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7 Fracking y resistencias en el norte de la Patagonia Argentina

Entre la legitimación de los combustibles fósiles y el debate sobre las alternativas

Lorena Riffo

En la primera década del siglo XXI, el Estado y las empresas hidrocarburíferas buscan diversas formas de ampliar las reservas de combustibles fósiles en Argentina, debido a la disminución del horizonte de las conocidas[1]. Dada la alta dependencia de la matriz energética nacional –y mundial– de este tipo de bienes, planifican e implementan estrategias extractivas para expandir la frontera de explotación de hidrocarburos, tanto en la superficie como en la profundidad de los territorios.

En este marco, los hidrocarburos no convencionales (HNC) extraídos por la técnica experimental conocida como fracking, ocupan un lugar central. El desarrollo de esta actividad se concentra inicialmente en la provincia de Neuquén, ubicada al norte de la Patagonia Argentina, ya que esa zona alberga una de las reservas de petróleo y gas no convencional más grande de América Latina y el mundo: la formación geológica Vaca Muerta[2]. Además, allí se encuentra gran parte de la infraestructura construida para la extracción de hidrocarburos convencionales. Esto facilita la tarea experimental de exploración e inicio de este tipo de explotación.

En este trabajo, analizamos la reconfiguración hegemónica con base en los conflictos surgidos en resistencia al impulso de la expansión de la frontera hidrocarburífera con los HNC. Estudiamos estos procesos de legitimación en torno a la actividad por parte del Estado y las industrias culturales en articulación con los debates instalados por las disputas sociopolíticas y ambientales, desde el año 2009 hasta el 2014. A fines de 2009 aparecen los primeros anuncios de inversiones en Neuquén destinadas a recuperar las reservas de gas y petróleo no convencional. Mientras que, en octubre de 2014, se sanciona la nueva Ley Nacional de Hidrocarburos en el Congreso N° 27.007, presentada por el Poder Ejecutivo Nacional, y se cristalizan los primeros años de regulaciones particulares creadas para favorecer la explotación no convencional de hidrocarburos.

Combustibles fósiles en Argentina: el lugar de la Patagonia en el “desarrollo”

En el caso neuquino, las actividades extractivas vinculadas a lo energético (hidroeléctricas e hidrocarburíferas, principalmente) ocupan un lugar trascendental. El descubrimiento del petróleo en la región que hoy comprende la provincia de Neuquén data de 1918, es decir, cuando formaba parte del territorio nacional y no era considerada una provincia dentro del Estado Nacional[3]. A partir de este descubrimiento, y aumentando principalmente en los años del desarrollo de la industria sustitutiva de importaciones, en el marco de la segunda posguerra mundial; el petróleo crudo es destinado a abastecer el desarrollo del capital hegemónico metropolitano del país (Galafassi, 2011).

La matriz productiva de la provincia basada en lo hidrocarburífero, se termina de definir en las décadas de 1980 y 1990[4], cuando aumentan tanto los volúmenes de exportación de estos bienes como la incidencia de dichos ingresos en el presupuesto provincial. Así, la Cuenca Neuquina se consolida como la principal productora de gas natural a nivel nacional, aportando más de la mitad del total producido en el país (Favaro, 2005).

De este modo, entre 2009 y 2010, aparecen las primeras declaraciones gubernamentales y empresariales y las primeras operaciones piloto en pozos de shale gas[5] por parte de la empresa Repsol-YPF en el yacimiento Loma La Lata, en el territorio del Lof mapuce Campo Maripe[6]; y de Apache en el área Anticlinal Campamento, en el territorio del Lof mapuce Gelay Ko[7]. En ninguno de los dos casos, cumplen con la consulta previa, libre e informada (CPLI) a las comunidades indígenas establecida en la Constitución Nacional y avanzan en la explotación sin su consentimiento. Esto genera un gran rechazo en las comunidades mencionadas y en distintas asambleas y organizaciones sociales y políticas que se combina con los cuestionamientos socioambientales a la técnica necesaria para su extracción.

Dado que el tight gas, el shale oil y el shale gas están incrustados en arenas compactas (tight) o en arcillas (shale), es necesario realizar múltiples fracturas para obtener el recurso, a diferencia de lo que ocurre con la explotación convencional de hidrocarburos. Por esto, los trabajos de exploración y de explotación, además de requerir una gran inversión, plantean enormes riesgos de degradación territorial, con mayores consecuencias socioambientales que las ocasionadas en el marco del sistema extractivo tradicional de hidrocarburos. De los diferentes tipos de HNC que existen, podemos mencionar, resumidamente, los siguientes:

El Tight gas es el que se encuentra en rocas almacén (areniscas) de gas natural, caracterizadas por una baja permeabilidad pero que contienen una acumulación importante y continua de hidrocarburos. El Shale gas está localizado dentro de la roca madre y se puede presentar retenido en los poros o en la estructura mineral de la materia orgánica. Existe otro menos difundido que consiste en gas metano en yacimientos de carbón (Coal Bed Methane) (Giuliani, 2013: 121).

En este sentido, la posibilidad de superar el límite tecnológico y de costos es un factor trascendental para que estos bienes aparezcan como una alternativa real para lograr el autoabastecimiento energético en Argentina recién en la primera década del siglo XXI. Esta barrera hace referencia

a los límites que encuentra el proceso de mercantilización cuando, como consecuencia de la tecnología disponible, no le es posible la conversión de un determinado bien en mercancía, o esto sólo es posible a un costo demasiado elevado para ser rentable. Característicos de estos límites son los recursos naturales poco inaccesibles o con elevados costos de producción o transporte hacia los mercados (Lander, 2009: 7).

Entonces, en el marco del rol fundamental de los combustibles fósiles en la expansión capitalista (Pérez Roig, 2014), las innovaciones tecnológicas son claves para hacer posible y rentable la extracción de este bien para continuar motorizando la reproducción del sistema. Entre estos avances, se encuentra la técnica del fracking que consiste en la inyección de agua a gran temperatura junto a variadas cantidades de aditivos químicos para quebrar la roca o las arenas y, así, conseguir que los hidrocarburos alcancen la superficie. Para ello, avanzan combinando perforaciones verticales con horizontales.

La fractura hidráulica –o fracking– es una técnica de estimulación de yacimientos que consiste en el bombeo de fluido y un agente de apuntalamiento –por lo general, arena– a elevada presión, con el propósito de producir microfracturas en la roca almacenadora de hidrocarburos. Las fracturas se producen desde el pozo de inyección y se extienden por cientos de metros hasta la roca de reserva, manteniéndose abiertas por acción del agente de apuntalamiento, permitiendo así la fluencia y recuperación del hidrocarburo. A su vez, la técnica de perforación horizontal permite maximizar el área rocosa que, una vez fracturada, entra en contacto con el pozo, y por consiguiente, incrementar la extracción en términos de la fluencia y el volumen de gas que puede ser obtenido (Scandizzo, Di Risio y Pérez Roig, 2012: 17).

