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6 Instrumentos de registro

1. ¿Qué es un instrumento de registro?

En el capítulo 1, dijimos que el tránsito de los hechos a los datos es un tránsito complejo que involucra decisiones teóricas y metodológicas asociadas entre sí e inherentes al mismo proceso de investigación. En ese capítulo, desarrollamos las diferentes fases de ese tránsito desde la elección de los conceptos con los que trabajamos en la investigación, y que llamamos variables, con sus definiciones teórica y operacional hasta la instancia final de producción de los datos. En ese recorrido, una de las fases es el diseño del instrumento de registro. Al respecto dijimos que de ese modo se define en buena parte el modo como interpelamos, como intervenimos en la realidad que estamos estudiando.

Fuimos muy explícitos cuando señalamos que en todo instrumento de registro se expresan las variables asumiendo diferentes formas de interrogación, de aproximación a la realidad, pretendiendo obtener registros u observables que pongan en diálogo al investigador con la realidad en estudio. Por lo tanto, se construye un instrumento de registro cuando la fuente de información es primaria; por ello, lo asociamos a la interpelación o a la intervención. La elaboración del instrumento de registro no solo es una etapa del proceso de investigación, sino que, y principalmente, es un momento de la producción de los datos. Es un recurso del que disponemos en toda investigación social con fuentes primarias para contribuir al pasaje del hecho al dato. Y esto lo posiciona como un recurso que exige especial atención por parte de quien lo construye. Veremos a lo largo de este capítulo que un instrumento de registro no es, simplemente, un conjunto de preguntas. No resulta de la necesidad, el deseo o las ganas de preguntar, es la expresión de un proceso que se inició con un problema, con objetivos, con un marco conceptual y que maduró reflexionando en torno a conceptos, variables, hipótesis, que tomó en cuenta quién debía ser la fuente de información más pertinente y cómo, dónde y cuándo debía ser abordada. El instrumento de registro no es un punto de partida, sino un punto de llegada a la compleja instancia de contrastación teórica y empírica.

Las preguntas, las pautas, las instrucciones, los diferentes estímulos (verbales o visuales) que forman parte de cualquier instrumento de registro resultan, siempre y necesariamente, de nuestros referentes teóricos que identificamos como conceptos-variables o como dimensiones teóricas —qué queremos conocer— y de nuestra base empírica —a quién queremos conocer—. Cualquier pregunta que surja por fuera de este marco referencial pone en riesgo la validez y confiabilidad del instrumento en cuestión. Este es un principio rector en la construcción de todo instrumento de registro.

La acción de registrar alude a anotar, señalar, inscribir, pero para ello es necesario observar, examinar, atender al fenómeno a ser registrado. El registro resultante es una señal o marca que informa sobre algo que puede pertenecer al ámbito de lo manifiesto, de lo visible o al ámbito de lo oculto, de lo invisible. En este sentido, el instrumento de registro es el recurso metodológico, el medio, que permite obtener señales o marcas de la realidad de estudio. Pero esas señales resultan de la intersección entre qué se pretende observar, cómo se observa y el hecho observado. El mismo fenómeno puede ser observado de diferentes modos, tantos como referentes conceptuales haya. Por eso, decimos a lo largo de este libro que todo dato requiere de teoría y método para ser construido. Qué se pretende observar pertenece al ámbito de la teoría y cómo se observa al ámbito del método.

A continuación, nos referiremos a dos tipos de instrumentos de registro para investigaciones cuantitativas e investigaciones cualitativas. Optamos por esta clasificación porque conlleva dos tipos diferentes de concepción del instrumento y del abordaje de campo. En el caso de la investigación cuantitativa, se requiere un instrumento estructurado que, al ser aplicado, no permite interpretación alguna por parte del entrevistador. Y en el caso de la investigación cualitativa, se trata de un instrumento semiestructurado que habilita al entrevistador a tener un rol de mayor intervención (repregunta, aclaración, etcétera) durante la instancia de campo.

En el primer caso, la centralidad de la interpelación depende del instrumento de registro, el entrevistador tiene un rol muy dependiente del instrumento, debe respetarlo fielmente. En el segundo caso, la centralidad está en la tarea del entrevistador y el instrumento es simplemente una guía muy flexible.

