Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro
si no hace más que otro.Miguel de Cervantes
(1606, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha)
Como se mencionó en el resumen ejecutivo, la originalidad de esta tesis consiste en diseñar una variable proxi para la tasa de explotación marxista, calcularla a nivel global para un conjunto más que significativo de países y, exploratoriamente, relacionar su evolución con acontecimientos que se enmarcan en decisiones macroeconómicas, relaciones geopolíticas, relaciones sociopolíticas y, cuando corresponda, a la dinámica de la lucha de clases.
Si bien no es menester de esta tesis demostrar la ley tendencial decreciente de la tasa de ganancia a partir de los estudios de Maito (2013a, 2013b, 2014a y 2014b), se demostrará que no resulta impertinente creerla válida. En ese marco la tasa de explotación cobra vital importancia, ya que actúa directamente sobre varias de las causas contrarrestantes a la ley mencionada.
Con el fin de lograr el objetivo planteado, se deberá recorrer un tedioso camino de desarrollos teóricos que delimiten el terreno desde donde estamos abordando la temática a estudiar. Para empezar, se desplegará el contexto, la visión a la que se adhiere de economía. Difícilmente se podría desarrollar esta temática desde la acotada definición de la economía que hace culto de la escasez, que pretende desde la autodenominación de positiva decir loquees sin blanquear su trastienda ideológica, creyéndose similar a las ciencias naturales y, por ello, desprovista de ideologías[1]. Es por ello que nos ubicamos en la economía como ciencia social.
A continuación, se explicitará nuestra motivación, emparentada con la motivación ricardiana en la puja distributiva, pero enmarcándola en la tesis marxista de la lucha de clases. De allí se desprende nuestro pretendido aporte de dotar de un dato empírico a esa dinámica. Consecuentemente, se desarrollarán las hipótesis de trabajo (algunas contrastadas a lo largo de este texto y otras abiertas a la evolución de esta investigación), los objetivos y las preguntas de investigación, las que se ven resumidas en el cuadro de coherencia interna.
En el Capítulo 2 se desarrolla la metodología, el marco teórico y el estado del arte. Se fundamentará teóricamente la medición de la tasa de explotación y se definirá al marxismo cuantitativo. Vale la pena aclarar una y mil veces que el marxismo cuantitativo no pretende ser una nueva rama del marxismo, sino que desea dotar al marxismo de una herramienta empírica que reafirme sus postulados, ornamento empírico que lamentablemente fue relegado por décadas desde el marxismo.
También se despliega el análisis del dato desde la perspectiva dialéctica de Samaja (1999) y cómo se la puede articular con el marxismo cuantitativo. Se hace un breve relato de los antecedentes genéricos del marxismo cuantitativo y específicos del autor y su grupo de trabajo.
En el marco teórico, ya adentrándonos en la economía como Ciencia Social, lo encuadraremos específicamente en el marxismo como continuador crítico de los lineamientos clásicos. Se profundizará sobre los conceptos de riqueza, valor, trabajo, capital y plusvalía. Se ingresará al polémico campo de la discusión trabajo productivo y trabajo improductivo.
Se detalla el mecanismo teórico que nos permite llegar a la variable proxi de la tasa de explotación desde la distribución funcional del ingreso. Esta fórmula es un desarrollo original realizado por el autor y contrastado a lo largo de años en diferentes reuniones científicas y publicaciones. Se acota el alcance explicativo de esta tasa en forma diferencial a distintos niveles regionales y se hacen especificaciones sobre las estrategias econométricas para completar los datos inexistentes cuando es posible. Esta última práctica es habitual en la economía en general, pero es la primera vez que es usada por el marxismo.
En el Capítulo 3 se articula la tesis en la que se basa este texto con el trabajo final de máster del autor y se desarrolla así el insumo principal de la distribución funcional del ingreso. A partir de allí, se ingresa en un debate muy pertinente en Argentina: el Fifty-Fifty peronista, para adentrarse en el trato que se le dará al cuentapropismo (rentas mixtas) y explicar cómo esta descripción distributiva es usada en múltiples tópicos de la Economía entre los que se pretende incorporar el desarrollo de este trabajo.