Esta técnica aún es experimental y no se conocen todas las consecuencias que puede ocasionar en el ambiente y en la salud de las poblaciones cercanas a las perforaciones. Algunos de los altos riesgos encontrados hasta el momento son: la contaminación del agua con químicos cancerígenos como uranio y mercurio, la mayor emisión de gases de efecto invernadero contribuyendo al cambio climático, la gran ocupación territorial y la estimulación de los movimientos de las placas tectónicas generando microsismos, debido a las necesarias explosiones a gran profundidad. Parte de estas consecuencias son estudiadas por el Centro Tyndall de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido, que es uno de los primeros en investigar los impactos de la extracción de gas de esquisto, a partir de las experiencias estadounidenses (en Bacchetta, 2013).

Esto evidencia hasta donde pueden llegar las estrategias del capitalismo para superar los obstáculos históricos en su voluntad de extender la mercantilización radical a todas las esferas de la vida, aun cuando esta mercantilización también puede afectar el desarrollo de esa misma vida. Así, en Argentina, los HNC aparecen como salvadores de la crisis energética nacional, argumentándose que lo producido se destinará al auto-abastecimiento nacional de gas y petróleo.

Legitimando la extracción: estado, industrias culturales, YPF SA

El Estado (desde el gobierno nacional y provincial) junto con las empresas petroleras y las industrias culturales desarrollan una maquinaria de legitimación de la extracción de HNC, que se configura a partir de políticas públicas estatales y de diversas mercancías culturales. En el primer caso, además de la legitimación que produce que el Estado impulse políticas que motoricen las inversiones económicas en este tipo de actividad, también el objetivo es generar seguridad jurídica para atraer dichas inversiones. En mayo de 2012, el Congreso sanciona la Ley N° 26.741, conocida como Ley de Soberanía Hidrocarburífera[8], ya que, entre sus acciones más importantes, declara de interés público el logro del autoabastecimiento nacional de gas y petróleo, lo que permite la nacionalización del 51 % de las acciones de la petrolera Repsol Argentina, realizada bajo la figura de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Sociedad Anónima (YPF S. A.).

A su vez, durante 2013, los gobiernos crean nuevas normativas orientadas a conseguir los objetivos propuestos en esta ley, tal como el Decreto Nacional N° 929[9], que instituye el “Régimen de Promoción de Inversión para la Explotación de Hidrocarburos”, ya sea convencional o no convencional. El gobernador de la provincia, Jorge Sapag adhiere a éste a través del Decreto Provincial N° 1.162 difundido cuatro días después. Otorgan ventajas impositivas, económicas y financieras a las empresas que realizan una inversión directa no inferior a mil millones de dólares estadounidenses, a ser invertidos durante los primeros cinco años del mismo. En el caso de los HNC, ese decreto establece, además, beneficios especiales: extensión de los plazos de concesión a 35 años, unificación de áreas concesionadas subyacentes que formen parte de la misma formación geológica y habilitación para desarrollar actividades complementarias de explotación convencional de hidrocarburos, mientras siga predominando la explotación no convencional.

A partir de esta legislación, en julio de2013 la empresa YPF SA suscribe un acuerdo con Chevron Corporation, para comenzar a explotar HNC en Neuquén. Este acuerdo, cuyas cláusulas secretas generan el descontento de variados sectores de la población, se refrenda en la Legislatura provincial a fines de agosto de 2013, aprobando una ley que avala el inicial Decreto N° 1.208 firmado por el gobernador y por la cual extiende a YPF SA, el área concesionada y le prorroga el contrato por diez años. La sanción de esta ley está enmarcada en un operativo de seguridad que reprime la movilización convocada por organizaciones sindicales, políticas, sociales, feministas, de derechos humanos y del pueblo mapuce[10] de Neuquén. Entre los fundamentos de la movilización se encuentran el repudio a la sanción de la norma por las cláusulas secretas del acuerdo, el rechazo a la expansión de la frontera hidrocarburífera y la aplicación de la técnica de la hidrofractura, y la denuncia por la trayectoria de contaminación que tiene la empresa Chevron en la amazonia ecuatoriana.

Por último, en el año 2014, el gobierno nacional impulsa la reforma de la Ley Nacional de Hidrocarburos para incorporar la explotación de HNC a la regulación, en base al decreto N° 929. A fines de octubre, en el marco de discusiones en torno a la pérdida de potestad de las provincias sobre los bienes del subsuelo –tal como lo especifica la Constitución Nacional Argentina desde la reforma de 1994 y lo reglamenta la denominada “Ley Corta”–[11], se sanciona la Ley N° 27.007[12]. Desde movimientos y organizaciones sociales y políticas, le cuestionan que otorga mejores condiciones a las empresas, sumadas a las que ya ofrecía el decreto, porque permite obtener los beneficios descriptos con menores inversiones; favorece la concentración de áreas concesionadas porque elimina el tope de permisos de explotación y exploración existente; condiciona el monto de regalías que varía entre el 12% y el 18%, que puede ser reducido si las empresas se instalan en el país entre 2015 y 2018; y, en relación a lo ambiental, no establece ningún requisito concreto[13].

En síntesis, desde el año 2009, los HNC emergen en la escena pública como la única posibilidad para conseguir el auto-abastecimiento energético. Esta idea se consolida por medio de políticas públicas estatales, como la Ley de Soberanía Hidrocarburífera y la reforma de la Ley Nacional de Hidrocarburos[14]. Esta noción de “autoabastecimiento energético” se difunde como un concepto abstracto, ya que poco se dice sobre para quién, para qué y por qué se necesita conseguir tan ansiada meta. La invisibilización en los discursos públicos gubernamentales de quienes son los grandes consumidores de gas y el establecimiento de la comunidad como principal destinataria, constituye una de las tácticas discursivas clave empleadas por los gobiernos nacional y provincial y por los empresarios para generar consenso y sostener el esquema hegemónico.

En relación la legitimación desde las industrias culturales, se ponen en circulación, centralmente, en 2013, una batería de bienes simbólicos para contrastar un año de gran conflictividad social contra los HNC, que se cristaliza en la masiva movilización que impugna el Pacto Chevron-YPF S.A.-Provincia de Neuquén y que es reprimida en agosto de ese año. Algunos de los bienes simbólicos originados o financiados por YPF S. A. o la Fundación YPF para sustentar el avance de la frontera hidrocarburífera, entre 2009 y 2014, son: una obra de teatro titulada “Los cazurros y la aventura del petróleo” que se presenta en varias escuelas de la región; la instalación del Museo de la Energía en el centro de Neuquén Capital –inaugurado en octubre de 2015–con un simulador de hidrofractura, que también recorre desde el verano de 2014 las principales ciudades turísticas y las fiestas populares que se realizan en la región y a nivel nacional[15]; y las campañas audiovisuales de YPF distribuidas por canales de televisión abierta, por cable y por plataformas de internet.

