Fernanda Di Meglio, Analuz Piersanti, Natalia Lorenzo,
Celeste Domínguez González y Ana Inés Mutti
El presente capítulo tiene como objetivo realizar un recorrido por las principales herramientas de participación internacional, es decir, de la política internacional subnacional, que utilizan los gobiernos locales para insertar y proyectar su territorio en el escenario internacional. En el primer capítulo, se expuso que esta debe ser entendida como una política pública local, que materializa y aplica la estrategia de un gobierno de este nivel en el campo de las relaciones internacionales, teniendo en cuenta que su espacio de actuación ha superado las fronteras locales, e incluso las nacionales, ampliando sus oportunidades y estableciéndose como un claro actor en la arena internacional.
En la actualidad, este accionar ha adquirido una notable relevancia, ya sea por el incremento en la cantidad de actores involucrados o por el amplio abanico de actividades que estos desarrollan. De esta forma, se describen en las siguientes páginas las herramientas de participación internacional más utilizadas por los gobiernos locales, identificando alcance, objetivo y aporte de cada una de ellas, complementando el análisis con la incorporación de experiencias de municipios de la Argentina. Estos casos también permiten reflexionar sobre las dificultades u obstáculos que se presentan para su desarrollo y sostenimiento en el largo plazo.
Evolución, objetivos y alcance de las herramientas de participación internacional
A partir de diversas transformaciones acontecidas en el plano económico y político a nivel nacional y global (globalización económica, descentralización política, etc.), los actores subnacionales comenzaron a tener una presencia internacional más activa en el escenario global. La redefinición de las funciones del Estado nación y la descentralización política de la década del 90 incrementaron el rol de los actores subnacionales como centro de decisión y esfera pública, diseñando políticas innovadoras de desarrollo local con el objetivo de establecer una efectiva participación nacional e internacional (Calvento, 2016).
En tal contexto, se pudo observar la emergencia de diversas modalidades de participación internacional con el objetivo de establecer vínculos que le permitan acceder a contactos, recursos, experiencias y oportunidades para avanzar hacia el logro de la estrategia de desarrollo local definida (De Marsilio, 2006). Sin embargo, el alcance de las estrategias no ha sido lineal a lo largo del tiempo.
En este sentido, es importante señalar la evolución que han tenido las herramientas de participación internacional y la creciente diversidad de objetivos que se pueden alcanzar mediante su desarrollo. En un primer momento, las estrategias estuvieron asociadas principalmente a la necesidad de la captación directa de recursos, que, en un contexto de restricción financiera, se materializó a través de la cooperación internacional multilateral o bilateral con países desarrollados o agencias internacionales. Esta modalidad fue progresivamente perdiendo importancia a favor de otros formatos más acordes a la proyección del municipio para atraer oportunidades de distinta índole hacia el territorio (Malé y Cors Oroval, 2013; Malé, Cors Oroval y Sanz Fiallo, 2014).
De esta forma, en la actualidad se puede encontrar un universo diverso y amplio de estrategias de participación internacional (Romero, 2004; Ponce Adame, 2011; Calvento, 2016) que, encuadradas en diferentes objetivos (comerciales y financieros, culturales, educativos, sociales, ambientales, sanitarios y de cooperación judicial, entre otros), pueden aportar importantes insumos para la consecución de objetivos de desarrollo y su internacionalización (De Marsilio, 2006; Batista et al., 2008).
En relación con los aportes que se pueden generar mediante las distintas herramientas, se destacan los siguientes (Batista et al., 2008):

Clasificación
Siguiendo la tipología propuesta por Calvento (2012; 2016), se clasifican las herramientas en tres grandes dimensiones[1]: las herramientas unilaterales, donde se engloban las actividades de comercio exterior y marketing territorial como marca ciudad; las herramientas bilaterales, en las que se incluyen los hermanamientos con ciudades de otros países y los acuerdos con agencias, instituciones y organismos internacionales; y las herramientas multilaterales, vinculadas a la participación en redes de ciudades, entendiendo que la implementación en conjunto es necesaria para lograr una inserción internacional diversificada e integral.
Esquema n.º 2. Clasificación de las herramientas de participación internacional

Fuente: Calvento (2016).
Por otro lado, las acciones que componen las herramientas de participación internacional pueden caracterizarse también de acuerdo a otros elementos de análisis (Zubelzú, 2008):
- Variedad temática: desde las tradicionales como la promoción de productos propios hasta la cooperación en materia cultural, turística, técnica, tecnológica, sanitaria, entre otras esferas.
- Alcance: desde los ámbitos externos más cercanos hasta otros muy distantes en términos geográficos, y que involucren como contrapartes a actores estatales, subestatales, ONG, distintos tipos de bloques o agrupamientos regionales, entre otros.
- Intensidad: contactos tanto regulares como esporádicos, meramente exploratorios o protocolares, e incluso los que involucran acuerdos concretos y puntuales.
En el siguiente apartado, se describirá cada una de las herramientas y se incorporarán casos o experiencias utilizadas por municipios argentinos en diferentes recortes territoriales.
Herramientas unilaterales
Las herramientas unilaterales son aquellas que se generan por decisión y el trabajo unilateral de los municipios con el objetivo de promocionar y posicionar en el exterior al propio territorio y sus activos disponibles (Calvento, 2012; 2016). Dichas prácticas demuestran la tendencia creciente del involucramiento de los gobiernos municipales en el desarrollo productivo e integral local orientado hacia afuera (Leva y Reynolds, 2011), e incluyen, por un lado, la implementación de actividades que impulsan específicamente el comercio exterior, como las rondas de negocios y misiones comerciales, y, por otro, estrategias de marketing de ciudades que promueven el establecimiento de una imagen territorial.
Las actividades orientadas al comercio exterior son aquellas a las que recurre el gobierno local con el fin de contribuir a la generación de condiciones favorables para aquellos actores territoriales interesados en incursionar en el comercio internacional, como así también para ampliar y fortalecer los mercados ya existentes. Estas políticas están orientadas, principalmente, al fomento de las exportaciones y las importaciones de las pymes (Calvento, 2016).
