9.1. Estrategia de análisis de datos
Coincido con Schettini y Cortazzo (2015) que encarar la tarea de analizar datos cualitativos significa asumir posturas tanto académicas como ideológicas y nos enfrenta a desafíos y dificultades propias de su naturaleza. El tipo de análisis que requirió esta investigación etnográfica es lo más cercano al Método de Comparaciones Constantes propuesto por Glaser y Strauss (1967). Este es un método generativo, constructivo e inductivo en el que se combina la codificación inductiva de categorías con la comparación constante entre ellas.
El objetivo final de esa modalidad analítica es la generación inductiva de constructos teóricos -denominados vectores cualitativos– que junto con los núcleos temáticos -dominios cualitativos- y las categorías conforman un entramado conceptual que subsume todos los aspectos de la realidad estudiada y les asigna un sentido y significado nuevo.
Así pues,
El planteamiento central es, entonces, que la teoría surge de la interacción con los datos aportados por el trabajo de terreno. En este contexto, el análisis cualitativo de los datos es el proceso no matemático de interpretación, llevado a cabo con el propósito de descubrir conceptos y relaciones y de organizarlos en esquemas teóricos explicativos (Murillo, 2008 en Schettini y Cortazzo y 2015).
En el análisis de un trabajo de campo se realizan afirmaciones de diversos alcances y de distintos niveles; en esta tarea intervienen componentes difíciles de controlar que tienen un importante efecto sobre el producto final y son en sí mismo un contenido. Este momento fue el de mayor dificultad y riqueza ya que a partir de la acción y la reflexión se llegaron a las conclusiones más profundas en la construcción y análisis de los datos y las tareas de extensión al afuera de la comunidad académica.
El análisis de los datos fue realizado a través de un trabajo minucioso con las historias de vida como textos, que incluyó como primer paso la segmentación o división de cada una de ellas a través de la codificación de los fragmentos de acuerdo a las dimensiones teóricas de referencia.
El análisis de las historias de vida se hizo de forma manual, es decir, que no se utilizó ningún soporte informático de los diseñados para este tipo de análisis. Se ha tratado, por otro lado, de un análisis cualitativo, es decir, donde se buscaba rescatar de forma textual, mediante citas, aquellos testimonios que fueron surgiendo recurrentemente en las conversaciones con los jóvenes y que por tanto sirvieron para evidenciar sus ideas y percepciones.
En esta investigación el análisis se ha realizado de manera simultánea con la recolección de datos y la ha guiado. A medida que se iba disponiendo de las primeras informaciones, su análisis obligaba a focalizar en ciertos aspectos, a veces a descartar cuestiones que no tenían significación alguna o pensar en otras que se notaba a lo largo de la investigación que eran fundamentales y así sucesivamente a lo largo de todo el proceso (Schettini- Cortazzo, 2015).
Ese proceso infragmentable de espiral cíclica es suficiente justificación para situar el análisis como una parte del trabajo de campo más que como su consecuencia. Pero esa infragmentabilidad también ha estado presente en el interior de los procesos que se han seguido para analizar, elaborar y dar un sentido a la información que se recogió.
En este proceso se ha llevado a cabo una descomposición inicial de datos desde una perspectiva EMIC -conceptos de primer orden- a una dimensión ETIC -conceptos de segundo orden- o dimensión interpretativa[1].
Esta interacción y diálogo constante entre inducción y deducción, entre la significatividad subjetiva –EMIC- que las personas participantes en el estudio han aportado y los marcos teórico-conceptuales del investigador –ETIC- que orientaron esta indagación (Harris, 1977) han atravesado todo el proceso de análisis constituyendo una doble hermenéutica[2] (Giddens, 1976) con la que se intentóreducir la distancia cognitiva entre ambos sistemas conceptuales.
Al usar una metodología cualitativa y estar comprometidos con un trabajo interpretativo que conduzca a cierta comprensión, el esfuerzo está centrado en aprehender los esquemas conceptuales y de significados que utilizan los jóvenes que han participado en la investigación. De manera que se ha adaptado, reformado y reconstruido, esto es re interpretado, los esquemas teóricos de la disciplina o tradición para captar aquellas estructuras de significados (Bourdieu, 1998; Giddens, 2012).
Es a través de ese diálogo interpretativo que se posibilita la producción y desarrollo teórico en la investigación cualitativa (Maxwell, 1998). Pero, al mismo tiempo, esa doble hermenéutica es la clave del análisis interpretativo que se llevó a cabo en este trabajo.
