Sábado 23 de Enero de 1909
DEL GENERAL MANSILLA
PÁGINAS BREVES
París, diciembre 31.
Diciembre nos ha favorecido con el IV volumen del señor Gabriel Hanotaux[1] sobre la Histoire de la France Contemporaine[2].
Dice entre mil otras cosas notables que son como revelaciones, que en los círculos católicos se suele afirmar que fue la alianza con la Monarquía la que hizo impopular a la Iglesia, lo que es una inversión de la verdad, pues fue la alianza de la Monarquía con la Iglesia la que hizo que los franceses rompieran con las grandes tradiciones monárquicas; y que eso es lo que estudiando la política de Francia durante los últimos treinta años puede verse como factor determinante:
“Si nous sommes devenus impopulaires c’est moins en qualité de monarchistes qu’en qualité de cléricaux[3]”, son sus propias palabras.
El señor Hanotaux* en páginas transparentes explica el anticlericalismo de Gambetta[4]. Y demuestra cómo es que, aunque lo llamara “el enemigo”, estaba muy lejos de inclinarse a las persecuciones religiosas que hemos visto después.
Tienen sumo interés las páginas dedicadas a las relaciones tan curiosas cuanto cuestionables entre Gambetta y el conde Henckel von Donnersmarck[5]. Son ingenuas, al parecer, pero no justifican esa intimidad con un enemigo de su país.
La célebre madame Paiva[6], cuyo hotel en los Champs Élisées es tan conocido, centro social y de intrigas, figura entre tantos personajes con los que Gambetta tenía estrechas relaciones; personajes que no pertenecían a su comunión política y que más de una vez lo expusieron a sospechas infundadas.
El apellido original de esta cortesana, no sé qué otro nombre darle, llamada “la Monarquía de Paiva”, era Teresa Lachmann. Era judía, de obscuro linaje. Fue agente secreto de Bismarck y a las comidas y tertulias asistían Saint Beure, Tainel[7], Emilio de Girardin[8], Arsene Houssaye[9] y otros. Era aquello un pandemónium.
No sé qué se hizo la judía. Su hotel no hace mucho se había convertido en uno de los restaurants más caros de París.
Claro está que un libro de esta naturaleza, si al lado de muchísimo nuevo contiene no poco sabido, claro está que eso no disminuye en lo mínimo su enseñanza.
En estos momentos, sobre todo, la parte que el señor Hanotaux* consagra a lo que llamaremos “Los problemas del cercano Oriente” es en verdad luminosa.
Bismack resulta, su política mejor dicho, como fotografiada. Y el historiador francés merece fe por dos razones, entre otras: su reconocida imparcialidad y su espíritu investigador; a lo que hay que agregar lo que ha podido saber por haber sido ministro de relaciones exteriores.
Termina este volumen con la muerte de Gambetta que, como ustedes lo recordarán, fue la consecuencia de un accidente: se hirió en la mano con un revólver.
Meditando me inclino a pensar que el caudillo que organizó la defensa murió en su hora. No todos tienen esta suerte.
La ley sobre “Pensiones a la vejez” comenzará a regir el l º de enero 1909.
En esa fecha y en las siguientes: ¡salud y bendición apostólica!
La dicha ley no es definitiva estando a las declaraciones del ministro Asquith[10]. Como todas las leyes inglesas de carácter social es larga, detallada, prolija. Sus rasgos prominentes son los que voy a esbozar.
En su sistema el gobierno ha suprimido deliberadamente toda contribución individual. No pagarán por consiguiente impuesto alguno los futuros pensionistas.
Toda persona de sesenta años puede hacer valer sus derechos al retiro.
Si su demanda es reconocida válida, deberá declarar la cifra exacta de sus rentas sea cual sea su procedencia.
Si esa renta es inferior a 12 chelines 1 penique (15 francos 10 céntimos), por semana le será acordada una ayuda para completar la cifra de 13 chelines (16 francos 35 céntimos).
El máximum de la pensión no podrá exceder de 6 francos 25 céntimos por semana e irá disminuyendo por unidad de un chelín, siendo el mínimum 1 chelín, es decir, un franco 25 céntimos.
(¡Qué bicoca!, dirá el necesitado argentino. ¡Eh! Aquí, no se hila como ahí).
Los derechos a la pensión están sujetos a ciertas condiciones.
Es menester tener setenta años, ser súbdito británico o naturalizado desde veinte años. Tener una renta anual inferior a 850 francos y 20 céntimos. Haber vivido toda la vida en Inglaterra o no haber estado ausente más de ocho años durante los veinte años que preceden la solicitud de retiro.
