ruta de las Especias.
Abstract
To counter the economic and geostrategic impact of the Silk Road, India, along with the United States of America, the European Union, the Kingdom of Saudi Arabia, Germany, France, Italy, and the United Arab Emirates, has signed the India-Middle East-Europe Economic Corridor (IMEC), also known as the “New Spice Route”. This project is offered as a novel alternative to the Chinese Belt and Road Initiative (BRI), which has been criticized for its lack of transparency and manifest hegemonic pretensions at the expense of the sovereignty of other States. Thus, IMEC is presented as a strategic opportunity for India to ensure its role as a regional leader and for the United States of America to maintain the statu quo on the global stage.
Keywords
IMEC, India, USA, strategy, geopolitics, Silk Road, Spice Route.
Consideraciones preliminares
En 2013, el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, lanzó Belt and Road Initiative (BRI), también conocida como One Belt, One Road (OBOR), o, simplemente, la “Nueva Ruta de la Seda”. Esta iniciativa emergió como un ambicioso proyecto de infraestructura que pretendía conectar a China con Asia, Europa y África, buscando ampliar la influencia china a través de inversiones masivas en grandes obras en varios países, generando tanto oportunidades como desafíos para las naciones involucradas.
Sin embargo, las pretensiones de esta iniciativa estratégica también han ocasionado preocupaciones. Especialmente, la República de la India y los Estados Unidos de América (EE.UU.) han expresado inquietudes sobre la naturaleza geopolítica y económica de la BRI, incluida la posible dependencia de los países receptores de inversiones respecto a China, y las múltiples dudas acerca de la transparencia en los acuerdos financieros del proyecto.
En contraposición a la BRI, India y EE. UU. han estrechado lazos durante la segunda década del siglo xxi, colaborando estratégicamente para, entre varios otros objetivos, contrarrestar la influencia china en la región. El contexto de la sinergia entre ambos actores es la presencia de un gobierno firme en la India, que mantiene desde 2014 una política exterior de asociación o acomodamiento (Ceschan, 2019) con el hegemón mundial, y una mirada proactiva hacia su vecindario, con una marcada vocación de liderazgo regional[1].
Por su parte, las últimas administraciones estadounidenses vienen desarrollando una política exterior de contención hacia el avance chino en el mundo. La rivalidad por mantener la primacía internacional, que algunos han bautizado como “guerra comercial EE. UU.-China”, ha hecho necesario que Washington implemente estrategias para contener a Beijing. A propósito de esto, el editor en jefe de la revista Foreign Policy ha llegado a afirmar que “la política exterior estadounidense, […] en pocas palabras, consiste en cualquier cosa que fomente los intereses estadounidenses contra China” (Inamdar, 2023).
Así, en la pasada cumbre del G20 de 2023 en Nueva Delhi, India y EE. UU. establecieron una nueva alianza estratégica bilateral para materializar la sinergia existente y, a su vez, poder contrarrestar la influencia china. Esta alianza (que no se agotó meramente en lo bilateral, sino que fue extendida luego a otros actores estatales) busca ser una alternativa basada en principios de transparencia, sostenibilidad y respeto a la soberanía de los países receptores de inversiones. India, con su ubicación geográfica estratégica, y EE. UU., con su capacidad financiera y tecnológica, ansían ofrecer una opción más equilibrada y diversificada a los países que anhelan desarrollo económico a través de la infraestructura, lo cual, quizás, pueda entenderse como una renovación de la vieja Ruta de las Especias[2].
La Nueva Ruta de las Especias
En el marco de las negociaciones que suscitó la cumbre del G20 de 2023 en Nueva Delhi, la República de la India y los Estados Unidos de América suscribieron un Memorando de Entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés) junto a la República Federal de Alemania, la República Francesa, la República Italiana, la Unión Europea (UE), los Emiratos Árabes Unidos y el Reino de Arabia Saudita, con el fin de conformar un corredor geoestratégico que resulte útil para “estimular el desarrollo económico mediante una conectividad e integración económica entre Asia, el Golfo Pérsico y Europa” (MoU, 2023).