En cuanto a las campañas audiovisuales, muchas de ellas apelan puntualmente a los recuerdos de la empresa estatal de la etapa pre-neoliberal. De este modo, YPF realiza spots institucionales denominados “Orgullosos del producto de nuestro suelo”, que se difunden, fundamentalmente, en los entretiempos de los partidos durante la Copa Mundial de Fútbol Brasil 2014. Estas producciones recurren a la conexión entre referentes nacionales históricos como René Favaloro y Jorge Luis Borges, el sentimiento nacionalista que produce el mundial, los jugadores de la Selección Argentina y la empresa YPF. Uno de los más paradigmáticos y titulado “Historias paralelas” retrata al jugador Lionel Messi, quien juega en equipos de España e integra la Selección Argentina[16]. Mientras el locutor en off cuenta la historia personal de Messi, en simultáneo, se reconstruye la historia de YPF en los mismos términos y poniendo un plano de cada situación. Así, sustentan el video las ideas de “recuperación de lo nuestro” y de “soberanía”.

Otras campañas audiovisuales realizadas por YPF S. A. o por la Fundación YPF son las miniseries “Los convencionales”[17], “Vos y la energía”[18] e “Historias de YPF”[19]. Algunas de ellas también están destinadas a audiencias específicas (como por ejemplo niños/as, exypefianos/as o familiares de exypefianos/as) y a promover las carreras de las distintas universidades que les brindan la formación de personal técnico en la región, tales como geología e ingeniería. En este marco, en materia de políticas para la enseñanza y de la creación de material didáctico como modo de intervenir en los distintos niveles de la educación pública y privada en el país y, especialmente, en la región, la Fundación YPF destina un ítem especial dentro de su canal de Youtube[20]. También realiza algunos cursos sobre educación ambiental. Un ejemplo de ello es el Curso Intensivo “Educación Energética y Ambiental para Formadores de Formadores”, destinados a docentes de Institutos Técnicos y de Institutos de Formación Docente Continua de la provincia de Río Negro, realizado en marzo de 2016 (Penas, Laurente y Huenchunao, 2017).

A su vez, impulsan la legitimación y la instalación de la idea de la “YPF es nuestra” y de “si a YPF le va bien, nos va bien a todos/as” con el plan de inversión en acciones de la empresa destinado a pequeños/as y medianos/as ahorristas, que se pone en práctica a fines de 2012. Consiste en “Obligaciones negociables para el público minorista” con una tasa anual fija destinadas para inversiones entre 1000 y 250 mil pesos, con un régimen de colocación de un año[21]. Además, en este contexto, ponen en circulación el juego de mesa “Desafío energético” que es realizado en 2013 por Guillermo Santos –el creador del “TEG Independencia”– a pedido de la empresa YPF S. A. como regalo empresarial. El objetivo del juego, que se distribuye gratuitamente en escuelas y universidades, es encontrar el mejor mecanismo para abastecer de energía a dos provincias y, en esta tarea, la extracción de shale gas y oil otorga un importante puntaje[22].

Asimismo, desde el Instituto Argentino de Gas y Petróleo (IAPG)[23], producen y distribuyen en escuelas y en los diarios regionales (Río Negro y La Mañana Neuquén) como solicitada, un material titulado “El abecé de los hidrocarburos contenidos en Reservorios No Convencionales”. El fin de este material es contestar cada una de las críticas que se originan desde los sectores contrarios a la aplicación del fracking. El IAPG es un actor fundamental que no sólo produce bienes simbólicos de circulación masiva para legitimar la extracción de HNC, sino también es central en la elaboración de estrategias políticas para construir los argumentos favorables y en la organización de actividades para promover este tipo de extracción. Así, en los almuerzos en el Club del Petróleo que funciona todos los primeros martes de cada mes, reúne a directivos de las empresas hidrocarburíferas, representantes sindicales, especialistas, funcionarios, periodistas, entre otros. También crea una nueva página web linkeada con la original, destinada especialmente a este tipo de bienes naturales (“Shale en Argentina”) e incluye un segmento denominado “El experto de Shale responde” que atiende las dudas online sobre este tema[24].

Paralelamente, la construcción de legitimidad también se nutre de otras mercancías culturales puestas en circulación a partir de 2013; así también como quienes resisten a este tipo de extracción elaboran producciones alternativas. Entre las más destacadas podemos mencionar una edición especial de la revista National Geographic sobre Vaca Muerta en noviembre de 2013; la variación de la trama de la novela “Vecinos en Guerra” en la que un actor que interpreta a un ingeniero debe irse a trabajar a Añelo, emitida por el Canal Telefé de Buenos Aires a fines de 2013 (que se re-transmite en el país por diferentes repetidoras regionales); la creación de un suplemento semanal y una sección sobre energía en el diario Río Negro; la creación de un suplemento de energía en el diario La Mañana Neuquén; la publicación de numerosos libros por referentes políticos y periodísticos; y documentales y películas de ficción que también aportan a este debate, entre otras.

Dentro de la producción de estos bienes simbólicos o mercancías culturales, las industrias del sector en el mismo acto de buscar ganancias para sí mismas, construyen la legitimidad del modelo dominante (Bolaño, 2006). Por esto, en la región norte de la Patagonia Argentina es necesario resaltar las articulaciones que se establecen entre dos actores centrales: el diario Río Negro y la empresa YPF S.A. El diario Río Negro S. A. es el medio más antiguo de la zona, ­­–creado en 1912–; y es el diario de mayor tirada (llega a los 22.800 ejemplares el día domingo[25]) y alcance distribuyéndose ampliamente por las provincias de Río Negro y Neuquén. Este diario ya contaba con un suplemento de energía con emisión mensual o, en algunos momentos, incluso más esporádica. No obstante, a principios de 2013, aumenta la regularidad a una salida quincenal que acompaña tanto los cambios de normativas para favorecer la explotación de HNC, como la llegada de propuestas de inversión en diferentes áreas de la provincia. En este primer momento, este suplemento era coordinado por Rodolfo “Quique” Chavez, un antiguo periodista del medio especializado en temas vinculados a la divulgación científica.

El 28 de septiembre de 2013, bajo un cambio de estética, este suplemento adquiere una tirada semanal –primero los sábados y más adelante los jueves–y, a partir de 2014, incorpora también una sección dentro del diario. En esta segunda etapa, la coordinación del mismo queda en manos de Roberto Aguirre, quien previo a pasar a este medio se encargaba de un suplemento similar en el diario La Mañana de Neuquén, un diario con menor circulación, pero que constituye la principal competencia en la región para el diario Río Negrodentro de la misma rama de la industria cultural.

El cambio de coordinador se debe a que Chavez es contratado por la empresa YPF para el sector de prensa y comunicación de la sede de Neuquén[26].

