Este capítulo compila los resultados del análisis del apartado 3 del CNA 2018 sobre agricultura, el más extenso en el mencionado Censo y, por lo tanto, en este Atlas. Está compuesto por 106 mapas agrupados en 6 subapartados: superficie implantada, siembra directa, fertilizantes y agroquímicos, tipo de semilla, comercialización y motivos de no cosecha.
Superficie implantada
En el marco de los datos referidos a agricultura, en este subapartado se incorporan los resultados del análisis vinculado a la superficie implantada, por un lado, por grupo de cultivos: cereales, oleaginosas, forrajeras anuales y perennes, forestales y otros cultivos. Por otro lado, al interior de cada grupo se analizan los resultados obtenidos para maíz, sorgo, trigo y otros cereales; girasol, maní, soja y otras oleaginosas; avena, centeno, maíz forrajero, melilotus, moha, sorgo forrajero y otras forrajeras anuales; achicoria, alfalfa, pasto llorón, forrajeras consociadas y otras forrajeras perennes; y, por último, pinos y otras especies forestales. Cabe advertir que se han analizado los datos de ocupación total, sin distinguir entre primera y segunda ocupación.

Figura 3.1. Evolución de la superficie cultivada en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018
La superficie cultivada en la provincia (figura 3.1) experimentó, a nivel general, un leve aumento que alcanzó el 12% a nivel provincial. En el primer período intercensal (1988-2002) este incremento fue del 3% en promedio y se destacan los departamentos del norte: Sobremonte (199%), Ischilín (192%), Río Seco (184%) y Tulumba (156%), en tanto la mitad de los departamentos experimenta una disminución del -13% en promedio, entre los que sobresalen Minas (-31%) y Presidente Roque Sáenz Peña (-28%). En el segundo período (2002-2018) este aumento de la superficie cultivada se acelera y alcanza en promedio un 9%. En cambio, nueve departamentos experimentan un decrecimiento en la superficie cultivada, entre los que se destacan San Javier (-56%), Minas (-41%), Ischilín (-18%) y Río Seco (-12%).
En la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018) la mayor parte de la provincia evidencia un leve incremento en la superficie implantada –sobresalen los departamentos del norte y oeste–, a excepción de Minas (-60%) y Punilla (-26%).
La superficie implantada con cereales (figura 3.2) experimentó, a nivel general, un aumento del 78% en promedio a nivel provincial. Este fue más marcado en el primer período intercensal (1988-2002), sobre todo en los departamentos del noreste. En este sentido, se destacan los departamentos de Río Seco (1.070%) y Tulumba (510%); en contraposición, el departamento de Minas reduce la superficie implantada con cereales en un -66%, seguido por Sobremonte y Cruz del Eje con una disminución de entre el -25 y -50%. Para el segundo período (2002-2018) la gran mayoría de los departamentos experimentan un incremento de la superficie implantada con este tipo de cultivos, con un desaceleramiento en los del noreste. En tanto que en el oeste provincial se registran los mayores valores porcentuales negativos, ya que Sobremonte, Punilla, Minas y San Javier muestran un descenso de -50% o menos.
En la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018) la mayor parte de la provincia evidencia un incremento en la superficie implantada con cereales, a excepción de cuatro departamentos (Sobremonte, Minas, Cruz del Eje e Ischilín).

Figura 3.2. Evolución de la superficie cultivada con cereales en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.3. Cultivo de cereales en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación de los cereales con respecto a la superficie total implantada por departamento (figura 3.3, columna izquierda) detenta valores porcentuales relativamente bajos, que rondan el 20% en 1988, el 25% en 2002 y el 35% en el último censo. Se destacan, con más del 40% de superficie con cereales, Pocho en 1988 y 2002, y Colón, Totoral y Unión para 2018. En la mayor parte de los departamentos esta participación aumenta intercensalmente de manera sostenida y moderada. Tal moderación se puede explicar por el crecimiento exponencial de la superficie implantada en general. La excepción la constituyen los departamentos del norte y oeste, en los que este cultivo disminuye su participación en cuanto al total de superficie implantada, aun cuando esta última aumenta.
Por su parte, en cuanto al peso relativo que detenta la superficie destinada a cereales de cada departamento en el total de cereales de la provincia (figura 3.3, columna derecha), son los departamentos ubicados al norte y oeste los que aportan menos del 5% de la superficie implantada con cereales, mientras que los del este y sur participan con no más del 15%, a excepción de Río Cuarto y Marcos Juárez en 1988, y de Río Cuarto en 2018, que concentran entre el 15 y 20% de la superficie cultivada en los censos indicados.
La superficie implantada con oleaginosas (figura 3.4) experimentó, a nivel general, un aumento considerable en el orden del 120% en promedio a nivel provincial. Este fue mucho más marcado en el primer período intercensal (1988-2002) con un promedio del 108%, sobre todo en algunos departamentos del norte y oeste: Pocho (7.629%), San Javier (7.124%), Río Seco (5.766%), Tulumba (3.467%), Totoral (2.331%) e Ischilín (1.890%). En contraposición, dos departamentos registran decrecimiento de esta superficie: Cruz del Eje y Calamuchita.
Para el segundo período (2002-2018) el crecimiento intercensal se desacelera notablemente hasta alcanzar un promedio del 6% y, si bien el departamento Cruz del Eje muestra un crecimiento exponencial (38.114%) en este último período, este cultivo no implica gran cantidad de superficie en números absolutos. Por su parte, son más los departamentos que registran valores negativos, entre los que se destacan Río Seco, Punilla, Minas, San Javier y Río Segundo con una disminución del -25% o menos.
En la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018) la mayor parte de la provincia evidencia un incremento en la superficie implantada con oleaginosas, cuyos valores no superan los 4.700%; se destaca el caso de Pocho con el 16.963%. La excepción la constituyen los departamentos Santa María y Tercero Arriba, con un leve decrecimiento.

Figura 3.4. Evolución de la superficie cultivada con oleaginosas en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.5. Cultivo de oleaginosas en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación de las oleaginosas con respecto a la superficie implantada total por departamento (figura 3.5, columna izquierda) detenta valores promedios del orden del 23% en 1988, 42% en 2002 y 49% en el último censo. Se destacan, con más del 60% de superficie implantada con oleaginosas, Santa María en 1988 y en 2002, y Tercero Arriba en 2002 y 2018. En la mayor parte de los departamentos la participación aumenta intercensalmente de manera sostenida. Son los departamentos del centro y sureste provincial los que incorporan más tempranamente el cultivo de oleaginosas, a los que se suman posteriormente los restantes. La excepción la constituyen la mayoría de los departamentos del norte y oeste, en donde este cultivo mantiene su baja participación en cuanto al total de superficie implantada.
Por su parte, en cuanto al peso relativo que detenta la superficie destinada a oleaginosas de cada departamento en el total de oleaginosas de la provincia (figura 3.5, columna derecha), este aumenta progresivamente a lo largo de los registros. En general son los departamentos ubicados al este y sur de la provincia los que aportan los mayores porcentajes de entre el 5 y el 15%, a excepción de Marcos Juárez en 1988 y de Río Cuarto en 2018, que concentran un 23% y 18% respectivamente del total de oleaginosas cultivadas en la provincia. En contraposición, los departamentos del norte y oeste aportan menos del 5% de la superficie implantada con oleaginosas.
La superficie implantada con forrajeras anuales (figura 3.6) experimentó, a nivel general, una significativa disminución que alcanzó un promedio provincial del -72%. En el primer período intercensal (1988-2002) el único departamento con valores positivos es San Javier con un 36%, mientras que el mayor decrecimiento se registra en el centro y este de la provincia que, junto a Minas, muestran valores del -50% o menos. En el segundo período (2002-2018) la disminución se acelera con mayor número de los departamentos que registran valores del -50% o menos, mientras que son los departamentos del oeste –Minas (9.005%), Cruz del Eje (232%) y San Alberto (46%)– los que evidencian un aumento en la superficie sembrada con forrajeras anuales.
Por tanto, en la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018), la mayor parte de la provincia muestra una marcada disminución en la superficie implantada con forrajeras anuales, a excepción de tres departamentos del oeste: Cruz del Eje, Minas y San Alberto; no obstante, vale aclarar que sus valores absolutos no resultan significativos.

Figura 3.6. Evolución de la superficie cultivada con forrajeras anuales en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.7. Cultivo de forrajeras anuales en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación de las forrajeras anuales con respecto a la superficie implantada total por departamento (figura 3.7, columna izquierda) muestra valores promedios del orden del 29% en 1988, 14% en 2002 y 8% en el último censo. Se destaca en 1988 el noreste provincial con más del 60% de superficie implantada con forrajeras anuales. No obstante, en los siguientes períodos censales casi todos los departamentos disminuyen su participación de manera sostenida, a excepción de tres departamentos del oeste –San Javier, Minas y San Alberto–, en los que este cultivo mantiene su participación en cuanto al total de la superficie implantada con valores cercanos al 25%. Vale aclarar que sus valores absolutos no resultan significativos.
Por su parte, el peso relativo que detenta la superficie destinada a forrajeras anuales de cada departamento en el total de forrajeras anuales de la provincia (figura 3.7, columna derecha) evidencia una notable concentración en algunos departamentos del este y sur provincial. En los tres cortes censales la gran mayoría de los departamentos aporta cada uno menos del 5% de la totalidad de las forrajeras anuales cultivadas, mientras que en 1988 Río Cuarto y San Justo concentran el 22% y 16% del total cultivado respectivamente; en 2002 Río Cuarto, San Justo y General Roca, el 22%, 21% y 16% respectivamente; y, en 2018 estos mismos departamentos concentran el 16%, 20% y 21%, respectivamente, del total de forrajeras anuales cultivadas en la provincia de Córdoba.
La superficie implantada con forrajeras perennes (figura 3.8) experimentó, a nivel general, una significativa disminución que alcanzó hasta un -70% en promedio en toda la provincia. En el primer período intercensal (1988-2002) solo algunos departamentos del norte y oeste registran valores positivos de entre el 100 y 785%, mientras que el resto evidencia una disminución de la superficie cultivada con forrajeras perennes, entre los que se destacan los departamentos de Río Primero, Río Segundo, Santa María y Marcos Juárez con valores del -50% o menos. Por su parte, en el segundo período (2002-2018) la disminución de este cultivo se acelera, y la mayor parte de la provincia registra valores del -50% o menos, a excepción de San Alberto, Sobremonte y Punilla, que aumentan su superficie sembrada con forrajeras perennes en 151, 140 y 42% respectivamente.
En la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018), la mayor parte de la provincia muestra una marcada disminución en la superficie implantada con forrajeras perennes. La excepción la constituyen los departamentos del norte y algunos del oeste, destacándose Sobremonte con un aumento del orden del 1.800% e Ischilín y Cruz del Eje con valores del 570 y 355% respectivamente.

Figura 3.8. Evolución de la superficie cultivada con forrajeras perennes en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.9. Cultivo de forrajeras perennes en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación de las forrajeras perennes con respecto a la superficie implantada total por departamento (figura 3.9, columna izquierda) muestra valores promedios del orden del 27% en 1988, 18% en 2002 y 8% en el último censo. En 1988 la participación de este cultivo se encuentra en valores de entre el 20 y 60%, a excepción de Minas donde alcanza el 63% de la superficie total implantada. En oposición, algunos departamentos del centro y este provincial registran valores menores al 20%. Por su parte, en 2002 y 2018 se destacan los departamentos del norte y oeste provincial –Cruz del Eje, Minas, Sobremonte e Ischilín– con valores que rondan el 80% de superficie implantada con forrajeras perennes –vale aclarar que sus valores absolutos no resultan significativos–. En los restantes departamentos esta participación disminuye intercensalmente de manera sostenida.
Por su parte, en cuanto al peso relativo que detenta la superficie destinada a forrajeras perennes de cada departamento en el total de forrajeras perennes de la provincia (figura 3.9, columna derecha), se observa una mayor concentración de este cultivo en algunos departamentos del este y sur provincial. De esta manera, en 1988 San Justo, Río Cuarto y General Roca registran una concentración de entre el 15 y 20% cada uno; y, en 2002 y en 2018, San Justo se destaca con un aporte del 20% y 18% respectivamente del total de forrajeras perennes cultivadas en la provincia. El resto de los departamentos, en general, se mantiene en valores bajos (menos de 5%) en los tres períodos censales.
A diferencia de los otros cultivos analizados, la producción de aromáticas (figura 3.10) solo se registra en algunos pocos departamentos de la provincia, los que pertenecen mayoritariamente al oeste provincial. No obstante, vale aclarar que sus valores absolutos no revisten significancia.
En 1988, son seis los departamentos que cuentan con superficie cultivada con aromáticas, todos en el oeste provincial, con excepción de Presidente Roque Sáenz Peña. Se destaca San Javier por concentrar el 61% del total de la superficie cultivada con aromáticas en la provincia. Hacia 2002 es mayor el número de departamentos que evidencian algún aporte de este cultivo, entre los que sobresalen San Javier y Río Segundo con valores de entre el 20 y 30% cada uno. Finalmente, en 2018 las aromáticas tienden a concentrarse nuevamente en el oeste provincial; en esta oportunidad se destacan los departamentos de San Javier con el 42% y Río Cuarto con el 34% del total de superficie de aromáticas cultivadas en la provincia.

