Es común presentar la informática como una disciplina dividida en capas similares a las de la Figura 6 y referirse a los componentes de hardware de una computadora como la “capa física”, en contraste con las capas de software construidas sobre ellos. El nivel físico marca el nacimiento de los dispositivos programables, es decir, aquellos capaces de almacenar información. Sin memoria, no existirían los programas almacenables.
Los primeros dispositivos de memoria fueron tubos de vacío, seguidos por tecnologías más avanzadas como transistores y circuitos integrados. A lo largo de esta evolución, algunos componentes y materiales quedaron obsoletos y fueron reemplazados.
Sin embargo, algo fundamental perdura: las estructuras lógicas de control definidas en esas primeras tecnologías siguen presentes en los lenguajes de programación actuales. Estas estructuras modelan y condicionan la forma en que se escriben y ejecutan los programas, dejando una huella persistente a través del tiempo.
Desde los inicios del cómputo, cuando los componentes eran sólo dispositivos electrónicos y los programadores eran, en realidad, ingenieros electrónicos o especialistas en física o matemática que podían manipular el lenguaje binario y lidiar con estos dispositivos, todo el esfuerzo realizado ha tenido la misma meta de lograr desarrollar lenguajes comprensibles para el ser humano que puedan comunicarse con los ordenadores.
El siguiente esquema pretende ilustrar este esfuerzo de desarrollo que va desde el lenguaje binario hasta los lenguajes naturales siempre con el mismo objetivo: comunicar humanos y computadoras.

Niveles de abstracción en la comunicación entre humanos y computadoras.
Las estructuras de control (representadas en la figura con un rectángulo y una línea celeste) son fundamentales en la informática y están presentes a lo largo de toda la historia de los lenguajes desde el nivel más básico de la electrónica hasta los lenguajes de programación de alto nivel. Estas estructuras son esenciales para modelar los algoritmos y continúan desempeñando un papel en el desarrollo computacional actual.
En el nivel de hardware, estas estructuras de control son las compuertas lógicas: componentes de un circuito que controlan el flujo de corriente eléctrica según el cumplimiento de ciertas condiciones lógicas.
Estas condiciones permiten dos operaciones esenciales: la bifurcación, que selecciona entre diferentes rutas posibles, y la repetición, que permite recorrer un mismo camino varias veces.
A medida que se asciende en los niveles de abstracción, estas mismas operaciones reciben nombres más familiares en los lenguajes de programación: bifurcación o decisión (por ejemplo, las instrucciones if o switch) e iteración o bucles (como for, while o do-while). Esto demuestra cómo algunos principios lógicos básicos están materializados en el hardware y permanecen constantes a lo largo de todas las capas del desarrollo computacional.
Por ello, resulta fundamental aprender y dominar los conceptos elementales de hardware y estructuras de control, ya que determinan de modo implícito la forma y el funcionamiento de los programas. En particular, la repetición es uno de los aspectos que otorgan sentido a las computadoras: a diferencia de los humanos, las computadoras pueden iterar miles o millones de veces una misma instrucción sin agotarse ni cometer errores.
El rol del programador, entonces, consiste en aprender cómo automatizar procesos que en el mundo real son realizados por personas. Proveer una solución automatizada significa diseñar una solución que una computadora pueda ejecutar, y esa solución se construye utilizando estas piezas fundamentales.
El microcontrolador
El mundo que nos rodea está repleto de dispositivos programables, muchos de los cuales funcionan gracias a algoritmos.
Uno de los dispositivos más simples y ampliamente utilizados en la actualidad es el microcontrolador. Este pequeño chip integra en un solo componente capacidades de procesamiento (programa), memoria y conversores analógico-digitales.
A diferencia de un microprocesador, un microcontrolador tiene capacidades mucho más limitadas: típicamente opera con una velocidad de clock de aproximadamente 16 MHz, solo 2 KB de RAM para almacenamiento temporal y 32 KB de memoria ROM Flash para almacenar el programa que lo hace funcionar.
