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4 ¿Quién es quién?
Perfiles de ministros y ministras

Trayectorias socioeducativas.[1] Ministros y ministras con orientación en Economía y Administración de Empresas, alta calificación y formación en Estados Unidos

El discurso sobre la eficiencia y la importancia de los expertos se acompañó con un gabinete que estaba en sintonía con ese mensaje. Con la excepción del caso de Brasil, que conformó sus ministerios manteniendo la tendencia de reclutamiento de cuadros políticos, el resto de los países mostró rasgos similares en sus ministerios. La presencia de economistas, administradores de empresas, ingenieros o ingenieras en los gabinetes fue un rasgo notable. Si bien es cierto que el incremento de personas con formación en economía es una tendencia que se observa a nivel global desde 1989 (Markoff y Montecinos, 1994; Dezalay y Garth, 2002), la profundización de ese sesgo y la extensión en las diferentes carteras son rasgos que caracterizaron estas experiencias de gobierno. Pero, como ya hemos dicho, el dato más relevante es que los presidentes, es decir, quienes definen en última instancia los destinos del país, son ellos mismos empresarios. No estamos frente al caso de un político que designa a un economista “exitoso” en la cartera de economía, sino frente a empresarios que designan en varias de las carteras de su gobierno a personas que provienen del mundo empresarial con una visión de mercado.

Miremos caso por caso. Michel Temer en Brasil se recibió de abogado, una carrera históricamente asociada al mundo de la política, mientras que el resto de los presidentes presenta trayectorias atípicas. Mauricio Macri es ingeniero egresado de la Universidad Católica y se convirtió en el primer presidente del país con formación en una institución privada; también hizo un posgrado en finanzas en la Universidad de Columbia, Estados Unidos. Vicente Fox estudió Administración de Empresas en una universidad privada perteneciente al estado de Guanajuato, y realizó una Diplomatura en Alta Gerencia en la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, Estados Unidos. Sebastián Piñera es ingeniero, egresado de una universidad privada confesional, y realizó un Máster y un Doctorado en Economía, también en Harvard. Álvaro Uribe es abogado de una universidad pública estatal del departamento de Antioquia y, al igual que los dos presidentes anteriores, realizó estudios de Administración y Gerencia en Harvard. Antonio Elías Saca no terminó sus estudios de periodismo en la Universidad de El Salvador porque rápidamente se sumergió en la vida laboral y empresarial. Horacio Cartes realizó una formación técnica en una institución vinculada al mundo de la aviación en Estados Unidos. Pedro Pablo Kuczynski estudió una carrera interdisciplinaria de filosofía, política y economía en la Universidad de Oxford en el Reino Unido; tiempo después realizó una Maestría en Políticas Públicas en Princeton, Estados Unidos.

Salvo Temer y Saca, este último porque no completó ningún estudio superior, el resto de los presidentes se formó en los Estados Unidos, ya sea en sus estudios de grado o posgrado. Yves Dezalay y Bryant Garth, en su trabajo La internacionalización de las luchas por el poder. La competencia entre abogados y economistas por transformar los Estados latinoamericanos (2002), donde estudiaron los casos de Argentina, Brasil, Chile y México, llamaron la atención sobre esa tendencia, aunque su profusa investigación culminaba en los albores del siglo XXI. Decían allí: “Es fácil encontrar […] economistas que hablan el mismo idioma, tienen experiencias educativas similares, se conocen uno con otro y enfocan los problemas de la economía y el Estado desde una perspectiva idéntica” (Dezalay y Garth, 2002: 60).

Sus carreras se entrecruzan mediante oficios semejantes prestados en instituciones financieras internacionales o cuando son recibidos como profesores visitantes o incluso de permanencia asegurada (tenure-track professors) en los Estados Unidos. Estos sujetos se encuentran mucho más estrechamente conectados a los Estados Unidos que los abogados cosmopolitas al continente europeo (Dezalay y Garth, 2002: 60).

Se forman en ideas cosmopolitas, con patrones universalistas y lenguajes enlatados idénticos. En esas redes se consolidan la ideas económicas neoliberales y globalizantes que hacen la base del discurso legitimador acerca de “qué es lo que deben hacer las economías”. Las fundaciones, las organizaciones no gubernamentales (ONG), los think tanks y las distintas redes trasnacionales fortalecen estos vínculos y códigos compartidos. Estos organismos intermedios son una de las formas de integración de las élites. Los estudios de abogados, consultoras, empresas de publicidad y los llamados think tanks ejercen tareas de apoyo legal, tributario, ideológico y reputacional para esa cúpula corporativa nacional-extranjera (Durand, 2019).