En el Capítulo 4 se recogen y responden las críticas a los métodos anteriormente desarrollados por el autor para esta misma medición. Estas críticas frecuentemente enriquecieron esta medición, por lo que permitieron llegar a esta versión, la que al ser ésta una investigación viva, no resulta ser la final. De hecho, me tomo el atrevimiento de adelantar en esta versión publicable las últimas novedades de esta medición que no fueron incluidas en la versión evaluada por los jurados.
El Capítulo 5 presenta los pormenores teóricos marxistas que nos permiten adentrarnos en la medición de la tasa de explotación. Se presentarán algunos datos empíricos que respaldan estas teorías.
El Capítulo 6 se dedica exclusivamente a desarrollar la evolución de la tasa de ganancia según el mencionado Maito (y otros). También se presenta un contraste entre los datos de Maito y el contexto cualitativo realizado por Roberts (2015). El desarrollo en torno a las mediciones de Maito es meramente ilustrativo y se lo toma desde una visión crítica, la que se plasma en el análisis de su metodología. Asimismo, se aprovecha la data empírica para mostrar como posible la relación entre la tasa de ganancia y la tasa de explotación.
Si bien todo el desarrollo de este texto está plagado de innumerables aportes personales, es en el Capítulo 7 donde aparece la mayor parte de esos aportes, ya que se presenta el cálculo de la tasa de explotación. Se explica el alcance global anual del cálculo (sobrecumpliendo siempre en forma amplia la meta original del 85% del mundo capitalista). La evolución de la tasa de plusvalía, permite momentáneamente validar las hipótesis propuestas. Se desarrolla una explicación cualitativa de su evolución, por un lado, en los seis países más grandes en términos de producto bruto y, por el otro, en casi una treintena de países de la segunda línea (separados en grupos). Este desarrollo se profundiza en el anexo del análisis histórico social.
El trabajo cierra con sus conclusiones, las que en resumen revelan un saldo positivo y dejan abiertas diferentes líneas de investigación que permitirán profundizar y ampliar la temática.
1.1 Contexto[2]
Todo el alboroto a propósito del valor y los precios
permitía a los académicos eludir el penetrante análisis
de la explotación que Marx había derivado de Ricardo.Joan Robinson (1965, Prefacio a la segunda edición de
Introducción a la economía marxista)
Toda sociedad requiere como actividades económicas fundamentales producir (generar riqueza), distribuir y consumir. De encontrarnos en una economía monetaria de producción, los procesos productivos requerirán financiación y acumulación. Una vez producida, la riqueza social debe de ser distribuida. Esta asignación se realiza a través del mercado tomando diferentes formas de acuerdo con el rol en el capitalismo.
En las estadísticas que se ajustan a la síntesis neoclásico-keynesiana, esa asignación se expone en la distribución primaria del ingreso de acuerdo con la función del actor económico, ya sea éste un asalariado, cuentapropista[3], trabajador sin remuneración fija, empresarios (patrones o socios) o rentistas (grupo que incluye los propietarios de recursos naturales). Al no ser compartimentos estancos, un individuo puede desarrollar varias de estas funciones en simultáneo o a lo largo de su vida. Se da así la distribución primaria de la riqueza. Este reparto, a su vez, podrá sufrir posteriores redistribuciones. (Müller 1998: 70-71; Burkum y Spagnuolo 1985: 20-25 y Lindenboim, Graña y Kennedy 2005: 1)
Vale aclarar que la distribución de la riqueza creada puede ser estudiada fundamentalmente desde dos puntos de vista: por un lado, el monto del ingreso percibido y, por el otro, la naturaleza de este ingreso[4]. Este último tipo será al que se le preste especial atención en esta investigación, ya que será un insumo fundamental en la elaboración de la tasa de explotación.
La originalidad de esta tesis se basa, fundamentalmente, en que se parte de la distribución funcional del ingreso y se hace un cociente entre sus componentes con algunas correcciones por medio del cual se podrá arribar a un proxi de la tasa de plusvalía (pv). Esta tasa expresa la relación entre el trabajo no retribuido y el remunerado en el marco de la teoría marxista del valor trabajo.
1.2 Motivación[5]
“La gente que esa tarde se aglomeró delante de las boleterías
las encontró cerradas por grandes carteles que anunciaban:
‘Circo tomado por los trabajadores. Huelga general de animales‘.”Elsa Bornemann (1975, Un elefante ocupa mucho espacio)
La principal motivación de este trabajo se funda en la importancia histórica de la puja distributiva en el marco de la lucha de clases, la que se presenta con mayor o menor crispación a lo largo y a lo ancho del mundo capitalista.