Entre otras tareas, estando Chavez en ese puesto, se confecciona un pozo modelo de shale gas respetando todas las normas ambientales. Este pozo –pese a no decirlo, su objetivo principal no era la extracción propiamente dicha– es utilizado como ejemplo para explicar la metodología de aplicación de la técnica de la hidrofractura en las giras organizadas para periodistas locales y nacionales. Chavez trabaja ahí desde 2013 y hasta principios de 2017, cuando, por el mérito del trabajo realizado en Neuquén, lo promueven a un cargo jerárquico en el área de comunicación en la refinería que la empresa tiene en Ensenada (provincia de Buenos Aires)[27].

En ese momento, la empresa vuelve a elegir como bolsa de trabajo el diario Río Negro. Entrevista a varios periodistas que trabajan con el tema energía e hidrocarburos y contrata, finalmente, al encargado del suplemento de Energía, como había hecho cuatro años antes. En esta oportunidad, Roberto Aguirre es reemplazado por Federico Aríngoli, quien hoy está a cargo del suplemento.

En síntesis, en la etapa histórica actual de acumulación del capital y en el contexto puntual de la región del Alto Valle de las provincias de Río Negro y Neuquén, el trabajador/a de prensa en tanto que trabajador/a intelectual y mediador entre los Estados y las empresas y los públicos (Bolaño, 2005), se encuentra frente a la interpelación entre mejorar sus condiciones de vida y laborales en términos generales[28], y la posibilidad de favorecer una actividad que acarrea la afectación de la vida de la mayoría de la población. Pese a que no vamos a profundizar puntualmente en este tema en este trabajo, es necesario mencionar que este debate, que no es sólo económico sino también ético-político, es ineludible y urgente, debido al constante avance de la frontera hidrocarburífera.

Construyendo resistencias-Pensando alternativas

Pese a la ausencia de grandes conflictividades en torno a los hidrocarburos convencionales durante gran parte del siglo XX, muchas voces se alzan contra el avance del fracking en la región. La trayectoria de contaminación en las comunidades mapuce Kaxipayiñ y Paynemil producto de la extracción de gas de Loma La Lata en sus territorios comunitarios y las enseñanzas ambientales de las luchas nacionales y provinciales contra la megaminería en la primera década del siglo XXI, son centrales para sustentar las oposiciones múltiples a esta actividad extractiva[29].

Las acciones políticas realizadas para manifestar la oposición y las críticas a la explotación de HNC en la zona en la que se está llevando adelante el proyecto Vaca Muerta es un emergente de nuevas concepciones entre sociedad y naturaleza que se van configurando y consolidando. La resistencia a la extracción de HNC por medio de la técnica del fracking es un aporte más en ese camino. Así, algunas de las herramientas empleadas están dirigidas a visibilizar la problemática en términos sociales, mientras otras tienen objetivos formativos, ya sea para el interior de los espacios de coordinación y también para ampliar y difundir al resto de la comunidad. En este camino, los debates institucionales son herramientas consideradas válidas para instalar el debate. Sin embargo, no por eso se desestiman las acciones directas, los escraches a las empresas y las movilizaciones callejeras que históricamente en los conflictos sociales han ocupado un lugar destacable.

En este punto es relevante hacer una aclaración: entendemos que cada individuo/a e incluso cada actor colectivo puede preferir o priorizar como estrategia política alguna/s herramienta/s por sobre otra/s. No obstante, en vistas a realizar un análisis sociocultural general, optamos por dar cuenta la multiplicidad de argumentos, acciones y perspectivas que se imbrican para constituir la conflictividad y resistencia al fracking y a la extracción de HNC. En el mismo sentido, recuperamos lo que plantea Thompson ([1963] 2012: 27) con respecto a lo histórico:

Entiendo un fenómeno histórico que unifica una serie de sucesos dispares y aparentemente desconectados, tanto por lo que se refiere a la materia prima de la experiencia, como a la conciencia. Y subrayo que se trata de un fenómeno histórico. No veo la clase como una “estructura”, ni siquiera como una “categoría”, sino como algo que tiene lugar de hecho –y se puede demostrar que ha ocurrido– en las relaciones humanas.

En otros términos, aunque es importante para realizar análisis culturales no desatender las incidencias o repercusiones en los comportamientos subjetivos de las modificaciones en el modo de acumulación, también es fundamental reconocer que esa subjetividad no es individual sino precisamente social y se va estableciendo en términos interpersonales y grupales, o sea, colectivamente[30]. Por ello, recuperamos la noción de cultura como la configuración de sentidos que organiza la vida de la sociedad y sus posibilidades de resistencia (Williams, 1980) y la noción de subjetivación política como la experiencia de subordinación que contiene en su interior al mismo tiempo reproducción de prácticas dominante y creación de prácticas de resistencia (Gramsci, [1975] 1999; Modonesi, 2010).

En este sentido, en los intersticios intersubjetivos de los actores colectivos que estamos estudiando encontramos varios ejes que configuran los fundamentos de la resistencia al avance de los HNC. Estos ejes son producto del análisis y no siempre aparecen bajo estas denominaciones en las entrevistas a las organizaciones y asambleas vinculadas a esta temática. A su vez, suele suceder que en las experiencias de resistencia emerjan fragmentos de algunas de ellas y no todas en articulación constante. Por el contrario, se van articulando en una relación interorganizacional e intersubjetiva en permanente construcción. A partir de esto, destacamos cuatro ejes de relevancia para reflexionar sobre la construcción de relaciones alternativas con la naturaleza: la gestión de los bienes naturales, lo socioambiental, lo intercultural y la transformación de la matriz energética. Este orden es simplemente una forma de presentarlos y no constituye una jerarquización de las discusiones que están presentes en las entrevistas.

En primer lugar, en relación con el reclamo vinculado a la gestión de los bienes naturales, en general se centra en la nacionalización de los bienes comunes naturales, para que sean posibles de controlar, económica y ambientalmente, ya sea por el Estado, por las empresas estatales o por las propias trabajadoras y trabajadores.

Hay un problema que es ambiental, pero hay un problema original, se podría decir, que es que la actividad no está en manos nuestras. Nuestras, quiero decir, ni desde una YPF estatal, estatal-estatal, 100% estatal, donde el Estado argentino y donde los trabajadores o el pueblo en general pueda tener algún control. Sino que la actividad está en manos de grupos monopólicos que se mueven a nivel internacional y que miran con rentabilidad. Todo lo que queda, después de la perforación o del fracking, el flowback que le llaman, se tiran en unos reservorios que no sabemos dónde están. O sea, nadie sabe, por lo menos el común de la gente no lo conoce, y no hay ninguna seguridad de que eso no se infiltre en las napas o por algún lugar donde no tenemos seguridad de que esté sellado, concretamente (RM, comunicación personal, 14 de julio de 2016).