Siguiendo la propuesta de Tedlock (2000), que retoma de Glaser y Straus para el análisis de datos desde la metodología etnográfica, podemos distinguir conceptualmente tres niveles que conforman tipos de operaciones diferentes con los datos:
Nivel 1: Segmentación e identificación de unidades de significado y agrupación en categorías descriptivas. En una primera fase, el esfuerzo interpretativo ha estado orientado al desarrollo de descripciones densas (Geertz, 1987), es decir, descripciones de los significados que los jóvenes utilizan para comprender y dar sentido a sus vidas. Con ese fin se inició una re lectura de todas las transcripciones -entrevistas y notas de campo- lo que me permitió tener una idea global del contenido de las mismas y conocer los temas centrales en torno a los cuales se articulaban el discurso de los jóvenes.
En un segundo trabajo de lectura, se llevó a cabo la segmentación del corpus de datos. Para ello se consideraron unidades de significado a aquellos fragmentos que reflejasen una misma idea -fragmentos del texto con sentido semántico-.
Para esa segmentación o división en unidades de significado utilicé la segmentación del corpus de datos -identificando las unidades de significado- y la codificación de las mismas que se han llevado a cabo en una sola operación de modo simultáneo (Mayol, 1995). Es decir, los temas a los que aluden las diversas unidades de significado que se identificaron constituyen las diversas categorías en las que aquéllas se han incluido. Pero esa segmentación se ha realizado también respecto a las unidades de significado.
Durante el proceso de codificación, han emergido inductivamente veinte conceptos de primer orden, también denominadas categorías, con los que describí a partir de la concepción teórica y de reflexión, la perspectiva EMIC de la realidad que deseaba estudiar generando descripciones que toman su sentido a partir de los significados de las personas participantes en la investigación y no de las ideas o concepciones del investigador.
Una vez identificadas todas las unidades de significado que hacían alusión a una misma idea seleccioné aquéllas que eran relevantes para los objetivos de la investigación dejando a un lado aquéllas que no tenían ningún tipo de relación. En resumen, categorización y segmentación son dos operaciones que realicé simultáneamente porque el criterio usado fue la pertenencia a un determinado concepto o tópico, donde las unidades que hacían referencia a determinada idea se incluyeron en las categorías que se correspondían con esa misma idea (Geertz, 1987).
A través del método de las comparaciones constantes, el sistema emergente de categorías fue constantemente refinado, modificado, depurado y redefinido en función de las nuevas unidades de significado que iban apareciendo. A medida que surgían nuevas unidades de significado se las comparaba con las categorías ya existentes para incluirlas en una de ellas y cuando esto no era posible, se creaba una nueva categoría que cubriese la idea a la que se refería la nueva unidad de significado. Pero al mismo tiempo, se comprobaba y comparaba las unidades que pertenecían a diferentes categorías ajustando los criterios de pertenencia y asignación lo cual permitió fusionar categorías de grandes semejanzas, dividir aquéllas con un contenido demasiado heterogéneo y redefinir sus etiquetas para que se adecuasen mejor a su contenido.
El proceso de construcción del sistema categorial finalizó al comenzar a comprobar la saturación de las categorías, es decir, cuando en una nueva lectura de las transcripciones no se encontraba nueva información. Esto se llama saturación teórica (Cortazzo y Schettini, 2015).
Nivel 2: Construcción de un sistema de núcleos temáticos emergentes o metacategorías. En un segundo nivel de análisis que necesariamente requiere otro nivel de abstracción llevé a cabo una agrupación y estructuración de las veinte categorías que han emergido en el primer nivel. Después de un proceso de comparación intercategorías en el que busqué similitudes estructurales, teóricas y elementos comunes entre ellas, emergieron seis núcleos temáticos en torno a los cuales fueron todas agrupadas.
Esos núcleos temáticos emergentes o metacategorías (Giddens, 2012) subsumen a los conceptos de primer orden y los reordenan. En efecto, estos conceptos sensibles han sido construidos interactivamente durante el proceso de análisis utilizando para ello categorías conceptuales procedentes del marco teórico y de interpretación.
Se trata de categorías que se han modelado y reconstruido para captar el sentido y las múltiples facetas de la realidad estudiada tal y como han sido descriptas por los jóvenes informantes.
Como ya señalé, estas metacategorías se construyeron de manera simultánea e interactiva con la emergencia de las categorías en el primer nivel utilizando para ello los esquemas conceptuales del marco teórico y de interpretación (Giddens, 2012). De este modo establecí constructos que se reformaron para captar todas las propiedades de la realidad estudiada tal y como la describían los informantes.
