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Fármacos utilizados para el TDAH
en Argentina

Comportamiento y tendencias 2003-2016

Eugenia Bianchi y Silvia Faraone

Introducción

Conrad y Bergey ubican los fármacos empleados en la terapéutica del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) como pieza clave en la expansión potencial del mercado farmacéutico a nivel global (Conrad y Bergey, 1014). Esta tesis nos condujo a observar el comportamiento que la industria farmacéutica tiene en la Argentina a partir del análisis de la comercializan de los dos fármacos utilizados para el tratamiento medicamentoso del TDAH, el metilfenidato y la atomoxetina, los cuales presentan varios elementos en común, pero también varios que los diferencian.

El metilfenidato es un estimulante del sistema nervioso central con propiedades farmacológicas similares a las anfetaminas. Dentro de la clasificación de los psicofármacos, se encuentra en el grupo de los psicoanalépticos, que comprenden los psicoestimulantes o estimulantes de la vigilia, y los antidepresivos o estimulantes del humor. El metilfenidato pertenece específicamente al primer grupo.

Su distribución en el país requiere de una serie de controles y requisitos. En entrevistas a informantes clave nos han referido que tanto el profesional médico que lo indica, como el farmacéutico que lo dispensa deben estar registrados en un listado oficial habilitante. Existen además protocolos de trazabilidad de los envases del fármaco y de las recetas. Las farmacias donde se dispensa, también, deben cumplir algunos requerimientos en relación con las condiciones de almacenamiento. Específicamente, en Argentina lo comercializan cuatro laboratorios, en dieciséis presentaciones y ocho concentraciones diferentes, bajo formas de liberación controlada, prolongada y modificada.

La atomoxetina es un agente simpaticomimético, inhibidor selectivo de la recaptación del neurotransmisor norepinefrina, por lo que incrementa la actividad de este. A diferencia del metilfenidato, no es considerada un estimulante, lo que supone controles y requisitos menos estrictos. En Argentina la comercializan dos laboratorios, bajo la forma de cápsulas, en seis presentaciones y seis concentraciones diferentes.

Una de las dificultades más persistentes con las que nos topamos en las investigaciones sobre el TDAH está relacionada con la obtención de datos numéricos oficiales. Argentina no publica información estadística oficial sobre estimaciones de prevalencia de diagnósticos, ni de prescripción o consumo de fármacos relacionados. Por ello, la incorporación de información estadística a nuestras investigaciones es fragmentada, parcial y asistemática.

Con todos estos recaudos, sin embargo, entendemos que el carácter complejo del fenómeno del TDAH en Argentina exige contemplar la información cuantitativa que fuimos recabando de diferentes agencias y organizaciones profesionales disponibles para realizar una aproximación analítica. Por ello, dadas las especiales circunstancias, previo al trabajo detallamos la procedencia y características de los datos cuantitativos obtenidos para el análisis.

No obstante las limitaciones señaladas, los datos recabados permitieron, en primera instancia, establecer tendencias y realizar mapeos amplios sobre cómo se está dando el panorama a este respecto. Luego, estos datos y tendencias nos auxiliaron para realizar algunas hipótesis interpretativas, lo que consideramos de central importancia para la comprensión global de la problemática y su correlación en el país. Además, encuadramos e integramos los datos en el análisis con otras fuentes de corte cualitativo obtenidas en las investigaciones.

Dado el antedicho carácter fragmentado, parcial y asistemático de la información, desdoblamos el análisis en tres planos. En primer lugar, analizamos la producción y consumo mundial y local de metilfenidato. Luego señalamos la distribución en el país de esta droga y la atomoxetina y relacionamos las unidades dispensadas entre ambas. En tercer lugar, documentamos la estacionalidad de la dispensación de ambas drogas. El capítulo cierra con algunas consideraciones generales acerca de estas tendencias y mapeos realizados.

Procedencia y características de los datos

Las fuentes de datos proceden de tres organismos diferentes: la Junta Internacional de Estupefacientes (JIFE, o INCB por la sigla en inglés de Internacional Narcotics Control Board), la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) de Argentina y la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA). Adicionalmente, contamos con datos poblacionales del Censo del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). A continuación, describimos brevemente cada organismo y el tipo de dato que proporcionaron.

