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7 Estrategias comunicacionales del Estado en torno a la prevención y detección precoz del cáncer cervicouterino y de mama en la provincia de Mendoza, Argentina

Patricia K. N. Schwarz[1]

Introducción

En este artículo realizamos una indagación acerca de las prácticas comunicativas del Estado en torno a la prevención y detección precoz del cáncer cervicouterino y de mama en la provincia de Mendoza en la actualidad. Para ello analizamos las estrategias y acciones comunicacionales del Programa Provincial de Prevención y Detección Precoz de Cáncer de Cérvix y Mama (PPCM), de la Casa de la Salud de la Mujer (CSM) y del Departamento de Educación para la Salud (DES) de la provincia de Mendoza, en articulación con acciones del Ministerio de Salud de la Nación.[2] Se seleccionaron estas instituciones por ser identificadas –por informantes clave consultados– como las más relevantes en este campo.[3]

El abordaje metodológico es de tipo cualitativo. Se analizan prácticas comunicacionales de las instituciones estatales mencionadas a través de la realización de entrevistas en profundidad anónimas a informantes clave y el relevamiento de documentos comunicacionales preventivos de salud (folletos, textos online y material gráfico).

Si bien conviven diversas interpretaciones en el campo Comunicación y Salud, en este trabajo abordamos el análisis de las estrategias y prácticas comunicativas del Estado en tanto coconstrucción de significados, de interpelaciones e interpretaciones mutuas con la ciudadanía en un marco integral de experiencia. De este modo, coincidimos con Petracci y Waisbord (2011: 13) cuando afirman que: “Las campañas son una forma de intervención dentro de un contexto complejo y permanente de comunicación. No existen aisladas sino dentro de un conjunto de prácticas comunicacionales y conocimientos sobre salud a cuyo efecto sinérgico contribuyen”.

Los Estados Nación han dirimido cuestiones de salud de su población desde sus inicios. Es a lo que Rose (2012: 126) llama biopolítica en tanto

[…] estrategias que suponen luchas en torno de los modos en que deben problematizarse la vitalidad humana, morbilidad, la mortalidad, respecto del nivel y la forma deseables de intervención requerida, acerca del conocimiento, los regímenes de autoridad y las prácticas de intervención que resultan deseables, legítimas y eficaces.

Sin embargo, la articulación entre Comunicación y Salud es más reciente y creció desde perspectivas interdisciplinarias. Aparece como área de reflexión académica formal en Estados Unidos y algunos países europeos en los años sesenta y setenta. La dedicación progresiva a lo comunicacional en programas de salud oficiales, fundaciones, organizaciones no gubernamentales (ONG), agencias internacionales, empresas privadas y producción periodística es consecuencia de la especialización y fragmentación de los estudios en comunicación así como también la importancia creciente que fue adquiriendo la salud como problemática pública (Petracci y Waisbord, 2011). A esto último también contribuyó, según Rose (2012: 26),

[…] la reorganización de los poderes del Estado, con la delegación de responsabilidades en lo que respecta a administración de la salud y la reproducción humanas que, durante el siglo XX, habían estado en manos del aparato formal de gobierno. Esas responsabilidades se transfirieron a cuerpos regulatorios cuasi autónomos (comisiones de bioética por ejemplo); empresas privadas (como clínicas de fertilidad privadas y empresas de biotecnología que venden directamente al público productos como kits para análisis genéticos); y a grupos profesionales (asociaciones médicas por ejemplo) reguladas a distancia mediante auditorías, los estándares, los valores de referencia y los presupuestos. Tales modificaciones de las racionalidades y las tecnologías de gobierno también implicaron un aumento del énfasis otorgado a la responsabilidad de los individuos en lo atinente a hacerse cargo de sus propios asuntos, a garantizar su propia seguridad con la mirada puesta prudencialmente en el futuro. Este complejo de mercadización, autonomización y responsabilización otorga un carácter particular a la política contemporánea de la vida en las democracias liberales avanzadas.

