Hacia una construcción metodológica para proyectar con el ambiente
Vicenta Quallito[1]
Introducción
¿Es necesario hoy, en este escenario mundial actual, remarcar la responsabilidad y el compromiso socioambiental que tenemos todos los arquitectos al hacer ciudades? Trabajamos en uno de los sectores que más aporta a la emisión de gases de efecto invernadero. Los Objetivos del Desarrollo Sustentable indican que, ocupando solo el 3 % del planeta, las ciudades consumen entre el 60 % y el 80 % de la energía.
Más allá de que sean centros vitales de crecimiento económico que contribuyen al 60 % del PBI mundial, representan alrededor del 70 % de las emisiones de carbono mundiales. Durante estas últimas décadas, se generó conciencia entre los ciudadanos, los políticos y los profesionales respecto de estos datos alarmantes.
¿Alcanza la conciencia sola para reducir las emisiones y abordar el cambio climático en las ciudades y en el sector de la construcción? Es un comienzo. Somos en gran parte responsables de ello. Nos lleva a pensar en estrategias, criterios y actitudes de sustentabilidad que es necesario considerar en nuestras acciones. El punto está en cómo abordar estas acciones.
En lo que a mí respecta, mi inquietud pasa por llevar esta preocupación a la enseñanza y el aprendizaje de la arquitectura en las carreras de grado. Hago hincapié específicamente en la formación de grado del arquitecto. Es allí en donde podría generarse el verdadero cambio. Un cambio de paradigma en el proceso proyectual de arquitectura.
Si nos remitimos a los tres principios vitruvianos fundantes que definen a la arquitectura y conforman el marco teórico disciplinar de cualquier plan de estudios de la carrera de arquitectura, diríamos que se enseña y se evalúa que el producto arquitectónico resultante funcione, se sostenga y sea bello o emocione. ¿Es esto suficiente hoy? Es obvio que no lo es.
En las investigaciones desarrolladas en mi tesis doctoral, concluí que existen seis modelos o modos identificables de entender la sustentabilidad en la arquitectura que conviven y se reproducen en los ámbitos de la arquitectura: el normativo, el tecnológico, el High Tech verde, el de diseño, el ambiental, el socioeconómico y el integrado, con sus respectivas variantes. Y que, a su vez, considerando el modo como estos se relacionan con el proceso proyectual, oscilan entre modelos fragmentados y modelos integradores.
Las actitudes y los criterios de sustentabilidad empleados en los modelos fragmentados son independientes al proceso proyectual, incorporando, a la manera de ingredientes inconexos, un par de criterios de poco o nada peso ambiental.
En cambio, en los modelos integradores, los criterios acompañan el proceso a la manera de un checklist o bien son intrínsecos al propio proceso proyectual.
La característica esencial que identifica a los modelos fragmentados es la mirada unidireccional, particionada y segmentada de la sustentabilidad que contempla las estrategias como gadgets[2] agregados a la arquitectura, a la manera de un greenwashing.[3] Los proyectos y las obras de construcción se enmascaran de verde. Green o verde otorga un valor agregado a cualquier producto o servicio o idea.
Este modo fragmentado de entender la sustentabilidad[4] toma, a la manera de recetas de cocina, ciertos ingredientes sustentables y los incorpora al proyecto por lo general cuando ya está avanzado. Desde lo actitudinal, su interés por lo ambiental se debe más a un parecer sustentable que a un ser sustentable.
La representación teórico-gráfica de estos modelos fragmentados de entender la sustentabilidad y la arquitectura, que, en el mejor de los casos, se repiten en los ámbitos académicos, es la que se muestra en la imagen 1.
Imagen 1. Modelo fragmentado: ambientar proyectos

B: belleza
U: utilidad
F: firmeza
E: económica
S: social
A: ambiental
Fuente: elaboración propia.
Se observa que el dominio del objeto de estudio y de enseñanza está centrado en torno a estos principios vitruvianos: belleza, utilidad y firmeza. Y más próximo a lo objetual que a la realidad contextual.
En estos casos los criterios de sustentabilidad están por fuera del dominio del objeto de estudio y se incorporan a la manera de ingredientes. Es decir que tales supuestas posibles categorías centrales del proyecto no lo serían, sino que más bien podrían entenderse como adjetivaciones o calificaciones agregadas al proyecto (vitruviano), o sea, no intrínsecas o sustanciales.
Esto significa que primero proyecto y después pienso en los criterios y las estrategias, agregando paneles solares, juntando agua de lluvia, colocando un techo o una fachada verde o agregando un ventilador eólico, es decir, tratando de suplementar elementos o componentes al proyecto convencionalmente diseñado. Esto es lo que he denominado “ambientar proyectos”.
En los modelos integradores, las estrategias, los criterios y las actitudes son intrínsecos a la arquitectura y se entrelazan al proceso proyectual con una mirada holística y ecológica, como podemos ver en la imagen 2. Vuelvo a reforzar la importancia de cómo abordar estas acciones o estrategias de sustentabilidad. La propuesta es pasar de este modo fragmentado de entender a la arquitectura y a la sustentabilidad a un modelo integrador. Es decir, pasar de ambientar proyectos a proyectar ambientalmente.[5]
Imagen 2. Modelo integrador: Proyectar ambientalmente. Los criterios son intrínsecos al propio proceso proyectual. Los criterios de sustentabilidad se entrelazan con las variables proyectuales a lo largo de todo el proceso

B: belleza
U: utilidad
F: firmeza
E: económica
S: social
A: ambiental
Fuente: elaboración propia.