Figura 3.10. Cultivo de aromáticas a nivel departamental sobre el total de este tipo de cultivo en la provincia de Córdoba, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.11. Cultivo de forestales en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación de las forestales con respecto a la superficie implantada total por departamento (figura 3.11, columna izquierda) muestra valores promedios muy bajos, menores al 1% en los tres censos, por lo que los valores absolutos no revisten mayor significancia. Sin embargo, en el año 1988 se destacan los departamentos de Calamuchita y Punilla con valores que se encuentran entre el 20 y 30% de la superficie implantada con forestales, con una disminución intercensal acentuada. En los restantes departamentos esta participación no supera el 2%, lo que evidencia también un notable decrecimiento.
Por su parte, el peso relativo que detenta la superficie destinada a forestales de cada departamento en el total de forestales de la provincia (figura 3.11, columna derecha) muestra una notable concentración. De esta manera, en 1988 y 2002 Calamuchita abarca el 58 y 45% respectivamente del total de la superficie provincial cultivada con forestales, seguido por Río Cuarto y Santa María. En 2018 es Santa María el departamento que registra mayor peso relativo (46%), seguido por Calamuchita y Río Cuarto, los que aportan el 32 y 15% del total cultivado con forestales, respectivamente.
La superficie implantada con otros cultivos[1] (figura 3.12) tiene, a nivel general, un comportamiento heterogéneo. En el primer período intercensal (1988-2002) los departamentos de Juárez Celman (9.392%), General Roca (4.480%) y Tulumba (2.682%) son los que registran el mayor incremento en la superficie sembrada con otros tipos de cultivo. En cambio, los departamentos del centro y oeste muestran mayoritariamente valores negativos del -50% en promedio. Por otro lado, en el segundo período (2002-2018) la mayor parte de la provincia aumenta levemente su superficie sembrada con otros cultivos; se destaca el departamento de Totoral con un incremento del 12.506%. No obstante, vale aclarar que sus valores absolutos no resultan significativos.
En la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018) la mayor parte de la provincia muestra un aumento en la superficie implantada con otros cultivos, con un valor promedio del 113%. La excepción la constituyen la mayoría de los departamentos del oeste, entre los cuales Cruz del Eje, Minas y Pocho evidencian una disminución del -50% o menos, y Punilla, Santa María, Calamuchita y San Javier, una reducción de entre el -25 y -50%.

Figura 3.12. Evolución de la superficie cultivada con otros tipos de cultivos en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.13. Otros tipos de cultivos en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación de otros tipos de cultivos con respecto a la superficie implantada total por departamento (figura 3.13, columna izquierda) en general muestra valores que no superan el 10% en los tres cortes censales. La excepción la constituyen tres departamentos del norte y oeste provincial –Cruz del Eje, San Alberto y San Javier– en el censo de 1988, con valores de entre el 20 y 60% de superficie implantada con otros tipos de cultivos. No obstante, esta participación disminuye intercensalmente de manera sostenida. Vale aclarar que sus valores absolutos no resultan significativos.
Por su parte, el peso relativo que detenta la superficie destinada a otros tipos cultivos de cada departamento en el total de otros tipos de cultivos de la provincia (figura 3.13, columna derecha) se mantiene en valores bajos (menos de 5%) en los tres cortes censales. En 1988, los departamentos que concentran el mayor porcentaje de este cultivo son Colón, Cruz del Eje y San Javier, los que aportan un 21%, 21% y 17% respectivamente. En 2002 la mayor concentración se registra en el departamento Colón, mientras que en 2018 son Totoral y Río Primero los que concentran cada uno entre el 15 y 25% del total de superficie cultivada con otros tipos de cultivos a nivel provincial.

Figura 3.14. Cultivos en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 1988.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 1988.

Figura 3.15. Cultivos en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 2002.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2002.

Figura 3.16. Cultivos en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.

Figura 3.17. Cultivos en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La superficie relativa por tipo de cultivo a nivel departamental para los años 1988, 2002 y 2018 (figura 3.17) demuestra un incremento significativo de las oleaginosas en la mayoría de los departamentos y de los cereales en muchos de ellos, a excepción del oeste de la provincia. Por su parte, los cultivos de forrajeras anuales y perennes, aromáticas, forestales y otros evidencian una disminución, a excepción de los departamentos del oeste.
En el año 1988 (figura 3.14) se observa en la mayoría de los departamentos del norte, oeste y sur provincial una fuerte presencia de los cultivos de forrajeras anuales y perennes, acompañados en segundo lugar por los de oleaginosas y cereales y, en porcentaje mucho menor, por los cultivos de aromáticas, forestales y otros. Por su parte, el cultivo de oleaginosas predomina en algunos departamentos del centro de la provincia, especialmente en Santa María y Tercero Arriba. Por su parte, la categoría de otros es relevante en tres departamentos del oeste provincial: Cruz del Eje, San Javier y San Alberto.
En 2002 (figura 3.15) se observa un mayor peso relativo del cultivo de oleaginosas en desmedro de los otros tipos de cultivo en gran parte de la provincia, con excepción de la mayoría de los departamentos del oeste. En estos últimos, son las forrajeras perennes las que predominan con porcentajes significativos en Sobremonte, Ischilín, Cruz del Eje y Minas. Si bien el cultivo de cereales no es mayoritario en ningún departamento, se debe destacar el importante porcentaje destinado a este tipo de cultivo en Pocho. Finalmente, al igual que en 1988, la categoría de otros es relevante en tres departamentos del oeste provincial: Cruz del Eje, San Javier y San Alberto.
En 2018 (figura 3.16) el escenario es relativamente similar al de 2002, con un mayor incremento de la superficie cultivada con oleaginosas sobre todo en el sur de la provincia –General Roca, Presidente Roque Sáenz Peña. Río Cuarto y Juárez Celman–, en desmedro de las forrajeras. Finalmente, en Sobremonte las forrajeras perennes predominan sustancialmente, y reemplazan el cultivo de forrajeras anuales.

Figura 3.18. Evolución de la superficie cultivada con maíz en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La superficie cultivada con maíz (figura 3.18), en la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018), evidencia un aumento considerable, con valores que superan el 300%, en gran parte de los departamentos del noreste y norte provincial a los que se suma Presidente Roque Sáenz Peña. En oposición, Sobremonte, Cruz del Eje y Minas disminuyen la superficie cultivada con maíz en valores de -50 o menos, mientras que Ischilín registra valores de entre el -10 y -0,1%.
En el primer período intercensal (1988-2002) el aumento de la superficie cultivada con maíz fue en promedio, a nivel provincial, del 28%. Se observa que la mayor parte de la provincia registra valores positivos; se destaca el departamento de Punilla con más del 300%, seguido por Tulumba con el 287% y por General San Martín, Tercero Arriba, San Justo, San Javier y Río Seco con un incremento de entre el 100 y 200%. Por el contrario, los valores negativos se concentran en el oeste provincial, donde sobresalen Sobremonte y Minas con una disminución del -50 o menos de la superficie cultivada con maíz.
En el segundo período intercensal (2002-2018) el incremento del cultivo de maíz fue más acelerado en la casi totalidad de los departamentos, con excepción de Minas, Punilla, San Javier, Cruz del Eje y Sobremonte en los cuales se evidencia un descenso del -50 o menos.
La participación del maíz con respecto a la superficie cultivada con cereales total por departamento (figura 3.19, columna izquierda) detenta valores porcentuales relativamente altos, que rondan el 42% en 1988, 38% en 2002 y 71% en 2018. Para los años 1988 y 2002 se observa una mayor participación del cultivo del maíz en el oeste de la provincia. De esta manera, para el año 1988 todos los departamentos del norte y oeste registran porcentajes entre el 80 y 100%. En contraposición, las menores participaciones las detentan San Justo, Tercero Arriba, General San Martín y Presidente Roque Sáenz Peña. Hacia 2002, la cantidad de departamentos que muestran porcentajes entre el 80 y 100% se reduce a cuatro: Sobremonte, Cruz del Eje, Pocho y San Alberto, mientras que la menor participación se observa en Río Segundo con el 12%. Finalmente, en 2018 el cultivo del maíz crece sustancialmente en toda la provincia y llega a alcanzar valores de entre el 80 y 100% en la mayoría de los departamentos; los del este son los que registran los menores porcentajes.
En cuanto al peso relativo que detenta la superficie cultivada con maíz de cada departamento en el total de maíz de la provincia (figura 3.19, columna derecha), este evidencia una notable concentración en el sur y este en los tres registros censales. De esta manera, en 1988 Río Cuarto aporta más del 25% de la superficie provincial cultivada con maíz, seguido por Marcos Juárez con el 17%. En 2002 el esquema es similar, se incorpora San Justo con valores de entre el 5 y 10%, mientras que en 2018 el mayor peso relativo se concentra únicamente en Río Cuarto.

Figura 3.19. Cultivo de maíz en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.20. Evolución de la superficie cultivada con sorgo en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La superficie cultivada con sorgo (figura 3.20), en el período 1988-2018, experimentó a nivel provincial un descenso considerable del 93% en promedio, ya que se registraron valores de entre el -99 y -75% en casi toda la provincia; la excepción está dada por Río Seco y San Alberto con un incremento de esta superficie de más del 1.000%. Cabe aclarar que los valores absolutos son insignificantes.
Para el período 1988-2002, la superficie cultivada con sorgo se redujo en un -72% a nivel general. Esta reducción se concentra mayormente en los departamentos del sur de la provincia y algunos del oeste –San Alberto e Ischilín–. Constituyen la excepción Río Seco (22.550%), San Javier (617%) y Tulumba (11%) en los que se observa un incremento de la superficie con sorgo. Por su parte, para el período 2002-2018 prácticamente todos los departamentos registran una disminución del cultivo de sorgo, a excepción de Totoral que incrementa un 56%.
La participación del sorgo con respecto a la superficie cultivada con cereales total por departamento (figura 3.21, columna izquierda) detenta valores porcentuales relativamente bajos, que rondan a nivel provincial el 18% en 1988, 4% en 2002 y 1% en 2018. Para el año 1988 los departamentos de Río Segundo, San Justo y Tercero Arriba cultivan entre el 40 y 60% de su superficie con sorgo, mientras que para los años 2002 y 2018, solo se destaca Minas con el 22%.
En cuanto al peso relativo que detenta la superficie cultivada con sorgo en cada departamento en el total de sorgo cultivado en la provincia (figura 3.21, columna derecha), se observa una mayor concentración en algunos departamentos del sur y este de la provincia. En 1988, San Justo y Tercero Arriba aportan entre el 15 y 20% de esta superficie. Por su parte, en 2002, la concentración se acelera y son tres departamentos: San Justo, Tercero Arriba y Río Segundo los que reúnen el 66% del total de la superficie cultivada con sorgo en la provincia. Finalmente, en 2018 San Justo reduce levemente su peso relativo y se incorporan los departamentos de Tercero Arriba y Unión con porcentajes de entre el 10 y 15%.

Figura 3.21. Cultivo de sorgo en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.22. Evolución de la superficie cultivada con trigo en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La superficie cultivada con trigo (figura 3.22) experimentó, a nivel general, un incremento de casi el 50% entre 1988 y 2018, más notorio en los departamentos del noreste y San Alberto. En contraposición, General Roca, Presidente Roque Sáenz Peña, Calamuchita y Santa María registran una disminución del -25% o menos de esta superficie.
Para el primer período (1988-2002), el crecimiento intercensal fue del 149% a nivel provincial. Este fue más marcado en algunos departamentos del noreste y oeste, mientras que el único que registra un decrecimiento es Presidente Roque Sáenz Peña. En el segundo período (2002-2018) la superficie cultivada con trigo evidenció una disminución promedio del -40%, la que se traduce en valores negativos en casi todos los departamentos, a excepción de San Justo, Cruz del Eje, San Alberto y General San Martín que presentan un aumento de la superficie cultivada con trigo entre el 0,1 y 500%.
La participación del cultivo de trigo con respecto a la superficie total cultivada con cereales en el departamento (figura 3.23, columna izquierda) alcanza a nivel provincial el 33% en 1988, 57% en 2002 y 27% en 2018. Para el año 1988 esta es mayor en los departamentos del sur y este provincial, entre los que se destacan Presidente Roque Sáenz Peña con el 64%, seguido por Marcos Juárez, Unión y General Roca con valores de entre el 40 y 60%, en contraposición las menores participaciones se registran en el oeste. Hacia 2002 se evidencia un sustancial incremento de la participación del cultivo de trigo especialmente en el este y sur de la provincia con porcentajes de entre el 60 y 80%, mientras que esta disminuye en 2018 a la par que dos departamentos del oeste –Cruz del Eje y San Alberto– registran la mayor participación de los tres cortes temporales.
En cuanto al peso relativo que detenta la superficie cultivada con trigo en cada departamento sobre el total provincial de este cultivo (figura 3.23, columna derecha), en términos generales se observa una mayor concentración en el sur y este. En 1988 los departamentos de Marcos Juárez y Unión aportan, cada uno, entre el 20 y 25%, mientras que en 2002 el peso relativo disminuye en términos generales. Finalmente, en 2018 es San Justo el que concentra el 22% del cultivo de trigo a nivel provincial, seguido por Unión con el 20%.

Figura 3.23. Cultivo de trigo en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.24. Evolución de la superficie cultivada con otros cereales en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La superficie cultivada con otros cereales[2] (figura 3.24) experimentó, entre 1988 y 2018, un descenso cercano al -70%. Por tanto, la mayor parte de la provincia muestra una disminución en la superficie cultivada con otros cereales, especialmente en el norte y oeste provincial, a excepción de los departamentos de Colón y Totoral, que registran un incremento del 1.241% y 315% respectivamente.
En el primer período intercensal (1988-2002), se observa que en casi la totalidad de los departamentos hubo una disminución de los valores porcentuales, con excepción de Totoral que registró un aumento del 2.080%, seguido por Río Seco, Colón, San Alberto y Calamuchita con incrementos de entre el 100 y 500%, y Santa María y San Javier con hasta el 100%.
En el segundo período (2002-2018) la superficie cultivada con otros cereales aumenta en promedio un 17%. Son la mayor parte de los departamentos del sur y este los que evidencian un leve crecimiento de esta superficie, especialmente Colón y Marcos Juárez cuyos valores se encuentran en el orden del 150%. En oposición, en la mitad norte de la provincia se registran los mayores descensos; Río Seco, San Alberto y San Javier presentan una reducción del -100%.
La participación del cultivo de otros cereales con respecto a la superficie total cultivada con cereales en el departamento (figura 3.25, columna izquierda) detenta valores porcentuales relativamente bajos que rondan el 7% en 1988 y el 1% en 2002 y 2018. Para el año 1988 el único departamento que registra una mayor participación (de entre el 15 y 20%) es General San Martín, mientras que para los años 2002 y 2018 esta no supera el 4% en ningún departamento.
En cuanto al peso relativo que detenta la superficie cultivada con otros cereales en cada departamento sobre el total provincial de este tipo de cultivo (figura 3.25, columna derecha), este evidencia una mayor concentración en el este y sur provincial. Así, en 1988 el aporte más importante se registra en San Justo; en 2002 en San Justo y Río Cuarto y, finalmente, en 2018 son los departamentos de Río Cuarto y Unión los que aportan entre el 15 y 20%, cada uno, del total cultivado con otros.