Dos ancianos casados tienen derecho al retiro tanto el uno como el otro siempre que sus rentas juntas divididas por 2 no excedan 850 francos.
Las restricciones al retiro son numerosas.
De aquí que muchos ancianos han preferido este año apelar a la “caridad particular” en vez de dirigirse a la Asistencia Pública.
Los que han sufrido una pena de prisión sin tener la opción de una multa (es decir una pena infamante, pues como se sabe en Inglaterra toda persona condenada a una multa puede elegir la prisión) no tiene derecho al retiro.
La prueba de la edad es una dificultad. En Inglaterra, la declaración de nacimiento no es obligatoria sino desde 1837, en Irlanda desde 1864 y en Escocia desde 1855.
En esas fechas no había registro civil en el Reino Unido. Consistía este, en todo caso, en unos apuntes cronológicos anotados en las hojas en blanco que tiene la Biblia de familia.
Se sabe que este servicio de pensiones exigirá unos 25 millones de libras; lo que no se sabe es de dónde sacará el gobierno ese dinero, para empezar, que el año próximo, dicen, será peor, como tantas otras cosas en el climatérico 1810.
Un libro que se hace leer es el del doctor Eusebio Gómez[11], ¡y no es poco!
Me lo envía, se lo agradezco.
¿Qué quiere que le diga después del prólogo con que lo presenta el doctor Ingenieros[12]?
Los males que pasa en revista, prostitución y usura, son viejos como el andar a pie.
Combatirlos es un deber. Suprimirlos un ideal que no veremos realizado, ni el autor de La mala vida en Buenos Aires[13], que es joven, ni yo, que ya voy descendiendo hace rato el valle de la vida.
La cuestión es de lo más espinosa. ¿Dónde es más intenso el mal, las dos plagas, en los bajos fondos harapientos o más arriba, donde brillan el brocato y las perlas más o menos finas?
En una esfera vive el “atorrante”, vocablo argentino creo, en la otra el parásito, y Shylock[14] en ambas dos explotando las humanas miserias, las flaquezas de la carne o de la vanidad.
Ya Plauto lo dijo: “Homo homini lupus[15]”.
Si es así, y así pienso que es, y si no podemos cambiar la esencia de las cosas ni fabricar otro mundo, vamos andando, amigo Gómez, cada cual con su cruz, y si en la senda hallamos el reptil hay que aplastarlo.
A qué seguir.
Ingenieros recuerda a Dante: “Per me si va nella cita dolente[16]”.
Y Gómez concluye citando al filósofo que aseguraba que “la civilización es solo la historia del dolor humano”.
Estamos entre la espada y la pared; opto por los padecimientos de la moderna cultura.
Solo en la tumba no se padece.
Tomen ustedes nota y sigan el ejemplo, que harán obra de higiene.
Los diarios ingleses se ocupan mucho, desde hace días, de una comisión investigadora del estado sanitario de las escuelas primarias.
Dicha comisión ha hecho constar particularmente, y sobre ello insiste, que los niños que se limpian los dientes son poco numerosos.
No ha sido en vano.
El Daily News[17] significaba, en efecto, hace dos días la iniciativa tomada por una directora de escuela la cual, para vencer la apatía de los padres de los niños, ha fundado un “Club de escobillas de dientes”, cuyos miembros, que son todos los niños de la escuela, están obligados a tener una escobilla de dientes y a usarla.
Dientes sucios dicen los ingleses, a más feos, son foco de infección.
Cuando estuve entre los indios ranqueles observé que si no tenían escobillas de dientes se enjuagaban mucho la boca. Se escarbaban con gruesas espinas, y dientes picados no se veían (¿la causa, aparte de estos cuidados?). Tampoco había entre ellos tísicos, yo no los vi. Ya alguna vez he hablado extensamente de esto.
Los americanos del norte no quieren que ningún invento moderno los tome de sorpresa.
Han tratado así de saber: ¿qué resultados podría en una guerra dar el empleo de los globos?, y ya lo saben experimentalmente.
El señor Knobes Hill ha hecho una ascensión sobre la ciudad de Los Ángeles y desde las alturas ha arrojado una cantidad de sacos de confites.
Si hubieran sido explosivos, Los Ángeles no existirían sino como Pompeya.
No estaba esto en los libros de los conferenciantes de La Haya.
De este modo ya no habrá en lo futuro fronteras seguras para el contrabando.