Los sistemas de contabilidad social han sido largamente elaborados y utilizados por la economía. Lo que sí es relativamente reciente es la depuración metodológica, su mayor exactitud y su regularidad. Para lograr este último salto fue necesario que existan aparatos estatales fuertes y relativamente eficientes. Las primeras sistematizaciones se dirigieron al comercio exterior. Luego de la Primera Guerra Mundial, comenzó a realizarse una coordinación entre las diferentes estadísticas nacionales. Esta tendencia se fortaleció al finalizar el segundo episodio bélico global con la aparición de la ONU. Entre el período clásico (o sea, desde la revolución marginalista) hasta mediados de los años 30, la mayor parte de los teóricos de la economía no se mostraban interesados por el crecimiento o la estructura global de la economía, sino más bien por fenómenos del orden microeconómico (Müller 1998: 218-219). En base a esta coordinación y a una correcta ponderación, se hace posible elaborar variables que no se ajustan a la órbita neoclásico-keynesiana a escala global.
En 1953, la ONU publica Un sistema de cuentas nacionales y tablas auxiliares dirigido a la comparación sistemática entre países. En 1965, sale el SCN (Sistema de cuentas nacionales) de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe, dependiente de la ONU) y posteriormente –en sintonía con éstos–, el del BCRA. (Müller 1998: 219-220; y González-Tomasini 1972)
Los discursos económicos dominantes –producidos y reproducidos por una variedad de instituciones y respaldados por intereses sociales y políticos– suelen funcionar como justificaciones de las relaciones sociales, las que son descriptas como armónicas, naturalizadas, despojadas de toda contingencia histórica y se les desconocen sus conflictos inherentes.
¿Qué se puede aportar, entonces, al conocimiento crítico de la sociedad desde una perspectiva divergente a la del saber económico dominante, pero, a la vez, valiéndose de algunos de sus datos como insumo? Más allá de la denuncia indignada, de la expresión patente de los fracasos de por sí evidentes –a la luz de una crisis económica global que no logra ser resuelta por el sistema–, de la condena moral y de las congratulaciones por supuestos éxitos presentes en tantos discursos públicos pretendidamente críticos, la economía política debe poder decir algo más. Debe habilitar una comprensión profunda del devenir social, de las relaciones entre los grupos que conforman la economía capitalista a nivel mundial, su dinámica y sus configuraciones en cada momento histórico.
De esta forma, se puede cumplir el propósito de brindar una perspectiva doblemente novedosa al análisis social. Novedosa para la economía convencional, ya que se sitúa en el corpus marxista –un corpus intencionalmente ignorado y evitado por la ortodoxia– y también innovadora para el marxismo actual, ya que se apoya en la cuantificación. A la vez que promueve una forma de aproximación a la cuantificación y medición de la tasa de explotación, una de las principales categorías que componen el análisis de Marx, tanto en El capital como en textos previos (Contribución a la crítica de la economía política y Salario, precio y ganancia, entre otros textos).
1.3 Hipótesis de trabajo
La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente del mal. Vemos ante nosotros a una comunidad enorme de productores, que se están esforzando incesantemente, privándose de los frutos de su trabajo colectivo no por la fuerza, sino en general en conformidad fiel con reglas legalmente establecidas. A este respecto, es importante señalar que los medios de producción –es decir, la capacidad productiva entera que es necesaria para producir bienes de consumo tanto como capital adicional puede legalmente ser, y en su mayor parte es, propiedad privada de particulares.
Albert Einstein (1949, ¿Por qué socialismo?)
Se intentará abordar la problemática planteada desde una hipótesis principal (H) y una serie de hipótesis secundarias[6] (h).
H) Se verifica un aumento global de la tasa de plusvalía como consecuencia de una búsqueda para evitar la caída de la tasa de ganancia. O, dicho de otra forma, los factores que presionan a la baja la tasa de ganancia (sobreacumulación, desvalorización del capital constante) son contrarrestados por presiones al aumento de la tasa de explotación –entre otros factores–, cuya evolución dinámica da al proceso de acumulación un carácter cíclico e inestable.