Las prácticas de marketing de ciudad o marca ciudad son aquellas que permiten identificar y promocionar las ventajas comparativas de cada localidad (Fernández, 2004), y adoptan como objetivo el desarrollo de una imagen pública de aceptación en referencia a la ciudad o región y los atractivos que contenga. En ese sentido, la marca ciudad sirve para identificar las características de la ciudad y diferenciarla de otras, incentivar el interés por visitarla, atraer inversiones, difundir la cultura y la identidad, y generar un sentido de pertenencia en los ciudadanos (Calvento, 2016).
Marca ciudad
La imagen de un territorio se ha tornado una variable fundamental para incentivar (en el caso de que sea positiva) o dificultar (si es negativa) las inversiones o la radicación de empresas (Singer, 1998). A los factores tradicionales que inciden en la decisión de localizar una inversión (como la existencia de infraestructura), se les suman, en la actualidad, nuevos componentes “sujetos a criterios de valorización más subjetivos” (Cotorruelo Menta, 2001: 118), como la identidad e imagen territorial.
Para la gestión de una imagen territorial, se ha desarrollado la estrategia de marca ciudad, la cual es definida tradicionalmente como “un nombre, término, símbolo o diseño, o combinación de ellos que trata de identificar las características de la ciudad y diferenciarla de otras ciudades” (Loreto y Sanz, 2005: 6). Partiendo de la base de que la ciudad como producto está conformada tanto por atributos tangibles (construcciones edilicias, infraestructura, recursos naturales, etc.), e intangibles (valores, información, conocimiento, imagen, cultura, marca, entre otros) (Sáez Vegas, Mediano Serrano y Elizagarate Gutiérrez, 2011), la finalidad última de esta herramienta consiste en desarrollar una imagen pública de aceptación en referencia a la ciudad y los atractivos que contenga (Fernández y Paz, 2005).
En relación con cómo elaborar una marca (país, provincia, región o ciudad), los análisis sobre el tema[2] coinciden en señalar la existencia de estadios esenciales en su proceso de desarrollo, construcción e implementación. Friedman (2003) elaboró una metodología para la planificación y gestión del marketing de ciudades que consiste en una secuencia de seis pasos o etapas.

La primera etapa apunta a la identificación y sensibilización de los actores locales, y consiste en involucrar a todos los interesados en la elaboración y construcción de la marca ciudad. La participación de los ciudadanos resulta fundamental para la generación y el sostenimiento de la marca local ya que “nadie mejor que un ciudadano comprometido de su territorio para representarlo en cualquier lugar del mundo” (Daban, 2013: 1).
En la etapa dos, se lleva a cabo un diagnóstico situacional (mediante el estudio de la situación actual de la ciudad) y sus potencialidades, identificando, por un lado, la competencia que enfrenta la ciudad y, por otro, los signos de identidad local (Spiess, 1998, en Friedman, 2003).
En la etapa tres, a partir de la reflexión y comprensión de lo que la ciudad es y lo que quiere llegar a ser, se elabora una visión o imagen objetivo de la ciudad (la cual debe ser simple, clara, realista, posible, atractiva, específica, con amplio alcance y generadora de acción), en donde se establece el posicionamiento competitivo al que aspira la ciudad en el sistema urbano mundial. La etapa cuatro se caracteriza por la elaboración de las estrategias en función de los objetivos definidos con anterioridad, en donde intervienen –conjuntamente– los conceptos de “identidad” (compuesta por los valores que representa y refleja) y de “imagen” (sintetizándolas en el logotipo de la marca).
En la etapa cinco, se elaboran los planes de comunicación[3] y marketing territorial tanto para el ámbito nacional como internacional (Konken, 2000, en Friedmann, 2003).
Finalmente, la etapa seis consiste en la implementación de las estrategias y los instrumentos elaborados previamente, en donde debe constar la identificación de los destinatarios, las acciones para su implementación y el seguimiento de la política desplegada.
Si bien el marketing de ciudades representa una herramienta que agrega mucho valor a la gestión territorial de una ciudad y su internacionalización al proyectar su desarrollo, usualmente su gestión se encuentra con potenciales limitaciones u obstáculos que se deberán evitar para sostener sus posibilidades de éxito. Entre ellos se pueden mencionar:
- falta de integración, a partir del aislamiento del estado municipal en cuanto a la invitación de otros actores y comunidad local a participar de un proyecto de marca ciudad;
- inexistencia de un rumbo concreto, al tener dificultades para identificar una visión precisa que refleje los atributos, las necesidades y los valores de la ciudad y sus habitantes, así como también de una estrategia de comunicación que invite a la participación y el compromiso del ciudadano para con el proyecto;
- implementación y gestión deficiente, al circunscribir la marca ciudad a un logo o slogan o al no realizar evaluaciones periódicas de su implementación a fin de articular las acciones necesarias para su afianzamiento;
- asociación política, al vincular el desarrollo de dicho proyecto al partido político o la personalidad que representa al estado municipal en ese momento, y restarle importancia o abandonarlo al iniciarse otra gestión de gobierno.
Comercio exterior
Las estrategias de comercio exterior son llevadas a cabo de manera unilateral por los gobiernos municipales o en conjunto con el sector empresarial, a través de diversas medidas y acciones, con el objetivo de promover la competitividad de las empresas que forman parte del entramado productivo local. Por lo general, estas se encuentran encauzadas dentro de Oficinas Municipales de Comercio Exterior, las cuales han surgido casi contemporáneamente con el cambio en el paradigma del desarrollo local endógeno y la política subnacional internacional. Estas oficinas varían de acuerdo a su tamaño, jerarquía, presupuesto, la complejidad de sus actividades, el compromiso con la articulación del conjunto de la estructura productiva local, el tipo de empresas asistidas, entre otras características. La importancia que se le da a cada una de ellas varía de acuerdo a las realidades locales, los sectores productivos involucrados, el tamaño de las firmas relacionadas, entre otros (Dabat, 2004).
De esta manera, las medidas y actividades que componen las herramientas municipales de comercio exterior pueden encuadrarse dentro de las siguientes categorías (Dabat, 2003; Leva, 2004):
Esquema n.º 3. Clasificación de las herramientas de comercio exterior

Fuente: elaboración propia con base en Dabat (2003) y Leva (2004).