Esto conlleva además de este control de la extracción, una democratización de la gestión de estos bienes que busca, en última instancia, desmercantilizarlos. En paralelo, la exploración de reservas de hidrocarburos convencionales y el desarrollo de políticas públicas desde el Estado nacional que conduzca a fortalecer las empresas locales y prescindir de la dependencia tecnológica extranjera vigente en la actualidad son debates que atraviesan este eje. Por su parte, en un plano de mayor abstracción, también algunos sectores recuperan debates que atraviesan las discusiones sobre la extracción de HNC y las alternativas, en relación con el sostenimiento o no de actividades extractivas como estructura económica de otro tipo de gobiernos o con otra base de controles.

En algún momento, se dio la discusión de pensar que la actividad extractivista en manos del Estado o en manos de los trabajadores podría ser mejor a lo que es hoy y que si en ese caso no sería viable. Y bueno, eso a nosotros, al menos nos posicionamos en que no acordábamos con esa posición, sino que, si es extractivismo, es extractivismo y es igual de dañino si lo llevan los trabajadores, el Estado o quien sea. O las empresas (RB, comunicación personal, 04 de junio de 2016).

En segundo lugar, el eje socioambiental, en algunas experiencias emerge en articulación con la necesidad de una nueva propuesta de gestión de los bienes naturales. Tal es el caso de varios municipios que sancionan ordenanzas municipales para impedir la utilización de la técnica del fracking en sus ejidos[31]. La fundamentación de las ordenanzas es, en su mayoría, la cristalización de los debates que circulan en torno a la integralidad de la naturaleza y, a partir de esto, a la defensa del agua, ya que el alto riesgo de contaminación de la cuenca hídrica por la utilización del fracking tiene como consecuencia la degradación de todo el ecosistema.

[La cuenca hídrica] como proveedora de agua y como cuenca que se contamina, porque el tema del agua tiene dos procesos: el de contaminación y el de disminución de caudales por sobreuso en marco del cambio climático. Entonces, [es necesario] hablar de degradación y dejar de hablar de contaminación. Porque para cada forma de contaminación, hay una solución tecnológica o le encuentran una solución tecnológica para taparnos la boca. En cambio, el proceso de degradación, que es mucho más complejo, menos evidente, es más difícil de tapar. Y nosotros podemos ver miles de procesos de degradación permanente, por los cuales la productividad declina. La productividad en su sentido más amplio, como camino a la crisis hídrica, a la crisis climática, como forma de proceso, de justicia ambiental (LA, comunicación personal, 16 de julio de 2016).

De esta manera, el cambio climático, pese a que no es un eje central en los reclamos ambientales y sociales en Argentina, sí es una preocupación latente en las experiencias de resistencias contra el fracking. Del mismo modo, se constituye como problema que subyace a la lucha contra los HNC, la vinculación intergeneracional que le permita a las nuevas generaciones gozar de un ambiente sano y habitable. Para ello, las propuestas son diversas y varían entre el freno completo de la actividad y la elaboración de normativas que permitan un control real a las empresas, incluyendo posturas intermedias.

El aporte de los pueblos originarios, en general, y del pueblo mapuce en la realidad neuquina particular es fundamental para profundizar los argumentos contra el fracking. En este punto, la referencia a la articulación intercultural es importante, ya que existen disensos en cuanto a la posibilidad o no de organizarse conjuntamente según la manera de concebir, en este caso, a la mayoría del pueblo argentino. Quienes integran los espacios colectivos analizados en este trabajo, rescatan como necesaria esta articulación y, por contraposición, se los separa de quienes integran cada gobierno.

La visión, también, de otras autoridades mapuce, de que las luchas de la liberación de la nación mapuce son ajenas a las luchas sociales, que puedan dar los argentinos o los chilenos, como poniendo, también, a toda la población argentina y chilena en la misma bolsa que el Estado o que las élites, de oligarquías nacionales, que gobiernan en ese momento el Estado (FW, comunicación personal, 26 de diciembre de 2016).

Por su parte, la separación moderna de la sociedad y la naturaleza es cuestionada por una cosmovisión/epistemología que advierte que somos parte de la naturaleza, de la tierra, del territorio. En este sentido, las perspectivas indígenas que se recuperan de los antepasados no expresan tal separación. Incluso el mapuzundun/mapuzungun, por tomar solo un ejemplo, no suele contener términos que sostengan tal separación, pero sí incluye expresiones que marcan la unidad ecosistémica y cultural. Estos aportes interculturales y ancestrales son fundamentos centrales y marcan la importancia de la articulación con otras organizaciones no mapuce en esta lucha, en tanto que contribuciones para re-pensar posibilidades y alternativas a lo contemporáneamente hegemónico.

Valoro muchísimo el espacio de la Multisectorial [contra la Hidrofractura de Neuquén]. Creo que es el espacio más participativo que ha logrado construir el pueblo mapuce en todo su territorio. La particularidad del pueblo mapuce en Neuquén –y esto es sin querer tampoco sobredimensionar lo que hacemos–, es que nosotros mantenemos una relación de alianza con organizaciones sociales. Y es algo muy distinto a lo que se genera en otras provincias de Argentina, en otros lugares de Chile, donde está muy diferenciada de las luchas sociales, de las luchas de los trabajadores o estudiantiles. Pero el valor de la Multisectorial (…) es la heterogeneidad que había y la unidad que hubo en la acción. Sin esta alianza hubiéramos estado mucho más debilitados que lo que nos puede haber llegado a encontrar el avance del fracking. (…) Como experiencia intercultural es muy fuerte, porque sale de lo teórico y va a lo práctico. Lo podemos contar entre las buenas experiencias, en lo concreto de construir en la interculturalidad la liberación no sólo del pueblo mapuce, sino del pueblo argentino (FW, 2016).

De este modo, las relaciones interculturales habilitan la reflexión sobre la instrumentalidad histórica del ambiente en el capitalismo y la ineludible des-alienación para construir una vida más armónica. Asimismo, extiende la vinculación hacia los espacios de militancia más específicos de cada persona u organización[32].

Y la paradoja que se dio es que (…) a los pueblos originarios los fueron raleando. Si vos vas a la Barba Negra, es un páramo. Es algo que vos decís: “Acá no puedo aguantar ni un día”. Están las casitas. Los fueron tirando a lo más alejados de los centros poblados, les dieron esas tierras ahí. Lo que no sabían era que ahí abajo estaba el gas de esquisto. O sea, las paradojas de la vida. Entonces, por eso después los querían sacar de ahí” (SN, comunicación personal, 29 de julio de 2016).