Figura 3.25. Cultivo de otros cereales en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.26. Cultivo de cereales en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 1988.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 1988.

Figura 3.27. Cultivo de cereales en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 2002.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2002.

Figura 3.28. Cultivos de cereales en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.

Figura 3.29. Cultivo de cereales en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 1988, 2002 y 2018.
La superficie relativa por tipo de cereales cultivados a nivel departamental para los años 1988, 2002 y 2018 (figura 3.29) demuestra un incremento significativo del maíz en todos los departamentos, con un descenso de los cultivos de trigo, sorgo y otros cereales a nivel general.
En el año 1988 (figura 3.26), se observa en casi la mayoría de los departamentos del norte y oeste de Córdoba una fuerte presencia del cultivo de maíz. Por su parte, el peso del cultivo de sorgo es más significativo en los departamentos del centro de la provincia, especialmente en General San Martín, Tercero Arriba y San Justo, en tanto que el trigo reviste cierta importancia en el sureste provincial. Finalmente, el cultivo de otros cereales se concentra, mayormente, en el centro de la provincia.
En 2002 (figura 3.27), se detecta que los departamentos que no pertenecen al norte y oeste pierden diversidad de cultivos de cereales, a la par que el trigo avanza en desmedro del maíz, el sorgo y otros cereales, mientras que hacia 2018 (figura 3.28) el maíz vuelve a recuperar su peso relativo, con excepción de los departamentos de Cruz del Eje y San Alberto en los cuales se evidencia un aumento del trigo y sorgo.
La superficie cultivada con girasol (figura 3.30) experimentó, a nivel general, un significativo descenso. Este fue más marcado en el segundo período intercensal (2002-2018), en el cual casi la totalidad de los departamentos registran valores negativos, con excepción de San Justo (462%) y General San Martín (85%).
En lo que corresponde al primer período (1988-2002), el descenso de la superficie cultivada con girasol a nivel provincial fue del -11%; los departamentos de Ischilín, Río Primero y Calamuchita sobresalen con una disminución del -100%. En oposición, San Javier y Tulumba evidencian un incremento de más del 1.000% y General Roca, Río Seco y Santa María del 107, 79 y 19% respectivamente.
Por tanto, en la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018), la mayor parte de la provincia muestra una marcada disminución en el orden del -93% de la superficie cultivada con girasol.

Figura 3.30. Evolución de la superficie cultivada con girasol en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.31. Cultivo de girasol en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
En lo que respecta a la superficie cultivada con girasol con relación a la superficie total cultivada con oleaginosas en el departamento (figura 3.31, columna izquierda), se observa que predominan valores porcentuales relativamente bajos que rondan el 13% en 1988, el 6% en 2002 y el 1% en 2018. En 1988 se destacan con mayor porcentaje de superficie cultivada con girasol los departamentos de General Roca (81%), San Javier (47%), Presidente Roque Sáenz Peña (46%), Río Cuarto (34%) e Ischilín (26%). En el año 2002 y 2018 la participación relativa de este cultivo disminuye en la totalidad de los departamentos, aunque continúa siendo relativamente importante en General Roca en el año 2002.
En cuanto al peso relativo de la superficie cultivada con girasol en cada departamento con relación al total provincial de este cultivo (figura 3.31, columna derecha), en los registros censales se observa que el aporte del departamento General Roca representa un porcentaje significativo, ya que supera el 25% en todos los casos (y más del 59% en 2002). En 1988 se destaca también con más del 25% el departamento Río Cuarto. Luego, y en términos generales, para todos los registros censales se reconoce una mayor concentración del cultivo en el sur provincial, a lo que se suma el departamento San Justo que alcanza el 21% de aporte de girasol en 2018.
La superficie cultivada con maní (figura 3.32) experimentó, entre 1988 y 2018, un aumento del orden del 100%. Este es más marcado en el segundo período intercensal (2002-2018) cuyo valor promedio es del 89% a nivel provincial, el que se concentra especialmente en dos departamentos del noreste –San Justo y Río Primero– y en Presidente Roque Sáenz Peña, mientras que San Javier y General San Martín registran una disminución del -25% o menos.
En lo que respecta al primer período (1988-2002), el aumento de la superficie cultivada con maní a nivel provincial fue del 7%, en el cual se destacan los departamentos de General Roca (7.713%), Presidente Roca Sáenz Peña (601%) y Juárez Celman (138%), mientras que los departamentos del centro evidencian un notable retroceso.
De esta manera, entre 1988 y 2018 el cultivo del maní se expande mayormente en el sur de Córdoba; los departamentos General Roca y Presidente Roque Sáenz Peña sobresalen con más del 1.000%.

Figura 3.32. Evolución de la superficie cultivada con maní en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.33. Cultivo de maní en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación del cultivo de maní en el departamento sobre el total de superficie cultivada con oleaginosas (figura 3.33, columna izquierda), detenta valores porcentuales relativamente bajos, que rondan el 12% en 1988, el 6% en 2002 y el 11% en el último censo. Los departamentos con mayor porcentaje de superficie cultivada con maní varían en los diferentes cortes temporales. En 1988 se destaca Punilla con el 100%, seguido por General San Martín con el 61%. Para el año 2002 y 2018 sobresalen San Javier con valores de entre un 40 y 60%, Juárez Celman y General San Martín con porcentajes entre 20 y 40% para el 2002, mientras que para 2018 en este rango se encuentran General Roca, Río Cuarto, Juárez Celman y San Alberto.
En cuanto al peso relativo de la superficie cultivada con maní en el departamento sobre el total de esta oleaginosa cultivada en la provincia (figura 3.33, columna derecha), en términos generales se observa que los mayores aportes se concentran en los departamentos del centro y sur de la provincia, con una tendencia a migrar hacia el sur y oeste. En el primer registro censal el único departamento que supera el 25% es Tercero Arriba, seguido en importancia por Juárez Celman, Río Segundo y Río Cuarto. En 2002, es el departamento Juárez Celman el que pasa a aportar más del 45% de la superficie cultivada con maní en la provincia, seguido por Río Cuarto, General Roca y General San Martín. Finalmente, en 2018 la concentración de este cultivo se traslada a los departamentos de Río Cuarto (34%), Juárez Celman (25%) y General Roca (18%).
La superficie cultivada con soja (figura 3.34) experimentó, a nivel general, un aumento considerable en casi la totalidad de la provincia. Este fue más marcado en el primer período intercensal (1988-2002) con un incremento promedio a nivel provincial del 149%; en él se destacan cuatro departamentos: Río Seco, Tulumba, Pocho y San Javier con aumentos de más del 3.000% aunque los valores absolutos son insignificantes. En oposición, Calamuchita registra un descenso de entre el -10 y -0,1%.
Para el segundo período (2002-2018), la superficie cultivada con soja continuó en aumento, aunque a un ritmo menor (cercano al 6% a nivel provincial). En este período se distingue el departamento de General Roca que registró un aumento del 213%, como así también los departamentos de Cruz del Eje, Pocho y Sobremonte, aunque cabe aclarar que sus valores absolutos no resultan significativos. En contraposición a ello, en algunos departamentos se registra una disminución del -25% o menos, específicamente Minas (-100%), San Javier (-76%), Río Seco (-37%), Punilla (-33%), Río Segundo (-30%), Tercero Arriba (-26%) y Santa María (-21%).
De esta manera, en la totalidad del período (1988-2018) la superficie cultivada con soja se incrementa en un 165%; los únicos departamentos que no registran crecimiento son Santa María y Calamuchita.

Figura 3.34. Evolución de la superficie cultivada con soja en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.35. Cultivo de soja en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación del cultivo de soja en el departamento sobre el total de oleaginosas cultivadas (figura 3.35, columna izquierda) evidencia valores relativamente altos, que rondan el 74% en 1988, el 88% en 2002 y 2018, incluso en los dos últimos registros censales en la mayoría de los departamentos la superficie cultivada con soja involucra valores superiores al 80% del total de oleaginosas cultivadas. Con relación al año 1988, se observa que en los departamentos del centro y norte de la provincia y en Marcos Juárez y Unión es significativa la participación del cultivo de soja por sobre cualquier otro tipo de oleaginosas. Finalmente, son los departamentos San Javier, Juárez Celman y General Roca en donde, en términos relativos y en todos los registros censales, el porcentaje de este cultivo es menor.
En cuanto al peso relativo del cultivo de soja a nivel departamental sobre el total provincial cultivado con este grano (figura 3.35, columna derecha), se observa una tendencia al incremento del aporte de manera más homogénea en los departamentos del centro y sur de la provincia con valores que rondan entre el 10 y 15%. Sin embargo, se debe destacar que en 1988 son los departamentos Marcos Juárez (29%) y Unión (16%) los que aportan mayor cantidad de superficie cultivada con soja; en 2002 Marcos Juárez (15%) y en 2018 Río Cuarto (16%).
La superficie cultivada con otras oleaginosas[3] (figura 3.36) experimentó, a nivel general, un descenso entre 1988 y 2018, a excepción de General Roca. Este fue más marcado en el primer período intercensal (1988-2002) en la casi totalidad de los departamentos en los cuales se registran datos, con excepción de Juárez Celman (61%) que evidencia un incremento.
Para el segundo período (2002-2018), si bien se observa un ascenso de la superficie cultivada con otras oleaginosas del 10%, es de importancia resaltar que solo se cuenta con datos de cuatros departamentos para esta variable; entre ellos se destaca General Roca con un incremento significativo del 1.479% de cultivo de otras oleaginosas.

Figura 3.36. Evolución de la superficie cultivada con otras oleaginosas en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.37. Cultivo de otras oleaginosas en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación de otras oleaginosas con respecto a la superficie cultivada con oleaginosas total por departamento (figura 3.37, columna izquierda) detenta valores porcentuales muy bajos, que rondan el 1% en 1988 y con menos del 0,1% en 2002 y 2018. Se destacan, con mayor porcentaje de superficie cultivada con otras oleaginosas, el departamento Cruz del Eje (100%) y San Justo (33%) en 1988, mientras que en 2002 y 2018 la mayoría de los departamentos no cuenta con este tipo de cultivo.
En cuanto al peso relativo que detenta la superficie cultivada de otras oleaginosas en cada departamento en el total de otras oleaginosas de la provincia (figura 3.37, columna derecha) se destaca, con mayor aporte en el año 1988, San Justo con el 70%, y Río Primero y Río Segundo con valores que rondan entre el 10 y el 15%. Hacia 2002 y 2018, el peso de la superficie cultivada con otras oleaginosas tiende a disminuir. Para el año 2018 la producción de otras oleaginosas se concentra solamente en General Roca y General San Martín.

Figura 3.38. Cultivo de oleaginosas en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 1988.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 1988.

Figura 3.39. Cultivo de oleaginosas en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 2002.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2002.

Figura 3.40. Cultivo de oleaginosas en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.

Figura 3.41. Cultivo de oleaginosas en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La superficie relativa por tipo de oleaginosas cultivadas a nivel departamental para los años 1988, 2002 y 2018 (figura 3.41) demuestra una tendencia, más marcada hacia el año 2002, de avance del cultivo de soja por sobre cualquier otro tipo de oleaginosa, excepción de los departamentos de San Javier y Juárez Celman en los que los pesos relativos de girasol o maní mantienen porcentajes sustantivos.
En el año 1988 (figura 3.38), si bien –como se ha mencionado– en la mayor parte de la provincia de Córdoba se observa una importante presencia de cultivo de soja, se registran algunos departamentos en los cuales predomina el cultivo de otras oleaginosas: el girasol en General Roca, otro tipo de oleaginosas en Cruz del Eje, y maní en Punilla. Por otro lado, el cultivo del girasol es importante en algunos departamentos del sur y oeste, mientras que el maní lo es en departamentos del centro y otro tipo de oleaginosas en San Justo.
En 2002 y 2018 (figuras 3.39 y 3.40), los departamentos en los que predomina algún cultivo de oleaginosa que no sea soja son menos. Se puede mencionar, por ejemplo, los departamentos San Javier y General Roca para el año 2002, en los cuales la presencia de maní y girasol respectivamente es significativa, y en 2018 en San Javier predomina el cultivo de maní.
La superficie cultivada con avena (figura 3.42) experimentó, a nivel general, una significativa disminución. En el primer período intercensal (1988-2002) la mayor parte de la provincia muestra una marcada disminución del orden del -60%, a excepción del departamento San Javier en el que se registró un aumento del 26%. Por su parte, en el segundo período (2002-2018) la disminución se acentúa hasta un -65%, a excepción de Minas, Sobremonte y General San Martín, que aumentan su superficie cultivada con avena en 530, 161 y 48% respectivamente, aun cuando sus valores absolutos no son significativos.
En la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018), la mayor parte de la provincia muestra una marcada disminución en la superficie cultivada con avena, con un valor promedio del -87%. Los departamentos de San Javier, San Alberto y Sobremonte son los que registran la menor disminución, con valores que oscilan entre el -35 y -50%.

Figura 3.42. Evolución de la superficie cultivada con avena en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.43. Cultivo de avena en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación del cultivo de avena con respecto a la superficie implantada con forrajeras anuales por departamento (figura 3.43, columna izquierda) muestra valores promedios del orden del 40% en 1988, del 30% en 2002 y 20% en el último censo. Para 1988 se destacan los departamentos del este y sureste provincial, con valores de entre el 40 y 60% de superficie implantada con avena. En los restantes departamentos –con excepción de Minas– esta participación oscila entre 20 y 40%. Se observa, en todos los casos, una acentuada disminución intercensal en los dos cortes siguientes. Si bien sus valores absolutos no son significativos, Minas evidencia un aumento de participación de entre el 80 y 100% para 2002.
Por su parte, en cuanto al peso relativo que detenta la superficie destinada al cultivo de avena de cada departamento en el total de avena cultivada de la provincia (figura 3.43, columna derecha), los departamentos del este y sur de la provincia son los que concentran la mayor superficie en todos los registros censales, entre ellos sobresalen Río Cuarto y San Justo con valores de entre el 15 y 25%, a los que se suma General San Martín en 2018.
La superficie cultivada con centeno (figura 3.44) experimentó, en el primer período intercensal (1988-2002), un aumento en los departamentos de Colón (97%), San Javier (53%), General Roca (73%), Río Cuarto (62%), Presidente Roque Sáenz Peña (3%) y Juárez Celman (2%). En tanto que la mayor parte de los departamentos muestra una disminución, más acentuada en Cruz del Eje, Minas y Santa María, que alcanzan el -100%. Por su parte, en el segundo período (2002-2018) se evidencia una disminución del -42% a nivel provincial –más acentuada en el norte–, mientras que los departamentos de Punilla y Marcos Juárez aumentan su superficie cultivada con centeno en un 700 y 157% respectivamente, aun cuando sus valores absolutos no son significativos.
En la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018) la mayor parte de la provincia muestra una disminución en la superficie cultivada con centeno, con un valor promedio del -26%. Los departamentos de Punilla, General Roca y Río Cuarto son la excepción, con valores positivos que oscilan entre el 8 y el 33%.