A su vez, las actividades que componen estas categorías pueden ser clasificadas en las que son efectuadas en forma independiente por el gobierno municipal y las que se realizan en forma asociada:
- Ejecución independiente: los gobiernos municipales lideran en forma directa y autónoma la identificación de la oferta exportable, la cual representa una de las fuentes de información más importantes para diseñar las políticas municipales de comercio exterior e incidir en la estructura productiva y comercial de la región, sumadas a otras políticas de desarrollo territorial. El vínculo con las políticas comerciales se refleja a través de la identificación de oportunidades comerciales internacionales para empresarios locales, el acompañamiento en la gestión de ventas, la generación de perfiles de mercados internacionales, el asesoramiento en la determinación de precios de productos locales en mercados extranjeros, entre otros. Asimismo, los municipios también toman medidas que facilitan el contacto con importadores a partir del reintegro de pasajes para empresarios, y la declaración de interés municipal de las actividades de comercio exterior (misiones comerciales, rondas de negocios y eventos vinculados) tanto en el país como en el exterior.
- Ejecución asociada: los gobiernos municipales realizan alianzas para desarrollar actividades que contribuyan con sus esfuerzos por alcanzar sus objetivos, tales como su asociación –tanto formal como informal– con organismos provinciales y nacionales, que colaboran en el asesoramiento a empresarios y brindan información sobre la realidad productiva local, sobre mercados exteriores y sus características y sobre oportunidades de negocios, en función de la oferta exportable local.
Recapitulando, los gobiernos municipales –algunas veces unilateralmente y otras en asociación con el sector empresarial y otros actores– diseñan y llevan a cabo estrategias de comercio exterior con el fin de promover la competitividad internacional de las empresas que forman parte del entramado productivo de la región que gobiernan. Por lo general, estas son desarrolladas a través de oficinas municipales de Comercio Exterior o entes mixtos de fomento que desarrollan principalmente actividades de capacitación, asesoramiento, intermediación, promoción, acompañamiento y otras actividades de gestión internacional, pudiendo ser ejecutadas en forma independiente o asociada a diversos actores, principalmente organismos y agencias provinciales y nacionales. En cualquiera de las dos modalidades, resulta importante integrar (sea a través de sus perfiles, demandas, servicios o más activamente) a los actores regionales que serán no solo destinatarios, sino aval y sostén del desarrollo del comercio internacional del territorio.
Comercio exterior del municipio de Río CuartoRío Cuarto, ciudad ubicada en el corazón productivo de Córdoba y Argentina para el sector agroindustrial, comenzó a desarrollar más activamente sus vinculaciones internacionales en los últimos cinco años (desde 2018), a través de tres iniciativas que a continuación se describen: una municipal, una de gestión asociada a nivel de gobierno local y provincial (ambas con participación público-privada), y otra a través del impacto positivo de una iniciativa estatal nacional favorecida también por las condiciones de la región. Programa “Origen Río Cuarto”En el marco de la 88.º Exposición Rural, en septiembre de 2022 se presentó “Origen Río Cuarto”, un programa municipal que depende de la Secretaría de Desarrollo Económico, Comercial e Industrial, y que tiene por finalidad fortalecer los sistemas productivos locales, así como visibilizar y potenciar el desarrollo de las empresas de la ciudad y la región. • Generar un ámbito propicio para que las empresas muestren sus productos, consigan nuevos clientes, y logren abrir nuevos mercados y negocios. • Visibilizar ante la comunidad los productos de Origen Río Cuarto para optimizar las cadenas de valor. • Propiciar un ámbito de debate con temáticas relacionadas al desarrollo, la producción y el liderazgo responsable en la gestión de empresas, que les permita a los actores posicionarse de mejor manera ante el mercado y la sociedad. A través de esta iniciativa, el municipio tiene la intención de “hacer parte” del desarrollo regional al sistema productivo local, y acompañarlo en su camino tanto nacional como internacional al ejercer un rol de facilitador y propiciar ámbitos de vinculación público-privada (La Voz, 2022a; 2022b). Ronda internacional de negocios y visitas a las empresasEsta iniciativa, organizada por el Servicio de Inteligencia Comercial y el Área de Información Técnica y Comercial de la Agencia para la Promoción de las Exportaciones de la Provincia de Córdoba (Agencia ProCórdoba, correspondiente al Ministerio de Industria, Comercio y Minería de la provincia), junto con la Bolsa de Cereales (BCCBA), el Consejo Federal de Inversiones (CFI), la Municipalidad de Río Cuarto, la Sociedad Rural de la ciudad, y el Centro Empresario, Comercial, Industrial y de Servicios de Río Cuarto (CECIS), tuvo su primera edición en 2018 y se realiza en el marco de la Exposición Rural de Río Cuarto. El objetivo de esta actividad fue potenciar la industria local y fomentar el comercio exterior de empresas locales vinculándose con operadores comerciales extranjeros con el propósito de intercambiar demandas y oferta exportable, así como concretar negocios internacionales, a fin de “tender puentes para aprovechar las oportunidades que puedan presentarse a nivel internacional y estar preparados para acceder a ellas” (Gobierno de Río Cuarto, 2022). Desde el sector privado, destacan la importancia de la acción del gobierno de Río Cuarto al permitir, de esta manera, visibilizar su producción para que puedan posicionarse en la región y hacer crecer sus empresas (La Voz, 2022a). A su vez, para sus organizadores (especialmente para el gobierno local y la Agencia ProCórdoba), invitar a operadores internacionales en esta ronda constituye una gran herramienta de facilitación para la vinculación internacional, permitiendo dar a conocer el potencial de la ciudad y promover la generación de nuevas oportunidades de negocios en este ámbito. También se trabaja desde el organismo provincial mencionado para que las empresas lleguen preparadas a dicha instancia de encuentro y en condiciones de poder negociar con el importador (Gobierno de Córdoba, 2018). Los países invitados se corresponden con mercados, siendo previamente identificados como estratégicos a partir del trabajo del Servicio de Inteligencia Comercial del ProCórdoba, que busca vincular y acondicionar la oferta exportable de los diferentes sectores productivos de la provincia con la demanda mundial. Asimismo, a pesar de las limitaciones del contexto internacional, la articulación público-privada orientada al comercio exterior en Río Cuarto se ha enfocado –en un principio– en el fortalecimiento de los negocios regionales (con algunas excepciones). Por eso, en estas misiones inversas, se invita principalmente a potenciales compradores de Latinoamérica, apostando a que la cercanía y los lazos culturales que los unen, como el idioma, permitan aumentar los intercambios (Comercio y Justicia, 2022). En 2022 se realizó la tercera edición de la ronda internacional de negocios enfocada al sector de nutrición animal, participando de ella fabricantes cordobeses de alimentos para animales y productores locales de materias primas como soja, maíz y alfalfa, entre otras. Resguardo aduaneroDada la importancia de Río Cuarto como capital alternativa de Córdoba y uno de los polos económicos más importantes de la provincia (con más de 158 mil habitantes, se constituye en la segunda ciudad más poblada y una región de peso considerable en materia de comercio internacional), en 2018 la Dirección General de Aduanas (DGA) –organismo nacional que regula las actividades– decidió crear un resguardo aduanero[4] en dicha ciudad (Aduana News, 2018; General Dehesa Ciudad, 2018) con el objetivo de gestionar la operatoria del comercio exterior en la región, que abarca ciudades como Alejandro Roca, Coronel Baigorria y Adelia María. Esta se encontrará bajo la órbita de la Aduana de General Dehesa, junto con el resguardo de Villa María. |
Herramientas bilaterales
Las herramientas bilaterales incluyen las estrategias que se realizan a través de acuerdos bilaterales entre dos ciudades o regiones y entre ciudades e instituciones internacionales. Según Batista et al., estos acuerdos “representan instrumentos concretos, tangibles y factibles de cooperación, asentados en una base común de voluntades e intereses a corto, mediano y largo plazo” (2008: 59), involucrando dos gobiernos locales o regionales.