Esto significa que las metacategorías o núcleos temáticos que han emergido en este segundo nivel de análisis no son independientes o extraños a las categorías o perspectivas de significado que utilizan las personas que han participado en los actos sociales que indagué. En cierto sentido todas las personas participantes en el estudio están reflejadas en los dominios emergentes que definí.
Los dos primeros niveles corresponden a lo que se denomina hermenéutica objetiva -dimensión descriptiva del análisis- donde se ha buscado reflejar y describir con la máxima precisión y sin inferencias los motivos, intereses y significados que para las jóvenes tenían los fenómenos investigados
Nivel 3: Identificación de vectores cualitativos. En este nivel cobran centralidad la interpretación de datos y el análisis secuencial y transversal de las metacategorías a la luz del marco teórico que se ha construido previamente .
Representa el último y más dificultoso eslabón del proceso de análisis, íntimamente ligado al problema del desarrollo conceptual en la investigación interpretativa que ha sido la generación y explicitación de conceptos de segundo orden.
A medida que realicé el análisis de datos, identifiqué unidades de significado relevantes que fueron asignadas a las categorías emergentes, en tanto éstas a su vez se ligaron a los núcleos temáticos propios del segundo nivel de análisis, lo cual permite visualizar que todo el discurso que analizaba se hallaba atravesado por tres ejes o vectores que lo conformaban y estructuraban.
Una vez centrados en la exploración transversal y análisis comparativo de los núcleos temáticos o dominios cualitativos identifiqué unos patrones conceptuales subyacentes a los datos o conceptos de primer orden reflejados en los dos niveles anteriores.
Los tres vectores cualitativos que identifiqué atraviesan los seis núcleos temáticos o dimensiones cualitativas que emergieron en el nivel anterior. Estos conceptos de segundo orden (Giddens, 2012) son más concretos y generales porque recogen las características comunes a los 6 temas principales.
Estos tres niveles no son tres momentos diferenciados del proceso analítico sino más bien diferentes operaciones basadas en la reducción y disposición de datos y en la obtención de conclusiones sobre el corpus de datos que configuran un sólo proceso recurrente, inductivo-deductivo y circular (Giddens, 1979; Margalef, 2007)
Después de un análisis lineal y transversal de los núcleos temáticos desarrollé tres constructos teóricos que se denominan vectores cualitativos y que utilicé, desde la perspectiva teórica asumida por este estudio para explicar los patrones subyacentes a las categorías o datos de primer orden.
En el último punto del análisis -que se corresponde con las conclusiones de la investigación- llevé a cabo una hermenéutica crítica -dimensión interpretativa- donde fusioné el horizonte de significados de los jóvenes y adultos que participaron del estudio con el horizonte simbólico del investigador materializado en el marco teórico -de inspiración crítica- que se construyó en los capítulos uno, dos y tres de esta tesis.
Los jóvenes entrevistados han permitido acceder al conocimiento interior o EMIC de ellos mismos y descubrir sus perspectivas interpretativas así como describir fenómenos globales en sus diversos contextos y determinar a partir de ellas las complejas conexiones que han afectado el comportamiento humano y las creencias en elación a dicho fenómeno (Goetz, 1988 p. 28).
La reflexividad continua, parte del conocimiento ETIC del investigador, ha llevado a permanecer en constante diálogo interno en torno a la experiencia del proceso de investigación, en paralelo con el surgimiento y emergencia de los datos.
En el apartado siguiente detallo el proceso de análisis de datos.
9.2. Proceso de análisis
Se analizaron los textos de las historias de vida y las notas de observación a través de la codificación en unidades de significado. El análisis del contenido ha emergido de los discursos producidos por los jóvenes. Las áreas iniciales exploratorias para la primera fase de análisis han sido las siguientes:
- Vínculos familiares, situación familiar de origen, identificación de trayectorias de desarraigo, referencias contenedoras de adultos a los largo de su historia.
- Habilidades relacionales vinculadas a la autoconfianza, la posibilidad de dar y recibir afecto, de poder establecer relaciones con otros pares, de generar lazos.
- Situaciones que inciden en la seguridad personal, el bienestar, el poder sobrevivir y proyectarse en un futuro, temores, angustias, soledad, miedo, insatisfacción.