Así como existen estas tendencias universalizadoras, también hay sesgos propios de cada país que responden a características históricas. Cuando revisamos el tipo de universidades donde estudiaron los ministros y las ministras, advertimos que en Argentina, Brasil y México la mayoría de ellos se formó en universidades públicas, en coincidencia con el histórico prestigio que poseen las instituciones universitarias de esos países. También en el caso de Paraguay es alto el número de quienes se formaron en universidades públicas; caso contrario ocurre en países como Chile, Perú, Colombia y El Salvador, donde la mayoría de las figuras del gabinete se formó en universidades privadas, laicas o confesionales.

Otro rasgo que se observa es el alto grado de calificación, donde la mayoría posee estudios de posgrado. En general, como ya vimos en el capítulo tres, son presentadas como personas que tienen las “mejores” credenciales técnicas para ocupar los lugares. En concordancia con lo que ocurre con el nivel de grado, se observa una importante tendencia hacia la formación en áreas de economía, finanzas y administración de empresas. La opción por los estudios de posgrado en los Estados Unidos aparece como primera alternativa en cinco países, y como segunda opción en tres. Y si se estudian los ocho países de conjunto, la opción por la formación estadounidense supera a todas las otras. Por contraste, son muy pocos funcionarios formados en otro país de América Latina.

Gráfico 1. Distribución por tipo de universidad en carrera de grado por país (362 casos)
Argen­tina Brasil Chile Colom­bia El Salvador México Para­guay Perú

Pública

73,0 % 47,7% 21,0 % 16,7 % 11,8 % 69,4 % 53,8 % 26,7 %

Privada laica

10,8 % 35,4 % 9,9 % 42,9 % 41,2 % 27,8 % 7,7 % 26,7 %

Privada confesional

16,2 % 12,3 % 67,9 % 31,0 % 5,9 % 2,8 % 23,1 % 46,7 %

Extranjero

 0,0 % 4,6 % 1,2 % 9,5 % 41,2 % 0,0 % 15,4 % 0,0 %

Total

100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 %

Privadas + extranjero

 27,0 % 52,3 % 79,0 % 83,4 % 88,3 %  30,6 %  46,2 % 73,4 %

Fuente: OBLAT.

Gráfico 2. Distribución por carrera de grado (agrupadas) por país (370 casos)
Argentina Brasil Chile Colombia El Salvador México Paraguay Perú
Abogacía y Ciencias Jurídicas 27,0 % 46,2 % 36,6 % 23,8 % 26,3 % 37,8 % 23,3 % 17,8 %
Economía, Administración de Empresas, Ingeniería 43,2 % 33,9 % 47,6 %  64,3 % 42,1 % 43,2 % 34,9 % 48,8 %
Arte y Cultura  0,0 % 0,0 % 2,4 % 0,0 %  0,0 %  0,0 % 0,0 % 2,2 %
Comunicación y Medios 2,7 % 1,5 % 4,9 % 2,4 % 0,0 %  0,0 % 0,0 % 0,0 %
Diplomacia y Relaciones Internacionales  0,0 % 0,0 % 1,2 % 0,0 % 0,0 % 0,0 % 4,7 % 0,0 %
Militar, Defensa y Seguridad 0,0 %  0,0 % 0,0 % 0,0 % 10,5 % 5,4 % 9,3 % 4,4 %
Educación  0,0 % 1,5 % 0,0 % 0,0 % 5,3 % 2,7 % 2,3 % 4,4 %
Medicina 5,4 % 3,1 % 3,7 % 4,8 % 5,3 % 2,7 % 7,0 % 4,4 %
Psicología  0,0 % 4,6 % 0,0 % 0,0 % 0,0 % 0,0 % 2,3 % 0,0 %
Sociología y Ciencias Humanas 8,1 % 4,6 % 2,4 % 4,8 %  0,0 % 5,4 % 2,3 % 13,3 %
Otras 13,5 % 4,6 % 1,2 %  0,0 % 10,5 % 2,7 % 14,0 % 4,4 %

Fuente: OBLAT.

Prácticamente la totalidad de ministros y ministras poseen estudios universitarios. Con relación al tipo de universidades, Argentina, México y Paraguay son los países con mayor porcentaje de funcionarios y funcionarias que se formaron en universidades públicas (en todos los casos superan el 50 %), y la suma de las instituciones privadas (laicas y confesionales) y las extranjeras no llegan a superar a las instituciones públicas. En Brasil el porcentaje de las universidades públicas es alto, aunque no llega al 50 %, y la suma de las instituciones privadas y extranjeras lo supera. En el resto de los países, se destaca la formación en instituciones privadas: en Colombia y El Salvador hay una primacía de las universidades privadas laicas y, en Chile y Perú, de las confesionales (gráfico 1).

