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Introducción

Las políticas de regulación de precios y acceso a los alimentos básicos han sido entendidas tradicionalmente en término de las preocupaciones por el rol y el tamaño de la burocracia; la eficacia (potencial) de corto plazo y la ineficacia de mediano-largo de los controles; la evasión y la constitución de mercados negros; la eventual violencia emergente tras el desmantelamiento de los controles o subsidios a los bienes de consumo; su potencial impacto en la coalición de gobierno; los niveles de entrega o eventuales quiebres en las cadenas de abastecimiento; los incentivos/distorsiones en la distribución de recursos, como fruto de la alteración del sistema de precios; la búsqueda de alternativas focalizadas con miras a optimizar el uso de recursos a partir de limitar el denominado free-riding; e incluso su devenir histórico como respuesta al alza de precios. Sin embargo, en todos los casos, se daba por hecho la existencia de capacidades estatales para su realización. Las diferencias, en cambio, sólo radicaban en el acento valorativo en que se enmarcara mencionada intervención, pero nunca eran puestas en duda en su existencia, así como también se presuponía un rol de segundo orden, subordinado, de los actores no-estatales.

En suma, en el devenir social del proceso de problematización de los controles de precios y las políticas de acceso a los alimentos, las capacidades estatales se tomaron como un hecho dado, sin ser problematizadas a partir de casos empíricos. A su vez, se las abstrajo del conjunto de relaciones efectivas con actores de otros órdenes con los que guardaban íntima relación, lo que derivó en una dificultad clara para identificar dimensiones y variables explicativas que permitan entender qué factores pueden explicar la emergencia, así como la particularidad de forma, de distintas respuestas estatales al problema del acceso a los alimentos básicos.

El presente trabajo, en cambio, buscará, fruto del análisis empírico de tres políticas vigentes en el bienio 2014-2015 en Argentina, Estados Unidos y Egipto, restituir el debate sobre las políticas de control de precio y acceso a los alimentos básicos al interior de un conjunto de relaciones más amplias. En una palabra, propondremos un estudio exhaustivo de situaciones particulares. Una exploración, en la profundidad de los casos, con miras a problematizar la capacidad de las agencias estatales implicadas en cada diseño de política pública, así como la relación con otros actores sociales, para luego poder reconstruir qué factores pueden explicar la emergencia o particularidad de forma de distintas respuestas estatales al problema del acceso a los alimentos básicos. ¿A qué se deben esas distintas respuestas en un mismo período? ¿Al régimen político? ¿Al tipo de reglas que rigen el acceso a los bienes y servicios de cada uno de los países bajo análisis? ¿A las trayectorias previas de política pública? ¿A las capacidades efectivas desplegadas, puestas en-acto, por cada uno de los aparatos estatales? ¿A la articulación con actores no-estatales? ¿A la presión y organización de estos últimos? ¿O a qué conjunto de factores de manera combinada?

Argumentaremos que, mientras factores explicativos del tipo del régimen político, las instituciones o –incluso– las trayectorias previas de políticas públicas, por mencionar algunos, sólo nos ayudan a dar cuenta de los aspectos formales de la respuesta emergente (de su particularidad de forma), las condiciones de emergencia y la dirección que implican (en relación a qué parte de los riesgos se colectivizan y qué parte se mantiene en la esfera privada), en cambio, sólo parecen explicarse a partir del estado de desarrollo de la organización y medios para la acción al interior del Estado, así como de la legitimidad del sujeto estatal en su intervención.

El bienio bajo estudio nos brindará, por otro lado, una oportunidad de análisis excepcional, al exponer los tres diseños de políticas públicas a una coyuntura crítica: una confluencia de factores disruptivos a las bases económicas y políticas mismas de una sociedad. En nuestro caso, el tema de la “seguridad alimentaria” ocuparía lugares preferenciales en las agendas globales de políticas públicas, como fruto del incremento sostenido en el precio internacional de los alimentos. Es decir, al inicio del período en análisis, los arreglos institucionales y políticas públicas para el control de precios y acceso a los alimentos básicos evidenciarían una presión inédita que pondría en evidencia el carácter ambiguo que los define en sociedades de mercado: un lugar marcado por una tensión entre su condición de mercancía y su valor como elemento central del pacto social.

Asimismo, nuestra estrategia supone trabajar con casos de un mismo tipo (políticas de control de precio) pero ligeramente distintos (modalidades de subsidio a la oferta en Egipto, subsidios a la demanda en Estados Unidos y acuerdos voluntarios de control de precios, sobre una canasta limitada de productos en Argentina), sobre la presunción básica de que es a través del análisis de políticas públicas efectivas (del entramado de actores y procesos político-institucionales que suponen, así como de las capacidades estatales para su puesta en-acto) que puede definirse una vía de acceso al entendimiento de la lucha por la definición/redefinición de los vínculos entre los actores que hacen al orden de lo estatal, el mercado y la reproducción social, y que sustentan y expresan, en un momento dado, la distribución social del bienestar y la escasez.

Estos objetivos implicarán, en lo relativo a la estrategia metodológica, el desarrollo de un estudio de casos múltiple, sobre la base de fuentes primarias y secundarias. Sobre todo, porque al intentar dar cuenta de modalidades institucionales diferentes para controlar los precios y el acceso a bienes básicos de consumo masivo en países con realidades institucionales tan diversas, la reconstrucción de los contextos de implementación reviste de un valor central. En este punto, el foco de la investigación –aun cuando mantiene cierto interés en comparar los resultados de cada caso entre sí– pone un énfasis mayor en dar cuenta del fenómeno, su contexto y la relación dinámica entre ambos, a partir del desarrollo de una estrategia metodológica comprensiva que produzca un gran número de variables potenciales relevantes, a partir de las cuales poder reconstruir un mosaico completo de relaciones, el cual (aun no diciendo nada con certeza sobre el conjunto de posibles por fuera de los casos bajo estudio) sugiera una estructura mínima de nuevos caminos por donde comenzar a mirar.

Tres casos, en suma, que reconstruidos en la profundidad de sus contextos sociohistóricos de implementación nos permitirán iniciar una búsqueda en la hondura misma de las relaciones y actores que nos proponen, con miras a identificar qué variables devienen significativas para su explicación en el marco de una coyuntura crítica: el aumento, durante 12 años, de más del 147% del precio de los alimentos.

Por último, en lo personal, quisiera agradecer al Dr. Pedro Núñez y todo el equipo de FLACSO Argentina por el profesionalismo, el seguimiento, la consideración y la búsqueda de oportunidades; al Dr. Julián Bertranou por su colaboración en la consideración de los proyectos y borradores que precedieron a este documento, así como por el desafío a problematizar nuevas relaciones; al Dr. Luciano Andrenacci por su tiempo y desinteresada preocupación en señalar direcciones potenciales de discusión y anclaje; a las devoluciones y críticas (más profundas que el estado de avance original, por entonces) de Mg. Rosalía Cortés y Giuseppe Manuel Messina, fruto de las cuales algunas modificaciones de valor se han efectuado al presente; y a todas y todos los que han comentado avances parciales, discutido impresiones y cuestionado los límites de las formulaciones iniciales. Por obvias razones, no obstante, todas las consideraciones aquí vertidas, así como las omisiones que pudiese haber, corren por cuenta exclusiva del autor.



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