2. Instrumentos de registro para investigaciones cuantitativas

Como bien sabemos, en la investigación cuantitativa se trabaja con magnitudes, se hacen estimaciones, proyecciones. En el análisis se utilizan coeficientes, índices, tasas, se aplican modelos estadísticos multivariados descriptivos y explicativos, entre otros recursos de menor o mayor complejidad. Pero, también sabemos, que para llegar a esas instancias es necesario producir datos, en este caso, cuantitativos.

Este tipo de datos requiere un instrumento de registro estructurado. ¿A qué nos referimos con ello? Estructurar se asocia a fijar, a construir algo de modo tal que no pueda ser alterado, que se respete su contenido y su forma. Un instrumento de registro estructurado debe ser utilizado de la misma manera en toda oportunidad que se recurra a él. Modificar una parte del todo le quita confiabilidad; en otras palabras, lo transforma en un instrumento no apto para el tipo de medición que fuera concebido.

Una segunda pregunta se instala necesariamente. ¿Por qué en las investigaciones cuantitativas con datos primarios es necesario utilizar instrumentos de registro estructurados? Porque en este tipo de investigaciones el dato es cuantitativo, se trabaja con magnitudes absolutas o relativas, con medidas estadísticas que representan el comportamiento de las variables y de sus covariaciones, o con otro tipo de medidas que informan sobre la significación estadística de los fenómenos estudiados, o con otro tipo que estima el comportamiento futuro de una variable entre otras medidas, modelos y cálculos que contribuyen a comprender el comportamiento de un hecho o conjunto de hechos. Pero, reiteramos, en las investigaciones cuantitativas se trabaja con magnitudes; por lo tanto, es necesario garantizar la coherencia interna u homogeneidad de significado de esos datos. Si no fuera así, cualquier conclusión acerca de ellos sería incierta, dado que no sabríamos qué representan. Si las respuestas dadas por los entrevistados a una pregunta resultaran coincidentes, pero se basaran en diferentes interpretaciones adjudicadas al significado de las palabras utilizadas, las magnitudes resultantes de las respuestas serían caprichosas o arbitrarias. Más aún, podríamos decir que no hubo una pregunta, sino tantas como interpretaciones fueron hechas.

Por ejemplo, si preguntáramos:

¿Está usted de acuerdo con que se expulse del país a los inmigrantes que tengan comportamientos agresivos?

Sí ( )    No ( )    NS/NC ( )

En este caso, la pregunta es muy ambigua: En primer lugar, porque “comportamientos agresivos” puede ser interpretado de diferentes maneras o aludir a diferentes manifestaciones de la agresividad y, en segundo lugar, porque no aclara hacia quién y en qué circunstancias. Por lo tanto, pueden coincidir respuestas afirmativas o negativas que aludan a contenidos distintos.

La elección de trabajar con un instrumento de registro estructurado conlleva la necesidad de maximizar el esfuerzo por contribuir a la coherencia interna u homogeneidad en el significado de la respuesta.

2.1. Los diferentes componentes

A continuación, iremos presentando diferentes tipos de preguntas y modos de preguntar. Pero, independientemente de las variantes, debemos recordar que, siempre, toda pregunta resulta de una variable. Cabe destacar la posibilidad que de una misma variable surja más de una pregunta.

Por ejemplo:

Variable: conocimiento de líderes de particos políticos nacionales.

Pregunta: ¿Podría decirme el nombre y apellido de dos políticos que usted identifica como líderes o jefes de partidos políticos nacionales?

2.1.1. Preguntas cerradas

Una pregunta es cerrada cuando quien responde debe hacerlo eligiendo una o más alternativas de respuestas que se le ofrecen. En otras palabras, su libertad de elección de respuesta está limitada por el instrumento de registro en cuestión. Para ello, es necesario que el entrevistado junto a la pregunta tome conocimiento de las alternativas de respuesta. Un modo habitual de hacerlo es ofrecerle una tarjeta conteniendo tales alternativas.

Por ejemplo:

¿En cuál de estas circunstancias (Mostrar tarjeta) admitiría que nuevos inmigrantes residan permanentemente en nuestro país? (Múltiple)

En cualquier circunstancia.