JIFE

En su página web este organismo declara haber sido creado en apoyo y vigilancia del cumplimiento de los gobiernos con los acuerdos internacionales de fiscalización. Está constituido como un órgano independiente y cuasi judicial e integrado por expertos. Su creación fue establecida como resultado de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes, para lo cual se fusionaron dos organismos ya existentes: el Comité Central Permanente de Estupefacientes, creado en virtud de la Convención Internacional del Opio de 1925, y el Órgano de Fiscalización de Estupefacientes, creado en la Convención de 1931 para limitar la fabricación y reglamentar la distribución de estupefacientes. Actualmente está integrada por 13 miembros, seleccionados por el Consejo Económico y Social, con mandato de cinco años de duración y la posibilidad de ser reelectos. Tres de ellos se eligen de una lista de candidatos propuestos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su experiencia médica, farmacológica o farmacéutica, y los diez restantes son seleccionados entre los propuestos por los países miembros (Argentina no se cuenta entre ellos). Sin embargo, una vez designados, los representantes ejercen sus funciones imparcialmente y a título personal, con total independencia de sus respectivos gobiernos.

Entre los objetivos de la JIFE se cuenta cooperar con los gobiernos en lo relativo a la fabricación, comercialización y uso lícito de drogas. Para eso procura asegurar el suministro de drogas adecuadas para fines médicos, y que estas no se desvíen para canales ilícitos. Además, vigila la fiscalización que aplican los diferentes gobiernos a los productos químicos utilizados en la fabricación ilícita de drogas, y determina las deficiencias a fin de corregir las desviaciones. Desde 1971 la JIFE controla 116 sustancias psicotrópicas (como estimulantes del sistema nervioso central, hipnóticos y sedativos, y alucinógenos), en virtud de la incidencia en la salud pública y los problemas sociales que provocan en diversos países. Entre estos psicotrópicos se incluye el metilfenidato. Los países que adhieren a la Convención de 1971 están obligados a restringir el uso de sustancias psicotrópicas a fines médicos y científicos y asegurar que estén disponibles para esos propósitos. Además, deben proveer a la JIFE información estadística sobre la fabricación, las importaciones y exportaciones de sustancias psicotrópicas. Con base en esta, publica informes técnicos anuales sobre los movimientos lícitos de sustancias psicotrópicas.[1]

Para este artículo se utilizaron los datos referidos a la fabricación y consumo mundial de metilfenidato en el período 1990 a 2013.

ANMAT

Es un organismo de la Administración Pública Nacional, de carácter descentralizado, creado mediante Decreto 1490/92. Depende técnica y científicamente de las normas y directivas que le imparte la Secretaría de Políticas, Regulación e Institutos del Ministerio de Salud, con un régimen de autarquía económica y financiera. Su objetivo es garantizar que los medicamentos, alimentos y dispositivos médicos a disposición de los ciudadanos posean eficacia (que cumplan su objetivo terapéutico, nutricional o diagnóstico), seguridad (alto coeficiente beneficio/riesgo) y calidad (que respondan a las necesidades y expectativas de la población). Para ello, lleva adelante los procesos de autorización, registro, normatización, vigilancia y fiscalización de los productos de su competencia en todo el territorio nacional.[2]

Para este artículo el ANMAT proveyó, a través de su Departamento de Psicotrópicos y Estupefacientes, datos sobre la cantidad de metilfenidato (como monodroga) importada por año a Argentina entre 2005 y 2008, y 2011 y 2016.

COFA

Creada en 1935, es una organización farmacéutica de segundo grado que agrupa una veintena de colegios, círculos, federaciones y asociaciones farmacéuticas provinciales, y brinda, a través de sus asociados, atención en más de 10.000 farmacias distribuidas en todo el país. Cuenta con 16.000 profesionales matriculados, que se desempeñan en hospitales, industrias, docencia y oficinas de farmacias privadas.[3] La COFA dispone del Observatorio de Salud, Medicamentos y Sociedad, creado en septiembre de 2001 para capacitar profesionales y desarrollar una agenda de investigación. Posteriormente desde ese ámbito se iniciaron investigaciones del mercado del medicamento, desde el punto de vista comercial y farmacoterapéutico, y en la actualidad se publican anuarios con novedades del mercado farmacéutico, altas de drogas y presentaciones, evolución del mercado en unidades y en moneda corriente, y monografías de carreras de Farmacia con las que la COFA tiene convenio.[4]

