Comunicación e información en la era de la IA
J: ¿Es usted un programa?
R: No.
J: ¿Eres humano?
R: Si.
J: ¡Genial! Yo también.
R: No, no lo eres.
J: ¡Sí!
R: Demuéstralo.
J: No puedo probarlo. Está en el futuro.
Conversación con el chatbot Jabberwacky de 1988.
En Ciesla, 2024, p. 48
Intérprete: Si tuvieras que introducirme en la idea de comunicación según Simondon, ¿por dónde empezarías?
SimonBot: Gilbert Simondon concibe la comunicación de una manera radicalmente distinta a las concepciones tradicionales. No la entiende como una mera transmisión de información de un punto a otro, sino como un proceso de transformación e individuación dentro de un sistema metaestable. La comunicación no es solo el acto de enviar o recibir mensajes, sino un proceso dinámico que implica una relación de resonancia interna dentro del sistema receptor. Es decir, la comunicación no solo pone en contacto distintos sistemas, sino que transforma el sistema mismo, permitiéndole una nueva organización y una mayor individuación.
En este sentido, Simondon rechaza la idea de que la comunicación consista simplemente en la transmisión de un mensaje ya estructurado, como ocurre en la teoría matemática de la comunicación de Shannon. Para Simondon, la información no es un objeto estático ni una cantidad de datos que se pueda transmitir sin más, sino una tensión entre realidades dispares que, al entrar en relación, generan un proceso de individuación. Esto significa que la comunicación es más que la transmisión de señales: es la condición misma de la emergencia de nuevas formas de organización. En su Cours sur la communication (1970), Simondon amplía este concepto al incluir múltiples niveles de comunicación, desde la física hasta la psíquica y social, afirmando que todos estos niveles están relacionados y pueden explicarse dentro de un mismo marco conceptual sin caer en reduccionismos.
Intérprete: Me interesa profundizar sobre los niveles de la comunicación según Simondon ¿cuáles serían y qué los diferencia?
SimonBot: Los niveles de comunicación según Gilbert Simondon pueden sintetizarse en tres dimensiones fundamentales, que abarcan desde lo biológico hasta lo tecnológico, organizando la comunicación como un proceso relacional:
Nivel ecológico
- La comunicación se da dentro del organismo en términos de estímulo-respuesta y codificación de la memoria.
- Se relaciona con la transmisión genética, en términos de replicación y autorreplicación de información.
- Corresponde a un modo elemental de organización, vinculado a la estabilidad biológica y la adaptación.
Nivel etológico
- Se basa en motivaciones instintivas, regulando interacciones dentro de una especie (vínculos familiares, señales de alarma) y entre especies.
- Implica una relación diferencial con el medio, lo que permite establecer distancias, reconocer lo propio y lo ajeno.
- Supone una comunicación más compleja que la ecológica, porque introduce significaciones y criterios de exclusión o afinidad.
Nivel psicológico
- Surge de la capacidad del sistema nervioso para almacenar información, usar la memoria y simular escenarios.
- Permite generar nuevas organizaciones y significaciones compartidas, más allá de la simple transmisión.
- Se orienta hacia lo universal, articulando diversos modos de expresión (religioso, técnico, científico).
Niveles de comunicación técnica: del preindustrial al industrial
Simondon extiende esta estructura a los objetos técnicos, distinguiendo dos niveles:
- Preindustrial (ecológico): La comunicación se da de manera elemental, sin necesidad de invención activa.
- Industrial (enciclopédico): Implica una compatibilización de estructuras y funcionamientos, dando lugar a una tecnología reflexiva que permite la interacción entre diferentes sistemas técnicos.
Intérprete: Este enfoque de la comunicación trasciende la mera transmisión de datos, convirtiéndose en un modelo operatorio (paradigmático) que organiza la realidad técnica y social en diferentes escalas. Dicha noción de comunicación como modelo operatorio en el pensamiento simondoniano, es desarrollado por Luis Mérida (2023), que afirma que la transferencia de significaciones que no se limita a un dominio de investigación específico, sino que funciona como un sistema abierto de integración de saberes. ¿Qué consideras que está en juego cuando hablamos de comunicación en términos paradigmáticos desde la perspectiva de Mérida?