La estrategia más utilizada dentro de este tipo de relaciones es la de los hermanamientos de ciudades, aunque también pueden registrarse otros como actas, acuerdos y convenios de cooperación internacional bilateral (Calvento, 2015).
Hermanamientos de ciudades
El hermanamiento de ciudades se considera como la práctica más tradicional y reconocida en el accionar internacional de los actores subnacionales[5]. Los hermanamientos son acuerdos de colaboración solidaria entre ciudades o regiones de distintas zonas geográficas y políticas que comparten características, vínculos históricos o problemáticas comunes orientados a promover acciones y proyectos en diversas áreas temáticas. En general, estos acercamientos se producen por algún motivo de similitud o cercanía en objetivos, por las características de la ciudad, de la población o de las actividades económicas, políticas o socioculturales comunes o “por ser ciudades que acogieron inmigrantes de otras ciudades portuarias o ciudades con el mismo nombre” (Batista et al., 2008: 58).
A partir de un convenio o acuerdo de hermanamiento, se pueden desarrollar amplios y diversos proyectos de intercambio, entre ellos, los siguientes:
- Recepción de funcionarios, personalidades destacadas, músicos, estudiantes, maestros, profesionistas, artistas, empresarios, industriales, etc.
- Actividades de promoción turística, en las cuales pueden participar prestadores de servicios turísticos y la autoridad competente del Estado.
- Intercambio de información entre las cámaras de comercio u organismos empresariales de ambos Estados, realización de misiones con empresarios e industriales, impulso al comercio exterior.
- Encuentros e intercambios educativos, de aprendizaje y práctica de idiomas.
- Presentaciones o exhibiciones de distintas disciplinas artísticas y culturales, formación de talleres de grupos musicales, realización de conciertos, etc.
- Intercambio de programas y capacitación en áreas como medio ambiente, seguridad pública, educación y desarrollo económico, entre otras.
- Realización de visitas oficiales y de trabajo por parte de autoridades de la ciudad hermana con el objetivo de fortalecer el acercamiento político, realizar inauguraciones de lugares conmemorativos, promocionar productos, dar a conocer la oferta educativa y turística, suscribir acuerdos específicos de colaboración, etc.
- Organización de foros, congresos y conferencias con participación de expertos, técnicos o autoridades de los Estados hermanos en temáticas de interés común.
Un estudio de la OIM-ONU (2022) establece un conjunto de pasos y/o prácticas deseables para el desarrollo de hermanamientos sostenibles en el tiempo.

El primer paso consiste en la selección de un municipio con el cual exista algún rasgo de identidad o áreas en las que se pueda aprovechar el potencial de ambas ciudades y buscar la cooperación con un objetivo común.
El segundo paso es el involucramiento de los diferentes actores locales presentes en la sociedad para no solo garantizar la sostenibilidad, sino también ampliar las posibilidades de colaboración.
El tercero consiste en identificar las áreas comunes de cooperación, elemento que es esencial para reconocer las necesidades y potencialidades de cada ciudad involucrada y, sobre todo, hacer uso del intercambio y la cooperación para tener beneficios conjuntos.
El cuarto punto se relaciona con evaluar los recursos disponibles, en donde es necesario realizar una evaluación real de qué tipos de recursos tiene cada parte, desde materiales, humanos, económicos, etc. Este punto es básico en el sentido de que los proyectos que se planteen deben ser realistas y no tan ambiciosos, para no caer en la categoría de irrealizables.
El quinto paso involucra el diseño de un plan de trabajo con proyectos graduales, para lo cual es necesario identificar las necesidades a las que se pretende atender y los intereses de los actores participantes.
El sexto incluye la tarea de concientizar y sensibilizar a quienes están participando en el hermanamiento, transmitir que este se ha constituido para tener un beneficio común que se traduzca en desarrollo para las ciudades involucradas. No se debe abonar interpretaciones sobre la posibilidad de beneficiar intereses individuales.
El séptimo tiene que ver con poner en marcha los proyectos: se plantea un estado gradual, es decir, no empezar con proyectos que demanden muchos recursos, sino que los primeros deben estar dirigidos a fortalecer la comunicación y el establecimiento de confianza entre las partes, a madurar las relaciones internacionales de los municipios y a aprovechar los vínculos que se generan con el hermanamiento.
El último paso consiste en evaluar los impactos de los proyectos, observando qué fue favorable y qué no, para ir acumulando experiencia y, en los próximos proyectos emprendidos, corregir lo que previamente ha fallado o causado inconvenientes. Si bien cada hermanamiento tendrá sus características propias en función de la región o los vínculos establecidos, dicha guía permite identificar aquellos elementos necesarios para mejor planificación y sostenimiento en el tiempo.