Actualmente, es común que muchos de los dispositivos que usamos en nuestra vida cotidiana estén equipados con microcontroladores. Un ejemplo cotidiano en medicina es el sillón de un consultorio odontológico. Este sillón cuenta con botones que permiten elevar o descender el respaldo. Sin embargo, no se trata de simples botones mecánicos que activan una única función repetitiva, sino de botones controlados por microcontroladores.
La diferencia fundamental radica en que el microcontrolador puede procesar datos, generar información nueva y tomar decisiones mínimas. En este caso, el microcontrolador permite al sillón determinar si puede seguir elevándose o si ha alcanzado su límite, dependiendo de su posición actual. Aunque este proceso podría realizarse con tecnología tradicional (por ejemplo, con interruptores y sensores), el uso de microcontroladores hoy en día permite reducir costos y simplificar el diseño.
Otros ejemplos comunes de dispositivos con microcontroladores incluyen:
- Electrodomésticos inteligentes: Lavadoras, microondas y refrigeradores modernos utilizan microcontroladores para optimizar su funcionamiento. Por ejemplo, una lavadora puede ajustar automáticamente el tiempo y la intensidad del lavado según el peso de la carga detectada.
- Control remoto de televisores: Aunque parece un dispositivo simple, un control remoto con microcontrolador puede manejar múltiples funciones, como ajustar el volumen, cambiar canales o controlar dispositivos externos como sistemas de sonido.
- Automóviles: Los vehículos modernos están equipados con decenas de microcontroladores para funciones como el control de los frenos ABS, la gestión del motor, el ajuste de los asientos eléctricos y los sensores de proximidad.
- Termostatos inteligentes: Dispositivos como el termostato Nest utilizan microcontroladores para aprender los patrones de uso de los usuarios y ajustar automáticamente la temperatura de una casa, maximizando la eficiencia energética.
- Juguetes electrónicos: Muchos juguetes para niños, como drones pequeños, robots educativos o autos a control remoto, contienen microcontroladores que les permiten ejecutar programas, responder a controles remotos y realizar movimientos complejos.
El uso de microcontroladores no solo está presente en dispositivos de alta tecnología, sino también en objetos simples, como un ventilador eléctrico con diferentes velocidades o luces LED que cambian de color.
Gracias a su versatilidad, estos pequeños chips han revolucionado el diseño de productos electrónicos, permitiendo que muchas funciones sean más personalizables, económicas y eficientes.

Medidor holter. Fuente: https://create.arduino.cc.
El medidor Holter cardíaco es otro dispositivo electrónico del tamaño de un teléfono celular que se coloca al paciente. En su interior contiene un microcontrolador que almacena en su memoria el electrocardiograma del paciente durante el día de forma ambulatoria. Luego, el médico cardiólogo descarga los datos en un ordenador y obtiene la información sobre la frecuencia cardíaca y posibles alteraciones del ritmo cardíaco. Anteriormente, el médico, realizaba este proceso, a través de dispositivos que entregaban simplemente la grabación de los electrocardiogramas y debía comparar esta información, minuto a minuto, con el relato del paciente sobre su experiencia durante el día. Este arduo trabajo de contrastación lo realiza, actualmente, el mismo dispositivo. Otros ejemplos de dispositivos que contienen microcontrolador son el medidor de presión arterial, el medidor de glucosa, el monitoreo de los signos vitales del paciente, el tomógrafo y el dolímetro (fibromialgia).
Muchos electrodomésticos modernos, como lavadoras, refrigeradores, hornos, acondicionadores de aire y sistemas de iluminación contienen microcontroladores que les permiten realizar funciones avanzadas, como programación, monitoreo de energía, ajuste automático de temperatura y control remoto.
