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3 La música LGBT+ desde una perspectiva psicológica

Aceptando que la muestra está formada por las canciones que mejor reflejaban el canon popular de la música LGBT+ en España, se procedió a analizar el impacto psicológico de las mismas en el oyente con el objetivo de conocer los sentimientos y emociones que afloran entre los miembros del colectivo cuando las escuchan.

Para ello, el análisis se dividió en dos partes: en primer lugar, se llevó a cabo un estudio focalizado en las letras de las canciones; posteriormente, se realizó un estudio focalizado en las características sonoras de las pistas de audio originales.

Las letras de las canciones

Rápidamente se percibió que todas y cada una de las 14 canciones seleccionadas tienen unas letras que pueden vincularse, de alguna manera, al colectivo LGBT+ y a su lucha, ya fuera de forma directa y evidente (“YMCA”, “Mujer contra mujer” o “I Kissed a Girl”) o de forma indirecta (“Dancing Queen”, “I Am What I Am” o “Sobreviviré”). Por lo tanto, se concluyó que ahondar en las historias y situaciones narradas en las canciones sería un estudio demasiado superficial que podría deducirse de la propia escucha de las canciones y que cada individuo podía llevar a su terreno de forma libre y subjetiva.

Por lo tanto, se realizó un estudio de sentimiento basado en el léxico de las canciones mediante la herramienta NRC Emotion Lexicon. Se trata de una herramienta desarrollada en varios idiomas por el Consejo Nacional de Investigación de Canadá que relaciona cada palabra empleada con sentimientos (positivo y negativo) y emociones (ira, expectación, asco, miedo, alegría, tristeza, sorpresa y confianza) evocados subconscientemente en sus receptores.

Así pues, una canción que superficialmente podría ser interpretada como alegre puede estar construida a base de palabras que en realidad producen cierta tristeza. O, por el contrario, una canción que a simple vista pudiera transmitir ira, en realidad está utilizando un vocabulario que suscita miedo.

Gracias a este método, las canciones de la muestra pudieron ser estudiadas sin ideas preconcebidas y de forma no sesgada para extraer conclusiones más ricas e interesantes.

Concretamente, los resultados sobre los sentimientos y emociones de cada canción se han generado a partir de las 10 palabras más características y determinantes de cada una de ellas (seleccionadas por el investigador teniendo en cuenta su frecuencia dentro del texto, el énfasis con el que son entonadas, su presencia en el estribillo, etc.).

En cuanto al sentimiento suscitado (positivo o negativo), los gráficos expuestos en el Anexo 1 ponen de manifiesto que nueve de las 14 canciones generan un sentimiento positivo, que en tres de ellas existe un equilibrio exacto entre sentimientos positivos y negativos, y que sólo en dos canciones predomina el sentimiento negativo.

Esto concuerda perfectamente con las características sociológicas que siempre ha tenido el movimiento LGBT+, sobre todo en las últimas décadas: convertir su lucha en una reivindicación con tono alegre y festivo.

Si bien este estudio no puede determinar si la reivindicación es alegre por el optimismo intrínseco de los miembros del colectivo LGBT+ desde la década de 1970 o si, por el contrario, los miembros han adoptado una actitud positiva y festiva en su lucha a causa de elementos propios de su identidad colectiva como la música, es evidente que la correlación entre una circunstancia y otra existe.

Por otro lado, se indagó en la hipotética negatividad que suscitan las canciones “A quién le importa” y “Sobreviviré”. En la primera de éstas el sentimiento negativo es generado por palabras como critican, odian y culpa. Estudiando la letra, se llegó a la conclusión de que tales palabras se utilizan para aludir a terceras personas y no a la voz del narrador principal. Esto se puede apreciar en los siguientes versos: “yo sé que me critican, me consta que me odian”, y “yo no tengo la culpa, mi circunstancia les insulta”. Por ello, y aunque el sentimiento negativo sea evocado, la canción está canalizándolo hacia el exterior. En el caso de interpretar esta canción como himno LGBT+, el sentimiento negativo se estaría canalizando hacia las personas LGBT fóbicas.

Sin embargo, esta canalización del sentimiento negativo hacia el exterior no puede ser extrapolada a “Sobreviviré”, pues realmente tiene un mensaje más oscuro y varias de sus palabras están siendo utilizadas en primera persona; palabras como frágil, escombros y soledad que aparecen en los versos: “no hay en el mundo, no, nadie más frágil que yo”, y “buscaré un hogar entre los escombros de mi soledad”.