Figura 3.44. Evolución de la superficie cultivada con centeno en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.45. Cultivo de centeno en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación del cultivo de centeno con respecto a la superficie implantada con forrajeras anuales por departamento (figura 3.45, columna izquierda) muestra valores promedios crecientes, del orden del 4% en 1988, 10% en 2002 y 11% en el último censo. Se destaca, en el oeste provincial, el departamento de Pocho, con valores que superan el 40% de la superficie implantada con centeno para el primer período, aun cuando sus valores absolutos no resultan significativos. En los siguientes cortes censales, General Roca y Río Cuarto incrementan su participación de manera sostenida, con valores cercanos al 30%. En contraposición, los departamentos del norte y oeste tienden a no registrar superficie cultivada con centeno.
Por su parte, en los tres censos el peso relativo que detenta la superficie destinada al cultivo de centeno de cada departamento en el total de centeno cultivado de la provincia (figura 3.45, columna derecha) se mantiene, en general, en valores inferiores al 5%, evidenciando una notable concentración en algunos departamentos del suroeste, sobre todo en General Roca y Río Cuarto con valores crecientes y superiores al 24%.
La superficie cultivada con maíz forrajero (figura 3.46) experimentó, a nivel general, una disminución del -27% en el primer período intercensal y un aumento del 25% en el segundo. Entre 1988 y 2002 son los departamentos de San Justo, Unión y Calamuchita, así como los del norte y oeste provincial –entre los que resaltan Tulumba (114%) y Sobremonte (100%)– los que registran aumentos en la superficie cultivada con esta forrajera. Por su parte, entre 2002 y 2018 se evidencia un aumento de la superficie cultivada con maíz forrajero en la mayoría de los departamentos, sobre todo en los del este, sur y algunos del oeste. En contrapartida, el mayor descenso se registra en el norte y oeste provincial, donde se destacan los departamentos de Sobremonte (-100%) e Ischilín (-82%).
En la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018) la mayor parte de la provincia muestra una disminución en la superficie cultivada con maíz forrajero, en la que el departamento de Sobremonte alcanza el -100%. En oposición, son los departamentos del este y algunos del norte y oeste los que registran aumentos en la superficie con este cultivo, de los que sobresale Minas con el 1.436%. No obstante, vale aclarar que sus valores absolutos no resultan significativos.

Figura 3.46. Evolución de la superficie cultivada con maíz forrajero en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.47. Cultivo de maíz forrajero en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación del cultivo de maíz forrajero con respecto a la superficie implantada con forrajeras anuales por departamento (figura 3.47, columna izquierda) muestra valores promedios crecientes, del 12% en 1988, 17% en 2002 y 40% en el último censo. En 1988 se destacan los departamentos de San Alberto, San Javier, Punilla, Sobremonte y General Roca, con valores que oscilan entre el 20 y 60% de la superficie implantada con maíz forrajero, aun cuando sus valores absolutos no resultan significativos. En el siguiente censo los departamentos del suroeste comienzan a registrar mayor participación de esta forrajera. Hacia 2018 se evidencia un aumento significativo en muchos departamentos, con porcentajes de entre el 40 y 60%, a excepción de Sobremonte que no registra superficie cultivada con maíz forrajero.
En cuanto al peso relativo que detenta la superficie destinada al cultivo de maíz forrajero de cada departamento en el total de este tipo de cultivo de la provincia (figura 3.47, columna derecha), se observa un mayor aporte en los departamentos del este y suroeste provincial. En ese sentido, en 1988 y 2002 Río Cuarto y General Roca concentran aproximadamente el 25 y 30% cada uno respectivamente. Hacia 2018 Río Cuarto pierde levemente peso relativo, a la par que San Justo lo incrementa al concentrar entre el 20 y 25%, mientras que Sobremonte no registra superficie cultivada con maíz forrajero.
La superficie cultivada con melilotus (figura 3.48) experimentó, a nivel general, una significativa disminución. En el primer período intercensal (1988-2002) la mayor parte de la provincia muestra un retroceso del orden del -40%; se destacan los departamentos de Punilla y Minas con valores del -100%. Por su parte, en el segundo período (2002-2018) la disminución se acentúa hasta un -75%, de la que sobresale Calamuchita con el menor descenso (-2%). La única excepción la constituye el departamento de Marcos Juárez donde se registra un aumento en la superficie cultivada con esta forrajera del 9%, aun cuando sus valores absolutos no son significativos.
En la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018), la provincia muestra una marcada disminución en la superficie cultivada con melilotus con un valor promedio del -85%. Los departamentos de Sobremonte, Río Seco y Minas son los que registran la mayor disminución (-100%).

Figura 3.48. Evolución de la superficie cultivada con melilotus en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.49. Cultivo de melilotus en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación del cultivo de melilotus con respecto a la superficie implantada con forrajeras anuales por departamento (figura 3.49, columna izquierda) muestra valores promedios ínfimos y decrecientes, del orden del 3% en los dos primeros censos y del 2% en 2018. En 1988 se destaca el departamento de Río Seco con valores superiores al 20% de superficie implantada con melilotus, que disminuye hasta el 0% en los siguientes cortes censales. En los restantes departamentos tal participación no supera el 10%.
Por su parte, en cuanto al peso relativo que detenta la superficie destinada al cultivo de melilotus de cada departamento en el total de este tipo de cultivo de la provincia (figura 3.49, columna derecha), evidencia una notable concentración en unos pocos departamentos. En este sentido, en 1988 y 2002 San Justo y Río Cuarto concentran el 37 y 22% respectivamente del total cultivado con melilotus en la provincia, mientras que en 2018 son San Justo y General Roca los que registran el mayor aporte de este cultivo.
La superficie cultivada con moha (figura 3.50) experimentó, a nivel general, una significativa disminución. En el primer período intercensal (1988-2002), la mayor parte de la provincia muestra un decrecimiento moderado del orden del -10%, a excepción del sureste y de algunos departamentos del norte y oeste entre los que sobresalen Tulumba, Santa María, Totoral y San Alberto con aumentos de entre el 500 y 1.000% los primeros, y de entre el 100 y 500% los segundos. Por su parte, en el segundo período (2002-2018) la disminución se acentúa hasta un -69%, en los que se destacan Ischilín, Río Seco y Sobremonte con valores del -100%. La excepción la constituyen los departamentos de San Javier (6.850%), Pocho (303%), Calamuchita (114%) y Tulumba (20%), aun cuando sus valores absolutos no son significativos.
En la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018), la provincia muestra una marcada disminución en la superficie cultivada con moha, con un valor promedio del -72%, a excepción algunos departamentos del norte y del oeste que registran aumentos de hasta 800%.

Figura 3.50. Evolución de la superficie cultivada con moha en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.51. Cultivo de moha en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación del cultivo de moha con respecto a la superficie implantada con forrajeras anuales por departamento (figura 3.51, columna izquierda) muestra valores promedios poco significativos, del 3% en 1988 y en 2018, y del 6% en 2002. Se destaca el departamento de Cruz del Eje, con un crecimiento exponencial de la superficie implantada con moha, la cual parte de un 0% en 1988 y en 2002, y alcanza valores superiores al 80% en el último registro censal. En los restantes departamentos tal participación no supera el 15%.
Por su parte, en cuanto al peso relativo que detenta la superficie destinada al cultivo de moha de cada departamento en el total de este tipo de cultivo de la provincia (figura 3.51, columna derecha), se observa una concentración sustancial en distintos departamentos, según los cortes censales. Así, en 1988 y 2002 es San Justo el que concentra más del 25% del total de la superficie cultivada con esta forrajera, mientras que en 2018 este porcentaje lo alcanza Cruz del Eje, seguido por San Justo con valores de entre el 20 y 25%. En tanto que algunos departamentos del norte y oeste no registran aporte.
La superficie cultivada con sorgo forrajero (figura 3.52) experimentó, a nivel general, una significativa disminución. En el primer período intercensal (1988-2002) la mayor parte de la provincia muestra un descenso del -56%; el departamento de Minas se destaca con valores del -100%, seguido por Marcos Juárez y Presidente Roque Sáenz Peña. La excepción la constituyen San Alberto con 153% de aumento y San Javier, Pocho y Sobremonte con un incremento de hasta el 100%. Por su parte, en el segundo período (2002-2018) la disminución se desacelera al -32%; Ischilín, Colón y Río Segundo sobresalen con valores de entre el -75 y -99%. En cambio, los departamentos de General Roca y San Alberto registran un aumento de entre el 100 y 500% en su superficie cultivada con sorgo forrajero, seguidos por Calamuchita y Presidente Roque Sáenz Peña.
En la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018) la provincia muestra una marcada disminución en la superficie cultivada con sorgo forrajero, con un valor promedio del -70%, más marcado en el centro y este provincial. Los departamentos del oeste, así como General Roca y Sobremonte constituyen la excepción, ya que registran aumentos de hasta el 500%.

Figura 3.52. Evolución de la superficie cultivada con sorgo forrajero en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.53. Cultivo de sorgo forrajero en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación del cultivo de sorgo con respecto a la superficie implantada con forrajeras anuales por departamento (figura 3.53, columna izquierda) muestra valores promedios del orden del 17% en 1988, 14% en 2002 y 18% en el último censo. En 1988, en términos generales, la mayor participación se registra en el centro-este y norte de la provincia con valores de entre el 20 y 40%, donde se destaca el departamento de Ischilín con entre el 60 y 80%. En 2002 la menor participación tiende a registrarse en el sur y este, aunque también se destaca Minas sin cultivo alguno de esta forrajera. En contraposición son Punilla y San Javier los departamentos que evidencian mayor participación. Finalmente, en 2018 los mayores porcentajes se presentan en el norte y oeste provincial, en el cual varios departamentos registran valores de entre el 40 y 60%.
En cuanto al peso relativo que detenta la superficie destinada al cultivo de sorgo de cada departamento en el total de este tipo de cultivo de la provincia (figura 3.53, columna derecha), se concentra en algunos departamentos del este y en Río Cuarto. En 1988 el mayor aporte de la superficie cultivada con este grano lo registra San Justo (19%), seguido por Río Primero y Río Cuarto con valores de entre el 10 y 15%. En 2002 la concentración más significativa se reduce a dos departamentos: San Justo y Río Cuarto, a los que se suma General Roca en 2018.
La superficie cultivada con otras forrajeras anuales[4] (figura 3.54) experimentó, a nivel general, una significativa y progresiva disminución. En el primer período intercensal (1988-2002), la mayor parte de la provincia muestra un descenso de este cultivo del orden del -35%, en la que se destaca el departamento de Minas con valores del -100%, aun cuando sus valores absolutos no son significativos. La excepción la constituye San Javier con un aumento del 118%. Por su parte, en el segundo período (2002-2018) la disminución se acentúa hasta un -82%, mientras que los departamentos de Punilla y Cruz del Eje registran un aumento en su superficie cultivada con otras forrajeras anuales del 889% y 12% respectivamente.
En la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018) la provincia muestra una marcada disminución en la superficie cultivada con otras forrajeras anuales, con un valor promedio del -88%. El departamento de Punilla constituye la única excepción, ya que registra un aumento del 28%, aunque sus valores absolutos no son significativos.

Figura 3.54. Evolución de la superficie cultivada con otras forrajeras anuales en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.55. Cultivo de otras forrajeras anuales en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación del cultivo de otras forrajeras anuales con respecto a la superficie implantada con forrajeras anuales por departamento (figura 3.55, columna izquierda) muestra valores promedios del orden del 20% en 1988, 24% en 2002 y del 8% en 2018. Tanto en 1988 como en 2002, la totalidad de los departamentos participa ya sea en la categoría del 0,1 al 20%, como en la del 20 al 40%, a excepción de Minas en 2002 que no registra superficie con este cultivo. En 2018 el escenario cambia y casi toda la provincia presenta valores inferiores al 20%, excepto los departamentos de Punilla (41%) e Ischilín (29%).
En cuanto al peso relativo que detenta la superficie destinada al cultivo de otras forrajeras anuales de cada departamento en el total de otras forrajeras anuales cultivadas de la provincia (figura 3.55, columna derecha), la mayor concentración se evidencia en algunos departamentos del este y suroeste provincial, entre los que se destacan Río Cuarto, San Justo, General Roca y General San Martín, con valores de entre el 10 y 30%, a los que se suma Unión en 2018.

Figura 3.56. Cultivo de forrajeras anuales en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 1988.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 1988.

Figura 3.57. Cultivo de forrajeras anuales en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 2002.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2002.

Figura 3.58. Cultivo de forrajeras anuales en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.

