Gabriela Hernández y Álvaro Martín
Pensamiento, Imaginación, Comunidad, Territorio y Futuro son regiones que visitamos hace años, lugares con fronteras cambiantes, móviles, corredizas, difusas. Muchas veces caminando por los parajes rurales de Pensamiento e Imaginación escuchamos a nuestras perras ladrar o a los teros cantar: son visitas. Nos cruzamos con preguntas sobre la investigación artística, las convergencias entre campos de conocimiento, y sobre transdisciplina. Al principio, como siempre, hacemos un esfuerzo por entender las lenguas de les otres, luego amasar esas palabras e ir a ver, y finalmente, seguir andando.
A continuación, compartiremos algunos comentarios sobre la visita a la Mesa Viento de las jornadas “Pensamiento e Imaginacción: comunidad, territorio y futuro”; una invitación que llegó de la mano de una persona muy querida por nosotres y que forma parte de la organización del ciclo de encuentros que dio origen a esta publicación.
El sábado 3 de octubre nos propusimos hacer una visita breve en una mesa compartida con otres artistas e investigadores. Imaginamos una intervención con más pistas que citas, intentando dejar de lado anécdotas o lugares heroicos de nuestras prácticas, sin alquimias académicas, pensando cada palabra como un puente para establecer un diálogo con otres; esto es lo que nos interpeló e interpela para hacer este trabajo.
Por último, antes de meternos de lleno en el desarrollo de nuestra presentación, quisiéramos poner en valor el trabajo de cada una de las personas que formaron parte de este ciclo, nos sentimos modificades por las palabras de nuestres compañeres, hemos aprendido e imaginado otros territorios con cada propuesta y deseamos pronto poder visitarles. Al mismo tiempo, estamos agradecides de formar parte de esta experiencia en la que todes participamos desinteresadamente compartiendo experiencias e interrogantes, pero a la vez no deja de generarnos cierta contradicción en cuanto a lo que representa formar parte de una iniciativa con el membrete de instituciones educativas nacionales y no recibir ninguna remuneración por nuestro trabajo, algo incómodo que creemos que se debe revisar.
Prácticas artísticas de Culo (s) caliente(s)
En una organización misteriosa de mesas o encuentros, a nosotres nos tocó la mesa VIENTO. Algune, quizás podría imaginar la obviedad, teniendo en cuenta la potencia del viento sur patagónico. De ser así, nos encontramos con una serie de interrogantes en torno a cómo es interpretada la región a partir de algunas características climáticas, imaginarios que hacen hincapié sobre las inmensidades de los sures y el viento como protagonista, aspectos tangibles en la construcción de supuestos que bien aborda Paola Cortés Rocca.
Pero no, les visitantes vivimos en un valle cordillerano que se llama El Hoyo, no tenemos la suerte de disfrutar del viento de las costas o mesetas patagónicas y, sobre todo, no queríamos (ni queremos) oficiar como representantes de la región. Posteriormente asociamos el Viento con nuestro trabajo colaborativo y las publicaciones realizadas en los últimos años, eso quizás nos resonaba más. Pero después de mucho andar decidimos escribir una presentación específica para esta mesa, buscando construir una experiencia que enlace diferentes regiones, intervenciones realizadas en las charlas que nos antecedieron y propiciar un espacio de intercambio con otres participantes y/o espectadores de este ciclo.
Nuestra intervención fue fugaz, casi un destello, queremos decir que duró pocos minutos, decidimos que solo une visitante hablara mirando a la pantalla, sin leer un guion o ilustrar con imágenes el relato. La estrategia fue sencilla, creímos que extendernos demasiado acotaba la posibilidad de intercambiar con las personas que conformaban la mesa y de quienes acompañaban mediante la transmisión de you tube. Al mismo tiempo, siendo sinceres, en general no nos sentimos demasiado afines a las presentaciones y a la estética de los congresos, simposios o jornadas; nos interesan más los diálogos en rondas.
Ahora sí, luego de estos comentarios preliminares, les invitamos a revisitar el recorrido propuesto para el ciclo. Se trata de una desgrabación de la presentación realizada con algunos pequeños ajustes para facilitar la interpretación del pasaje de la oralidad a la palabra escrita.
I
A partir de la invitación a este espacio nos preguntamos muchas cosas, la pertinencia o no de nuestra presencia en este contexto, si era el momento adecuado, y entre las ideas que nos visitaron, nos interpeló la posibilidad de pensar nuestro presente hoy.
Reflexionamos sobre qué sentidos tiene poner foco en lo realizado anteriormente como Proyecto Visitantes en este momento; también nos preguntamos qué y cómo construimos un relato desde nuestras producciones y qué podemos pensar a partir de ello.
Finalmente decimos participar y resolvimos tomar a esta presentación como una producción en sí misma. Para aquelles que quieran conocer nuestros proyectos pueden visitar nuestras redes, escribirnos o ser visitantes de nuestro espacio. En el marco de estos teleencuentros o encuentros mediados por aplicaciones y pantallas, nos interesa más generar espacios de diálogo o debate y explorar las diferentes formas de intercambio de saberes, que hacer pie en lo ya realizado.