Una propuesta para la carrera de grado de arquitectura
Llevando este marco teórico general a la práctica propia en una carrera de grado de arquitectura, se consideran dos grandes desafíos:
- Por un lado, incorporar esta mirada ampliada e integradora a toda la carrera de modo que estas estrategias, criterios y actitudes se vayan reflexionando y consolidando de manera intrínseca a lo largo de todo el proceso proyectual inter y transdisciplinariamente.
- Por el otro lado, trabajar en estrategias de enseñanza innovadoras que puedan permitir que los conceptos sobre lo sustentable y lo ambiental estén inmersos en el desarrollo o la implementación del curriculum; en definitiva, implementar en los talleres proyectuales de arquitectura construcciones metodológicas que permitan pasar de un modo fragmentado a uno integrador de entender la arquitectura y la sustentabilidad.
Se plantean los siguientes lineamientos interrelacionados para el desarrollo de estos desafíos:
1. Imbuir lo sustentable y lo ambiental en el diseño y en la implementación del curriculum de la carrera
Es preciso diferenciar el curriculum establecido del curriculum enseñado. Al primero lo componen el diseño del plan de estudios, el proyecto estratégico y la planificación de los cursos. Como diría Alicia Camilloni en infinidades de seminarios, el curriculum establecido es todo papel.
El currículo en acción, en cambio, es el efectivamente enseñado. Son las decisiones del docente en la práctica del aula/taller más la enseñanza ocasional y más las decisiones propias de los estudiantes. Simultáneamente a los papeles, hay personas que actúan y deciden y que en conjunto componen el curriculum de una carrera.
2. La concientización y capacitación del claustro docente en la relación arquitectura/sustentabilidad/tecnología digital y recursos informáticos
En el año 2004, de los 60 profesores de la Carrera de Arquitectura en la UAI que encuestamos, el 53 % desconocía el término “sustentabilidad” y solo el 5 % relacionó el término con lo ambiental, lo social y lo económico. La misma encuesta se aplicó al claustro docente casi 20 años después y ninguno dijo desconocer el término y más de las tres cuartas partes del claustro lo definió correctamente. El término se conoce, se entiende y está consolidado entre la mayoría de los profesores. ¿Se aplica en la enseñanza de la arquitectura? ¿Cómo?
En el mejor de los casos, aparece en los proyectos de arquitectura como agregados o solo para responder de manera disociada a certificaciones ambientales. Es necesario entonces sensibilizar y capacitar al equipo docente en la manera de entender la sustentabilidad en la arquitectura desde una mirada holística e integradora que acompañe el proceso proyectual y se entrelace con él.
3. La implementación en los talleres de arquitectura
En las casi 20 carreras de arquitectura de la Ciudad de Buenos Aires, existe escisión entre el diseño y la implementación del curriculum. La sustentabilidad aparece en proyectos de extensión o de investigación, en asignaturas inconexas, en la misión y los objetivos generales de la carrera, pero no se ve reflejado en su mayoría en los proyectos de los estudiantes. Solo el 20 % de las 26 cátedras de Diseño analizadas en los jurados de la FADU UBA durante los dos años anteriores a la pandemia indicaron explícitamente en sus propuestas pedagógicas su preocupación por los temas ambientales o sociales.
El 30 % de las exposiciones de aquellos estudiantes y de las devoluciones realizadas por el jurado mostraron preocupación por lo ambiental, pero de un modo seccionado de entender la sustentabilidad, respondiendo a modelos fragmentados de ambientar proyectos.
Las correcciones pasaban por lo funcional y programático y por lo creativo (utilitas y venustas). Pocos se interesaron por su estructura y materialización (firmitas). La sustentabilidad pasaba por colocar techos o fachadas verdes, juntar agua de lluvia o emplazar algún panel solar.
Esta problemática, que se ve reflejada en el diseño curricular de los planes de estudio, o bien en las propuestas pedagógicas de algunas cátedras de Diseño, aparece muy escasamente en los talleres de arquitectura y más específicamente en las propuestas arquitectónicas de los estudiantes, que es en donde deberían verse reflejados los desafíos planteados. Los proyectos deben ser los convocantes y ya no la asignatura.
Hacia una construcción metodológica
Desarrollaremos el tercer lineamiento de los desafíos propuestos: la implementación en los talleres de arquitectura. Los talleres de proyecto son por esencia integradores e interdisciplinarios.
El proceso proyectual es un proceso helicoidal y dinámico que se desarrolla y mueve en tres escalas de pensamiento reflexivo y resolutivo: la del edificio (escala micro), la de la ciudad (escala intermedia) y la del territorio (escala macro).
En función del relevamiento teórico y el efectuado en los talleres de arquitectura, se determinaron cuatro momentos claves en el proceso proyectual de enseñanza y aprendizaje: (1) la comprensión del problema (sitio y programa), (2) los diferentes planteos de hipótesis de solución y respuesta al problema (análisis de otras situaciones problemáticas semejantes), (3) la elección de la propuesta y la elaboración de esta, y (4) el ajuste, la entrega y la evaluación final de esta.
Para entrelazar la sustentabilidad al proceso proyectual (ver imagen 2), se propone para cada uno de los momentos la realización de talleres tipo workshops inter y transdisciplinarios en los que, junto a profesionales externos de otras disciplinas (geólogos, antropólogos, sociólogos, biólogos, etc., que se convocarán de acuerdo con el momento del proceso en el que se encuentre), se reflexione sobre los fundamentos del marco teórico propuesto.