Figura 3.59. Cultivo de forrajeras anuales en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La superficie relativa por tipo de forrajeras anuales a nivel departamental para los años 1988, 2002 y 2018 (figura 3.59) demuestra un incremento relevante de los cultivos de maíz forrajero especialmente en el este y sur provincial, de sorgo en el oeste y centeno en el sur, que avanzan en desmedro de los cultivos de avena, melilotus, moha y otras forrajeras anuales. En la totalidad de los cortes censales se observa algún porcentaje de participación simultánea de al menos tres tipos de forrajeras anuales, con excepción de Minas en 2002 que destina el 100% de esta superficie al cultivo de avena.
En el año 1988 (figura 3.56) se registra, en la mayoría de los departamentos, una fuerte presencia del cultivo de avena acompañado por el de sorgo y otras forrajeras, y en porcentaje mucho menor, por los cultivos de maíz, centeno, moha y melilotus. Con relación a estos últimos, se destaca el cultivo de centeno en Pocho, de maíz en Punilla, de melilotus en Río Seco y de moha en Sobremonte.
En 2002 (figura 3.57) en casi toda la provincia es significativa la superficie relativa cultivada con otras forrajeras, mientras que en general la avena tiene mayor presencia en el este, oeste y sur –se destaca Minas con el 100%– y el sorgo en el oeste. Por su parte, el cultivo del maíz es relevante en Sobremonte y Punilla y, en menor medida, en Calamuchita y General Roca –en este último el cultivo de centeno también es sustantivo–, mientras que la moha registra cierta importancia en General San Martín y Unión.
Finalmente, en 2018 (figura 3.58) se observa una generalización del cultivo de maíz y en el centro, norte y oeste del sorgo; con excepción de algunos departamentos del norte y oeste en los que la avena –Sobremonte, al que se suma Marcos Juárez al este–, moha –Cruz del Eje– y otras forrajeras –Punilla– son más relevantes.
La superficie implantada con achicoria (figura 3.60) experimentó una disminución en la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018) cercana al -100%. El descenso a nivel provincial de la superficie implantada con achicoria fue en promedio del -97% en el primer período intercensal (1988-2002) y del -98% en el segundo (2002-2018). Esta disminución se produjo en la totalidad de los departamentos, con excepción de Cruz del Eje que registra un aumento del 200% para el primer período censal.

Figura 3.60. Evolución de la superficie cultivada con achicoria en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.61. Cultivo de achicoria en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación del cultivo de achicoria con respecto a la superficie implantada con forrajeras perennes en el departamento (figura 3.61, columna izquierda) tiende a decrecer en los distintos cortes censales. En este sentido, en el año 1988 prácticamente la totalidad de los departamentos registran valores menores al 20% de participación de achicoria entre las distintas forrajeras perennes cultivadas, el único departamento que supera el 20% es Santa María, el que alcanza valores del 33%. Para el año 2002 y 2018 el cultivo de achicoria disminuyó al punto de no alcanzar ni el 1% en casi ningún departamento.
Por su parte, el peso relativo del cultivo de achicoria por departamento con relación al total de este cultivo en la provincia (figura 3.61, columna derecha) evidencia una mayor concentración en los dos primeros censos en San Justo y Río Cuarto, seguidos por los departamentos del sur y este –con excepción de Marcos Juárez– en el año 1988, y por Presidente Roque Sáenz Peña, Unión y Río Primero en 2002. Finalmente, la disminución de la participación de este cultivo señalada anteriormente explica que en el año 2018 solo dos departamentos –San Justo y General Roca– aporten el 100% de la superficie cultivada con achicoria en la provincia de Córdoba.
La superficie implantada con alfalfa (figura 3.62) experimentó un aumento a nivel provincial del 12% en el primer período intercensal (1988-2002), para luego descender al -48% en el segundo período (2002-2018). En lo que corresponde al primer período, la mayoría de los departamentos del norte y algunos del centro son los que evidencian un incremento de este cultivo, entre los que se destacan Punilla con el 622% y Tulumba, Totoral, Minas y San Javier con incrementos de entre el 100 y 200%. En el segundo período solo dos departamentos registran valores positivos: San Alberto (341%) y Cruz del Eje (59%), mientras que en el resto se evidencia una disminución de la superficie cultivada con alfalfa, sobre todo en Sobremonte y Minas que alcanzan el -100%.
Por tanto, en la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018), la mayor parte de la provincia muestra una marcada disminución en la superficie implantada con alfalfa, con un valor promedio del -41% a nivel provincial, a excepción de Cruz del Eje, Punilla y San Alberto.

Figura 3.62. Evolución de la superficie cultivada con alfalfa en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.63. Cultivo de alfalfa en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación del cultivo de alfalfa con relación al total de forrajeras perennes cultivadas en la provincia (figura 3.63, columna izquierda) detenta valores porcentuales relativamente altos, del 29% en 1988, 44% en 2002 y 57% en 2018. A nivel departamental, este mayor peso porcentual tiende a crecer entre los distintos registros censales. Así, en 1988 el máximo valor lo registra Río Segundo, con un 66% de la superficie de forrajeras perennes cultivada con alfalfa, mientras que San Justo, General San Martín, Tercero Arriba y San Alberto presentan valores de entre el 40 y 60%. Para el año 2002 el mayor porcentaje lo registra Río Segundo (92%), seguido por San Justo, Tercero Arriba y General San Martín con entre el 60 y 80%. Finalmente, en 2018 San Justo, Río Segundo, General San Martín, Colón y San Alberto muestran valores de entre el 80 y 100%. En sentido opuesto, en todos los censos la menor participación de alfalfa se registra en el norte y oeste provincial.
En cuanto al peso relativo que detenta la superficie cultivada con alfalfa en el departamento sobre el total de superficie cultivada con esta forrajera a nivel provincial (figura 3.63, columna derecha), San Justo se destaca en los tres cortes censales aportando un 25 y 28% respectivamente de la superficie de alfalfa cultivada a nivel provincial. En 1988 le sigue en importancia el departamento de Río Cuarto, al que se suma General San Martín en 2002 y 2018 y General Roca en 2018.
La superficie implantada con pasto llorón (figura 3.64) experimentó un descenso generalizado que para el primer período censal (1988-2002) fue del -69% y para el segundo (2002-2018) del -85%. En lo que corresponde al primer período, el mayor descenso se registra en Cruz del Eje y en el este provincial, mientras que los únicos departamentos que evidencian un incremento de la superficie cultivada con pasto llorón son Sobremonte (136%), Pocho (88%), Ischilín (47%), San Alberto (15%) y San Javier, que se destaca especialmente con el 68.500% –aunque se debe señalar que sus valores absolutos son insignificantes–. En el segundo período, el mayor descenso lo registran San Justo, Colón y San Javier con el -100%, mientras que los departamentos de Minas (50%) y Punilla (32%) aumentan su superficie con pasto llorón. Por tanto, en la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018), la mayor parte de la provincia muestra una marcada disminución en la superficie implantada con pasto llorón, con un valor a nivel provincial del -95%.

Figura 3.64. Evolución de la superficie cultivada con pasto llorón en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.65. Cultivo de pasto llorón en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación del cultivo de pasto llorón con respecto al total de superficie cultivada con forrajeras perennes registra valores bajos y descendentes a nivel provincial: 11% en 1988, 5% en 2002 y 2% en 2018, sin embargo esta participación a nivel departamental (figura 3.65, columna izquierda) evidencia algunos comportamientos disímiles. En este sentido, los departamentos de Punilla, Minas y Sobremonte en 1988 alcanzan valores de entre el 60 y 80%. En 2002 ningún departamento supera el 60%, de los cuales Punilla es el que mayor superficie registra (50%). En 2018 el departamento de Minas cultiva el 89% de su superficie de forrajeras perennes con pasto llorón, seguido nuevamente por Punilla (45%). En contraposición, Cruz del Eje –en 2002 y 2018–, y San Justo, Colón y San Javier –en 2018– no registran participación alguna.
En cuanto al peso relativo del cultivo de pasto llorón a nivel departamental sobre el total cultivado con este en la provincia (figura 3.65, columna derecha), los departamentos que realizan el mayor aporte en los tres cortes censales son Río Cuarto y General Roca, seguidos por Juárez Celman en 1988 y 2002 y por Punilla en 2018.
La superficie implantada con forrajeras perennes consociadas (figura 3.66) experimentó un descenso que a nivel provincial fue del -87% en el primer período censal (1988-2002) y del -92% en el segundo (2002-2018). En lo que corresponde al primero, los departamentos que registran aumento de la superficie cultivada con forrajeras perennes consociadas se localizan en el norte y oeste de la provincia. Entre ellos se destacan Río Seco, Sobremonte y Cruz del Eje con incrementos superiores al 1.000%. En contraposición, San Alberto y los departamentos del este y sur provincial evidencian el mayor retroceso. En el segundo período, la disminución se acentúa y se concentra mayormente en el norte y oeste provincial, con excepción de Tulumba que registra un 252% de incremento.
Por tanto, en la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018) la mayor parte de la provincia muestra una marcada disminución en la superficie implantada con forrajeras perennes consociadas, con un valor promedio del -99%, más acentuada en los departamentos del oeste y norte, a excepción de Tulumba.

Figura 3.66. Evolución de la superficie cultivada con forrajeras perennes consociadas en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.67. Cultivo de forrajeras perennes consociadas en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación de las forrajeras perennes consociadas con respecto a la superficie cultivada con forrajeras perennes en cada departamento (figura 3.67, columna izquierda) detenta valores del 39% en 1988, 7% en 2002 y 1% en 2018. En 1988, se destacan los departamentos Marcos Juárez con el 81%, seguido por Presidente Roque Sáenz Peña (65%), General Roca (51%) y Unión (44%), mientras que para el año 2002 solo Cruz del Eje y Río Seco registran valores de entre el 20 y 40%. Hacia 2018 los porcentajes de participación en todos los departamentos son inferiores al 20%.
En cuanto al peso relativo que detenta la superficie cultivada con forrajeras perennes consociadas a nivel departamental sobre el total de este cultivo a nivel provincial (figura 3.67, columna derecha) se destacan, para el año 1988, los departamentos del sur y este de la provincia con porcentajes de entre el 10 y 25%. Para el año 2002 el peso relativo tiende a homogeneizarse, mientras que en 2018 los departamentos de Presidente Roque Sáenz Peña y San Justo superan el 25%.
La superficie cultivada con otras forrajeras perennes[5] (figura 3.68) experimentó en el primer período intercensal (1988-2002) un notable incremento del orden del 120%, en el que se destacaron los departamentos de Sobremonte e Ischilín con más del 1.000%. La excepción se evidencia en el centro de la provincia y en los departamentos de Pocho y Calamuchita, en donde se registró una disminución de entre el -0,1 y -75%. Por su parte, en el segundo período (2002-2018) se observa un importante descenso de la superficie cultivada con otras forrajeras perennes en casi toda la provincia –más acentuada en Pocho y Colón (-100%)–. En contraposición, en los departamentos de Sobremonte, Punilla y Cruz del Eje aumenta el 217, 104 y 26% respectivamente, aun cuando sus valores absolutos no son significativos.
En la totalidad del corte temporal analizado (1988-2018) la mayor parte de la provincia muestra una marcada disminución en la superficie cultivada con forrajeras perennes, con un valor medio provincial del -23%; de ella son la excepción algunos departamentos del norte y oeste, así como Marcos Juárez, Unión y General Roca.

Figura 3.68. Evolución de la superficie cultivada con otras forrajeras perennes en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.

Figura 3.69. Cultivo de otras forrajeras perennes en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La participación del cultivo de otras forrajeras perennes con respecto a la superficie implantada con forrajeras perennes por departamento (figura 3.69, columna izquierda) muestra valores, a nivel provincial, en el orden del 15% en 1988, 45% en 2002 y 40% en el último censo.
En 1988 se destacan los departamentos del norte y oeste provincial, con valores que superan el 60% de la superficie implantada con otras forrajeras perennes, mientras que en los restantes departamentos los porcentajes oscilan entre el 20% y 40%. En lo que respecta a 2002, Ischilín y Tulumba evidencian los mayores valores (80 al 100%), mientras que para 2018 la mayor participación se vuelve a centrar en los departamentos del norte y oeste de la provincia.
En cuanto al peso relativo que detenta la superficie destinada al cultivo de otras forrajeras perennes sobre el total de superficie de este cultivo a nivel provincial (figura 3.69, columna derecha), este muestra una concentración inferior al 15% en casi todos los departamentos, a excepción de Río Primero en 1988 (16%) y General Roca en 2002 (19%).

Figura 3.70. Cultivo de forrajeras perennes en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 1988.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 1988.

Figura 3.71. Cultivo de forrajeras perennes en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 2002.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2002.

Figura 3.72. Cultivo de forrajeras perennes en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.

Figura 3.73. Cultivo de forrajeras perennes en la provincia de Córdoba a nivel departamental. Años 1988, 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 1988, 2002 y 2018.
La superficie relativa por tipo de forrajeras perennes a nivel departamental para los años 1988, 2002 y 2018 (figura 3.73) muestra un incremento significativo de la alfalfa en casi todos los departamentos del sur y este de la provincia, mientras que en el norte se mantuvo la participación de otras forrajeras perennes. En términos generales, se observa una reducción de la variedad de forrajeras perennes cultivadas en la provincia.
En el año 1988 (figura 3.70) la gran mayoría de los departamentos registra una importante variedad de tipos de forrajeras perennes cultivadas. En este sentido, se observa en muchos departamentos del norte una fuerte presencia del cultivo de otras forrajeras perennes, entre los que se destacan Río Seco, Tulumba y Totoral. En el sur y este prevalecen otras forrajeras consociadas –especialmente en Marcos Juárez, Presidente Roque Sáenz Peña y General Roca–; en el centro provincial, la alfalfa –sobresale en Río Segundo, General San Martín, Tercero Arriba y San Alberto–; y en algunos departamentos del oeste y norte, el pasto llorón –sobre todo en Sobremonte, Minas y Punilla–. Por último, el cultivo de achicoria es relevante en Santa María.
En 2002 (figura 3.71) el cultivo de otras forrajeras y de alfalfa se generaliza. De esta manera, la primera se mantiene predominante en el norte, mientras que en el sur de la provincia se identifica un incremento en desmedro de las consociadas. A su vez, en los departamentos del centro es la alfalfa la que reviste mayor importancia. Finalmente, el pasto llorón es relevante en algunos departamentos del oeste, especialmente en Punilla y Pocho. En el año 2018 (figura 3.72) la reducción de la variedad de tipos de cultivo se generaliza, por lo que se mantiene un esquema regional similar a 2002.