En este artículo se utilizó información proporcionada por este observatorio sobre cantidad de unidades de metilfenidato y de atomoxetina dispensadas mensualmente en el país, aunque sin discriminar las 24 jurisdicciones provinciales, entre 2005 y 2010, y de 2012 a 2016 (al momento de solicitar los datos, no poseían información sobre 2011). Procedente de la investigación de 2008 (Faraone et al., 2008), disponemos de datos de cantidad de unidades de metilfenidato y atomoxetina dispensadas (entendidas como envases) para el año 2006, de cada jurisdicción provincial. Si bien requerimos la misma información para el resto de los años, al momento de la redacción de este capítulo, dichos datos no estuvieron disponibles para su procesamiento.

Metilfenidato en el mundo y la Argentina: la similitud en las tendencias

La primera aproximación a esta dimensión del trabajo de campo vino de la mano de las reiteradas referencias de parte de los diferentes profesionales entrevistados para la investigación publicada en 2008 por nuestro equipo. Estos profesionales nos relataban que en Argentina el metilfenidato era la droga de primera elección para el tratamiento medicamentoso del TDAH, y también la de mayor venta en este país (Faraone et al., 2008). Este comportamiento, además, estaba en consonancia con las tendencias más globales (Singh, 2008; Bignone et al., 2007; Lange et al., 2010; Barkley, 2006).

Aunque la comercialización de este psicofármaco se remonta a la década de 1950 (Healy, 2002), está documentado que la asociación cada vez más directa con el TDAH se relaciona con el aumento internacional en la producción y el consumo del psicoestimulante a partir de la década de 1990 (JIFE, 1995, 2006).

En 2012, la JIFE señaló que la fabricación mundial de metilfenidato se había decuplicado con creces entre 1992 y 2011, ya que pasó de 4,2 toneladas en 1992 a 45,2 toneladas en 2011, y en 2009 superó la cifra mundial combinada de fabricación de todas las anfetaminas. El consumo mundial calculado aumentó durante el mismo período de 4,2 toneladas a 51 toneladas. El informe también detalla la cantidad de dosis diarias definidas con fines estadísticos (daily doses for statistical purposes, S-DDD), que en este caso aumentó de 139 millones a 1.500 millones de S-DDD (JIFE, 2012).

En 2014 la JIFE publicó la serie del consumo mundial de metilfenidato para el período 1990 a 2013 (JIFE, 2014), y al año siguiente la serie de fabricación mundial para el mismo período (JIFE, 2015). Como se observa en los gráficos 1 y 2, estos informes dan cuenta de un acompasamiento en el incremento.

Gráfico 1. Consumo mundial de metilfenidato entre 1990 y 2013
(en millones de S-DDD)

Fuente: Informe JIFE 2014.

Desde una perspectiva histórica, durante la década de 1980 el empleo de metilfenidato era limitado y sus niveles se mantenían estables. A principios de la década de 1990 el aumento empezó a ser notorio: en 1994 el uso mundial de esta sustancia superó en más de cinco veces el nivel de consumo registrado a principios de la década anterior. Esa evolución se debió principalmente al incremento del consumo en los Estados Unidos, aunque también se observó con menor intensidad en otros países y partes del mundo. Desde entonces, el consumo mundial ha seguido aumentando de manera constante. En 2013 se alcanzó un nuevo récord: de 71,8 toneladas (2.400 millones de S-DDD) de metilfenidato (JIFE, 2014). Sin tomar en cuenta los posibles usos no terapéuticos de la sustancia y considerando que la prescripción se realiza mayoritariamente para el tratamiento del TDAH, el aumento de su consumo con fines médicos se puede asociar a un mayor número de diagnósticos de este trastorno.

Gráfico 2. Fabricación mundial de metilfenidato entre 1990 y 2013 (en kg)

Fuente: Informe JIFE 2015.