Así, nació el Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa (IMEC, por sus siglas en inglés), auspiciosamente llamado como “Nueva Ruta de las Especias”, la iniciativa de conectividad y desarrollo impulsada principalmente por la alianza entre la India y EE. UU. y con la colaboración de los países de Medio Oriente y Europa antes mencionados.
El IMEC se basa en la geografía estratégica de la India, que actúa como un puente entre Asia, Medio Oriente y Europa. Este corredor busca principalmente fortalecer la conectividad regional a través de obras de infraestructura, mejorar el comercio, la inversión y la cooperación económica en diversos sectores (tales como el de la tecnología, la salud y la educación), y proveer seguridad energética y alimentaria a los países participantes[3].
El IMEC puede verse como la contrapartida estadounidense a la BRI, el proyecto de construcción de infraestructura que conecta a China con el Sudeste Asiático, Asia Central, Rusia y Europa (y que muchos llaman la “Nueva Ruta de la Seda”) (Inamdar, 2023). De esta manera, en un marcado paralelismo entre iniciativas, el IMEC podría considerarse como la “Nueva Ruta de las Especias”, pues el origen del corredor económico sería precisamente la República de la India, el mercado de especias por excelencia a nivel global.
Durante la jornada de suscripción del MoU[4], el 10/09/2023, el premier de la India, Narendra Modi, aseguró que el IMEC va a constituir un nuevo capítulo en la conectividad global y el desarrollo sustentable. Posteriormente, en una transmisión radial, agregó que pretende convertirse “en la base del comercio mundial durante cientos de años” (Inamdar, 2023). Por su parte, la actual administración de EE. UU. también demostró interés, sabiendo que “se trata de un proyecto multimodal de conectividad para vincular el subcontinente indio con Europa a través del Golfo […] que no solo contempla dimensiones físicas, como redes ferroviarias y marítimas, sino también digitales y financieras” (Proto, 2023).
Como puede verse en la figura 1, el IMEC conectará la India al golfo pérsico a través de una ruta marítima; conectará también distintos puntos de Medio Oriente a través de las vías férreas; luego, saliendo por Israel (esquivando, pues, el canal de Suez), llegará a Europa por vía marítima, habiendo conectado nueve países a su pasar (India, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Israel, Jordania, Grecia, Italia, Francia, Alemania).
Estos tramos de conexión por vía terrestre y marítima constituyen los dos grandes corredores del proyecto: el Corredor Este, que conectará la ciudad india de Mumbai (ex-Bombay) con las ciudades emiratíes de Jabel Ali y Al Ghuwaifat y con la ciudad saudí de Haradh; y el Corredor Norte, que discurrirá por las ciudades saudíes de Riyadh (Riad) y Al Haditha, por la ciudad israelí de Haifa y la ciudad griega de El Pireo (WION, 2023), y que arribará finalmente a la ciudad portuaria de Hamburgo, en el norte de Alemania.
Mencionando las características técnicas del IMEC, es posible afirmar que cuenta, desde el principio, con alrededor de veinte mil millones de dólares de inversión del reino saudí (Moneycontrol, 2023) y con un fuerte impulso de parte de Italia –que, consecuentemente con su participación en este proyecto, ha expresado su deseo de retirarse de la BRI (Inamdar, 2023)–. Además, el corredor, “de 4.800 kilómetros de longitud, constará de un ferrocarril, redes de barco a ferrocarril y otras rutas de transporte” que permitirán conectar físicamente a “un 40 % de la población mundial” (Rizvi, 2023).
La proyección del IMEC es hacer llegar las mercancías indias desde Mumbai a El Pireo (el puerto más importante del sur de Europa), en tan solo 10 días, reduciendo en un 40 % el tiempo de traslado de mercancías entre India y la Unión Europea, pues se trata de una ruta mucho más corta y ágil que la que cruza el saturado canal de Suez (Proto, 2023).