Cabe aclarar que esta decisión y otros comentarios que realizaremos a continuación no pretenden cuestionar o juzgar las prácticas de otres compañeres, sino manifestar con qué formas nos identificamos les visitantes.
Sensibles a nuestra experiencia de Aislamiento y Distanciamiento, de alguna manera creemos que no podemos seguir haciendo foco, contando o nombrando las cosas de la misma manera que lo veníamos haciendo. Algo diferente a otros momentos está aconteciendo, entonces nos preguntamos ¿Qué está pasando? ¿Qué pasará en el futuro post-pandémico? ¿Qué sucede ahora con nuestras prácticas artísticas? De algun modo, esta presentación busca indagar sobre esto.
II
De manera aditiva construimos una composición: VISITANTES + EL HOYO + VIENTO. Con estas tres palabras comenzamos a explorar diferentes constelaciones, derivas y recorridos imaginando un diálogo dentro del ciclo Pensamiento e Imaginacción. Por asociación o intuición nos visitó la Mona Lisa duchampeana; en ese encuentro decidimos retraducir L.H.O.O.Q. como Prácticas Artísticas de Culo Caliente … vamos a hablar de prácticas artísticas de culo caliente, ese será el eje de la presentación; les visitantes creemos mucho en la intuición como uno de los motores que guían nuestro trabajo.
Las prácticas artísticas de culo caliente nos atraviesan de diferentes maneras -estamos muchas horas con el culo sobre la silla – ahora podría decirse que estamos haciendo una práctica artística de culo caliente. En el marco del ciclo y en sintonía con la necesidad de pensar este nuevo contexto, nos gustaría proponer Prácticas Artísticas de Culo Caliente como categoría ¿Por qué no? Estas prácticas artísticas son una realidad, por lo menos para aquellos proyectos, colectivas y personas que para desarrollar nuestros trabajos transitamos por diferentes territorios, buscando encontrarnos con otres. Entonces, al estar en este contexto de aislamiento tantas horas en nuestras casas, tantas horas en el teletrabajo -para aquellos que tenemos la suerte de tenerlo-, nos sentimos profundamente interpelades, esto tiene que ver con nuestros cuerpos, las formas de experimentar este momento, cómo y con quienes nos vinculamos, y finalmente, cómo imaginamos nuestros futuros.
Por lo tanto, consideramos que las prácticas artísticas de culo caliente son un fenómeno transversal este año, una suerte de problemática que nos implica a todes. Sin embargo, no a todes del mismo modo, creemos que es importante apreciar las diferentes intensidades de estas prácticas que en algunos casos acentúan privilegios mientras que, en otros, refuerza la necesidad de encontrarnos para contrarrestarlos.
III
Caminando esta nueva categoría, quisiéramos recuperar y resignificar la palabra meteorismo, primero visitaremos su correspondencia con la jerga médica, asociada a la inflamación intestinal, las flatulencias, los gases, y que para nosotres hace alusión al viento, tema de esta mesa y punto de partida para reflexionar sobre algunas características de las Prácticas Artísticas. Posteriormente realizaremos una deriva por otros territorios, estableciendo relaciones con el universo astronómico y las presencias fugaces en el cielo de Visitantes.
Podemos observar meteorismo en las prácticas artísticas de culo caliente en diferentes situaciones, algunas ligadas a los privilegios, la comodidad y el confort desde dónde se toman grandes decisiones. Nos referimos a las relaciones de poder que se establecen desde las instituciones, que se anteceden a este contexto, aunque claro, estas se han profundizado.
En este sentido nos parece necesario repensar los roles de las instituciones educativas, académicas y artísticas que, desde nuestra perspectiva, en muchas oportunidades construyen imaginarios que huelen mal. Un claro ejemplo de estos discursos se puede apreciar en la construcción de imaginarios y narrativas sobre la Patagonia, como si la(s) Patagonia(s) fuera una sola, como si fuera un único presente para pensar y no muchos presentes en muchos territorios. Es por eso que nos interesa hablar de meteorismo, porque estos discursos se expanden como gases que sedimentan imaginarios, y que podríamos definir como pedorros; pedorros como una característica del meteorismo simbólico, y no como una agresión. Sino como una estrategia de construcción de narrativas realizadas desde otro sitio que llega a los territorios patagónicos para nombrarlo, ordenarlo y representarlo produciendo un tipo de estética hegemónica.
¿Cómo vincularnos con este tipo de meteorismo? ¿De qué modo poder comunicarnos en este contexto pandémico? Estos interrogantes nos llevan a reflexionar sobre la distorsión que se produce y acentúa a partir de las dificultades que tenemos para llegar a otros lugares u encontrarnos; por ejemplo, en este ciclo el diálogo está mediado por plataformas. Es evidente que no es lo mismo encontrarnos, no es lo mismo estar acá charlando y nosotres mirándonos como en un espejo pensando que detrás hay otras personas que nos están escuchando; no, no es lo mismo. Y eso también es parte de esta situación, que para nosotres es interpretado como un problema. Quisiéramos aclarar que esta preocupación es debido al modo en el que hemos desarrollado nuestras prácticas artísticas hasta la fecha.
