En la elección de la metodología a utilizar se tuvo en cuenta que en la investigación se buscaba indagar los sentidos que las mujeres otorgan a distintos aspectos de su experiencia en calle. Por esto se utilizó la metodología cualitativa apoyada en técnicas empíricas de recolección de datos y el despliegue de prácticas interpretativas (Vascilachis de Gialdino, 2011 Denzin y Lincoln, 2011). Es decir que la investigación corresponde a un estudio de tipo exploratorio-descriptivo, que fue abordado desde una perspectiva hermenéutica-dialéctica (Minayo, 2009). Se partió de las experiencias relatadas por las mujeres en situación de calle y se intentó indagar los sentidos y procesos atravesados. Se analizó el contenido expresado en el habla en el campo de la especificidad histórica de cada una de ellas, es decir, situadas en sus propios contextos de producción social.
El trabajo de campo
El trabajo de campo fue realizado en la CABA durante el año 2014. Previo a la administración de las entrevistas se realizó el pilotaje y puesta punto del instrumento. La accesibilidad al campo y a la población se vio facilitadas por la trayectoria laboral de la investigadora en distintas instituciones que trabajan con personas en situación de calle. El contacto con las mujeres se realizó mediante dos estrategias: el acercamiento a instituciones gubernamentales y ONG que trabajan con esta población y, también, espontáneamente en plazas y a la salida de comedores. Los lugares y momentos de encuentros con las mujeres fueron acordados entre la investigadora y las participantes del estudio. Se intentaron seleccionar espacios cotidianos para que se sintieran cómodas y se respetara su privacidad.
Herramientas y producción de datos
Se utilizó la entrevista semiestructurada, dado que es un instrumento que funciona como estrategia de comprensión de la realidad para retratar las experiencias vividas, así como las significaciones proporcionadas por personas, grupos u organizaciones (Minayo, 2003). A través de la entrevista se buscó reconstruir sentidos expresados por las propias actoras sociales, atendiendo a su comprensión e interpretación del pasado en forma retrospectiva (Minayo, 2009). Se confeccionó una guía que orientó la implementación de la entrevista, que por su carácter semiestructurado facilitó el abordaje de las categorías seleccionadas (Minayo, 2009). Las entrevistas se realizaron de forma individual, verbalizada, in situ entre la investigadora y cada una de las mujeres seleccionadas para el estudio.
Previo a las entrevistas se proporcionó a las nueve mujeres el Consentimiento Informado. En siete situaciones fue leído, explicado oralmente y firmado recién cuando se pudo percibir que había entendimiento y no había dudas al respecto. Cabe aclarar que en las dos situaciones en las que las entrevistadas no sabían leer, se implementaron distintas estrategias para la trasposición: la explicación oral por parte de la investigadora en forma colectiva –ante cuatro mujeres en situación de calle y dos trabajadoras de la ONG en la que participaban–, seguida de varias preguntas respecto de algunas palabras que dificultaban la comprensión y, por último, en forma individual y previo a la firma del consentimiento, la realización de algunas preguntas para confirmar que se hubiera alcanzado la comprensión total del documento.
También se utilizó la estrategia de observación simple y participante, ya que para el análisis posterior del contenido las entrevistas era necesario incorporar “el contexto de su producción y siempre que sea posible, ser acompañada y complementada por informaciones provenientes de la observación participante” (Minayo, 2009, p. 216). Con ese objetivo se registraron conversaciones informales y algunas interacciones antes y después de los encuentros, y se tuvo en cuenta el aspecto contextual en el que se desarrolló la entrevista y algunos contenidos no verbales. También se dialogó informalmente con trabajadores/as y otras personas en situación de calle. A su vez, se observaron algunas prácticas en espacios cotidianos de las mujeres en esa situación, como los comedores y talleres en ONG, plazas y hogares. Estos datos fueron relevados mediante un registro escrito que acompañó la transcripción de las entrevistas.
La muestra
Teniendo en cuenta el criterio de saturación teórica, la muestra estuvo conformada por nueve mujeres. Este concepto se define como un fenómeno en el que el/la investigador/a, luego de haber implementando una cierta cantidad de herramientas de recolección/producción de datos, no se encuentra información nueva sobre lo que se pretende estudiar (Berteaux, 1976). En este caso, se estimó que con esta cifra de mujeres entrevistadas se alcanzó el entendimiento tanto de las homogeneidades como de la diversidad de la población analizada necesarias para la investigación. Esto implicó, cuando se evaluó que no se proporcionaba ninguna información nueva o relevante respecto a las categorías de estudio, el cese de incorporación de mujeres a la muestra y la administración de mayor producción de datos (Vieytes, 2004). Este criterio garantizó riqueza y densidad explicativa (Strauss y Corbin, 2002) y dio cuenta de las múltiples dimensiones del fenómeno a estudiar (Minayo, 2009).
Se seleccionaron casos ricos en información para realizar un estudio en profundidad, con lo que se conformó una muestra intencional y no probabilística de tipo intensiva, viable, accesible y pertinente respecto de los aspectos, la modalidad y el encuadre metodológico propuesto (Patton, 1990). Por último, cabe aclarar que se implementaron los criterios de credibilidad y auditabilidad de rigor científico de la investigación cualitativa (Minayo, 2009). Para alcanzar los mismos se procedió a desgrabar las entrevistas, compartir y contrastar el material con literatura sobre la temática, personas que trabajan con esta población y con otros/as investigadores/as (Minayo, 2009; Zaldúa y Lenta, 2011.