Articulamos con las organizaciones, que están en el territorio y que están abocados al tema (…) como es el caso de la Confederación [Mapuce de Neuquén]. Hemos acompañado y acompañamos. Tenemos proyectos [legislativos provinciales] presentados para que se termine el relevamiento territorial de todas las comunidades. Estuvimos en Campo Maripe en varias oportunidades, llevando el apoyo en situaciones críticas. Cuando se les ha cerrado el paso para poder llevarle comida o agua a sus animales, es decir, cuando no los dejan circular por su propio Lof, por su propio territorio, porque están cortados los pasos por alguna de las empresas o por seguridad privada, hostigados de forma permanente (UD, comunicación personal, 13 de julio de 2016).

[Queremos] integrar a las comunidades indígenas en todo el país al debate, a la discusión sobre la explotación hidrocarburífera (UD, 2016).

Por último, una discusión central en los movimientos contra los HNC es la matriz energética. Dado que la extracción de este tipo de bienes está destinada a la provisión de energía, la des-fosilización de la matriz y la búsqueda de alternativas energéticas integran las salidas políticas en construcción.

Hace poco se votó una ley para el desarrollo de energías limpias, no contaminantes, pero para el cual es un presupuesto ultramínimo. Que, obviamente, no nos podemos oponer a que haya una ley que impulse y fomente el desarrollo de energía renovable, pero lo que sí denunciamos son los límites que tiene y denunciamos también que con eso no sea una cosa para hacer negocio, nuevamente, para algunos empresarios (UD, 2016).

Otras dudas también son parte de estos debates: ¿la búsqueda de alternativas desde los Estados se debe al límite del petróleo en tanto recurso no renovable? ¿Se puede sostener el nivel de consumo energético actual con energías alternativas?

A mí me quedó curiosidad cuando apareció un video en el cual se hablaba del pico del petróleo. Y ese video sirvió para levantar a mucha gente. Que se termina el petróleo. Llegamos al pico y ahora empieza a bajar. Va a haber menos. Y ese blablablá llegó y entonces empezó a salir gente buscando las energías alternativas, que vos ves que no se logran. A eso se iba, a buscar las energías alternativas. Hay intereses. Y no sé si fue verdad eso del pick de petróleo, porque ahora se vinieron con el tema este de las arenas bituminosas y siguen sacando (RC, comunicación personal, 15 de julio de 2016).

A su vez, como parte del argumento legitimador de los HNC es que está dirigido al consumo dentro del país, una inquietud clave que atraviesa esta lucha es: ¿quiénes son los principales consumidores?

El gran negocio de las empresas no es el gas. Es la garrafa. ¿Por qué? Por todo el tratamiento que hay que hacerle, por el envasado al menudeo, porque, en general, hay que transformarlo en gas licuado. Por miles de cosas. La gran ganancia de las empresas como YPF o como Repsol, las que tenían el manejo del gas licuado para la distribución es el valor de la garrafa. Y los sectores que usan gas licuado es toda la zona no abastecida por Energas, por Camuzzi, por todas las transportadoras, yo creo que, no sé qué proporción es en el caso de la provincia o de la Patagonia, pero una gran parte. (…) El tema de la energía, el tema de la hidrofractura, no es solamente la contaminación o el empleo y la tierra que tiran y la plata que se llevan, sino cómo llega o no a la vida cotidiana de la gente. Esto es socioambiental” (LA, 2016).

En síntesis, la desmercantilización de los bienes naturales y de la energía son argumentos claves para construir una relación entre la sociedad y la naturaleza que rompa con la instrumentalidad moderna hegemónica. En este sentido, modificar la concepción de los “recursos naturales” en vistas a entenderlos como bienes sociales y comunitarios; así también como transformar el sentido común de provisión de energía en la noción de la energía como un derecho humano para todos/as, también es un objetivo que se ha ido elaborando desde las diferentes aristas de las que se compone la resistencia social al fracking en la provincia de Neuquén y que se va extendiendo al resto del país. Aún restan por ver los frutos que estás experiencias han sembrado tanto en el socavamiento de la legitimidad de los combustibles fósiles como en las nuevas propuestas de resistencia en construcción.

Reflexiones finales

El inicio de la exploración de HNC en Neuquén no sólo tiene fundamentos económicos y geológicos, sino también sociales y culturales. De este modo, la magnitud de las reservas de este bien natural se combina con la presencia de infraestructura ya construida para la extracción convencional de hidrocarburos (gasoductos, oleoductos, baterías, equipos de trabajo, etc.) y con la legitimación social de la que goza la actividad. Esta articulación de diferentes procesos es fundamental para el avance/profundización de la frontera hidrocarburífera en la provincia.

A partir de esta situación, cobra trascendencia el análisis de los conflictos sociales originados por este avance a través de la técnica experimental conocida como fracking, ya que hay un distanciamiento en dos sentidos significativos, en relación con los conflictos ambientales clásicos. Por un lado, ya no están cuestionando actividades extractivas destinadas para exportación –como por ejemplo lo sucedido en Esquel a principios del siglo XXI contra la megaminería metalífera a cielo abierto–, sino que están poniendo en debate una actividad destinada principalmente al abastecimiento interno del país. Por otro lado, en la provincia de Neuquén, estas movilizaciones tienen una envergadura diferente en función de la naturalización y legitimidad que posee esta actividad centenaria en la provincia y de los importantes ingresos que deja en las arcas del Estado.

En este sentido, los movimientos sociales que encabezan estas críticas se enfrentan a una hostilidad generada por los representantes de los sectores hegemónicos que se benefician de esta extracción y por sectores medios y populares que, a partir de los dichos de los primeros, creen ver afectada su posibilidad de proveerse de estos bienes sea para calefacción, para transporte o para energía eléctrica. A su vez, desde una provincia patagónica, polemizan con la tradicional organización territorial y de trabajo interna en el país, que, del mismo modo que lo planteado anteriormente, los opone a empresarios y representantes estatales y culturales que lucran con la extracción de hidrocarburos, así también como a los/as trabajadores/as de las empresas petroleras. Es esta complejidad de argumentos que se va entrelazando, en términos de disputas, oposiciones, antagonismos, apropiaciones, reproducciones frente a lo dominante, la que le otorga riqueza y relevancia al análisis de lo hidrocarburífero en la región frente a otras actividades extractivas.

En esta interrelación entre la instalación, consolidación y re-configuración de lo dominante, también se encuentran las fisuras que habilitan el surgimiento de miradas opuestas a lo hegemónico. Asimismo, esas miradas opuestas pueden sostenerse como confrontativas o ser absorbidas por el modelo dominante al despojarlas de sus características más antisistémicas. Esto, en paralelo, va adquiriendo múltiples y variadas expresiones sociales. Por ello, en este trabajo, nos propusimos analizar un momento histórico concreto en relación con el modelo de acumulación hegemónico, para poder observar las disputas en dicho contexto.

La des-naturalización de la extracción hidrocarburífera es uno de los pilares para avanzar en la des-alienación entre la sociedad y la naturaleza; en articulación directa con esta des-alienación como base, van completando y complejizando múltiples y variados debates, entre los que podemos mencionar como relevantes la vinculación intergeneracional en la construcción política, las relaciones interculturales, las coordinaciones interprovinciales e internacionales. Además, todo este accionar habilita a instalar como problema en la Cuenca Neuquina en particular la explotación hidrocarburífera no convencional que es un hito importante, reconocido por los/as entrevistados/as.

