Para preservar la identidad de quienes me confiaron su palabra, he cambiado en este libro los nombres reales de lugares y personas por nombres ficticios. El lector se encontrará inmerso en una trama de circunstancias, creencias y comportamientos, en las cuales el anonimato de los involucrados lo ayudará a tomar distancia de esa lógica de las denuncias y ofensas propias del campo político. Cualquier referencia a personas reales que pudiera establecer deberá entenderla en el marco de los fines netamente científicos que persigue este libro.