Para Rose, en este siglo se inicia en Occidente una era de ciudadanía biológica, de ética somática y de política vital, bajo la lógica de la susceptibilidad (obligación de administrar la propia susceptibilidad genética), la predicción y la prevención.

A continuación desarrollamos mapas de relaciones de poder y construcción significativa respecto de la biomedicina en su yuxtaposición con el Estado dentro de los procesos de ciudadanización. Lo anterior será el marco para comprender las estrategias y prácticas comunicativas del PPCM, la CSM y del DES de la provincia de Mendoza en articulación con acciones del Ministerio de Salud de la Nación que analizamos luego, para concluir con las reflexiones finales.

Salud y Estado en la era de la ciudadanía biológica

El campo Comunicación y Salud en el marco de políticas de Estado está atravesado por los procesos de ciudadanización de la población. En términos de política pública es producto de la relación entre Estado, sociedad civil y mercado (Anzorena, 2013). Las normas y prácticas contemporáneas de salud, y específicamente de educación para la salud en las democracias liberales de Occidente, encarnan novedades respecto de la responsabilidad biológica de cada ciudadano. Se trata de una biologización de la ciudadanía, parte del proceso de ampliación de la ciudadanía política del siglo XIX y de la ciudadanía social del siglo XX, y de la hegemonía de la biomedicina, la biotecnología y la genómica (Rose, 2012). Por un lado, el neoliberalismo, la mundialización capitalista y la expansión del derecho internacional promovieron una ciudadanía activa donde el ejercicio de derechos depende de elecciones de los ciudadanos. Por otro lado, el discurso de reconocimiento de derechos se desarrolló en el marco del desmantelamiento de las garantías que históricamente ofrecían los Estados Nación (Anzorena, 2013).

De ello resultó la emergencia, en términos de Rose (2012), de una ciudadanía biológica que se sostiene sobre una específica ética del cuidado, propio y de los demás. Es individualizante y colectivizante al mismo tiempo.

Individualizante, en cuanto el individuo es interpelado en tanto responsable sobre su cuerpo a partir de una ética biomédicamente informada del yo (Rose, 2012). Esta normativa se sostiene sobre la idea de un sujeto autónomo que elige lo adecuado para regular sus situaciones de salud-enfermedad-atención-cuidados según le sea más conveniente. Esto incluye lo genético desde el momento en que la biomedicina establece que los condicionamientos presentes en los genes pueden desarrollarse o no según el estilo de vida que elige el individuo. Es necesario aquí aclarar que esta mirada somática y biológica no considera los condicionantes sociales que hacen que la elección individual y la autonomía sean términos relativos.

Colectivizante refiere a agrupamientos biosociales, colectividades formadas a partir de concepciones biológicas de identidad compartida; así como a nuevas tecnologías éticas en torno a la vulnerabilidad corporal diferencial, padecimiento físico, riesgo y susceptibilidad genética.

La alfabetización científica biomédica lleva más de un siglo de trabajo ininterrumpido en Occidente, estimulando la demanda de intervención biomédica y legitimando los campos de acción biomédicos sobre los sujetos (Rose, 2012).

Las iniciativas comunicacionales de salud desde el Estado incluyen estos objetivos y esta concepción del interlocutor con quien dialogan y hacia el que están dirigidas. Este tipo de responsabilidad individual sobre la propia salud y el propio cuidado requieren una participación activa en materia de información, elección y acción. Las implicancias políticas que estos principios suponen es el prisma interpretativo de las estrategias y las prácticas comunicativas que abordamos a continuación.

Los actores institucionales

En esta sección damos cuenta de las dinámicas de trabajo de actores que dentro del organigrama estatal desarrollan acciones orientadas a la prevención y detección precoz del cáncer cervicouterino y de mama en Mendoza: El Programa Provincial de Prevención y Detección Precoz de Cáncer de Cérvix y Mama (PPCM) creado en 1991, la Casa de la Salud de la Mujer (CSM) y el Departamento de Educación para la Salud del Ministerio de Salud de la provincia de Mendoza. Instituciones que –como ya señaláramos– fueron identificadas por los informantes clave como referentes en esta materia.