El gráfico 2 ilustra el incremento gradual pero sostenido de la fabricación mundial de metilfenidato entre 1990 y 2013. Ese último año la producción mundial de la sustancia alcanzó el récord de aproximadamente 72 toneladas. El informe consigna también que más del 70% de las importaciones mundiales de metilfenidato se llevó a cabo en siete países de Europa y América: Suiza, Alemania, España, Canadá, Brasil, los Países Bajos y el Reino Unido (en orden descendente de las cantidades importadas) (JIFE, 2015).

En Argentina, diferentes profesionales entrevistados, así como artículos periodísticos, refieren un incremento sostenido en la prescripción y consumo del metilfenidato en el siglo XXI. Para comparar la información global con la de Argentina, en la investigación se utilizaron dos tipos de datos.

Por un lado, la cantidad de kilos de metilfenidato (como monodroga) importados por año, con base en la información provista por el Departamento de Psicotrópicos y Estupefacientes de ANMAT. Argentina no produce metilfenidato, aunque sí importa la monodroga y elabora el principio activo en distintos laboratorios. Luego se comercializa internamente y se exporta a algunos países limítrofes. Sin embargo, informantes clave del campo farmacológico han referido que también, paralelamente, algunos laboratorios importan metilfenidato ya elaborado proveniente de Brasil. De manera que, aunque este dato da una idea del quantum de monodroga ingresada al país, no representa la totalidad del metilfenidato disponible para consumo interno, ya que es necesario contemplar que existen circuitos de importación y exportación del producto terminado.

Por otro lado, consideramos el dato de la cantidad de unidades de metilfenidato dispensadas (entendidas estas como envases) suministrado por el Observatorio de la COFA. Si bien no es asimilable a perfiles de consumo (dada la dispersión de dosis y formas de liberación que pueden combinarse en cada tratamiento individual), también ofrece un panorama acerca de las cantidades de fármaco dispensado.

La información analizada arroja que la tendencia de importación de metilfenidato en Argentina para su comercialización es marcadamente alcista, una tendencia que es consonante con la mundial (gráfico 3).

Gráfico 3. Importación anual de metilfenidato en Argentina
entre 1990 y 2013 (en kg)

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Fuente: elaboración propia sobre la base de 2003-2004 (Carbajal, 2007); 2005-2008 (Faraone et al., 2008); 2008-2010 (Maniowicz, 2011); 2011-2016 (ANMAT).

En el gráfico se registran discrepancias para los años 2008 y 2013 en los valores señalados por las distintas fuentes. Así, Faraone y colaboradores (2008) refieren para 2008 un valor por encima de los 80 kilos (a), y Maniowicz (2011) refiere un valor sensiblemente menor (b). Para 2013, datos provenientes de ANMAT y remitidos al equipo de investigación en diferentes momentos arrojan una diferencia mucho menor entre sí (c) y (d), aunque igualmente alta.

Estas cifras son significativas, en tanto la cuota anual de importación acordada por la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (en inglés, Food and Drug Administration, FDA) con la Organización de las Naciones Unidas está establecida para Argentina en 60 kilogramos, y los datos recabados exceden decididamente este tope desde 2008 (con excepción de 2012). Asimismo, aunque los valores de importación oscilan cada año, y desde 2010 en adelante estos altibajos son más pronunciados, a los efectos de señalar una tendencia hay congruencia en la indicación de un alza sostenida en la importación del metilfenidato. De modo que, aunque no es posible asumir que todo lo que se produce en el país se consume fronteras adentro, tampoco se puede desestimar que exista una relación entre la tendencia alcista y un incremento del consumo interno.

Respecto al incremento de la cantidad de kilos de metilfenidato importados en el período analizado, se puede considerar la información de 2003 contra la resultante del promedio entre 2015 y 2016, cifra que permite aminorar las variaciones más abruptas en los datos interanuales que se verifican desde 2010. El incremento de kilos de metilfenidato importados entre 2003 y el promedio de 2015-2016 es de 387%, es decir, de casi cuatro veces.

Este dato abona lo que venimos sosteniendo desde la investigación de 2008, es decir que el aumento de importación de la sustancia puede obedecer a una venta efectiva creciente de los laboratorios o a una decisión de afianzar una mayor penetración en el mercado nacional y regional por parte de estos (Faraone et al., 2008).