De esta manera, el estudiante avanza en el proceso considerando en su propuesta las reflexiones realizadas entre las disciplinas convocantes y ya no solo avanzaría con la única mirada del profesor, quien será siempre quien lo guiará a lo largo del proceso proyectual.
Marco teórico llevado a la práctica. Matriz reflexiva de sustentabilidad
Para traducir el modelo teórico y llevarlo a la práctica y al accionar proyectual del estudiante, se diseñó una matriz de sustentabilidad sistémica para repensar cada decisión que se tome desde cualquiera de los vértices que conforma el modelo integrador descripto. Es decir, la propuesta arquitectónica debe funcionar, sostenerse y emocionar dando una respuesta adecuada a las tres dimensiones de la sustentabilidad.
Así, por ejemplo, las decisiones que tome desde las variables programáticas deben contemplar la mirada ambiental, sociocultural y económica, encontrando una respuesta armoniosa y equilibrada adecuada a cada momento del proceso desde la escala del territorio hasta la del edificio.
Esta matriz que sirve como guía reflexiva durante el proceso también puede ser guía para el desarrollo de la memoria final de su proyecto. Además, se convierte en una rúbrica de evaluación tanto procesual como final de la propuesta arquitectónica (grillas 1 y 2). En ella se especifican las reflexiones multiescala[6] que deben realizarse a lo largo del proceso, en cada momento, considerando las diferentes variables proyectuales.
Para simplificar la lectura y facilitar el desarrollo del proceso reflexivo, se conformaron la grilla 1 para reflexionar sobre los dos primeros momentos y la grilla 2 para los últimos dos.
Grilla 1. Matriz reflexiva de sustentabilidad. Comprender el problema. Sitio y programa
La arquitectura funciona (programa general, implantación) | |
Dimensión | ¿Cuál es el recorrido y la posición del sol? ¿Cómo influye la intensidad del sol? ¿Cómo influye la orientación, la altura y las distancias de los edificios? ¿Cuál es el clima? ¿Cómo es el tiempo? ¿Cómo influye el clima en el sitio que intervenir? ¿Qué elementos del paisaje tengo para evitar el sobrecalentamiento en verano y el enfriamiento en invierno? ¿Cómo es la topografía? ¿Cómo es la forma del terreno? ¿Está contaminado el suelo? ¿Cómo son los vientos? ¿Cuáles son sus velocidades? ¿Cómo afectan al sitio y a mi emplazamiento? ¿Cómo es la vegetación? ¿Es de calidad suficiente? ¿Ayuda a reducir la velocidad de los vientos? ¿Ayuda a dar sombras en verano? ¿Ayuda a refrescar las brisas de verano? ¿Ayuda a evitar el efecto “isla de calor”? ¿Impide el sol en invierno? ¿Hay espejos de agua próximos? ¿En qué afecta al lugar? ¿Qué incidencias tienen las lluvias en el lugar? ¿Cómo podría protegerme de ellas? ¿Cómo son las formas construidas que rodean el sitio de intervención? ¿Me sirven de cortavientos? ¿Existen elementos que perturben?, ¿molestias acústicas, olfativas, contaminación del aire? ¿Cómo es la relación entre la dirección y posición del viento y la del sol? ¿Cómo afectan para la manipulación de la orientación y la forma y el diseño del edificio? ¿Cómo influye la morfología del tejido/paisaje en la toma de mis decisiones? Entender las interfases[8] (los espacios entre-entre) ambientales o naturales:
¿Permite el emplazamiento elegido densificar la ciudad? ¿Qué impacto tendría el uso del edificio sobre el entorno inmediato? ¿Permite el programa flexibilidad de usos (garantizar la perdurabilidad en las generaciones futuras o la adaptación a otros usos)? ¿Hay posibilidades en el programa de generar espacios en común o funciones que puedan ser compartidos por diversos usuarios? |
Dimensión | Entender a los lugareños: enseñanzas del pasado y del presente. Patrones[10] constructivos:
¿Son suficientes y satisfactorias las infraestructuras existentes o previstas? ¿Cuál es la conexión que tiene respecto del transporte público? ¿Es accesible? ¿Cómo están considerados los peatones? ¿Cuál es la proximidad respecto de equipamientos urbanos (servicios administrativos, comercios, equipamientos deportivos, culturales? ¿Garantiza la calidad de vida y la igualdad de oportunidades? ¿Aprovecha los servicios existentes? ¿La propuesta aporta diversidad de usos (seguridad a los habitantes, integración, articulación, inclusión de los sectores más desfavorecidos)? ¿La propuesta busca la diversidad social y cultural? ¿Cuál es el impacto social de la propuesta? ¿Es accesible para todos (principio de equidad social)? ¿Están pensados los espacios en relación con la disminución del transporte vehicular (espacios para bicicletas)? Entender las interfases (los espacios entre-entre) socioculturales:
|
Dimensión | ¿La propuesta aporta diversidad de usos (minimización de tiempos de desplazamientos y de riesgos de accidentes, calidad de vida, disminución de gases de efecto invernadero)? ¿Busca la diversidad social y de niveles de renta en el área de intervención o en un perímetro ampliado? ¿El programa y las superficies proyectadas están adaptados al lugar (buscar la máxima densidad para rentabilizar las infraestructuras existentes y evitar la dispersión urbana)? ¿Permite el programa flexibilidad de usos (garantizar la perdurabilidad en las generaciones futuras, adaptación a otros usos)? ¿Promueve las economías locales? |