Respecto de las carreras (gráfico 2), observamos que, salvo el caso de Brasil, donde identificamos una cierta continuidad de las élites estatales, en el resto de los países el número de ministros y ministras formados en disciplinas vinculadas al mundo económico, la ingeniería y la administración de empresas es el más alto. Incluso superan a las personas con formación en Abogacía, una carrera tradicionalmente vinculada al mundo de la política. Los economistas han sido el grupo de profesionales que más creció en las burocracias ejecutivas, y progresivamente desplazaron a los tradicionales grupos provenientes del mundo del derecho. Aunque esta tendencia, que se ha manifestado desde las últimas décadas, es un rasgo que se profundizó con los gobiernos con sesgo empresarial. Según Verónica Markoff y John Montecinos (1994), la escala y complejidad de las actividades de los Estados contemporáneos es una dimensión que explica estos requerimientos del proceso de reclutamiento de cuadros. La gestión macroeconómica y las políticas de planeamiento se han convertido en tareas centrales. Al mismo tiempo, la interdependencia entre las economías nacionales, o, dicho en otros términos, la cada vez más pronunciada globalización del mercado de capitales, dota de mayor poder y –aparentemente– capacidad de gestión a quienes poseen los vínculos y las redes internacionales del mundo económico global. La transnacionalización y financiarización del capital como proceso global constituye un elemento condicionante para la colocación de personas que comprendan aquella lógica y sepan interactuar. Veremos ahora los estudios de posgrado en los que se confirma la tendencia que observamos en las carreras de grado.

Gráfico 3. Lugar de realización de los posgrados en los ocho países
(263 casos)

graf1cap3 torta

Fuente: OBLAT.

Gráfico 4. Lugar de realización de los posgrados en cada país (263 casos)
Argen­tina Brasil Chile Colom­bia El Salvador México Para­guay Perú
En el país de origen 42,9 % 64,4 % 16,1 % 29,4 % 20,0 % 50,0 % 20,0 % 29,3 %
En el resto de América Latina 9,5 %  0,0 % 0,0 % 0,0 % 40,0 % 0,0 % 14,3 % 22,0 %
En Estados Unidos 28,6 % 24,4 % 50,0 % 47,1 % 20,0 % 34,6 % 40,0 % 34,1%
En Europa 14,3 % 8,9 % 30,4 % 23,5 % 20,0 % 15,4 % 14,3 % 12,2 %
Otros 4,8 % 2,2 % 3,6 % 0,0 %  0,0 % 0,0 % 11,4 % 2,4 %
Total 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 % 100 %
EEUU + Europa + otros 47,7 % 35,5 % 84,0 % 70,6 % 40,0 % 50,0 % 65,7 % 48,7 %

Fuente: OBLAT.

Del total de ministros y ministras, el 74 % realizó estudios de posgrado (263 casos), un número que muestra la alta calificación de los gabinetes. En el cuadro donde se muestran los ocho países de manera conjunta (gráfico 3), se observa que la mayoría de los ministros y las ministras realizó sus posgrados en los Estados Unidos (38 %). En segundo lugar, aparece la formación en el país de origen (34 %), en tercer lugar en Europa (18 %), y apenas un 7 % estudió en otro país de América Latina. El desplazamiento de la formación en abogacía hacia las áreas de economía y administración de empresas ocurrió en simultáneo con una orientación hacia los Estados Unidos. Ese país es el epicentro de la economía financiera global y se ha convertido en un lugar de paso obligatorio para este funcionariado, como cierta garantía de posesión de saberes técnicos especializados.

Brasil, México y Argentina (gráfico 4) son los casos donde se observa una mayor formación en el nivel de posgrado en el país de origen, superando cualquiera de las otras opciones. Como planteábamos más arriba, los tres países poseen una larga tradición de prestigio de sus universidades públicas nacionales, y esta tendencia se repite en el nivel de formación de posgrado. De los tres casos, se destaca Brasil, donde un 64,4 % realizó su posgrado en el mismo país, muy por encima de las otras alternativas. Interesa destacar el caso de Paraguay, donde en el nivel de formación de grado un número importante optó por las universidades públicas nacionales, mientras que en el nivel de posgrado la opción por los Estados Unidos superó a la del país de origen. Es significativo el caso de Chile, donde el 50 % se formó en los Estados Unidos, y responde a una línea histórica de formación en ese país. Durante la dictadura militar, el conjunto de economistas denominados los Chicago boys, que se habían formado en esa universidad, se incorporaron a los equipos de gobierno de Pinochet e implementaron la política económica neoliberal, tras lo cual dejaron cierto legado en términos de formación. Atrás de Chile, siguen los casos de Colombia y Paraguay. En Perú y El Salvador, la distribución porcentual resulta algo más repartida.