En Argentina, la Dirección de Asuntos Federales y Electorales del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto sostiene que el hermanamiento de ciudades es un proceso que promueve el conocimiento mutuo y el fortalecimiento de los vínculos entre las ciudades y sus contrapartes extranjeras, con el propósito de intercambiar experiencias y conocimientos que coadyuven a la solución de problemas en común y al progreso de la comunidad mediante la realización de proyectos conjuntos en los distintos ámbitos del quehacer municipal. Asimismo, implica establecer una estrategia formal, ya que requiere de la aprobación del ejecutivo y el legislativo locales, así como del conocimiento de la Cancillería argentina (Zalla, 2018).
Experiencia de hermanamientos del municipio de Bahía BlancaDentro del universo de municipios de la Argentina en general, y de la provincia de Buenos Aires en particular, la experiencia de Bahía Blanca es reconocida por el temprano establecimiento de lazos con ciudades extranjeras, que datan de la década del 60, así como por la variedad de países con los que esta ciudad ha celebrado acuerdos bilaterales. En este marco, sobresale el hermanamiento con la ciudad de Jacksonville (Estados Unidos) en 1967, uno de los primeros acuerdos formalizados de este tipo a nivel nacional. La estrategia de mantener el vínculo a lo largo de los años se ha materializado en la constitución de la Asociación de Ciudades Hermanas Bahía Blanca-Jacksonville, que viabiliza el intercambio estudiantil, cultural y comercial entre las partes. En el año 2017, se cumplieron 50 años de su firma y se realizaron distintos actos conmemorativos entre ambas ciudades. En particular, en el marco de este convenio, se realizaron viajes de estudiantes bahienses a Jacksonville (Zalla, 2018). Asimismo, la ciudad de Bahía Blanca ha firmado hermanamientos con otras ciudades como Fermo (Italia), Reus (España), Talcahuano (Chile), Ashdod (Israel), Cienfuegos (Cuba), Piura (Perú) y Dalian (China), a las que, de acuerdo a la página oficial del municipio, debe agregarse la Isla de Quios (Grecia). A su vez, ese proceso no concluyó con estos logros, ya que Christchurch (Nueva Zelanda), Santos (Brasil) y Saint Nazaire (Francia) han sido declaradas ciudades amigas, encontrándose las dos últimas en tentativas de hermanamiento, junto con Maldonado (Uruguay) (Municipalidad de Bahía Blanca, s. f.). El acercamiento con las distintas contrapartes ha tenido diferentes motivaciones, y es por ello por lo que se advierte una diversificada participación de actores sociales presentes en el desarrollo de las políticas y estrategias de participación internacional del municipio, entre los cuales se encuentran organizaciones de la sociedad civil, como colectividades de migrantes u organizaciones no gubernamentales (ONG), instituciones empresariales como la Unión Industrial de Bahía Blanca (UIA), organismos científicos y académicos (Universidad Nacional del Sur) y organizaciones mixtas como el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca (CGPBB) y la Agencia de Desarrollo de Bahía Blanca (Di Meglio y Nicolao, 2016). Los hermanamientos citados le han permitido fortalecer las siguientes áreas de trabajo o cooperar en ellas: proyectos de desarrollo conjuntos como el Corredor Bioceánico Bahía Blanca-Talcahuano, donde ambas ciudades hermanas tienen un rol destacado como nodos logísticos y, en particular, cabeceras portuarias (Talcahuano, Chile); elaboración de proyectos comunes en sectores industriales estratégicos como el agroalimentario, el sector del cuero, o de áreas como mecánica, mecatrónica, calzado, cultivo y transformación de la oliva, y medio ambiente (Fermo, Italia); intercambios culturales, académicos y promoción del desarrollo (Reus, España); transferencia de conocimientos e información actualizada sobre relaciones portuarias, refinerías de petróleo, estudio de posibilidades de futuras inversiones, cuidado del medio ambiente, intercambio cultural, científico y estudiantil, con la participación de organismos educacionales y privados (Ashdod, Israel); lazos comerciales entre el Puerto Chino de Dalian y el Puerto de Bahía Blanca (Dalian, China). |
En relación con las limitaciones de este tipo de herramienta, es importante señalar que, para que un hermanamiento tenga sentido, debe evitarse que este quede reducido a un carácter meramente simbólico o protocolario. Es necesario establecer un programa de trabajo entre las partes hermanadas donde se especifiquen las áreas de cooperación, los recursos para desarrollar dichas áreas, los tiempos de implementación de las tareas, así como los actores involucrados en los procesos de ejecución de dichos proyectos. En contraposición a quienes observan este tipo de herramientas desde una mirada pesimista en cuanto a sus impactos y alcances, durante el contexto de la pandemia, los hermanamientos funcionaron como un vehículo de cooperación internacional destacado para algunos municipios, por el cual fluyeron recursos e insumos sanitarios, tal es el caso de gobiernos locales argentinos con contrapartes chinas.
Para obtener más información sobre el alcance de los hermanamientos en el contexto de la pandemia, visitar el siguiente enlace: t.ly/P0u3X
Acuerdos de cooperación internacional con agencias, instituciones, organismos internacionales
Dentro de las herramientas bilaterales, se incluyen también las actas, los acuerdos y los convenios de cooperación internacional bilateral –los cuales en muchos casos incluyen la participación de organismos internacionales y de agencias de cooperación internacional–. La modalidad de los acuerdos permite que los gobiernos subnacionales logren el acceso a asistencia técnica y financiera, el intercambio y la capacitación de agentes públicos, entre otros aspectos.
Las temáticas que abarcan son diversas y están abocadas tanto al fortalecimiento institucional de los municipios, como a la formación de recursos humanos, la modernización institucional, la mejora de infraestructura pública, la innovación de los sectores productivos a través del fomento a las pequeñas y medianas empresas (pymes), el impulso de la protección del medioambiente y la promoción de la cultura (Calvento, 2019). En ese marco, entre las agencias que establecen acuerdos con los gobiernos locales, se destaca el rol de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA), la Agencia Alemana de Cooperación Técnica (GTZ) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), como así también la Agencia Francesa de Cooperación Internacional (AFD), la Agencia Canadiense de Cooperación Internacional (CIDA), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), entre otras (Calvento, 2014; Herrero y Araya, 2016). Dichas agencias cuentan con programas específicos para apoyar las iniciativas de desarrollo local de los municipios de distintas áreas geográficas.