Sistemas de seguridad domésticos, sistemas de alarmas contra incendios, sistemas de control de acceso, cerraduras electrónicas y sistemas de videovigilancia suelen contar con microcontroladores para gestionar la detección de eventos, el monitoreo y la respuesta a las condiciones de seguridad.
Los automóviles modernos están equipados con una amplia gama de microcontroladores que controlan diversos sistemas, como el sistema de inyección de combustible, el sistema de frenos antibloqueo (ABS), el sistema de control de tracción (TCS), el sistema de airbags, entre otros.
Los teléfonos móviles, los enrutadores Wi-Fi, los dispositivos de transmisión de datos y los sistemas de comunicación por satélite, entre otros, contienen microcontroladores que gestionan las funciones de comunicación, el procesamiento de datos y el control del dispositivo.
En el ámbito industrial, los microcontroladores se utilizan para controlar y supervisar sistemas automatizados, como robots industriales, sistemas de control de procesos, de gestión de energía, de control de temperatura y de control de movimiento. Los microcontroladores se utilizan en una amplia gama de aplicaciones en diferentes industrias debido a su capacidad para controlar y gestionar diversas funciones de manera eficiente y precisa.
Arduino, por ejemplo, puede ser programado mediante otro dispositivo externo (circuito programador) y se logra establecer la relación entre las entradas y las salidas.

Fuente: autor.
Existen varios tipos de dispositivos programables, tales como: PLA o PAL (Programmable Logic Array: Arreglo Lógico Programable), PLD (Programmable Logic Device: Dispositivo Lógico Programable), ROM (Read Only Memory: Memoria de Solo Lectura). Las FPGAs (Field-Programmable Gate Array, Arreglo de Puertas Programable) pueden ser programables por única vez o reprogramables, y representan una evolución de las PALs.
El microprocesador
A medida que se requiere una mayor flexibilidad (programabilidad) en un circuito surge a la necesidad de un elemento lógico universal.
Lo que más se aproxima a este ideal es la computadora digital. Las capacidades actuales de los microprocesadores en las microcomputadoras actuales (computadoras personales) se aproximan actualmente a los 3 GHz de velocidad.

Fuente: autor.
La característica fundamental de los microprocesadores es que la relación entre las entradas y las salidas está determinada por un “programa” que puede variar. Puede reemplazarse un programa por otro, en lugar de tener siempre un programa fijo como los microcontroladores. El programa es una serie de instrucciones (o pasos a seguir) que va ejecutando el microprocesador en forma secuencial: una instrucción a continuación de la otra. Entonces, cambiando el programa se logra cambiar la relación entre las entradas y las salidas. De esta manera el mismo dispositivo físico sirve para satisfacer otras necesidades con solo cambiar el programa. Estos dispositivos abaratan los costos para sistemas relativamente complicados: es más fácil programar y cambiar los programas que rediseñar todo un circuito.
Con la creciente importancia de los programas y la diversidad de funciones que estos pueden realizar, surge el concepto de software, que engloba todos los programas utilizados para operar y aprovechar las capacidades de un microprocesador. Este término contrasta con hardware, que se refiere a los componentes físicos de la computadora, como los circuitos electrónicos y las estructuras que permiten la ejecución de programas.
En resumen: el microprocesador es un circuito integrado (CI) o chip, que realiza la función antes mencionada y, que está pensado para conectarle externamente memorias y puertos (el CI sólo no sirve). En general maneja gran cantidad de memoria y es la base fundamental de las computadoras.
El microcontrolador es un CI que incluye dentro de él un microprocesador, algo de memoria y puertos, pero en forma más limitada que en el caso de los microprocesadores. Es decir, incluye los elementos básicos de un sistema a microprocesador, pero en un único chip. Es útil en aplicaciones que no requieran muchas entradas y salidas y que se puedan resolver con programas relativamente cortos. Además, los microcontroladores son pequeños, el circuito completo resulta ser más barato que un microprocesador, las plaquetas son más sencillas ya que está todo concentrado en un sólo CI.