Si se observa la última fila del gráfico 4, la brecha entre la formación en el exterior (Estados Unidos, Europa y otros) respecto de la formación en el país de origen o en algún otro país latinoamericano es muy grande, en particular en los casos de Chile, Colombia y Paraguay. El pasaje por la formación en el exterior, en particular en los Estados Unidos, coloca a estos funcionarios y funcionarias en mejores condiciones de competitividad frente a sus pares y en el podio de “los que saben”, aquellos que han adquirido el conocimiento técnico y los vínculos necesarios para establecer relaciones con el mundo. Inclusive, no pocos ministros entrevistados para esta investigación destacaron el “conocimiento del idioma inglés” y la formación en el “el exterior” como una variable de discriminación positiva.

Gráfico 5. Tipo de carreras de posgrado en los ocho países (263 casos)

graf5cap3 torta

Fuente: OBLAT.

Gráfico 6. Tipo de carreras de posgrado por país (263 casos)
Argentina Brasil Chile Colombia El Salvador México Paraguay Perú
Gestión Pública, Políticas Públicas 9,5 % 22,2 % 1,8 % 14,3 % 0,0 % 30,8 % 20,0 % 14,6 %
Ciencias Jurídicas y Derecho 9,5 % 28,9 % 14,5 % 2,9 % 0,0 % 15,4 % 17,1 % 2,4 %
Ciencias Políticas y Estudios Políticos 4,8 % 2,2 % 9,1 % 17,1 % 0,0 % 3,8 % 2,9 % 2,4 %
Ciencias Sociales y Humanas 9,5 % 4,4 % 1,8 % 5,7 % 0,0 % 7,7 % 8,6 % 17,1 %
Economía, Finanzas y Administración de Empresas 38,1 % 26,7 % 52,7 % 40,0 % 50,0 % 7,7 % 22,9 % 51,2 %
Salud 14,3 % 4,4 % 5,5 % 0,0 % 16,7 % 3,8 % 2,9 % 2,4 %
Ciencias Exactas e Ingeniería 4,8 % 0,0 % 3,6 % 0,0 % 0,0 % 26,9 % 0,0 % 0,0 %
Diplomacia y Relaciones Internacionales 0,0 % 0,0 % 1,8 % 2,9 % 33,3 % 0,0 % 8,6 % 0,0 %
Militar, Defensa y Seguridad 0,0 % 0,0 % 0,0 % 0,0 % 0,0 % 3,8 % 5,7 % 0,0 %
Otros 9,5 % 11,1 % 9,1 % 17,1 % 0,0 % 0,0 % 11,4 % 9,8 %

Fuente: OBLAT.

Gráfico 7. Tipo de carreras de posgrado por ministerios en los ocho países (263 casos)
Carreras de posgrado Jefatura de Gabinete, Planificación, Gestión y Relaciones Exteriores Economía, Agricultura, Producción, Energía y Minas Trabajo, Educación, Salud, Cultura, Ciencia y Tecnología Vivienda, Desarrollo Social, Deporte, de la Mujer Justicia, Defensa, Seguridad y Derechos Humanos Transporte, Comunicaciones e Infraestructura, Ambiente
Gestión Pública/Políticas Públicas 8,3 % 21,7 % 17,2 % 16,7 % 9,1 % 7,4 %
Ciencias Jurídicas/Derecho 11,1 % 4,3 % 6,9 % 6,7 % 50,0 % 0,0 %
Ciencias Políticas/Estudios Políticos 11,1 % 2,9 % 3,4 % 16,7 % 2,3 % 7,4 %
Ciencias Sociales y Humanas 5,6 % 4,3 % 17,2 % 6,7 % 4,5 % 0,0 %
Economía/ Finanzas/Administración de Empresas 47,2 % 56,5 % 25,9 % 26,7 % 11,4 % 48,1 %
Salud 0,0 % 0,0 % 15,5 % 10,0 % 0,0 % 0,0 %
Ciencias Exactas e Ingeniería 0,0 % 5,8 % 5,2 % 0,0 % 0,0 % 11,1 %
Diplomacia y Relaciones Internacionales 5,6 % 0,0 % 1,7 % 6,7 % 4,5 % 0,0 %
Militar, Defensa y Seguridad 0,0 % 0,0 % 0,0 % 0,0 % 6,8 % 0,0 %
Otros 11,1 % 4,3 % 6,9 % 10,0 % 11,4 % 25,9 %

Fuente: OBLAT.