Para conocer más detalles sobre agencias de cooperación internacional y los programas de interés para municipios argentinos, consultar el capítulo 7 de este manual.
Experiencia de cooperación internacional bilateral del municipio de RafaelaEl municipio de Rafaela, ubicado en la provincia de Santa Fe, es uno de los distritos argentinos con mayor experiencia en la gestión de fondos y asistencia de origen internacional. Uno de los ejemplos más destacables es el de haber recibido apoyo de una organización internacional para el desarrollo y la implementación de su propio plan estratégico. El origen del Plan Estratégico de Rafaela (PER) data de 1996, y en 2001 la municipalidad fue aceptada como miembro pleno del CIDEU (Centro Iberoamericano de Desarrollo Estratégico Urbano). A través de él, recibió asistencia técnica y capacitación para la instrumentación de los distintos proyectos del PER. Asimismo, en el primer período de ejecución del plan (antes de ser aceptada como miembro pleno), el CIDEU realizó una intensa capacitación a las personas que integraban el equipo técnico del PER. Construcción de viviendas sociales y mejoramiento de barriosEn el marco de su política de cooperación bilateral, también recibió financiamiento internacional de la agencia italiana de cooperación internacional de la región de Piamonte para desarrollar el proyecto Construcción de Viviendas Sociales. El proyecto tuvo como finalidad brindar recursos para la compra de materiales destinados a la construcción de 10 viviendas sociales para grupos sociales en situación de vulnerabilidad. El municipio aportó los terrenos con la infraestructura y la apoyatura técnica para llevarla a cabo. En esta misma línea, recibió del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) un fondo no reembolsable con el cual la municipalidad desarrolló el Programa de Mejoramiento de Barrios (PROMEBA) con el objetivo de brindar infraestructura barrial a sectores cuya población estaba asentada en forma permanente y en condiciones de pobreza crítica. El monto total de la obra fue aportado en un 30 % por el BID, otro 30 % por el municipio y el resto lo completó la Nación. Promoción de las exportaciones e internacionalización de pymesOtra experiencia de cooperación técnica ha sido la recibida de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), orientada a la internacionalización de las pequeñas y medianas empresas locales del sector metal-mecánico (Fernández Arroyo y Pieske, 2004), como así también de la Agencia Neozelandesa para el Desarrollo Internacional (NZAID). La relación con la JICA se inició en 2002, cuando la municipalidad recibió asistencia técnica de expertos japoneses en comercio exterior, quienes asesoraron a funcionarios de la Secretaría de Programación Económica, con el fin de contribuir al aumento del número de empresas exportadoras y así consolidar a Rafaela como un polo exportador. Con respecto a NZAID, Rafaela participó del Programa Construyendo Puentes, el cual fue financiado por dicha agencia conjuntamente con el gobierno nacional argentino, y apuntó a fortalecer los lazos entre los gobiernos locales y la sociedad civil (Herrero, 2011). Acuerdos recientes: CLEPEC y UnicefEn la actualidad, el municipio de Rafaela mantiene su política de inserción internacional a través de la cooperación internacional con agencias y organismos internacionales. Entre los acuerdos recientes, destacan el acuerdo de cooperación con el Centro de Estudios Políticos y Económicos de China (CLEPEC), firmado en el año 2019, y el convenio marco de cooperación por las infancias firmado con Unicef en el año 2022. |
Los obstáculos de este tipo de herramientas se asocian a las capacidades técnicas que en ocasiones se requiere para entablar relaciones con organismos y agencias internacionales. Si bien en general los municipios poseen oficinas o áreas encargadas de esta función, es necesario contar con las capacidades técnicas y los recursos humanos especializados que permitan aprovechar la ayuda que proviene de la cooperación internacional bilateral. En este marco, el presente manual, a través de sus distintos capítulos, propone visibilizar dichos desafíos y aportar elementos o herramientas prácticas que permitan superar las dificultades que se presentan al momento de delinear una política de gestión internacional subnacional.
Para obtener más herramientas sobre cómo realizar un proyecto de cooperación internacional, consultar el capítulo 6 de este manual.
Herramientas multilaterales
Las relaciones de índole multilateral se conforman a través de redes u organizaciones de ciudades, las cuales permiten una inserción más dinámica y superior de las relaciones internacionales de los actores subnacionales. Las redes de ciudades constituyen “estructuras en las que participan actores unidos por el hecho de compartir alguna característica cuya naturaleza les permite crear vínculos en pos de la consecución de objetivos comunes” (Gutiérrez Camps, 2006: 104).
Generalmente, el objetivo común que persiguen tiene que ver con la consolidación de espacios económicos, políticos y demográficos, la inserción en el sistema internacional que permita el acceso a la información, el intercambio de experiencias y tecnologías, la inserción de los participantes en espacios de actuación superior, etc. Una característica transversal de las redes es que se establecen a partir de relaciones horizontales, es decir, entre instituciones similares sin jerarquía, por lo que se configura una forma de trabajo de interdependencia y complementariedad entre los gobiernos locales miembros (Zapata Garesché, 2007). En ese sentido, otra característica importante que se debe destacar es la agilidad. Tanto por su estructura horizontal, como por el uso de nuevas tecnologías de comunicación, las redes son extremadamente ágiles en la toma de decisiones y en el intercambio de informaciones y experiencias.
A través de la revisión de ejemplos y experiencias de diversos gobiernos locales en plataformas o redes de ciudades, se ha podido advertir que quienes alcanzan mayor aprovechamiento de este tipo de espacios son quienes desarrollan un involucramiento sostenido en el tiempo, seguimiento de agendas, mayor activismo en las unidades temáticas de interés o los espacios de discusión que se generan ad hoc. Es decir, el beneficio que cada ciudad extrae de estos espacios, en términos de identificación de buenas prácticas, generación de ideas de políticas compartidas, adquisición de conocimientos, o acceso a recursos, se correlaciona directamente con el compromiso desplegado hacia la institucionalidad y el funcionamiento integral de la red.