En cualquier caso, y como se ha señalado, se trata de dos casos puntuales, pues la mayoría de canciones suscitan sentimientos positivos. De hecho, en los casos de “Dancing Queen”, “It’s Raining Men” y “Go West”, el sentimiento positivo es pleno gracias a palabras como music, fine y dance (“Dancing Queen”); sky y amen (“It’s Raining Men”); y peaceful y skies (“Go West”). A continuación, se exponen tres versos (cada uno de ellos, de cada canción citada anteriormente, respectivamente) en los que aparecen estas palabras: “with a bit of rock music everything is fine, you’re in the mood for a dance”, to rearrange the sky […] It’s raining men! Amen!…”, y “life is peaceful there […] where the skies are blue”.

En vista de lo señalado se puede extraer otra conclusión: las canciones españolas que integran el canon popular LGBT+ tienden a transmitir negatividad, mientras que las canciones foráneas tienden a transmitir positividad. “La revolución sexual” es la única canción en español en la que, a nivel léxico, el sentimiento positivo quedó por encima del negativo, pues en “A quién le importa” y “Sobreviviré” predomina el negativo, y en “Mujer contra mujer” y “Todos me miran” ambos sentimientos permanecen en equilibrio.

En cuanto a los gráficos de las emociones suscitadas (ira, expectación, asco, miedo, alegría, tristeza, sorpresa y confianza), los cuales se encuentran en el Anexo 2, cabe destacar que su interpretación no fue sencilla debido a la gran fragmentación que presentaron la mayoría de ellos, y es que el texto de una canción es lo suficientemente largo como para utilizar varias palabras que generen emociones muy diferentes.

En cualquier caso, y pese a este hecho, sí que pudieron extraerse ciertas conclusiones.

Gráfico 1. Emociones suscitadas por las canciones que conforman el canon popular de la música LGBT+ en España

Grafico 1

Elaboración propia.

Los resultados obtenidos en esta fase del estudio consolidan la conclusión obtenida en el apartado anterior: el sentimiento positivo se posiciona por encima del sentimiento negativo, pues al hacer una sumatoria de todas emociones suscitadas por cada canción, se obtiene un resultado general que posiciona a la alegría como emoción principal. La alegría es seguida por la expectación, lo cual que encaja perfectamente teniendo en cuenta que en la época de la mayoría de las canciones de la muestra (últimas décadas del siglo XX) se tenía una gran expectación hacia un futuro incierto, pero que daba señas de mejorar. Luego se colocan la confianza, emoción imprescindible para luchar por unos derechos y libertades que sólo podrían ser conseguidos si los miembros del colectivo tenían confianza en sí mismos y no se dejaban llevar por el pensamiento imperante en cualquier sociedad de la época, por muy desarrollada que fuera; la tristeza, la sorpresa y, finalmente, del resto de las emociones no favorables: miedo, ira y asco.

Asimismo, cabe destacar que “It’s Raining Men”, tachada por muchos como frívola y vacía, fue la única de las 14 canciones que no se vio contaminada por ninguna emoción no favorable (tristeza, miedo, ira o asco). Además, su gráfico resultó ser el más claro, pues únicamente transmite alegría y confianza a partes iguales.

No obstante, también hay que mencionar a otras canciones que, pese a incluir ciertas emociones no favorables, transmiten como emoción principal la alegría: “Dancing Queen”, “Go West”, “YMCA”, “I Am What I Am” y “Vogue” (se recuerda que en este punto las canciones estaban siendo estudiadas única y exclusivamente a nivel léxico).

Por el contrario, también conviene mencionar dos canciones que destacaron por el gran miedo que hay implícito en ellas: “Mujer contra mujer”, a causa de palabras como volar y ocultar, y es que, al fin y al cabo, se trata de la historia de dos mujeres que, a causa del miedo, se esconden y no se atreven a hacer público su amor; y “Sobreviviré”, que pese a tener un claro mensaje de lucha, encierra mucho miedo a causa de palabras como escombros, soledad, frágil y miedo, que también transmiten tristeza.

Por otro lado, cabe destacar lo bien escogidas que fueron en su día las palabras que conformaron las letras de “YMCA” y “I Kissed a Girl”. Las dos son canciones en las que, de alguna manera, se está presentando una situación homosexual a una persona. En el caso de “YMCA”, un joven que llega a una nueva ciudad donde nadie le conoce y puede conocer a otros hombres sin ningún tipo de limitación social. En el caso de “I Kissed a Girl”, una mujer que, teniendo novio, siente la curiosidad de besar a otra mujer por primera vez y, tras haberlo hecho, le gusta. Son muchas las emociones que pueden florecer en una persona en este tipo de situaciones, pero la más acertada sería la expectación ante una situación desconocida, y las letras de ambas canciones, consiguen transmitirla como emoción principal.

