Ante la dinámica del mundo y el desarrollo de procesos de innovación, esta publicación se dedica a las tecnologías de la información y comunicación (tic) y la salud, también llamada eSalud. En esta era informática, es imperativo que el sector salud, sus instituciones, el talento humano y los procesos para la prestación de servicios incorporen de manera más decidida y ambiciosa estas tecnologías, de cara a mejorar la atención en salud, el acceso a los servicios y el cuidado integral de las personas con servicios apoyados en tecnología, en la que se evidencie efectivamente la integralidad de los procesos.
Las tic se han convertido en una herramienta habitual para el funcionamiento de cualquier sistema sanitario, tanto en el nivel administrativo (ayudando a diversificar los canales de comunicación), como en el ámbito clínico (generalizando la historia clínica digital o electrónica, implementando la prescripción informatizada de recetas o desarrollando aplicaciones de ayuda al diagnóstico), de forma que facilitan la relación entre los diferentes profesionales, además de que permiten compartir experiencias en el aprendizaje entre estos y los pacientes a lo largo de todo el proceso asistencial. Pero la parte más valiosa es el impacto de la eSalud en la prevención, que debe abarcar todos los procesos de desarrollo en una sociedad moderna.
Hay muchos ejemplos en los que el uso de la eSalud en los sistemas de salud puede abordar la demanda creciente de servicios más accesibles, asequibles y de mayor calidad.
La introducción de eSalud representó la promesa de las tic para mejorar la salud y el sistema sanitario. El término eSalud abarca un conjunto de conceptos dispares, incluyendo “salud”, “tecnología” y “comercio”. Por ello, es importante analizar el concepto “salud”, usualmente referido explícitamente a la atención de salud como un proceso, en lugar de como un resultado. Esto es como se esperaba, no hay consenso sobre el significado de esta palabra por sí misma, y las definiciones van desde una inversa, estrechamente interpretada, como es la ausencia de enfermedad, hasta la impulsada por la Organización Mundial de la Salud, como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de enfermedad.
En las definiciones de eSalud desarrolladas en esta publicación, la tecnología es vista no solo como herramienta para habilitar un proceso, función o servicio, sino también como la encarnación de la propia eSalud (por ejemplo, un sitio web de salud en Internet). En esta parte, la tecnología es representada como un medio para expandir, ayudar o mejorar las actividades humanas, en lugar de sustituirlas.
La eSalud puede facilitar el acceso a servicios y a información sanitaria en zonas alejadas por medio de la telesalud, mejorar el intercambio de información y datos sobre la salud entre sistemas por medio de normas y de la interoperabilidad, captar la información contenida en los expedientes médicos para incrementar la eficiencia y la continuidad de la atención, permitir el acceso remoto seguro a los registros médicos electrónicos de los pacientes, y ayudar a vigilar y notificar enfermedades con mayor frecuencia y con un periodo de latencia más corto en el sistema, mediante el uso de dispositivos móviles. También puede afrontar los desafíos para el personal de salud capacitado ofreciéndole educación continua por medio de plataformas virtuales, y promover la búsqueda y el intercambio de información entre diferentes personas y grupos por medio de foros y redes sociales accesibles a través de Internet y otros canales de comunicación, dado que, en el actual escenario regional, uno de los principales desafíos es lograr la interoperabilidad y formular marcos normativos para validar los procesos de estas nuevas tecnologías implicadas en la salud.
A ello se debe la importancia de aprovechar las prácticas exitosas y lecciones aprendidas en materia de salud para incentivar la participación y el intercambio de conocimiento, lo que implica formular o reformular estrategias de integración de los resultados de investigación en las políticas para la salud y en la gestión del conocimiento y del uso de las tic alineadas con las políticas de salud.
Esto requiere del abordaje de sistemas y el fortalecimiento de la investigación para la salud, de manera que refuercen el sistema de salud y contribuyan en forma efectiva y eficiente a mejorar el bienestar de las poblaciones.
Monterrey, Nuevo León, 2021