- Relación con el entorno, con las diferentes instituciones del barrio y del afuera, con la escuela, la Iglesia, con las fuerzas de seguridad que conviven en la villa.
- Conexión con el propio cuerpo, enfermedades, calidad de vida, consumo, hábitos de higiene y alimentarios.
9.2.1. Descripción de las categorías emergentes de los niveles de análisis
Como se señala anteriormente en el primer nivel de análisis se encuentra la voz de los jóvenes, segmentada en unidades de significado, identificadas y agrupadas en categorías analíticas de primer orden (EMIC).
Si bien no se ha utilizado ningún soporte informático, en el análisis manual se han identificado más de trescientas unidades de significado. Cada uno de estos fragmentos ha sido codificado respetando su narración genuina, y si se contara la frecuencia con la que son citadas, alcanzan cerca de mil repeticiones. Esto resulta significativo dado que si bien no es un análisis cuantitativo esta serie de repeticiones constituye un dato muy relevante para la construcción de estos datos de primer orden.
Una vez realizado esto, y sin dejar de observar la perspectiva EMIC, se han agrupado las unidades de significado en categorías descriptivas que de alguna manera representan la compleja estructura de vivencias, historias, comportamientos, creencias, motivaciones, perspectivas de futuro, vínculos, etc. que tienen los jóvenes. Estos datos ayudan a entender los procesos de vulnerabilidad y desintegración social en la que viven y transita su cotidianeidad.
De estos segmentos identificados y agrupados por afinidad temática han surgido las categorías que se describen en la siguiente tabla, detallando cada una en letra negrita y cursiva.
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Descripción de las categorías
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C1 |
Ausencia de cuidados del joven. Descripción de la falta de atención por parte de adultos durante su infancia frente a peligros, situación de abuso, alimentación, educación, etc. |
C2 |
Insistencia en el cambio de vida asociado a salir de una situación terrible o fatídica. En este sentido es una búsqueda personal o siguiendo a alguien con quien tienen afinidad |
C3 |
Abandono general. Descripción de cómo todas las instituciones no los han cobijado o ayudado. Diferentes formas de expulsión. |
C4 |
Abuso interfamiliar e intrafamiliar hacia la mayoría de los jóvenes en diferentes momentos y en algunos casos en forma sostenida. |
C5 |
Maltrato institucional identificado no solo hacia ellos sino también hacia sus pares por parte de la policía, el hospital, institutos, escuelas. La descripción sucede tanto en la villa como así también en los lugares que han transitado en su vida |
C6 |
El consumo de sustancias de distinto tipo aparece desde muy temprana edad. Las relaciones entre lo que se consume y el efecto es también muy precisa en los jóvenes. Saben lo que se consume y lo que esto provoca y muchas veces se busca adrede ese efecto. |
C7 |
La relación entre el consumo y la posibilidad de morirse aparece continuamente. La muerte toxica es un horizonte cercano para cada uno de ellos |
C8 |
Padecimiento subjetivo. Descripto detalladamente en múltiples formas de padecimiento por soledad, discriminación, por sentir cercana la muerte, por temores |
C9 |
Situación de calle. Análisis de las situaciones que los llevaron a vivir en la calle desde muy temprana edad. La calle como hogar o territorio conocido que les brinda protección. |
C10 |
Analfabetismo absoluto. Trayectoria educativa nula. Vivencias de fracaso escolar. Responsabilidad puesta en ellos mismos. |
C11 |
Relación joven- familia- pares- adultos que dan cuenta de una dificultad vincular. Consideraciones acerca de sus actitudes frente a los otros. |
C12 |
Migraciones internas de la mayoría de los jóvenes en edad temprana. Salida del hogar por situaciones de peligro asociadas a abuso o falta de oportunidades |
C13 |
Familias monoparentenales con mujeres como únicas protagonistas. Diferentes apreciaciones acerca del rol materno y su relación con ellas. |
C14 |
Conexión con las emociones. Descripción de la incapacidad para conectar y manejar las emociones y, por ende para comprender y aceptar las emociones de los otros. |
C15 |
Supervivencia diaria de todos los jóvenes. Percepción y formas de vivir cada día. |
C16 |
Relación entre los miembros de la esquina, valorada como una fraternidad elegida. Descripción de los modos de ser y estar entre ellos |
C17 |
Identidad desarrollada desde la soledad en la relación con otros ya sea por miedo, por estilo, por decisiones del conjunto de los jóvenes. |
C18 |
Relación con el afuera que permite inferir una situación de indefensión frente a los peligros, o a las propias sustancias que consumen, que incide directamente en el bienestar de los jóvenes. |
C19 |
Visión del futuro. Consideraciones, reflexiones y percepciones que se tiene de lo que vendrá. Descripción de cómo se ven y se piensan a sí mismo en el futuro |
C20 |
Discriminación social. Actitudes que ven y reciben de un mundo que consideran hostil. |
Una vez finalizado el nivel 1, emergen en este segundo nivel diferentes dimensiones desde la perspectiva ETIC, que corresponden al modo en que el investigador busca entender y comprender al otro en el trabajo interpretativo (Giddens, 2010). Desde este modo de interpretación se han definido las veinte categorías identificadas anteriormente, que al agruparlas por afinidad de significado dan como resultado seis dimensiones descriptivas, como se muestra en el cuadro 6. En ella se relaciona cada dimensión con el número de categorías afines.