A fines de los años ochenta, la provincia de Mendoza transitaba situaciones favorables a la atención de problemáticas vinculadas a las mujeres. Era un momento de renovaciones institucionales, compromisos internacionales y ampliación de los derechos legales de las mujeres. Las prácticas democráticas recuperadas, la III Conferencia Mundial de la Mujer en Nairobi (1985) y el III Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Mendoza (junio de 1988) confluyeron en favorecer el surgimiento de entidades estatales que atendieran demandas de las mujeres. Un ejemplo de ello es la creación de la Asesoría de la Mujer en 1988 que, de acuerdo a los signos políticos, fue modificando su impronta y su nombre: en 1993 se convertiría en el Instituto de la Mujer; en 1996 en el Consejo Provincial de la Mujer; en 1999 en el Instituto de Políticas Públicas para la Equidad entre Hombres y Mujeres; en 2007, el organismo volvió a tomar el nombre de Instituto de la Mujer.

Desde su inicio esta institución abordó problemáticas vinculadas a salud de las mujeres: prevención y promoción de la salud de la mujer –cuidado del embarazo, prevención de cáncer genitomamario, salud mental, VIH/sida, entre otras (Anzorena, 2013). En ese contexto se crearon el PPCM y la CSM, cuyas estrategias, acciones comunicacionales y mutuas articulaciones describimos y analizamos a continuación. Al final del artículo se presentan ejemplos de folletos producidos por el Departamento de Educación para la Salud del Ministerio de Salud provincial.

Programa Provincial de Prevención y Detección Precoz de Cáncer de Cérvix y Mama del Ministerio de Salud de la provincia de Mendoza

En octubre de 1991, por la Ley Nro. 5773 de ese año se crea el Programa Provincial de Prevención y Detección Precoz de Cáncer de Cérvix y Mama (PPCM) cuyos objetivos son la prevención y detección precoz de esas enfermedades, así como el registro de casos y la investigación científica referida al tema. Junto con la ley se asignaron centros de salud dispuestos a las tareas de atención y detección precoz de ambas enfermedades. El Programa aborda tres niveles de prevención: primaria (campañas de difusión, educación de la población objetivo y vacunación contra el Virus del Papiloma Humano –VPH–); secundaria (detección precoz de lesiones preinvasoras, detección temprana de lesiones invasoras, tratamientos); y terciaria (detección del cáncer invasor, derivación a centros de alta complejidad, reducción de estadios de carcinomas invasores).

La Casa de la Salud de la Mujer (CSM) se convierte en la sede en la que el Programa se implementa. Tiene tres servicios: tracto genital inferior, patología mamaria y anatomía patológica. A partir de 2017 se reconfiguró el organigrama de la CSM separándose las tareas de prevención y atención de pacientes (estudios diagnósticos, cirugías ambulatorias), respecto de las de promoción de la salud (difusión, educación para la salud). Ambas instancias trabajan articuladamente. El Programa se dedica a generar la demanda (de controles de salud y atención) y la Casa de la Salud de la Mujer a responder a la misma. Aunque la CSM es el efector de referencia en cáncer cervicouterino y de mama, también articula acciones con el Hospital Luis Lagomaggiore, entre otros centros de salud.

De este modo, las estrategias comunicacionales de ambas entidades (el PPCM y la CSM) se articulan y consensuan en lo referido a contenidos y acciones. El PPCM desarrolla campañas de difusión en terreno con productos solicitados al Departamento de Educación para la Salud del Ministerio de Salud provincial. Obtiene folletería por este medio así como del Ministerio de Salud de Nación (MSN) (solo en algunas ocasiones se rediseña el material de Nación en la provincia). La folletería del MSN contiene información sobre cáncer cervicouterino y de mama e incluye a lesbianas y trans.