Como aspectos positivos del proyecto, cabe destacar que el IMEC permitirá a los participantes asegurar la cadena global y regional de suministros, así como la facilitación del comercio y la generación de numerosos puestos de trabajo. Según lo firmado, se espera que IMEC “aumente la eficiencia, reduzca los costos, mejore la unidad económica, genere empleos y reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que resultará en una integración transformadora de Asia, Europa y Medio Oriente” (MoU, 2023).
Como aspectos negativos, se ha dicho que los participantes aún tienen que legislar sobre regulaciones, impuestos y asuntos aduaneros (WION, 2023), ya que, al ser reciente la suscripción del MoU que crea a IMEC, aún no coordinaron esas políticas.
Luego están también las obvias complejidades geopolíticas […] por los vínculos entre países socios como EE.UU., Israel y Arabia Saudita, que a menudo no están de acuerdo. El corredor incluirá el puerto de Haifa en Israel [y] competirá con el Canal de Suez, la vía fluvial en Egipto utilizada para transportar mercancías entre Mumbai y Europa (Inamdar, 2023).
En efecto, el IMEC enfrenta otros desafíos significativos además del geopolítico, como el de la imperiosa necesidad de una coordinación efectiva de políticas entre la India y EE. UU. en términos de prioridades estratégicas, financiamiento de proyectos y gestión de expectativas de los países receptores de inversiones. Además, la respuesta de otros actores regionales y globales a esta alianza también puede influir en su efectividad y alcance a largo plazo, cuestión que EE. UU. debe gestionar de manera eficiente, aprovechando que es el hegemón internacional (es decir, posee capacidad de coerción) y el único participante del IMEC sito fuera del área geográfica por la que discurrirán los corredores físicos (este punto, lejos de ser un perjuicio para EE. UU., le garantiza una visión ecuánime del proyecto).
En cuanto a los obstáculos que enfrenta el IMEC, están, primeramente, la guerra en Medio Oriente y otros conflictos vigentes. En efecto, si este proyecto permite mejorar las relaciones de EE. UU. con Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, perjudicará a la vez las relaciones con Egipto (Inamdar, 2023). Segundo, la falta de claridad sobre cómo evolucionará la financiación del proyecto (el cual se estima que podría costar hasta ocho mil millones de dólares o el equivalente en euros de siete mil cuatrocientos millones). Tercero, el documento del IMEC establece los compromisos políticos de los participantes, pero no crea ni derechos ni obligaciones bajo el régimen del derecho internacional (MoU, 2023). Cuarto, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Italia aún están adheridos a la BRI, lo cual evidentemente les traerá aparejado un conflicto de intereses entre ambas iniciativas.
Un talón de Aquiles del proyecto es el hecho de que el puerto griego de El Pireo se encuentre en manos de la naviera China Ocean Shipping Company (COSCO), cedido al país asiático en 2016 por una devastada Grecia inmersa en una crisis de deuda soberana. Por lo tanto, es de esperarse que, si el proyecto IMEC alcanza el éxito pronto, China se vea indirectamente beneficiada por el paso de las mercancías por ese puerto (Proto, 2023).
A todas luces, el asunto de este corredor económico tiene mucha tela para cortar. En efecto, los comentarios de los analistas y de la opinión pública han sido muy variados.
Por un lado, están los detractores del proyecto, quienes opinan que el IMEC no es revolucionario –como sí lo fue BRI en el momento de su lanzamiento–, y que no debe ser leído en forma binaria, es decir, como opción contrapuesta a la iniciativa china (Inamdar, 2023), sino como una alternativa incipiente de la que poco se ha concretado hasta ahora.
Por el otro, también hay quienes sostienen que el proyecto “es nada menos que histórico [ya que] será la conexión más directa hasta la fecha entre la India, el Golfo y Europa” (Proto, 2023), como indicó Ursula von der Leyen –presidenta de la Comisión Europea– durante el lanzamiento del proyecto. Pese a que la Ruta de las Especias tenga un número menor de miembros que BRI,
se caracteriza por economías sólidas […] [que superan] los 42 billones de dólares, de los 105 billones de dólares de la economía mundial. Además, varias de estas naciones son miembros o socios de la OTAN y disfrutan del apoyo de Estados Unidos como superpotencia preeminente del mundo (Rojhelati, 2023).