Si viene requerido por alguna empresa establecida en nuestro país.

Si viene con capital para invertir en actividades productivas.

Si va a trabajar en una actividad que no hacen los argentinos.

Si necesita atención hospitalaria de mejor calidad que la que puede acceder en su país.

Si viene a buscar trabajo.

En ninguna circunstancia.

¿Cuál es la razón que lleva a utilizar este tipo de pregunta? Reiterando que toda pregunta se deriva de una variable, si esta ya está totalmente construida —en otras palabras, ha sido definido su sistema de categorías y no se desea explorar la posibilidad de nuevas categorías—, entonces se las deben someter a contrastación empírica.

Es importante destacar que la presencia de preguntas cerradas aporta favorablemente a la condición estructurada de este tipo de instrumento de registro, contribuyendo a la coherencia interna de la pregunta. Que se opte por una sola alternativa de respuesta o por respuestas múltiples depende de si se pretende conocer cuál es la alternativa principal o excluyente o si se desea tener información sobre el alcance de la pregunta, obviando la condición de mutua exclusión entre las alternativas de respuesta.

Otro tipo de pregunta cerrada es aquella en la que las alternativas de respuesta están organizadas por grupo y la elección de respuesta se da al interior de cada grupo. Difiere de la anterior en que se debe elegir entre respuestas antagónicas, obliga a una más consolidada toma de posición frente a un fenómeno.

Por ejemplo:

¿Cuál de las siguientes frases está más cerca de su opinión?
(Elegir una opción de cada par)

Es positivo que los inmigrantes trabajen en el sector público.

Los inmigrantes no deberían trabajar en el sector público.

 

Los turnos de los hospitales son ocupados por los inmigrantes, quienes reducen las posibilidades de atención de los argentinos.

Al ser un hospital público todos tenemos acceso a la salud, independientemente de la nacionalidad.

 

El estado argentino no tiene por qué pagar la educación de los inmigrantes ni de sus hijos.

Todo inmigrante que desee estudiar en la Argentina debe tener la posibilidad de acceder a la educación pública.

Un tercer grupo de preguntas cerradas lo integran los diferentes tipos de escalas, algunas miden actitudes[1], otras miden satisfacción, conocimiento, recordación, etcétera. Daremos a continuación dos ejemplos de escala de satisfacción.

¿Cuán satisfecho se encuentra usted con la explicación que dio el Presidente de la República acerca del procedimiento seguido en la adjudicación de recursos del Estado nacional para la construcción de un estadio de fútbol?

Muy satisfecho/a

Satisfecho/a

Ni satisfecho ni insatisfecho/a

Insatisfecho/a

Muy insatisfecho/a

Le leeré una serie de frases que caracterizan la actividad docente del curso que acaba de finalizar. Por favor, evalúe cada frase con una escala de 1 a 10, donde 1 es el peor desempeño y 10 el óptimo.

El docente respetó los horarios de inicio y finalización.

Las clases fueron comprendidas.

Los temas desarrollados respetaron el programa propuesto.

Se utilizó bibliografía actualizada y pertinente al tema.

El docente respondió satisfactoriamente las preguntas que se le formularon.

El contenido de las clases resultó útil para mi trabajo.

2.1.2. Preguntas abiertas

Opuestas a las anteriores, estas preguntas no ofrecen alternativas de respuesta. Esto genera una exigencia adicional, la necesidad de maximizar el esfuerzo de registro. El entrevistador deberá registrar lo respondido del modo más exhaustivo y textual posible.

Por ejemplo:

Si usted tuviera que definir cómo es su vínculo con los alumnos, ¿qué diría?

Se utiliza este tipo de pregunta cuando no hay decisión tomada acerca de cómo construir el sistema de categorías de la variable utilizada o cuando se trata de variables que miden cuestiones relacionadas con las relaciones personales, los valores, las ideas y responder requiere reflexionar o asociar. Por lo tanto, proponer una pregunta cerrada podría simplificar o reducir la probable riqueza de la respuesta.