Los globos pueden remontarse hasta alturas invisibles y ¡adiós vigilancia aduanera! Diré como Rochefort[18]: ¿será el fin del mundo lo que Santos Dumont[19] nos prepara?
Y a propósito. Este Santos Dumont siendo brasilero, ha hecho conocer más el Brasil en Europa que todo lo que sus gobiernos gastan en oficinas de propaganda y subvenciones a diarios y revistas.
No está dando buenos resultados la ley escolar francesa de 1902.
Ha dicho así el señor Doumer[20] en la discusión del presupuesto, con palabras elevadas dignas de notarse esto: “La cuestión pedagógica es cuestión de patriotismo y por ende la de la lengua, patrimonio del genio de nuestra literatura”.
Antes de 1902, en efecto, el estudio del griego y del latín contribuía a fortificar la lengua francesa.
¿Qué está pasando ahora?
Que el conocimiento de la literatura francesa declina, en cambio un poco, muy poco, el saber de lenguas vivas extranjeras.
El bachillerato es un buen instrumento para registrarlo.
Oigan ustedes. Habla un examinador.
Los temas en general no han sido mal elegidos. Pero es deplorable el modo como han sido entendidos.
Un candidato lo tiene a Boileau[21] como contemporáneo de Luis XIV.
Otro habla de la hostilidad del público respecto de “El Cid”.
No seguiré con otros adefesios, sin dejar de mentar estos que son de chuparse los dedos.
“Tartufo es un ataque a la religión, que, por otra parte, no existía”.
“La Fontaine ha manchado el manto de las musas”.
Afortunadamente la cuestión “pedagogía” está en buen camino entre nosotros.
En gran parte se lo debemos a Sarmiento. No es poco. Sus yerros en otras direcciones desaparecen ante tamaño servicio. Sí, a él le debemos el que se haya cristalizado en el alma argentina que “la idea de la educación es una idea de devenir, la concepción de las cosas, y entre las cosas están los sentimientos y las facultades morales”. En una palabra, que educar es servir a todo lo que hay de más noble en el hombre.
Continúa la crisis de Oriente.
Es el hecho.
No hay discusión posible sobre eso.
Pero, ¿hasta cuándo durará?
Pronto hará tres meses desde que el ministro Isvolsky lanzó su circular interrogando a las potencias, y de entonces acá, no se ha dado un paso más adelante en el sentido de una solución.
Los tiempos son de verdades disminuidas y de grandes incertidumbres.
Nadie se atreve a afirmar categóricamente su sentir.
Sin duda alguna que los amigos de la paz tienen por qué felicitarse de que un gesto irreflexivo, brutal, no haya desde el principio, producido una conflagración general.
Pero, ¿no se habrá reculado para que el salto que venga sea más violento?
Y la primavera, ¿no será el momento que se espera para que estalle lo que ya está acumulado bajo las nieves invernales?
¿Qué significan los doscientos cincuenta mil hombres, por lo pronto, concentrados sobre las fronteras de Serbia?
¿Qué significan los preparativos de Serbia y Montenegro?
El “boycottage” de las mercaderías austro-húngaras continúa metódica e implacablemente.
La Rusia observa una reserva sospechosa y el tono de los principales diarios es más bien agresivo.
Y si el Austria se mueve guardando silencio, la Alemania no pierde ocasión de alzar su voz y ayer mismo un diario oficioso decía: no, el Imperio germánico no le dará a su aliada consejo alguno que pueda implicar la mínima humillante debilidad.
Los espíritus no se calman. Vive agitada la Europa entera, dentro de un círculo de disimulos, y los mismos diplomáticos no insisten en que se reúna cuanto antes la Conferencia, tanto temen que sea un fracaso el provocar la explosión fatal…
Prefieren esperar. ¿Qué esperan?
En cuanto a las potencias que no están directamente interesadas en el conflicto, y que estarían indicadas para mediar, ninguna de ellas se atreve a abrir la boca.
Francia está entre la espada y la pared, nada se atreve a insinuar siquiera y, quién sabe si su destino no es ser parte activa en un conflicto que no habrá podido evitar.
Tal es la situación y no otra; acertar es tan difícil en coyunturas tan intrincadas como la presente que bien puede ser que cuando estas líneas estén llegando a la tierra, bien puede ser que el estallido se resuelva en una aurora boreal de paz y tranquilidad general.
A ver, pues, paisanos, produzcan ustedes algo por el estilo en 1910. Yo nada puedo prometerles. La juventud se fue y con ella no pocas ilusiones.