Las mujeres
Los criterios de inclusión en la selección comprendieron que las mujeres se encontraran atravesando o hubieran atravesado situación de calle en la CABA con una experiencia de por lo menos seis meses; que en ese momento no contaran o hubieran contado con una vivienda estable; que en ese momento pernoctaran o hubieran pernoctado en la vía pública, paradores, hogares transitorios y/o en una habitación mediante el cobro del subsidio habitacional; que aceptaran participar voluntariamente del estudio.
Ellas son:
- Alicia: 22 años, de una provincia del Norte del país, con escolaridad primaria incompleta, no sabe leer ni escribir. Tiene tres hijos/as. Estuvo tres años pernoctando en la calle y al momento de la investigación se encontraba en una casa en la provincia de Buenos Aires en la que convive con su madre, cuatro hermanos/as, dos sobrinos/as y tres hijos/as.
- Jazmín: 23 años, de AMBA, con estudios secundarios completos. A los 12 años se fue de su casa y desde entonces vive en hogares del gobierno. Actualmente trabaja de niñera y haciendo actividades de limpieza. También realiza actividades de militancia y al momento de la entrevista vivía junto con su hija de 6 años en un hogar de mujeres con perspectiva de pronto egreso y alquilar una habitación.
- Romina: 27 años, de AMBA, con secundario incompleto. Es sobreviviente de Cromañon. Tiene un hijo y una hija que se encuentran al cuidado de su padre y cuando hizo contacto con la investigación pernoctaba en la calle desde hacía seis meses junto a su pareja y dos amigos.
- Gisel: 29 años; de AMBA; con estudios terciarios incompletos, y dos hijos. Estuvo pernoctando en la calle alrededor de cinco meses junto a su pareja y sus hijos. Luego dos meses en un parador para familas del GCBA, en pensiones y actualmente se encuentra trabajando y alquilando en un pequeño local en Gran Buenos Aires.
- Carla: 35 años, de AMBA, con secundario completo. Estuvo viviendo un año aproximadamente en una casilla en una plaza de zona sur de CABA y en 2014 vivía en un hotel de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (del Ministerio de Desarrollo Social de Nación, SENAF), con su pareja y seis hijos/as.
- Evangelina: 35 años, de AMBA, con secundario incompleto. Tuvo momentos prolongados de pernocte en la vía pública junto a sus hijos/as. Al momento de la entrevista se encontraba momentáneamente alojada en un hotel de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (del Ministerio de Desarrollo Social de Nación, SENAF) con sus cinco hijos/as.
- Susana: 41 años, de una provincia del Sur, con secundario completo y cursos de oficios. Estuvo en la cárcel por 14 años y luego de su egreso en situación de calle. Pasó por paradores y hogares, también estuvo varios meses internada en un instituto monovalente. Tiene ocho hijos/as con los cuales no tiene contacto. En 2014 estudiaba y trabajaba cuidando coches. Pernoctaba con su pareja en un auto por la zona de Constitución.
- Ana (madre de Alicia): 51 años, oriunda de una provincia del Norte, nunca fue a la escuela y no sabe leer ni escribir. Tiene nueve hijos/as, cuatro viven en Tucumán. Tuvo un período prolongado de pernocte en calle junto a sus hijos/as y nietos/as y en el momento de la investigación vivía con cinco de sus hijos/as y cuatro nietos/as con los/as en una casa del Gran Buenos Aires.
- María: 64 años, de una provincia del Centro, con primaria incompleta. Tiene un hijo y una hija que viven en otra provincia, con los cuales mantiene el contacto aunque desconocen su situación habitacional. Estuvo un año en situación de calle y cuando fue consultada pernoctaba con una señora que había conocido poco antes en un comedor.
Procesamiento y análisis
Como se dijo, uno de los objetivos fue situar el habla de las mujeres en situación de calle en sus propios contextos (Minayo, 2003; Minayo, 2009), por lo se procedió a realizar un análisis cualitativo de carácter hermenéutico-dialéctico de los testimonios recabados utilizando estrategias propuestas por la Teoría Fundamentada (Strauss y Corbin, 2002). Esta teoría se presenta como un abordaje privilegiado para la comprensión de la determinación social de la salud y como herramienta para considerar los datos permitió comprender los sentidos de diferente fenómenos desde el punto de vista de las mujeres, sostenidos en la rigurosidad metodológica (Kornblit, 2007).
Luego de transcriptos los registros orales de las entrevistas se sumaron las observaciones registradas en cada caso. Toda la información fue sistematizada con el software Atlas-Ti, clasificada mediante la construcción de categorías (Minayo, 2003) y contrastada con las definidas en el diseño de la investigación. Simultáneamente se realizó una lectura exhaustiva del material, con el objetivo de agrupar los contenidos de los relatos en distintos núcleos temáticos. También se trabajaron emergentes, rarezas, convergencias y divergencias, así como interlocuciones con otras investigaciones y el marco teórico propuesto. En este proceso se produjo una operatoria de segmentación al interior de los cuerpos discursivos que presentan las entrevistas (Kornblit, 2007).
Por último, se seleccionaron dos casos ricos en contenido para trazar un análisis en profundidad de las trayectorias de atención y cuidado de la salud, atendiendo a la lógica singular de cada relato. Se analizaron los itinerarios, sentidos, y la inscripción en las relaciones, normas y procesos que estructuran la vida social (Berteaux, 1989).