El porcentaje total de ministros y ministras que se formaron en Economía, Finanzas y Administración de Empresas (37 %) supera de manera significativa a cualquier otra disciplina de posgrado, marcando un sesgo de orientación y visión de las políticas de gobierno (gráfico 5). Muy atrás se encuentran las áreas de Gestión Pública, Políticas Públicas y Abogacía, que, si las sumamos, llegan a un total de 28 %, es decir, nueve puntos por debajo de la formación en Economía y Finanzas.

Si se observa el cuadro detallado (gráfico 6), salvo en Brasil y México, en el resto de los países el número de posgrados en Economía, Finanzas y Administración de Empresas supera a cualquier otra área, en coincidencia con el sesgo empresarial que venimos señalando. Los casos más emblemáticos son los de Chile, Perú y El Salvador, donde el 50 % o más tuvieron una formación en esa área. En Brasil y México hay un porcentaje alto de profesionales en las áreas de Abogacía, Ciencias Jurídicas y Gestión Pública. En Brasil, el hecho de ser un gabinete de élites políticas y, en México, uno de transición, como se observó en el capítulo anterior, son algunos indicadores que nos permiten comprender el rasgo distintivo de sus gabinetes en este punto.

Que haya ministros y ministras con formación en áreas de Economía, Administración de Empresas y Finanzas en las áreas vinculadas a asuntos económicos resulta lógico por su incumbencia. La característica que marca el sesgo de estos gobiernos es la presencia generalizada al frente de carteras de distintas áreas, inclusive de aquellas pertenecientes al mundo de la política (gráfico 7). Con excepción de los ministerios de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, donde hay una mayoría de abogados, en el resto de las áreas de gobierno la mayoría posee posgrados en Economía, Finanzas y Administración de Empresas. Llama la atención la importante presencia en áreas como Jefatura de Gabinete, Planificación y Gestión, con un número que asciende al 47 %. Como hemos planteado, economistas y administradores de empresas al frente de la conducción política y la organización general del gobierno es un dato que muestra el sesgo de visión empresarial.

Trayectorias ocupacionales

Para caracterizar a los gabinetes, también estudiamos la trayectoria ocupacional. Antes de ocupar el cargo presidencial, la mayoría de los presidentes habían estado en puestos de menor jerarquía en cargos ejecutivos o legislativos. Macri fue jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; Fox, gobernador de Guanajuato; y Uribe, gobernador de Antioquia. Temer y Piñera ocuparon cargos legislativos y Kuczynski fue ministro en ocasiones anteriores. Solo Saca y Cartes no ocuparon ningún cargo político antes de ser presidentes. Por ello, una de las biografías más comunes de los ministros y ministras fue haber ocupado puestos de menor jerarquía, acompañando a sendos presidentes, y luego haber accedido a la conducción del ministerio. Por tal motivo, en esta investigación tomamos, por un lado, la trayectoria laboral y, por el otro, el último cargo antes de asumir al frente de la cartera.

A partir de los datos que veremos más adelante, identificamos tres tipos de trayectorias: pública pura, pública-privada y privada pura. Entre quienes tienen una trayectoria pública pura, hallamos cuadros políticos que se desempeñaron en cargos electivos o no electivos en el Estado, así como también un perfil de gestión desde el lugar de especialista o técnico. Algunos entrevistados utilizaron el concepto de technopol, un término que define un perfil híbrido en el que se reúnen capitales técnicos y políticos. Entre quienes tienen una trayectoria público-privada, existen dos semblanzas: aquellos que trabajaron en el mundo privado y luego dieron un salto hacia la vida política en cargos electivos o en puestos ejecutivos de menor jerarquía (secretarios, subsecretarios), y quienes alternan entre los ámbitos público y privado; estos últimos, en general, son quienes poseen una base en el mundo privado y se incorporan intermitentemente a la gestión pública, convocados por el presidente de turno. La tercera trayectoria es la privada, es decir, empresarios o CEO, directores, gerentes del mundo empresarial o dueños de consultoras económicas. En muy pocos casos, encontramos personas que provienen del mundo privado y que pertenecen al ambiente académico, artístico o periodístico (Nercesian y Cassaglia, 2020).

