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Conclusiones

Mientras escribo estas páginas finales vienen a mi cabeza algunas de las frases que me dijeron los expertos en políticas sociales de TM que tuve la oportunidad de conocer mientras realizaba mi investigación de campo. “No pensamos al dinero”, “no hay una reflexión sobre el dinero”, repetían, palabras más, palabras menos, muchos de ellos. En la mayoría de los casos, este tipo de afirmaciones iba seguido de concepciones simples sobre el dinero que ratifican el significado concebido desde el mundo económico y son constantemente difundidas por los expertos economistas: el dinero no es otra cosa que un bien de uso, de cambio y de reserva de valor.

Este libro pretende desafiar las concepciones unívocas –o económicas– sobre el dinero a partir de la reflexión en torno de aquello que denominamos como la producción social del dinero de las TM y que consiste en visibilizar la multiplicidad de actores sociales y tramas de sentido que intervienen en la producción de los significados del dinero que se distribuye a partir de las políticas sociales. Mirar a las TM desde esta óptica, desde la ambición de reconstruir los significados de una moneda que puede conectar diferentes puntos de vista sobre la realidad social, permite poner en diálogo distintos niveles de análisis y construir un enfoque novedoso.

El proceso de reconstrucción de las TM en la República Argentina fue necesario para demostrar que las entregas de dinero se consolidaron en la crisis económica, política, social e institucional del año 2001 y que, una vez superado el escenario de conflictividad social, se concebiría como un momento de oportunidad para los saberes expertos de incorporar al dinero en las principales medidas de intervención estatal. Reconstruir la sociogénesis de las TM estatales ayudó a constatar que la experiencia argentina es un caso ejemplar para pensar el rol de las redes de expertos en el surgimiento, la expansión y la consolidación de las nuevas tecnologías monetarias de intervención social.

Una sociología del dinero es indispensable para pensar las condiciones de posibilidad de la emergencia de la legitimidad del dinero en las políticas sociales. Pese a ello, las formas de marcaje sobre el dinero impulsadas por las agencias internacionales de desarrollo o bajo las premisas estatales y expertas son insuficientes para comprender la producción social del dinero de las TM. El dinero, tal como se advirtió en las páginas iniciales de este libro, es un producto social maleable y sus significados trascienden cualquier tipo de definición institucional, dado que se encuentran constantemente en debate.

Aportamos a la construcción de una sociología del dinero incorporando la mirada de los expertos que piensan al dinero que forma parte de las intervenciones estatales. Desde allí observamos a los saberes expertos en TM aludiendo constantemente al diseño y a la programación de un dinero específico que, llevaba inscripto en su génesis, las premisas propias del campo económico. Tal indagación resultó fundamental para esgrimir una pregunta central: ¿Qué es lo que pasa con el dinero de las políticas de TM cuando sale de aquellos laboratorios expertos en que fueron diseñados?

La vida social del dinero en un programa local estatal demostró que existe un desplazamiento con respecto a la performatividad pronunciada por los saberes expertos. En ese sentido, al analizar la pluralidad monetaria quedó demostrado que existen desbordes de la teoría performativa experta, es decir, que las premisas del campo económico no clausuran la heterogeneidad de significados que adquiere el dinero en la vida de los sectores populares.

El dinero de las políticas sociales de TM contiene una matriz diseñada por los saberes expertos, pero también posee una vida social que desborda tal diseño. Ese hecho se hace evidente cuando se relevan los conflictos que deben afrontar los actores locales estatales a la hora de encarnar los significados expertos sobre el dinero. Según el caso, dichos actores se debaten entre reproducir tales significados o incorporar sus propias definiciones, e incluso puede que utilicen los significados asociados a esos dineros para clasificar y evaluar a los titulares y a los hogares receptores de TM.

Las escenas etnográficas que se incluyen en el libro muestran cómo los adolescentes y los hogares titulares de TM negocian constantemente los significados del dinero con los actores locales estatales. Las personas titulares de TM producen distintas interpretaciones sobre el dinero para evaluar los esquemas de percepción y apreciación que los actores locales estatales poseen sobre el dinero programado de las políticas sociales.

La expansión de los programas de TM generó una serie de transformaciones en la organización doméstica de los hogares pertenecientes a los sectores populares que redefinió las relaciones de poder al interior de las familias. Nuestra perspectiva sobre el dinero, junto a las situaciones etnográficas analizadas, permitió develar una dimensión poco explorada por las producciones académicas en torno a las políticas de entrega de dinero y que, además, escapa a cualquier tipo de pensamiento sobre el diseño de las TM: el ingreso del dinero estatal transforma las formas de organización doméstica y las dinámicas familiares, estableciendo jerarquías morales y relaciones de poder entre sus miembros.