Pero como mencionamos anteriormente, se trata de pensar sobre nuestro presente y no quedar anclades en el relato de lo ya realizado; es por ello que consideramos que parte de la desorientación que estamos atravesando y que se potencia al auto-citarnos o mostrar nuestro trabajo del pasado, como si lo que estuviera pasando ahora no estuviera pasando, propaga una nube de meteorismo que nos quita perspectiva para mirar nuestro entorno.
Quizás otros vientos puedan disipar la insistencia de la tan extrañada normalidad y propicien nuevas prácticas artísticas.
Hay incontables prácticas artísticas de culo caliente, y en este momento tan especial creemos que sería importante conectar con aquellas que tienen que ver con el deseo, con el placer, con lo erótico. Prácticas conectadas con lo vital, con lo sensible, con nuestros cuerpos que, de alguna manera, están sujetos en este momento, imposibilitados de estar cerca de otros cuerpos. Quizás juntes podamos levantar la vista de las pantallas y mirar al cielo; desde acá, en El Hoyo, el viento construye cielos, construye universos; nuevamente estamos hablando de meteorismos, pero desde otra dimensión, esta vez mirando galaxias ubicadas a años luz, constelaciones, planetas, satélites y estrellas fugaces. Este punto de vista nos hace pensar en otras relaciones temporales, formas otras a las que estamos acostumbrades a valorar. Hoy nos proponemos conectar con la idea de fugacidad, de intensidad, del calor, de la luz que se produce cuando un objeto-meteorito atraviesa nuestra atmósfera y por un segundo esa luz parpadea, relampaguea produciendo una estrella fugaz.
Quizás tengamos que aprender de la intensidad y fugacidad de los nuevos encuentros cercanos, disfrutar de las visitas en los cielos, prácticas artísticas de culo caliente como un meteorito que impacta en nuestros cuerpos y los encienden con su fricción, calor y estela en el ingreso a nuestros territorios.
¿Cómo serán los nuevos cielos? ¿Será este momento la posibilidad de pensar e imaginar nuevas constelaciones de las prácticas artísticas? Desde Proyecto Visitantes soplamos para reconfigurar ese nuevo cielo, estos presentes como nuevos cielos y como nuevas realidades. Desde aquí pulsamos para que cambien las constelaciones de imaginarios y narrativas románticas sobre las Patagonias, las tradicionales relaciones de centro-periferia, las estructuras que han favorecido el mercado, el escuelismo, las galerías, la vida universitaria-académica y los espacios centrales de poder que determinan las escenas artísticas.
Para finalizar con esta intervención en la mesa viento, este espacio significa para nosotres la posibilidad de mirar el cielo y encontrarnos con otres, tejer y construir otros proyectos; y eso también es parte de este momento, de lo vital, de lo sensible que deseamos que suceda. La participación en este ciclo tiene sentido en la medida que nos permita establecer vínculos con otres y poder reflexionar sobre lo que está sucediendo; para que ese futuro post-pandémico, esas nuevas narrativas que se construyen en este marco no estén ancladas en las tradiciones viciadas del pasado, no estén ancladas en las formas tradicionales hegemónicas de legitimar nuestros trabajos, nuestros discursos, nuestras prácticas. Por ello, creemos que es necesario establecer otras lógicas de construcción, otras sensibilidades en las prácticas artísticas de culo caliente vinculadas con el deseo y no con la burocratización tramposa en la aplicación de becas, subsidio, premios u otras formas institucionales. Y esto no quiere decir que el Estado no tenga que ser parte y responsable del desarrollo de diferentes ámbitos culturales, pero sí apostamos a no depender solamente de eso, y en ese sentido creemos que hay que volver a conectar con el placer del trabajo, con nuestros territorios, con el intercambio con otres; y es sobre esto que montamos nuestra idea de investigación artística o resignificamos nuestra idea de investigación artística.
Es probable que no podamos respondernos del todo qué es la investigación artística, pero sí sabemos que va de la mano del trabajo con otres, aspecto que estamos defendiendo y resignificando hoy, y el cual no estamos dispuestes a resignar. Por supuesto que es necesario revisar las formas de trabajo colectivo y colaborativo, pensar el patriarcado, el capitalismo y el machismo que nos habitan y reproducimos en esos encuentros, nos es sencillo, tendremos que soplar y soplar para ver el cielo constantemente.
Para concluir, quisiéramos agradecer la organización del ciclo e invitar a tejer con otres, a construir otros escenarios, otras formas, otros cielos posibles y resignificar estas prácticas artísticas de culo caliente.
Muchas Gracias.