La arquitectura se sostiene (aspectos técnicos, estructurales y tecnológicos. Opciones constructivas, materiales, energía, agua, infraestructura, instalaciones) | |
Dimensión ambiental | ¿Qué pasa con las aguas pluviales y las residuales? ¿Pueden ser recogidas e infiltradas de forma natural? ¿O pueden conservarse y utilizarse para otros usos? ¿Los espacios exteriores minimizan la impermeabilización de los suelos? ¿Minimiza el proyecto los movimientos de tierra (equilibrio hidrológico y ecológico)? ¿Se reutilizan las tierras en el emplazamiento? ¿Utiliza materiales de construcción locales? ¿Se produce energía?[12] |
Dimensión sociocultural | ¿Hay tecnologías locales o experiencias tecnológicas locales posibles de aplicarse? ¿Hay capacidades constructivas locales? ¿Hay disponibles materiales de bajo impacto ecológico o baja huella de carbono? |
Dimensión económica | ¿Minimiza el proyecto los movimientos de tierra (equilibrio hidrológico y ecológico)? ¿Se reutilizan las tierras en el emplazamiento (coste energético derivado del transporte y de la contaminación o de las molestias generadas por el CO2, ruido, polvo)? ¿Genera mano de obra local? ¿Utiliza la industria o empresas locales? ¿Utiliza materiales locales de producción local? |
La arquitectura emociona (estética, belleza, envolvente, morfología, salud, calidad de vida, confort) | |
Dimensión ambiental | ¿Permite nuestra propuesta la formación de biotopos para que la fauna y la flora puedan desarrollarse?: hay que volver a fertilizar nuestras ciudades. ¿Cómo impacta la morfología de nuestra propuesta en el sitio/paisaje? |
Dimensión sociocultural | ¿Puede generar paisaje? ¿Completa el paisaje? ¿Hay valores culturales o sociales que puedan ser usados y por tanto ser apreciados por los usuarios? ¿Hay posibilidades de transformar la obra en un aporte cultural para la sociedad donde se inserta? ¿Es posible que la arquitectura o el proyecto de arquitectura se transformen en una experiencia de calidad? |
Dimensión económica | ¿Se puede transformar en un atractor o una centralidad? ¿Puede ser una “marca” que transforma o genera atractivos para la zona? ¿Puede convertirse en hito regenerador del sector o territorio donde se encuentra? |
Fuente: elaboración propia.
Grilla 2. Matriz reflexiva de sustentabilidad. Desarrollo y ajuste final de la propuesta
La arquitectura funciona (programa específico, accesos, circulaciones, zonificación, usos, morfología) | |
Dimensión ambiental | ¿Mi propuesta proyecta sombras sobre edificios vecinos? ¿Es lo suficientemente compacta la propuesta en concordancia con el clima (mejor eficiencia térmica, reducción de superficies, reducción del impacto sobre el suelo y, por consiguiente, reducción de la impermeabilización de suelos)? ¿Están las fachadas correctamente protegidas del viento y del sol? ¿Existen espacios amortiguadores del exterior? ¿Es suficiente la superficie destinada para los espacios de las instalaciones? ¿Consideré la masa térmica? ¿Diseño pasivo? |
Dimensión sociocultural | ¿Los espacios exteriores también gozan de un microclima, lugares de encuentro, para mejorar el confort de los usuarios? Desde la organización de las circulaciones y accesos, ¿es accesible para todos (principio de equidad social)? ¿Están contempladas las personas con movilidad reducida? ¿Están pensados los espacios con relación a la disminución del transporte vehicular (espacios para bicicletas)? ¿Genera lugar para fomentar prácticas de encuentro o comunitarias? ¿Es un lugar de experiencia en sustentabilidad? ¿Es un lugar de experiencia cultural? |
Dimensión económica | ¿Es lo suficientemente compacta la propuesta en concordancia con el clima (reducción de cantidad de materiales necesarios)? ¿Tiene el proyecto potencial para ser ampliado? ¿Se consideraron dispositivos para el ahorro del agua? ¿Se propone una estrategia global de gestión del agua que permita reducir el consumo de la red urbana? ¿Griferías ecológicas, plantas que requieran poco riego, superficies que requieran poco mantenimiento, recolección de agua de lluvia, tratamiento de las aguas grises, etc.? ¿Tiene sistemas de ahorro energético? ¿Tiene sistemas de producción de energía? |
La arquitectura se sostiene (aspectos técnicos, estructurales y tecnológicos, opciones constructivas, materiales, energía, agua, infraestructura, instalaciones) | |
Dimensión ambiental | ¿Cuál es el sistema constructivo o la tecnología adecuada para mi propuesta? ¿Muro trombe? ¿Aleros? ¿Parasoles? ¿Cuáles son los sistemas estructurales adecuados para mi propuesta? ¿Energías alternativas? ¿Pueden recogerse las aguas residuales y pluviales? ¿Cómo se utilizan las cubiertas? ¿Se pueden usar para instalar placas solares o fotovoltaicas? ¿Están bien orientadas para este uso? ¿Son estas instalaciones fácilmente accesibles para su mantenimiento? ¿Pueden ser ajardinadas? ¿Pueden retener agua? ¿Se ha considerado la inercia térmica? ¿Se han minimizado los puentes térmicos? ¿Se busca el acondicionamiento natural? ¿Se aprovechan las energías renovables? ¿Se reduce la pérdida de energía en invierno? ¿Se aplican óptimos niveles de aislantes térmicos? ¿Se evita el sobrecalentamiento estival? ¿Cómo se considera el uso racional del agua en la propuesta? ¿Artefactos de bajo consumo? ¿Reducción de descargas pluviales? ¿Conservación de suelo absorbente? ¿Paisaje con baja demanda agua y riego? ¿Reutilización de las aguas grises? ¿Tratamiento no convencional de aguas negras? ¿Se evita o se reduce el uso de materiales que exijan alta demanda de energía en su fabricación? ¿Se contempla la reducción del uso de materiales con altas emisiones de gases de efecto invernadero? ¿Se incentiva el uso de pinturas que no emitan compuestos orgánicos volátiles? ¿Verificamos la procedencia de las maderas (maderas certificadas de bosques manejados con criterio ambiental)? ¿Es una obra o un proyecto resiliente? |