El ejemplo que está más arriba es el de una pregunta abierta sin ningún tipo de restricción para quien responda. Sin embargo, puede formularse una pregunta abierta con condiciones o límites al modo de responder. Veamos el siguiente ejemplo:

Si tuviera que decir cuál es la virtud o lo mejor de la forma de ser que tienen los senegaleses, los coreanos, los bolivianos y los paraguayos que viven en la Argentina, ¿qué diría? (MENCIONAR LA NACIONALIDAD Y REGISTRAR SOLO UNA PALABRA POR NACIONALIDAD)

Senegaleses

Coreanos

Bolivianos

Paraguayos

En este caso, si bien se trata de una pregunta abierta que tiene como objetivo invitar a asociar una característica de cada nacionalidad, se pone como condición que mencione solo una palabra porque, en primer lugar, tratándose de un instrumento de registro estructurado, cuanto menos texto deba codificarse mejor. En segundo lugar, al condicionar la respuesta a una sola palabra por nacionalidad, obliga a elegir la más representativa, la que mejor se asocia a la virtud.

Es importante tener presente que al momento de codificar las respuestas se debe tener una actitud respetuosa de la variabilidad de respuestas, porque si no, se perdería la potencialidad de este tipo de pregunta, motivo por el cual se la formuló en forma abierta. Es probable que, finalmente, se construya una variable con un amplio sistema de categorías.

2.1.3. Instrucciones para el entrevistador

Un cuestionario no es solo un conjunto de preguntas, se integra, además, por instrucciones que orientan el trabajo del entrevistador.

Una primera instrucción es la consigna que contiene qué debe decir el entrevistador ante el primer contacto con el entrevistado. De este modo se logra, primero, homogeneizar el modo de presentarse (todos los entrevistadores dirán lo mismo) y, segundo, se establece qué se debe decir, evitando comentarios que puedan sesgar la información a obtener; por ejemplo, adelantar preguntas o temas que serán tratados en la entrevista.

Un segundo tipo de instrucción consiste en los pases de preguntas. Su función es la de orientar al entrevistador respecto a las rutas alternativas para recorrer el cuestionario de acuerdo a qué tipo de respuestas se van obteniendo.

Por ejemplo:

¿Ha vivido en alguna oportunidad en una vivienda construida por el Estado nacional?

Sí ( ) (Pase a pregunta…)

No ( ) (Pase a pregunta…)

Ns/Nc ( ) (Pase a pregunta…)

Un tercer tipo de instrucción es cuando se requiere orientar al entrevistador respecto a las condiciones que se le aplican a la pregunta. Por ejemplo:

  • Si es de respuestas múltiples o admite solo una respuesta.
  • Si tiene que mostrar tarjeta.
  • Si es una pregunta guiada o espontánea.
  • Si la pregunta debe ser realizada a todos los entrevistados o, como consecuencia de un pase, debe formularse solo a entrevistados de determinada característica o condición.
  • Ante una pregunta cerrada, advertir sobre la necesidad de rotar las alternativas de respuesta para evitar sesgos.
  • Ante una pregunta abierta, señalar la necesidad de profundizar evitando respuestas ambiguas o basadas en una actitud de responder lo que se supone que se espera, lo que no incomoda o lo que no visibiliza la actitud o ideas del entrevistado.

2.2. Modos problemáticos de preguntar

En los puntos anteriores nos hemos referido a cómo se deben plantear las preguntas y las instrucciones complementarias. En este nos referiremos a las intervenciones que deben ser evitadas porque afectan la confiabilidad del instrumento; en otras palabras, haremos un recorrido puntual de cómo vigilar metodológicamente el proceso de construcción del instrumento.

2.2.1. Lenguaje ambiguo

En la medida en que el instrumento de registro estructurado es un medio de comunicación entre entrevistador y entrevistado, el lenguaje cumple un rol determinante en el vínculo y como consecuencia afecta directamente en la obtención de la información y posterior elaboración del dato. Por ello nuestra preocupación.

Sabido es que todo instrumento de registro debe ser comprendido por todos los entrevistados y que no debe haber interpretaciones diferentes ante una misma pregunta. Sin embargo, hay oportunidades en las cuales se apela a términos ambiguos o de significado complejo que generan dudas o imposibilidad de responder.