En general, la relación entre estas dos variables es entendida como una relación de causalidad, en la que una es la variable independiente –su comportamiento representa la causa del fenómeno– y la otra, una variable dependiente –su comportamiento representa las consecuencias, los efectos–. Se las suele analizar o pensar juntas. Frecuentemente, la tasa de explotación –y, en términos aún más abstractos y generales, la explotación como fenómeno– suele ser pensada más bien como una causa que explica la tasa de ganancia. En este trabajo, se supondrá que la tasa de ganancia es decreciente[7]por lo que –ya sea para evitar su caída o para sostenerla y hasta aumentarla–, y en consecuencia esa será la motivación para el incremento de la tasa de explotación, la que se calculará por otra vía. Se propone así un modelo según el cual, en un nivel de análisis más amplio, de más largo plazo, con mayor cantidad de determinaciones presentes, son las ganancias –que empíricamente se manifiestan como tasas de ganancia– las que terminan determinando la evolución de los niveles de explotación. Se planteará analizar esa relación causal en un sentido inverso, considerando las relaciones entre las variables de un modo distinto al que un modelo un tanto simplista de causa-efecto supondría: no es (o al menos no sólo) la explotación lo que explica las ganancias, sino que la explotación puede entenderse también como resultado de la propia dinámica de las ganancias. Si bien frecuentemente se las analiza como si fueran una variable independiente y otra dependiente, en la realidad de las relaciones de producción capitalistas la ganancia y la explotación son, –como le gustaba decir a Marx– dos caras de la misma moneda: son momentos que podemos distinguir analíticamente, pero que en la experiencia se nos presentan como una totalidad indiferenciada[8].
h1) La evolución de la tasa de explotación se relaciona fuertemente con los procesos políticos e institucionales.
h2) La evolución de la tasa de explotación se relaciona con las relaciones intersectoriales[9] en el marco de la lucha de clases.
h3) La evolución de la tasa de explotación se relaciona con movimientos y problemas macroeconómicos.
h4) La evolución de la tasa de explotación se relaciona con la evolución de la Diplomacia internacional.
La hipótesis general del proyecto, que excede a la de este trabajo, parte de la ley de la caída tendencial de la tasa de ganancia postulada originalmente por Marx, la cual sostenía que el incremento de la explotación es resultante de la misma, ya que con este aumento se busca compensar esa caída. En otros términos, la explotación tiende a aumentar –en función de las correlaciones de fuerzas entre las distintas clases sociales en cada situación particular– como una de las respuestas o reacciones a la caída de la tasa de ganancia. A su vez, la ley de caída tendencial de la tasa de ganancia postulada por Marx ha delineado uno los mecanismos generadores de inestabilidad y, en particular, busca comprender el carácter cíclico (e inestable) de la reproducción.
1.4 Objetivos[10]
¡La oscuridad!, exclamó, alarmada, la hueca voz. ¡Las gaviotas nunca vuelan en la oscuridad! Juan no estaba alerta para escuchar. Es grato, pensó. La Luna y las luces centelleando en el agua, trazando luminosos senderos en la oscuridad, y todo tan pacífico y sereno… ¡Desciende! ¡Las gaviotas nunca vuelan en la oscuridad! ¡Si hubieras nacido para volar en la oscuridad, tendrías los ojos de búho! ¡Tendrías por cerebro cartas de navegación!
¡Tendrías las alas cortas de un halcón!Richard Bach (1970, Juan Salvador Gaviota)
¿Qué? Analizar la dinámica de la estructura social y su evolución en el mediano plazo, valiéndonos principalmente de la tasa de plusvalía en el conjunto del mundo capitalista, con datos regionalizados de las cuentas nacionales que abarquen por lo menos el 85%[11] del PBI capitalista mundial para el período 1973-2012, pero extensible hasta la actualidad.
Mostrar que a escala global (en el mundo capitalista), la evolución de la tasa de explotación es la respuesta –en el marco de la lucha de clases– de la evolución de la tasa de ganancia.
En qué entidades se encarna? Cada uno de los ámbitos nacionales de acumulación son tomados como unidades de análisis centrales.
Cada ámbito nacional participa en y constituye contextos regionales más amplios –que incluyen mercados comunes, bloques geopolíticos y comerciales, alianzas entre países, entre otras formas de organización de las relaciones internacionales–, que aunque pueden considerarse como unidades, son a su vez múltiples; así como también condicionan y/o determinan la dinámica y el potencial estructural de cada país.