Gráfico 8. Trayectoria laboral. Ámbito de desempeño por país (374 casos)
Trayec­toria Argen­tina Brasil Chile Colom­bia El Salvador México Para­guay Perú
Público-privada 75,7 % 37,9% 72,3 % 69,8 % 47,4 % 45,9 % 47,7 % 73,3 %
Pública pura 16,2 % 60,6 % 3,6 % 23,3 % 47,4 % 35,1 % 34,1 % 11,1 %
Privada pura 8,1 % 1,5 % 24,1 % 7,0 % 5,3 % 18,9 % 18,2 % 15,6 %

Fuente: OBLAT.

Gráfico 9. Trayectoria ocupacional. Actividad desarrollada por país (374 casos)*
Actividad Argentina Brasil Chile Colombia El Salvador México Paraguay Perú Total
Manufactura, construcción, actividades inmobiliarias, comercio y transporte 8,1 % 4,5 % 10,8 % 2,3 % 15,8 % 18,9 % 0,0 % 13,3 % 8,6 %
Minería, electricidad, gas, agua, agricultura, ganadería y pesca 16,2 % 3,0 % 9,6 % 11,6 % 15,8 % 8,1 % 2,3 % 8,9 % 8,6 %
Enseñanza, salud, comunicaciones 16,2 % 9,1 % 12,0 % 9,3 % 15,8 % 5,4 % 18,2 % 13,3 % 12,0 %
Actividades financieras, consultorías, servicios empresariales y organismos internacionales 35,1 % 12,1 % 27,7 % 34,9 % 0,0 % 24,3 % 36,4 % 35,6 % 26,7 %
Administración pública 24,3 % 71,2 % 38,6 % 41,9 % 52,6 % 40,5 % 43,2 % 26,7 % 43,3 %
Otras 0,0 % 0,0 % 1,2 % 0,0 % 0,0 % 2,7 % 0,0 % 2,2 % 0,8 %

*Para homologar las actividades en los distintos países, se utilizó la Clasificación de Actividades Económicas para Encuestas Sociodemográficas del Mercosur, cuyas categorías fueron luego agrupadas bajo criterios teóricos relevantes para la investigación.
Fuente: OBLAT.

Gráfico 10. Último empleo antes de asumir el ministerio. Actividad desarrollada por país (371 casos)*
Argentina Brasil Chile Colombia El Salvador México Paraguay Perú Total
Manufactura, construcción, comercio y transporte 2,7 % 0,0 % 4,8 % 2,3 % 6,3 % 8,1 % 0,0 % 4,4 % 3,2 %
Electricidad, gas, agua, agricultura, ganadería y pesca 2,7 % 0,0 % 2,4 % 0,0 % 6,3 % 0,0 % 2,3 % 2,2 % 1,6 %
Enseñanza, salud, comunicaciones 0,0 % 0,0 % 18,1 % 0,0 % 0,0 % 2,7 % 4,5 % 15,6 % 6,7 %
Actividades financieras, consultorías, servicios empresariales y organismos internacionales 10,8 % 12,1 % 26,5 % 27,9 % 12,5 % 13,5 % 22,7 % 20,0 % 19,4 %
Administración pública 83,8 % 87,9 % 48,2 % 69,8 % 75,0 % 75,7 % 70,5 % 57,8 % 69,0 %

Para homologar las actividades en los distintos países, se utilizó la Clasificación de Actividades Económicas para Encuestas Sociodemográficas del Mercosur, cuyas categorías fueron luego agrupadas bajo criterios teóricos relevantes para la investigación.
Fuente: OBLAT.

Chile, México, Paraguay y Perú son los países con mayor presencia de personas con trayectoria privada pura (entre el 15 % y el 24 %) (gráfico 8). A su vez, Chile y Perú se destacan por ser los países con menor porcentaje de ministros y ministras con trayectoria pública pura, es decir, personas que dedicaron toda su trayectoria laboral a funciones en el ámbito ejecutivo, legislativo o de gestión en distintas instituciones estatales. Este dato coincide con los análisis que observamos a lo largo del libro; el país chileno tiene un modelo neoliberal de fuerte raigambre en la sociedad producto de la herencia de la dictadura militar, y en Perú hay una fragilidad estatal y débiles capacidades estales que dificultan la conformación de élites políticas fuertes, sumado a un modelo neoliberal de fuerte arraigo. En el extremo opuesto se encuentra Brasil; es el país con mayor número de personas con trayectoria pública pura, confirmando la tendencia de la presencia de élites políticas en el Estado. Con excepción de Brasil, todos los países exhiben trayectorias mayoritariamente público-privadas.