Por ejemplo:

  • Cuando usted consulta al médico clínico, ¿lo hace en forma ocasional?
  • ¿En qué lugar de la casa su hijo hace regularmente las tareas para el colegio?
  • ¿Vivió en una vivienda precaria en alguna oportunidad?
  • ¿Considera que su trabajo es gratificante?

Estas cuatro preguntas contienen cada una un término de uso cotidiano, pero que puede tener variadas interpretaciones. Lo ocasional o regular de una acción, la percepción de precariedad y gratificación, son cuestiones o estados que pueden ser interpretados de diferentes modos. Las respuestas a estas preguntas, necesariamente, van a contener significados diferentes. Por lo tanto, los datos cuantitativos que se puedan generar carecerán de coherencia interna u homogeneidad de significado.

2.2.2. Contenidos múltiples

Deben evitarse las preguntas que en su formulación aluden a dos o más realidades, sea que sus significados se excluyan entre sí o que se complementen.

Por ejemplo:

Según comentan sus colegas, en el hospital los pacientes cuando ingresan por una urgencia pueden ser atendidos en la guardia general o en la guardia del servicio especializado que corresponda a la patología del paciente. ¿Está usted de acuerdo con este tipo de procedimiento para los casos de urgencia?

Sí ( )

No ( )

Ns/Nc ( )

El error que contiene este tipo de formulación es la disyunción. El entrevistado puede estar de acuerdo con que el ingreso se haga por la guardia especializada y no por la guardia general, o a la inversa. Esta pregunta interroga sobre dos cuestiones, por lo tanto pueden brindarse dos respuestas diferentes.

Acerca del sistema democrático, se dice que preserva la libertad y la justicia para todos. ¿Está usted de acuerdo con esta afirmación?

Sí ( )

No ( )

Ns/Nc ( )

Aquí ocurre algo similar al ejemplo anterior. Acerca del sistema democrático se afirman dos cuestiones: preservación de la libertad y preservación de la justicia. Quien responde puede estar de acuerdo solo con una de ellas, por lo tanto resulta imposible responder correctamente.

Como consecuencia de ambos ejemplos, se recomienda formular las preguntas con menciones unívocas acerca de la realidad en cuestión.

2.2.3. La falta de precisión espacio-temporal

Si en la pregunta las categorías espacio o tiempo hacen a su interpretación, es imprescindible que se las formule con absoluta precisión.

Por ejemplo:

  • Caracterice las condiciones de vida en el pasado de los docentes que trabajan en esta escuela.
  • ¿Qué tipos de conflictos sociales se manifiestan en los principales centros urbanos del país?

En ambas preguntas, las dimensiones espacial y temporal se presentan sin límites. En el primer ejemplo, puede haber diferentes interpretaciones acerca de la localización del pasado y, en el segundo, ocurre lo mismo con la categoría “principales centros urbanos”. Si hay diferentes interpretaciones, puede haber diferentes respuestas que aludirán a la variedad de interpretaciones. Insistimos en la necesidad de formular las preguntas con significados unívocos.

2.2.4. Contenidos amenazantes

Otro de los contenidos inconvenientes para la formulación de preguntas es aquel que hace uso de términos que comprometen la dimensión privada o íntima del entrevistado, que obligan a autorreferenciarse en relación a cuestiones éticas, morales o que transparentan la distancia entre lo que piensa, siente o hace y lo que supone es el deber ser.

Por ejemplo:

  • Si usted tuviera que compararse con los otros docentes de esta institución, ¿se consideraría más, igual o menos autoritario en su vínculo con los estudiantes?
  • En una pregunta anterior se ha definido como heterosexual. ¿En alguna oportunidad tuvo el deseo de tener una relación homosexual?

En ambos ejemplos, la posibilidad de responder con autenticidad, sin respuestas evasivas o distorsionantes de la realidad, es muy baja. La respuesta puede generar temor o pudor asumiendo un comportamiento huidizo ante el entrevistador.

Ante este tipo de temática, el desafío del investigador es mayor. Deberá hacer uso de preguntas indirectas o, probablemente, recurrir a metodologías cualitativas que pueden contribuir a crear escenarios de mayor contención, basándose en el rol más activo y orientador de un entrevistador entrenado para este tipo de entrevista y temática.