Figura 3.74. Evolución de la superficie cultivada con forestales en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 2002 y 2018.
La superficie cultivada con forestales (figura 3.74) experimentó, a nivel general, una significativa reducción en casi la mayoría de los departamentos entre 2002 y 2018, tanto en lo referido a los pinos como a otras forestales. En este sentido, la mayoría de los departamentos que tenían superficie cultivada con pinos han experimentado una disminución del -100%, la excepción la constituye Santa María con un incremento del 20%.
Por su parte, con relación a otras forestales[6] se evidencia una disminución en casi todos los departamentos; se registra un incremento de más del 1.000% en Santa María, juntamente con Punilla y Cruz del Eje de entre el 100 y 500%, pero con valores absolutos insignificantes en todos los casos.

Figura 3.75. Cultivo de pinos en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 2002 y 2018.
La participación del cultivo de pinos con respecto a la superficie cultivada con forestales por departamento muestra valores, a nivel provincial, en el orden del 81% en 2002 y 2018.
La participación del cultivo de pinos con respecto a la superficie cultivada con forestales por departamento (figura 3.75, columna izquierda) muestra valores, a nivel provincial, en el orden del 80% en 2002 y 2018. Se destacan algunos departamentos del oeste con porcentajes que superan el 80% en 2002, tales como Punilla, Calamuchita, Santa María, Totoral y Río Cuarto, y en 2018, Punilla, Calamuchita, Río Cuarto, Tercero Arriba y Juárez Celman.
En cuanto al peso relativo que detenta la superficie cultivada con pinos de cada departamento en el total de superficie cultivada con esta forestal en la provincia (figura 3.75, columna derecha) se evidencia una notable concentración en Calamuchita (53% en 2002 y 35% en 2018), Río Cuarto (27% en 2002 y 17% en 2018) y Santa María (16% en 2002 y 40% en 2018).
La participación del cultivo de otras forestales con respecto a la superficie cultivada con forestales por departamento (figura 3.76, columna izquierda) muestra valores, a nivel provincial, en el orden del 20% en 2002 y 2018. En 2002 se destacan los departamentos del norte y oeste, este y sur provincial con valores que superan el 80%. En tanto que, para 2018, se observa una significativa disminución de este cultivo, los departamentos de Cruz del Eje, Marcos Juárez, Río Segundo y San Justo mantienen los mismos porcentajes. En la mayor parte de los restantes departamentos el cultivo de otras forestales en este corte censal está ausente.
En cuanto al peso relativo que detenta la superficie cultivada con otras forestales en cada departamento con relación al total de otras forestales cultivadas de la provincia (figura 3.76, columna derecha), en 2002 este evidencia una distribución relativamente homogénea, con una mínima concentración en Río Cuarto, Calamuchita, General Roca y Unión, mientras que en 2018 el aporte lo realiza en más del 60% el departamento de Santa María.

Figura 3.76. Cultivo otras forestales en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 2002 y 2018.
Siembra directa
En este subapartado se analizan los resultados correspondientes a la implementación de siembra directa. Para esto, se analiza la evolución de la implementación de esta práctica entre los años 2002 y 2018, así como su participación en el cultivo de maíz, sorgo, trigo, girasol, soja, forrajeras y otros cultivos.

Figura 3.77. Evolución de la superficie implantada en siembra directa en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 2002 y 2018.
La superficie implantada en siembra directa (figura 3.77) experimentó, a nivel general, un significativo aumento en la casi totalidad de los departamentos del 42% a nivel provincial. Se destacan los departamentos de Cruz del Eje y Sobremonte con porcentajes que superan el 400%, como así también gran parte de los departamentos del oeste cordobés con aumentos de entre el 200 y 400%. La excepción la constituyen los departamentos de Colón (-24%), Marcos Juárez (-15%), Río Segundo (-15%) y Tercero Arriba (-12%), en los cuales se evidencia una disminución de la superficie implantada en siembra directa en el período 2002-2018.

Figura 3.78. Superficie en siembra directa en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 2002 y 2018.
La participación de la superficie implantada en siembra directa sobre el total departamental de superficie implantada (figura 3.78) experimentó un aumento en gran parte de los departamentos entre los años 2002 y 2018, pasando en promedio del 70% al 88%. En el primer registro censal se destacan con la mayor superficie en siembra directa (entre el 80 y 100%) los departamentos de Marcos Juárez, Unión, Tercero Arriba, Río Segundo, Río Primero, Santa María y Colón. En oposición, los departamentos con menor superficie en siembra directa son, en términos generales, los del oeste, norte y sur cordobés.
En 2018 la participación de la siembra directa aumenta en los departamentos cercanos a los mencionados previamente, a los que se agregan Minas y Pocho, que también registran valores de entre el 80 y 100%. El resto de los departamentos del oeste cordobés presentan valores porcentuales menores al 60%.
La participación de la superficie cultivada con maíz en siembra directa sobre el total de superficie sembrada con maíz a nivel departamental (figura 3.79, columna izquierda) registra en general valores porcentuales del 13% en 2002 y del 26% en 2018. Los departamentos que evidencian mayor participación de este tipo de siembra son Punilla (65%), Pocho (50%), Sobremonte (52%) y San Javier (49%) en el año 2002, mientras que los menores porcentajes se encuentran en algunos departamentos del norte y este cordobés. En 2018 la mayor superficie de cultivo de maíz en siembra directa se localiza al norte de la provincia, donde se destacan Punilla (46%), Río Seco (45%), Tulumba (42%) e Ischilín (42%), mientras que en Minas el valor no alcanza el 1%.
En cuanto al peso relativo de la superficie cultivada con maíz en siembra directa en el departamento sobre el total provincial de siembra directa en este cultivo (figura 3.79, columna derecha), se reconocen valores porcentuales que no superan el 10% en la mayoría de los departamentos tanto en 2002 como en 2018. La mayor concentración se registra en Río Cuarto (19%), Marcos Juárez (17%) en el año 2002, mientras que en 2018 se destacan Río Cuarto (21%) y Unión (10%).

Figura 3.79. Superficie cultivada con maíz en siembra directa en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 2002 y 2018.

Figura 3.80. Superficie cultivada con sorgo en siembra directa en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 2002 y 2018.
La participación de la superficie cultivada con sorgo en siembra directa sobre el total departamental de sorgo cultivado (figura 3.80, columna izquierda) reconoce valores porcentuales bajos, que a nivel provincial rondan el 1% en los años 2002 y 2018, esto se traduce en que ningún departamento supera el 10% la superficie de sorgo en siembra directa.
En cuanto al peso relativo de la superficie cultivada con sorgo en siembra directa en el departamento sobre el total provincial de siembra directa en este cultivo (figura 3.80, columna derecha), se observan valores porcentuales que no superan el 5% en la mayoría de los departamentos tanto en 2002 como en 2018, lo que explica la notable concentración de esta práctica. Así en 2002, Tercero Arriba (27%), San Justo (22%) y Río Segundo (18%) aportan el 67% de la superficie total de sorgo en siembra directa, mientras que en 2018 San Justo (47%) y Unión (27%) concentran el 74%.
La participación de la superficie cultivada con trigo en siembra directa sobre el total departamental de trigo cultivado (figura 3.81, columna izquierda) alcanza el 20% en 2002 y el 10% en 2018. En 2002 se destacan Río Segundo (27%), Unión (26%), San Justo (25%), General San Martín (24%) y Marcos Juárez (21%), mientras que en 2018 en San Justo esta práctica participa en el 21% del trigo cultivado y en Marcos Juárez, Unión, General San Martín y Río Segundo entre el 10 y 20%.
En cuanto al peso relativo de la superficie cultivada con trigo en siembra directa sobre el total provincial de siembra directa en trigo (figura 3.81, columna derecha) se observa una notable concentración en el este provincial. Así, en 2002 son los departamentos de San Justo, Marcos Juárez y Unión los que aportan entre el 15 y 20% cada uno, mientras que en 2018 San Justo y Unión concentran el 23% y 21% respectivamente.

Figura 3.81. Superficie cultivada con trigo en siembra directa en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 2002 y 2018.

Figura 3.82. Superficie cultivada con girasol en siembra directa en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 2002 y 2018.
La participación de la superficie cultivada con girasol en siembra directa sobre el total departamental de girasol cultivado (figura 3.82, columna izquierda) en 2002 y 2018 reconoce valores porcentuales bajos a nivel provincial que rondan el 1%. Se destacan los departamentos de General Roca y San Javier en el rango del 10 al 20% en el año 2002, mientras que en 2018 ningún departamento supera el 10% e incluso en el norte y oeste no se registra participación alguna.
En cuanto al peso relativo de la superficie cultivada con girasol en siembra directa sobre el total provincial de siembra directa en este cultivo (figura 3.82, columna derecha), se observa una notable concentración en algunos departamentos. En 2002, General Roca y Río Cuarto aportan el 52 y 24% respectivamente y, en 2018, General Roca, Presidente Roque Sáenz Peña y San Justo concentran el 35%, 23% y 19% respectivamente.
La participación de la superficie cultivada con soja en siembra directa sobre el total departamental de soja cultivada (figura 3.83, columna izquierda) reconoce valores porcentuales altos a nivel provincial: 57% en 2002 y 45% en 2018. En el primer censo se destacan los departamentos de San Alberto y Santa María con porcentajes de entre el 60 y 80%, en contraposición los menores valores se registran en Sobremonte y en el este provincial, mientras que Cruz del Eje y Minas no registran guarismos. En 2018 se generaliza la participación en el rango de entre el 40 y 60% en la mayoría de los departamentos, a excepción de Minas que no posee superficie alguna de soja en siembra directa.
En cuanto al peso relativo de la superficie cultivada con soja en siembra directa sobre el total provincial de siembra directa en este cultivo (figura 3.83, columna derecha) el aporte es relativamente homogéneo en 2002, solamente se destaca Marcos Juárez con una concentración del 11% –con el mismo porcentaje en el próximo censo–, al que se suma en 2018 Río Cuarto con el 16% y Unión con el 12%.

Figura 3.83. Superficie cultivada con soja en siembra directa en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 2002 y 2018.

Figura 3.84. Superficie cultivada con forrajeras en siembra directa en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 2002 y 2018.
La participación de la superficie cultivada con forrajeras en siembra directa sobre el total departamental de forrajeras cultivadas (figura 3.84, columna izquierda) reconoce valores porcentuales relativamente bajos a nivel provincial: 8% en 2002 y 12% en 2018. En el primer censo se destaca Cruz del Eje con porcentajes superiores al 80%, seguido por Sobremonte y General San Martín con entre el 20 y 40%. Para el año 2018, se observa un incremento de esta práctica en algunos departamentos, entre los que se destaca Minas con más del 80%, seguido por Sobremonte y San Javier con valores de entre el 40 y 60%.
En cuanto al peso relativo de la superficie cultivada con forrajeras en siembra directa sobre el total provincial de siembra directa en forrajeras (figura 3.84, columna derecha), en 2002 se observa una notable concentración en San Justo, que aporta el 28% del total. En 2018 el mayor peso relativo se registra mayormente en San Justo (23%) y General Roca (19%).
La participación de la superficie cultivada con otros[7] en siembra directa sobre el total departamental de otros cultivados (figura 3.85, columna izquierda) alcanza a nivel provincial el 1% en 2002 y el 6% en 2018. En el primer censo, ningún departamento de los que se disponen datos supera el 10%, mientras que para el año 2018 se destacan los departamentos San Alberto, Minas y Punilla con más del 80%.
En cuanto al peso relativo de la superficie cultivada con otros en siembra directa sobre el total provincial de siembra directa en este tipo de cultivos (figura 3.85, columna derecha), en 2002 los mayores aportes se registran en los departamentos del centro-sur de la provincia, entre los que sobresale Marcos Juárez con el 24%, seguido por General San Martín y Juárez Celman con valores de entre el 15 y 20%. En el año 2018 son los departamentos de Río Primero (30%) y Marcos Juárez (25%) los que evidencian el mayor peso relativo.

Figura 3.85. Superficie cultivada con otros en siembra directa en la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Años 2002 y 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base de los CNA 2002 y 2018.
Fertilizantes y agroquímicos
También al interior de los datos sobre agricultura, el CNA 2018 reúne información referida a la aplicación de fertilizantes y agroquímicos. Esta información no ha sido relevada en censos anteriores de manera que pudiera ser comparable, por lo que se presenta solo el análisis del estado de situación en el año 2018. Se incorporan en este apartado los resultados vinculados a la aplicación de agroquímicos y fertilizantes en cereales, oleaginosas, legumbres, forrajeras anuales y perennes y frutales.
Con relación al tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizado en cereales cultivados sobre el total de estos productos aplicados en el departamento en 2018 (figura 3.86) se observa, a nivel general, que los herbicidas han sido el principal agroquímico usado con un promedio provincial del 54%. Luego le siguen los fertilizantes, insecticidas y fungicidas con valores inferiores al 20%, mientras que el abono orgánico y los acaricidas son los menos aplicados, con porcentajes menores al 1%.
En cuanto a los herbicidas, los mayores porcentajes se concentran en los departamentos del norte y sur, mientras que la aplicación de fertilizantes presenta valores porcentuales de entre el 20 y 40% en la mayoría de la provincia, en tanto los departamentos de San Alberto, Santa María, Ischilín y Sobremonte se destacan en el rango del 40 a 60%.
Por su parte, en general los fungicidas no superan el 10%, salvo en algunos departamentos del oeste y este. En tanto que la aplicación de insecticidas presenta valores de entre el 10 y 20% del total de agroquímicos y fertilizantes aplicados en la mayoría de los departamentos, sobresalen Punilla, Pocho y San Javier.
Por último, con respecto al uso de abono orgánico se destaca Minas con el 100% –aun cuando sus valores absolutos son pequeños–, mientras que los acaricidas se aplican en bajos porcentajes en algunos departamentos del centro y este provincial.

Figura 3.86. Tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizados en la superficie cultivada con cereales sobre el total aplicado de estos productos a nivel departamental, en porcentaje. Provincia de Córdoba, año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.