Otra fuente de información surge de analizar los datos de unidades dispensadas de metilfenidato, entendiendo, como ya se expresó, por unidades los envases en sus diferentes presentaciones. No es un dato equiparable al de kilos de importación de monodroga, porque en este caso se trata de la droga ya elaborada por los distintos laboratorios, y empaquetada para la venta en diferentes dosis y presentaciones. Pero a fines de identificar un panorama, vale atender a su comportamiento para los períodos 2005 a 2010 y 2012 a 2016 (gráfico 4).

Gráfico 4. Unidades anuales de metilfenidato dispensadas en Argentina en 2005 a 2010 y 2012 a 2016

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Fuente: elaboración propia sobre la base de datos de la COFA. No se dispone de datos de 2011.

En este gráfico se observa una pequeña curva a la baja en la cantidad de unidades vendidas entre 2007 y 2010, con un incremento del 39% en las unidades dispensadas entre 2005 y 2016, un valor mucho menor que el incremento en la cantidad de metilfenidato importado para un período similar. Pero nuevamente, si se toma en cuenta la totalidad del período, la tendencia en los totales anuales de unidades dispensadas es alcista, una tendencia que se acentuó desde 2012.

Dispensación de atomoxetina en Argentina y su relación con la de metilfenidato

Como se adelantó, la otra droga indicada exclusivamente para el TDAH es la atomoxetina, que ingresó al país con posterioridad al metilfenidato, en 2004, y como se puede observar en el gráfico 5, tiene una prescripción menor al metilfenidato. La comparación de las unidades dispensadas de ambos fármacos, desarrollada más adelante, constituye la otra línea de análisis que lleva a sostener que el metilfenidato es la droga de primera elección, así como la de mayor dispensación en Argentina en lo relativo al diagnóstico de TDAH.

Gráfico 5. Unidades de atomoxetina dispensadas en Argentina en 2005 a 2010 y 2012 a 2016

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Fuente: elaboración propia sobre la base de datos de COFA. No se dispone de datos de 2011.

La lectura de la información arroja que en 2010 se produjo un salto de unidades dispensadas respecto de los años anteriores. Esta alza se mantuvo en 2012 y 2013, y disminuyó muy levemente entre 2014 y 2016. También en relación con este psicofármaco, la tendencia para todo el período considerado es alcista, con un incremento del 77% entre 2005 y 2016.

Con respecto al análisis comparativo entre ambos fármacos, vale recordar nuevamente que los datos recabados se refieren a unidades dispensadas, y no a cantidades de fármacos ni a consumo de estos. Las unidades de cada uno de los dos psicofármacos no pueden ser equiparables entre sí, una a una, dadas las múltiples presentaciones, dosis y formas de liberación tanto de metilfenidato como de atomoxetina. Sin embargo, aunque no se trate de una comparación exhaustiva, los datos marcan un panorama de gran interés a efectos de conocer tendencias.

Con los recaudos antes señalados, el gráfico 6 consigna en forma conjunta las unidades dispensadas de metilfenidato y atomoxetina durante los periodos 2005 a 2010 y 2012 a 2016.

Gráfico 6. Unidades de metilfenidato y atomoxetina dispensadas en Argentina en 2005 a 2010 y 2012 a 2016

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Fuente: elaboración propia sobre la base de datos de COFA. No se dispone de datos de 2011.

Como se puede observar, invariablemente, todos los años de los períodos considerados el metilfenidato exhibe una mayor cantidad de unidades dispensadas. Como una profundización de esta primera constatación, en el gráfico 7 se presenta la razón entre metilfenidato y atomoxetina en todo el país y los períodos antedichos.

Gráfico 7. Razón metilfenidato/atomoxetina en Argentina
en 2005 a 2010 y 2012 a 2016

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Fuente: elaboración propia sobre la base de datos de COFA. No se dispone de datos de 2011.

La lectura arroja que los dos primeros años posteriores a la introducción de la atomoxetina en el mercado local, es decir, en 2005 y 2006, la razón entre ambos fármacos era más pronunciada a favor del metilfenidato, con razones cercanas a dos. En 2007 aminoró la tendencia, y desde entonces la razón no alcanza los dos puntos.