Dimensión sociocultural | ¿En qué condiciones sociales y económicas se han elaborado y puesto en obra los materiales o las instalaciones? ¿Se facilita el mantenimiento del edificio? ¿Es una obra o un proyecto resiliente? ¿Es un proyecto factible de ser manejado por personal local? ¿Es un proyecto que construye conocimiento sobre aspectos tecnológicos u operacionales? ¿Usa tecnologías locales? ¿Usa capacidades constructivas locales? ¿Usa materiales de bajo impacto ecológico o baja huella de carbono? |
Dimensión económica | ¿Es compatible la estructura pensada con otros usos? ¿Permite máxima flexibilidad de usos? ¿Se han optimizado las distancias y las superficies? ¿Se consideró el desmontaje completo del edificio para recuperar materiales y permitir su reutilización o reciclaje? ¿Se ha contemplado la vida útil del material: origen y naturaleza? ¿Proceso de fabricación, traslado, colocación, desmontaje y muerte del material? ¿Se consideraron materiales renovables como la madera, la paja, el bambú, etc.? ¿Se ha optimizado la cantidad de materiales necesarios en función de sus características medioambientales? ¿Se ha considerado una energía gris baja en la elección de los materiales? ¿Se consideran en el diseño de las instalaciones la selección de artefactos e instalaciones eficientes que contribuyan a la reducción de la demanda de energía? ¿Contemplamos tamaños de paneles, perfiles y placas en el diseño para reducir los recortes y desperdicios? ¿Se contempla la reutilización de materiales de demolición para reducir impactos de fabricación y desperdicios? ¿Se observa la producción y el uso de materiales con contenido reciclado? ¿Se promueven los materiales regionales? ¿Consideramos el control del uso de energía y del agua durante la construcción? ¿Y el control del agua de lluvia durante la construcción? ¿Se pensaron las medidas necesarias para la reducción del polvo durante la construcción? ¿Se pensó en la planificación de las entregas para la reducción de ruidos molestos? ¿Transporte y descarga? ¿Generación de empleo local? ¿Separación y tratamiento de residuos? |
La arquitectura emociona (estética, belleza, envolvente, morfología, salud, calidad de vida, confort) | |
Dimensión ambiental | ¿Se considera la intimidad de los usuarios y los habitantes (vistas, sistemas de oscurecimiento, fachadas, marquesinas, galerías-terrazas)? ¿Es posible una buena iluminación y ventilación natural? ¿Es posible lograr un enfriamiento natural? ¿Existe una buena proporción entre superficies vidriadas y opacas en las fachadas que garantice unos aportes lumínicos suficientes en equilibrio con el rendimiento térmico de la envolvente? ¿Se consideró el criterio de flexibilidad en los elementos constitutivos de las fachadas? ¿Se consideró el cambio de uso en las fachadas? ¿Cuál es el combustible más adecuado para calefaccionar la propuesta? ¿Se ha considerado la salud de los usuarios desde la elección del material que utilizar? ¿Son contaminantes los materiales utilizados en los acabados? ¿Se incorporan en las envolventes/pieles paños practicables operados por los ocupantes para ventilación natural, control del sobrecalentamiento y calidad del aire? |
Dimensión sociocultural | ¿Genera paisaje? ¿Completa paisaje? ¿Empodera valores culturales o sociales? ¿Es reconocida por la sociedad como un aporte cultural? ¿Es una arquitectura que enseña, o enseña una experiencia de calidad? |
Dimensión económica | ¿Es un nuevo atractor o genera una centralidad cívica, económica o cultural? ¿Es la nueva “marca” que transforma o genera atractivos para la zona? ¿Es un hito regenerador del sector o territorio donde se encuentra? ¿Genera puestos de trabajo directa o indirectamente? |
Fuente: elaboración propia.
La lectura del sitio marca diferencia entre ambientar proyectos y proyectar ambientalmente
De los debates entre profesores y trabajos de investigación realizados en taller, surgió que los dos primeros momentos del proceso proyectual determinan el camino hacia proyectar ambientalmente, en lugar de ambientar proyectos.
Es fundamental el consenso entre los docentes en dos cuestiones importantes. Primeramente, en la elección y mirada con la que nos acercamos al sitio, con la que lo analizamos, lo recorremos y lo experimentamos. Es decir, en cómo comprendemos el problema. Se pretende que sea con una mirada territorial, holística, integral, ecológica, transformadora y multiescalar.
Lo segundo es definir qué arquitectos y qué obras analizaremos en los talleres que nos ayuden a comprender el problema desde esta mirada integral de la sustentabilidad. Será necesaria una revisión crítica de los modelos referentes arquitectónicos empleados en los talleres de proyecto desde esta mirada ambiental. La postura frente a estos dos momentos determinará la diferencia entre ambientar proyectos o proyectar ambientalmente, entre trabajar con un modelo fragmentado o uno integrador.