Finalmente, otro elemento fundamental en los microprocesadores son los programas. Los programas que controlan el sistema se escriben en un determinado “lenguaje de programación” por ejemplo, C++, Visual Basic, Java, etc. A los programas que realizan una función útil, específica, en el ámbito de las PCs y celulares, se les conoce también con el nombre de aplicaciones (ejemplos: Word, Excel, AutoCAD). Mientras que los programas que permiten la comunicación y control con el sistema son los sistemas operativos (ejemplos: Windows, MacOS, Linux, Android).
Las memorias y su relación con el procesamiento
Las memorias son dispositivos esenciales ya que permiten conservar información en el tiempo (por eso también se las denomina dispositivos de almacenamiento). Ese tiempo de conservación puede ser muy pequeño, como en las memorias que dependen de la energía, o muy extenso, como en las memorias magnéticas. Pero esos dispositivos, no son sólo espacios para guardar información. Las memorias no tendrían ningún valor si no incluyeran, además del espacio para almacenar, la tecnología que hace posible guardar información en ellas, acceder a la información que está guardada, y eventualmente, borrarla. Podría decirse que una memoria es espacio más procesos.
No es posible comprender las memorias y sus tipos sin comprender cómo es la relación entre el espacio y el procesamiento.
Los procesos involucrados, así como los materiales que se utilizan para las memorias, condicionan y caracterizan su funcionamiento y permiten distinguir y decidir qué tipo de memoria utilizar en cada caso.
Al proceso de guardar los programas o los datos en memoria, se lo denomina “escribir” o “grabar” la memoria. En cambio, al proceso de utilizar datos o programas que ya están grabados, se lo denomina “leer” la memoria. El micro (procesador) debe leer y grabar continuamente datos e instrucciones en la memoria.
Estas acciones de lectura y escritura tienen diferencias de velocidad según los materiales con los que están fabricadas las memorias. Las memorias tienen velocidades de lectura y de escritura que varían. A veces se suele decir que una memoria “es rápida” sin aclarar si se está refiriendo a la velocidad de lectura de esa memoria o a su velocidad de escritura.
Dado que el micro debe leer esas instrucciones en memoria, cuanto más rápida sea la memoria para la lectura, menos tiempo pierde el micro en enterarse de lo que debe hacer a continuación (instrucciones de programa) y en manipular datos. Por eso, las memorias de lectura rápida se reservan para los procesos críticos, en los que no se puede perder tiempo, como la ejecución de instrucciones de programa, y las de lectura más lenta se destinan al almacenamiento de datos a largo plazo. La respuesta en pantalla de un programa de cualquier tipo, debe ser lo suficientemente rápída para no producir demoras. Por eso los sistemas operativos suelen trasladar fragmentos de la información que está, por ejemplo, en discos magnéticos a la memoria RAM, para poder acceder a ellos a mayor velocidad y no hacer esperar a los usuarios.
Los factores a tener en cuenta para clasificar las memorias son: (a) si sus componentes son electrónicos o electromecánicos, (b) la cantidad de veces que pueden ser grabadas, y (c) si conservan la información al cortarse el suministro de electricidad.
En cuanto a los materiales, básicamente, las hay de dos tipos:
a.1) Memorias con componentes electrónicos que almacenan cargas eléctricas. Su material es silicio, el elemento básico es el transistor. Se trata de elementos no mecánicos, no tienen piezas que se muevan. Ejemplos: memorias RAM (Random Access Memory: Memoria de Acceso Aleatorio) y ROM (Read Only Memory: Memoria de Sólo Lectura).
a.2) Dispositivos electromecánicos que almacenan la información en forma magnética. Se trata de elementos mecánicos, es decir, que tienen piezas que se mueven. Por ejemplo, el disco rígido y las cintas magnéticas.