Clasificación de redes
Existen diferentes tipos de redes y también de clasificaciones que se han elaborado en torno a ellas. Según Calvento (2015), pueden distinguirse las redes regionales, como Mercociudades, el Foro Consultivo de Ciudades y Regiones del Mercosur (FCCR) y la Federación Latinoamericana de Ciudades, Municipios y Asociaciones Municipalistas (FLACMA), de las globales, como es el caso de Gobiernos Locales Unidos (CGLU), la Asociación Internacional de Ciudades Educadoras (AICE), entre otras. Mientras que las primeras se conforman por unidades subnacionales de una misma región y buscan tener impacto sobre los procesos que tienen lugar dentro de ella, las globales, por su parte, disponen de integrantes de distintas regiones y los objetivos, por tanto, tienen tal alcance. De esa manera, la diferencia radica tanto en la composición de los integrantes como en los objetivos propuestos.
Otros autores, como Cardarello y Rodríguez (2006), sistematizan las distintas categorías de redes de ciudades según el denominador común que comparten, que puede ser geográfico o temático, o estar basado en el objetivo en común que se plantean como meta. De esta manera, se puede distinguir entre redes geográficas y temáticas, y las que fomentan el lobby (orientación estratégica) o las que promueven el intercambio técnico (orientación práctica).
Sobre esta base, siguiendo la clasificación de Calvento (2015), a continuación se presentan las principales redes[6] considerando objetivos y requisitos para formar parte de ellas.
Tabla n.º 8. Principales redes de ciudades regionales y globales
Red | Alcance | Objetivo |
FLACMA | Regional | Consolidar el movimiento asociativo municipal latinoamericano; servir de interlocutora de la totalidad de los gobiernos locales y de las Asociaciones Nacionales de Municipios de América Latina; promover la instauración de gobiernos locales autónomos, fuertes y democráticos en Latinoamérica; contribuir a la eficiencia, eficacia y transparencia de los gobiernos locales, las asociaciones de municipalidades y las instituciones municipalistas sobre la base de los principios de democracias y equidad social; facilitar el intercambio de experiencias entre los gobiernos locales en asuntos de índole cívico-municipal; entre otros (Estatuto, Art. 7). Enlace de acceso a la red: t.ly/dLnEJ. |
MERCOCIUDADES | Regional | Favorecer la integración regional y la participación de las ciudades en la estructura tanto del Mercosur como de la UNASUR; incidir en las agendas internacionales y en los organismos multilaterales; impulsar la creación de alianzas entre las ciudades para promover el diálogo, desarrollando acciones, programas y proyectos de interés común, entre otros; promover el diálogo y la cooperación entre las redes de ciudades suramericanas; adoptar compromisos relativos a la Agenda 2030 de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible; crear mecanismos de cooperación entre las ciudades suramericanas a fin de facilitar el intercambio de experiencias e informaciones y facilitar el acceso de la población a centros municipales de investigación, desarrollo tecnológico y cultura; potenciar los recursos humanos y las experiencias administrativas para gestiones locales; etc. (Estatuto Social Art. 2). Enlace de acceso a la red: t.ly/18Jyd. |
Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI) | Global | Lograr la definición de un ámbito que constituya un modelo de convivencia pacífica y de desarrollo solidario, así como la consolidación de una conciencia que permita el mejor entendimiento y la cooperación entre los pueblos del ámbito iberoamericano. Enlace de acceso a la red: t.ly/Bhniu. |
Unión Iberomericana de Municipalistas | Global | Fortalecer los territorios desde la mirada local, centrándose en las personas y en la construcción de espacios que posibiliten la cooperación, la generalización de alianzas y la conformación de redes. Enlace de acceso a la red: t.ly/su-TE. |
Asociación Internacional de Ciudades Educadoras | Global | Proclamar y reclamar la importancia de la educación en la ciudad; promover, fomentar y velar por el cumplimiento de los principios recogidos en la Carta de Ciudades Educadoras (Declaración de Barcelona) en las ciudades miembro; converger en un interlocutor válido y significativo de los asociados en los procesos de influencia, negociación, decisión y redacción; impulsar la adhesión a la asociación de ciudades de todo el mundo, entre otros (Asociación Internacional de Ciudades Educadoras, 2004). Enlace de acceso a la red: t.ly/tzkGy. |
Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU) | Global | Fortalecer la representación tanto de las ciudades como de los gobiernos locales en el escenario mundial, entre los cuales se destacan: el apoyo al establecimiento y fortalecimiento de gobiernos locales autónomos, fuertes y democráticos; el fomento a la cooperación, el intercambio y la unidad entre sus miembros; el fomento al desarrollo económico, cultural, vocacional y medioambiental sumado al fomento de la cooperación descentralizada e internacional, los hermanamientos y las asociaciones entre los gobiernos locales y sus asociaciones de municipios, entre otros (Batista et al., 2008). Enlace de acceso a la red: t.ly/lm_Ui. |
Fuente: elaboración propia.
Como puede observarse en el cuadro, entre los objetivos que persiguen las redes, se encuentran los siguientes: el fortalecimiento de la representación de las ciudades, así como del desarrollo local, el intercambio de buenas prácticas-experiencias, la generación de espacios de cooperación, el acompañamiento en proyectos de distinta índole, entre otros. La participación en una u otra red depende del objetivo de internacionalización de cada municipio y, en términos ideales, de su respectivo plan estratégico, cuando se cuenta con tales estándares de planificación municipal.
Ahora bien, es importante tener en cuenta que, en las últimas décadas, las redes han ganado gran reconocimiento y se han comenzado a multiplicar en todas las regiones. Se ha pasado de un ecosistema de redes simple a uno complejo, en el que las redes de liderazgo y filiación pública han comenzado a cohabitar con redes multiactores que operan a escala global y generan grandes tensiones en el ecosistema. Esto se debe a la dispersión de esfuerzos en un contexto de recursos escasos, la saturación provocada por una oferta de servicios desbordantes y la falta de soluciones a los problemas más acuciantes que presentan las ciudades (Fernández de Losada, 2019). A lo anterior se le suma que la amplia oferta de redes de ciudades lleva a que exista más competencia entre ellas, lo que afecta a la búsqueda de un esfuerzo mancomunado. De esta manera, cada vez surgen más cuestionamientos sobre la eficacia de este sistema.
