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Introducción

La investigación que presento en este libro fue realizada con motivo de la tesis de Maestría en Epidemiología, Gestión y Políticas en Salud de la Universidad Nacional de Lanús, titulada “Trayectorias de atención y cuidado de la salud de mujeres en situación de calle en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”. No obstante, el material que se desarrolla a continuación excede lo plasmado en la tesis ya que incluye aportes que complejizaron el Marco Teórico y el Estado del Arte sobre el tema y aporta un breve recorrido sobre el contexto de las políticas sociales en distintos países.

Una cuestión pertinente a destacar es el contexto de producción de la tesis que fue entregada en mayo de 2015 y defendida en octubre del mismo año. Es decir, que el proceso de investigación fue realizado previamente al 3 de junio del 2015, el histórico primer Ni Una Menos. A partir de ese hito el movimiento feminista cobra una particular masividad en nuestro país y se comienzan a visibilizar cuestiones relativas a problemáticas de género como los femicidios y distintas formas de violencia hacia las mujeres, lesbianas, travestis, trans, no binaries y personas disidentes (Gago, 2019). También, a nivel internacional se gestó el primer Paro Internacional de Mujeres en 2017 y surge la aparición del movimiento Me Too. En Argentina, en 2018 a partir del debate parlamentario respecto del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo, se pone en agenda pública la temática del aborto y los derechos sexuales y (no) reproductivos de las mujeres y personas con capacidad de gestar. Considero importante resaltar el escenario histórico, ya que si bien el movimiento feminista data de un extensa genealogía (Barrancos, 2008; Arruzza, Bhattacharya y Fraser, 2019), el atravesamiento reciente ha cobrado especial resonancia en distintos ámbitos de militancia, trabajo, académicos y sociales. Esto incluye también a las mujeres en situación de calle, sus compañeros/as, trabajadores/as de programas sociales, voluntarios/as y vecinos/as. En este sentido, este contexto en el que se enmarcan los enunciados de las mujeres debe ser tenido en cuenta por la persona que lea este escrito.

Entiendo que las situaciones de inequidad social que atraviesan estas mujeres exigen profundizar en el campo de conocimiento para tener información cierta y actualizada que brinde elementos para la comprensión y abordaje de la problemática. La naturalización de la situación de calle como paisaje cotidiano invita a interpelar las prácticas profesionales y la implementación de las políticas sociales.

En estos contextos de exclusión social, surge la importancia que desde la universidad pública se investiguen estas temáticas a los fines de producir conocimiento que pueda servir como insumo para la transformación de la realidad. Con la tesis me propuse contribuir a dar respuesta a la mencionada área de vacancia de conocimientos e incrementar los saberes respecto de las distintas trayectorias de atención y cuidado. Asimismo, analicé la problemática de las mujeres en situación de calle de modo que el informe pudiera servir como aporte para ampliar sus derechos y como insumo para la planificación de políticas públicas.

Desde la implicación personal, el tema elegido para investigar surge como una pregunta que comenzó a resonar en mis espacios laborales y de militancia, que pude complejizar gracias al recorrido académico. Considero que la situación de calle es una de las máximas expresiones de la injusticia social y que, en particular, la problemática de las mujeres aparece silenciada e invisibilizada.

Como trabajadora de la salud, egresada y docente de la universidad pública, sostengo la importancia de trabajar con grupos sociales que atraviesan procesos de opresión y exclusión social. Por este motivo, desde hace varios años me he dedicado a abordar la problemática de la situación de calle y vulnerabilidad social, y tuve la experiencia de transitar por dos programas dependientes de Desarrollo Social del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) y por dos organizaciones de la sociedad civil, desde paradigmas muy disímiles.

No obstante, previo a la realización de la investigación fue necesario, en primer lugar, reflexionar respecto de mi posicionamiento como investigadora en relación a las mujeres que formaron parte de este estudio. Trabajar con poblaciones en situación de vulnerabilidad requiere un abordaje ético-relacional en todas las etapas del proceso investigativo (Montero, 2001). La ética relacional alude al reconocimiento del otro y pretende evitar el etnocentrismo académico y de clase social (Zaldúa y Pawlowicz, 2005). En ese aspecto, Dussel (1988) propone la incorporación del otro/a excluido/a en la producción de conocimiento y de esa forma visibilizar un punto de vista que muchas veces es silenciado (Sopransi, 2011; Paradis, 2010).

El análisis se centró en la perspectiva de las mujeres, en tanto ellas son poseedoras de un saber-hacer que muchas veces es invisibilizado por las instituciones de asistencia, las políticas públicas y las producciones académicas. Como incipiente investigadora siento la responsabilidad social de generar conocimiento desde un abordaje que promueva la reflexividad crítica. Esto implica una postura académica comprometida que no estigmatice a las mujeres y que pueda ser de utilidad para incidir, directa o indirectamente, en su situación.

Estas mujeres en situación de calle han atravesado en sus historias personales diversos procesos de vulneración de derechos, y desarrollan su cotidianeidad en un contexto de precariedad material. La calle condensa un territorio de inequidades sociales y opresiones producto del sistema capitalista patriarcal. A pesar de este escenario desfavorecedor, ellas despliegan estrategias para intentar resolver sus padecimientos y cuidar de su salud, y crean condiciones de posibilidad para formular prácticas de restitución de derechos y ampliación de ciudadanía.

Ante esta compleja problemática se plantearon los siguientes interrogantes: ¿Cuáles son las trayectorias que realizan las mujeres en situación de calle en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) para dar respuestas a sus problemas de salud? ¿Cómo intervienen los procesos de desafiliación-reafiliación social en sus estrategias de atención?

Con el objetivo de intentar responder a estos interrogantes se realiza un recorrido por distintos capítulos. El primero desarrolla el marco teórico, el segundo historiza respecto de la situación de calle y sus conceptualizaciones, mientras el tercero desglosa las particularidades que atraviesan a las mujeres. El capítulo cuatro trabaja cuestiones relativas al abordaje metodológico utilizado y en capítulos siguientes dan cuenta de los resultados del trabajo de campo y el análisis realizado. Por último, el capítulo final aborda algunas reflexiones y conclusiones.

Por todo lo mencionado, el abordaje de la investigación, realizada desde un enfoque feminista y la ética implicada, ha constituido un desafío y una elección académico-política. En este recorrido he intentado problematizar y complejizar mis saberes, supuestos y prácticas. Espero que esto se pueda reflejar en distintos espacios laborales para, de alguna forma, acompañar a las mujeres que atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad psicosocial de una mejor manera.



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