En cuanto a la lectura, todas las memorias se pueden leer, es decir, extraer la información que tienen dentro almacenada. En cambio, no todas las memorias se pueden escribir del mismo modo o con la misma frecuencia. En cuanto a las restricciones de escritura, las hay de distintos tipos:
b.1) las se escriben una sola vez (cuando la fabrican), por ejemplo, la ROM.
b.2) las se pueden escribir algunas veces, pero no millones de veces, por ejemplo, la EPROM (Erasable Programmable Read-Only Memory: Memoria de Sólo Lectura “Borrable” y Programable) y la EEPROM (Electrically Erasable Programmable Read-Only Memory: Memoria de Solo Lectura Programable y Borrable Eléctricamente).
b.3) las se pueden escribir millones de veces sin problema, por ejemplo, la RAM, el disco magnético.
Comparando la velocidad de la RAM con otros factores, esta es notablemente rápida debido a su tecnología basada en silicio. Permite realizar operaciones de lectura y escritura de manera prácticamente ilimitada. Sin embargo, tiene la desventaja de que su contenido se borra al interrumpirse la alimentación eléctrica y, además, es considerablemente más costosa que un disco de almacenamiento. Por eso se la utiliza para lo estrictamente necesario, no para grandes almacenamientos. La RAM se usa para ejecutar programas y procesar datos mientras la computadora está encendida.
El disco rígido, en cambio, es un dispositivo electromecánico, que permite almacenar gran cantidad de información evitando que se pierda al interrumpirse la alimentación eléctrica. Sin embargo, su velocidad de acceso es significativamente inferior a la de la RAM, aunque el costo por unidad de almacenamiento es mucho más bajo.
El disco SSD (por Solid State Drive: Dispositivo de Estado Sólido) es una memoria ROM basada en tecnología flash, notablemente más rápida que un disco rígido electromecánico. Sin embargo, presenta la desventaja de que su vida útil puede verse afectada con el tiempo debido a la degradación de las celdas de memoria tras múltiples escrituras, lo que podría limitar su duración a algunos años. Además, actualmente sigue siendo más costoso que un disco rígido de igual capacidad.
La ROM (en la motherboard se denomina BIOS) es una memoria de acceso rápido que permite la lectura de datos, pero su capacidad de escritura es muy limitada. A diferencia de la RAM, su contenido no se pierde al interrumpirse la alimentación eléctrica.
El micro se comunica con los componentes a través de buses, que se asemejan a caminos por donde circula la información. Estos caminos están formados por varias líneas que conectan procesadores con memorias y dispositivos periféricos. En cada una de estas líneas circula un bit (dígito binario).

Fuente: photo: harland quarrington/mod, ogl v1.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=26914986.
En una PC de escritorio o notebook, el microprocesador está compuesto por varios núcleos. Cuando se utiliza un programa, por ejemplo, el procesador de texto MS Word, uno de los núcleos del micro busca el programa en la RAM, y mientras se encuentra procesando una instrucción, otro núcleo continúa leyendo las próximas instrucciones y las guarda en la memoria caché. Esta memoria es extremadamente rápida por estar precisamente dentro de la misma pastilla (chip) del micro, mientras que la RAM está a unos centímetros de distancia, y esta mínima diferencia alcanza para acelerar el flujo de información.
La mayor parte de los datos están fuera del micro, en la memoria RAM, de donde el micro lee el programa y los datos, y, sobre todo, en las placas de video. Estas placas contienen memoria extra (tienen su propia RAM) para realizar cálculos asociados al video, por ejemplo, manejar millones de puntos de colores que van cambiando, en un juego, por lo menos 50 veces por segundo.

Fuente: eddau – own work, cc by-sa 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=16081085.
Medios magnéticos
Una de las formas más comunes de almacenamiento de información es mediante medios magnéticos, como los discos duros tradicionales denominados HDD (Hard Disk Drive: Dispositivo de Disco Duro) o las cintas magnéticas. En este tipo de dispositivos, los datos se graban en un material magnético que recubre la superficie del medio de almacenamiento. Este material está compuesto de partículas magnéticas que pueden ser orientadas en diferentes direcciones.