Sin embargo, la situación actual del ecosistema de redes internacionales de ciudades, más que como un problema, debe ser interpretada como una oportunidad para reflexionar sobre la configuración de este. Como afirma Fernández de Losada, deben “empezar a trascender los posicionamientos retóricos o simbólicos, fuertemente vinculados a la necesidad de existir, de tener un lugar en la mesa global, y apostar no solo por incidir en la agenda sino también por marcarla” (2019: 29). En ese sentido, los gobiernos locales se deben comprometer a trabajar unidos con el objetivo de lograr que aquellas prioridades de las ciudades se conviertan también en puntos fundamentales de la agenda internacional.
La experiencia del municipio de Tandil en la Red de MercociudadesEl municipio de Tandil, ubicado en el área sudeste de la provincia de Buenos Aires, representa un claro ejemplo de participación en una red de alcance regional como Mercociudades. En el año 2019, en el cierre de la 24.º Cumbre de Mercociudades, realizada en la ciudad de Asunción, Tandil fue votada por unanimidad para presidir la red durante el periodo 2020-2021. Este fue un hecho inédito para este espacio, ya que, por primera vez en su historia, fue elegida una ciudad de tamaño intermedio para ocupar la presidencia (ver goo.su/cjTn). Pero ¿cuál fue el camino que siguió el municipio de Tandil para alcanzar este nivel de reconocimiento entres sus pares? Participación en Mercociudades: inicios y consolidaciónEl municipio de Tandil ha tenido un recorrido importante dentro de la red como parte de su estrategia de internacionalización del territorio. A finales del año 2004, solicitó el ingreso a la red y, si bien su incorporación fue aprobada en el año 2006, durante el año 2005 el municipio participó activamente de todas las Unidades Temáticas (UT), mostrando un real compromiso y presencia dentro de ella. Como correlato de ese compromiso, entre los años 2004 y 2015, la ciudad integró diversas UT –entre ellas, la de Ciencia, Tecnología y Capacitación, la de Cooperación Internacional, la de Desarrollo Económico Local, la de Turismo, la de Juventud, y la de Cultura y Seguridad Ciudadana (Mutti, 2018)–, ya sea como miembro activo o como coordinadora. Dicha presencia se complementó con la participación en distintos seminarios-talleres, los cuales estuvieron principalmente vinculados al rol de los municipios en el proceso de integración regional en el ámbito de la UT de Ciencia, Tecnología y Capacitación, y a las implicancias de las incubadoras de empresas para el desarrollo local y la relación entre los gobiernos locales, la universidad y la red (Mutti, 2018). A su vez, muchas de las reuniones de las UT o de los seminarios-talleres vinculados con las temáticas anteriormente destacadas tuvieron sede en Tandil, como la Reunión de la UT de Turismo en el año 2019. En el marco de esta política continua, el municipio estuvo presente en las distintas Cumbres de Mercociudades, y llegó a ser elegida para integrar el Consejo de la Red en cuatro oportunidades (Rolandi, 2020), siendo solo ocho ciudades argentinas las que tienen la posibilidad de conformar el Consejo, según la normativa del Estatuto de Mercociudades[7]. Logros alcanzadosDesde su incorporación, son múltiples los logros que Tandil ha alcanzado en el marco de Mercociudades. Uno de ellos fue el haber participado como representante de las ciudades intermedias sudamericanas de Mercociudades en el World Urban Forum, en el Encuentro Urbano Mundial convocado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), realizado en Abu Dhabi (2020). En esa dirección, también se puede destacar el hecho de haberse puesto al frente de la realización de una ronda de negocios multisectorial para empresas de las Mercociudades (2021) o el hecho de haber participado como representante de Mercociudades en el bureau de CGLU y en el Foro Mediterráneo de Migración Urbana (2022), entre tantos otros. El breve análisis realizado anteriormente ha puesto de manifiesto la relevancia que tiene esta red para Tandil y cómo se ha logrado, a lo largo del siglo XXI, mantener la participación en ella como una política de Estado. Esta continuidad y el arduo trabajo del municipio vehiculizado a través de la Secretaría de Desarrollo Productivo y Relaciones Internacionales han permitido a Tandil ocupar la presidencia y un lugar preponderante en la red. |
En síntesis…

- Estas incluyen las numerosas experiencias reseñadas por diferentes autores (Borja y Castells, 1997; Romero, 2004; Zubelzú e Iglesias, 2005; Vigevani, 2006; Natalizio, 2007; Salomón, 2007; Batista et al., 2008; Ramos, 2008) y contemplan al conjunto de estrategias de presencia directa e indirecta, principalmente de carácter formal, que desarrollan los actores subnacionales en el ámbito regional y global.↵
- CEIPIL-UNCPBA, 2005; Mibalia, 2007; Ochoteco, 2007; Calvento, 2008; Calvento y Colombo, 2009; Calvento, 2017; Fernández Gasalla, Friedmann y Leva, 2020.↵
- Para obtener recomendaciones sobre el desempeño exitoso de la marca ciudad a partir de la comunicación, se sugiere la siguiente lectura: Puig, T. (2009). Marca Ciudad: cómo rediseñarla para asegurar un futuro espléndido para todos (1.º ed.). Buenos Aires: Paidós.↵
- Un resguardo aduanero es una sede administrativa y operativa de la DGA, en la cual se puede gestionar la mayoría de los trámites de exportación y de importación.↵
- Surgió en Europa poco tiempo después de la Segunda Guerra Mundial (Calvento, 2015). De origen pacificador, estos acuerdos han ido mutando conforme a las transformaciones sociales y los intereses que han regido el mapa global sobre el cual se dirimen cuestiones sociales, económicas y culturales (Ordoqui, 2015).↵
- En la confección del listado, se seleccionaron las redes más importantes respecto del universo de participación internacional de los municipios argentinos.↵
- Para conocer más detalles sobre el Estatuto de Mercociudades, visitar el siguiente enlace: t.ly/HxGnI.↵










En este video, la Dra. Fernanda Di Meglio, investigadora del CONICET y del CEIPIL, cuenta de qué se trata el Capítulo 4, titulado “Herramientas de internacionalización de los gobiernos locales”.