2.2.5. Contenidos que comprometen el hacer cotidiano

Se trata de aquellas preguntas que indagan sobre hábitos, costumbres, acciones cotidianas que, si bien no son comprometedoras en sí mismas y suelen ser utilizadas frecuentemente, puede ocurrir que alguna de ellas obligue al entrevistado a tener que responder desde alguna carencia o dificultad con determinada acción.

Por ejemplo:

¿Con qué frecuencia lee usted literatura de ficción?

Todos los días ( )

Algunos días en la semana ( )

Algunos días en el mes ( )

Algunos días en el año ( )

Rara vez ( )

Nunca ( )

Ns/Nc ( )

Este tipo de pregunta, que puede parecer de fácil respuesta, no siempre lo es porque indaga sobre un hábito que alude al interés del entrevistado sobre una acción valorada socialmente: la lectura. La baja frecuencia de esta acción puede ser percibida por quien responde como una señal negativa hacia el entrevistador y, por lo tanto, sentir dañada su autoestima.

2.2.6. Superposición de preguntas

Hemos señalado en páginas anteriores, como cuestión privilegiada para la construcción de un instrumento de registro estructurado, la conexión entre variable y pregunta. Dijimos que toda pregunta se deriva de una variable y que de esta se puede derivar más de una pregunta. Sin embargo, esto último no habilita a que se “sobrepregunte” como veremos a continuación.

Por ejemplo:

Si en algún momento usted tomara conocimiento de que uno de sus hijos fue discriminado por uno o más de sus compañeros del colegio, ¿qué haría? ¿Lo haría solo o con su cónyuge? ¿Por qué lo haría de esa manera?

En primer lugar, se trata de una pregunta abierta. Esta condición puede invitar al investigador a darle una forma más parecida a una pauta de un instrumento semiestructurado, pero no debe olvidarse que se trata de un instrumento estructurado. En otras palabras, no debe dar lugar a intervenciones aclaratorias ni ampliatorias por parte del entrevistador.

En este ejemplo se combinan tres preguntas, por lo tanto se corre el riesgo de lograr registros confusos y/o incompletos. Puede ocurrir que la respuesta al por qué lo haría de esa manera en algún caso corresponda a la anterior pregunta ¿qué haría? Y, para otro entrevistado, se refiera a por qué lo haría solo o acompañado. Puede ocurrir, también, que parte de lo que hubiera hecho el entrevistado lo hiciera solo y parte con su cónyuge, por lo tanto, más confuso sería el registro de las respuestas a las dos siguientes preguntas.

Para garantizar registros más confiables es necesario que no haya superposición de preguntas. Es importante que el entrevistado identifique la pregunta y responda solo a ella.

2.2.7. Entrevistas telefónica y autoadministrada

Estos tipos de entrevistas requieren de un instrumento de registro estructurado. En el caso de la entrevista telefónica, porque no se puede generar un escenario de campo personalizado menos estructurado y, en el segundo caso, porque no hay presencia alguna de entrevistador. A su vez, en ambos casos, un cuestionario extenso atenta contra la confiabilidad de los registros.

Si bien es obvio que la cuestión económica, presupuestaria, es una de las razones principales que contribuyen al uso de este tipo de entrevista, consideramos que la imposibilidad de generar un adecuado vínculo entrevistado-entrevistador condiciona la calidad del trabajo de campo.

La entrevista telefónica tiene como principales ventajas, además de los costos, el acortar los tiempos de campo, abarcar mayor dispersión de la población, llegar a grupos de población menos accesibles para entrevista cara a cara (edificios de propiedad horizontal, countries, pequeños y muy dispersos centros urbanos, vecindarios peligrosos, etcétera), reiterar el intento de acceso a determinadas unidades de análisis cuando están ausentes y supervisar durante la realización de la entrevista.

Entre las principales desventajas, una corresponde a la muestra (no incluye a quienes no tienen teléfono), el universo del que se parte puede tener subrepresentados los niveles socioeconómicos más bajos y del ámbito rural, no se puede recurrir a imágenes visuales ni a tarjetas para preguntas guiadas (en este último caso, se deben leer las alternativas de respuesta, con la posibilidad de sesgos resultantes de la lectura por parte del entrevistador y dependiendo de la memoria y atención del entrevistado para recordar las alternativas que le son leídas).

