Este libro surgió al calor de un desafío: investigar sobre una maestra que fue parte de un proyecto educativo recurrentemente visitado por la historia de la educación. Los análisis en torno a los trayectos escolares de las hermanas Cossettini, por momentos, parecen estar agotados. Sin embargo, en el trascurso de mis investigaciones, advertí que esa abundancia se concentró en el proyecto de Escuela Serena y en todo caso en su directora, Olga, y dejó en un cono de sombras las intervenciones específicas de los maestros y las maestras que lo materializaron en las aulas, entre ellos, las de Leticia.
Esta singularidad nos retó a construir una entrada metodológica que, al tiempo que pone en valor la escritura biográfica, la discute y resignifica. En tal caso, la antibiografía nos permitió advertir cómo las condiciones sociales, culturales y de género de la época colaboraron con el exaltamiento de algunos aspectos de la historia de Leticia y con el ocultamiento de otros: ella es recordada como maestra y esa connotación eclipsa cualquier otro rol que pudo haber desarrollado a lo largo de su vida. Concretamente, a partir del ejercicio metodológico ofrecido por la antibiografía, pudimos conocer aquellos mecanismos sociales que hicieron a la invisibilización de ciertos aspectos de la vida de Leticia, entre los cuales se alistan: las lógicas institucionales de la Escuela Serena, el vínculo con su hermana Olga, las condiciones culturales que atravesaron al papel de autoría y arista de la época, y la mirada mítica hacia su figura.
La apuesta biográfica, por otro lado, prometía el recupero de la vida de Leticia, concretamente, de aquellos aspectos que habían sido víctimas de los mecanismos antibiográficos arriba enumerados. Sin duda, a partir de la reconstrucción de su trayectoria de vida hemos podido conocer varias cosas de la vida Leticia. En primer lugar, que ella no ha sido una maestra más dentro del Sistema Educativo. El capital cultural heredado de su padre, la red de socialización que la rodeó y el vínculo familiar con la directora de la institución actuaron como notas singulares en la construcción de su identidad docente. Por esto, pese a los efectos de las lógicas escolares, su nombre transcendió por encima de muchos otros nombres de maestras y maestros. Por lo cual Leticia pudo desplegar un sistema de negociaciones y resistencias con las normas institucionales e imprimir dentro de una propuesta pedagógica su propia intervención educativa. Pero, también, transitar por los caminos que escaparon a lo específicamente áulico, como ha sido la escritura de libros didácticos y la producción en los espacios del arte.
Ahora bien, llegando al final de este libro, es posible advertir de qué manera la biografía de Leticia, constantemente, se ve influenciada por su antibiografía. Pese al esfuerzo por recuperar la trayectoria de vida de esta mujer, incesantemente resurgen los mecanismos que ordena y que exige el Magisterio. Leticia fue maestra y es su profesión la que cercena su vida, lo que nos imposibilita conocer sus prácticas, gustos, costumbres, decisiones por fuera de su rol docente. Es por esto que al acopio de los efectos antibiográficos enumerados en párrafos anteriores, queremos sumar la lógica de recuperación y catalogación de los archivos y fuentes que retratan la vida de esta mujer. En efecto, el conjunto de documentos que las hermanas, Olga y Leticia, resguardaron del paso del tiempo para que luego materialicen el Archivo Pedagógico Cossettini también perpetúan los efectos antibiográficos del programa institucional moderno. Es que esos papeles, cuadernos, planificaciones, epístolas constituyen un acervo documental que solo referencia la vida institucional de la Escuela Serena y la profesión docente, para el caso de Leticia, y directiva, para el de Olga (Pellegrini, 2018).
Finalmente, este libro estudió a Leticia Cossettini ya no como una heroína o un caso excepcional, sino como una docente que fue afectada por las instancias sociales e históricas comunes a otras mujeres del Magisterio. En efecto, el enfoque metodológico antibiografía/biografía nos permitió conocer los mecanismos sociales que operaron el ocultamiento de la mujer que se encuentra detrás del guardapolvo blanco.