A su vez, cada ámbito está constituido por unidades de menor nivel de integración que incluyen: economías regionales, circuitos de circulación y acumulación, centros de producción subnacionales; ramas de actividad, cadenas y circuitos de producción y distribución de valor; grupos económicos, conglomerados empresariales y establecimientos productivos de las diversas áreas y diferentes magnitudes; procesos de trabajo singulares, en los que a su vez intervienen capitales constantes –instalaciones, maquinaria, insumos, accesorios– y capitales variables –fuerza de trabajo– que participan en la definición de las características específicas de cada unidad en cada nivel lógico y ontológico de análisis.
¿Dónde? Para el análisis propuesto se procurará abarcar el conjunto del mundo capitalista con datos regionalizados de cuentas nacionales que abarquen al menos el 85% del PBI mundial. El mundo capitalista incluye los países en los que predominan: un patrón de propiedad privada de los medios de producción; una relativa libertad de mercado para la circulación y venta de fuerza de trabajo; la producción a cargo de unidades fundamentalmente independientes desde el punto de vista técnico; posibilidades de competencia y/o participación negociada en la definición de las condiciones de compra/venta de la fuerza de trabajo y otros valores de uso necesarios.
¿Cuándo? El período 1973-2012. Este punto de inicio corresponde a la crisis internacional del petróleo y la posterior crisis de las deudas latinoamericanas, el cual marca el agotamiento de los procesos de acumulación centrados en la ocupación extensiva de fuerza de trabajo y la organización taylorista-fordista para la producción masiva desde las economías centrales. A partir de entonces, se desarrolla en la economía mundial un proceso de redefinición de los modelos de organización de los procesos productivos, los que incluyen el movimiento de capitales y la reubicación de los procesos en diferentes ámbitos con nuevas complementariedades, la integración de nuevas tecnologías productivas y de organización de los procesos con una fuerte influencia de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) y la redefinición de las dinámicas del movimiento de los capitales financieros a nivel mundial.
El período definido culmina en 2012, abarcando las décadas de 1980 y 1990 en su totalidad, así como también la década de las señales de limitación de la acumulación en los países centrales, lo que desencadenaría la crisis de 2007-2008 y su infructuoso intento de recomposición.
El aporte esencial de este trabajo, el cual ya ha sido presentado como uno de los propósitos, consiste en “promover una forma de aproximación a la cuantificación y medición de la tasa de explotación, una de las principales categorías que componen el análisis de Marx en El capital“. Éste, a su vez, constituye el primer objetivo general. Si bien una parte sustancial de este trabajo es analítico, teórico y metodológico, su contraparte está dada por la construcción –en el marco del proyecto más general– de series estadísticas que posibiliten el desarrollo de interpretaciones históricas, sociales y económicas en base a cuatro ejes para cada país y región: (1) las condiciones político-institucionales, (2) las relaciones intersectoriales y las correlaciones de fuerzas entre las clases sociales, (3) las dinámicas macroeconómicas y (4) las relaciones diplomáticas y geopolíticas. Algunas de estas dimensiones serán abordadas parcialmente en este texto.
Con los datos integrados y redefinidos en función de los conceptos marxistas, será posible: 1 – presentar una aproximación cuantitativa al nivel de explotación-confiscación del trabajo para el período; 2 – relacionar esa dimensión cuantitativa con los procesos políticos; 3 – proponer una interpretación en una perspectiva histórica que apunte a las tensiones entre grupos sociales, a la dinámica de la lucha de clases, que es el sustrato fundamental de los procesos económicos y políticos.
En resumen, esta investigación plantea una evaluación de los fenómenos que sintetice el movimiento de cuantificación centrado en el cálculo de las tasas de explotación y en su evolución para el período, con un movimiento de sentido cualitativo que permita interpretar el sentido de las dinámicas sociales, políticas y económicas expresadas en cuatro ejes antes mencionados:
1) Político-institucional, centrado en las disputas político-partidarias, la formación de gobiernos y elencos de gobierno con los signos político-ideológicos de los distintos grupos y de sus programas, incluyendo sus planes político-económicos; y, además, los cambios en las regulaciones sociales y económicas, los planes de intervención estatales y paraestatales en la actividad privada, así como las legislaciones laborales y las regulaciones sobre la propiedad privada de los medios de producción.