Para la entrevista autoadministrada, como consecuencia de la ausencia del entrevistador, se debe atender especialmente a la redacción y orden de las preguntas, al formato del cuestionario, al lenguaje y precisión de las preguntas, evitar el uso reiterado de escalas y minimizar los pases de preguntas. Como plantean Bosch y Torrente (1993: 33), “el uso de terminología vaga o confusa en preguntas se presta a diferentes interpretaciones y, por tanto, a diferentes respuestas”.

En relación a la muestra, se debe prever una alta tasa de no respuesta, utilizar listados muy precisos, controlar que el entrevistado sea quien corresponda. En este sentido, Bosch y Torrente (1993: 27) plantean que es un problema de este tipo de cuestionario “el poco control sobre quién responde realmente”.

3. Instrumentos de registro para investigaciones cualitativas

Las investigaciones cualitativas —cuya tarea de campo consiste en entrevistas individuales o grupales— utilizan instrumentos de registro semiestructurados conocidos como guía de pautas o guía de entrevista, entre otras denominaciones.

A este tipo de instrumento le cabe el mismo principio básico que señaláramos para los instrumentos estructurados: las pautas o preguntas que se utilicen deben ser derivadas de los conceptos o dimensiones teóricas que fueron definidas oportunamente. El principio que planteáramos acerca de que toda intervención en la realidad debe ser derivada de los conceptos, las variables o dimensiones que seleccionáramos y definiéramos al interior de nuestro marco conceptual, es un principio general que incluye a toda decisión metodológica que tomemos. Este principio forma parte de un principio más general aún, que expresa que la realidad responde a partir de cómo la interrogamos y lo hacemos desde nuestra perspectiva teórica, desde nuestro modo de concebir la realidad, jamás desde una perspectiva neutral.

Recordemos lo que planteamos en el primer capítulo de este libro, cuando dijimos que todo problema de investigación —entendido como punto de partida— resulta de un obstáculo, de una duda, de una fractura al interior de la teoría. Esto significa que hay problema porque hay teoría. De ella diremos que es insuficiente, inconsistente, inapropiada, pero el problema lo hemos pensado teórica y empíricamente. Nuestras intervenciones son intervenciones comprometidas, atravesadas por nuestros posicionamientos; por lo tanto, es imprescindible ser conscientes de desde dónde observamos y debemos hacer visibles tales perspectivas. Solo así se evitan intervenciones arbitrarias o supuestamente objetivas. Como plantean Fontana y Frey (2015: 142) al referirse a las entrevistas cualitativas, “es imposible ser neutral [aun suponiendo que fuera deseable], entonces es inevitable tomar una posición”.

Decimos que este tipo de instrumento es semiestructurado, término que advierte acerca de un estado no absoluto. No es “estructurado” ni “no estructurado”, pero tampoco integra el punto medio de un continuo. Con “semiestructurado” nos referimos a un estado relativo de estructuración pero, fundamentalmente, flexible. Entendemos por tal a un instrumento de registro que exige una activa y central participación del entrevistador. Para ello, y a diferencia de lo que ocurre con el instrumento estructurado, es necesario que tenga un entrenamiento tal que le permita conocer de qué trata la investigación en cuestión, cuál es la búsqueda a que se aspira con cada pauta y cuáles son los límites de intervención, entendiendo por tal el contenido de las posibles aclaraciones, especificaciones, repreguntas, reordenamiento del recorrido de la entrevista, etcétera.

Este tipo de instrumento requiere que la entrevista sea grabada, por varios motivos. En primer lugar, porque el rol proactivo del entrevistador se vería limitado y hasta obstaculizado si, además de atender al diálogo, debiera atender al registro escrito. En segundo lugar, no debemos olvidar que se trata de una investigación cualitativa, por lo tanto, captar los testimonios plenos (sin filtros, traducciones ni interpretaciones) es una condición necesaria de estas metodologías. Y en tercer lugar, es necesario generar un diálogo que favorezca en el entrevistado la reflexión, las asociaciones, el recuerdo, que pueda verbalizar emociones, etcétera. En este sentido, un entrevistador tomando notas no contribuiría al clima de entrevista que estamos señalando.