Cierto que queda la fe, una gran fila, aunque a veces suelo pensar: ¿a dónde van? Analizo, veo las causas y sus efectos, los principios y las consecuencias, no arribo a la síntesis.
Un bonito problema está a la orden del día de los estadistas, problema de filosofía o moral política.
Se refiere a la triple alianza*. La ha suscitado la última discusión en el parlamento italiano, discusión en la que hubo hasta lágrimas, abrazándose enternecidos gubernistas y opositores todos ellos elocuentísimos.
Es este el problema: si tres naciones celebran un acuerdo y una de ellas procede tuertamente, ¿deben las otras dos sostenerla aunque como ella no piensen?
Italia dice no. Alemania dice sí.
¿Cuál tiene razón?
Es claro, Austria-Hungría concuerda con Alemania.
Y ustedes, ¿qué dicen?
Hasta la semana próxima, y para que no se desanimen en 1909, tienen ustedes cuanto se puede vivir.
La señora Mihaly Levendel, nacida en 1788, acaba de festejar su cumpleaños rodeada de más de trescientos hijos, nietos, biznietos, tataranietos y choznos, gozando de buena salud y de excelente memoria.
Nació y allí reside en Nogy Kavoly, Hungría.
¡Qué prospecto! 120 para Mihanovich, Mauricio Mayer y otros austro-húngaros ya argentinos de corazón.
Con cierta satisfacción de amor propio termino esta página.
Donde tantos no han visto bien yo he visto claro.
Dice Le Temps[22] del 27 de diciembre (y otros, más o menos como él):
“La cuestión de Oriente ha tenido ya, durante el curso de la historia, terribles despertamientos. Cuidado con provocarlos de nuevo. La diplomacia de las grandes potencias ha sido desde hace tres meses incurablemente mediocre, más que el genio desencadena a veces los grandes conflictos”.
Al día siguiente, hablando sobre el mismo tema, a propósito de la nota austríaca, acusa de recibo a la rusa:
“On trompe l’ Europe (engañan a la Europa) dándole como probable una entente que a la hora de ahora es tan problemática como era en octubre…”.
Pero mientras ellos han estado acentuando la nota optimista, yo ya en octubre les decía a ustedes incitándolos a aprovechar la bonanza: “Asistimos a la feria de la hipocresía y de la perfidia.”
- Albert Auguste Gabriel Hanotaux, conocido como Gabriel Hanotaux, (1853-1944) fue un hombre de estado e historiador francés, diplomático y ministro de asuntos exteriores. ↵
- Hanotaux, Gabriel. Histoire de la France contemporaine, 1871-1900. 4 Vols. París: Ancienne Librairie Furne, 1903-1908.↵
- “Si nos hemos vuelto impopulares, es menos como monárquicos que como clérigos”. ↵
- Léon Michel Gambetta (Cahors, 1838-Ville-d’Avray, 1882) fue un político republicano francés muy influyente durante la Tercera República Francesa. (VIAF: 61559644). ↵
- El conde Leo Victor Felix Henckel von Donnersmarck (Bartenstein, 1785–Ilmenau, Turingia, 1861) fue un chambelán prusiano, consejero secreto del gobierno y botánico. (VIAF: 29871721). ↵
- Esther Pauline Thèrése Blanche Lachmann, conocida como Blanche de Païva o La Païva (Moscú, 1819-Swierklaniec, antigua Neudeck, 1884), fue una de las cortesanas más exitosas y populares de la Francia del siglo xix. (VIAF: 42904767). ↵
- No hemos encontrado referencias asociadas a los nombres Saint Beure Tainel, suponemos que los nombres originales deben poseer otra grafía. Está claro que se trata de artistas o intelectuales prestigiosos de finales del del siglo XVIII París ino.↵
- Émile de Girardin (París, 1806-París, 1881): periodista, publicista y político francés. Creador de la teoría del doble mercado, fundador de La Presse (1836).↵
- Arsène Houssaye (1815–1896) fue un novelista y poeta francés. (VIAF: 51690988). ↵
- Herbert Henry Asquith (1852-1928) fue Primer Ministro del Reino Unido por el Partido Liberal entre 1908 y 1916. Es considerado por algunos historiadores el líder de guerra más destacado de Inglaterra durante el S.XX.↵
- Eusebio Gómez (Rosario, 1883-Buenos Aires, 1954) fue un criminalista, jurista y profesor de derecho. Se graduó de abogado en 1902 en la Universidad de Buenos Aires con una tesis sobre Sugestión y responsabilidad criminal. Se formó en la escuela positivista italiana de Derecho Penal y recibió influencia de Enrico Ferri. Concebía que en el proceso penal se debían investigar también los factores sociales y económicos que incidían en los delitos. (VIAF: 21758682). ↵