2) Relaciones intersectoriales: las organizaciones corporativas y su relación con los intereses de clase, tanto en la organización del movimiento obrero como a la de los sectores patronales; negociaciones, disputas y tensiones intersectoriales e intervención estatal-gubernamental en estas disputas.
3) Macroeconómico: si bien estas variables son mayormente cuantitativas, el carácter en principio exógeno de las mismas las hacen merecedoras de un tratamiento similar a fin de convertirlas en endógenas desde lo cualitativo. Se tendrán en cuenta para este eje la evolución de las variables macroeconómicas, el desempeño de las distintas ramas de actividad y el predominio estructural de sectores particulares.
4) Diplomático-internacional: la participación en bloques regionales y en instancias de regulación supranacionales (ONU, OIT, OIC, etcétera), relaciones políticas y comerciales, la complementariedad y la dependencia político-económica; bloqueos, embargos y conflictos militares; la formación de bloques supranacionales de hecho y su institucionalización.
El análisis de las dinámicas sociales se logra desarrollar en forma exploratoria. La profundización de este análisis para una dimensión global –que incluye muchas unidades nacionales– deberá ser abordada en un futuro por análisis parcelados. Estos dichos son extensibles a las partes correspondientes de los apartados sucesivos “Objetivos específicos” y “Preguntas de investigación”.
1.4.1 Objetivos específicos
—¿Y se me permitirá seguir usando cintas en la crin?
—insistió Mollie.—Camarada —dijo Snowball—, esas cintas que tanto te gustan son el símbolo de la esclavitud. ¿No entiendes que la libertad
vale más que esas cintas?George Orwell (1946, Rebelión en la granja)
- Identificar los diversos regímenes institucionales y las dinámicas macroeconómicas –incluidas las crisis– que en cada ámbito nacional hayan podido influir en forma directa sobre la dinámica de las variables observadas.
- Describir la evolución de los niveles de explotación y ganancias en el mundo capitalista y su relación con las correlaciones de fuerzas sociales y políticas, así como sus expresiones corporativas o partidarias, en los diferentes contextos y coyunturas históricas del período.
- Determinar las correlaciones entre los niveles de explotación y ganancias, por una parte, y los cambios técnicos y políticos en la organización de los procesos de trabajo, por la otra.
- Analizar los circuitos de circulación y distribución del valor a partir de las dinámicas geopolíticas, diplomáticas y comerciales que definen los ámbitos de acumulación a nivel supra y subnacional.
- Evaluar en qué medida el aumento de la tasa de plusvalía en el conjunto de la economía capitalista se suscita como forma de contrarrestar la tendencia estructural a la caída de la tasa de ganancia por efecto del aumento de la composición orgánica del capital en el corto y mediano plazo.
Redefiniendo propósitos. Este texto se encuadra en un proyecto que se propone como experiencia inicial para el análisis prospectivo, en una perspectiva cuantitativa y cualitativa, transdisciplinaria, de los niveles de explotación a nivel mundial. Para ello, se buscará desarrollar un programa que permita organizar la reconstrucción de datos macroeconómicos desde una perspectiva marxista cuantitativa y que posibilite desarrollar análisis parciales para diferentes períodos y ámbitos geopolíticos. Además, este proyecto debe dar lugar al desarrollo del marxismo cuantitativo en Argentina, a partir de investigación social y económica aplicada mediante una aproximación a la cuantificación y medición de las principales categorías que componen el análisis de Marx en El Capital, sumando los aportes realizados a lo largo del Siglo XX desde diversas perspectivas económicas, sociológicas y metodológicas. Un propósito fundamental tiene que ver con evaluar los datos de las cuentas nacionales disponibles en la actualidad para contribuir a la comprensión de sus potencialidades y sus límites para el conocimiento de las dinámicas económicas y sociales en diferentes niveles de análisis nacionales e internacionales. En este sentido, la propuesta busca aportar elementos a la discusión de las agendas científicas y políticas de la economía desde una visión crítica, amplia, multidisciplinaria, basada en la sistematización de evidencias empíricas teóricamente fundadas.