La información binaria, que consiste en ceros (0) y unos (1), se almacena al orientar estas partículas en una dirección específica: una orientación representa un 0, y la orientación contraria representa un 1. Este sistema permite que los datos sean grabados y recuperados de manera confiable, proporcionando una base para el almacenamiento masivo y duradero de información.
El primer medio magnético: la cinta magnética
El primer medio de almacenamiento magnético utilizado en computación fue la cinta magnética, un formato similar a las cintas de cassette utilizadas antiguamente para grabar música. Estas cintas ofrecen una gran capacidad de almacenamiento, que en la actualidad puede alcanzar hasta 100 TB, y son relativamente económicas en comparación con otros medios de almacenamiento.
Sin embargo, su principal desventaja radica en el acceso secuencial. Esto significa que, para llegar a un punto intermedio de la cinta, es necesario recorrer físicamente toda la cinta desde el inicio hasta ese punto, lo que puede ser lento y poco eficiente. (Figura 8).
A pesar de esta limitación, las cintas magnéticas todavía se utilizan en la actualidad, especialmente para copias de seguridad (backups). Esto se debe a que suelen almacenar información a la que no se necesita acceder con frecuencia, como archivos históricos o grandes volúmenes de datos que deben mantenerse seguros durante largos períodos.
Gracias a su bajo costo y gran capacidad, siguen siendo una opción viable en ciertos contextos, como en centros de datos y grandes empresas

Figura 8. Cinta magnética. Fuente: arnoldreinhold – own work, cc by-sa 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=47097236.
Discos magnéticos

Diskettes de 8″, 5,25″ y 3,5″. Fuente: george chernilevsky – own work, public domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=6963942.
Los discos de almacenamiento pueden clasificarse en extraíbles o internos. Originalmente, los discos extraíbles eran los floppy disks, que ya no se utilizan.
Estos discos tenían una lámina flexible y estaban protegidos por una caja de plástico. Los disquetes de 3,5” tenían una capacidad de 1,44 MB. Tanto en estos disquetes como en los discos duros, la información se graba en un material magnético, representando los ceros (0) y unos (1) mediante la orientación de las partículas magnéticas. El cabezal del disco actúa como un imán, orientando las partículas en una dirección o en la opuesta.
Discos rígidos
Los discos duros magnéticos todavía dominan el mercado debido a su bajo costo y alta capacidad. Además de los discos internos, existen discos duros portátiles que se conectan externamente al ordenador a través del puerto USB. Su estructura interna, al igual que la de los disquetes y los DVDs, se organiza mediante el proceso de formateo de disco, que consiste en dividir la superficie en pistas (tracks) y sectores. La intersección entre ambos define la mínima unidad que puede ser leída o escrita (Figura 9).

Figura 9. Disco rígido. Fuente: henry mühlpfordt, png version from 2010: https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=79341746.
Para almacenar archivos grandes, se aprovechan los pequeños espacios libres del disco, lo que implica que los fragmentos de un archivo se distribuyen en diferentes partes del disco. Cuando los archivos están muy fragmentados, su lectura puede volverse más lenta. Por esta razón, se utilizan aplicaciones llamadas desfragmentadores, que reorganizan el sistema de archivos para mejorar la eficiencia y la velocidad de acceso.
Un disco duro físico puede tener varios discos lógicos, a los que se les suele asociar una letra (C:, D:). Estos discos lógicos pueden estar configurados con diferentes sistemas operativos.
Medios ópticos
Los medios ópticos de almacenamiento son dispositivos de almacenamiento que utilizan tecnología óptica para leer y escribir datos. Estos medios utilizan rayos láser para leer y grabar información en una superficie óptica, como un disco. A continuación, te presentamos algunos ejemplos comunes de medios ópticos de almacenamiento: 
Fuente: Wikimedia Commons (https://tinyurl.com/jczqkfd).
