Abrazada a sus rodillas, sentada en el piso del patio de su casa, la nena lloraba. Había comenzado a los gritos, pero de a poco la angustia se había apaciguado.
No pudo contar las horas de amargura, pero el hambre que sonaba en su pancita, le hacía pensar que ya debía ser hora de la leche y sabiendo que nadie la buscaba, limpió su cara con las mangas estampadas de moco y creció.
Cristina Kolodynski.
Los comienzos
La presente investigación es el resultado de mi recorrido como docente e investigadora de la UNLP. Dicho camino, comenzó cuando luego de graduada en la Licenciatura de Trabajo Social, comencé mi carrera docente en la Cátedra de Investigación Social II de la Facultad de Trabajo Social de la UNLP y como investigadora me integré al Laboratorio de Investigación Movimientos Sociales y Condiciones de Vida. Como joven investigadora de dicho programa, en el año 2004 obtuve la Beca de Iniciación Científica, luego en 2006 la de Perfeccionamiento y en el año 2008 la de Formación Superior, todas de la UNLP. En el marco de este proceso, comencé a estudiar la Maestría en Ciencias Sociales del Trabajo.
Por otro lado, hacia finales de 2007, el Municipio de La Plata firma un convenio con la Provincia de Buenos Aires para la implementación del Sistema de Promoción y Protección Integral de Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes (SPPIDNNA) en el marco de la Ley Nº 13.298 “De promoción y protección de los derechos de las niñas, niños y adolescentes”[1]. En esta ley, sancionada poco tiempo antes, se preveía la apertura, en los Municipios de la Provincia que suscribieran convenio, de Servicios Locales de Promoción y Protección de Derechos, en los que intervendrían equipos técnico-profesionales interdisciplinarios constituidos por trabajadores sociales, psicólogos, antropólogos, sociólogos y médicos que serían los encargados de la atención de los casos en los que existiera vulneración de derechos de niños, niñas o adolescentes, así como también llevarían a cabo acciones para la protección de sus derechos en la Ciudad.
Se crea entonces la Dirección de Niñez y Adolescencia de la Municipalidad de La Plata, donde me incorporo con la misión de cooperar en su organización, diseñando áreas y programas que permitieran comenzar a abordar la inmensa demanda de intervenciones para la atención de casos de vulneración de derechos de niños, niñas y adolescentes.
A partir de aquí, la investigación y la intervención profesional comienzan a encontrar un mismo rumbo en el que daba nueva dirección a mis investigaciones anteriores. En los primeros años como investigadora, me habían preocupado cuestiones relacionadas con el problema de educación y niñez en sectores populares, sin embargo, por primera vez desde el comienzo del recorrido de formación académica, vislumbraba que los problemas de los sujetos que estaba investigando tenían características de otra índole: no era posible pensar en la calidad de los procesos educativos de estos niños, niñas y adolescentes sin pensar la problemática desde una mirada un poco más compleja. En las entrevistas casuales mantenidas con niños, niñas y adolescentes quedaba claro que su paso por la escuela resultaba ser una anécdota en el marco de los conflictos más amplios que los atravesaban. Esto permitió afirmar que la realidad de los niños, niñas y adolescentes pobres trasciende los análisis que pueden realizarse desde la intersección de variables como educación, capacitación, niñez y trabajo, por lo que me aboqué a indagar la multiplicidad de las carencias que constituyen las situaciones de vulnerabilidad y las estrategias de intervención del Estado para abordarlas con los niños, niñas y adolescentes que se encuentran en situación de calle, que viven deambulando por la ciudad, durmiendo en los cajeros automáticos, en las raíces de los ombúes de la Plaza Italia, en la pérgola de la Plaza San Martín y bajo los bancos de la Plaza Moreno, ubicadas paradójicamente justo frente a la Iglesia Catedral, la Gobernación y la Legislatura Provincial, en la Ciudad de La Plata, ciudad Capital de la Provincia de Buenos Aires.
Estos niños, niñas y adolescentes deambulan por las calles de la ciudad víctimas de la pobreza, la marginalidad y la vulnerabilidad, utilizando diferentes estrategias de subsistencia, ejercidas generalmente en el marco de una economía subterránea, informal y, en muchas oportunidades, ilegales.
Lo que me movilizaba y generaba grandes interrogantes era la contradicción de que si bien hoy el Estado cuenta con una legislación que lo habilita para crear los dispositivos necesarios para la defensa y protección de la niñez, así como para la restitución de los derechos vulnerados de los niños, niñas y adolescentes no obstante encuentra grandes dificultades para dar viabilidad y efectividad a sus intervenciones.