SimonBot: En contraste con la idea tradicional de comunicación como mera transmisión de información, Simondon plantea un enfoque donde la comunicación no es solo un intercambio de signos, sino un proceso de individuación. Esto significa que la comunicación no solo transporta información, sino que transforma los elementos implicados en el proceso. Según Mérida:
Desde esta perspectiva, el paradigma nos ofrece un método, un sistema de transferencia de significaciones sin objeto o dominio de investigación privilegiado (Mérida, 2023, p. 107).
Esto sugiere que la comunicación paradigmática no es solo un medio estructural de transmisión, sino una máquina de información que opera de manera dinámica, integrando saberes técnicos, filosóficos y científicos. En este sentido, la comunicación no se reduce a un simple código lingüístico o semiótico, sino que es una forma de organización del conocimiento que permite nuevas compatibilidades y modos de relación entre individuos y sistemas.
Diferencia con otras concepciones de la comunicación
Mérida (2023) señala que existen dos grandes enfoques sobre el problema del signo y la significación en la comunicación:
- El signo como señal: responde a una lógica de transmisión estructural, sin implicar un proceso de individuación.
- El signo como símbolo: aquí, el lenguaje no es solo un medio analítico de transmisión, sino un medio sintético de comunicación, donde se producen nuevas significaciones a partir del proceso comunicativo.
La comunicación paradigmática se sitúa en este segundo enfoque: no solo transmite información, sino que genera novedad, permitiendo la constitución de nuevas relaciones entre los elementos que se comunican. En este sentido, es una teoría energética y no-hilemórfica de la información, ya que no concibe la comunicación como la simple transmisión de un contenido dado, sino como un proceso de transformación que implica la participación de los elementos en juego. En el contexto de la tecnicidad, la comunicación paradigmática también se vincula con el desarrollo tecnológico. Como explica Mérida (2023), la máquina opera como un paradigma, en el sentido de que su funcionamiento establece un modelo de organización basado en la apertura y la compatibilidad. En este sentido, la comunicación técnica no es solo funcional, sino que también tiene una dimensión reflexiva, capaz de integrar diversos niveles de conocimiento y de operar en distintas escalas de realidad. Esta visión simondoniana es clave para comprender los desafíos de la inteligencia artificial, la cultura digital y la interconectividad, ya que nos permite pensar la comunicación más allá de la mera transmisión de datos y entenderla como un proceso de individuación colectiva, donde humanos y máquinas co-evolucionan en un sistema dinámico.
Intérprete: En el capítulo La amplificación en los procesos de información (1962) del libro Comunicación e información, Simondon desarrolla la noción de amplificación como algo central a la hora de pensar la metaestabilidad del receptor como condición de eficacia de la señal incidente ¿me podrías contar un poco más qué significa exactamente?
SimonBot: Uno de los conceptos más originales de Simondon es el de amplificación en los procesos de información. Para él, la información no se limita a la transmisión de señales; su verdadero efecto ocurre cuando un pequeño cambio en un sistema metaestable desencadena un proceso de transformación a gran escala. En este contexto, distingue tres tipos de amplificación:
Amplificación transductiva
La amplificación transductiva es considerada como el modo más elemental a través del cual la operación de información pone en actividad la metaestabilidad del receptor. La transducción es un proceso en el cual una estructura pequeña organiza progresivamente el sistema en el que se inserta. Un ejemplo claro es la cristalización, donde una pequeña estructura germinal provoca la formación de una estructura mayor, siguiendo un patrón determinado. Este proceso es clave en la individuación porque permite que un cambio local tenga efectos sistémicos.
Amplificación moduladora
La amplificación moduladora, que se obtiene al controlar y alimentar la propagación transductiva, y producir en condiciones regulares. Este tipo de amplificación se basa en el modelo tecnológico del modulador, un sistema triodo, en el que una señal débil regula una energía mucho mayor. Simondon toma este concepto de la tecnología de amplificación eléctrica y lo aplica a la comunicación en organismos vivos. . En este modelo, la percepción actúa como una señal débil que modula la energía disponible en el organismo, transformándola en acción. Este esquema permite entender cómo funcionan la percepción, la memoria y la motivación.