Shaikh (2006: 27-28) profundizó sobre este aspecto:
[…] la relación existente entre las categorías marxistas y los ‘hechos‘ macroeconómicos. Es evidente que cualquier intento de esta naturaleza debe apoyarse en información estadística que se corresponda con las categorías marxistas; por ejemplo, si no se tiene una medida de la tasa de plusvalía es muy difícil conocer cualquier variación de esta. Pero, puesto que todas las cuentas económicas están basadas en categorías neoclásicas y keynesianas, hay necesidad de trazar una delimitación precisa de estas categorías para definir sus equivalentes dentro del sistema de Marx.
1.4.2 Preguntas de investigación
El problema es que cuando se pregunta por qué sucede algo.
¿Cómo puede alguien responder por qué ocurre algo? …Cuando explicás un ‘por qué’, debés ubicarte en un marco
desde el que permitas que algo sea verdad.Richard Feynman (1983, Los imanes y los ‘por qué’)
- ¿Cuáles son los principales regímenes institucionales y de qué forma inciden las dinámicas macroeconómicas –incluidas las crisis– sobre el comportamiento de la tasa de explotación en cada nivel de análisis (ámbitos nacionales, regionales y el conjunto del mundo capitalista)?
- ¿Cómo evoluciona el nivel de explotación y qué relación guarda con las correlaciones de las fuerzas sociales y políticas en cada contexto y coyuntura histórica del período?
- ¿En qué medida los niveles de explotación están asociados a los cambios técnicos y políticos en la organización de los procesos de trabajo?
- ¿En qué medida los niveles de explotación están asociados a los cambios de las situaciones geopolíticas, diplomáticas, comerciales que definen los ámbitos de acumulación a nivel supra y subnacional?
- ¿En qué medida el aumento en la tasa de explotación en el conjunto de la economía capitalista responde a la tendencia estructural a la caída de la tasa de ganancia por efecto del aumento de la composición orgánica del capital en el corto y mediano plazo? ¿Qué tipo de correlaciones, niveles de asociación y sincronías pueden establecerse entre ambas magnitudes?
- ¿Qué regularidades en cuanto a la dinámica temporal pueden identificarse en la evolución de la tasa de explotación en el corto y mediano plazo en los diferentes niveles –subnacional, nacional, supranacional, mundial– de análisis? ¿En qué medida estas regularidades se manifiestan como ciclos estructurales con duraciones, aceleraciones, semiciclos ascendentes, descendentes y momentos de estabilidad? ¿De qué manera esas regularidades incluyen y se relacionan con factores estructurales, técnicos, institucionales, políticos y geopolíticos?
1.4.3 Coherencia interna
“Es más fácil luchar por unos principios
que vivir de acuerdo con ellos.”Alfred Adler
Las presentaciones tanto de problemas como de hipótesis, objetivos y conceptos volcados en este esquema no se corresponden exactamente con los expuestos en el texto, ya que son simplificaciones a fin de exponer sintéticamente este punto.
Por otro lado, el esquema de coherencia deja de manifiesto, por un lado, que no son compartimentos estancos los menesteres de cada una de las líneas propuestas y, por el otro, lo inabarcable que resultaría cubrir todos los temas propuestos en profundidad. Esto último se debe a que este trabajo está inmerso en el proyecto de investigación a largo plazo del autor y su equipo.