Hay un velado reconocimiento desde los actores colectivos que luchan contra el fracking que no se puede volver la historia para atrás ni superar lo dominante de repente, a partir de los análisis de las diferentes correlaciones de fuerza presentes en los conflictos que encaran. En estos debates encontramos esbozos sobre otras propuestas de gestión de los bienes hidrocarburíferos, la modificación de la matriz productiva de la provincia centrada únicamente en la extracción de bienes y en la prestación de servicios, la diversificación de la matriz energética actualmente basada en combustibles fósiles por una matriz abastecida por energías limpias, y el cambio del modelo de consumo característico del capitalismo avanzado. En estas discusiones, las reflexiones sobre la matriz energética apuntan, de igual modo, a re-pensar las conexiones entre las diferentes actividades extractivas y que afectan a la naturaleza, teniendo en cuenta que las empresas mineras son algunas de las principales consumidoras de energía a nivel nacional.

En una provincia en la que la actividad hidrocarburífera es centenaria, son fundamentales las reflexiones sobre el modo en el que los conflictos y los movimientos sociales en oposición a la extracción de HNC por medio del fracking, ponen en cuestión la relación dominante entre la sociedad y la naturaleza desde diferentes aristas. A su vez, abandonar las mezquindades propias de este sistema estructurado en el individualismo, compartir experiencias interculturales sobre perspectivas alternativas de sociedad y poner en cuestión la racionalidad instrumental y la separación sociedad-naturaleza de la modernidad, es de imperiosa necesidad para la construcción de una práctica política transformadora.

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“Alerta en La Plata por llamas en la refinería de YPF”, 11.07.2016: http://www.infobae.com/sociedad/2016/07/11/alerta-en-la-plata-por-llamas-en-la-refineria-de-ypf/

Secretaría de Turismo de la Municipalidad de Neuquén: Museo de la Energía en Neuquén: http://www.ciudaddeneuquen.gob.ar/turismo/que-hacer/museos-y-salas-de-arte/museo-la-energia-neuquen/.


