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Presentación a las reflexiones
sobre El segundo sexo

por Mercedes Molina Galarza

El artículo que ustedes encontrarán a continuación recoge la presentación que Estela Fernández Nadal realizó en el Simposio «Repensar las/los clásicos desde América Latina, En conmemoración del centenario del nacimiento de Simone de Beauvoir». El evento tuvo lugar en el Centro Científico Tecnológico CONICET Mendoza, los días 3 y 4 de octubre de 2008 y convocó a una nutrida concurrencia que incluía a estudiosas e investigadoras de las humanidades y las ciencias sociales, militantes feministas y público en general. El legado de Beauvoir fue analizado y fueron ponderados sus invaluables aportes a un pensamiento político y filosófico contemporáneo que se fue abriendo, a partir de la publicación de El segundo sexo en 1949, a la lectura del mundo realizada por y para las mujeres. Pasajes inmortales de la obra fueron rememorados durante los días del Simposio, en un clima de acalorado regocijo, bajo la idea rectora de que «no se nace mujer, se llega a serlo».

En ese contexto, la presentación realizada por Estela fue —como luego revelaría el subtítulo del libro donde fue publicada— una lectura verdaderamente inesperada, que no pudo menos que conmover a quienes estábamos allí presentes. Con las armas de la filosofía nuestroamericana y la potencia de su mirada crítica, el texto que ella había preparado para el Simposio nos adelantaba desde el inicio que osaría abordar la obra de Beauvoir desde «una perspectiva relativamente diferente». Así, comenzó por dar cuenta del desplazamiento espacio-temporal y geopolítico que implicaba leer El segundo sexo desde América Latina, seis décadas después de que fuera publicado y en clave no eurocentrada. A partir de allí, fue adentrándonos a quienes la escuchábamos en un cuestionamiento mordaz de los fundamentos filosóficos sobre los que descansa el texto beauvoireano. Sus principales fuentes —la dialéctica hegeliana del amo y el esclavo, y la moral existencialista de El ser y la nada, de J.-P. Sartre— fueron desmenuzadas paso a paso, en un ejercicio metódico y cautivante. Así, quedó de manifiesto cómo el horizonte político de Simone de Beauvoir —devenir sujetas por parte de las mujeres y subvertir la histórica subordinación vinculada a la «alteridad»— resultaba incompatible con las herramientas teórico-filosóficas que ella empleaba para librar esa batalla.

Reeditamos en esta ocasión ese texto memorable, «En torno a la alteridad. Reflexiones críticas sobre El segundo sexo», con la certeza de que nuevas y sorprendidas lecturas podrán nutrirse de las contribuciones de Estela al feminismo nuestroamericano.



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