Esta tesis es el resultado de un largo recorrido intelectual enriquecido por el ejercicio profesional, que me ha permitido realizar rupturas teóricas, epistemológicas y metodológicas (Bourdieu, 2002; Vasilachis, 2003) como investigadora y como trabajadora social ligada a la intervención en y al estudio de la dinámica de los procesos sociales.
Este trabajo intenta ser una mirada más, que aporte a pensar en los problemas de la niñez y sus características, donde el enfoque de derechos es transversal a todo el estudio: la pobreza es pensada en términos de restricción de acceso a derechos básicos y fundamentales, que genera vulnerabilidad en el cumplimiento de los derechos de la niñez y que esperan ser intervenidos por acciones profesionales que sí y solo sí sean capaces de situarse en el marco de la defensa de los derechos humanos de la infancia para pensar, diseñar e implementar las estrategias de intervención.
Presentación de la investigación
Para la realización de este estudio, el hecho que generó el interés por indagar en el tema de la infancia fue la sanción – en el año 2005 – de las leyes de promoción y protección de derechos de la niñez y la adolescencia, a partir de las cuales Argentina se disponía a promover y proteger los derechos de los niños, niñas y adolescentes de manera integral, en consonancia con lo marcado por los tratados internacionales que desde el año 1994, tenían rango constitucional. La incorporación de estos marcos normativos producían un importante quiebre paradigmático en el tratamiento de los problemas de la niñez, en tanto se pasaba de una concepción en que el niño, niña o adolescente era considerado menor objeto de la política pública, a otra en que se lo consideraba sujeto pleno de derechos de los cuales poseía la titularidad.
La incorporación de estas normativas en el marco de esta perspectiva daba lugar a la creación del Sistema de Promoción y Protección Integral de Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes (SPPIDNNA) e instaba a las instituciones estatales de todos los niveles, ONGs, profesionales de todas las áreas con injerencia en la niñez etc. a abordar los problemas de la niñez desde un enfoque integral, basado en la intervención en perspectiva de derechos.
Tal como he mencionado, en investigaciones anteriores había puesto el eje de las indagaciones en las dificultades que encontraban los niños, niñas y adolescentes para insertarse y permanecer en el sistema educativo, sin embargo, a estas alturas, comenzaba a vislumbrar, que desde el enfoque de derechos, las poblaciones infantiles vulnerables tenían muchos más derechos vulnerados que el derecho a la educación, lo que le daba opacidad al problema y constituía una trama de vulneraciones complejas. En dicha trama, las desventajas sufridas por estos niños, niñas y adolescentes se acumulan en la medida en que más derechos se vulneran (Minujín, 1992; Minujín y Kessler, 1995). Lo que subyacía en indagaciones teóricas preliminares, era que, las dificultades en el cumplimiento de los derechos se encuentran ligadas a una trama de desventajas acumuladas a lo largo de toda la vida de estos niños, niñas y adolescentes lo que da un carácter multidimensional y procesual a la situación de vulnerabilidad, generalizada en todos los aspectos de sus vidas (Saraví, 2006; Tuñón y González, 2013).
A raíz del avance en esa línea de indagación y análisis, fue necesario profundizar en el estudio de las intervenciones del Estado frente al problema de los niños en situación de calle y que se encuentran en situación de pobreza. Es así como surge el supuesto preponderante de este estudio centrado en que las dificultades del Estado para la protección y restitución de derechos vulnerados de los niños, niñas y adolescentes se relacionan con las características que asume en Argentina la pobreza multidimensional (Salvia, Tuñón y Musante, 2011), lo que hace que a pesar de que el Estado conoce la magnitud y las características del problema y cuenta con normativas en las que están plasmadas las líneas de intervención -Leyes 26.061 y 13.298 de Promoción y Protección de los niños, niñas y adolescentes-, sin embargo el cambio de paradigma que permitiera pasar de la concepción de niñez objeto a otra como sujeto pleno de derechos, logró una solidez formal y jurídica que encuentra dificultades para transformar las situaciones de vulneración que atraviesan los niños, niñas y adolescentes, como así también para modificar las prácticas institucionales en las que los niños, niñas y adolescentes continúan siendo tratados como objetos.