Por otra parte, al considerar la distribución de la dispensación de metilfenidato y atomoxetina en Argentina por jurisdicción, se pudo observar que esta dista de ser uniforme (gráfico 8).

Gráfico 8. Unidades de metilfenidato y atomoxetina dispensadas en Argentina, por provincia, en 2006

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Fuente: elaboración propia sobre la base de datos de COFA.

El gráfico 8 expone la amplia brecha existente entre las diferentes jurisdicciones del país. La provincia y la Ciudad de Buenos Aires, respectivamente, representan las dos jurisdicciones con mayor dispensación, tanto de metilfenidato como atomoxetina. Les siguen Córdoba, Mendoza y Santa Fe, también con altos totales de dispensación.

A fin de profundizar el análisis sobre 2006 se calculó para el mismo año la razón entre las unidades de metilfenidato y de atomoxetina dispensadas por provincia, dato que se detalla en el gráfico 9.

Gráfico 9. Razón metilfenidato/atomoxetina en Argentina, por provincia, en 2006

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Fuente: elaboración propia sobre la base de datos de COFA.

En este gráfico se hace patente la amplia dispersión en la dispensación de ambos fármacos según jurisdicción, con provincias como Catamarca, en las que prácticamente por cada 18 unidades de metilfenidato se dispensó una de atomoxetina. La brecha es muy amplia también en Salta (10), Santiago del Estero (8,5), Mendoza (8,3) y San Luis (7,7). Es amplia en la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Misiones, Entre Ríos y Río Negro, con razones entre metilfenidato y atomoxetina que van entre cuatro y casi tres puntos. Y es menos pronunciada en algunas provincias del norte del país, como Formosa (0,8), Jujuy (1,1), Chaco (1,2) y Corrientes (1,3).

En la investigación a la que ya hiciéramos referencia, realizada por Faraone y colaboradores, asociamos estos datos con los de la población de entre 5 y 19 años de cada provincia de acuerdo con lo registrado en el entonces último Censo Nacional (INDEC, 2001). En ese momento interesaba acercarse al conocimiento de la prescripción de metilfenidato y atomoxetina en las diferentes provincias del país, a fin de establecer los puntos muestrales para realizar las entrevistas a los profesionales de la salud (Faraone et al., 2008). Se asumió la franja etaria de entre 5 y 19 años como denominador a partir de hipotetizar que se trataba de la población que mayoritariamente era depositaria del diagnóstico y el tratamiento del TDAH. Esta presunción estaba cimentada en bibliografía de referencia (Giraldo y Bertel, 2005; Ávila et al., 2007). Con esos datos se construyó un indicador que daba cuenta de las unidades dispensadas cada mil niños y niñas de entre 5 y 19 años y, en consecuencia, brindaba un panorama de las provincias con las dispensaciones más altas y más bajas. El gráfico 10 ilustra los resultados de ese procesamiento.

Gráfico 10. Unidades de metilfenidato y atomoxetina dispensadas en Argentina cada mil niños y niñas de entre 5 y 19 años, por provincia,
en 2006

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Fuente: elaboración propia sobre la base de Faraone et al., 2008.

Lamentablemente, al momento de la escritura del presente capítulo no fue posible completar esta información para el período 2007 a 2016, lo que hubiera robustecido la línea de hipótesis sobre la relación entre dispensación de metilfenidato y atomoxetina, con población de entre 5 y 19 años del censo 2010. También hubiera permitido analizar las transformaciones en la relación entre dichos fármacos y la población que va de 5 a 19 años en cada provincia a través de los años. Sin embargo, sí se pudo acceder a otro conjunto de datos que va en el sentido de enlazar el diagnóstico de TDAH con la población escolarizada, a partir de los datos mensuales de dispensación de metilfenidato y atomoxetina, que sigue respaldando la hipótesis de que la población que mayoritariamente se vincula al consumo de estos fármacos es la representada en los gráficos que anteceden.

Sobre metilfenidato, atomoxetina y estacionalidad anual de la dispensación

Otro aspecto que se observó en la investigación es que así como la dispensación de metilfenidato y atomoxetina no es uniforme en el país, tampoco lo es a lo largo del año. Un aspecto documentado en Argentina es la estacionalidad en la dispensación del metilfenidato.