Ampliando el asunto de los objetivos del IMEC, puede afirmarse que el proyecto persigue, principalmente, la facilitación del comercio (busca reducir barreras comerciales y simplificar los procedimientos aduaneros para volverlo más fluido y eficiente entre los actores involucrados) y la incentivación de nuevas inversiones (útiles para crear empleos y obras de infraestructura que coadyuven al crecimiento económico de los participantes).
Además, IMEC pretende ser un puente que conecte Asia y Europa con los demás polos comerciales y ser referente en materia de desarrollo y exportación de energías limpias, fortalecimiento de la seguridad alimentaria y eficiencia en las cadenas globales y regionales de suministro (WION, 2023). Para volver realidad estos objetivos sostenibles, el proyecto aspira a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)
con un cable eléctrico y un oleoducto de hidrógeno limpio para fomentar el comercio de energía limpia entre Asia, Oriente Medio y Europa [y mejorar la conectividad] con un cable de datos de alta velocidad para conectar algunos de los ecosistemas digitales más innovadores del mundo y crear oportunidades de negocio a lo largo del camino (Rizvi, 2023).
Por otro lado, la desaceleración de la economía china ha frenado el impulso inicial que tuvo la BRI, la cual, para más inri, ha sido objeto de críticas tales como tener objetivos subyacentes a sus inversiones para el desarrollo, generar cadenas “sino-céntricas” de valor, corrupción y falta de transparencia y de supervisión financiera sólida, el indeseado avance sobre la soberanía de otros Estados, y un impacto ambiental adverso. Todo esto beneficia colateralmente al IMEC, que se presenta como la gran alternativa ofrecida por Occidente.
El gobierno estadounidense ha expresado reiteradamente sus inquietudes sobre la BRI en torno a la transparencia, el endeudamiento de los países receptores, los estándares ambientales y laborales, así como la expansión de la influencia geopolítica china a través de su iniciativa. A raíz de esto, EE. UU. se encuentra cada vez más interesado en proyectos alternativos, como el IMEC, que promoverá estándares transparentes, sostenibles y basados en la cooperación entre casi una decena de actores estatales y supraestatales (la UE).
Como se indicó anteriormente, el Corredor Económico IMEC pone de manifiesto el interés creciente de EE. UU. por el fortalecimiento de los lazos políticos y comerciales con la India, así como con ciertos países de Europa y Medio Oriente, como parte de su propia estrategia de equilibrio de poder en esas regiones. Sin embargo, su participación directa, que puede enmarcarse en una política de contención de la Ruta de la Seda china, podría depender de varios factores, tales como el mantenimiento de buenas relaciones bilaterales con los participantes y sus propios intereses estratégicos y a largo plazo en el corredor.
En definitiva, a través de un acuerdo “minilateral” (Rizvi, 2023), la India y EE. UU. han proyectado fortalecer su presencia y compromiso en Asia, Medio Oriente y Europa, promoviendo una gran red de cooperación económica que respalde el desarrollo sostenible y minimice los tiempos y costos en las cadenas globales de valor. Para India, el IMEC se presenta como la oportunidad estratégica de asegurar su rol como líder regional. Y para EE. UU., es una herramienta útil para mantener el statu quo y lograr estabilidad geopolítica.
Consideraciones finales
El IMEC representa un esfuerzo significativo para promover la integración económica y la colaboración entre regiones geográficamente distantes, pero conectadas por intereses comunes. Al aprovechar la posición geográfica de India como un punto central entre el Medio Oriente y Europa, el corredor busca impulsar el desarrollo económico y la prosperidad en estas áreas, al tiempo que fortalece la cooperación regional e internacional.