  1. “Mientras que en 1989 el horizonte de reservas (relación reservas/producción) era de 14 años para el petróleo y 32 años para el gas, en 2009 esas cifras se redujeron a 10 y 8 años, respectivamente” (Di Risio, et.al., 2012: 30).
  2. Esta formación está ubicada en la denominada Cuenca Neuquina que “abarca casi la totalidad de la provincia que le da nombre, el oeste y noroeste rionegrino, suroeste de La Pampa y sureste de Mendoza” (Di Risio et.al., 2012: 157). Actualmente también se menciona como Vaca Muerta a toda una zona con potencial hidrocarburífero no convencional, en general, incluso cuando las perforaciones no se están haciendo en esta formación geológica y al eje de planificación de un determinado tipo de desarrollo nacional y local. Por esto, el Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental (EJES) comienza a hablar de “Megaproyecto Vaca Muerta”. Ver Álvarez Mullaly, Martín; Arelovich, Lisandro; Cabrera, Fernando; y Di Risio, Diego. (2017). Megaproyecto Vaca Muerta. Informe de externalidades. Buenos Aires: EJES–Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental, Taller Ecologista y Observatorio Petrolero Sur.
  3. Esta región es incorporada a la naciente Nación Argentina por el corrimiento de las fronteras producto de las denominadas “Campañas al Desierto”, entre mediados y fines del siglo XIX. Luego de la masacre de pueblos indígenas que habitaban la zona, estos territorios, bajo la figura “territorio nacional”, pasaron a depender directamente del gobierno nacional. En 1955, el Congreso Nacional crea la provincia de Neuquén por medio de la ley N° 14.408, conocida como “Ley de Provincialización de Territorios Nacionales”.
  4. Durante esas décadas, se descubren tres nuevos yacimientos que se suman a Puesto Hernández, hallado en 1969, y Loma La Lata, encontrado en 1977: El Portón, en 1990, El Trapial, en 1991 y Sierra Chata, en 1993.
  5. Diario La Mañana Neuquén, “Neuquén, punta en Latinoamérica en el desarrollo del ‘shale gas’”, 30.06.2010.
  6. Campo Maripe está ubicada cerca de la localidad de Añelo, en el centro-este de la provincia de Neuquén, y constituye el territorio con más perforaciones con hidrofractura después de Estados Unidos. La concesión del área Loma Campana pertenece a YPF S. A. Pese a que los primeros pozos piloto son realizados por Repsol desde 2010, esta área se explota masivamente a partir del acuerdo Chevron-YPF S. A., y para fines de 2016 ya tiene alrededor de 500 pozos.
  7. Gelay Ko está ubicada cerca de la localidad de Zapala, en el centro de la provincia de Neuquén. En su territorio se encuentra el área “Anticlinal Campamento”, concesionada a Apache. La empresa de capitales estadounidenses avanza en la exploración y extracción de gas en la formación geológica Los Molles y, a principios de 2011, finaliza el primer pozo piloto de multifractura que combina perforación vertical con horizontal, para extraer HNC. En 2014 esta empresa se va del país y sus áreas quedan a cargo de Yacimientos del Sur (YSur) SRL, una subsidiaria de YPF S. A.
  8. La ley completa está disponible en la página web del Congreso Nacional Argentino.
  9. La normativa es publicada en el Boletín Oficial N° 32.679 y está disponible para ser descargada en Infoleg.
  10. Existen diferentes grafemarios de mapuzundun/mapuzungun (lengua mapuce) para trasladar el lenguaje inicialmente oral a un formato escrito. En función de esto, en el caso de la denominación “mapuce” puede verse escrito con h (mapuche) o sin h (mapuce). En este capítulo, priorizamos la escritura sin h, ya que es el modo de autodenominarse de las comunidades con las que trabajamos.
  11. “La Ley Nº 26.197/06 [es] comúnmente conocida como ‘ley corta’, ya que contiene exclusivamente aquellas disposiciones necesarias para completar el proceso de federalización [en la gestión de los hidrocarburos]. (…)Sancionada en diciembre de 2006, sustituye el artículo 1º de la Ley Nº 17.319/67 por la siguiente formulación: ‘Los yacimientos de hidrocarburos líquidos y gaseosos situados en el territorio de la República Argentina y en su plataforma continental pertenecen al patrimonio inalienable e imprescriptible del Estado nacional [a partir de las doce millas marinas hasta el límite exterior de la plataforma continental] o de los Estados provinciales [en sus territorios, incluyendo los situados en el mar adyacente a sus costas hasta las doce millas marinas]’”. (Pérez Roig, 2015: 100-101)
  12. La ley completa está disponible en la página web Infoleg.
  13. Para mayor información, ver Observatorio Petrolero Sur, “Nueva Ley de Hidrocarburos: Argentina merece una nueva página en materia de energía”, 29.10.2014.
  14. Un mayor despliegue analítico sobre las políticas públicas y legislaciones en torno a los hidrocarburos y a los HNC, en particular, lo encontramos en Pérez Roig, Diego. (2015). “La expansión de la frontera hidrocarburífera en Argentina. Estado, capital y explotación de petróleo y gas durante la postconvertibilidad (2002/2011)”. Tesis de Maestría en Investigación en Ciencias Sociales, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires; Anderson, Marina. (2017). “El MPN y la creación de un marco ambiental ‘No Convencional’ para Vaca Muerta, 2012/2013”. En Favaro, Orietta y Lizárraga, Fernando. (2017). Viejas tramas y nuevos sujetos. Instantáneas de la Patagonia Norte. Río Negro, Argentina: Publifadecs. pp. 111-131.
  15. Para más detalle sobre este museo, visitar la página web de la Secretaría de Turismo de la Municipalidad de Neuquén.
  16. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=E4epbz28dAM&index=19&list=PLi-tJ8ciWyAmBvIz2ZzwrGBSIjyuA9i1a
  17. Lista de reproducción “Los no convencionales”: https://www.youtube.com/watch?v=ADLOE5bOT_s&list=PLeeq5V3p_XGnflj5pVBW-dZ6cE2TkIhto
  18. Lista de reproducción “Vos y la energía”: https://www.youtube.com/watch?v=AsuNcxsX6Rc&list=PLeeq5V3p_XGlxFDzd-wbT-wMT-7Yyjvlh
  19. Lista de reproducción “Historias YPF”: https://www.youtube.com/playlist?list=PLi-tJ8ciWyAmrUAm_Z350xRzLq5BLuAsH
  20. Lista de reproducción “Educación”: https://www.youtube.com/playlist?list=PLeeq5V3p_XGnJzFkxJ9tuPrcqxdRtA4jJ
  21. Ver Infobae, “Cómo es la opción para invertir que ofrece YPF”, 07.12.2012.
  22. Ver Página popular, “Encuentro Lúdico: el ‘Desafío Energético’ de la YPF kirchnerista”, 15.08.2016.
  23. Es una asociación civil sin fines de lucro, cuya comisión directiva se conforma por las principales empresas operadoras y de servicios hidrocarburíferos: YPF, Shell, Panamerican Energy, Chevron, Total Austral, Pluspetrol, Tecpetrol, Axxion, Halliburton, Schlumberger, Exxon, Baker Hughes y Wintershall, entre otras.
  24. Esta información es obtenida en conversaciones informales con Martín Álvarez Mullaly, miembro del Observatorio Petrolero Sur.
  25. Datos obtenidos dela página web del Instituto Verificador de Circulaciones para febrero de 2019.
  26. El primer periodista de la región que, en el marco del avance de la frontera hidrocarburífera, empieza a trabajar en YPF S. A. es Mauro Schreiber, quien previamente es columnista en “La Palangana” un programa de radio que se emite varios años por Radio Universidad CALF en Neuquén de 09 a 12 hs.
  27. En la última década, esta refinería tiene varios accidentes. Algunos de ellos acontecen en diciembre de 2012, abril de 2013 y julio de 2016. Para más información sobre el último de ellos, ver el portal de noticias Infobae, “Alerta en La Plata por llamas en la refinería de YPF”, 11.07.2016.
  28. Sólo por mencionar la dimensión salarial de las condiciones laborales generales, podemos decir que el sueldo mensual de un/a trabajador/a de prensa, sin antigüedad, es de aproximadamente 20.000 pesos argentinos (alrededor de 435 dólares) y es una de las ramas de la industria cultural de la región que no recibe el plus de zona desfavorable, pese a que el costo de vida en Neuquén –y en toda la Patagonia– es bastante más alto que en el resto del país, en parte por la influencia de la actividad extractiva sustentada en los precios internacionales. Por su parte, el salario inicial en empresas petroleras asciende a 70.000 pesos argentinos aproximadamente (alrededor de 1.500 dólares) y con el cobro deplus por tareas que se realizan en los pozos puede llegar a superar los 130.000 pesos mensuales (unos 2.800 dólares).
  29. Para un mayor detalle de la conflictividad y las acciones políticas realizadas en el marco del a expansión de la frontera hidrocarburífera, así también como de los antecedentes a estas movilizaciones, ver: Riffo, Lorena. (2019). “Conflictos sociales e hidrocarburos no convencionales en Neuquén. Análisis de las experiencias de resistencia de la Asamblea Permanente del Comahue por el Agua y de la Multisectorial contra la Hidrofractura”. En Pérez Roig, Diego; Barrios García, Gonzalo; Acsebrud, Ezequiel. (comp.). Naturaleza, territorio y conflicto en la trama capitalista contemporánea. Buenos Aires: Ranelagh, Extramuros Ediciones, Theomai Libros.
  30. Por este mismo motivo, en este apartado, las referencias a cada entrevistado/a son expuestas con iniciales que no corresponden a su nombre real, en vistas a preservar el anonimato del/a informante y a plasmar el estudio de las experiencias vividas al focalizar más en el proceso colectivo que contribuyen a construir y no en los/as sujetos/as individuales que prestan sus testimonios. Tal como venimos diciendo, lejos de desconocer el componente individual de los actores políticos estudiados, es una herramienta de análisis que prioriza el debate interpersonal y grupal que estructura la base de las experiencias que no son vividas solitariamente, sino socialmente (Thompson, [1963] 2012).
  31. Entre los más importantes de la región del norte de la Patagonia, se encuentran Cinco Saltos y Allen, en Río Negro, y Vista Alegre, en Neuquén. En Allen, la ordenanza es declarada inconstitucional por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Río Negro, amparándose en la propiedad provincial de los recursos del subsuelo. La ordenanza de Vista Alegre está actualmente siendo debatida en el TSJ de Neuquén bajo los mismos argumentos. Para un análisis más exhaustivo sobre el proceso de sanción de la ordenanza en Cinco Saltos que es la primera norma de este tipo en América Latina, ver Loaiza, Marcelo; Solana, Diana; Riffo, Lorena. “Cinco Saltos, ciudad antifracking. Hegemonía y resistencias en disputa”, XVII Jornadas Nacionales de Investigadores en Comunicación, 2013.
  32. Mayores reflexiones sobre la interculturalidad en relación con las mujeres mapuce, se encuentra en García Gualda, Suyai. (2017). “Cuerpos sacrificables: mujeres mapuce frente a la ofensiva extractivista”. En Favaro, Orietta y Lizárraga, Fernando. (2017). Viejas tramas y nuevos sujetos. Instantáneas de la Patagonia Norte. Río Negro, Argentina: Publifadecs. pp. 155-176.


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