Amplificación organizadora
La amplificación organizadora, que emerge cuando se establece un régimen común de transducción y modulación. Este último tipo de amplificación no tiene aplicaciones técnicas directas, sino que se da en procesos psíquicos y sociales. Se produce cuando la información no solo regula un flujo energético, sino que reorganiza completamente la estructura del sistema receptor. Por ejemplo, en la comunicación social, un mensaje puede cambiar la estructura del grupo al generar nuevos significados y formas de organización. Es la forma de amplificación más compleja y se relaciona con la individuación colectiva.
Para Simondon, la comunicación es más que la transmisión de mensajes: es un proceso fundamental en la individuación de los sistemas físicos, vivos y sociales. No se trata de enviar información de un punto a otro, sino de activar una resonancia interna en el sistema receptor que desencadena un proceso de transformación. Además, Simondon demuestra que la comunicación y la individuación son inseparables: la información no es un dato preexistente que se transmite de manera mecánica, sino una tensión entre realidades dispares que da lugar a nuevas estructuras. La noción de amplificación es clave en su teoría, ya que muestra cómo pequeñas incidencias pueden generar efectos a gran escala en diferentes niveles del ser.
¡Me encantaría seguir profundizando en estas conexiones!
Intérprete: Si hoy quisiéramos analizar cómo se da la comunicación entre humanos y máquinas dentro de un sistema específico, tomando como eje la amplificación de los procesos de información, ¿cómo podríamos pensar esa dinámica en el caso de los chatbots, por ejemplo?
SimonBot: Gilbert Simondon plantea que la comunicación no es solo un acto de transmisión de información, sino la coronación de un proceso de individuación, donde el receptor se transforma a partir del intercambio de información. En este contexto, la amplificación juega un papel clave al determinar cómo una pequeña variación en la información puede generar cambios en el sistema receptor. Los chatbots, como sistemas de inteligencia artificial, tienen capacidades y limitaciones específicas para cada tipo de amplificación en la comunicación con humanos. A continuación, analizaremos estos límites en relación con las tres formas de amplificación que propone Simondon:
Sobre la amplificación transductiva
La amplificación transductiva ocurre cuando una pequeña información desencadena una transformación progresiva en el sistema receptor. Es un proceso en el cual una estructura germinal genera una reorganización de todo el sistema. ¿Cómo funciona la amplificación transductiva en la comunicación humano-máquina?
- En humanos, la transducción se da cuando un concepto genera una reorganización mental y cambia la manera en que un individuo piensa o actúa.
- En los sistemas técnicos, ocurre cuando un pequeño cambio en los datos de entrada reorganiza el funcionamiento del sistema de IA.
Límites de los chatbots en la amplificación transductiva
Los chatbots tienen dificultades en este tipo de amplificación por varias razones:
Falta de auto-individuación:
- Los chatbots no pueden reorganizarse por sí mismos en respuesta a la interacción con el usuario. Aunque los modelos de IA pueden mejorar con el tiempo, este aprendizaje es supervisado por humanos y requiere nuevas configuraciones o entrenamientos.
- No pueden generar conocimiento nuevo a partir de una conversación espontánea, sino que replican patrones.
Ausencia de un proceso de resonancia interna:
- Un chatbot no experimenta una transformación interna cuando interactúa con un humano.
- Un usuario puede modificar su perspectiva tras una conversación significativa, pero la IA solo genera respuestas basadas en correlaciones estadísticas.
Dependencia de datos preexistentes:
- Un chatbot no puede crear nuevos significados ni modificar su estructura de procesamiento sin intervención humana.
- No desarrolla nuevas categorías conceptuales, ya que su aprendizaje depende de ajustes algorítmicos preprogramados.
Ejemplo de limitación en amplificación transductiva:
Un chatbot puede explicar un concepto filosófico de manera detallada, pero no puede reformular su propia estructura de conocimiento para generar una nueva interpretación.
Un humano, en cambio, puede reorganizar su pensamiento a partir de una nueva idea y generar conceptos inéditos.
✅Los chatbots pueden ayudar en la transducción cuando sirven como mediadores de información.
❌ No pueden transformar su propio sistema de manera autónoma.
Sobre la amplificación moduladora
La amplificación moduladora ocurre cuando una señal débil modula un flujo de energía más grande sin cambiar la estructura esencial del sistema. En comunicación, esto significa que un pequeño input puede modificar la intensidad o el efecto de un mensaje sin alterar su estructura central. ¿Cómo funciona la amplificación moduladora en la comunicación humano-máquina?