- José Ingenieros (Palermo, Italia, 1877-Buenos Aires, 1925) fue un médico, psiquiatra, psicólogo, criminólogo, sociólogo, filósofo, masón, escritor y docente ítalo-argentino. Fue un ensayista crítico, representante destacado del pensamiento positivista, sobre todo en sus primeros años. También fue uno de los fundadores del socialismo en Argentina, aunque no participó orgánicamente en la actividad partidaria. Sus aportes al socialismo y a la psicología los basa, además de sus conocimientos científicos universitarios, en sus conocimientos sobre ocultismo y teosofía, de la cual fue defensor durante muchos años de su vida. Autor prolífico, entre sus obras, cabe mencionar: La locura en la Argentina (1907), Sociología argentina (1908), Archivos de Psiquiatría y Criminología (1910), Principios de psicología (1911), El hombre mediocre (1913), Hacia una moral sin dogmas (1917), Evolución de las ideas argentinas (1918). (VIAF: 40322398). ↵
- Gomez, Eusebio. La mala vida en Buenos Aires. Prólogo del Dr. José Ingenieros. Buenos Aires: Juan Roldán, 1908. (Hay un ejemplar digitalizado en la BNMM: https://acortar.link/IZQxYC). ↵
- En la obra de Shakespeare, El mercader de Venecia, el usurero judío –y antagonista del bondadoso Antonio, protagonista de la obra– se llama Shylock. ↵
- “El hombre es un lobo para el hombre”. ↵
- La estrofa completa, de la Divina comedia, es: “Per me si va ne la citta dolente / per me si va ne l’etterno dolore, / per me si va tra la perduta gente”. [“Por mí se va a la ciudad doliente, / por mí se ingresa en el dolor eterno, / por mí se va con la perdida gente].↵
- El Daily News fue un diario editado en Londres entre 1846 y 1930. Fue creado por el escritor Charles Dickens, quien fue también su primer editor. Nació como un encarnizado rival ideológico del diario de derecha Morning Chronicle. Tras editar 17 números con relativo fracaso comercial, Dickens delegó la tarea en su amigo y periodista John Forster. El diario tuvo diversos editores y diversos nombres, conforme se fue fusionando con otras publicaciones, hasta quedar absorbido en 1930 por el diario de centro-izquierda News Chronicle. (Extractado y traducido de Rosetti Archive. En línea: https://acortar.link/NyIj6N. ↵
- Victor Henri Rochefort, Marqués de Rochefort-Luçay (París, 1830–París, 1913) fue un periodista, político y autor teatral francés. Entre sus obras, cabe mencionar: Les Petits Mystères de l’Hôtel des Ventes (1862), volumen que reúne sus críticas de arte, Les Dépravés (Geneva, 1882), Les Naufrageurs (1876), L’Évadé (1883), Napoléon dernier (1884), Les Aventures de ma vie (1896). (VIAF: 68935107). ↵
- Alberto Santos Dumont (1873-1932) fue un pionero de la aviación, inventor e ingeniero brasileño. (VIAF: 19819569). ↵
- Paul Doumer (Aurillac, 1857-París, 1932) fue un político francés, que ocupó diversos cargos políticos en el país, incluyendo el de Presidente de Francia desde 1931 hasta su asesinato en 1932. Aunque inició su carrera política con el Partido Radical y Radical Socialista, su ideario político se fue escorando progresivamente hacia la derecha. Fue igualmente miembro de la Masonería. (VIAF: 46796138). ↵
- Nicolas Boileau (París, 1636-París, 1711) fue un poeta y crítico francés. Se conocen de él cuatro poemarios –Les Satires (1660), Épîtres (1674), L’Art poétique (1674) y Le Lutrin (1674)– y cuatro ensayos –Traité du sublime (1674), día logue sur les héros de roman (1688), Réflexions critiques sur Longin (1694) y Lettres à Charles Perrault (1700)–. (VIAF: 299253454). ↵
- Le Temps fue uno de los diarios más importantes de París. Se publicó entre el 25 de abril de 1861 y el 30 de noviembre de 1942. De orientación centro-derecha, fue fundado en 1861 por Edmund Chojecki (que firmaba con el seudónimo de “Charles Edmond”) y por Auguste Nefftzer. Todos sus números se encuentran digitalizados en Gallica. ↵