3.1. Los diferentes componentes

La condición semiestructurada no es ajena a la presencia de diferentes componentes. No olvidemos que se trata de un nivel relativo, pero no ausente, de estructuración.

3.1.1. Acerca de las pautas

Las pautas pueden ser formuladas como preguntas o como breves enunciados orientadores para el entrevistador. Preferimos esta segunda alternativa para darle más flexibilidad a la entrevista; la pregunta puede invitar a tratar la guía como un cuestionario. Además, a continuación describimos otras funciones de la pauta que le son propias.

En primer lugar, la pauta introduce al tema, orienta al entrevistador acerca de cómo invitar al entrevistado al diálogo, señala acerca del contenido a tratar. En segundo lugar, toda pauta tiene un conjunto de pautas más específicas, de profundización. Su función es muy importante dado que expresa cuáles son los contenidos que deben ser tratados, para agotar la búsqueda de información que se pretende con la pauta en cuestión. Esta queda agotada cuando se trataron todas las pautas de profundización propias. De este modo el entrevistador tiene más libertad para conducir la entrevista, puede flexibilizarla sin temor, puede permitir que el entrevistado asocie con otras cuestiones, en tanto sabe desde dónde puede reorientar la entrevista y cuándo dar por completada una pauta.

Ejemplo de entrevista individual:

  • Caracterización del entorno familiar del alumno boliviano en la escuela.

Profundizar:

  1. Niveles de instrucción y ocupación de los padres.
  2. Roles materno y paterno en el apoyo escolar al niño.
  3. Énfasis/dedicación puesta en lograr trayecto exitoso del niño.
  4. El acercamiento familiar a la escuela: frecuencia y motivos.
  5. Interés en conocer los vínculos del niño con sus pares. Preocupación ante eventuales conflictos.

Ejemplo de entrevista grupal:

  • Evaluación del conflicto palestino-israelí en la Franja de Gaza en la actualidad.

Profundizar:

  1. Identificación con cada una de las partes del conflicto: fundamentación.
  2. Conocimiento histórico del conflicto: relevancia dada a los hechos pasados.
  3. Beneficiarios del conflicto.
  4. Principales víctimas.
  5. Entrevistador: si hubiera posiciones antagónicas en el grupo, identificar puntos de acuerdo que acercarían a una solución del conflicto y puntos irreconciliables.
  6. Identificar el hecho o la cuestión principal que motiva la confrontación en el grupo.
  7. Si no se instala la confrontación, indagar sobre qué hecho o cuestión debería ocurrir para producir desacuerdo grupal.

Las pautas de profundización son recursos que el entrevistador utiliza si la información correspondiente no ha surgido durante el tratamiento de la pauta. Obsérvese que en el ejemplo correspondiente a la entrevista grupal, se agrega una indicación para que se atienda al posible surgimiento de confrontación entre los miembros del grupo o intentar producirla si no surgiera espontáneamente.

3.1.2. Acerca de las imágenes

Este tipo de entrevista permite el uso de recursos complementarios al instrumento de registro. Por ejemplo, fotografías, diferentes expresiones gráficas, videos, textos, etcétera.

Es importante que su inclusión contribuya a mejorar o profundizar la obtención de información y que esté directamente asociada a las variables o dimensiones teóricas de la investigación. Este tipo de recurso suele contribuir a generar nuevas asociaciones, emociones o reflexiones por parte de los entrevistados.

3.2. Modos problemáticos de preguntar

Los seis tipos problemáticos de preguntar que describimos para los instrumentos de registro estructurados, los reiteramos y advertimos para los semiestructurados.

La vigilancia metodológica en la construcción de instrumentos de registro debe comportarse en forma idéntica en un caso como en el otro. Más aún, para el caso de la investigación cualitativa, la atención sobre estos modos problemáticos debe focalizarse en el instrumento y, también, en la tarea del entrevistador dado su rol de mayor intervención en el momento del relevamiento.

 


  1. Para mayor desarrollo del tema, ver capítulos 2 y 3 de este libro.


2 comentarios

  1. yociejlu 03/04/2025 5:01 pm

    Que buenos materiales útiles para la docencia

  2. yociejlu 03/04/2025 5:15 pm

    Es muy importante para la superación profesional

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