Para presentar la información se realizó un agrupamiento de los datos en dos bloques, uno de 2005 a 2010, y otro de 2012 a 2016. En cada caso se calculó el promedio mensual de unidades dispensadas, de metilfenidato y de atomoxetina de forma independiente. Los gráficos 11 y 12 muestran los resultados sobre metilfenidato.

Gráfico 11. Unidades dispensadas de metilfenidato por mes, Argentina, promedio mensual entre 2005 y 2010

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Fuente: elaboración propia sobre la base de datos de COFA.

Gráfico 12. Unidades dispensadas de metilfenidato por mes, Argentina, promedio mensual entre 2012 y 2016

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Fuente: elaboración propia sobre la base de datos de COFA.

La primera lectura de la información es que los promedios de ambos períodos describen un ciclo de dispensación similar de metilfenidato, que tiene su primer salto en el mes de marzo, coincidentemente con el inicio del ciclo lectivo, con un incremento significativo respecto del mes anterior, del 108% para el período 2005-2010, y del 85% para el período 2012-2016.

En ambos períodos, la dispensación se mantiene en ascenso en abril, mayo y junio, y cede su tendencia al alza hacia julio, en coincidencia con el receso escolar invernal de la segunda quincena de ese mes, para retomar dicha tendencia en la segunda parte del año lectivo. Para el período 2005-2010 la merma en julio respecto a junio es del 15%, y en el período 2010-2016, lo que se observa no es una merma sino un amesetamiento de la tendencia, entre junio y agosto.

El ciclo alcista se reinicia en agosto del primer período, y en septiembre del segundo, para mantenerse en ambos períodos hasta noviembre, donde inicia la baja (del 6% en el primer período y 13% en el segundo), que se pronuncia en diciembre (del 34% en el primer período y 21% en el segundo), en coincidencia con el inicio del receso escolar de verano.

Los gráficos 13 y 14 muestran los resultados sobre atomoxetina.

Gráfico 13. Promedio mensual 2005-2010. Unidades dispensadas de atomoxetina por mes, Argentina

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Fuente: elaboración propia sobre la base de datos de COFA.

Gráfico 14. Promedio mensual 2012-2016. Unidades dispensadas de atomoxetina por mes, Argentina

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Fuente: elaboración propia sobre la base de datos de COFA.

También en el caso de la atomoxetina, ambos períodos describen un ciclo de dispensación afín, y consonante con el ciclo escolar. Sin embargo, los saltos mensuales son menos abruptos que los que se verifican en el caso del metilfenidato y sin cambios significativos en el receso escolar invernal.

Para el período 2005 a 2010 las variaciones son, respectivamente, de +54% en marzo, de -4% en noviembre, y de -18% para diciembre. Para el período 2012 a 2016, las variaciones son aun menos abruptas, de +25 en marzo, de -4 en noviembre, y de -7% en diciembre.

En conjunto, los datos recabados marcan una especificidad de la experiencia argentina, que evidencia un proceso de vinculación entre el diagnóstico de TDAH y la prescripción de metilfenidato más acelerado y compactado en apenas más de una década desde 2005, respecto del más longevo proceso estadounidense, verificable desde la década de 1950. También se observa una dispensación alta y constante de atomoxetina. Más ampliamente, los datos dan la pauta del afianzamiento de Argentina como una zona de producción y circulación de ambos psicofármacos.

Los datos llevan a hipotetizar que, más allá del retiro del TDAH como diagnóstico de inicio en la infancia o adolescencia del Manual DSM-5, en Argentina la dispensación de ambos fármacos describe una inobjetable periodicidad relacionada con el año lectivo, en una ciclicidad que resulta más pronunciada en el metilfenidato que en la atomoxetina.

De acuerdo con datos de expendio suministrados por el Observatorio de la COFA para el período de 2005 a 2016, con excepción de 2011, el volumen de dispensación describe un ciclo que se mantiene alto durante la cursada, y cae significativamente en el período de receso escolar.