Los saberes expertos en políticas sociales han esbozado cientos de explicaciones en torno al impacto cuantitativo de las entregas de dinero o sobre las mejoras en los niveles de consumo en los hogares titulares. Sin embargo, no han considerado para nada la implicancia que tiene el enraizamiento del dinero estatal en las economías y en las dinámicas monetarias específicas de los hogares pertenecientes a los sectores populares. En este sentido, la interpretación que se propuso en este libro sobre la dimensión moral del dinero propicia un nuevo andamiaje conceptual para pensar los efectos distributivos cualitativos que implican las TM estatales.

Las agencias de desarrollo y las distintas marcas estatales, los saberes expertos en políticas sociales, los actores locales estatales vinculados a los programas de TM y los titulares de derechos siguen refiriendo al circuito de las políticas sociales. Pero el dinero permite, tal como afirma Simmel (1996), poner en conexión todos los elementos de la vida social: todas las cosas y las personas pueden ser conectadas por el dinero. Por lo tanto, se hace necesario trascender el circuito de las políticas sociales monetarizadas para prestar atención a las evaluaciones sociales y morales de diferentes grupos sociales respecto de las formas de redistribución monetaria estatal.

El dinero público, tal como se lo concibe aquí, es un medio a través del cual distintos grupos sociales expresan sus esquemas de clasificación y las lógicas de orden social y moral que consideran que deberían primar en las formas de redistribución estatal. La interpretación del dinero de las TM como un dinero público es conveniente a los fines de entender que se trata de una moneda a partir de la cual la sociedad puede pensarse a sí misma. Los significados del dinero público develan principios constitutivos de la sociedad, les otorgan contenido a diferentes principios de clasificación social y colaboran en la construcción de un lenguaje específico que expresa los conflictos que viven en esas sociedades. Asimismo, los significados plurales del dinero público trasladan valores morales en torno al mérito, valores que marcan las formas de reconocimiento, indican el ejercicio de derechos, valores que señalan la justicia, la igualdad o la desigualdad, y que se encuentran siempre presentes en las apreciaciones sobre las formas de redistribución monetaria estatal dirigidas a los sectores populares.

La producción social del dinero de las TM nos ayudó a componer la realidad social de una pieza de dinero (Wilkis, 2015) que nos dice muchas cosas sobre el orden social. Los litigios transnacionales entre expertos e instituciones, la importación de saberes performativos, las traducciones de los actores locales estatales, las negociaciones de los hogares titulares y las apreciaciones de distintos grupos políticos y sociales reflejan cómo un nuevo paradigma de políticas expresa nuevas concepciones monetarias del orden social.

Una sociología del dinero como la que se ensaya en este trabajo provee herramientas útiles para reflexionar sobre los aportes que se pueden realizar al campo de las políticas sociales. Al poner el acento en las interpretaciones sobre el dinero de las TM se hace evidente, en primer lugar, que dicho dinero puede configurarse como un indicador de las políticas sociales y, en segundo lugar, que los aportes de un enfoque evaluativo centrado en las dimensiones cualitativas del dinero pueden contribuir a los procesos de formulación y diseño de las TM.

La indagación sobre los saberes expertos vinculados a las TM demuestra que los esquemas de evaluación de las políticas se atienen a la descripción y medición de los componentes previstos por los programas sociales. Es decir, los expertos realizan múltiples evaluaciones que refieren a aspectos programáticos, partiendo del supuesto de que el dinero transferido posee definiciones unívocas (favorecer el consumo, garantizar ciclos educativos, reducir la pobreza, la indigencia, etc.).

El andamiaje metodológico y conceptual que desplegamos en torno a la producción social del dinero de las TM nos permite interpretar y comprender cómo el dinero de los programas sociales estatales produce muchas más cosas que las dimensiones relatadas y evaluadas por los expertos. Explorar al dinero como enfoque cualitativo innovador en las políticas sociales puede resultar un revelador privilegiado para apreciar que estas nuevas tecnologías monetarias estatales no sólo deben ser explicadas desde sus efectos distributivos cuantitativos, sino también desde un punto de vista que permita interpretar qué nuevas formas de inclusión social y desarrollo, qué formas de vulnerabilidad social, exclusión y marginalidad, y qué nuevas relaciones de poder y/o desigualdad se expresan a través de los significados sociales del dinero.

Una reflexión sistemática sobre las dimensiones sensibles del dinero de las políticas sociales también debería contribuir a los procesos de formulación y diseño de las TM. La producción social de las TM ofrece puntos de análisis a ser pensados por los expertos o voceros autorizados del campo de las políticas sociales. Los significados plurales del dinero aportan elementos para reinterpretar las definiciones económicas que programan al dinero, reflexionar en torno a la definición de los sujetos titulares de derecho, considerar nuevos requisitos o condicionalidades para las TM, construir nuevos indicadores cualitativos de evaluación, etcétera.

