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Prólogo

El dinero público, símbolo
y método del tiempo que vivimos

Ariel Wilkis

En 1989 la desaparición del valor del austral por el contexto hiperinflacionario fue un claro indicador de la desigualdad frente al acceso de bienes básicos de consumo. A medida que el dólar americano se devoraba la moneda nacional las barriadas se plagaban de ollas populares y de saqueos. En 2001 la estabilidad cambiaria le restaba atención a la cotización del dólar para concentrarla al nivel de los depósitos. Cuando estos llegaron a índices insostenibles el gobierno optó por poner un torniquete a la salida de dinero de los bancos. El “corralito” produjo la segunda desaparición del cash de la era democrática. Con la restricción a la circulación de efectivo, los barrios vulnerables se secaron de pesos. Esta segunda desaparición reflejaba la desigualdad en el mercado de trabajo, los más afectados fueron los desempleados y quienes hacían changas o trabajos informales. En marzo de 2020 el aislamiento dispuesto por el gobierno produjo la tercera desaparición del cash de la era democrática. Esta no es igual a la de 1989 ni a la de 2001, tiene su origen en medidas de cuidado de la salud pública que dispararon una dinámica de desigualdades inédita.

Frente a esta última desaparición una masiva intervención del Estado en forma de ayudas, salarios y prestamos busca contener los descalabros producidos por la pandemia en la economía de millones de argentinos y miles de empresas. En mayo de 2020, según informó el Ministerio de Desarrollo Productivo, casi el 95% de los hogares tienen ingresos que provienen de las arcas del Estado. A las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares por hijo se sumaron el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el pago de salarios a trabajadores de empresas por parte del Estado.

Los lectores de este libro corremos con la suerte que está siendo publicado en un contexto donde su objeto penetra millones de hogares y empresas, está en la boca de una miríada extendida de funcionarios, políticos y periodistas. Este fenómeno, como todo lo que atañe al virus Covid-19, tiene alcance global. A través del dinero público los gobiernos de muchos países del mundo buscan poner plata en los bolsillos de sus ciudadanos para evitar que la catástrofe económica y social de la pandemia golpee más fuerte.

Martin Hornes nos propone una valiosísima perspectiva para comprender la nueva relación entre Estado y sociedad que se está poniendo en juego al expandirse el dinero público a niveles inéditos. Para los gobiernos puede ser indicador del cuidado que los Estados le brindan a las familias y empresas, para muchas de estas puede significar este gesto o el claro indicador de que nunca se cayó tan bajo. La extensión del dinero público corre paralela a esta tensión que nos habla sobre qué economía moral se esta construyendo al calor de las curvas de muerte por Covid-19, de aumento de desempleo, de caída de ingresos y de aumento de endeudamientos familiares.

A diferencia de los modos habituales de presentar un libro, preferí comenzar invitando al lector a no desaprovechar esta oportunidad de explorar las páginas de una obra que, basada en una investigación de varios años, nos arroja pista para interpretar el presente más urgente y los futuros posibles. Por ejemplo, difícilmente podremos pensar los debates que se aproximan sobre la renta básica universal sin acudir a la categoría de dinero público que en estas páginas Hornes nos invita a conocer su genealogía, su capacidad heurística, su rol para comprender el proceso de monetización social y los debates públicos que se articulan a partir del momento en que el Estado pone dinero en manos de los ciudadanos más vulnerables como medida de lucha contra la pobreza.

Como todo gran libro, Las tramas del dinero estatal ilumina una coyuntura porque capta un cambio estructural, logra hundir sus raíces en un presente a través de una mirada socio-genética y una perspectiva analítica novedosa capaz de mostrar las aristas menos evidentes.

Fruto de dos investigaciones que dieron origen a sendas tesis de posgrado, este libro es un aporte fundamental al estudio del dinero en la vida social en el marco de una agenda de renovación de la sociología económica de nuestro país y la región. El autor se inmiscuye en estos debates y le da una impronta original fruto de su propia trayectoria. Formado inicialmente en una disciplina como el Trabajo Social y con varios años de experiencia trabajando junto a los sectores más postergados de nuestra sociedad, Martín traslada a ese campo algunas pistas que encuentra en el mundo de la sociología económica: ¿Cómo es posible que el dinero no sea un objeto analíticamente estudiado en el marco de una disciplina que se ha visto convulsionada por la monetización de las políticas sociales? Esta pregunta es una provocación a los modos habituales de ver y hacer el mundo de una disciplina y punto de inicio de varios años de investigación orientados a reconstruir todas las aristas de los significados y usos del dinero público.

¿Los significados y usos del dinero público son los atribuidos por los expertos internacionales que han diseñados las políticas de Transferencias de Dinero Condicionadas hace ya más de una década? ¿Por los funcionarios de los ministerios de Desarrollo Social? O ¿Por trabajadores sociales que caminan los barrios más vulnerables? ¿Y cuál es el rol de las familias que reciben este dinero por parte del Estado? ¿Cómo ellas resignifican sus relaciones de género y generacionales, sus vínculos con otros vecinos y con el mismo Estado? Finalmente, ¿Qué rol tenemos nosotros (los no-pobres, quienes no recibimos ese dinero, pero si lo juzgamos) cuando actuamos como periodistas, políticos o simplemente representantes de la “opinión pública”? El libro que el lector va a leer es un modo ejemplar de responder estas preguntas mostrando cómo todas ellas tienen espacio en ese objeto analítico que es el dinero público. Martín nos muestra cómo una buena construcción de un objeto ilumina las múltiples voces que se atan a nuestras conversaciones sobre el dinero y sus ramificaciones en nuestras ideas de justicia, mérito, protección, derecho o cuidado.

Hay demasiadas buenas razones para comenzar a leer este libro, ninguna de ellas es excluyentes y todas empujan al lector a comenzar a recorrer las páginas que Martin nos ha regalado para entender el pasado, el presente más urgente y el futuro porvenir.



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