Figura 3.87. Tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizados en la superficie cultivada con cereales sobre el total del mismo agroquímico o fertilizante aplicado en la provincia de Córdoba, en porcentaje. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
En cuanto al peso relativo del tipo de agroquímicos y fertilizantes aplicado en cereales en el departamento sobre el total provincial del mismo producto usado en cereales en 2018 (figura 3.87), se observan diferentes grados de concentración. Así, la aplicación de herbicidas se concentra mayormente en Río Cuarto, seguido por Unión y Marcos Juárez. Este comportamiento también se identifica en los insecticidas y fertilizantes.
Con respecto al peso relativo de los fungicidas, Marcos Juárez y Unión son los que registran los mayores aportes, que rondan el 21% en cada caso.
Con relación a los acaricidas, los mayores porcentajes se concentran en los departamentos de Tercero Arriba con el 43% y Río Segundo con el 24%.
Por último, en cuanto al abono orgánico aplicado a nivel departamental con relación al total del mismo tipo de fertilizante aplicado a nivel provincial, se destaca Río Segundo con el 23%, seguido por Río Primero con el 16%.

Figura 3.88. Tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizados en la superficie cultivada con oleaginosas sobre el total aplicado de estos productos a nivel departamental, en porcentaje. Provincia de Córdoba, año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
Con relación al tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizado en las oleaginosas cultivadas sobre el total de estos productos aplicados en el departamento en 2018 (figura 3.88), se observa a nivel general que los herbicidas han sido el principal tipo de agroquímico utilizado con un promedio provincial del 39%. Luego le siguen los insecticidas con el 27%, los fertilizantes y fungicidas con valores que rondan el 15%, mientras que los acaricidas alcanzan el 2% y el abono orgánico no llega al 1%.
En cuanto a los herbicidas, los mayores porcentajes se concentran en los departamentos del norte, oeste y sur (entre el 60 y 80%). Por su parte, los insecticidas presentan valores de entre el 20 y 40% del total de productos aplicados en casi todos los departamentos, con excepción de algunos del oeste –San Alberto, San Javier y Calamuchita–.
Con relación a los fertilizantes, en general los mayores porcentajes se registran en el sur y en algunos departamentos del oeste, destacándose San Alberto con el 44%, seguido por Punilla, Santa María, Calamuchita y Marcos Juárez con porcentajes de entre el 20 y 40%.
En lo que respecta a los fungicidas, su uso no supera el 20% en la mayoría de los departamentos, a excepción de Pocho y Unión. En tanto que la aplicación de abono orgánico y de acaricidas para oleaginosas evidencia valores mínimos (menores al 10% y hasta nulos).
Finalmente, se debe subrayar que el departamento de Minas no registra participación alguna de ningún fertilizante ni agroquímico.

Figura 3.89. Tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizados en la superficie cultivada con oleaginosas sobre el total del mismo agroquímico o fertilizante aplicado en la provincia de Córdoba, en porcentaje. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
En cuanto al peso relativo del tipo de agroquímicos y fertilizantes aplicado en oleaginosas en el departamento sobre el total provincial del mismo producto aplicado en este tipo de cultivo en 2018 (figura 3.89), la gran mayoría evidencia una mayor concentración en el sur de la provincia.
Con relación a la aplicación de acaricidas, los departamentos de Juárez Celman, Río Cuarto y Unión aportan el 34, 20 y 13% respectivamente. Por su parte, la aplicación de fertilizantes se concentra mayormente en Río Cuarto y Marcos Juárez, con porcentajes de entre el 20 y 25%, y los fungicidas en Unión con el 17%. La aplicación de herbicidas e insecticidas muestra un comportamiento similar, en tanto los departamentos de Río Cuarto, Unión y Marcos Juárez son los que detentan los mayores porcentajes.
Por último, en cuanto al abono orgánico aplicado en oleaginosas a nivel departamental con relación al total provincial del mismo tipo de aplicación, se concentra mayormente en Río Primero (19%), seguido por Tercero Arriba, Unión, Río Cuarto y Juárez Celman con valores de entre el 10% y 15%.

Figura 3.90. Tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizados en la superficie cultivada con legumbres sobre el total aplicado de estos productos a nivel departamental, en porcentaje. Provincia de Córdoba, año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
Con relación al tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizado en las legumbres cultivadas sobre el total de estos productos aplicados en el departamento en el año 2018 (figura 3.90), se observa a nivel general que los herbicidas han sido el principal producto usado con un valor promedio del 41%. Luego le siguen los insecticidas y fungicidas con porcentajes que rondan el 20% y los fertilizantes con el 6%, mientras que el abono orgánico y los acaricidas no alcanzan el 1% en promedio.
En cuanto a los herbicidas, los mayores porcentajes de aplicación se observan en los departamentos de Presidente Roque Sáenz Peña con el 100% y en Calamuchita y General San Martín en el rango del 60 al 80%. Por su parte, el uso de insecticidas predomina en la mayoría de los departamentos del noreste, este y suroeste, entre estos sobresalen Río Cuarto, San Justo y Sobremonte con porcentajes de entre el 40 y 60%.
En lo que respecta a la aplicación de fungicidas sobre el total de agroquímicos y fertilizantes aplicados en el departamento, se destaca el centro y norte de la provincia (20 al 40%). En tanto que los fertilizantes se aplican en algunos departamentos, entre los que se destacan San Alberto y Santa María con el 50% y 42% respectivamente. Por último, en referencia al uso de abono orgánico y de acaricidas para legumbres, su aplicación está casi ausente en toda la provincia.
Se debe señalar que la mayoría de los departamentos del oeste, a los que se suma Juárez Celman, no registran participación de ninguno de los productos analizados.

Figura 3.91. Tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizados en la superficie cultivada con legumbres sobre el total del mismo agroquímico o fertilizante aplicado en la provincia de Córdoba, en porcentaje. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
En cuanto al peso relativo del tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizado en legumbres en el departamento sobre el total provincial del mismo producto aplicado en legumbres en 2018 (figura 3.91), se observan notables concentraciones en algunos departamentos.
De esta manera, Ischilín es el único departamento en el que se aplica abono orgánico en legumbres. Con relación a los acaricidas, los departamentos de Tulumba y Río Primero concentran el 100% del total aplicado, mientras que los fertilizantes registran mayores aportes en Colón, Unión y General Roca, con valores de entre el 15 y 20%.
Los fungicidas, herbicidas e insecticidas muestran una similar distribución de pesos relativos; Totoral, Colón y Río Primero son los departamentos que concentran mayormente su aplicación. Finalmente, se debe señalar que la mayoría de los departamentos del oeste, así como Juárez Celman, no aplican ninguno de estos productos en legumbres.

Figura 3.92. Tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizados en la superficie cultivada con forrajeras anuales sobre el total aplicado de estos productos a nivel departamental, en porcentaje. Provincia de Córdoba, año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
Con relación al tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizado en las forrajeras anuales cultivadas sobre el total de estos productos aplicados en el departamento en 2018 (figura 3.92), se observa a nivel general que los herbicidas han sido el principal tipo de agroquímico usado con un promedio provincial del 54%. Luego le siguen los fertilizantes con el 28% y los insecticidas con el 14%, mientras que el abono orgánico, fungicidas y acaricidas son los menos aplicados.
En cuanto a los herbicidas, el mayor porcentaje de aplicación se observa en algunos departamentos del norte y oeste y en General Roca con valores de entre el 60 y 80%, mientras los menores se encuentran en Minas y Sobremonte.
Por su parte, los fertilizantes presentan valores porcentuales uniformes en casi toda la provincia (entre el 20 y 40%). San Javier y Calamuchita sobresalen con porcentajes mayores (41 y 42% respectivamente) y, en oposición, Minas no registra aplicación de fertilizantes en forrajeras anuales.
En lo que respecta a los insecticidas, en casi toda la provincia se observan valores porcentuales por debajo del 20%, a excepción de Minas, Sobremonte y San Justo con porcentajes del 67, 25 y 21% respectivamente.
Los fungicidas y el abono orgánico evidencian poca participación en términos generales. Para el primer caso, se puede destacar Sobremonte (25%), y para el segundo Río Primero y Colón (14% en ambos casos). Finalmente, el uso de acaricidas para forrajeras anuales con relación al total de agroquímicos y fertilizantes aplicados a nivel departamental, se restringe a los departamentos de San Justo, Unión y General Roca.

Figura 3.93. Tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizados en la superficie cultivada con forrajeras anuales sobre el total del mismo agroquímico o fertilizante aplicado en la provincia de Córdoba, en porcentaje. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
El peso relativo del tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizado en forrajeras anuales en el departamento sobre el total provincial del mismo producto aplicado en este cultivo en 2018 (figura 3.93), se concentra mayormente en San Justo en casi todos los casos, con excepción de los fertilizantes.
Además de lo indicado, en cuanto al abono orgánico también el departamento de Río Primero aporta porcentajes elevados, que alcanzan el 28%. En lo referido a los acaricidas, se suman los departamentos de Unión y General Roca con algún porcentaje de aplicación. Por su parte, los fungicidas se concentran también en Unión, General San Martín y Río Primero con un promedio del 13%. A los mayores aportes de herbicidas se suman General San Martín, Río Cuarto y General Roca con valores de entre el 15 y 20%. Finalmente, la aplicación de insecticidas también es relevante en General Roca (16%).
Con respecto a los fertilizantes, Río Cuarto es el que registra el mayor aporte (20%), le siguen General San Martín (18%), San Justo (17%), Unión (13%) y General Roca (12%).

Figura 3.94. Tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizados en la superficie cultivada con forrajeras perennes sobre el total aplicado de estos productos a nivel departamental, en porcentaje. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
Con relación al tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizado en las forrajeras perennes cultivadas sobre el total de estos productos aplicados en el departamento en 2018 (figura 3.94), se observa a nivel general que los herbicidas han sido el principal producto usado con un valor provincial del 46%. Luego le siguen los insecticidas con el 36% y los fertilizantes con el 14%, mientras que el abono orgánico, fungicidas y acaricidas son los menos usados.
En cuanto a los herbicidas, las mayores participaciones se registran en los departamentos de Tulumba, Sobremonte, Cruz del Eje, Minas y San Alberto, con porcentajes mayores al 80%. Por su parte, los insecticidas presentan valores porcentuales de entre el 20 y 40% en la mayoría de la provincia; Totoral, Río Seco, San Justo y General San Martín se destacan con valores de entre el 40% y 60%
En lo que respecta a los fertilizantes, se usan en casi toda la provincia, a excepción del norte cordobés y de Minas, mientras que en Punilla este producto es el único utilizado, por lo que alcanza una participación del 100%.
Por último, en referencia al uso de abono orgánico, fungicidas y acaricidas en forrajeras perennes cultivadas sobre el total de agroquímicos y fertilizantes aplicados en el departamento evidencia bajos porcentajes en casi toda la provincia.

Figura 3.95. Tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizados en la superficie cultivada con forrajeras perennes sobre el total del mismo agroquímico o fertilizante aplicado en la provincia de Córdoba, en porcentaje. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
En cuanto al peso relativo del tipo de agroquímicos y fertilizantes aplicado en forrajeras perennes en el departamento sobre el total provincial del mismo producto usado en este cultivo en 2018 (figura 3.95), se observan diversos niveles de aportes.
En cuanto al abono orgánico, su aplicación se concentra en los departamentos de San Justo y General San Martín, los que suman el 50% del total provincial utilizado. Con relación a la aplicación de acaricidas, el 36% lo aporta San Justo, seguido por Río Segundo con el 18%. Con respecto a los fertilizantes, Río Cuarto y General Roca son los que registran los mayores aportes, con valores de entre el 15 y 20% cada uno, seguidos por General San Martín, Juárez Celman y Unión. Por su parte, la aplicación de fungicidas se concentra mayormente en General San Martín con el 25% y en General Roca y Río Cuarto con aportes promedios del 18% cada uno. Se debe señalar que para estos cuatro productos los departamentos de Sobremonte, Río Seco, Tulumba y Minas no registran aplicación alguna.
En el caso del uso de herbicidas en forrajeras perennes a nivel departamental con relación al total provincial, se observa que San Justo concentra el 20% de su aplicación, General Roca el 17%, seguidos por Río Cuarto, General San Martín y Unión. Por su parte, los insecticidas se aplican mayormente en San Justo (24%), General San Martín (17%) y General Roca (16%). En ambos productos, Punilla no registra peso relativo alguno.

Figura 3.96. Tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizados en la superficie cultivada con frutales sobre el total aplicado de estos productos a nivel departamental, en porcentaje. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
Con relación al tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizado en los frutales cultivados sobre el total de estos productos aplicados en el departamento en 2018 (figura 3.96), se observa que el abono orgánico ha sido el principal tipo de producto usado a nivel provincial con un valor promedio del 37%. Luego le siguen los fungicidas y fertilizantes con el 17%, insecticidas con el 15%, herbicidas con el 12% y acaricidas con el 2%.
En cuanto al abono orgánico, su participación se registra en nueve departamentos de la provincia, entre los que se destaca San Justo con el 100%. En tanto que los fungicidas, fertilizantes, herbicidas e insecticidas presentan valores porcentuales de entre el 0,1 y 40% en algunos departamentos de la provincia, sobresale Calamuchita para el primer caso con el 82% de participación. Finalmente los acaricidas registran algún porcentaje de aplicación solo en los departamentos de San Alberto y Cruz del Eje.