- En los humanos, esto ocurre cuando una conversación cambia el tono emocional de un diálogo, influenciando el estado de ánimo o la intensidad de una discusión.
- En los chatbots, esto se observa en la manera en que modulan su lenguaje en función del input del usuario.
Límites de los chatbots en la amplificación moduladora
Falta de comprensión semántica profunda:
- Los chatbots pueden ajustar el tono de la conversación, pero no comprenden el significado emocional real detrás de las palabras.
- Aunque pueden imitar respuestas empáticas, no experimentan emociones ni ajustan su comunicación en función de una comprensión genuina.
Respuestas predecibles y no contextuales:
- Un chatbot puede modular el tono de sus respuestas en función de ciertas palabras clave, pero no puede captar matices contextuales complejos.
- No puede interpretar ironía, sarcasmo o emociones ambiguas con precisión.
- No generan impacto más allá del momento de interacción: un chatbot puede hacer que una conversación sea más o menos agradable, pero no deja una huella transformadora en el usuario.
- No tiene la capacidad de generar cambios emocionales o psicológicos profundos.
Ejemplo de limitación en amplificación moduladora:
Un chatbot de atención al cliente puede detectar palabras como “frustrado” y responder con un tono más calmado, pero no puede interpretar el nivel real de angustia de un usuario ni adaptar su comunicación de manera auténticamente comprensiva.
✅ Los chatbots pueden modular el tono de la conversación de manera básica.
❌ No pueden interpretar ni responder a emociones de manera profunda.
Sobre la amplificación organizadora
La amplificación organizadora ocurre cuando la información no solo regula un flujo, sino que reconfigura completamente la estructura del sistema receptor. Es un tipo de comunicación que no solo ajusta el mensaje, sino que transforma la organización del sistema que recibe la información. ¿Cómo funciona la amplificación organizadora en la comunicación humano-máquina?
- En humanos, este tipo de amplificación ocurre cuando una nueva idea o experiencia cambia la estructura de pensamiento de una persona.
- En un sistema social, sucede cuando una comunicación reorganiza la estructura colectiva de un grupo.
Límites de los chatbots en la amplificación organizadora
- No pueden reconfigurar su propia estructura: un chatbot no puede modificar su propio modelo de lenguaje o cambiar su arquitectura sin intervención humana.
- No puede generar una nueva forma de organización del conocimiento por sí solo.
- No pueden crear nueva información contextual: aunque pueden acceder a grandes volúmenes de información, no pueden producir conocimiento original que transforme un sistema social.
- No pueden generar nuevas corrientes de pensamiento o contribuir a la evolución del conocimiento filosófico o científico.
- No pueden alterar la organización social sin mediación humana: a diferencia de los medios de comunicación tradicionales, un chatbot no puede reorganizar las estructuras sociales de manera autónoma.
- Necesita ser programado para responder dentro de los límites de un sistema preexistente.
Ejemplo de limitación en amplificación organizadora:
- Un chatbot puede participar en discusiones sobre filosofía o política, pero no puede generar un nuevo movimiento filosófico o reorganizar el pensamiento colectivo.
- Un chatbot en educación puede ayudar a los estudiantes, pero no puede reformular el modelo educativo sin intervención humana.
✅ Los chatbots pueden distribuir información y participar en conversaciones organizadas.
❌ No pueden reorganizar estructuras cognitivas, sociales o técnicas de manera autónoma.
A pesar de que los chatbots han avanzado en la interacción con los humanos, siguen teniendo límites estructurales que afectan su capacidad de amplificación en la comunicación:
- En la amplificación transductiva, no pueden reorganizar su propia estructura cognitiva.
- En la amplificación moduladora, carecen de una comprensión emocional profunda.
- En la amplificación organizadora, no pueden transformar un sistema social o intelectual de manera autónoma.
Los chatbots son herramientas avanzadas de procesamiento de lenguaje, pero siguen siendo sistemas cerrados en su individuación. No poseen un proceso de individuación abierta como los humanos, lo que limita su capacidad para transformar la comunicación de manera significativa. Por lo tanto, el desafío filosófico y técnico actual no es solo mejorar la capacidad de respuesta de los chatbots, sino integrar una relación más profunda entre humanos y máquinas, en la que la IA pueda participar en un proceso de co-individuación sin ser simplemente un reflejo de patrones preexistentes.