Es por ello necesario y determinante que la sustentabilidad se reflexione y se trabaje en los talleres de proyecto haciendo hincapié en los dos primeros momentos del proceso proyectual. Las acciones que se hagan desde el currículo se materializan solo a través del profesor. El profesor modifica su docencia solo porque tiene el convencimiento de que es necesario hacerlo.
Aquí la importancia de la concientización y del consenso. Ahora bien, ¿cuáles serían estas reflexiones para la toma de decisiones frente a la elección del sitio y el programa? ¿Qué otras cuestiones se recomiendan considerar? ¿Reorganizo?, ¿actualizo?, ¿comparto?, ¿reubico?, ¿amplío?, ¿reduzco?, ¿construyo?, ¿repienso?, ¿reciclo?, ¿restauro? Acceso a transporte público, zona no sujeta a inundaciones, recuperación de zonas degradadas, evitar tierras sin desarrollo, sitios para oportunidades de densificación de zonas urbanas, no perturbar zonas ecológicamente sensibles, mantener sistemas de drenaje natural, evitar zonas con riesgo geológico, potenciar corredores de biodiversidad, elegir zonas donde la intervención pueda revertir problemas ambientales, escoger zonas con soportes de infraestructura o factibilidad de infraestructura. Elegir un programa y un sitio que permita soluciones multiescala. Impulsar al ahorro energético y de recursos, así como estrategias para favorecer la peatonalidad y el uso del transporte público (no importa la escala del proyecto). Trabajar las interfases (espacios intermedios, pieles, cerramientos, entorno inmediato y mediato, bordes).
En el marco de la sustentabilidad integral, es importante incorporar hábitos de diseño que permitan proyectar espacios interiores y exteriores accesibles para todos; es por eso por lo que se debe orientar a trabajar sobre la línea del diseño universal[13] y la perspectiva de género.[14] Parafraseando a Francesco Tonnucci, en La cittá dei bambini, dice que una ciudad adecuada para niños y niñas es una ciudad que es buena para todos.
La utilización de la matriz reflexiva de sustentabilidad en una ejercitación didáctica de evaluación de obras de arquitectos referenciales[15]
Vimos que la matriz se diseña para acompañar el proceso proyectual de manera reflexiva y sistémica, y no a la manera de un listado de lineamientos o ítems a considerar. El objetivo es que el estudiante aprenda a reflexionar sobre este entrelazamiento entre arquitectura y sustentabilidad para que haga propia esta manera de pensar. En artículos anteriores[16] se presentó el funcionamiento de esta matriz como evaluadora de una propuesta arquitectónica realizada por los propios alumnos en los talleres de proyecto.
Se transcribe la experiencia de uno de los estudiantes:
Desde mi experiencia, la utilidad del concepto de “matriz sustentable” como modelo integrador de arquitectura tiene como significado la optimización de los recursos a favor del uso racional del suelo (huella vs. impacto), como así también el aprovechamiento máximo del proyecto en estudio, teniendo en cuenta que debe respetar los factores bioclimáticos, y que su estructura deberá materializarse con los recursos existentes en la región, generando un impacto social y económico único, que se mimetiza con su entorno inmediato y genera aportes a la región (Vanesa Gamboa, estudiante de quinto año de la Carrera de Arquitectura).
También se observó la importancia de analizar obras y arquitectos referenciales de este modo de pensar y de hacer arquitectura. En este artículo se presenta el uso de esta matriz para evaluar obras de arquitectos en una ejercitación pedagógica realizada por un grupo de alumnos en la asignatura Problemática de la Arquitectura Contemporánea, en 2021, del quinto año de la Carrera de Arquitectura en UAI. La asignatura tiene por objetivo la crítica y reflexión acerca de la disciplina y las problemáticas que a ella le conciernen.
Se presentan cuatro ejemplos realizados por dos grupos de alumnos: Campus Palmas Altas de Richard Rogers, el centro educativo Bond de Glenn Murcutt, el Parque Ecológico de Philippe Rham y la Academia de California de Renzo Piano.
Se empleó la matriz de manera reflexiva en la búsqueda de analizar qué estrategias y criterios de sustentabilidad se tuvieron en estas obras, y cómo y en qué momento del proceso proyectual fueron utilizados.
Campus Palmas Altas. Richard Rogers. Análisis Grillas 1-2


Fuente: elaboración propia de los alumnos de la cátedra PAC 2022, Johana Seressi y Ezequiel Núñez
Centro Educativo Bond. Glenn Murcutt. Análisis Grillas 1-2


Fuente: elaboración propia de los alumnos de la cátedra PAC 2022, Johana Seressi y Ezequiel Núñez.
Academia de Ciencias de California. Renzo Piano. Análisis Grillas 1-2



Fuente: elaboración propia de los alumnos de la catedra PAC 2022, María Ledesma, Nahel Zinni y Kevin Wendel.
Parque Ecológico. Philippe Rahm. Análisis Grillas 1-2



Fuente: elaboración propia de los alumnos de la catedra PAC 2022, María Ledesma, Nahel Zinni y Kevin Wendel.
En el análisis se observa cómo se aplican en los dos momentos indicados las reflexiones realizadas en la grilla 1 y 2, para cada cruce de cada una de las dimensiones desde la escala del territorio hasta la escala del edificio. Se ve claramente la importancia de considerar las estrategias de sustentabilidad en el primer momento del proceso o momento cero para entender la arquitectura de un modo integrado y no fragmentado. Si estas estrategias se aplicaran solo en los momentos posteriores o bien solamente a escala del edificio, estaríamos ambientando proyectos y no proyectando ambientalmente, estaríamos muy lejos de una verdadera arquitectura sustentable.