Con relación a la trayectoria laboral, hay un importante sesgo de orientación en las actividades financieras, salvo el caso de El Salvador (gráfico 9). Argentina y Perú son los dos países con mayor presencia de personas con trayectoria en el ámbito de las actividades financieras, consultorías, servicios empresariales y organismos internacionales, y esta cantidad supera al porcentaje de personas que se dedicaron a la administración pública. En el resto de los países, los números más altos se encuentran en la administración pública, pero en segundo lugar nuevamente aparecen las actividades financieras y organismos internacionales. Este dato se confirma cuando se observa el último cargo antes de pasar al frente de la cartera ministerial (gráfico 10). En todos los países, el mayor porcentaje se concentra en la administración pública y, en segundo lugar, aparecen las actividades financieras, consultorías, servicios empresariales y organismos internacionales. Colombia, Chile, Paraguay y Perú presentan los números más altos con personas cuyo último cargo en la esfera privada provenía de la órbita financiera y extranjera.

En términos comparativos, El Salvador y México presentan mayor porcentaje de ministros y ministras con trayectoria o último empleo en el área de la manufactura (gráficos 9 y 10). Este rasgo coincide con una característica de la economía de ambos países, donde el modelo industrial vinculado a la maquila tiene un gran desarrollo en particular a partir de los 2000. Las industrias maquiladoras están asociadas a la mano de obra barata. Se trata de empresas que se dedican al desarrollo de líneas de producción y montaje de productos realizados “a demanda” de otras empresas más grandes, que pueden ser de origen extranjero o local. Según datos comparativos que tomamos de la CEPAL, de los casos estudiados, El Salvador y México son los únicos donde la manufactura supera en exportación a las materias primas, y esto se debe en gran medida a las maquiladoras.[2]

Argentina, Chile, Colombia, El Salvador y Perú son los países con mayor participación de personas provenientes del mundo empresarial (grafico 11). Por la negativa se destaca el caso de Brasil (70 %), al cual se suman Paraguay (68 %) y México (58 %). En esta investigación tomamos una definición amplia de “empresario”, que incluye a todo individuo que posee al menos una parte de una o varias empresas. Esto incluía a quienes ocupaban cargos altos de dirección en compañías (director, CEO, gerente), con el argumento de que, en la actual dinámica del capitalismo, quien ocupa un cargo de esa jerarquía posee acciones de la empresa, es decir, una parte del capital. Asimismo, suele compartir ciertas sociabilidades, núcleos de interés y compromisos comunes con las empresas.

Si se observa la distribución de empresarios según ministerios, se pueden identificar dos perfiles (gráfico 12). Un conjunto de países muestra una presencia generalizada que excede a las carteras del área económica: Argentina, Chile, Colombia, El Salvador y Perú. Argentina, Colombia, El Salvador y Perú son paradigmáticos, porque hallamos empresarios en ministerios típicamente “políticos”, como son Jefatura de Gabinete, Planificación, Gestión y Relaciones Exteriores. En Colombia, además, sorprende la presencia de empresarios en el área de Justicia, Defensa, Seguridad y Derechos Humanos, tradicionalmente un territorio de juristas. El otro perfil es el de Brasil, México y Paraguay, donde la presencia empresarial se encuentra focalizada en las áreas de Economía, Agricultura y Energía.

Gráfico 11. Desempeño en puestos directivos o es dueño de una compañía (361 casos)

cuadros_libro-02_negro

Fuente: OBLAT.

Gráfico 12. Cantidad de empresarios por ministerios. Resultados por país (361 casos)

graf12cap3banderas

Fuente: OBLAT.

Gráfico 13. Participación en organismos corporativos por país (348 casos)

cuadros_libro-04_negro

Fuente: OBLAT.

Gráfico 14. Participación en organismos corporativos según ministerio en cada país (59 casos)
Argentina Brasil Chile Colombia El Salvador México Paraguay Perú Total
Jefatura de Gabinete, Planificación, Gestión y Relaciones Exteriores 11,1 % 33,3 % 33,3 % 16,7 % 11,9 %
Economía, Agricultura, Producción, Energía y Minas 80,0 % 33,3 % 50,0 % 57,1% 33,3 % 50,0 % 40,0 % 41,7% 47,5 %
Trabajo, Educación, Salud, Cultura, Ciencia y Tecnología 20,0 % 33,3% 16,7 % 20,0 % 8,3 % 11,9 %
Vivienda, Desarrollo Social, Deporte, de la Mujer 22,2 % 16,7 % 25,0% 11,9 %
Justicia, Defensa, Seguridad y Derechos Humanos 42,9% 16,7 % 20,0 % 8,5 %
Transporte, Comunicaciones e Infraestructura, Ambiente 33,3 % 20,0 % 25,0% 8,5 %

Fuente: OBLAT.