Figura 3.97. Tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizados en la superficie cultivada con frutales sobre el total del mismo agroquímico o fertilizante aplicado en la provincia de Córdoba, en porcentaje. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
En cuanto al peso relativo del tipo de agroquímicos y fertilizantes utilizado en frutales en el departamento sobre el total provincial del mismo producto aplicado en frutales en 2018 (figura 3.97) se observan distintos grados de concentración.
Con relación a la aplicación de abono orgánico en frutales se concentra mayormente en los departamentos de San Javier e Ischilín, los que suman el 85%. Con relación a los acaricidas, Cruz del Eje aporta el 95% de su uso, al que se suma San Alberto con el 15% restante.
La aplicación de fertilizantes se concentra mayormente en Ischilín y Cruz del Eje con porcentajes del 45 y 25% respectivamente, mientras que los fungicidas se aplican esencialmente en San Javier (72%).
En el caso de los herbicidas se observa que es el departamento de Ischilín el que aporta el mayor porcentaje del total aplicado a nivel provincial, con el 64%. Por último, con relación a los insecticidas utilizados en frutales, su aplicación se concentra especialmente en San Javier con el 51% y Cruz del Eje con el 27%.
Tipo de semilla
Al igual que en lo referido a siembra directa, los datos vinculados a tipo de semilla solamente pueden ser analizados en el CNA 2018. Por lo tanto, se presentan aquí los resultados vinculados a la participación relativa en el año 2018 de semillas propias y adquiridas para el cultivo de cereales, oleaginosas, legumbres, forrajeras anuales y perennes.
Con relación a la participación del tipo de semillas utilizadas para cereales en EAP sobre el total departamental de semillas utilizadas en 2018 (figura 3.98, columna izquierda) detenta el 22% en lo que respecta a las semillas propias, mientras que para semillas adquiridas el promedio alcanza el 78%. Casi toda la provincia registra entre el 80 y 100% de participación de las semillas de cereales adquiridas, a excepción de los departamentos del este y de Minas. En tanto que las semillas propias sobresalen, aunque en menor porcentaje, en los departamentos del este cordobés, con valores que no superan el 32%, y en Minas con el 50%.
En cuanto al peso relativo de uso de semillas de cereales propias o adquiridas a nivel departamental sobre el total del mismo tipo de semillas utilizadas en la provincia en 2018 (figura 3.98, columna derecha) se observa una distribución relativamente homogénea en la provincia. No obstante, el uso de semillas propias se concentra en los departamentos de Marcos Juárez (20%), Unión (17%), San Justo (14%) y Río Segundo (11%), mientras que el uso de las adquiridas lo hace en Río Cuarto (15%), Marcos Juárez (13%), San Justo (12%) y Unión (11%).

Figura 3.98. Cereales. Tipo de semillas utilizadas por EAP de la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.

Figura 3.99. Oleaginosas. Tipo de semillas utilizadas por EAP de la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
La participación del tipo de semillas utilizadas para oleaginosas en EAP sobre el total departamental de semillas usadas en 2018 (figura 3.99, columna izquierda) detenta valores porcentuales altos (del 60%) en lo que respecta a la semilla propia. Por el contrario, el uso de semillas de oleaginosas adquiridas es del 40%. Se destacan, con una participación de semillas propias de entre el 60 y 80%, varios departamentos del centro y este cordobés, a los que se suma Calamuchita. Por su parte, los menores registros se observan en el sur de Córdoba y en San Javier. Con relación a las semillas de oleaginosas adquiridas se destacan General Roca, Juárez Celman y San Javier, con porcentajes de entre el 60 y 80%, mientras que el resto de la provincia registra una menor participación. Por su parte, Minas no evidencia uso de semillas de oleaginosas.
El peso relativo de uso de semillas de oleaginosas propias o adquiridas a nivel departamental sobre el total del mismo tipo de semillas utilizadas en la provincia (figura 3.99, columna derecha) detenta valores porcentuales similares tanto para semillas propias como adquiridas. Para el primer tipo, se destaca su mayor uso relativo en los departamentos de Marcos Juárez (16%), Río Cuarto (16%) y Unión (10%). En lo que respecta a la semilla adquirida se destacan Río Cuarto (17%), San Justo (13%) y Marcos Juárez (10%).
La participación del tipo de semillas utilizadas para legumbres en EAP sobre el total departamental de semillas usadas en 2018 (figura 3.100, columna izquierda) detenta un promedio provincial para semillas adquiridas del 56% y del 44% para el caso de las semillas propias. Los departamentos de Río Cuarto y Tercero Arriba utilizan 100% de semillas propias de legumbres, y Sobremonte y Unión entre el 60 y 80%. Por su parte, Cruz del Eje, San Justo, San Javier, Calamuchita, Presidente Roque Sáenz Peña y General Roca utilizan el 100% de semillas adquiridas para legumbres.
El peso relativo de uso de semillas de legumbres propias o adquiridas a nivel departamental sobre el total del mismo tipo de semillas utilizadas en la provincia en 2018 (figura 3.100, columna derecha) evidencia, para el caso de las semillas propias, una notable concentración en los departamentos de Tercero Arriba (37%) y Río Cuarto (19%). En lo que respecta a las semillas adquiridas, Totoral (30%), Río Primero (20%) y Colón (17%) concentran el 67% del total provincial de este tipo de semillas.

Figura 3.100. Legumbres. Tipo de semillas utilizadas por EAP de la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.

Figura 3.101. Forrajeras anuales. Tipo de semillas utilizadas por EAP de la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
La participación del tipo de semillas utilizadas para forrajeras anuales en EAP sobre el total departamental de semillas usadas en 2018 (figura 3.101, columna izquierda) detenta valores porcentuales significativamente altos en lo que respecta a semillas adquiridas, hasta alcanzar un 83%. Por el contrario, la participación de semillas propias en forrajeras anuales llega al 17% del total. Con relación a estas últimas, si bien los porcentajes son bajos, los departamentos de General Roca, Río Cuarto, Presidente Roque Sáenz Peña, Marcos Juárez y Minas registran la mayor participación, con valores de entre el 20 y 40%. Mientras que el uso de semillas adquiridas alcanza valores superiores al 80% en la mayoría de los departamentos del centro, norte, este y oeste provincial.
El peso relativo de uso de semillas de forrajeras anuales propias o adquiridas a nivel departamental sobre el total del mismo tipo de semillas utilizadas en la provincia en 2018 (figura 3.101, columna derecha) se concentra mayormente, para ambos tipos de semillas, en el este y sur. Con relación al uso de semillas propias de forrajeras anuales, los mayores aportes se registran en los departamentos de Río Cuarto (25%), San Justo (17%) y General Roca (15%). En lo que respecta a las semillas adquiridas se destaca la concentración de su uso en San Justo (22%) y Río Cuarto (17%).
La participación del tipo de semillas utilizadas para forrajeras perennes en EAP sobre el total departamental de semillas usadas en 2018 (figura 3.102, columna izquierda) detenta valores porcentuales más altos en lo que respecta al tipo de semilla adquirida, con un promedio del 87%. Por el contrario, la participación de semillas propias en forrajeras perennes alcanza apenas el 13%. Con relación a estas últimas, si bien los porcentajes son bajos, los departamentos de Río Segundo, Río Primero y Minas registran la mayor participación, con valores de entre el 20 y 40%. En tanto que el uso de semillas adquiridas supera el 80% en la mayoría de los departamentos, con excepción de los tres mencionados anteriormente.
El peso relativo de uso de semillas de forrajeras perennes propias o adquiridas a nivel departamental sobre el total del mismo tipo semillas utilizadas en la provincia en 2018 (figura 3.102, columna derecha) muestra que, para ambos tipos de semillas, la mayor concentración se registra en el departamento San Justo (18% en ambos casos). En lo que respecta a las semillas propias, completan este mayor aporte Río Cuarto (16%), Río Segundo (16%) y Río Primero (11%), mientras que para las adquiridas lo hace Río Cuarto (13%).

Figura 3.102. Forrajeras perennes. Tipo de semillas utilizadas por EAP de la provincia de Córdoba a nivel departamental, en porcentaje. Año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
Comercialización
Este subapartado se refiere a la comercialización de los cultivos realizados en la provincia de Córdoba y se compone de dos mapas que recuperan, para el año 2018, los resultados vinculados a la participación relativa de cada tipo de comercialización identificada en el CNA: acopio, circuito minorista, corredor comisionista, exportación directa, industria, con otros productores, otras formas de comercialización y no comercialización.

Figura 3.103. Canales de comercialización de cultivos por EAP con relación al total de EAP que declaran comercialización, a nivel departamental y en porcentaje. Provincia de Córdoba, año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
En cuanto a los canales de comercialización de cultivos por EAP con relación al total de EAP que declaran comercialización (figura 3.103), se observa a nivel general que en el año 2018 el acopio ha sido el principal canal de comercialización de cultivos con un valor provincial del 48%. Luego le sigue la categoría de aquellos que no comercializan con el 32% y la del corredor comisionista con el 12%.
En cuanto al canal de comercialización por acopio, los departamentos del centro y este provincial son los que registran los mayores valores con porcentajes de entre el 40 y 80%, entre los que se destacan Marcos Juárez, Santa María, Río Segundo y Tercero Arriba.
Con respecto a las EAP que no comercializan, en 2018 algunos departamentos del oeste y norte, a los que se suman General Roca, muestran las mayores participaciones. Se destaca Minas con el 88%, seguido por San Alberto, Punilla y Sobremonte con valores de entre el 60 y 80%.
Con relación al resto de los canales de comercialización de cultivos por EAP, se observa que en la mayor parte de la provincia los valores no superan el 10%. La excepción la constituyen algunos departamentos del norte y oeste provincial en los canales de comercialización del circuito minorista –Sobremonte–, de exportación directa –Sobremonte–, de industria –Sobremonte y Pocho–, de otras formas –Cruz del Eje– y de otros productores –Cruz del Eje, San Alberto y San Javier–; y algunos distribuidos en distintas partes de la provincia para los corredores comisionistas.

Figura 3.104. Canales de comercialización de cultivos por EAP a nivel departamental sobre el del mismo tipo de comercialización a nivel provincial, en porcentaje. Provincia de Córdoba, año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
En cuanto al peso relativo del canal de comercialización de cultivos con relación al total provincial del mismo tipo en 2018 (figura 3.104), se observan distintos grados de concentración según los diferentes tipos.
Con relación al acopio, el mayor aporte se registra en los departamentos Marcos Juárez (16%), seguido por Río Cuarto y Unión con el 14 y 11% respectivamente. Por su parte, la comercialización a través del corredor comisionista se concentra mayormente en el este provincial, sobre todo en Marcos Juárez (18%) y San Justo (17%).
La exportación directa y la industria como canales de comercialización muestran una notable concentración en el departamento de Río Cuarto que alcanzan el 20% y el 32% respectivamente del total provincial.
Por su parte, las EAP que declaran no comercializar se localizan principalmente en San Justo y Río Cuarto –19% cada uno–, mientras que las que declaran otras formas de comercialización se encuentran mayoritariamente en Cruz del Eje (23%). Finalmente, los canales de comercialización del circuito minorista y con otros productores evidencian una distribución relativamente homogénea del peso relativo en la totalidad de la provincia.
Motivos de no cosecha
El último subapartado de este capítulo vinculado a agricultura incorpora la representación cartográfica y el análisis de los motivos de no cosecha, en el año 2018, en la provincia de Córdoba.

Figura 3.105. Motivo de no cosecha en EAP sobre el total de EAP que no realizan cosecha, a nivel departamental y en porcentaje. Provincia de Córdoba, año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
En cuanto a los motivos de no cosecha en EAP con relación al total de EAP que no realizan cosecha (figura 3.105), se observa a nivel general que en el año 2018 la sequía ha sido la principal causa con un promedio provincial del 48%, seguido de las inundaciones (24%), otros (18%), bajo rendimiento (9%), granizo (6%) e incendios (1%).
En cuanto a la sequía, algunos departamentos del centro-sur y norte provincial son los que registran los mayores porcentajes, superiores al 40%, entre los que destaca Tulumba con el 81%.
Con respecto a la no cosecha por inundaciones, los departamentos del sur y este provincial son los que muestran los mayores porcentajes, entre los destaca Marcos Juárez con el 72%. En contrapartida, en el norte y oeste provincial no se evidencian estos motivos de no cosecha.
Con relación a la no cosecha por otros motivos, se observa una heterogeneidad de situaciones al interior provincial, siendo algunos departamentos del norte los que muestran los menores porcentajes. En contraposición, Punilla participa con el 100% de participación.
En cuanto a la no cosecha por bajo rendimiento, se identifican algunos departamentos del norte, oeste y centro con los mayores porcentajes, entre ellos Ischilín, Río Seco, Sobremonte y San Javier resaltan con valores de entre el 40 y 60%.
Con respecto a la no cosecha por granizo, algunos departamentos del centro y norte provincial registran los mayores porcentajes, entre los cuales se destacan Santa María, Río Seco, Ischilín y Totoral con valores de entre el 20 y 40%.
Por último, con relación a la no cosecha por incendios, algunos departamentos del este y sur provincial registran los mayores valores, pero estos no superan el 10%.

Figura 3.106. Motivo de no cosecha en EAP a nivel departamental sobre el total del mismo tipo de motivo a nivel provincial, en porcentaje. Provincia de Córdoba, año 2018.
Fuente: elaboración propia sobre la base del CNA 2018.
En lo que respecta al peso relativo de cada tipo de motivo de no cosecha sobre el total provincial del mismo motivo en 2018 (figura 3.106), se observa un comportamiento general disímil con algunas concentraciones según el tipo.
De esta manera, en cuanto al bajo rendimiento como motivo de no cosecha, Unión aporta el 22% del total. Por su parte, Río Cuarto concentra los mayores pesos relativos para los motivos asociados a granizo (18%), incendios (29%) y sequías (22%). Para los incendios también es significativo el peso relativo en Unión, con el 21% del total registrado para este motivo a nivel provincial. Con respecto a la no cosecha por inundaciones, los departamentos del sur y este provincial son los que registran los mayores porcentajes, entre los que se destacan Unión y Marcos Juárez con el 29 y 31% respectivamente, lo que implica que el 60% de este motivo de no cosecha a nivel provincial se concentra en ambos departamentos. Por último, con relación a la no cosecha por otros motivos, los departamentos del sur y este provincial son los que registran los mayores valores, entre ellos sobresalen San Justo y Río Primero con el 20 y 13% respectivamente.
- La categoría otros incluye cultivos industriales, legumbres, hortalizas, flores de corte, frutales y viveros.↵
- La categoría otros incluye avena, cebada, centeno, mijo, alpiste, arroz, maíz pisingallo, maíz incaico y cebada forrajera.↵
- Otras oleaginosas incluye colza, cártamo, lino y sin discriminar.↵
- Otras forrajeras anuales incluye raigrás anual, sorgo granífero, caupí, vicia, cebada forrajera, mijo, triticale, soja para pastoreo, cebadilla, pasto romano, melilotus y sin discriminar.↵
- Otras forrajeras perennes incluye festuca, falaris, lotus, panicum, pasto ovillo, raigrás perenne, alfalfa consociada, buffel gras, digitano, galton panic, grama rhode, pasto elefante, pasto estrella y sin discriminar.↵
- Otras forestales incluye: álamo, eucaliptus, sauce, algarrobo, cedro, lapacho, otras forestales.↵
- La categoría otros incluye cereales y oleaginosas, otras legumbres y sin discriminar.↵