Los autores de los trabajos dan su testimonio acerca de su experiencia:
A la hora de tener que analizar un proyecto de arquitectura, tratamos de tomar la mayor cantidad de temas de los cuales pudo haber desarrollado el arquitecto su obra. Con la matriz reflexiva de sustentabilidad, pude generar la posibilidad de descubrir una mirada totalmente distinta a la que veníamos acostumbrados. A veces cuando debemos investigar por qué el arquitecto realizó una determinada acción, se pierde el foco de la búsqueda y el análisis termina siendo superficial y con pocas conclusiones. La matriz genera en el observador que cada tema a tratar sea el vínculo del tema siguiente, produce la necesidad de enlazar cada observación realizada desde el aspecto económico hasta el aspecto emocional, sin dejar atrás las diferentes escalas donde se encuentra el proyecto analizado. Cada matriz genera en el espectador que la atraviesa una conjunción de conciencia no solamente para comprender al arquitecto en su obra analizada, sino también para proyectar ambientalmente su futuro proyecto (Johana Seressi, alumna de quinto año de la Carrera de Arquitectura de UAI).
El análisis y estudio de estos dos proyectos fue muy importante para poder entender la arquitectura desde un enfoque que permite integrar a la arquitectura y la sustentabilidad. Para esto es que se toman en cuenta diferentes puntos que terminan siendo clave a la hora de analizar y proyectar. Es por eso por lo que, entre estos puntos, fue fundamental el análisis del sitio, su gente, el clima y la mano de obra que tendremos a la hora de proyectar este tipo de arquitectura desde una matriz sustentable (Kevin Wendel, alumno de quinto año de la Carrera de Arquitectura de UAI).
Analizando los dos modelos de proceso proyectual, se puede ver a grandes rasgos cómo el modelo integrador es un sistema más organizado y equilibrado, donde todo se complementa con un mismo fin, sin fragmentarse. Permitiendo así el correcto desarrollo proyectual, donde cada una de sus partes cumple un papel fundamental, logrando de esta manera disminuir los impactos negativos y un uso adecuado de los recursos (Gastón Trani, alumno de quinto año de la Carrera de Arquitectura de UAI).
Reflexión final
Las personas tienen necesidades y deseos que cambian, y estos cambios exigen nuevos desafíos económicos, ambientales y sociales. La arquitectura y la proyectación urbana son llamadas a dar respuestas adecuadas en armonía con el ambiente y el contexto social, cultural e histórico.
Hay aún una clara separación entre lo que se quiere o se busca y los resultados en materia de sustentabilidad. La necesidad de proyectar ambientalmente, en lugar de ambientar proyectos, hace que hoy ya no sea suficiente que la arquitectura funcione, se sostenga y emocione.
Para trabajar sobre esta diferencia, debemos rediseñar la figura del profesional del arquitecto a través de nuevos enfoques y estrategias de aprendizaje innovadoras. Para ello, trabajamos con nuestros futuros arquitectos en experiencias que integran la teoría, la práctica y la investigación, basadas principalmente en la aplicación de criterios, actitudes y estrategias de sustentabilidad en los procesos y prácticas de proyectación, desde la escala del territorio a la escala del edificio, hacia una arquitectura responsable e inclusiva.
Se concluye con las opiniones de algunos de nuestros docentes que han participado en los debates y las capacitaciones respecto del modelo teórico y de la propuesta de construcción metodológica que se describe en este texto. Fueron elegidas opiniones[17] con visiones diferentes que son enriquecedoras para seguir avanzando y profundizando el desarrollo de este modelo.
Sebastián Rodas, profesor adjunto de Proyecto 2 y graduado de la Carrera de Arquitectura de UAI, apunta:
Lo que propones en el escrito me parece que está genial y está bien encaminado, corresponde a lo que pretendemos de la sustentabilidad […] lo que marcas del modelo integrador y del modelo fragmentado me parece clave. eso entenderlo me parece clave […]. Todo este tipo de preguntas que marcás en la matriz también me parece clave para el desarrollo del diseño. Considerando la matriz y el modelo integrador, creo que hay que bajar un escalón más a lo que es la materia proyectual […] es donde se ve que funciona o no este análisis […] nos pasa que hay un buen análisis, encuentran patrones detonantes de sustentabilidad muy buenos, pero, a la hora del diseño o de aplicarlo, no están bien resueltos o quedan cosas amorfas no bien resueltas. Por ahí tenemos que ver los reclamos de algunos profesores de ver un poco más de ejemplos y ver de cómo satisfacemos la sustentabilidad desde el diseño […] por ahí, eso creo que falta, esa bajada de línea… No sé si a través de ejemplos o de divulgaciones… Pero bueno, no es suficiente aún para tener un parámetro de cómo bajar eso al diseño, lo veo en los profesores y en los debates que se arman en las reuniones de claustro. Siempre digo que el proceso proyectual sustentable debe ser inherente al diseño y debemos ser capaces no solo de detectar el problema y las necesidades, sino capaces de proyectar y diseñar esa problemática encontrada, o sea, entender el análisis como detonante del diseño, a ver qué problemática del entorno encuentran como detonante del diseño […] el análisis sobre el entorno: contexto y ambiente, la resolución mediante el diseño y las resoluciones técnicas todo esto con el modelo integrador que va tocando todos estos puntos […] se necesita más debate entre nosotros sobre este tema.