Si se observa la totalidad de los países (gráfico 13), alrededor del 17 % de los gabinetes tiene participación en organismos corporativos y gremiales empresariales. En todos los países, la mayoría de quienes participan en esos organismos se encuentra en las carteras de Economía, Agricultura, Producción, Energía y Minas. Este dato muestra una estrecha tendencia que favorece el lobby corporativo en áreas que definen la política económica de los respectivos gobiernos (gráfico 14).

Perfiles sociodemográficos

Gráfico 15. Mujeres al frente de ministerios en los ocho países (381 casos)

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Fuente: OBLAT.

Gráfico 16. Mujeres al frente de los ministerios por país (381 casos)

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Fuente: OBLAT.

Gráfico 17. Distribución por género según ministerios agrupados
(381 casos)

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Fuente: OBLAT.

Si se observan los ocho países en conjunto (gráfico 15), la participación de las mujeres fue baja. Por cada ocho varones al frente de los ministerios, hay apenas dos mujeres. En esta investigación analizamos el cargo más alto dentro de cada cartera, y es probable que, si se estudian los puestos inferiores, la relación proporcional se modifique. Pero aun cuando la participación de las mujeres en los escalafones más bajos pudiera amplificarse, este gráfico muestra el llamado “techo de cristal” de las mujeres en cuanto a la dificultad de alcanzar puestos de mayor jerarquía. La participación en las más altas jerarquías de los gabinetes es muy baja en todos los países y está lejos de alcanzar el 50 % (gráfico 16). Brasil, México y Argentina son los casos con menor participación de mujeres. En Perú, Colombia y Chile, se observa mayor participación, aunque en ningún caso superaron el 31 %.

El gráfico 17 muestra la distribución por género en cada uno de los ministerios en el conjunto de los ocho países. Hay una mayor concentración de varones en las áreas de Economía, Agricultura, Producción, Energía y Minas y Justicia, Defensa, Seguridad y Derechos Humanos, y en las carteras de Jefatura de Gabinete, Planificación, Gestión y Relaciones Exteriores. De estos datos se desprende que no solamente la participación de las mujeres es baja, sino que también hay un criterio de jerarquización de los ministerios donde la conducción económica, el orden judicial y la seguridad y la conducción política se concentran de manera muy significativa en manos de los varones. Y aunque sigue siendo baja, la participación de las mujeres se observa con mayor intensidad en las áreas vinculadas a la protección social: Vivienda, Desarrollo Social, Deporte y Ministerio de la Mujer, Transporte, Comunicaciones e Infraestructura.

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El gráfico 18 muestra la procedencia geográfica de los ministros y ministras. Kuczynski, Macri y Piñera son quienes conformaron un gabinete con menor representación del interior. El mayor porcentaje de ministras y ministros, con más del 50 % en los tres casos, se concentró en las ciudades capitales correspondientes. Este dato se agrava en el caso argentino por tratarse de un país federal. En segundo lugar en cuanto a la distribución geográfica, se ubican los casos de Paraguay, México y El Salvador, donde se observa una concentración moderada en las grandes ciudades, entre el 30 % y el 50 %. Brasil y Colombia son los casos de mayor distribución geográfica, y la ciudad de mayor concentración presenta entre un 27,9 % a un 16,7 %.


  1. Los datos vertidos en este capítulo presentan una versión revisada y ampliada de los informes n.° 1 y 2 publicados por Nercesian y Cassaglia (2019, 2020). La información está actualizada hasta el día 1 de octubre de 2019. Incluye los mandatos cumplidos de todos los gobiernos salvo el de Piñera, que se encuentra vigente al momento de escribir este libro.
  2. En El Salvador, el salto cualitativo se produjo en 2005. Ese año hubo 78,7 % de exportación de manufacturas contra el 21,3 % de productos primarios, y esa tendencia se mantuvo durante los años siguientes. En México el salto más importante se produjo en la década de los noventa, y la tendencia se mantuvo. Específicamente en el siglo XXI, el número más alto de exportación de manufactura se registró en 2016, cuando alcanzó el 83 % contra el 17 % de materias primas (CEPALSTAT, descargados en 2020; sobre México, además, véase Contreras y Munguía, 2007).


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