Finalmente, se detectó que la presencia de algunas palabras que se repetían en varias canciones (al menos, palabras de mismo lexema) y que, además, están muy relacionadas con la identidad LGBT+. Por ello, la presencia de algunas de estas palabras en una canción puede ser considerada como un catalizador del proceso de apropiación de tal canción por parte del colectivo LGTB+.

A continuación, se exponen los significados de algunas palabras clave empleadas en las canciones analizadas con una fuerte connotación entre los miembros del colectivo LGBT+:

  • Maquillaje: el uso del maquillaje es socialmente aceptado por mujeres, pero no por hombres. Por ello, es utilizado en muchas ocasiones por los miembros masculinos del colectivo como elemento transgresor del concepto normativo e imperante de masculinidad.
  • Fuerza: la fuerza es una característica necesaria para que el colectivo sea capaz de conseguir ciertos derechos y libertades en una sociedad LGBTfóbica.
  • Sobrevivir: sobre todo en los años previos a la década de 1990, los miembros del colectivo LGBT+ realmente luchaban por sobrevivir. Todos ellos se enfrentaban a agresiones, comentarios negativos constantes, rechazo por parte de las personas que les rodeaban (incluyendo familiares y amigos) e incluso a condenas de cárcel o envíos a centros psiquiátricos.
  • Envidia: pensamiento muy relacionado con el orgullo. La envidia suele ser interpretada como una venganza por parte de un miembro del colectivo, cuando este ya ha llegado a la posición personal que deseaba y se encuentra totalmente satisfecho y autorrealizado, hacia las personas que dificultaron su proceso de aceptación.
  • Noche: el movimiento LGBT+ se gestó en la vida nocturna.
  • Mano: símbolo de unión entre compañeros de colectivo o parejas sentimentales.
  • Cielo: símbolo de libertad.
  • Destino: objetivo último de una persona, el cual suele ser vinculado a un futuro mejor que el pasado y el presente.
  • Vida: al fin y al cabo, la pertenencia al colectivo LGBT+ es un hecho que afecta a todos los niveles de una vida.
  • Reina: muy relacionado con el concepto de drag queen. En cualquier caso, simboliza a una persona fuerte, poderosa y atractiva.
  • Joven: las personas suelen descubrir su identidad de género y experimentar con su sexualidad cuando son jóvenes.
  • Bailar: acto de expresión personal muy vinculada a la vida nocturna y a la libertad.

Las características sonoras de las canciones

Una vez estudiadas las letras de las canciones como elementos de gran impacto psicológico en la mente humana, se procedió a estudiar otras características sonoras más abstractas (que no guardan relación con el análisis musical expuesto en el apartado 4.3).

Para estudiar estas características sonoras se utilizó Spotify for Developers, una plataforma de la propia compañía que, entre otras muchas cosas, es capaz de generar información psicológica sobre su repertorio de forma automática. Por ello, y con el objetivo de profundizar todavía más en el impacto psicológico que estas 14 canciones pueden suscitar, se estudiaron las siguientes variables:

  • Danceability (“bailabilidad”): describe cuan adecuada es una pieza musical para bailar en base a elementos musicales tales como el tempo, la estabilidad del ritmo, la fuerza del beat y la regularidad general.
  • Energy (energía): describe la intensidad y la actividad que presenta una pieza musical.
  • Valence (valencia): describe la positividad que transmite una pieza musical y la capacidad que tiene para generar emociones positivas.
  • Tempo: mide la velocidad del ritmo de una pieza musical en beats per minute (bpm).
Tabla 3. Bailabilidad, energía, valencia y tempo de las canciones de la muestra

Canción

Danceability

Energy

Valence

Tempo

Dancing Queen

0,543

0,870

0,754

100,804

YMCA

0,723

0,969

0,728

126,653

I Will Survive

0,668

0,678

0,657

120,029

It’s Raining Men

0,682

0,925

0,611

136,270

I Am What I Am

0,644

0,619

0,679

119,616

A quién le importa

0,568

0,849

0,809

130,746

Mujer contra mujer

0,429

0,408

0,188

144,687

Vogue

0,737

0,880

0,329

115,998

Go West

0,535

0,951

0,444

120,720

Believe

0,652

0,917

0,459

132,975

Sobreviviré

0,591

0,741

0,416

132,082

Todos me miran

0,747

0,852

0,880

125,057

La revolución sexual

0,686

0,877

0,396

117,010

I Kissed a Girl

0,699

0,760

0,696

129,996

 

0,64

0,81

0,57

125,19

Fuente: elaboración propia.