Tabla 1.1. Coherencia interna del esquema de investigación
Problemas |
Hipótesis |
Objetivos |
Conceptos |
| -¿En qué medida el aumento en la tasa de explotación en el conjunto de la economía capitalista responde a la tendencia estructural a la caída de la tasa de ganancia? | -Se verifica un aumento global de la tasa de explotación como consecuencia de una búsqueda en pos de evitar la caída de la tasa de ganancia. En otras palabras, los factores que presionan la tasa de ganancia a la baja son contrarrestados por presiones al aumento de la tasa de explotación, entre otros factores. | -Determinar las correlaciones entre los niveles de explotación y ganancias. -Evaluar en qué medida el aumento en la tasa de explotación en el conjunto de la economía capitalista se suscita como forma de contrarrestar la tendencia estructural a la caída de la tasa de ganancia. |
Tasa de explotación Tasa de ganancia |
| -¿Qué regularidades en cuanto a la dinámica temporal pueden identificarse en la evolución de la tasa explotación en los diferentes niveles –nacional, supranacional, mundial– de análisis? | -La evolución de la tasa de explotación se relaciona con movimientos y problemas macroeconómicos. | Describir la evolución de los niveles de explotación y ganancias en el mundo capitalista. | Nivel nacional Nivel subnacional Nivel supranacional Nivel mundial Problemas macroeconómicos |
| -¿En qué medida estas regularidades se manifiestan como ciclos estructurales, los cuales tienen distintas duraciones, aceleraciones, semiciclos ascendentes, descendentes, momentos de estabilidad y otros de crisis? | -La evolución de la tasa de explotación se relaciona con las relaciones intersectoriales en el marco de la lucha de clases | Describir la evolución de los niveles de la explotación y de las ganancias en el mundo capitalista. | Crisis Ciclos Relaciones intersectoriales Lucha de clases |
| -¿De qué manera esas regularidades incluyen y se relacionan con factores estructurales, técnicos, institucionales, políticos y geopolíticos? | -La evolución de la tasa de explotación se relaciona fuertemente con los procesos políticos e institucionales. -La evolución de la tasa de explotación se conecta con la evolución de las relaciones diplomáticas internacionales. |
Determinar las correlaciones entre los niveles de explotación y ganancias, por una parte, y los cambios técnicos y políticos en la organización de los procesos de trabajo, por la otra. | Estructura económica Estructura técnico-productiva Marco institucional Procesos políticos Geopolítica Relaciones diplomáticas |
- Por otro lado, el carácter “objetivo” de las ciencias naturales también puede ser cuestionado. Para profundizar se puede leer a Oscar Varsavsky.↵
- Parte de este título proviene del trabajo de fin del máster del autor.↵
- Trabajadores por cuenta propia.↵
- Desde este ángulo de abordaje, se suele estratificar a la población por tramos de ingreso o se ponen cotas significativas a fin de corroborar la cuantía de individuos (o grupos familiares) que se encuentran por encima o por debajo de determinados límites.↵
- Incluye contenidos del trabajo fin del máster del autor.↵
- El trabajo de contrastación de las hipótesis auxiliares para cada uno de los países y regiones es un objetivo que sólo es posible cumplir con un amplio equipo de trabajo durante mucho tiempo de investigación. Por consiguiente, el análisis se centrará en los países más significativos, que son los que en definitiva más influyen sobre la evolución a estudiar. La misma aclaración es válida para los objetivos.↵
- A pesar de basarnos en este supuesto, más adelante se presentarán los trabajos de Maito (2013a, 2013b, 2014a y 2014b), donde él muestra que efectivamente es decreciente. Igualmente lo mantenemos en el terreno del supuesto para esterilizar este trabajo de la crítica a la medición desarrollada por Maito.↵
- Este párrafo aclaratorio es mérito de un comentario que me hiciera oportunamente Gonzalo Ralón.↵
- La noción de relaciones intersectoriales es fructífera, porque permite aprehender cómo las acciones de unos sectores impactan sobre el curso de acción de los demás. También, pensar los grupos sociales en términos de grupos subraya esta misma posibilidad: las relaciones entre las clases se desarrollan en la economía capitalista como relaciones económicas de apropiación de trabajo excedente. Pero cuando las clases en sí se organizan para negociar, pujar y luchar colectivamente, institucionalmente, orgánicamente por las condiciones en que esas condiciones se dan, lo que tenemos no son simplemente relaciones de clases, sino también relaciones intersectoriales y relaciones corporativas. Ahí intervienen no sólo los intereses o determinaciones materiales de cada clase (que son centrales, como ya se señaló al comienzo del texto), sino también los espíritus de cuerpo, las lealtades, las elaboraciones simbólicas que cada grupo hace de su identidad. Esta es la causa por la que en esas relaciones una parte de la clase trabajadora (los encargados y auxiliares de Recursos Humanos) suelen posicionarse como los principales enemigos de clase del proletariado, aun cuando no sean capitalistas, sino todo lo contrario.↵
- Muchos de estos objetivos fueron extraídos del proyecto de investigación que dirige el autor. Vale aclarar que la elaboración de esos objetivos fue fruto de una elaboración colectiva. También es pertinente adelantar que posiblemente al lector no habituado a leer textos que cumplan con las condiciones académicas de una tesis, los objetivos podrían resultarles reiterativos de algunas cuestiones ya tratadas. ↵
- Este objetivo cuantitativo ha sido ampliamente sobrecumplido. El cálculo para el período promedia el 94,26% oscilando entre el 92% y el 96% (ver figuras 7.1 y 7.2).↵