Dimensiones |
Relación de categorías afines |
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D1 |
Desarraigos sistemáticos |
C1, C2, C3, C12, C13, C17 |
D2 |
Violencia persistente |
C4, C5, C20 |
D3 |
Abandono corporal |
C6, C7, C18 |
D4 |
Padecimiento biopsico sociales |
C8, C14, C15 |
D5 |
Aislamiento social |
C16, C17 |
D6 |
Fragilidad vincular |
C9, C10, C11, C19 |
9.2.2. Definición de las dimensiones identificadas
A continuación describo las seis dimensiones identificadas en el segundo nivel de análisis y al final quedarán reflejadas, detalladamente en la tabla X, las categorías emergentes en cada dimensión.
D1.Desarraigos sistemáticos
En esta dimensión temática quedan englobados todos los aspectos relacionados a las vivencias, experiencias y circunstancias que atravesaron los jóvenes no solo en su proceso de migración interna – en general a lugares desconocidos sin referencias adultas disponibles, en edades pequeñas – sino también aquellas situaciones de abandono que describen los jóvenes en sus propios hogares, y por parte de aquellos que deberían garantizar su seguridad física y emocional. Quedan reflejadas también las concepciones y creencias que tienen los jóvenes acerca de los roles maternos, acerca de lo que se espera de un niño y de lo que significa e implica la protección y el cuidado. Permite el conocimiento de los mecanismos que dejan a los jóvenes en situación de absoluta vulnerabilidad.
D2. Violencia persistente
Esta dimensión está estrechamente relacionada con la anterior porque parte de la violencia ejercida hacia los jóvenes es producto de su situación de desarraigo, de estar a merced de otros y de ser sometidos a violaciones constantes de sus derechos fundamentales. Recoge las situaciones de discriminación y maltrato que experimentan por parte de las diferentes institucionespor las que transcurren – familiar, educativa, de salud- y que voluntaria o involuntariamente han sido y son parte de sus vidas. Se incluye en esta dimensión las manifestaciones a partir de los abusos recibidos que permiten comprender las posiciones, actitudes y estigmas de los jóvenes.
D3. Abandono corporal
Esta dimensión contiene todos los aspectos relacionados con la situación de extrañamiento del propio cuerpo que vivencian los jóvenes. El cuerpo como expresión de malestares, daños y enfermedades no registradas por ellos mismos: problemas respiratorios, gastrointestinales, infecciosos, heridas, fracturas mal curadas, laceraciones y que permiten comprender la relación y cercanía con la propia muerte. También recoge las posibles relaciones entre tipos de droga, consumo y la pobreza. Identifica las barreras de acceso en los diferentes servicios que existen cercanos a la villa para cuidar el cuerpo.
D4. Padecimientos biopsicosociales
En esta dimensión se refleja el sufrimiento por parte de los jóvenes a través de los registros vinculados a los modos de sobrevivir cotidianamente, teniendo en cuenta la ausencia de inserciones laborales y referencias familiares que le permitan autoabastecerse. Permite ver las formas y modos que adquiere la expresión y transmisión de emociones, sentimientos, afectos entre ellos y con los otros.
D5. Aislamiento Social
Esta dimensión describe e identifica las reacciones frente a amenazas internas y externas que viven los jóvenes y que los instala en espacios protegidos pero que contrariamente son solitarios.
Relaciona las vivencias y experiencias que hacen de los jóvenes, sujetos amputados en sus raíces y permite comprender las formas de socialización que establecen en la medida que van desarrollando su vida. Incorpora los riesgos relacionados al ciclo vital, que se expresan en roles y condiciones sociales vinculados a una edad.