- CD (Compact Disc): Los CD son uno de los medios ópticos más conocidos y utilizados. Tienen una capacidad de almacenamiento de alrededor de 700 MB (megabytes) y se utilizan comúnmente para almacenar música, archivos de audio y datos en general. Los CD se reproducen en reproductores de CD y unidades de CD-ROM en computadoras.
- DVD (Digital Versatile Disc): Los DVD son similares a los CD en apariencia, pero tienen una capacidad de almacenamiento mucho mayor. Un DVD típico puede almacenar entre 4.7 GB (gigabytes) y 9 GB de datos. Se utilizan para almacenar películas, software, juegos y otros archivos multimedia. Los DVD se reproducen en reproductores de DVD y unidades de DVD-ROM en computadoras.
- Blu-ray: Los discos Blu-ray son una evolución del DVD y ofrecen una mayor capacidad de almacenamiento y una mejor calidad de video. Un disco Blu-ray puede almacenar entre 25 GB y 50 GB de datos. Se utilizan principalmente para almacenar películas en alta definición (HD), así como para juegos de video de alta capacidad. Los discos Blu-ray requieren un reproductor de Blu-ray para su reproducción.
Medios de estado sólido
Estos medios son los que sirven para almacenamiento permanente, aun cuando la computadora está apagada, pero no tienen partes móviles. Se basan en la tecnología NAND, o Flash. Esta tecnología permite mantener los datos sin electricidad. Su desventaja es que tiene una corta vida útil.
Además, luego de varios ciclos de escritura se rompen. Actualmente se ha llegado a mejorar esta tecnología de modo tal que las memorias flash actuales pueden ser grabadas un número tan elevado de veces, que justifica su compra.

Fuente: atanasov at english wikipedia, cc by 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4267632.
Las primeras memorias flash evolucionaron a partir de las ROM. Las primeras ROM, que se utilizan para el arranque del ordenador, no podían ser regrabadas. Esta memoria contiene muy pocas instrucciones en un área denominada BIOS (Basic Input Output System: Systema Básico de Entrada Salida) que alcanzan para revisar todo el sistema cuando el ordenador se enciende y buscar el sistema operativo del disco para iniciarlo.
Las ROM evolucionaron hacia las EPROM, que podían borrarse con luz ultravioleta, de a una celda por vez (podían borrarse y re programarse pero con limitaciones. Luego, las EEPROM podían ser grabadas por bloque, varias celdas al mismo tiempo, lo que aceleró su velocidad. Estas fueron las primeras memorias flash. A partir de allí, surgieron gran variedad de dispositivos basados en esta tecnología.

Fuente: evan-amos – own work, public domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=11294374.
Un pendrive es un dispositivo basado en memoria flash, que puede conectarse por el puerto USB al ordenador. Estos pequeños dispositivos son los medios portátiles que reemplazan a los antiguos diskettes, a los CDs y DVDs. Contienen capacidades entre 8Gb hasta más de 1TB.
La memoria flash también se encuentra en las cámaras, celulares, GPSs, tablets, consolas de video juegos y en todos los dispositivos electrónicos portátiles.
Recientemente se han podido fabricar los denominados SSD (Solid State Disk: Disco de Estado Sólido) que no son realmente discos (no hay platos que giren) sino una memoria cuya ventaja principal respecto al disco magnético tradicional es su alta velocidad. Estos discos aún son mucho más caros que los magnéticos. Se suelen utilizar como complemento de los discos magnéticos, por ejemplo, un disco SSD de 256GB y un disco magnético de 1TB, permiten elevar el rendimiento del equipo, sobre todo en el inicio del sistema operativo, si se graba el sistema operativo en el SSD, reservando el disco magnético para el almacenamiento masivo.






