Quiero agradecer a la Secretaría de Investigación de la Universidad Abierta Interamericana por el apoyo constante brindado al desarrollo del trabajo intelectual de los docentes.
Asimismo, expreso mi reconocimiento a las autoridades de la Universidad, al Dr. Marcelo De Vincenzi, Decano de la Facultad de Tecnología Informática, a la Mg. Silvia Poncio, directora de la carrera de Ingeniería en Sistemas Informáticos en la sede Rosario, y al equipo asesor de la Secretaría Pedagógica, por su permanente acompañamiento al cuerpo docente, por fomentar la reflexión crítica sobre la práctica educativa y por contribuir activamente a la construcción de un clima institucional propicio y sereno para el desarrollo académico.
La práctica docente se desarrolla en un entorno dinámico, donde las evidencias de lo acertado y lo mejorable se suceden con rapidez. A veces cuesta advertirlas en los comentarios de los estudiantes, en los resultados de los exámenes, en las respuestas ante una consigna. Reflexionar sobre la propia práctica, es la vía hacia la investigación, pero no es una tarea sencilla.
Es por ello que no todos los textos que están en camino hacia la investigación pueden ser tratados como investigaciones. Algunos sólo las promueven, las alientan.
Algunas ideas y experiencias de los docentes merecen ser compartidas, no como verdades concluyentes, sino como aportes en construcción que enriquecen la conversación pedagógica.
Este documento, que forma parte de la Colección de Documentos de Trabajo de la UAI, se inscribe en ese espíritu: su objetivo es ofrecer una reflexión abierta que pueda dialogar con la experiencia de otros colegas.
Agradezco especialmente esta oportunidad y espero que quienes lo lean encuentren en estas páginas alguna idea que resuene en su propia práctica y los motive a seguir construyendo nuevas respuestas en un tiempo donde la velocidad de los cambios muchas veces parece desalentar la pausa reflexiva.