Del cruce de datos entre las medias totales de las cuatro variables obtenidas de la muestra de las 14 canciones y de las distribuciones de las mismas del repertorio general de Spotify pueden extraerse las siguientes primeras conclusiones: mientras que la bailabilidad y la energía de las canciones LGBT+ son ligeramente superiores a la media general, la valencia y el tempo de las canciones LGBT+ son muy similares a la media general.

Por tanto, y pese a ligeras diferencias en la bailabilidad y la energía (lógicas teniendo en cuenta que varias de las canciones de la muestra son festivas), las canciones LGBT+ no son diferentes a las piezas musicales que conforman el universo del servicio Spotify. En otras palabras, la música considerada LGBT+ tiene letras que pueden ser apropiadas por el colectivo, pero su sonido no entra en conflicto con los cánones generales de la música, al menos según las variables sonoras estudiadas.

Posteriormente, se compararon las variables individuales obtenidas por cada canción con los resultados que se habían extraído en el estudio de las letras previo para valorar la correlación entre el impacto psicológico que generan las letras y el impacto psicológico que generan los sonidos.

Paradójicamente, “Dancing Queen” fue una de las canciones que menos bailabilidad posee, tras “Mujer contra mujer” y “Go West”. Este hecho puede llamar la atención a primera vista porque entra en contradicción con el mensaje evidente de la canción. Sin embargo, no se trata de un hecho disparatado si se tiene en cuenta que es la canción de tempo más bajo (101 bpm), que la fuerza del beat no es demasiado potente y que el ritmo de la canción es irregular. En cualquier caso, su valencia (grado de positividad) sí que resultó ser elevada, por lo que la canción genera el mismo sentimiento positivo tanto por sus letras como por sus características sonoras.

Asimismo, la canción que posee una mayor bailabilidad es “Todos me miran”, lo cual es lógico teniendo en cuenta las características rítmicas de la canción. Sin embargo, lo que llama la atención de “Todos me miran” es que también presenta la valencia más alta, pues el estudio de las letras expone un grado de positividad igual a su grado de negatividad. Se trata, por tanto, de un claro ejemplo en el que la letra de una canción transmite sentimientos diferentes a los del propio sonido.

Esta misma situación se repite de forma incluso más clara en “A quién le importa”, una canción cuya letra había suscitado todas las emociones no favorables (ira, miedo, asco y tristeza) resultó ser la segunda canción con mayor valencia a nivel sonoro. No obstante, esto no tiene por qué ser entendido como una gran contradicción, y es que tal y como se ha explicado anteriormente, “A quién le importa” es una canción que evoca un sentimiento negativo que, posteriormente, es canalizado hacia terceras personas.

En cualquier caso, la lógica se ve más fortalecida en el caso de “Mujer contra mujer”, canción que evoca mucho miedo en el estudio de su letra y que, a nivel sonoro, es la canción con valencia, bailabilidad y energía más bajas.

Gráfico 2. Valencia de las canciones de la muestra

Gráfico 2

Elaboración propia. 

Además, tal y como se puede observar en la figura anterior, esta canción marca el inicio de una consecución de canciones más tristes a nivel sonoro (no a nivel léxico) de la que no sale hasta que se entra en los años 2000 y en la que se vuelve a caer con “La revolución sexual”. De entre todas ellas, es interesante destacar el caso de “Go West”, que siendo una de las pocas canciones con sentimiento positivo pleno en cuanto a su letra, obtiene una de las menores valencias a nivel sonoro.

Conclusiones del análisis psicológico

Las canciones que conforman el canon español LGBT+ transmiten, en la mayoría de los casos, un gran sentimiento positivo. No obstante, las canciones LGBT+ españolas tienden a ser negativas, mientras que las canciones foráneas tienden a ser positivas. Las canciones LGBT+ transmiten como emociones principales alegría, expectación y confianza. Asimismo, varias canciones incorporan en sus letras palabras muy vinculadas a la cultura del colectivo (sobrevivir, fuerza, noche, joven, reina, etc), que catalizan el proceso de apropiación por el mismo.

Las características sonoras de la música LGBT+ son muy similares a las características sonoras de la música general, aunque con una bailabilidad y energía ligeramente mayores. El grado de positividad o negatividad que se extrae del mensaje de una canción puede ser contrario a los sentimientos que el oyente recibe inconscientemente a nivel léxico y sonoro (por ejemplo, “A quién le importa”). Además, los sentimientos y emociones transmitidos a nivel léxico pueden ser totalmente diferentes a los que son transmitidos a nivel sonoro (por ejemplo, “Go West”).



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