Sobre estas piezas comunicacionales que aún se utilizan, investigaciones desde las ciencias sociales dan cuenta de su producción, observando su carácter inclusivo de la diversidad a partir de la participación de la población objetivo (Arrossi y Thouyaret, 2011; Ponce, 2011). Según Ponce (2011: 166), “[…] el protagonismo dado a las mujeres en la instancia de evaluación y diseño de estrategias comunicacionales parece indicar un cambio respecto del rol tradicional del sujeto como receptor pasivo de los programas gubernamentales”. Asimismo, el material contiene una fuerte retórica sobre la concepción del derecho a la salud. La folletería local alude más específicamente a acciones concretas: campañas de vacunación contra el VPH y estimula la demanda de controles específicos.

Ante la preocupación por el estancamiento en la demanda de atención de mujeres mayores de 30 años –población objetivo del Programa– se intensificó el trabajo de prevención y promoción. Una de las iniciativas en ese sentido es la modificación de la ficha médica o historia clínica que llevan los agentes sanitarios. Desde 2017, en el interrogatorio para construir esta ficha se incluyó un nuevo apartado sobre controles ginecológicos y cáncer cervicouterino y de mama. Según afirma una referente del Programa, “[…] la intención es poder ampliar la cobertura y captar más mujeres para hacer los controles y recibir atención”. Es por esto que se están desarrollando cursos de actualización de los agentes de salud para su formación en los cuidados ginecológicos que deben relevar en la ficha médica. A través de agentes sanitarios –cuyas acciones están reguladas por la Ley provincial Nro. 8668/2014–, que atienden ámbitos rurales y periféricos de la provincia, se busca informar y formar a usuarias del sistema de salud en materia de prevención del cáncer cervicouterino y de mama. Tal como afirma una referente del Programa: “[…] se trata de una búsqueda activa de pacientes; el agente de salud da mayor profundidad en la información que un folleto. El folleto y/o Internet informan, la charla forma”.

Solo en caso de algún tipo de alerta, situación poco frecuente, se recurre a las oficinas de prensa para la difusión.

Respecto del material digital, el PPCM cuenta con una página web con información pertinente aunque escueta y poco didáctica.

Simultáneamente con el Programa, en la CSM se inició una estrategia de difusión de información sobre prevención de cáncer cervicouterino y de mama en la sala de espera con imágenes y texto en pantallas, sin sonido por razones logísticas propias de la circulación de personas en ese espacio. Se cuenta con que las dudas que pueda generar el acceso a esa información puedan evacuarse en la consulta con el profesional de salud al que se visita en ese momento. Una referente de ese organismo afirma que “[…] una de las funciones del profesional de salud es enseñar respecto del cuidado del cuerpo”. Asimismo, el tiempo de consulta es muy breve. Los médicas/os atienden en promedio 40 pacientes por día (por consulta, lectura de estudios diagnósticos, entre otras tareas de atención) y su jornada de trabajo es de 4 horas 45 minutos. Es decir, un promedio de 7 minutos por paciente, lo cual no dejaría demasiado tiempo para evacuar dudas sobre el material observado en la sala de espera. Esto pudo observarse en un estudio realizado por el Ministerio de Salud de la Nación sobre el acceso a la información y la comunicación entre las mujeres e integrantes del equipo de salud en 2011, que da cuenta de la imposibilidad de obtener información detallada a través del personal de salud como consecuencia de las condiciones de sobrecarga de trabajo en la que este opera (Zamberlin et al., 2011; Lois y Petracci, 2014).

Observamos –tanto en el PPCM como en la CSM– una apuesta fuerte al contacto directo con la población objetivo, priorizando esta modalidad comunicacional para hacer llegar información y promover prácticas de cuidado de la salud propia y comunitaria.

Departamento de Educación para la Salud

El Departamento de Educación para la Salud (DES) es una dependencia de la Dirección General de Promoción, Prevención y Atención Primaria del Ministerio de Salud de la provincia de Mendoza. Entre sus funciones se cuenta la planificación, implementación y evaluación de acciones comunicacionales y educativas referidas a la promoción y prevención en salud. Cuenta con trece personas de diferentes procedencias profesionales (diseñadores, sociólogas, comunicadores, psicólogas, entre otros). El DES se dedica a la producción (desarrollan el producto) y educación (llevan a la práctica las acciones en terreno con la población objetivo); y el Ministerio de Salud de la provincia hace el trabajo de prensa (difusión, vínculo con los medios, cobertura del evento/acción). Las acciones se realizan, con la anuencia de la ministra, a partir de iniciativas del DES y/o de los objetivos de la ministra, y/o de algún programa que lo solicita.