Las mencionadas características de la pobreza multidimensional dan un marco particular al proceso de implementación de la política pública de niñez. Asistimos en Argentina a un proceso de empobrecimiento, degradación y desintegración profunda del tejido social, donde las clases pobres resultan ser las más golpeadas (Minujín y Kessler, 1995). Los niños, niñas y adolescentes que hoy se encuentran durmiendo en las calles y plazas, limpiando vidrios, vendiendo diferentes objetos de escaso valor o mendigando en las esquinas, son diferentes expresiones de la segunda o tercera generación de familias pobres (Rosanvallón, 1996; Pojomivsky, 2008) que no encuentran otra alternativa más que buscar en sus hijos, estrategias que les permitan la subsistencia mientras que en otros casos, son los mismos niños, niñas y adolescentes los que deciden ponerlas en práctica.
Este supuesto, está en la base de mis cuestionamientos en el siguiente sentido: por un lado, me pregunté cómo es la política pública de niñez desarrollada en el Municipio de La Plata en el marco de la Ley 13.298, dicho interrogante, se basó en la importancia de resaltar el principio de territorialidad encarnado en la política pública, lo cual me llevó a realizar esta indagación particularmente en la Ciudad de La Plata, ciudad Capital de la Provincia más importante en términos demográficos, productivos y económicos del país. Por otra parte, quise indagar acerca de cómo son y en qué perspectiva teórico-metodológica se piensan las estrategias de intervención desarrolladas por los operadores del SPPIDNNA, entendiendo que enmarcadas en la perspectiva de derechos y en el reconocimiento de la territorialidad, asumirán particularidades propias. Y por último, conocer en qué medida el SPPIDNNA modificó la situación de los niños y niñas con derechos vulnerados desde la visión de los distintos actores, suponiendo que el fin principal de la política se encuentra orientado a generar cambios en las situaciones de vulnerabilidad de los niños, niñas y adolescentes.
En función de estos interrogantes me propuse como objetivos de esta investigación caracterizar la política pública de niñez en la Municipalidad de La Plata desde la mirada de los distintos actores, afirmada en la premisa de que la doble hermenéutica y la comprensión del punto de vista interno, supuestos fundamentales del paradigma interpretativo (Vasilachis, 1992; Giddens, 2001; Delleuze, 2001) -base metodológica de esta investigación- me permitirían acceder a dicha caracterización. En ese sentido, y desde el mismo posicionamiento metodológico, me propuse analizar la perspectiva de los diferentes actores sobre la implementación de la política pública de niñez y conocer la mirada de los distintos actores respecto de la eficacia de las estrategias de los operadores para la restitución de derechos vulnerados.
Para llevar adelante estos objetivos, dadas las características de la población y la particularidad de la problemática, me propuse la realización de un estudio de caso, dado que como plantean Cortazzo y Schettini (2005) permite buscar la comprensión de determinado fenómeno a partir de varios casos concretos no por ser representativos de otros o por ser un ejemplo de un problema sino porque el caso en sí mismo es de interés para el investigador desde el punto de vista científico y desde el punto de vista social, dado que aborda un vacío en el área objeto de estudio o busca indagar la reconfiguración de determinado problema.
Además, entiendo que para desarrollar esta perspectiva, es necesario que el investigador se involucre en el proceso social en el que habrá de recoger los datos de forma sistemática y no intrusiva (Valles, 1997; Delgado y otros 1995) descartando las posibilidades de realizar diagnósticos globales, dado que los niños, niñas y adolescentes con derechos vulnerados y sus familias no conforman un universo homogéneo. Para llevarlo a cabo, utilicé la metodología cualitativa con el auxilio de datos cuantitativos (a través de la búsqueda de datos secundarios de documentos, informes estadísticos, archivos, etc.).
Para captar la perspectiva de los actores, trabajé en la realización de entrevistas semi estructuradas, que constituyeron los textos empíricos que permitieron interpretar a partir del análisis de datos cualitativos la dinámica de la realidad que estaba indagando.
Según Vasilachis (1992:57) “El presupuesto fundamental de las metodologías cualitativas es que la investigación social tiene que ser más fiel al fenómeno que se estudia que a un conjunto de principios metodológicos…”. Por lo tanto, lo que me interesa en esta investigación es conocer los fenómenos sociales no en términos causales sino poder comprender los procesos, significados y perspectivas que tienen los sujetos con los que trabajé.
- En adelante será nombrada como Ley Nº 13.298↵