D6. Fragilidad Vincular
Por último esta dimensión atraviesa a las otras dimensiones porque incorpora el modo relacional no solo con personas sino también con instituciones. Recupera las proyecciones y perspectivas de futuro vinculadas a la búsqueda de definición del yo y de un proyecto de vida en un periodo vital de la vida pero que transcurre en la calle y da pautas para conocer los modos que adquiere la desafiliación.
Dimensiones (D) |
Categorías (C) |
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| D1 | Desarraigos sistemáticos |
C1. Ausencia de cuidados C2. Cambio de vida C3. Abandono general C12. Migraciones internas C13. Familia monoparentales |
| D2 | Violencia persistente |
C4. Abuso inter e intrafamiliar C5. Maltrato institucional C20. Discriminacion social |
| D3 | Abandono corporal |
C6. Consumo de sustancias C7. Muerte tóxica C18. Situación de indefensión |
| D4 | Padecimientos biopsicosociales |
C8. Padecimiento subjetivo C14. Conexión con las emociones C15. Supervivencia diaria |
| D5 | Aislamiento Social |
C16. Fraternidad elegida C17. Soledad en relación con los otros |
| D6 | Fragilidad Vincular |
C9. Situación de calle C10. Analfabetismo absoluto C11. Dificultad vincular C19. Visión de futuro |
En el tercer nivel de análisis se buscaron las relaciones de la información obtenida por el conjunto de historias realizadas a los jóvenes y se observó que todo giraba siempre en torno a un núcleo central, que se correspondía con lo que denominé trayectorias sostenidas de abandono (TSA) hacia los jóvenes.
Como resultado del análisis secuencial y transversal de las dimensiones obtenidas, el último eslabón de análisis fue la identificación del núcleo central y de los tres vectores cualitativos. Estos han recogido, ordenado y facilitado la lectura e interpretación de los datos que recorren la esencia de las trayectorias de abandono padecidas por los jóvenes, y que permiten avanzar en la comprensión de los elementos claves que visualizan cómo es este proceso de desafiliación y vulnerabilidad que transitan los jóvenes de la investigación.
Los vectores cualitativos identificados en las trayectorias sostenidas de abandono son los siguientes:
- Abandono corporal
- Desarraigos sistemáticos
- Fragilidad Vincular
La relación de estos vectores con las TSA confluyen en un punto entre sí, que es la manera en que los jóvenes llegan a la situación de desafiliación y vulnerabilidad en la que se encuentran, en donde los desarraigos sistemáticos, el abandono corporal y la fragilidad vincular hacen un combinación explosiva.
- Los términos emic y etic se han venido utilizando, en el campo de las ciencias sociales y específicamente en la antropología y en las ciencias que estudian el comportamiento desde la segunda mitad del siglo XX, cuando el lingüista norteamericano Kenneth Lee Pike (1970) propuso esta doble denominación. Su planteamiento es que las palabras pueden tener un doble nivel de referencia o comprensión, uno referido a su significado fonémico (o semiótico) y otro a su significante fonético y del interior de estos dos nombres devienen ambos términos. En estos casos estaríamos ante un análisis emic y en el segundo en uno etic.
El análisis lingüístico original evolucionó hacia el análisis antropológico y etnográfico cuando diferentes investigadores sociales, especialmente el antropólogo Marvin Harris (1977), utilizaron estos términos extendiendo su acepción a conceptos culturales más complejos asociados a las conductas y a la interpretación de esas conductas por parte de sus protagonistas, por un lado, y de los investigadores de esas conductas por otro.
Queda claro que en ciencias sociales, emic y etic se refieren a dos tipos de interpretaciones de una realidad descrita y no a la naturaleza de los términos o de la realidad que describen. No hay realidad emic o etic, sino interpretación de la misma bajo un punto de vista u otro. Tradicionalmente la primera percepción de estas nociones al estudiarlas en el ámbito de la antropología es que la visión emic corresponde al punto de vista del nativo mientras la visión etic corresponde a la del extranjero, preferentemente un cientista social realizando un estudio de campo.
Los elementos clave por tanto para explicar lo emic y lo etic son el agente actuante, el agente observador externo, la actuación o hecho objeto de interpretación y las dos interpretaciones o puntos de vista sobre esa actuación o hecho.↵ - La doble hermenéutica es un concepto desarrollado por Giddens que implica la tarea que lleva adelante el cientista social: Interpretar un mundo ya interpretado por los sujetos.↵