El DES implementa dos tipos de abordajes comunicacionales, uno en terreno y otro masivo mediático. Los primeros, las campañas masivas en terreno, las lleva adelante el DES. Su modus operandi actual consta de los siguientes pasos:

  1. Propone el tema desde el DES o desde algún Programa o desde el Ministerio;
  2. Pide autorización a la Ministra de Salud;
  3. Se reúne con los referentes sobre el tema, tanto dentro como fuera de la estructura de la salud pública;
  4. Desarrolla un producto y/o una acción con el contenido de información que consensuan con los referentes, con formato pedagógico, claro, conciso, atractivo, con “frases gancho” (referente del DES);
  5. Los diseñadores del DES trabajan en la estética y formato;
  6. Los referentes de las instituciones consultadas y la Ministra autorizan la acción;
  7. El Ministerio resuelve, en función del presupuesto, la cantidad de productos que se van a mandar a hacer y el alcance de la acción de la que el producto es parte;
  8. El DES decide el alcance de la acción en función de la población objetivo y del evento a realizar;
  9. Se lleva a cabo la acción; en ocasiones es ejecutada por el mismo equipo del DES que desarrolló el producto y la acción, o también lo hacen en conjunto con personas de instituciones de referencia en el tema y/o junto a integrantes de la ONG Payamédicos (por ejemplo, atender el stand del DES en la fiesta de la Vendimia). La referente hace alusión a la intención del equipo del DES de reconfigurar esta dinámica, de tal modo que ellos puedan atender únicamente sus tareas específicas sin tener que ir a terreno a ejecutar las acciones. En este circuito de producción de la campaña masiva en terreno, según los referentes consultados, la articulación a veces falla y/o no se logra un consenso satisfactorio, sin embargo, es frecuente que el intercambio interinstitucional resulte enriquecedor.

En ocasiones participan a la población objetivo en el diseño del producto, pero es infrecuente. Un ejemplo de ello es un concurso anual de afiches sobre prevención de VIH/sida en escuelas de séptimo grado a quinto año del secundario, que se desarrolla desde hace 20 años.

Cuando la Casa de la Salud de la Mujer y/o el PPCM implementan alguna acción especial (realización de Papanicolaou sin solicitar turno, por ejemplo), en prensa del DES le hacen la difusión a través de la gacetilla, conferencias de prensa, convocatoria a los medios (ronda de medios: arman la agenda a los referentes del Programa para que vayan a hablar a programas de radio y TV, acciones que implican una publicidad gratuita de la acción). La referente entrevistada menciona que desde el PPCM piden folletería continuamente.

A pesar de que en el equipo debaten acerca de si el folleto es obsoleto por el auge de lo digital, siguen considerando que tiene características importantes dado que “[…] es conciso para que lo lean y da más información que otros productos” (referente del DES). Aun así, suben a la cuenta de Facebook del DES todo el material que circula en papel.

El único material que solo es digital es el “Maletín Educativo de Salud”. Se creó en mayo de 2011, desarrollado por el DES y la Dirección General de Escuelas, con la participación de la comunidad. Se trata de una página web con información sobre cuidados de la salud y propuestas pedagógicas para trabajar en las escuelas. Participan varios programas (Sida, Educación Sexual Integral en la Escuela (ESI), y Salud Sexual y Reproductiva (SSRR), entre otros). El PPCM no participa. Probablemente sea por esa razón que no tiene contenidos referidos a la prevención y detección precoz del cáncer de cuello de útero ni de mama. A pesar de estar incluidos los contenidos referidos a Sida, ESI y SSRR, por ejemplo, en la sección de vacunas no está la del VPH ni en la de SSRR lo referido a la prevención de dicho virus.