A estos resultados se añade lo recabado en las entrevistas a profesionales de la salud, quienes refieren una planificación flexible de la prescripción del psicofármaco, orientada por las actividades concretas que realizan el niño y la niña durante el día. Estas actividades varían en función de las características del ciclo escolar (doble escolaridad, días de la semana o fin de semana, época lectiva o vacacional, cursada con otros niños y otras niñas o clases individuales con psicopedagoga, entre otros), y de la gravedad del cuadro. Así, enfatizan que la periodicidad y la dosis en el suministro se adecuan a las variabilidades individuales (Bianchi, 2014).

Esta prescripción del psicofármaco, que varía y se modifica de acuerdo con las necesidades que el medio impone, está en línea con una terapéutica farmacológica que es considerada como un apoyo adicional, capaz de ampliar las probabilidades de transitar espacios y sostener relaciones familiares, sociales, afectivas y académicas a aquellos que, en virtud de sus fallas en la “administración del yo (Rose, 2006), llevan adelante una vida que debe ser administrada por otros.

Conclusiones

La primera conclusión de este artículo se relaciona con la fragmentariedad, asistematicidad y parcialidad de la información relacionada con el metilfenidato y la atomoxetina en Argentina.

Esta realidad, sin embargo, no cancela el interés por obtener e incluir datos cuantitativos en las investigaciones realizadas durante estos diez años. Antes bien, la información que sí se logró obtener debió ser procesada y analizada tomando en consideración ciertos recaudos formales, y también ciertos postulados investigativos, consistentes en triangular la información de corte cuantitativo con resultados de otras fuentes cualitativas, como entrevistas y artículos periodísticos, que organizan y dan coherencia a los datos numéricos.

Los resultados del procesamiento describen un panorama general con tendencias alcistas tanto en el caso del metilfenidato en el período 2003 a 2016, como en la atomoxetina en el período 2005 a 2016.

En el caso del metilfenidato, y a nivel nacional, se verificó un aumento tanto en los kilos de monodroga importada anualmente como en las unidades dispensadas mensualmente. Ambos datos dan cuenta de dinámicas diferentes del mercado farmacológico local, y de diferentes instancias del proceso de producción y comercialización del producto, por lo que no pueden combinarse sus resultados. Sin embargo, se documentó en ambos casos una misma tendencia al alza, pronunciada y, durante el período analizado, persistente.

En el caso de la atomoxetina, también se verificó una tendencia alcista a nivel nacional, menos abrupta que en el caso del metilfenidato, pero igualmente sostenida.

Con respecto a las diferentes jurisdicciones, se observó que en 2006 tanto la dispensación de metilfenidato como de atomoxetina, y las razones entre ambas, exhiben una amplísima variabilidad por provincia. Las jurisdicciones más populosas del país concentran gran parte de la dispensación de estos fármacos. En cuanto a la relación entre dispensación y población entre 5 y 19 años, también para el año 2006, se documentó una gran variabilidad.

La estacionalidad en la dispensación de metilfenidato y atomoxetina es otro dato que lleva a considerar que existe una relación marcada con las niñas y los niños en edad escolar. En los dos períodos relevados fue posible documentar en la dispensación de metilfenidato un ciclo anual de fuerte alza, luego baja o amesetamiento, nuevo incremento, y luego una pronunciada baja, que es coincidente con el ciclo lectivo y el receso escolar. En el caso de la atomoxetina, esta ciclicidad es menos marcada durante el receso escolar invernal.

Si bien no se pueden asumir los resultados de la investigación que aquí se presentó como conclusiones taxativas, sí dan la pauta de un insoslayable componente de niñas y niños en edad escolar en la dispensación de estos fármacos, que refuerza la relevancia planteada por el equipo del GESMyDH sobre la necesidad de investigar los procesos de diagnóstico y tratamiento de TDAH en niñas y niños en las diferentes provincias. Esta línea de trabajo quedó trunca hasta el momento, pero constituye un eje a tomar en cuenta para continuar con estas investigaciones.

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  1. Ver la página de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes: <https://goo.gl/SBQkgQ>.
  2. Como se consigna en la página de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT): <https://goo.gl/Gwp416>.
  3.  Como puede leerse en el sitio de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA): <https://goo.gl/TMreKi>.
  4. Ver la página del Observatorio de Salud, Medicamentos y Sociedad:<https://goo.gl/dWrq3d>.


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