EE. UU. está dispuesto a contrarrestar la creciente influencia de la BRI en el escenario global mediante estrategias alternativas. No obstante, debido a que el contexto geopolítico actual es adverso (principalmente, en Medio Oriente), EE. UU. deberá valerse de sus vínculos históricos con ciertos actores estatales y desarrollar otros nuevos para ampliar su margen de maniobra en una zona tan lejana. Así, busca que el fruto de su alianza estratégica con India devenga en la construcción de la “ciudad indoeuropea” (Wang, 2023), producto de la estrategia geopolítica y militar estadounidense para asegurar la paz en el Indopacífico.
En conclusión, cabe afirmar que el IMEC representa un esfuerzo conjunto de EE. UU. y la India para contrarrestar la influencia de la BRI en Asia y en Europa. El corredor, que aspira a ofrecer una alternativa más equitativa, “justa” y transparente en el desarrollo de las obras de infraestructura y en la promoción de la cooperación internacional, se presenta como una novedosa iniciativa que será útil para mantener la estabilidad geopolítica y el statu quo de la hegemonía en un escenario global cada vez más dinámico y competitivo.
Más aún, pese a su reciente fecha de lanzamiento, el IMEC ya ha sido considerado incluso como el proyecto geoeconómico y geoestratégico más grande del siglo xxi por su enorme potencial para contrarrestar la hegemonía china y ubicar a la India en el mapa global (WION, 2023). En efecto, si las elevadas ambiciones esbozadas en Nueva Delhi se volviesen realidad, harían del planeta un sitio más seguro y habitable (Inamdar, 2023).
Referencias bibliográficas
Ceschan, J. J. (2019). La República de la India en el Gobierno de Narendra Modi: Política Exterior de Asociación y Cooperación Sur–Sur. Tesis de grado no publicada, presentada para optar por el título de Licenciado en Gestión de Negocios Internacionales. Universidad Nacional de Rosario (UNR). Rosario, Santa Fe, Argentina.
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Rizvi, O. (2023, 15 de diciembre). From India to Europe: What opportunities and challenges will the new corridor bring? Euronews.com. Consultado en marzo de 2024. En lc.cx/WP3kmo.
Rojhelati, Z. (2023, 17 de septiembre). Spice Route; A Bitter Pill for Iraq to Swallow. Research Center. Consultado en marzo de 2024. En lc.cx/Onm4tI.
Memorandum of Understanding on the Principles of an India – Middle East – Europe Economic Corridor (MoU). September 10th, 2023. The White House. Consultado en marzo de 2024. En lc.cx/_bJmlX.
Wang, M. (2023, 18 de septiembre). El “corredor económico”… ¿Logrará competir con la “Franja y la Ruta” china? Al Mayadeen. Consultado en marzo de 2024. En lc.cx/oSJee_.
WION [Molly Gambhir] (2023, 16 de septiembre). Gravitas Plus: India-Middle East-Europe Economic Corridor Explained | Can IMEC counter BRI? [Archivo de Video]. YouTube. En lc.cx/oSJee_.
- Narendra Modi, premier de la India durante los períodos 2014-2019 y 2019-actualidad, viene impulsando una política exterior hacia la región de Asia del Sur llamada Act East Policy, que consiste básicamente en generar espacios de consenso y de cooperación económica entre los distintos actores estatales de la región.↵
- Durante el siglo xv, el mercader europeo Marco Polo realizó numerosos viajes a Asia con el objetivo de trazar una ruta que le permitiera comerciar, entre otros bienes, especias exóticas y seda, principalmente por tierra. Asimismo, durante el siglo xvi, el navegante Vasco da Gama hizo lo propio, pero por ruta marítima.↵
- El MoU suscrito en Nueva Delhi categoriza como “participantes” a los Estados involucrados en el IMEC.↵
- El MoU que da vida al IMEC “es escaso en detalles” (Inamdar, 2023). En efecto, solo está compuesto por seis párrafos bien concisos. Sin embargo, el texto alcanza para mencionar a los Estados participantes, los sitios por los que discurrirán los corredores físicos, los objetivos del proyecto y los compromisos asumidos.↵






