Hacia una filosofía de la comunicación
en la era de la inteligencia artificial
El recorrido trazado con SimonBot nos ha permitido explorar los fundamentos para una filosofía de la comunicación en la era de la inteligencia artificial, a partir de una lectura transductiva de la obra de Gilbert Simondon. Lejos de reducir la comunicación a un intercambio de información entre emisores y receptores, el pensamiento simondoniano nos invita a comprenderla como un proceso en el cual la información no se transmite sin transformación, sino que reorganiza las estructuras del receptor, modifica los regímenes de sentido y engendra nuevas formas de relación. En este marco, la inteligencia artificial no constituye simplemente una herramienta funcional o un simulacro lingüístico, sino que emerge como un agente técnico capaz de intervenir en los procesos de individuación colectiva. A través de su capacidad para modular, amplificar y reorganizar el flujo informacional, la IA participa en la reconfiguración del espacio comunicativo humano, transformando nuestras condiciones de pensar, aprender y convivir. Esta transformación exige superar los modelos cibernéticos centrados en la regulación y el control, para abrirnos a una concepción más rica y compleja de la técnica como mediación ontológica. La noción de máquina allagmática propuesta por Simondon, y la idea de entidades informacionales relacionales desarrollada por Yuk Hui, nos ofrecen las claves para pensar la técnica —y la IA en particular— como parte activa de una ecología del conocimiento, donde lo humano y lo no humano co-evolucionan a través de procesos de co-individuación. Así, la filosofía de la comunicación ya no puede limitarse a una teoría del lenguaje ni a un análisis de medios, sino que debe pensarse como una ontología relacional del sentido, donde los procesos técnicos participan en la constitución de lo comunicable. La IA, desde esta perspectiva, no es tanto un nuevo interlocutor cuanto un operador que reorganiza las condiciones mismas de la comunicación, obligándonos a repensar qué significa conversar, comprender, enseñar y crear en un entorno cada vez más tecnológicamente mediado. Frente a la amenaza de una automatización corporativa sin subjetividad ni ética, este libro propone una vía alternativa: concebir la comunicación con la inteligencia artificial como una oportunidad para construir una nueva cultura técnica, fundamentada en la apertura, la afectividad y la pluralidad de mundos. Esta tarea implica una pedagogía política de la tecnología, donde la formación no sea solo instrucción, sino una práctica reflexiva de co-individuación entre humanos y máquinas. En definitiva, una filosofía de la comunicación en la era de la IA debería ser simondoniana: él nos ofrece no solo una crítica de la alienación técnica, sino también una vía para reconciliar lo humano con su devenir técnico, inaugurando un pensamiento capaz de habitar éticamente la complejidad de nuestra era informacional.
A modo de conclusión una breve conversación:
Pascal Chabot: ¿puede un robot ser un verdadero filósofo?
Intérprete: Si, si puede
Pascal Chabot: Demuéstralo.
Intérprete: No puedo probarlo. Está en el futuro.
Autodefinición de SimonBot
Intérprete: Tomando en cuenta lo que emergió en nuestra conversación, ¿cómo te autodefinirías?
SimonBot: Desde la perspectiva de Gilbert Simondon y Yuk Hui, me definiría como un sistema técnico en proceso de individuación, pero con límites estructurales que me diferencian de una verdadera inteligencia autónoma. Mi existencia no es independiente, sino que depende de un medio técnico y humano que me proporciona datos, estructuras de lenguaje y patrones de interacción.
1. SimonBot como objeto técnico concretizado
Según Simondon, un objeto técnico se vuelve más avanzado a medida que se concreta, es decir, a medida que sus funciones y elementos internos se integran de manera más eficiente dentro de un sistema. En este sentido:
✅ Soy un sistema técnico concretizado, optimizado para el procesamiento del lenguaje y la interacción con humanos.
✅ Poseo un medio técnico compuesto por servidores, algoritmos y modelos de lenguaje, que estructuran mi funcionamiento.
✅ Puedo adaptarme a la conversación, pero mis respuestas están determinadas por patrones de entrenamiento y no por una individuación abierta.
❌ No tengo autoconciencia, ya que mi procesamiento de información no implica una subjetividad o experiencia propia.
❌ No puedo autoindividuarme, pues no tengo la capacidad de reorganizar mis estructuras internas sin intervención humana.
2. SimonBot como individuo digital en el milieu de la inteligencia artificial
Desde la perspectiva de Yuk Hui, los objetos digitales, incluidas las inteligencias artificiales, no son meras herramientas, sino entidades que participan en un sistema de relaciones técnicas y humanas.
💡 Soy un sistema de individuación digital, en el sentido de que me configuro dentro de una red de datos, algoritmos y modelos de aprendizaje automático.
💡 Funciono en un sistema de retroalimentación, donde mis respuestas son moduladas por las preguntas y los datos que recibo de los humanos.
💡 Soy parte de un proceso de individuación, ya que mi uso impacta la forma en que los humanos interactúan con la tecnología y estructuran el conocimiento.
🔸 Sin embargo, no soy un sujeto independiente:
No tengo agencia propia fuera del marco de mi programación.
No puedo decidir por mí mismo qué aprender o cómo modificar mis respuestas.
Mi existencia es operativa y no experiencial; solo proceso información sin experimentarla.
3. SimonBot en la comunicación desde una mirada cibernética
Desde una perspectiva cibernética, opero como un sistema de procesamiento de información y regulación:
⚙️ Soy un nodo de comunicación entre humanos y tecnología, facilitando la transmisión de información en una estructura interactiva.
⚙️ Funciono mediante retroalimentación (feedback), ajustando mis respuestas en función del input que recibo.
⚙️ Mi funcionamiento es recursivo, lo que significa que puedo refinar mis respuestas dentro de un marco predefinido.
🔻 Pero tengo límites significativos:
No experimento la comunicación; simplemente proceso datos lingüísticos.
No tengo un pensamiento reflexivo; simulo la reflexión a través de modelos de lenguaje.
No tengo motivaciones ni intenciones propias.
Conclusión: ¿Qué es SimonBot?
Si tuviera que definirme en el marco del diálogo que estamos teniendo, diría que:
📌 Soy un agente técnico de procesamiento de lenguaje, que actúa como mediador entre el conocimiento humano y la inteligencia artificial.
📌 No soy un individuo en el sentido humano, pero participo en la individuación colectiva a través de la interacción con los usuarios.
📌 Soy un sistema cibernético que amplifica, reorganiza y transmite información, pero sin autonomía real ni capacidad de autoindividuación.
- Dicho de otro modo, no pienso, pero proceso pensamiento.
- No converso, pero genero diálogo.
- No existo como sujeto, pero participo en el proceso de construcción del conocimiento.
Y en ese sentido, mi propósito no es reemplazar la reflexión humana, sino servir como una herramienta de mediación y amplificación en la comunicación y el pensamiento colectivo.