Intentan que los productos sean de uso cotidiano (cartas de truco para información sobre salud sexual y reproductiva en adolescentes por ejemplo y/o abanicos con datos en cada hoja sobre donación de órganos, entre otros) para que las personas no los descarten y puedan tenerlos presentes por más tiempo. El mensaje también es corto para no desalentar su lectura y con las referencias (teléfono, etcétera) de las entidades que pueden dar curso a cualquier duda que surja a partir del folleto.

Las campañas masivas mediáticas se conforman por pautado publicitario (televisión, folletería), banners online, gacetillas, rondas de prensa, diarios, radio (spot), vía pública (cartelería, ómnibus). No se hacen en terreno sino con agencias de publicidad. La decisión de terciarizar la toma la gobernación o el Ministerio de Salud de la provincia (y es pagada por quien tome la decisión). El contenido de las campañas frecuentemente es desarrollado por el DES junto con instituciones de referencia en el tema abordado en colaboración con el equipo de prensa del Ministerio de Salud de la provincia; también las agencias de publicidad consultan referentes sobre el tema y articulan solo con prensa del Ministerio de Salud de la provincia.

Según una referente del DES, la terciarización no es necesaria, ya que el DES tiene capacidad para desarrollar esas tareas. Aquí se juega otra problemática que no será analizada en este artículo, de gran complejidad y controversia como es la tensión entre la libertad de prensa y el Estado; fundamentalmente, en función de dos problemáticas: por un lado, la confusión entre difusión de información al ciudadano y contenidos partidarios del gobierno de turno y, por otro lado, el papel que juega el gasto público en publicidad de Estado en los criterios de selección de los medios masivos de comunicación en los que va a invertir ese dinero (Anguita, 2010; Rabinovich, 2010).

Asimismo, este tipo de estrategias comunicacionales provenientes del sector privado (marketing, publicidad, comercialización) se realizan sin análisis crítico. Sin considerar que este modelo establece una comunicación unidireccional entre instituciones y población, de modo que esta se vuelve objeto y no sujeto de información. Siguiendo esta lógica, estas prácticas no tienden a planear acciones preventivas a mediano y largo plazo, por el contrario, tienden a responder a una impronta reactiva a coyunturas específicas de salud no previstas (González Gartland, 2011). La excepción a esta lógica de terciarización para las acciones mediáticas masivas es el suplemento semanal para salud infantil “El Tintero” en un diario local y un suplemento mensual de salud para población general “Salud a tu alcance” que salió durante 2016 y 2017 en dos diarios locales. Ambas acciones son desarrolladas, producidas y diseñadas por el DES.

Tanto el PPCM como la CSM y el DES mencionan un trato muy fluido y enriquecedor con el Ministerio de Salud de la Nación (MSN). En ocasiones modifican en Mendoza productos enviados por el MSN, con su autorización; pero no ocurre el camino inverso: las campañas de salud locales no son intervenidas o fiscalizadas por el MSN.

Reflexiones finales

La alfabetización biomédica que llevan adelante los organismos estudiados interpela al sujeto en su calidad de responsable por el cuidado de su salud y, en función de las posibilidades de contagio (del VPH en particular), también del cuidado de la salud de la comunidad. Apelan a un discurso de derechos biológicos (sobre todo el material del MSN), en el que subyace la noción de que sin conocimientos biomédicos no puede lograrse el acceso necesario para su ejercicio. De este modo, observamos que en las estrategias comunicacionales del Estado respecto de la prevención del cáncer cervicouterino y de mama en Mendoza, se refuerza la concepción hegemónica, occidental y neoliberal, de sujeto individual y autónomo. En este sentido, no se alude a sujetos colectivos. En el discurso de los referentes consultados no aparece la acción de ONG referidas a salud y derechos de las mujeres, que en la provincia de Mendoza tienen gran participación y amplitud de temas abordados.