Pero las reflexiones sobre el dinero de las TM también pueden aportar a la problematización de los efectos de la implementación de estas nuevas políticas sociales y de las relaciones sociales particulares que se producen en los barrios populares. El hecho que funge como punto de partida para la reflexión ya está consumado: el dinero en efectivo ha reemplazado las tradicionales transferencias de bienes y servicios que caracterizaban a las políticas sociales de otras épocas.

La construcción de un enfoque relacional que piensa al Estado en el ámbito local y rescata los espacios institucionales de recreación de las TM a partir de la indagación sobre los encuentros entre actores locales estatales y titulares puede contribuir aún más a la interpretación sobre la producción social del dinero de las TM. En este trabajo se propusieron algunas reflexiones. Sin embargo, resta analizar cómo estas nuevas políticas sociales de TM están produciendo comunidades monetarias. En este sentido, el dinero puede servir como puerta de entrada para pensar las relaciones sociales entre actores locales estatales y titulares (coerción, control, empatía, etc.), para observar cómo las disputas en torno a los significados sociales y morales del dinero pueden tener incidencia en el acceso a ciertos recursos o a las formas de provisión del bienestar (relaciones de poder y dominación) e, incluso, para reflexionar acerca de cómo el dinero puede reproducir jerarquías comunitarias, construir ciertas comunidades de pertenencia o producir nuevas formas de inclusión/exclusión en el ámbito comunitario.

El ejercicio de indagar en los significados sociales del dinero de las TM sirvió para demostrar la capacidad que tiene el dinero para actuar como un gran conector social (Wilkis y Roig, 2015): mirar el dinero nos permitió conectar universos tan distantes como los de las agencias estatales y los saberes expertos con los de las dinámicas monetarias y familiares de los hogares titulares de TM.

Comúnmente, los trabajos académicos del área de la sociología económica sitúan las investigaciones de forma separada: hay indagaciones, construcciones teóricas y hallazgos empíricos que reconocen distinciones entre un nivel macro –una sociología económica performativa desde la experiencia de los mercados y las organizaciones– y un nivel micro –una sociología económica relacional centrada en micro interacciones– (Blandej, Wherry y Zelizer, 2016; Whitford, 2012).

La producción social del dinero, tal como se la presenta en este trabajo, muestra la continuidad que existe entre universos de interpretación que la literatura de nuestro campo de estudios habitualmente explora de forma separada. La sociología del dinero que se propone aquí supera tanto las producciones institucionales del marcaje del dinero como la sociología del dinero de las monedas domésticas (Zelizer, 2011; Wilkis, 2017), puesto que se han realizado movimientos y articulaciones entre las esferas institucionales, domésticas y públicas. Esta perspectiva no sólo hace posible integrar dichas miradas, sino también captar las continuidades, las mediaciones y las superposiciones de sentidos en torno a los significados del dinero de las TM.

La intención, en definitiva, es contribuir a la construcción de una sociología del dinero multisituada (Marcus, 2001). La sociología del dinero que aquí se ha implementado permite mostrar, de forma simultánea, los intersticios y las formas de ensamblaje que existen entre significados del dinero que atraviesan un mundo de prácticas y relaciones sociales plurales. La producción social del dinero de las TM es el resultado de un ensamblaje de significados plurales del dinero que se suceden en distintos tiempos y espacios sociales e involucran a diferentes tramas de actores que movilizan diversos saberes y producen significados disímiles sobre el dinero.

Por último, y considerando que nos detuvimos en la discusión sobre la noción de performatividad del campo económico, este trabajo se sitúa próximo a la intersección de dos agendas de investigación que han estudiado el rol de los expertos economistas en la construcción de ciertos problemas públicos y en las formas de intervención que se aplican frente a dichos problemas (Heredia, 2015; Daniel, 2013). En diálogo con estas agendas de investigación, la producción social de las TM que abordamos en este trabajo se suma a estas interpretaciones como una perspectiva innovadora en la relevancia del estudio de expertos.

La vida social de los sectores populares propicia la aparición de múltiples monedas ligadas a los sentidos plurales que adquiere el dinero. Contemplando la posibilidad de trascender los puntos de vista absolutos sobre el dinero, a partir de la producción social de las TM nos aproximamos a una parte de ese universo tan amplio. Esperamos que esta aproximación resulte un punto de vista que aporte al desarrollo de una sociología del dinero que abra nuevas preguntas sobre las dimensiones sociales de las TM estatales y su incidencia en las dinámicas monetarias del mundo popular.



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