Marcelo Finamore, profesor titular de Proyecto 3 en UAI y en FADU UBA, dice lo siguiente:
Me parece interesante. Lo ponemos en práctica desde hace muchos años… y en ningún momento tuvieron el título de lo sustentable […] y sí tienen que ver con la lógica de adaptación de los procesos de diseño. Así mismo como otras variables, la morfología, el lenguaje arquitectónico, lo que fuere, la sustentabilidad, indefectiblemente está incorporada en el amasado de todos estos ingredientes […] No lleva ningún título previo de arquitectura sustentable, tiene la lógica del proceso de diseño. En el cómo está la respuesta.
Yo nunca consideré que fuese una mochila que se adosa, nunca, jamás, orientación, vegetación, tecnología, recursos, utilización de espacios abiertos, ventilación cruzada, relación de espacios abiertos, etc., todas esas cosas son parte de la lógica proyectual.
Acá decididamente lo que tiene que ver es cómo actúa el docente en las correcciones, cómo hace participar al alumno en estas incógnitas, en estas problemáticas complejas, en definitiva, estás diciendo lo mismo, pero de otra manera que lo que estamos haciendo nosotros y desde hace tantísimos años. Es probable que la preocupación se centre en demasía. Entiendo que hace 20 años no sabían qué quería decir “sustentabilidad” y hoy lo saben todos, eso me parece buenísimo, y va a llegar un momento que la conciencia va a llegar hasta a los hinchas de la cancha, así que me parece bien, está ordenado…
Como cierre, la preocupación esta siempre en el cómo en esta problemática, cómo se bajan todas estas consideraciones a la lógica para hacer diseño, ¿decime cómo?, es lo mismo que hacemos nosotros.
Y finalmente, la reflexión de la mirada pedagógica a cargo de la Lic. Alejandra Demenech:
El abordaje propuesto puede pensarse desde sus implicancias en los procesos de enseñanza y aprendizaje. En este sentido, se observa claramente un enfoque ecológico centrado en la experiencia de los estudiantes a partir de la interacción con contextos diferentes con alta relevancia cultural y social; gracias a un trabajo colaborativo, se posibilita el logro de aprendizajes ubicuos. Hay un desafío inicial, un reto que posibilita una experiencia inmersiva en la medida que los estudiantes se transforman en verdaderos protagonistas de sus aprendizajes buscando las respuestas a las preguntas que se plantean. Esta mirada, tal como se plantea, debe partir de un cambio de rol de los profesores, quienes deben actuar como facilitadores de estas experiencias. Por lo tanto, resulta fundamental que ellos también transiten estas experiencias inmersivas para descubrir respuestas posibles a los interrogantes que plantea el modelo integrador “proyectar ambientalmente”.
Bibliografía
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- Arquitecta y doctora FADU UBA, profesora y directora de la Carrera de Arquitectura UAI Sede Buenos Aires, e investigadora y directora adjunta CAEAU.↵
- ‘Dispositivos’, ‘cacharros’, ‘artilugios’.↵
- Forma de propaganda o marketing verde.↵
- Ídem referencia 3.↵
- Quallito, Vicenta (2019). Lo sustentable y el ambiente en el proceso proyectual: actitudes y criterios de enseñanza en las carreras de arquitectura en la ciudad de Buenos Aires en perspectiva histórica. Tesis doctoral. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo.↵
- Estas reflexiones fueron elaboradas a través de diversas bibliografías que conformaron el aporte teórico y que están referenciadas al final del texto.↵
- Dimensión ambiental: calidad ecológica, ahorro de energía, diseño pasivo, diseño activo. ↵
- Pesci, Rubén (1999). Capítulo II. En La ciudad de la Urbanidad. Fundación CEPA. ↵
- Dimensión sociocultural: valores éticos y de equidad social, cultura regional, costumbres, tradiciones, recursos humanos utilizados, mano de obra. ↵
- Alexander, Christopher, Sara Ishikawa y Murray Silverstein (1977). A Pattern Language. Towns, Buildings, Construction. Oxford University Press.↵
- Dimensión económica: rendimiento económico y compatibilidad, eficiencia, optimización, gestión de recursos, economía regional.↵
- Pesci, P. (2019). Patrones para ciudades de bajo consumo energético. Ciudad, trama, tejido, usos y energía. Informe de avance presentado en CAEAU 2020. ↵
- El concepto surge del diseño sin barreras, del diseño accesible y de la tecnología asistiva de apoyo. A diferencia de estos conceptos, el diseño universal alcanza todos los aspectos de la accesibilidad, y se dirige a todas las personas, incluidas las personas con discapacidad. Resuelve el problema con una visión holista, partiendo de la idea de la diversidad humana. ↵
- La perspectiva de género pretende desnaturalizar, desde el punto de vista teórico y desde las intervenciones sociales, el carácter jerárquico atribuido a la relación entre los géneros y mostrar que los modelos de varón o de mujer, así como la idea de heterosexualidad obligatoria, son construcciones sociales que establecen formas de interrelación y especifican lo que cada persona debe y puede hacer de acuerdo al lugar que la sociedad atribuye a su género y sexualidad.↵
- Ejercitación realizada en la asignatura Problemática de la Arquitectura Contemporánea, 2021, quinto año de la Carrera de Arquitectura (docentes a cargo: Quallito y Fucaracce).↵
- Quallito, V. (2021). La sustentabilidad en el proceso proyectual en la carrera de arquitectura. Hacia una construcción metodológica para proyectar con el ambiente. Anuario 2021, capítulo 7, pp. 107-123.↵
- Estas opiniones fueron obtenidas de audios coloquiales informales solicitados a los profesores.↵