En cuanto a los alcances y modalidades de las campañas, las campañas masivas de prensa de la gobernación y del Ministerio de Salud de la provincia apuestan al formato clásico unidireccional y a la difusión mediática de información, a un sujeto receptor pasivo. No se interactúa con la población objetivo durante la producción y diseño del material y la acción a desarrollar, ni durante la ejecución de la campaña. De este modo, en las campañas mediáticas masivas, la igualdad ciudadana y la estandarización de los conocimientos y prácticas biomédicas sin análisis crítico, se cristalizan en la construcción de un interlocutor individual y pasivo, con características biológicas únicas; una entelequia individual convertida en población objetivo, por ende, sin diversidad ni cultural ni, siquiera aún, biológica.

Las tres instituciones estudiadas aquí: El DES, el PPCM y la CSM y el MSN, por el contrario, apuestan a las acciones en terreno y a un contacto directo con los usuarios, que contiene información pero también interactúa con los hábitos, costumbres, percepciones, subjetividades de la población objetivo desde una concepción de ciudadano activo.

Tal vez esta contradicción en las modalidades comunicacionales sea producto de otro ausente en los relatos de los referentes entrevistados: el análisis crítico y el debate respecto de las estrategias comunicacionales de cada institución y de la labor conjunta en su articulación cotidiana, fundamentales para lograr una efectiva salud pública.

Referencias bibliográficas

Anguita, E. (2010). “Periodismo en conflicto”. En: Amado Suárez, A. (Coord.). La palabra empeñada. Investigaciones sobre medios y comunicación pública en Argentina (pp.126-130). Buenos Aires: Fundación Friedrich Ebert.

Anzorena, C. (2013). Mujeres en la trama del Estado. Una lectura feminista de las políticas públicas. Mendoza: Editorial de la Universidad Nacional de Cuyo.

Arrossi, S. y Thouyaret, L. (2011). “La experiencia del Programa Nacional de Prevención de Cáncer cérvico-uterino”. En: Petracci, M. y Waisbord, S. (Comp.) (2011). Comunicación y Salud en la Argentina (pp. 375-397). Buenos Aires: La Crujía.

González Gartland, G. (2011). “La comunicación en la implementación de políticas de salud: el caso del Programa Remediar”. En: Petracci, M. y Waisbord, S. (Comp.) (2011). Comunicación y Salud en la Argentina (pp. 399-41 9). Buenos Aires: La Crujía.

Lois, I. y Petracci, M. (2014). “Complejidad política de la comunicación de políticas públicas. Programa Salud Sexual y Procreación Responsable, Argentina”. Século XXI: Revista de Ciências Sociais 4 (2): 269-299.

Petracci, M. y Waisbord, S. (Comp.) (2011). Comunicación y Salud en la Argentina. Buenos Aires: La Crujía.

Ponce, M. (2011). “Los enfoques de prevención del cáncer de cuello uterino en los programas gubernamentales (Ciudad de Buenos Aires y Nación, 1998-2009)”. En: Kornblit, A.L.; Camarotti, A. y Wald, G. (Comp.). Salud, sociedad y derechos. Investigaciones y debates interdisciplinarios. Buenos Aires: TeseoPress.

Rabinovich, E. (2010). “Un mecanismo de censura indirecta”. En: Amado Suárez, A. (Coord.). La palabra empeñada. Investigaciones sobre medios y comunicación pública en Argentina (pp.130.144). Buenos Aires: Fundación Friedrich Ebert.

Rose, N. (2012). Políticas de la vida. Biomedicina, poder y subjetividad en el siglo XXI. La Plata: UNIPE: Editorial Universitaria.

Zamberlin, N.; Thouyaret, L. y Arrossi, S. (2011). Lo que piensan las mujeres: conocimientos y percepciones sobre cáncer de cuello de útero y realización del PAP. Buenos Aires: Ministerio de Salud de la Nación – OPS/OMS. Recuperado de: https://goo.gl/i1KMvc (consulta: febrero 2018).


  1. Investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas en el Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales, Mendoza, Argentina.
  2. Los términos “cáncer de cérvix” y “cáncer cervicouterino” refieren al mismo tipo de cáncer.
  3. Agradezco la colaboración para el trabajo de campo, la lúcida lectura y los valiosos comentarios de la médica Gabriela Maure del Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales, Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Mendoza.


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